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domingo, 22 de junio de 2025

Loco o anormal

Los hombres me han llamado loco; pero todavía no se ha resuelto la cuestión de si la locura es o no la forma más elevada de la inteligencia, si mucho de lo glorioso, si todo lo profundo, no surgen de una enfermedad del pensamiento, de estados de ánimo exaltados a expensas del intelecto general.
Aquellos que sueñan de día conocen muchas cosas que escapan a los que sueñan sólo de noche. En sus grises visiones obtienen atisbos de eternidad y se estremecen, al despertar, descubriendo que han estado al borde del gran secreto.
De un modo fragmentario aprenden algo de la sabiduría propia y mucho más del mero conocimiento propio del mal.
Penetran, aunque sin timón ni brújula, en el vasto océano de la «luz inefable», y otra vez, como los aventureros del geógrafo nubio, «agressi sunt mare tenebrarum quid in eo esset exploraturi».

Diremos, pues, si, que estoy loco.


Concedo, por lo menos, que hay dos estados distintos en mi existencia mental: el estado de razón lúcida...  y un estado de sombra y duda, ...."(ver nota)



  Digamos pues que si, que soy un loco, a pesar de que solo actúo de forma no común (anormal), en muy pocas ocasiones.



  Todo comenzó hacia el año 1984, tuve que ser internado en una institución para personas con problemas mentales, según mi apreciación, no era tan cruel y tétrica como los manicomios que se muestran en las películas.



  En mi caso particular ( con el fin de suavizar las situaciones ): Estuve en una institución para el tratamiento de personas con problemas mentales moderna (por no decir que en un manicomio, moderno eso si), el cual se define dentro de la misión estratégica de negocio en el año 2018, como: "Pioneros en la atención de Salud Mental en el Valle del Cauca y en la región del Pacífico colombiano".



  Hasta donde me da mi memoria, estuve internado cerca de tres semanas, pudo ser más pero no me acuerdo bien.



Después de la hospitalización temporal, donde entré como un loco más, es posible que mi diagnóstico haya sido de un paciente que ingresa en un estado de psicosis fuerte como parte de un cuadro de manía intensa (traducción al español coloquial: locura); pasé a un estado de remisión ambulatoria pero medicado (zombi drogado).



Se puede decir que después de mi internado en este sitio, logré volver a un estado de cierto equilibrio mental por muchos años, para después seguir con mi vida casi normal, sin embargo, las huellas de mi paso por esta institución no las he podido borrar del todo de mi mente y no fue solo el hecho de la institución como tal, que a mi concepto puedo considerar que realizo bien su trabajo, si no el creer que había estado loco, o que terminaría enloqueciéndome y perdiéndome de este mundo pero en vida, ese era mi pensamiento después de mi remisión y lo fue por mucho tiempo.


En este momento, año 2025, tengo un poco mas claro que según la definición de los psiquiatras de la época: Había sufrido de una crisis de un problema mental (que para mi no tenía nombre), que es probable que para la época se denominaba psicosis maníaco depresiva, al cual ahora se le tiene un nombre mas complicado, de pronto un poco mas complejo, pero que suena un poco mejor; además que está de moda en estos días, ya que según muchas personas hay mucho famoso por ahí que dicen que la sufre: Se denomina trastorno bipolar y es mas se le tienen muchas subdivisiones, que en mi caso se denomina de tipo I.



Después de salir de mi hospitalización psiquiátrica logré la remisión, sin embargo, algo que me marcó fuertemente fueron unas palabras que me resonaron mucho cuando empecé a ser tratado; cuando el psiquiatra me dijo: "Usted esta enfermo y a partir de este momento debe tomar medicación por el resto de su vida".



Según mi apreciación, la definición actual de trastorno bipolar es un eufemismo que pretende encubrir el estigma asociado al anterior termino: Psicosis maníaco depresiva, o el estigma que para muchos implica ser denominado simplemente loco, o alguien que se enloquece por ratos, porque esa es la definición popular a mi problema, de igual forma se le denomina a los que sufren esquizofrenia y de otros trastornos mentales, que como tales no pueden definirse bien como enfermedades mentales, pues según he logrado entender el termino enfermedad se refiere principalmente a problemas físicos corporales que no tienen que ver con el funcionamiento de la mente. Para un parroquiano es igual un esquizofrénico, un bipolar o una persona que sufra de un problema mental entre los miles que definen los manuales de psiquiatría moderna: "Es simplemente: Un loco"


Considero que para mí puede haber sido importante conocer en más detalle mi problema y tratar de entender cómo se desarrollan sus manifestaciones, cómo evitar llegar a estados graves; pero para las personas comunes y corrientes no es un tema de interés. ¿Por qué debe interesar el tema de las personas locas o desadaptadas a quienes se consideran normales? Pienso que no mucho, y menos si no lo sufren o si personas muy cercanas no lo sufren. Para muchos, el loco es así porque quiere y no hace nada por salir de su estado; para otros, es así porque le tocó por una cuestión de destino o por castigo de un dios; y para los más sensibles pero que no tienen conocimiento del tema, el loco es un bicho raro que se mira con pesar. Sin embargo, aún pensando así, se le discrimina. Para los que sufrimos con nuestros problemas mentales, estas apreciaciones no nos ayudan; a pesar de que no se puede pretender que todas las personas nos tengan que comprender ni sepan diferenciar claramente qué problema mental tiene cada uno de los afectados.

Al parecer, la sociedad ha avanzado respecto a la discriminación hacia lo diferente al promedio (al anormal, diciéndolo en crudas palabras), aunque todavía persiste la estigmatización hacia los que sufren ciertos problemas, como los mentales. Lo que expreso en este espacio, y lo que otros expresan en sitios parecidos, va en esa dirección: mostrar que no somos seres de otro mundo. Somos, quizá, anormales (diferentes, especiales u otros eufemismos) y somos pocos; sufrimos problemas de la mente que pueden ser manejados hasta cierto punto gracias a los avances científicos actuales, o aun a pesar de estos.

En mi caso, escribo sobre mi problema mental, algo que quizás solo debería interesarme a mí. Soy, en términos coloquiales, un loco que escribe y que, para hacerlo, se basa en lo que siente y se ayuda con lo que sienten y expresan otros, porque muchas veces me resulta difícil decirlo con mis palabras. Esta es mi situación actual, aunque, como ya dije anteriormente y en otras ocasiones, no pretendo volverme famoso ni rico con este blog. Sin embargo, me encanta que alguien lo lea; me alegra cuando las estadísticas muestran que varias personas lo han leído últimamente, y mucho más cuando comentan las entradas.



Si, Soy de pronto un loco mas




Si, Soy de pronto un loco mas

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Sin embargo, considero que en mi caso particular estar loco es un estado temporal o para mejor decir entro en un estado de locura de cuando en vez y normalmente paso desapercibido ante casi todas las personas, se puede decir que la mayor parte del tiempo soy una persona cuerda o mejor dicho actúo de forma normal, mis estados de locura son realmente muy pocos, solo en una oportunidad tuve unos sentimientos profundos de infinita sabiduría, de total inspiración, iluminación, dios me hablaba en el oído y yo lo ignoraba, pero el tiempo que duró mi delirio fue muy corto comparado con todo lo que he vivido, estadísticamente puede decirse que no pasó.



Cuando entro en esto que llamaré estado de locura temporal (Manía, según psiquiatras), llego a un estado de clarividencia, donde descubro cosas que han estado al alcance de mi conocimiento, pero que no había captado antes por no analizarlas bien, sin embargo, son tantas y de tantos aspectos al mismo tiempo, que termino abrumado. Es como cuando uno está en un sueño que vislumbra y descubre todo, pero estando despierto; de ahí que Poe lo describa dentro de su forma poética al decir: "Aquellos que sueñan de día conocen muchas cosas que escapan a los que sueñan sólo de noche", médicamente en la actualidad esto que he estado diciendo es un síntoma del trastorno bipolar, como también lo puede ser de otros pñ´´´´´´´´ problemas mentales y lo llaman estado psicótico, pero a diferencia de un sueño donde uno interactúa con seres que uno mismo ha creado, cuando se esta despierto se interacciona con seres reales y choca muchas veces con ellos, porque mucho de lo que uno hace esta en contra de las normas y digo normas refiriéndome a lo que la mayoría hace.



Cuando uno pasa mucho tiempo en este estado donde se siente una infinita felicidad y no se regresa a la triste realidad; se necesita de un impulso de algo, es cuando las personas buscan ayuda, o cuando la sociedad a su alrededor decide parar esta situación, antes se encontraba con el alcohol u otras sustancias que se tenían al alcance sin ser ilegales o ahora se buscan sustancias mas potentes las drogas de las cuales hay algunas legales y otras ilegales, mediante estas se intoxica el cuerpo y la mente bloqueando este estado anormal, a veces sin consecuencias apreciables, pero muchas veces causando daños a corto o largo plazo, ademas muchas de estas drogas son para el resto de la vida por su forma de actuar al volverse la persona dependiente de ellas.



Nota: La primera parte en negrilla, no es de mi autoría pero como dice una canción por ahí: Esa canción es mía por un derecho casual, ya que define lo que siento en algún momento y se puede decir que su letra soy yo, además de acuerdo con mi poco conocimiento legal no puedo ser demandado por quien la escribió, aunque se revuelque en la tumba si uso sus palabras sin su autorización.

