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domingo, 22 de junio de 2025

Loco o anormal

Los hombres me han llamado loco; pero todavía no se ha resuelto la cuestión de si la locura es o no la forma más elevada de la inteligencia, si mucho de lo glorioso, si todo lo profundo, no surgen de una enfermedad del pensamiento, de estados de ánimo exaltados a expensas del intelecto general.
Aquellos que sueñan de día conocen muchas cosas que escapan a los que sueñan sólo de noche. En sus grises visiones obtienen atisbos de eternidad y se estremecen, al despertar, descubriendo que han estado al borde del gran secreto.
De un modo fragmentario aprenden algo de la sabiduría propia y mucho más del mero conocimiento propio del mal.
Penetran, aunque sin timón ni brújula, en el vasto océano de la «luz inefable», y otra vez, como los aventureros del geógrafo nubio, «agressi sunt mare tenebrarum quid in eo esset exploraturi».

Diremos, pues, si, que estoy loco.


Concedo, por lo menos, que hay dos estados distintos en mi existencia mental: el estado de razón lúcida...  y un estado de sombra y duda, ...."(ver nota)



  Digamos pues que si, que soy un loco, a pesar de que solo actúo de forma no común (anormal), en muy pocas ocasiones.



  Todo comenzó hacia el año 1984, tuve que ser internado en una institución para personas con problemas mentales, según mi apreciación, no era tan cruel y tétrica como los manicomios que se muestran en las películas.



  En mi caso particular ( con el fin de suavizar las situaciones ): Estuve en una institución para el tratamiento de personas con problemas mentales moderna (por no decir que en un manicomio, moderno eso si), el cual se define dentro de la misión estratégica de negocio en el año 2018, como: "Pioneros en la atención de Salud Mental en el Valle del Cauca y en la región del Pacífico colombiano".



  Hasta donde me da mi memoria, estuve internado cerca de tres semanas, pudo ser más pero no me acuerdo bien.



Después de la hospitalización temporal, donde entré como un loco más, es posible que mi diagnóstico haya sido de un paciente que ingresa en un estado de psicosis fuerte como parte de un cuadro de manía intensa (traducción al español coloquial: locura); pasé a un estado de remisión ambulatoria pero medicado (zombi drogado).



Se puede decir que después de mi internado en este sitio, logré volver a un estado de cierto equilibrio mental por muchos años, para después seguir con mi vida casi normal, sin embargo, las huellas de mi paso por esta institución no las he podido borrar del todo de mi mente y no fue solo el hecho de la institución como tal, que a mi concepto puedo considerar que realizo bien su trabajo, si no el creer que había estado loco, o que terminaría enloqueciéndome y perdiéndome de este mundo pero en vida, ese era mi pensamiento después de mi remisión y lo fue por mucho tiempo.


En este momento, año 2025, tengo un poco mas claro que según la definición de los psiquiatras de la época: Había sufrido de una crisis de un problema mental (que para mi no tenía nombre), que es probable que para la época se denominaba psicosis maníaco depresiva, al cual ahora se le tiene un nombre mas complicado, de pronto un poco mas complejo, pero que suena un poco mejor; además que está de moda en estos días, ya que según muchas personas hay mucho famoso por ahí que dicen que la sufre: Se denomina trastorno bipolar y es mas se le tienen muchas subdivisiones, que en mi caso se denomina de tipo I.



Después de salir de mi hospitalización psiquiátrica logré la remisión, sin embargo, algo que me marcó fuertemente fueron unas palabras que me resonaron mucho cuando empecé a ser tratado; cuando el psiquiatra me dijo: "Usted esta enfermo y a partir de este momento debe tomar medicación por el resto de su vida".



Según mi apreciación, la definición actual de trastorno bipolar es un eufemismo que pretende encubrir el estigma asociado al anterior termino: Psicosis maníaco depresiva, o el estigma que para muchos implica ser denominado simplemente loco, o alguien que se enloquece por ratos, porque esa es la definición popular a mi problema, de igual forma se le denomina a los que sufren esquizofrenia y de otros trastornos mentales, que como tales no pueden definirse bien como enfermedades mentales, pues según he logrado entender el termino enfermedad se refiere principalmente a problemas físicos corporales que no tienen que ver con el funcionamiento de la mente. Para un parroquiano es igual un esquizofrénico, un bipolar o una persona que sufra de un problema mental entre los miles que definen los manuales de psiquiatría moderna: "Es simplemente: Un loco"


Considero que para mí puede haber sido importante conocer en más detalle mi problema y tratar de entender cómo se desarrollan sus manifestaciones, cómo evitar llegar a estados graves; pero para las personas comunes y corrientes no es un tema de interés. ¿Por qué debe interesar el tema de las personas locas o desadaptadas a quienes se consideran normales? Pienso que no mucho, y menos si no lo sufren o si personas muy cercanas no lo sufren. Para muchos, el loco es así porque quiere y no hace nada por salir de su estado; para otros, es así porque le tocó por una cuestión de destino o por castigo de un dios; y para los más sensibles pero que no tienen conocimiento del tema, el loco es un bicho raro que se mira con pesar. Sin embargo, aún pensando así, se le discrimina. Para los que sufrimos con nuestros problemas mentales, estas apreciaciones no nos ayudan; a pesar de que no se puede pretender que todas las personas nos tengan que comprender ni sepan diferenciar claramente qué problema mental tiene cada uno de los afectados.

Al parecer, la sociedad ha avanzado respecto a la discriminación hacia lo diferente al promedio (al anormal, diciéndolo en crudas palabras), aunque todavía persiste la estigmatización hacia los que sufren ciertos problemas, como los mentales. Lo que expreso en este espacio, y lo que otros expresan en sitios parecidos, va en esa dirección: mostrar que no somos seres de otro mundo. Somos, quizá, anormales (diferentes, especiales u otros eufemismos) y somos pocos; sufrimos problemas de la mente que pueden ser manejados hasta cierto punto gracias a los avances científicos actuales, o aun a pesar de estos.

En mi caso, escribo sobre mi problema mental, algo que quizás solo debería interesarme a mí. Soy, en términos coloquiales, un loco que escribe y que, para hacerlo, se basa en lo que siente y se ayuda con lo que sienten y expresan otros, porque muchas veces me resulta difícil decirlo con mis palabras. Esta es mi situación actual, aunque, como ya dije anteriormente y en otras ocasiones, no pretendo volverme famoso ni rico con este blog. Sin embargo, me encanta que alguien lo lea; me alegra cuando las estadísticas muestran que varias personas lo han leído últimamente, y mucho más cuando comentan las entradas.



Si, Soy de pronto un loco mas




Si, Soy de pronto un loco mas

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Sin embargo, considero que en mi caso particular estar loco es un estado temporal o para mejor decir entro en un estado de locura de cuando en vez y normalmente paso desapercibido ante casi todas las personas, se puede decir que la mayor parte del tiempo soy una persona cuerda o mejor dicho actúo de forma normal, mis estados de locura son realmente muy pocos, solo en una oportunidad tuve unos sentimientos profundos de infinita sabiduría, de total inspiración, iluminación, dios me hablaba en el oído y yo lo ignoraba, pero el tiempo que duró mi delirio fue muy corto comparado con todo lo que he vivido, estadísticamente puede decirse que no pasó.



Cuando entro en esto que llamaré estado de locura temporal (Manía, según psiquiatras), llego a un estado de clarividencia, donde descubro cosas que han estado al alcance de mi conocimiento, pero que no había captado antes por no analizarlas bien, sin embargo, son tantas y de tantos aspectos al mismo tiempo, que termino abrumado. Es como cuando uno está en un sueño que vislumbra y descubre todo, pero estando despierto; de ahí que Poe lo describa dentro de su forma poética al decir: "Aquellos que sueñan de día conocen muchas cosas que escapan a los que sueñan sólo de noche", médicamente en la actualidad esto que he estado diciendo es un síntoma del trastorno bipolar, como también lo puede ser de otros pñ´´´´´´´´ problemas mentales y lo llaman estado psicótico, pero a diferencia de un sueño donde uno interactúa con seres que uno mismo ha creado, cuando se esta despierto se interacciona con seres reales y choca muchas veces con ellos, porque mucho de lo que uno hace esta en contra de las normas y digo normas refiriéndome a lo que la mayoría hace.