Esta forma de escribir solo la puede hacer una persona como lo fue Edgar Allan Poe y hace parte de su cuento Eleonora, este cuento lo pueden ver en mi versión plologada e ilustrada en http://unbipolarmas.blogspot.com.co/2015/10/cuento-eleonora-por-poe.html



viernes, 25 de abril de 2025

A mis 30 años descubrí que soy bipolar


Por Inés Pujana

1 de marzo de 2019  • 10:03

Corregido 20 de junio 2024 y 25 de Abril de 2025


Esta entrada es  reblogueada desde el periódico La Nación de  Argentina.
https://www.lanacion.com.ar/otros/a-mis-30-anos-descubri-que-soy-bipolar-nid15032021/




Agustina siempre vivió la vida intensamente y quienes la conocen, saben que es una persona que no es indiferente a nada de lo que la rodea. Los amores, las amistades, la política o los derechos de los animales: todo la atraviesa y la hace tomar partido. Ríe a carcajadas cuando algo le da gracia, no tiene miedo de decir lo que piensa frente a cualquier circunstancia y por sobre todas las cosas, exuda arte, en su forma de vestirse y en todo lo que hace. Hace poco tiempo, no más de un año, descubrió que esos picos y valles que estaba tan acostumbrada a transitar, no eran simplemente un rasgo de su carácter, significaban algo más: una enfermedad hereditaria que se manifestaba en sus genes, la bipolaridad. Le pedimos que nos relatara su historia para ayudarnos a visibilizar las enfermedades mentales- que tanto estigma tienen- y esto es lo que nos contó.

"La primera vez que oí hablar de bipolaridad fue por mi mamá. Sabía que alrededor de los 30 años la diagnosticaron, que estaba medicada, que lloraba mucho y que no era feliz. No mucho más. Hasta que un día la encontré en la cama inconsciente, y a pesar de todos mis intentos por convencerme de que ella no era capaz de hacer algo así, la realidad me cacheteó y me mostró que no quería vivir más. Una nota y unos cuantos blisters vacíos eran la prueba. A partir de ese día la acompañé a hospitales, grupos, internaciones y diferentes tipos de terapia; convirtiéndome en su madre y ella en la hija a la que yo tenía que cuidar. Mi mamá siempre vio en mí mucho de ella, y no dudaba en decirme que consultara a un médico para ver si yo también tenía su patología. Jamás pensé que algo así pudiera identificarme, pero a mis casi treinta años un médico me dijo: 'Sí, estás dentro del espectro bipolar'".

"No es alguien que quiere algo y un segundo después ya no. Tampoco es tu compañero de trabajo que alterna el enojo matutino con la simpatía vespertina. Es muchísimo más, y justamente por eso es importante dejar de usar el término con tanta liviandad y darle el respeto que se merece. Porque bipolaridad no significa tener un humor cambiante: es una patología delicada que hay que transitar con mucho respeto.

Llevarla a cuestas es vivir diariamente en un subibaja. En un extremo se siente la depresión y en el otro la manía, y mientras la primera te empuja a estar muy triste, al punto de -a veces- no querer vivir más, la segunda te pone muy eufórico y te llena de una energía incontrolable. Te vuelve insomne y vulnerable en extremo, llegando a sentirte un cuerpo en carne viva, que padece todo mucho más que cualquier otra persona.

Cuando estás feliz, sos como una nena que corre y ríe a gritos porque la desborda la alegría. Te volvés ingeniosa y artística, y lográs hacer cosas con una creatividad única, que brota incansablemente. No por nada la llaman "la enfermedad de los artistas" y es que son tantos. Virginia Woolf, Kurt Cobain, Edgar Alan Poe, Van Gogh, Miguel Ángel y muchos más.

Ser bipolar es también encontrarte gobernada por sentimientos que no te pertenecen, o que no querés que te pertenezcan, pero que te invaden y te transforman en alguien que no sos y que a la vez sos. Es perder el control de las emociones y cometer muchos errores, cargando con la culpa de haber herido sin quererlo, sin darte cuenta. En mis peores picos hasta llegué a creer que algo me poseía, sin poder controlar mis pensamientos, lo que decía o lo que hacía. La bipolaridad también es pérdida, porque perdés muchas personas en el camino: amigos, parejas, y a veces, hasta a vos misma.



"¿Bipolaridad = Genialidad?

Esto opina Blue:
No comparto mucho de lo que se se dice del don bipolar por eso traigo a colación unas palabras de una bloguera:


"Mitos aparte. El "bipolaris vulgaris" no es un genio. Tiene sus dones, sí, quizá, como otros humanos no bipolares. Porque los hay que dicen que no tienen capacidad creativa, y se lamentan por ello. Pues no, tener bipolaridad no es sinónimo de nada."

"


 Por mi corta edad los médicos me recomendaron un tratamiento farmacológico fuerte, con la "esperanza" de que quizás en dos años ya no necesitara seguir con la ingesta de remedios. Me pareció mentira, creí que era demasiado bueno para ser cierto y ni lo dudé, los acepté con los ojos cerrados. Pero a medida que pasaban los días, las semanas y los meses, las reacciones adversas fueron devastadoras: pérdida de memoria, dificultad para expresarme, tics nerviosos, dolor articular, manchas en la piel, pérdida de visión y aumento de peso. Solo duré medio año de tratamiento y lo abandoné, dejando con esas pastillas la ilusión de ¿curarme? en un corto plazo. Descubrí que para no perder la cordura me estaba perdiendo a mí misma y supe que no había camino fácil, que iba a ser duro de todas formas. Así que luego de pensarlo mucho y de hablar con personas cercanas comencé a investigar otras opciones más naturales. Opté por ahondar en hacer cosas que me hicieran feliz y por rodearme de personas que me dieran paz y me sacaran sonrisas. Meditar y hacer terapia ayudan mucho. Tener una vida sana, hacer deporte, comer y dormir bien, también. Pero sobre todo conocerme y aceptarme.

No es un camino sencillo, está lleno de aciertos y desaciertos y hay mucho dolor incluido, porque vivimos todo en carne viva y porque ese beso que se disfruta más, también tiene otra cara, que es que también se sufre en demasía el cachetazo. Es un camino diferente para cada uno, que tiene que ir haciéndose al andar, escuchándose y sabiendo elegir qué resulta mejor para cada persona y tipo de vida. Mi consejo es que nada ayuda tanto como sentirse amado. Por eso es tan importante saber acompañar a quienes lo padecen, entendiendo, no juzgando y estando presente, demostrando afecto y haciendo sentir que uno no los abandona cuando todo parece hacerlo. Del otro lado hay una persona algo turbulenta, pero que en el fondo es como el cielo, que cambia, llueve y después despliega algo tan hermoso como un arcoíris. Mi consejo es que se queden a ver sus arcoíris, porque no cualquier persona es capaz de crearlos después de una tormenta".


sábado, 8 de junio de 2024

Bipolares famosos y probabilidades



No es mi intención, cuando hablo de bipolaridad, el ser famoso y ser mas visto al dármelas de loco, no es algo que uno quisiera ser, preferiría ser la persona menos conocida, que ser bipolar.

Sin embargo, muchos se las dan de bipolares porque serlo esta de moda, pues últimamente se ha dicho que algunas personas famosas son bipolares.




Virginia Woolf 1882-1941


Se ha querido utilizar el hecho de que personas reconocidas públicamente son o hayan sido etiquetadas como bipolares, para tratar de hacer ver que este trastorno no es tan grave como lo pintan, que de pronto sea deseable y bueno ser bipolar, pero esto no es cierto, esta ha sido una estrategia de la gran industria farmacéutica, la cual ha logrado banalizar un trastorno mental severo, para que muchas personas se identifiquen con él y poderles vender así medicamentos con efectos psicotrópicos, los cuales se considera no son realmente necesarios en la mayoría de los casos.

A pesar de que uno en una crisis maníaca quiere sobresalir, es muy improbable hacerlo y casi siempre se termina mal, porque las probabilidades de triunfar son mínimas, es más, cuando se está en la triste depresión uno siente que cometió muchos errores; a veces se llega a extremos que pueden traer graves consecuencias, por lo que pienso no es deseable ser bipolar.

Existen estudios estadísticos, donde se ha encontrado que entre los jóvenes con capacidades académicas mas altas, es mayor la probabilidad de sufrir trastorno bipolar en la vida adulta, según la BBC se hizo un estudio en Suecia, sin embargo,  a pesar del estudio anterior, de otros estudios, de opiniones de expertos y de otros no tan expertos, el ser bipolar no es que ayude significativamente para ser famoso y triunfar en la vida. Es posible que los etiquetados como bipolares tengan una capacidad académica algo mayor al promedio pero aún así, esto de seguro no asegura el poder ser famoso, el ser famoso depende de diversas circunstancias, entre ellas del azar.

Blue autora de Carne de Psiquiatra

Según se dijo en el blog Carnedepsiquiatra, un blog dado de baja:


"Mitos aparte. El "bipolaris vulgaris" no es un genio. Tiene sus dones, sí, quizá, como otros humanos no bipolares. Porque los hay que dicen que no tienen capacidad creativa, y se lamentan por ello. Pues no, tener bipolaridad no es sinónimo de nada."

Es un párrafo bastante descriptivo sobre lo que somos la mayoría de los bipolares, que resumo en términos simples, no somos más importantes por ser bipolares.

También según expresa el Dr E. Vieta respecto a si el trastorno bipolar afecta la inteligencia o tiene que ver con esta: "se puede ser inteligente, tonto, o toda la gama intermedia entre los dos extremos. A lo largo de la historia ha habido grandes pensadores que han sufrido esta enfermedad. Lo que sí es cierto es que las recaídas frecuentes empeoran el rendimiento intelectual, aunque puede recuperarse el nivel anterior si se consigue un período mínimamente largo de remisión."

Considero que las personas que sufrimos de trastorno bipolar somos de pronto mas arriesgadas, por lo tanto las probabilidades de triunfar y ser famosos podrían ser mayores (aunque en un pequeño porcentaje, pienso yo), pero no son determinantes; si unido a la bipolaridad, se tiene también la fortuna de ser una persona bien relacionada en su sociedad, con capacidades académicas o artísticas sobresalientes, se tiene una mejor probabilidad de ser más exitoso que otros, sin embargo, aun siendo famoso, si se es bipolar y no se tiene bajo control el problema se tendrá una vida triste y desgraciada, ejemplos muchos, uno:  Se dice que Ernest Hemingway sufría de trastorno bipolar, fue uno de los escritores mas famosos de su época, logró el premio Nóbel, sin embargo, era alcohólico y terminó suicidándose, no precisamente porque se sintiera feliz.1

Otro caso fue el de Edgar Allan Poe2 se le tildó muchas veces de loco o de degenerado, dado que escribió relatos de terror, pero solo eran historias de ficción y la gente tiende a confundir; a pesar de ser famoso en su tiempo y mucho más famoso después de muerto, no tuvo una existencia muy feliz que digamos, todo indica que sufría de trastorno bipolar y como para su época no se trataba esta condición, su vida fue muy tormentosa y complicada.

Una imagen de Poe según Hollywood

Cuando se es bipolar se toman más riesgos, sobre todo cuando se esta en la parte del ciclo de la manía, en cambio, es normal que las personas sientan miedo a enfrentar retos grandes, por lo que este miedo hace que en muchas situaciones no se destaquen, aún a pesar de tener las cualidades para hacerlo.

Ser famoso y bipolar es una cuestión de probabilidades, como en cualquier grupo se tiene que entre los famosos también hay bipolares; de lógica deben de ser un porcentaje pequeño, pero al momento de producir ruido, este es mayor que cuando lo hace una persona no bipolar; la culpa no la tienen los bipolares famosos, sino mas bien los medios de desinformación, que tienden a exagerar con el fin de vender más.

Como no va a vender mas, decir que: Se suicidó un actor de Hollywood muy famoso del que se dice era bipolar o que una una de las cantantes con mas discos vendidos, se ha enloquecido de repente (se especula, que sufre de trastorno bipolar) y esta en una clínica de rehabilitación para personas con problemas mentales, contrasta el hecho de otra actriz famosa, pero para mi muy digna de admirar, además que por su belleza, por el hecho como supo manejar la situación de su bipolaridad y sin dejarse manipular declaró ante uno de los medios masivos que sufría de este trastorno y que tuvo que internarse para evitar llegar a una crisis mayor, claro que es una persona ya madura, que según parece no se ha dejado llevar por las drogas, el licor, ni los escándalos faranduleros.

Según diferentes estudios los etiquetados actualmente como bipolares estaríamos entre menos del 0.5% y el 4% de la población, (aunque los medios de desinformación y las farmaceúticas, quieren que esa cifra sea mayor), pienso que somos alrededor del 1%, pero no del que domina al mundo, de acuerdo con la lógica de las probabilidades, en cualquier subgrupo se debe tender a ser un porcentaje similar, por lo tanto si se hace una encuesta en una empresa con unos 10.000 empleados hablaríamos de unos 100 bipolares que pueden sonar a una cifra muy grande.

De igual forma si se hiciera una estadística entre famosos, digamos que se escogen al azar unos 100.000 famosos, se encontraría que unos 1.000 o una cifra parecida sería bipolar, ¿muchos no?.

Es posible que los porcentajes varíen de acuerdo con el tipo de actividad que se desarrolle, sin embargo, serán unas desviaciones pequeñas, siento y he leído que los bipolares somos personas que tendemos a tomar mas riesgos que otros, por lo que tomamos retos difíciles que implican cuando triunfamos ser destacados, sin embargo, poco se sabe y se dice cuando también por tomar dichos riesgos fracasamos; es decir, por cada famoso bipolar, hay millones que fracasaron en el intento de volverse famosos, pero esto no es noticia, de acuerdo con la lógica de la vida, cuando algo es bastante improbable, las posibilidades de triunfar son más bien escasas, pero los pocos que lo logren van a ser muy destacados. El símil desde el punto de vista de los negocios es que entre más riesgoso es un negocio más utilidad produce, pero la probabilidad de fracasar también es mayor, o como en las loterías, mientras mas difícil es de ganársela, cuando alguien se la gana el premio es espectacular.

Se tiende a hacer mucho ruido cuando se descubre que una persona famosa tiene problemas sobre todo si son de la mente, sin embargo, es claro que no es noticia que muchas personas del montón sufran de la mente.

Siendo autobiográfico pienso que mi salida de la última empresa donde trabajé tuvo algo que ver con esta situación, tome un riesgo muy grande que de salir adelante me hubiera servido para un ascenso rápido y ser sobresaliente, pero como las cosas no salieron bien fui catalogado como un fracaso que más bien pronto me llevo a ser retirado de la empresa al realizarse un encogimiento de personal.



1Hemingway: Estuve leyendo mas sobre él después de haber escrito este post y encontré más sobre su vida y como tal le dediqué un post, después de encontrar más datos. Su suicidio aunque pareciera tener mucho que ver con su bipolaridad, la situación a la que llego antes de este hecho, podría justificar en parte esta cruel decisión, aún para una persona no etiquetada como bipolar.

2Poe: 1809-1849, Es muy probable que este escritor pudiera encajar en lo que en la actualidad se define como bipolar (claro que al paso en que va la cuestión todos los escritores se podrian etiquetar como bipolares), pero también es posible que sus desbalances emocionales tuvieran otras causas, existen teorías que dicen que pudo sufrir de una especie de epilepsia poco común, como también que su situación emocional que fue bastante complicada, fuera la causa de sus inestabilidades (por ejemplo: Ver como su esposa moría poco a poco de tuberculosis mientras pasaban por problemas económicos y no se podía hacer nada al respecto). Al respecto escribí otros post: http://unbipolarmas.blogspot.com/2011/04/edgar-allan-poe-y-el-trastorno-bipolar.html, http://unbipolarmas.blogspot.com/2012/01/edgar-allan-poe-y-el-trastorno-bipolar.html y http://unbipolarmas.blogspot.com/2013/05/edgar-allan-poe-y-su-locura-o-su-tb.html.

sábado, 1 de junio de 2024

Loco

"Vengo de una raza notable por la fuerza de la imaginación y el ardor de las pasiones."




"Los hombres me han llamado loco; pero todavía no se ha resuelto la cuestión de si la locura es o no la forma más elevada de la inteligencia, si mucho de lo glorioso, si todo lo profundo, no surgen de una enfermedad del pensamiento, de estados de ánimo exaltados a expensas del intelecto general.
Aquellos que sueñan de día conocen muchas cosas que escapan a los que sueñan sólo de noche. En sus grises visiones obtienen atisbos de eternidad y se estremecen, al despertar, descubriendo que han estado al borde del gran secreto.
De un modo fragmentario aprenden algo de la sabiduría propia y mucho más del mero conocimiento propio del mal.
Penetran, aunque sin timón ni brújula, en el vasto océano de la «luz inefable», y otra vez, como los aventureros del geógrafo nubio, «agressi sunt mare tenebrarum quid in eo esset exploraturi».

Diremos, pues, si, que estoy loco.

Concedo, por lo menos, que hay dos estados distintos en mi existencia mental: el estado de razón lúcida...  y un estado de sombra y duda, ...."



Digamos pues que si, que soy un loco, a pesar de que solo actúo de forma no común (anormal), en muy pocas ocasiones.

Todo comenzó cuando estaba en mi adolescencia (hacia el año 1984), cuando tuve que ser internado en una institución para personas con problemas mentales, después de mi primer ataque de locura, (según términos médicos: Episodio psicótico), esta clínica, no era tan cruel y tétrica como los manicomios que se muestran en las películas.  

   En mi caso particular puedo decir con el fin de suavizar las situaciones, que estuve mas bien en una institución para el tratamiento de personas con problemas mentales moderna, clínica de reposo, centro de rehabilitación de enfermos mentales u otros eufemismos (para no decir que en un manicomio, moderno eso si), que se define dentro de la misión estratégica de negocio, como: "Pioneros en la atención de Salud Mental en el Valle del Cauca y en la región del Pacífico colombiano".

  Hasta donde me da mi memoria, estuve internado cerca de tres semanas, pudo ser mas o menos pero no me acuerdo bien.

  Después de la hospitalización temporal, pasé de un estado de psicosis fuerte como parte de un cuadro de manía intensa (locura) a un estado de remisión ambulatoria pero medicado (zombi drogado).

  Se puede decir que después de mi internado en este sitio, logré volver a un estado de cierto equilibrio mental por muchos años, para después seguir con mi vida casi normal, pero las huellas de mi paso por esta institución no las he podido borrar del todo de mi mente y no fue solo el hecho de la institución como tal, que a mi concepto puedo considerar que realizo bien su trabajo, si no el creer que había estado loco, o que terminaría enloqueciéndome y perdiéndome de este mundo pero en vida, ese era mi pensamiento después de mi remisión, en este momento tengo un poco mas claro que según la definición de los psiquiatras de la época: Había sufrido de una crisis de un problema mental (que para mi no tenía nombre), que es probable que para la época se denominaba psicosis maníaco depresiva, al cual ahora se le tiene un nombre mas complicado, de pronto un poco mas complejo, pero que suena un menos grave, y mucho menos parecido a locura, además que está de moda en estos días (2024), ya que según muchas personas hay mucho famoso por ahí que dicen que la sufre: Se denomina trastorno bipolar, al cual se le han dado muchas subdivisiones, que en mi caso clasifico en el tipo I.


Después de salir de mi hospitalización psiquiátrica logré la remisión en buenas condiciones, sin embargo, algo que me marcó fuertemente fueron unas palabras que me resonaron mucho cuando empecé a ser tratado; cuando el psiquiatra me dijo: "Usted esta enfermo y a partir de este momento debe tomar medicación por el resto de su vida".