Cuando uno pasa mucho tiempo en este estado donde se siente una infinita felicidad y no se regresa a la triste realidad; se necesita de un impulso de algo, es cuando las personas buscan ayuda, o cuando la sociedad a su alrededor decide parar esta situación, antes se encontraba con el alcohol u otras sustancias que se tenían al alcance sin ser ilegales o ahora se buscan sustancias mas potentes las drogas de las cuales hay algunas legales y otras ilegales, mediante estas se intoxica el cuerpo y la mente bloqueando este estado anormal, a veces sin consecuencias apreciables, pero muchas veces causando daños a corto o largo plazo, ademas muchas de estas drogas son para el resto de la vida por su forma de actuar al volverse la persona dependiente de ellas.



Nota: La primera parte en negrilla, no es de mi autoría pero como dice una canción por ahí: Esa canción es mía por un derecho casual, ya que define lo que siento en algún momento y se puede decir que su letra soy yo, además de acuerdo con mi poco conocimiento legal no puedo ser demandado por quien la escribió, aunque se revuelque en la tumba si uso sus palabras sin su autorización.

Esta forma de escribir solo la puede hacer una persona como lo fue Edgar Allan Poe y hace parte de su cuento Eleonora, este cuento lo pueden ver en mi versión plologada e ilustrada en http://unbipolarmas.blogspot.com.co/2015/10/cuento-eleonora-por-poe.html



sábado, 8 de junio de 2024

Bipolares famosos y probabilidades



No es mi intención, cuando hablo de bipolaridad, el ser famoso y ser mas visto al dármelas de loco, no es algo que uno quisiera ser, preferiría ser la persona menos conocida, que ser bipolar.

Sin embargo, muchos se las dan de bipolares porque serlo esta de moda, pues últimamente se ha dicho que algunas personas famosas son bipolares.




Virginia Woolf 1882-1941


Se ha querido utilizar el hecho de que personas reconocidas públicamente son o hayan sido etiquetadas como bipolares, para tratar de hacer ver que este trastorno no es tan grave como lo pintan, que de pronto sea deseable y bueno ser bipolar, pero esto no es cierto, esta ha sido una estrategia de la gran industria farmacéutica, la cual ha logrado banalizar un trastorno mental severo, para que muchas personas se identifiquen con él y poderles vender así medicamentos con efectos psicotrópicos, los cuales se considera no son realmente necesarios en la mayoría de los casos.

A pesar de que uno en una crisis maníaca quiere sobresalir, es muy improbable hacerlo y casi siempre se termina mal, porque las probabilidades de triunfar son mínimas, es más, cuando se está en la triste depresión uno siente que cometió muchos errores; a veces se llega a extremos que pueden traer graves consecuencias, por lo que pienso no es deseable ser bipolar.

Existen estudios estadísticos, donde se ha encontrado que entre los jóvenes con capacidades académicas mas altas, es mayor la probabilidad de sufrir trastorno bipolar en la vida adulta, según la BBC se hizo un estudio en Suecia, sin embargo,  a pesar del estudio anterior, de otros estudios, de opiniones de expertos y de otros no tan expertos, el ser bipolar no es que ayude significativamente para ser famoso y triunfar en la vida. Es posible que los etiquetados como bipolares tengan una capacidad académica algo mayor al promedio pero aún así, esto de seguro no asegura el poder ser famoso, el ser famoso depende de diversas circunstancias, entre ellas del azar.

Blue autora de Carne de Psiquiatra

Según se dijo en el blog Carnedepsiquiatra, un blog dado de baja:


"Mitos aparte. El "bipolaris vulgaris" no es un genio. Tiene sus dones, sí, quizá, como otros humanos no bipolares. Porque los hay que dicen que no tienen capacidad creativa, y se lamentan por ello. Pues no, tener bipolaridad no es sinónimo de nada."

Es un párrafo bastante descriptivo sobre lo que somos la mayoría de los bipolares, que resumo en términos simples, no somos más importantes por ser bipolares.

También según expresa el Dr E. Vieta respecto a si el trastorno bipolar afecta la inteligencia o tiene que ver con esta: "se puede ser inteligente, tonto, o toda la gama intermedia entre los dos extremos. A lo largo de la historia ha habido grandes pensadores que han sufrido esta enfermedad. Lo que sí es cierto es que las recaídas frecuentes empeoran el rendimiento intelectual, aunque puede recuperarse el nivel anterior si se consigue un período mínimamente largo de remisión."