Según mi apreciación, la definición actual de trastorno bipolar es un eufemismo que pretende encubrir el estigma asociado al anterior termino: Psicosis maníaco depresiva, o el estigma que para muchos implica ser denominado simplemente loco, o alguien que se enloquece por ratos, porque esa es la definición popular a mi problema, de igual forma se le denomina a los que sufren esquizofrenia y de otros trastornos mentales, que como tales no pueden definirse bien como enfermedades mentales, pues según he logrado entender el termino enfermedad se refiere principalmente a problemas físicos corporales que no tienen que ver con el funcionamiento de la mente.  Para un parroquiano es igual un esquizofrénico, un bipolar o una persona que sufra de un problema mental entre los miles que definen los manuales de psiquiatría moderna: "Es simplemente: Un loco"


Considero que para mi puede haber sido importante conocer en mas detalle mi problema y tratar de entender como se desarrollan sus manifestaciones, como evitar llegar a estados graves, pero para las personas comunes y corrientes no es un tema de interés, ¿Por que debe interesar el tema de las personas locas o desadaptadas a las personas que se consideran normales? pienso que no mucho y menos si no lo sufren o personas muy cercanas lo sufren. 

   Para muchas personas el loco es así porque quiere y no hace nada por salir de su estado, el loco es así porque le tocó por una cuestión de destino o por castigo de un dios, para los mas sensibles pero que no tienen conocimiento del tema, el loco es un bicho raro que se mira con pesar pero aun pensando así, se lo discrimina.  Sin embargo, para los que sufrimos de con nuestros problemas mentales estas apreciaciones no nos ayudan; a pesar de que no se puede pretender que todas las personas nos tengan que comprender y sepan diferenciar claramente que problema mental tiene cada uno de los afectados.

   A pesar que la sociedad ha avanzado respecto a la discriminación del diferente al promedio (al anormal, diciéndolo en crudas palabras),  todavía persiste la estigmatización para los que sufren ciertos problemas, como los mentales, se ha avanzado pero falta más, lo que expreso en este espacio y lo que otros expresan en sitios parecidos va en esa dirección, en mostrar que no somos seres de otro mundo, somos de pronto diferentes y somos pocos, pero somos personas que tenemos diferencias en ciertos aspectos, sufrimos con problemas de la mente que pueden ser manejados hasta cierto punto gracias a los avances científicos o aún a pesar de estos.

   En mi caso escribo sobre mi problema mental, algo que quizás solo me debiera interesar a mi, soy en términos coloquiales un loco que escribe, que para hacerlo tiene que basarse en lo que siente, que se ayuda con lo que sienten y expresan otros, porque muchas veces se me dificulta decirlo con mis palabras, esta es la situación que tengo en este momento, aunque como lo dije anteriormente y en otras ocasiones: No pretendo volverme famoso, o rico con este blog, sin embargo, me encanta que alguien lo lea, me alegra cuando las estadísticas me dicen que varias personas lo han leído últimamente y mucho más cuando se comentan las entradas.


  Si, Soy de pronto un loco mas, para decirlo más elegante soy unbipolarmas

  Sin embargo, considero que en mi caso particular estar loco es un estado temporal o para mejor decir entro en un estado de locura de cuando en vez y normalmente paso desapercibido ante casi todas las personas, se puede decir que  la mayor parte del tiempo soy una persona cuerda o mejor dicho actúo de forma normal, mis estados de locura son realmente muy pocos, solo en una oportunidad tuve unos sentimientos profundos de infinita sabiduría, de total inspiración, iluminación, dios me hablaba en el oído y yo lo ignoraba, pero el tiempo que duró mi delirio fue muy corto comparado con todo lo que he vivido, estadísticamente puede decirse que no pasó.

  Cuando entro en esto que llamaré estado de locura temporal (Manía, según psiquiatras), llego a un estado de clarividencia, donde descubro cosas que han estado al alcance de mi conocimiento, pero que no había captado antes por no analizarlas bien, sin embargo, son tantas y de tantos aspectos al mismo tiempo, que termino abrumado. Es como cuando uno está en un sueño que vislumbra y descubre todo, pero estando despierto; de ahí que Poe lo describa dentro de su forma poética al decir: "Aquellos que sueñan de día conocen muchas cosas que escapan a los que sueñan sólo de noche", médicamente en la actualidad esto que he estado diciendo es un síntoma del trastorno bipolar, como también lo puede ser de otros pu´´´´xftf´´´ problemas mentales y lo llaman estado psicótico, pero a diferencia del sueño cuando uno interactúa con seres que uno mismo ha creado, uno estando despierto interacciona con seres reales y choca muchas veces con ellos, porque mucho de lo que uno hace esta en contra de las normas y digo normas refiriéndome a lo que la mayoría hace.

Cuando uno pasa mucho tiempo en este estado donde se siente una infinita felicidad y no se regresa a la triste realidad; se necesita de un impulso de algo, es cuando las personas buscan ayuda, o cuando la sociedad a su alrededor decide parar esta situación, antes se encontraba con el alcohol u otras sustancias que se tenían al alcance sin ser ilegales o ahora se buscan sustancias mas potentes las drogas de las cuales hay algunas legales y otras ilegales, mediante estas se intoxica el cuerpo y la mente bloqueando este estado anormal pero muchas veces causando daños, ademas muchas de estas drogas son para el resto de la vida por su forma de actuar al volverse la persona dependiente de ellas.

Nota: La primera parte en negrilla, no es de mi autoría pero como dice una canción por ahí: Esa canción es mía por un derecho casual, ya que define lo que siento en algún momento y se puede decir que su letra soy yo, sin embargo, esa forma de escribir solo la puede hacer una persona como lo fue Edgar Allan Poe y hace parte de su cuento Eleonora, este cuento lo pueden ver en mi versión prologada e ilustrada en: 








jueves, 22 de abril de 2021

Iluminación o Delirio


Diremos, pues, que estoy loco.

"....Concedo, por lo menos, que hay dos estados distintos en mi existencia mental: el estado de razón lúcida, que no puede discutirse y pertenece a la memoria de los sucesos de la primera época de mi vida, y un estado de sombra y duda, que pertenece al presente y a los recuerdos que constituyen la segunda era de mi existencia...." (Edgar Allan Poe)



 
 
 Soy de pronto un loco, pero esto no es todo el tiempo, o para mejor decir entro en un estado de locura de cuando en vez, la mayor parte del tiempo soy una persona cuerda o mejor dicho actúo de forma normal, mis estados de locura han sido realmente muy pocos y han durado poco tiempo, solo en una oportunidad tuve unos sentimientos profundos de infinita sabiduría, de total inspiración e iluminación, Dios me hablaba en el oído y yo lo ignoraba.
 
 Cuando entro en esto que llamaré locura (medicamente llamada también delirio, manía o estado psicótico), llego a un estado de clarividencia, donde estoy lleno de superpoderes con los cuales descubro tantas cosas que han estado al alcance de mi conocimiento, pero son tantas y de tantos aspectos al mismo tiempo, que termino abrumado además que descubro que no las había captado antes por no analizarlas bien. Cuando he entrado en estado de locura, siento igual a estar soñando, donde se tiene la libertad que da la capacidad de vislumbrar, entender y descubrir todo, pero en esta oportunidad estando despierto; de ahí que Poe lo describa dentro de su forma poética de decir:

 "¿Es iluminación? o ¿Es delirio? Aquellos que sueñan de día conocen muchas cosas que escapan a los que sueñan sólo de noche", 

 Medicamente en la actualidad esto que he estado describiendo lo llaman manía intensa, sin embargo, a diferencia del sueño cuando uno interactúa con seres que uno mismo ha creado y que no pueden afectarlo a uno; cuando se llega a este estado de delirio, nuestro cerebro funciona igual a como cuando estamos soñando, aunque se está despierto, pero donde hay que interactuar con seres reales, por lo que uno puede chocar muchas veces con ellos y terminar siendo afectado por lo que uno ha hecho, porque mucho de lo que uno hace en este estado de locura está en contra de las normas y digo normas refiriéndome a lo que la mayoría hace.
 
 Cuando uno pasa mucho tiempo en este estado llámese manía o locura solo se siente una infinita felicidad y no se desea regresar a la triste y cruel realidad, para volver de nuevo al estado normal se necesita de un impulso, de algo que la persona necesite en el mundo real, es cuando las personas buscan ayuda, o cuando la sociedad o alguien a su alrededor decide parar esta situación, antes se encontraba con el alcohol u otras sustancias que se tenían al alcance sin ser ilegales o ahora se buscan sustancias más potentes las drogas de las cuales hay algunas legales y otras ilegales, mediante estas se intoxica el cuerpo y la mente bloqueando este estado anormal, aterrizando la persona en la realidad, pero muchas veces causando daños, además muchas de estas drogas son para el resto de la vida por su forma de actuar al volverse la persona dependiente de ellas.



 
 Antes las personas afectadas con estos estados casi siempre volvían por si mismos al estado normal ayudados por drogas o simplemente porque las crisis hacian su curso y se regresaba a un estado libre de delirios, ahora existen los medicamentos psiquiátricos, que son drogas psicoactivas que logran revertir de forma inducida y controlada los síntomas.

miércoles, 16 de octubre de 2019

20 Bipolares famosos

En este post voy a nombrar a 20 bipolares famosos, también voy a hablar del trastorno bipolar y su correlación con la genialidad, trataré sobre bipolares famosos y sobre los que se las dan de bipolares para querer ser famosos o sentirse como los famosos.