Considero que las personas que sufrimos de trastorno bipolar somos de pronto mas arriesgadas, por lo tanto las probabilidades de triunfar y ser famosos podrían ser mayores (aunque en un pequeño porcentaje, pienso yo), pero no son determinantes; si unido a la bipolaridad, se tiene también la fortuna de ser una persona bien relacionada en su sociedad, con capacidades académicas o artísticas sobresalientes, se tiene una mejor probabilidad de ser más exitoso que otros, sin embargo, aun siendo famoso, si se es bipolar y no se tiene bajo control el problema se tendrá una vida triste y desgraciada, ejemplos muchos, uno:  Se dice que Ernest Hemingway sufría de trastorno bipolar, fue uno de los escritores mas famosos de su época, logró el premio Nóbel, sin embargo, era alcohólico y terminó suicidándose, no precisamente porque se sintiera feliz.1

Otro caso fue el de Edgar Allan Poe2 se le tildó muchas veces de loco o de degenerado, dado que escribió relatos de terror, pero solo eran historias de ficción y la gente tiende a confundir; a pesar de ser famoso en su tiempo y mucho más famoso después de muerto, no tuvo una existencia muy feliz que digamos, todo indica que sufría de trastorno bipolar y como para su época no se trataba esta condición, su vida fue muy tormentosa y complicada.

Una imagen de Poe según Hollywood

Cuando se es bipolar se toman más riesgos, sobre todo cuando se esta en la parte del ciclo de la manía, en cambio, es normal que las personas sientan miedo a enfrentar retos grandes, por lo que este miedo hace que en muchas situaciones no se destaquen, aún a pesar de tener las cualidades para hacerlo.

Ser famoso y bipolar es una cuestión de probabilidades, como en cualquier grupo se tiene que entre los famosos también hay bipolares; de lógica deben de ser un porcentaje pequeño, pero al momento de producir ruido, este es mayor que cuando lo hace una persona no bipolar; la culpa no la tienen los bipolares famosos, sino mas bien los medios de desinformación, que tienden a exagerar con el fin de vender más.

Como no va a vender mas, decir que: Se suicidó un actor de Hollywood muy famoso del que se dice era bipolar o que una una de las cantantes con mas discos vendidos, se ha enloquecido de repente (se especula, que sufre de trastorno bipolar) y esta en una clínica de rehabilitación para personas con problemas mentales, contrasta el hecho de otra actriz famosa, pero para mi muy digna de admirar, además que por su belleza, por el hecho como supo manejar la situación de su bipolaridad y sin dejarse manipular declaró ante uno de los medios masivos que sufría de este trastorno y que tuvo que internarse para evitar llegar a una crisis mayor, claro que es una persona ya madura, que según parece no se ha dejado llevar por las drogas, el licor, ni los escándalos faranduleros.

Según diferentes estudios los etiquetados actualmente como bipolares estaríamos entre menos del 0.5% y el 4% de la población, (aunque los medios de desinformación y las farmaceúticas, quieren que esa cifra sea mayor), pienso que somos alrededor del 1%, pero no del que domina al mundo, de acuerdo con la lógica de las probabilidades, en cualquier subgrupo se debe tender a ser un porcentaje similar, por lo tanto si se hace una encuesta en una empresa con unos 10.000 empleados hablaríamos de unos 100 bipolares que pueden sonar a una cifra muy grande.

De igual forma si se hiciera una estadística entre famosos, digamos que se escogen al azar unos 100.000 famosos, se encontraría que unos 1.000 o una cifra parecida sería bipolar, ¿muchos no?.

Es posible que los porcentajes varíen de acuerdo con el tipo de actividad que se desarrolle, sin embargo, serán unas desviaciones pequeñas, siento y he leído que los bipolares somos personas que tendemos a tomar mas riesgos que otros, por lo que tomamos retos difíciles que implican cuando triunfamos ser destacados, sin embargo, poco se sabe y se dice cuando también por tomar dichos riesgos fracasamos; es decir, por cada famoso bipolar, hay millones que fracasaron en el intento de volverse famosos, pero esto no es noticia, de acuerdo con la lógica de la vida, cuando algo es bastante improbable, las posibilidades de triunfar son más bien escasas, pero los pocos que lo logren van a ser muy destacados. El símil desde el punto de vista de los negocios es que entre más riesgoso es un negocio más utilidad produce, pero la probabilidad de fracasar también es mayor, o como en las loterías, mientras mas difícil es de ganársela, cuando alguien se la gana el premio es espectacular.

Se tiende a hacer mucho ruido cuando se descubre que una persona famosa tiene problemas sobre todo si son de la mente, sin embargo, es claro que no es noticia que muchas personas del montón sufran de la mente.

Siendo autobiográfico pienso que mi salida de la última empresa donde trabajé tuvo algo que ver con esta situación, tome un riesgo muy grande que de salir adelante me hubiera servido para un ascenso rápido y ser sobresaliente, pero como las cosas no salieron bien fui catalogado como un fracaso que más bien pronto me llevo a ser retirado de la empresa al realizarse un encogimiento de personal.



1Hemingway: Estuve leyendo mas sobre él después de haber escrito este post y encontré más sobre su vida y como tal le dediqué un post, después de encontrar más datos. Su suicidio aunque pareciera tener mucho que ver con su bipolaridad, la situación a la que llego antes de este hecho, podría justificar en parte esta cruel decisión, aún para una persona no etiquetada como bipolar.

2Poe: 1809-1849, Es muy probable que este escritor pudiera encajar en lo que en la actualidad se define como bipolar (claro que al paso en que va la cuestión todos los escritores se podrian etiquetar como bipolares), pero también es posible que sus desbalances emocionales tuvieran otras causas, existen teorías que dicen que pudo sufrir de una especie de epilepsia poco común, como también que su situación emocional que fue bastante complicada, fuera la causa de sus inestabilidades (por ejemplo: Ver como su esposa moría poco a poco de tuberculosis mientras pasaban por problemas económicos y no se podía hacer nada al respecto). Al respecto escribí otros post: http://unbipolarmas.blogspot.com/2011/04/edgar-allan-poe-y-el-trastorno-bipolar.html, http://unbipolarmas.blogspot.com/2012/01/edgar-allan-poe-y-el-trastorno-bipolar.html y http://unbipolarmas.blogspot.com/2013/05/edgar-allan-poe-y-su-locura-o-su-tb.html.

sábado, 1 de junio de 2024

Loco

"Vengo de una raza notable por la fuerza de la imaginación y el ardor de las pasiones."




"Los hombres me han llamado loco; pero todavía no se ha resuelto la cuestión de si la locura es o no la forma más elevada de la inteligencia, si mucho de lo glorioso, si todo lo profundo, no surgen de una enfermedad del pensamiento, de estados de ánimo exaltados a expensas del intelecto general.
Aquellos que sueñan de día conocen muchas cosas que escapan a los que sueñan sólo de noche. En sus grises visiones obtienen atisbos de eternidad y se estremecen, al despertar, descubriendo que han estado al borde del gran secreto.
De un modo fragmentario aprenden algo de la sabiduría propia y mucho más del mero conocimiento propio del mal.
Penetran, aunque sin timón ni brújula, en el vasto océano de la «luz inefable», y otra vez, como los aventureros del geógrafo nubio, «agressi sunt mare tenebrarum quid in eo esset exploraturi».

Diremos, pues, si, que estoy loco.

Concedo, por lo menos, que hay dos estados distintos en mi existencia mental: el estado de razón lúcida...  y un estado de sombra y duda, ...."



Digamos pues que si, que soy un loco, a pesar de que solo actúo de forma no común (anormal), en muy pocas ocasiones.

Todo comenzó cuando estaba en mi adolescencia (hacia el año 1984), cuando tuve que ser internado en una institución para personas con problemas mentales, después de mi primer ataque de locura, (según términos médicos: Episodio psicótico), esta clínica, no era tan cruel y tétrica como los manicomios que se muestran en las películas.  

   En mi caso particular puedo decir con el fin de suavizar las situaciones, que estuve mas bien en una institución para el tratamiento de personas con problemas mentales moderna, clínica de reposo, centro de rehabilitación de enfermos mentales u otros eufemismos (para no decir que en un manicomio, moderno eso si), que se define dentro de la misión estratégica de negocio, como: "Pioneros en la atención de Salud Mental en el Valle del Cauca y en la región del Pacífico colombiano".

  Hasta donde me da mi memoria, estuve internado cerca de tres semanas, pudo ser mas o menos pero no me acuerdo bien.

  Después de la hospitalización temporal, pasé de un estado de psicosis fuerte como parte de un cuadro de manía intensa (locura) a un estado de remisión ambulatoria pero medicado (zombi drogado).