El trastorno bipolar es una luz en el infierno



El actor estadounidense Robin Williams dias antes de su deceso




"…El trastorno bipolar es una condición humana fascinante y la vez trágica... Mientras la mayoría de los pacientes bipolares psicóticos no son líderes ni creadores, constituyen el reservorio de los genes que, en una forma diluida, podrían ser las semillas de la genialidad" 

Hagop S. Akiskal 

10 bipolares famosos de la actualidad: Britney Spears, Robin Williams, Kurt Cobain, Catherine Zeta-Jones, Amy Winehouse, John Forbes Nash, Mel Gibson, Carrie Fisher, Jim Carrey, Stephen Fry. 

10 bipolares de tiempos pasados (aunque nunca fueron diagnosticados como tal, porque para su época este trastorno no existía, para muchos psiquiatras actuales, sus comportamientos podían encajar a lo que hoy conocemos como trastorno bipolar), en esta lista se tienen: Edgar Allan Poe, Ernest Hemingway, Virginia Wolf, Winston Churchill, Wolfgang Amadeus Mozart,  Mark Twain,  Isaac Newton,  Vincent Van Gogh, Piotr Tchaikovsky, Ludwig Van Beethoven.

La bipolaridad es una condición mental, donde las personas que la padecen sufren de crisis mentales, caracterizadas por cambios de humor extremos, pasan de un animo exaltado (manía) a un estado de humor extremadamente bajo (depresión), esta condición afecta a millones de personas alrededor del mundo.

El trastorno bipolar y la genialidad

Se ha querido utilizar el hecho de que personas famosas son etiquetadas como bipolares para tratar de hacer ver que de pronto sea deseable y bueno ser bipolar, pero esto no es cierto, soy de la opinión de que con esta estrategia se ha logrado banalizar un trastorno mental severo, para que muchas mas personas se identifiquen con él, se auto-etiqueten como bipolares y poderles vender así medicamentos con efectos psicotrópicos.

En esta época, año 2019, muchos se las dan de bipolares porque serlo esta de moda, pues últimamente se ha dicho que algunas personas famosas son bipolares.

Una de las caras del trastorno bipolar son los episodios maníacos donde se quiere hacer muchas cosas al mismo tiempo y donde se desea sobresalir, sin embargo, es muy difícil destacarse y casi siempre se termina mal, porque las probabilidades de triunfar en un estado alterado son mínimas, es después, cuando se está en la triste depresión, cuando uno siente que en vez de sobresalir se cometieron muchos errores, que pueden traer graves consecuencias, por lo tanto pienso no es favorable ser bipolar.

Existen estudios estadísticos, donde se ha encontrado que entre los jóvenes con capacidades académicas mas altas, es mayor la probabilidad de sufrir trastorno bipolar en la vida adulta, según la BBC se hizo un estudio en Suecia que arrojó estos resultados, sin embargo,  a pesar del estudio anterior, de otros estudios, de opiniones de expertos y de otros no tan expertos, el ser bipolar no es que ayude significativamente para ser famoso y triunfar en la vida. Es posible que los etiquetados como bipolares tengan una capacidad académica algo mayor al promedio, pero aún así, esto de seguro no asegura el poder ser famoso, el ser famoso depende de diversas circunstancias, entre ellas del azar.

Según se dijo en el blog Carnedepsiquiatra, ya dado de baja:

"Mitos aparte. El "bipolaris vulgaris" no es un genio: Tiene sus dones, sí, quizá, como otros humanos no bipolares; porque los hay que dicen que no tienen capacidad creativa y se lamentan por ello; pues no, tener bipolaridad no es sinónimo de nada."

El anterior es un párrafo bastante descriptivo sobre lo que somos la mayoría de los bipolares, que resumo en términos simples, no somos mas importantes por ser bipolares.

También según expresa el Dr E. Vieta respecto a si el trastorno bipolar afecta la inteligencia o tiene que ver con esta: "se puede ser inteligente, tonto, o toda la gama intermedia entre los dos extremos. A lo largo de la historia ha habido grandes pensadores que han sufrido esta enfermedad. Lo que sí es cierto es que las recaídas frecuentes empeoran el rendimiento intelectual, aunque puede recuperarse el nivel anterior si se consigue un período mínimamente largo de remisión."

Considero que las personas que sufrimos de trastorno bipolar somos de pronto mas arriesgadas, por lo tanto las probabilidades de triunfar y ser famosos podrían ser mayores (aunque en un pequeño porcentaje, pienso yo), pero que no son determinantes; si unido a la bipolaridad, se tiene también la fortuna de ser una persona bien relacionada en su sociedad, con capacidades académicas o artísticas sobresalientes, se tiene una mejor probabilidad de ser más exitoso que otros, sin embargo, aun siendo famoso, si se es bipolar y no se tiene bajo control el problema se tendrá una vida triste y desgraciada, ejemplos muchos, uno:  Se dice que Ernest Hemingway sufría de trastorno bipolar, fue uno de los escritores mas famosos de su época, logró el premio Nobel, sin embargo, era alcohólico y terminó suicidándose; Otro caso fue el de Edgar Allan Poe se le tildó muchas veces de loco o de degenerado, dado que escribió relatos de terror, pero solo eran historias de ficción y la gente tiende a confundir; a pesar de ser famoso en su tiempo y mucho más famoso después de muerto, no tuvo una existencia muy feliz que digamos, según algunos psiquiatras actuales sus actuaciones muchas veces erráticas pueden indicar que sufría de trastorno bipolar y su vida fue muy tormentosa y complicada.

Cuando se es bipolar se toman más riesgos, sobre todo cuando se esta en la parte del ciclo de la manía, en cambio, es normal que las personas sientan miedo a enfrentar retos grandes, por lo que este miedo hace que en muchas situaciones no se destaquen, aún a pesar de tener las cualidades para hacerlo.

Ser famoso y bipolar es una cuestión de probabilidades, como en cualquier grupo se tiene que entre los famosos también hay bipolares; de lógica deben de ser un porcentaje pequeño, pero al momento de producir ruido, este es mayor que cuando lo hace una persona no bipolar; la culpa no la tienen los bipolares famosos, sino mas bien los medios de desinformación, que tienden a exagerar con el fin de vender más.

Como no va a vender mas, decir que: Se suicidó un actor de Hollywood muy famoso del que se dice era bipolar o que una una de las cantantes con mas discos vendidos, se ha enloquecido de repente (se especula, que sufre de trastorno bipolar) y esta en una clínica de rehabilitación para personas con problemas mentales.

Según diferentes estudios los etiquetados actualmente como bipolares estaríamos entre menos del 0.5% y el 4% de la población, (aunque los medios de desinformación y las farmacéuticas, quieren que esa cifra sea mayor), pienso que somos alrededor del 1%, pero no del que domina al mundo, de acuerdo con la lógica de las probabilidades, en cualquier subgrupo se debe tender a ser un porcentaje similar, por lo tanto si se hace una encuesta en una empresa con unos 10.000 empleados hablaríamos de unos 100 bipolares que pueden sonar a una cifra muy grande.

De igual forma si se hiciera una estadística entre famosos, digamos que se escogen al azar unos 100.000 famosos, se encontraría que unos 1.000 o una cifra parecida sería bipolar, ¿muchos no?.

Es posible que los porcentajes varíen de acuerdo con el tipo de actividad que se desarrolle, sin embargo, serán unas desviaciones pequeñas, siento y he leído que los bipolares somos personas que tendemos a tomar mas riesgos que otros, por lo que tomamos retos difíciles que implican cuando triunfamos ser destacados, sin embargo, poco se sabe y se dice cuando también por tomar dichos riesgos fracasamos; es decir, por cada famoso bipolar, hay millones que fracasaron en el intento de volverse famosos, pero esto no es noticia, de acuerdo con la lógica de la vida, cuando algo es bastante riesgoso, las posibilidades de triunfar son más bien escasas, pero los pocos que lo logren van a ser muy destacados. El símil desde el punto de vista de los negocios es que entre más riesgoso es un negocio más utilidad produce, pero la probabilidad de fracasar también es mayor, o como en las loterías, mientras mas difícil es de ganársela, cuando alguien se la gana el premio es espectacular.

Se tiende a hacer mucho ruido cuando se descubre que una persona famosa tiene problemas sobre todo si son de la mente, sin embargo, es claro que no es noticia que muchas personas del montón sufran de la mente.

Siendo autobiográfico pienso que mi salida de la última empresa donde trabajé tuvo algo que ver con esta situación, tome un riesgo muy grande que de salir adelante me hubiera servido para un ascenso rápido y ser sobresaliente, pero como las cosas no salieron bien fui catalogado como un fracaso que más bien pronto me llevo a ser retirado de la empresa al realizarse un encogimiento de personal.

sábado, 31 de octubre de 2015

Cuento Eleonora por Poe



Uno de los hechos que según mi apreciación sobre Poe, lo marcó fuertemente fue la agonía y muerte de su esposa Virginia, quien a la vez era su sobrina, cuando se lee el cuento que les presentaré a continuación: El expresa ese sentimiento desgarrador, mediante un relato corto que uno cree que es uno mas de sus cuentos de terror, pero al avanzar en su lectura, termina siendo un poema con una hermosa historia de amor.

"Eleonora" es uno de los cuentos fantásticos de de Poe, publicado en 1842 en la revista The Gift, y reeditado con algunas correcciones en 1845, en el Broadway Journal. Aquí, Poe parece anticiparse a los senderos de la culpa y la desesperada búsqueda de perdón y redención. Durante el período en que fue escrito Eleonora, Virginia Clemm, esposa del autor, comenzaba a manifestar los primeros síntomas de tuberculosis cinco años antes de su muerte. Es mundialmente aceptado por los seguidores del maestro del terror gótico que este trabajo refleja un sentimiento proyectado hacia un futuro sin Virginia, acaso con una nueva musa. Los temas del primer amor arrebatado por la muerte, la culpa por el incesto y el olvido, se repiten en toda su obra. Algunos de los cuentos que lo evidencian son: Berenice, El retrato oval, La caída de la casa Usher, Morella, Ligeia, entre tantos otros.