  Se puede decir que después de mi internado en este sitio, logré volver a un estado de cierto equilibrio mental por muchos años, para después seguir con mi vida casi normal, pero las huellas de mi paso por esta institución no las he podido borrar del todo de mi mente y no fue solo el hecho de la institución como tal, que a mi concepto puedo considerar que realizo bien su trabajo, si no el creer que había estado loco, o que terminaría enloqueciéndome y perdiéndome de este mundo pero en vida, ese era mi pensamiento después de mi remisión, en este momento tengo un poco mas claro que según la definición de los psiquiatras de la época: Había sufrido de una crisis de un problema mental (que para mi no tenía nombre), que es probable que para la época se denominaba psicosis maníaco depresiva, al cual ahora se le tiene un nombre mas complicado, de pronto un poco mas complejo, pero que suena un menos grave, y mucho menos parecido a locura, además que está de moda en estos días (2024), ya que según muchas personas hay mucho famoso por ahí que dicen que la sufre: Se denomina trastorno bipolar, al cual se le han dado muchas subdivisiones, que en mi caso clasifico en el tipo I.


Después de salir de mi hospitalización psiquiátrica logré la remisión en buenas condiciones, sin embargo, algo que me marcó fuertemente fueron unas palabras que me resonaron mucho cuando empecé a ser tratado; cuando el psiquiatra me dijo: "Usted esta enfermo y a partir de este momento debe tomar medicación por el resto de su vida".

Según mi apreciación, la definición actual de trastorno bipolar es un eufemismo que pretende encubrir el estigma asociado al anterior termino: Psicosis maníaco depresiva, o el estigma que para muchos implica ser denominado simplemente loco, o alguien que se enloquece por ratos, porque esa es la definición popular a mi problema, de igual forma se le denomina a los que sufren esquizofrenia y de otros trastornos mentales, que como tales no pueden definirse bien como enfermedades mentales, pues según he logrado entender el termino enfermedad se refiere principalmente a problemas físicos corporales que no tienen que ver con el funcionamiento de la mente.  Para un parroquiano es igual un esquizofrénico, un bipolar o una persona que sufra de un problema mental entre los miles que definen los manuales de psiquiatría moderna: "Es simplemente: Un loco"


Considero que para mi puede haber sido importante conocer en mas detalle mi problema y tratar de entender como se desarrollan sus manifestaciones, como evitar llegar a estados graves, pero para las personas comunes y corrientes no es un tema de interés, ¿Por que debe interesar el tema de las personas locas o desadaptadas a las personas que se consideran normales? pienso que no mucho y menos si no lo sufren o personas muy cercanas lo sufren. 

   Para muchas personas el loco es así porque quiere y no hace nada por salir de su estado, el loco es así porque le tocó por una cuestión de destino o por castigo de un dios, para los mas sensibles pero que no tienen conocimiento del tema, el loco es un bicho raro que se mira con pesar pero aun pensando así, se lo discrimina.  Sin embargo, para los que sufrimos de con nuestros problemas mentales estas apreciaciones no nos ayudan; a pesar de que no se puede pretender que todas las personas nos tengan que comprender y sepan diferenciar claramente que problema mental tiene cada uno de los afectados.

   A pesar que la sociedad ha avanzado respecto a la discriminación del diferente al promedio (al anormal, diciéndolo en crudas palabras),  todavía persiste la estigmatización para los que sufren ciertos problemas, como los mentales, se ha avanzado pero falta más, lo que expreso en este espacio y lo que otros expresan en sitios parecidos va en esa dirección, en mostrar que no somos seres de otro mundo, somos de pronto diferentes y somos pocos, pero somos personas que tenemos diferencias en ciertos aspectos, sufrimos con problemas de la mente que pueden ser manejados hasta cierto punto gracias a los avances científicos o aún a pesar de estos.

   En mi caso escribo sobre mi problema mental, algo que quizás solo me debiera interesar a mi, soy en términos coloquiales un loco que escribe, que para hacerlo tiene que basarse en lo que siente, que se ayuda con lo que sienten y expresan otros, porque muchas veces se me dificulta decirlo con mis palabras, esta es la situación que tengo en este momento, aunque como lo dije anteriormente y en otras ocasiones: No pretendo volverme famoso, o rico con este blog, sin embargo, me encanta que alguien lo lea, me alegra cuando las estadísticas me dicen que varias personas lo han leído últimamente y mucho más cuando se comentan las entradas.