El personaje que Poe muestra se describe en el primer párrafo del cuento como loco y pronuncia una de las frases mas conocidas del autor que dice: "Aquellos que sueñan de día conocen muchas cosas que escapan a los que sueñan solo de noche", a pesar de ser muy conocida esta oración, no creo que sea muy conocida la fuente inicial, que corresponde al cuento Eleonora.  A Poe se le tilda de haber estado Loco o de acuerdo con las descripciones modernas como una persona afectada de trastorno bipolar, y como tal se le atribuye haberse descrito a si mismo con estas palabras, sin embargo, la realidad es que estas palabras describen a un personaje de ficción, aunque es posible que fueran autobiograficas.



Sub conservatione formæ specifícæ salva anima.

(RAIMUNDO LULIO)



Vengo de una raza notable por la fuerza de la imaginación y el ardor de las pasiones.

                                    Eleonora


Los hombres me han llamado loco; pero todavía no se ha resuelto la cuestión de si la locura es o no la forma más elevada de la inteligencia, si mucho de lo glorioso, si todo lo profundo, no surgen de una enfermedad del pensamiento, de estados de ánimo exaltados a expensas del intelecto general. Aquellos que sueñan de día conocen muchas cosas que escapan a los que sueñan sólo de noche. En sus grises visiones obtienen atisbos de eternidad y se estremecen, al despertar, descubriendo que han estado al borde del gran secreto. De un modo fragmentario aprenden algo de la sabiduría propia y mucho más del mero conocimiento propio del mal. Penetran, aunque sin timón ni brújula, en el vasto océano de la «luz inefable», y otra vez, como los aventureros del geógrafo nubio, «agressi sunt mare tenebrarum quid in eo esset exploraturi».

Diremos, pues, que estoy loco. Concedo, por lo menos, que hay dos estados distintos en mi existencia mental: el estado de razón lúcida, que no puede discutirse y pertenece a la memoria de los sucesos de la primera época de mi vida, y un estado de sombra y duda, que pertenece al presente y a los recuerdos que constituyen la segunda era de mi existencia. Por eso, creed lo que contaré del primer período, y, a lo que pueda relatar del último, conceded tan sólo el crédito que merezca; o dudad resueltamente, y, si no podéis dudar, haced lo que Edipo ante el enigma.


La amada de mi juventud, de quien recibo ahora, con calma, claramente, estos recuerdos, era la única hija de la hermana de mi madre, que había muerto hacía largo tiempo. Mi prima se llamaba Eleonora. Siempre habíamos vivido juntos, bajo un sol tropical, en el Valle de la Hierba Irisada. Nadie llegó jamás sin guía a aquel valle, pues quedaba muy apartado entre una cadena de gigantescas colinas que lo rodeaban con sus promontorios, impidiendo que entrara la luz en sus más bellos escondrijos. No había sendero hollado en su vecindad, y para llegar a nuestra feliz morada era preciso apartar con fuerza el follaje de miles de árboles forestales y pisotear el esplendor de millones de flores fragantes. Así era como vivíamos solos, sin saber nada del mundo fuera del valle, yo, mi prima y su madre.


Desde las confusas regiones más allá de las montañas, en el extremo más alto de

nuestro circundado dominio, se deslizaba un estrecho y profundo río, y no había nada más brillante, salvo los ojos de Eleonora; y serpeando furtivo en su sinuosa carrera, pasaba, al fin, a través de una sombría garganta, entre colinas aún más oscuras que aquellas de donde saliera. Lo llamábamos el «Río de Silencio», porque parecía haber una influencia enmudecedora en su corriente. No brotaba ningún murmullo de su lecho y se deslizaba tan suavemente que los aljofarados guijarros que nos encantaba contemplar en lo hondo de su seno no se movían, en quieto contentamiento, cada uno en su antigua posición, brillando gloriosamente para siempre.





Las márgenes del río y de los numerosos arroyos deslumbrantes que se deslizaban por

caminos sinuosos hasta su cauce, así como los espacios que se extendían desde las márgenes descendiendo a las profundidades de las corrientes hasta tocar el lecho de guijarros en el fondo, esos lugares, no menos que la superficie entera del valle, desde el río hasta las montañas que lo circundaban, estaban todos alfombrados por una hierba suave y verde, espesa, corta, perfectamente uniforme y perfumada de vainilla, pero tan salpicada de amarillos ranúnculos, margaritas blancas, purpúreas violetas y asfódelos rojo rubí, que su excesiva belleza hablaba a nuestros corazones, con altas voces, del amor y la gloria de Dios.


Y aquí y allá, en bosquecillos entre la hierba, como selvas de sueño, brotaban fantásticosárboles cuyos altos y esbeltos troncos no eran rectos, mas se inclinaban graciosamente hacia la luz que asomaba a mediodía en el centro del valle. Las manchas de sus cortezas alternaban el vívido esplendor del ébano y la plata, y no había nada más suave, salvo las mejillas de Eleonora; de modo que, de no ser por el verde vivo de las enormes hojas que se derramaban desde sus cimas en largas líneas trémulas, retozando con los céfiros, podría habérselos creído gigantescas serpientes de Siria rindiendo homenaje a su soberano, el Sol.

Tomados de la mano, durante quince años, erramos Eleonora y yo por ese valle antes de que el amor entrara en nuestros corazones. Ocurrió una tarde, al terminar el tercer lustro de su vida y el cuarto de la mía, abrazados junto a los árboles serpentinos, mirando nuestras imágenes en las aguas del Río de Silencio. No dijimos una palabra durante el resto de aquel dulce día, y aun al siguiente nuestras palabras fueron temblorosas, escasas. Habíamos arrancado al dios Eros de aquellas ondas y ahora sentíamos que había encendido dentro de nosotros las ígneas almas de nuestros antepasados. Las pasiones que durante siglos habían distinguido a nuestra raza llegaron en tropel con las fantasías por las cuales también era famosa, y juntos respiramos una dicha delirante en el Valle de la Hierba Irisada. Un cambio sobrevino en todas las cosas. Extrañas, brillantes flores estrelladas brotaron en los árboles donde nunca se vieran flores. Los matices de la alfombra verde se ahondaron, y mientras una por una desaparecían las blancas margaritas, brotaban, en su lugar, de a diez, los asfódelos rojo rubí. Y la vida surgía en nuestros senderos, pues altos flamencos hasta entonces nunca vistos, y todos los pájaros gayos, resplandecientes, desplegaron su plumaje escarlata ante nosotros. Peces de oro y plata frecuentaron el río, de cuyo seno brotaba, poco a poco, un murmullo que culminó al fin en una arrulladora melodía más divina que la del arpa eólica, y no había nada más dulce, salvo la voz de Eleonora. Y una nube voluminosa que habíamos observado largo tiempo en las regiones del Héspero flotaba en su magnificencia de oro y carmesí y, difundiendo paz sobre nosotros, descendía cada vez más, día a día, hasta que sus bordes descansaron en las cimas de las montañas, convirtiendo toda su oscuridad en esplendor y encerrándonos como para siempre en una mágica casa-prisión de grandeza y de gloria.


La belleza de Eleonora era la de los serafines, pero era una doncella natural e inocente, como la breve vida que había llevado entre las flores. Ningún artificio disimulaba el fervoroso amor que animaba su corazón, y examinaba conmigo los escondrijos más recónditos mientras caminábamos juntos por el Valle de la Hierba Irisada y discurríamos sobre los grandes cambios que se habían producido en los últimos tiempos.


Por fin, habiendo hablado un día, entre lágrimas, del último y triste camino que debe sufrir el hombre, en adelante se demoró Eleonora en este único tema doloroso,

vinculándolo con todas nuestras conversaciones, así como en los cantos del bardo de Schiraz las mismas imágenes se encuentran una y otra vez en cada grandiosa variación de la frase.

Vio el dedo de la muerte posado en su pecho, y supo que, como la efímera, había sido creada perfecta en su hermosura sólo para morir; pero, para ella, los terrenos de tumba se reducían a una consideración que me reveló una tarde, a la hora del crepúsculo, a orillas del Río de Silencio. Le dolía pensar que, una vez sepulta en el Valle de la Hierba Irisada, yo abandonaría para siempre aquellos felices lugares, transfiriendo el amor entonces tan apasionadamente suyo a otra doncella del mundo exterior y cotidiano. Y entonces, allí, me arrojé precipitadamente a los pies de Eleonora y juré, ante ella y ante el cielo, que nunca me uniría en matrimonio con ninguna hija de la Tierra, que en modo alguno me mostraría desleal a su querida memoria, o a la memoria del abnegado cariño cuya bendición había yo recibido. Y apelé al poderoso amo del Universo como testigo de la piadosa solemnidad de mi juramento. Y la maldición de Él o de ella, santa en el Elíseo, que invoqué si traicionaba aquella promesa, implicaba un castigo tan horrendo que no puedo mentarlo. Y los brillantes ojos de Eleonora brillaron aún más al oír mis palabras, y suspiró como si le hubieran quitado del pecho una carga mortal, y tembló y lloró amargamente, pero aceptó el juramento (pues, ¿qué era sino una niña?) y el juramento la alivió en su lecho de muerte. Y me dijo, pocos días después, en tranquila agonía, que, en pago de lo que yo había hecho para confortación de su alma, velaría por mí en espíritu después de su partida y, si le era permitido, volvería en forma visible durante la vigilia nocturna; pero, si ello estaba fuera del poder de las almas en el Paraíso, por lo menos me daría frecuentes indicios de su presencia, suspirando sobre mí en los vientos vesperales, o colmando el aire que yo respirara con el perfume de los incensarios angélicos. Y con estas palabras en sus labios sucumbió su inocente vida, poniendo fin a la primera época de la mía.






Hasta aquí he hablado con exactitud. Pero cuando cruzo la barrera que en la senda del Tiempo formó la muerte de mi amada y comienzo con la segunda era de mi existencia,siento que una sombra se espesa en mi cerebro y duda de la perfecta cordura de mi relato.


Mas dejadme seguir. Los años se arrastraban lentos y yo continuaba viviendo en el Valle de la Hierba Irisada; pero un segundo cambio había sobrevenido en todas las cosas. Las flores estrelladas desaparecieron de los troncos de los árboles y no brotaron más. Los matices de la alfombra verde se desvanecieron, y uno por uno fueron marchitándose los asfódelos rojo rubí, y en lugar de ellos brotaron de a diez oscuras violetas como ojos, que se retorcían desasosegadas y estaban siempre llenas de rocío. Y la Vida se retiraba de nuestros senderos, pues el alto flamenco ya no desplegaba su plumaje escarlata ante nosotros, mas voló tristemente del valle a las colinas, con todos los gayos pájaros brillantes que habían llegado en su compañía. Y los peces de oro y plata nadaron a través de la garganta hasta el confín más hondo de su dominio y nunca más adornaron el dulce río. Y la arrulladora melodía,más suave que el arpa eólica y más divina que todo, salvo la voz de Eleonora, fue muriendo poco a poco, en murmullos cada vez más sordos, hasta que la corriente tornó, al fin, a toda la solemnidad de su silencio originario. Y por último, la voluminosa nube se levantó y, abandonando los picos de las montañas a la antigua oscuridad, retornó a las regiones del Héspero y se llevó sus múltiples resplandores dorados y magníficos del Valle de la Hierba Irisada.







Pero las promesas de Eleonora no cayeron en el olvido, pues escuché el balanceo de los incensarios angélicos, y las olas de un perfume sagrado flotaban siempre en el valle, y en las horas solitarias, cuando mi corazón latía pesadamente, los vientos que bañaban mi frente me llegaban cargados de suaves suspiros, y murmullos confusos llenaban a menudo el aire nocturno, y una vez —¡ah, pero sólo una vez!— me despertó de un sueño, como el sueño de la muerte, la presión de unos labios espirituales sobre los míos.


Pero, aun así, rehusaba llenarse el vacío de mi corazón. Ansiaba el amor que antes lo colmara hasta derramarse. Al fin el valle me dolía por los recuerdos de Eleonora, y lo abandoné para siempre en busca de las vanidades y los turbulentos triunfos del mundo.


Me encontré en una extraña ciudad, donde todas las cosas podían haber servido para

borrar del recuerdo los dulces sueños que tanto duraran en el Valle de la Hierba Irisada. El fasto y la pompa de una corte soberbia y el loco estrépito de las armas y la radiante belleza de la mujer extraviaron e intoxicaron mi mente. Pero, aun entonces, mi alma fue fiel a su juramento, y las indicaciones de la presencia de Eleonora todavía me llegaban en las silenciosas horas de la noche. De pronto, cesaron estas manifestaciones y el mundo se oscureció ante mis ojos y quedé aterrado ante los abrasadores pensamientos que me poseyeron, ante las terribles tentaciones que me acosaron, pues llegó de alguna lejana, lejanísima tierra desconocida, a la alegre corte del rey a quien yo servía, una doncella ante cuya belleza mi corazón desleal se doblegó en seguida, a cuyos pies me incliné sin una lucha, con la más ardiente, con la más abyecta adoración amorosa. ¿Qué era, en verdad, mi pasión por la jovencita del valle, en comparación con el ardor y el delirio y el arrebatado éxtasis de adoración con que vertía toda mi alma en lágrimas a los pies de la etérea Ermengarda? ¡Ah, brillante serafín, Ermengarda! Y sabiéndolo, no me quedaba lugar para ninguna otra. ¡Ah, divino ángel, Ermengarda! Y al mirar en las profundidades de sus ojos, donde moraba el recuerdo, sólo pensé en ellos, y en ella.

Me casé; no temí la maldición que había invocado, y su amargura no me visitó. Y una

vez, pero sólo una vez en el silencio de la noche, llegaron a través de la celosía los suaves suspiros que me habían abandonado, y adoptaron la voz dulce, familiar, para decir:




«¡Duerme en paz! Pues el espíritu del Amor reina y gobierna y, abriendo tu apasionado corazón a Ermengarda, estás libre, por razones que conocerás en el Cielo, de tus juramentos a Eleonora.»

martes, 9 de septiembre de 2014

La muerte de Edgar Allan Poe, casi un suicidio.






La muerte temprana de Poe, pudo deberse a unos deseos de dejar este mundo, al estar muy afectado por problemas mentales (puede considerarse que tomo una actitud suicida) que encontró una chispa que desencadenó el incendio, como pudo haber sido una intoxicación alcohólica, provocada por quien sabe que cantidad y calidad de licor, en sus ultimas palabras se puede notar que a pesar de querer dejar este mundo, se arrepiente de ello, de haberse causado daño y le pregunta a su médico si le queda alguna esperanza, a pesar de desear verdaderamente la muerte en algunos momentos de desbalances mentales, cuando se vuelve a la lucidez se quiere seguir viviendo, parece que esto fue lo que sintió Poe antes de morir, justo cuando ya era demasiado tarde.

Según una ficción sobre su ùltima borrachera dijo: "He logrado infundir el miedo en el corazón de los hombres. He alumbrado pesadillas que no se olvidarán con facilidad. He bajado a la turbia penumbra donde claudica la razón. He navegado por los negros canales de la locura"

leer mas en http://historiascercas.blogspot.com/p/la-esquina-de-poe.html



martes, 8 de octubre de 2013

Mi problema mental

De nuevo hago un resumen de lo que fue y lo que es en este momento es para mí este problema mental que sufro: El trastorno bipolar, este post son apartes con correcciones de un post anterior el cual define mi problema, actualizando las situaciones pues difieren de cuando lo escribí hace más de un año.

¿Qué es para mí ser un paciente de trastorno bipolar?

Como le he vivido, como lo he sufrido y también como disfruto mi vida así.

Lo encontraran a continuación:

Soy paciente masculino, 46 años, que sufre de trastorno bipolar, he vivido y manejado el problema, sin saber como se llamaba, ni que significaba ser bipolar, hasta hace unos 5 o 6 años, cuando gracias a la Internet me he enterado de que es lo que me pasaba y que se puede hacer para vivir mejor a pesar de sufrir con esta situación.

Aún a pesar de que entiendo algo mejor que es lo que sufro, sigo sintiendo los sube y bajas, como decía una amiga bloguera que ya no está en la red, sigo en la montaña rusa de las emociones y no se siente bien en ella, igual me pasa en las montañas rusas de verdad es un ratico de emoción, pero después sientes que no ha sido una experiencia buena.

Mi problema mental, son una serie de sentimientos encontrados, que se desencadenan en situaciones de crisis personales. que me acompañan desde que tenía 16 años, cuando llegue a una crisis psicótica, lo que para el común de la gente es que me enloquecí.

He sido tratado por médicos de la mente (llámense psiquiatras, psicólogos, psicoterapeutas etc), tal vez en otro tiempo podría estar completamente loco o sin estarlo ser considerado loco y estar abandonado en un manicomio o vivir aislado del mundo, podría ser un vagabundo por la vida o de pronto desubicado, o de pronto habría que tenido que afrontar por mi mismo la situación y habría que tenido que resolverla; en la antigüedad y aun hoy en día eso les pasaba a los bipolares y muchos vivieron felices o no sin saber que es trastorno bipolar.

Mi problema mental ha estado últimamente bajo control, como he logrado identificar los sintomas negativos, cuando tengo los primeros, los paro cortando el avance hacia una crisis; he logrado dilucidar que en mi caso particular lo que me desencadena las crisis es la falta de sueño, unido o aislado a un acelere que me da, que se produce por un clic de un hecho que me afecte emocionalmente, como por ejemplo un viaje, un cambio en el trabajo, quedarme sin trabajo, una perdida emocional.

Según lo que estado leyendo por Internet, sufro de trastorno bipolar tipo I, lo cual hace que tenga un desbalance en los estados de ánimo, además de sufrir con problemas de concentración, relaciones interpersonales complicadas, cuando se desencadena la manía o hipomanía tengo problemas en los ámbitos laborales y personales, como también puedo entrar en una depresión profunda.

Haciendo un resumen de mi problema este ya daba síntomas desde que yo tenía unos 14 a 15 años y de pronto un poco antes. Siendo un niño y un joven privilegiado ya que tenía una familia estable era uno de los mejores de la clase y del colegio, físicamente no era feo, sin embargo, era muy introvertido y vivía un poco aislado, mis relaciones con los demás eran complicadas, me inquietaba la situación social de mi país y de mi entorno; sufría por lo que veía o oía, era un lector compulsivo, disfrutaba más de leer que de jugar o compartir con otros niños o aún de la televisión, pienso que si cuando niño hubieran existido los juegos de video que hay hoy hubiera sido un adicto de ellos, fuera de esto mis lecturas que en un principio fueron de aventuras y temas juveniles entretenidos pasaron a ser de temas que yo llamo existencialistas, Herman Hesse, Wiliam Faulkner, Virginia Wolf, Dostoievski, Hemigway, Franz Kafka, pasaron a ser mis preferidos, me interese también bastante en la política, la historia, la física y la filosofía.

De estudiante era académicamente muy bueno, con la posibilidad de no tener que estudiar mayor cosa pues con solo asistir a clase o leer una vez los temas de un curso era suficiente para dominarlos y aprobar con las máximas notas las pruebas académicas, después de mi primera crisis sentí que perdí esa gran capacidad mental, aunque tampoco me volví un bruto, si me costaba más trabajo aprender y no volví a ser tan brillante.

Mis relaciones interpersonales no eran buenas; tenía de pronto uno o dos amigos sin ser muy unido con ellos y a pesar que tuve una o dos novias antes de mis 16 años, realmente no me interesaban y si las tenía era por tratar de hacer lo que los demás hacían.  A pesar de poder haber hecho parte activa en grupos de amigos (galladas: Que en esos años y en mi entorno no eran violentas como pasa mucho ahora) no lo hacía y después de estar en algún que otro evento me aislaba de estos grupos, en este tiempo y según lo que se dice en términos psiquiátricos sufría de depresión, que sin ser muy profunda ya que nunca tuve ideas suicidas, era si muy constante y en esos días nunca fui atendido por un psicólogo o psiquiatra.

Así en este estado de cosas terminé los estudios secundarios e inmediatamente a una edad muy temprana: 16 años recién cumplidos, comencé los estudios universitarios; en la mitad del primer semestre, el cual hasta ese momento venía aprobando con las máximas notas, sufrí del primer episodio de manía que empezó de improviso cuando de un momento a otro era el dueño del mundo, me sentí súper y a pesar de que deambule de un lado para otro sin mucha coordinación, era la persona más contenta con la vida y con lo que me rodeaba (según comparaciones con lo que dicen los que usan drogas era como una traba pero bastante larga y muy intensa), de pronto toda esta felicidad terminó con un internado de 2 meses en una clínica psiquiátrica y a partir de ese momento se me enredo la vida, después de que me remitieron de este episodio maníaco, siguió una fase también muy profunda de depresión que duro pienso que unos 6 meses; me retire de la universidad provisionalmente pues no era capaz de estudiar, mis compañeros me miraban extraño pensaban que estaba loco y hasta alguno llego a decírmelo en la cara, mi vida se volvió muy dura, si no fuera por el apoyo de mis padres y mi hermana que no me abandonaron sentimentalmente, pienso que no hubiera soportado seguir viviendo, es más, a pesar de que tuve una depresión tan intensa, nunca pensé en que lo mejor era morirme y menos en suicidarme, el estar vivo se lo debo a que mi familia fue una contención que me salvó.

Después de casi un año de mi primera crisis, reingrese de nuevo a la universidad, académicamente no volví a ser el mismo, pues a pesar de ser bueno, ya no era tan brillante, sin embargo, esto lo cambié por poderme adaptar mejor a mi entorno social, poder tener y estar en grupos de amigos, tener novia y disfrutar compartir con ella, después de esto mi vida siguió casi normal, es posible que tuviera episodios de depresión y de pronto de hipomanía, pero no fueron fuertes ni apreciables, terminé mi carrera universitaria me casé y empecé a trabajar, entonces mi enfermedad paso a segundo plano durante algún tiempo.

Viví durante algunos años una época para mi muy buena, donde cambié de familia, pase de convivir con mis padres y hermana, a vivir con una esposa e hijos, donde madure como persona y tuve mi enfermedad en segundo plano durante mucho tiempo, luego vino una recaída algo fuerte cuando cumplí 33 años, que aunque no fui internado, si sufrí de síntomas de manía algo fuertes y su consecuente depresión, estuve en tratamiento médico mientras disimulaba mis problemas en el entorno laboral y familiar, solo mi padre supo bien que era lo que me pasó, recibí tratamiento psicológico y sobre todo psiquiátrico, logrando estabilizarme nuevamente.

Entre la primera y esta segunda crisis fuerte no tome droga de control pues me negué a hacerlo, además porque vengo a saber ahora que lo que me mandaban no es lo más adecuado, me recetaban en ese entonces Clorhidrato de Tioridazina cuyo nombre comercial es MELERIL, un antipsicótico que funciona en las crisis de manía y así lo sentí, pero como control no, pues después de realizar estudios se ha encontrado que no es lo mejor y si lo son otros medicamentos como el que estoy tomando ahora, el Acido Valpróico, un anticonvulsivo que a la vez funciona como droga de control para el trastorno bipolar.

Como no soportaba los síntomas de los efectos secundarios de los medicamentos que me recetaron, durante mucho tiempo no tome medicamentos de control, apenas hace unos 3 años que los tomo.

Trato de que siendo consciente del problema que tengo y que he compartido con mi familia más cercana de que es y como se presenta esta enfermedad, vivir el mayor tiempo posible sin llegar a una crisis y si esta se presentara ellos saben que deben hacer conmigo (convencerme a ir donde el psiquiatra y si no voy por cuenta mía, llevarme aun en contra de mi voluntad).

Después de esta segunda crisis bastante fuerte, durante unos 7 años tuve unas 6 crisis menores , una un poco más fuerte que las otras por la que volví donde un psicoanalista que me hizo terapia y me recetó medicamentos que me normalizaron pero cuyo tratamiento no continué cuando me sentí un poco mejor.

Fuera de estas crisis, en algunos momentos me sentí un poco maníaco o también algo deprimido, sin sentir, ni causar mayor molestia; trate de llevar mi enfermedad que en ese momento no sabía que tenía, con auto control y con la ayuda de mi familia, con algunos medicamentos, limitando los efectos y atacándola ante los primeros síntomas de ir hacia una crisis, básicamente regulando el sueño, ya que desde mi primera crisis vengo tomando unas gotas que sirven de somnífero, la Levomepromazina, la cual regulo su cantidad de acuerdo a la intensidad del insomnio hasta que este cede.

En mi caso, como también en el de otros bipolares regular el sueño es uno de los factores más importantes, esto me lo dijo uno de los médicos que me atendió últimamente y lo he encontrado muy repetidamente en la Internet.

Las veces que he tenido crisis de manía (en mi caso no he tenido una crisis depresiva si no he tenido antes una crisis de manía) empiezan con un insomnio que va aumentando paulatinamente y de forma simultánea empieza a manifestarse la manía sin llegar al delirio y a la psicosis que pienso solo sentí en mi primer crisis, (claro que si no me controlara las crisis estoy seguro que llegarían a este estado).

A partir de mis 40 a pesar que trate de seguir con esta situación, comencé a tener cada vez mas episodios de inestabilidad, según lo que he leído llegué a una etapa que se denomina ciclado rápido, pues a pesar de no tener crisis fuertes si tenía estados de manía - depresión, que se repetían constantemente, trate de seguir así pero no me sentía bien por lo que opté nuevamente visitar a un psiquiatra de eso hace unos 3 años.

Esta vez visité al psiquiatra estando en una etapa eutímica, pues no me sentía ni maníaco, ni depresivo, este me explico cosas que había leído por Internet, entre otras que era una enfermedad incurable, pero tratable, que debía tomar medicamentos de por vida si quería estar mejor; de nuevo empecé a estar medicado, lo cual vengo haciendo de forma juiciosa  durante los cuales me he sentido mejor aunque no me siento curado del todo, pues como he relatado en otros apartes del blog tengo altibajos emocionales que no puedo evitar.

viernes, 10 de mayo de 2013

Edgar Allan Poe y su locura o su tb

De nuevo hablando de Poe como lo he dicho en otros apartes de este blog, mi bipolar favorito o mi loco favorito, porque para la época en que vivió él, de 1809 a 1849, a pesar de ser un escritor tan famoso el hecho que por momentos entrara en crisis, hizo que se le tildara de loco.

En este momento analizando lo que el manifestaba en las crisis que sufrió, podrían asimilarse a episodios maníacos debidos a un trastorno bipolar.

Según se dice en un aparte de la biografía escrita por Cortázar en su introducción a su libro de cuentos completos, relata entre otras cosas que en el año de 1842 después de saber que su esposa Virginia enfermaba mortalmente en una carta famosa Edgar reconoce que se "volvió loco" y que bebía en estado de inconsciencia dice textualmente ".. mis enemigos atribuyeron la locura a la bebida, en vez de atribuir la bebida a la locura", en este año tuvo una crisis muy fuerte que llevo a realizar actos denominados de locura1, (típicos de un estado maníaco o psicótico) los cuales una vez superados le permitieron parecer una persona normal, ante esta situación él se defendió con estas palabras: "el mundo solo me ve en los momentos de locura, pero ignora los largos periodos de vida sana y laboriosa" situación muy similar a lo que puede pasarle aun actualmente, a personas sobre todo famosas que se les tiende a criticar por los momentos de crisis, desconociendo los periodos de lucidez donde muchas veces se es productivo. Según dice Cortázar "no todos los críticos de Poe han sabido estimar la enorme acumulación de lecturas de que fue capaz, su voluminosa correspondencia y sobre todo el bulto de su obra en prosa, cuentos, ensayos y reseñas, pero como él lo señala, dos días de embriaguez pública lo volvían mucho mas notorio que un mes de trabajo continuo".

Como señale anteriormente en mis otras entradas: Edgar Allan Poe y su trastorno bipolar y Poe y el trastorno bipolar II,  mi teoría que también es teoría de otros, es que Poe sufría de problemas mentales posiblemente se puede decir que fue afectado por un trastorno bipolar, aunque se dice que pudo también haber sufrido de un tipo especial de Epilepsia o de pronto las dos cosas lo cual es posible.

1 En la biografía de Cortázar se lee: "... Y hacia julio de 1842, perdido por completo el dominio de si mismo, hizo un viaje fantasmal de Filadelfia a Nueva York, obsesionado por el recuerdo de Mary Devereaux, la muchacha a cuyo tío le había dado latigazos, Mary estaba casada, y Edgar parecía absurdamente deseoso de averiguar si amaba o no a su marido.  Después de cruzar y recruzar el rio en ferry-boat, preguntando a todo el mundo por el domicilio de Mary, llegó por fin a su casa e hizo una terrible escena. Luego se quedo a tomar el té, despues de que había entrado a la fuerza a la casa"