  Si, Soy de pronto un loco mas, para decirlo más elegante soy unbipolarmas

  Sin embargo, considero que en mi caso particular estar loco es un estado temporal o para mejor decir entro en un estado de locura de cuando en vez y normalmente paso desapercibido ante casi todas las personas, se puede decir que  la mayor parte del tiempo soy una persona cuerda o mejor dicho actúo de forma normal, mis estados de locura son realmente muy pocos, solo en una oportunidad tuve unos sentimientos profundos de infinita sabiduría, de total inspiración, iluminación, dios me hablaba en el oído y yo lo ignoraba, pero el tiempo que duró mi delirio fue muy corto comparado con todo lo que he vivido, estadísticamente puede decirse que no pasó.

  Cuando entro en esto que llamaré estado de locura temporal (Manía, según psiquiatras), llego a un estado de clarividencia, donde descubro cosas que han estado al alcance de mi conocimiento, pero que no había captado antes por no analizarlas bien, sin embargo, son tantas y de tantos aspectos al mismo tiempo, que termino abrumado. Es como cuando uno está en un sueño que vislumbra y descubre todo, pero estando despierto; de ahí que Poe lo describa dentro de su forma poética al decir: "Aquellos que sueñan de día conocen muchas cosas que escapan a los que sueñan sólo de noche", médicamente en la actualidad esto que he estado diciendo es un síntoma del trastorno bipolar, como también lo puede ser de otros pu´´´´xftf´´´ problemas mentales y lo llaman estado psicótico, pero a diferencia del sueño cuando uno interactúa con seres que uno mismo ha creado, uno estando despierto interacciona con seres reales y choca muchas veces con ellos, porque mucho de lo que uno hace esta en contra de las normas y digo normas refiriéndome a lo que la mayoría hace.

Cuando uno pasa mucho tiempo en este estado donde se siente una infinita felicidad y no se regresa a la triste realidad; se necesita de un impulso de algo, es cuando las personas buscan ayuda, o cuando la sociedad a su alrededor decide parar esta situación, antes se encontraba con el alcohol u otras sustancias que se tenían al alcance sin ser ilegales o ahora se buscan sustancias mas potentes las drogas de las cuales hay algunas legales y otras ilegales, mediante estas se intoxica el cuerpo y la mente bloqueando este estado anormal pero muchas veces causando daños, ademas muchas de estas drogas son para el resto de la vida por su forma de actuar al volverse la persona dependiente de ellas.

Nota: La primera parte en negrilla, no es de mi autoría pero como dice una canción por ahí: Esa canción es mía por un derecho casual, ya que define lo que siento en algún momento y se puede decir que su letra soy yo, sin embargo, esa forma de escribir solo la puede hacer una persona como lo fue Edgar Allan Poe y hace parte de su cuento Eleonora, este cuento lo pueden ver en mi versión prologada e ilustrada en: 








viernes, 10 de mayo de 2024

¿Cómo se siente enloquecer de repente?

  Como se siente enloquecer de repente (tuve a un episodio psicótico).

  Antes de aparecer la internet y tener la posibilidad de autoetiquetarme como bipolar y escribir en este blog sobre trastorno bipolar; llamaba "mi problema mental" a mis desbalances de ánimo y de mis emociones cuando sentía que no eran normales, básicamente en esos momentos estoy hablando antes del año 2005, sentía que en una oportunidad me había enloquecido, cuando tuve condiciones bastante estresantes, además que me sentía desadaptado en la sociedad.




 Tenía 16 años cuando para mi parecer llegué a una locura temporal o lo que para los psiquiatras se define como psicosis o delirio; cuando tuve una situación bastante estresante, lo que sentí fue llegar a un estado de clarividencia, donde descubro cosas que han estado al alcance de mi conocimiento, pero que no había captado antes por no analizarlas bien, sin embargo, son tantas y de tantos aspectos al mismo tiempo, que termino abrumado. 



   Es como cuando uno está en un sueño que vislumbra y descubre todo, pero estando despierto; de ahí que Poe lo describa dentro de su forma poética al decir: "Aquellos que sueñan de día conocen muchas cosas que escapan a los que sueñan sólo de noche",

  Para algunos o muchos de los psiquiatras modernos, esto que he estado diciendo es un síntoma de trastornos mentales, pero a diferencia de un sueño donde uno interactúa con seres que uno mismo ha creado, cuando se esta despierto se interacciona con seres reales y choca muchas veces con ellos, porque mucho de lo que uno hace esta en contra de las normas y digo normas refiriéndome a lo que la mayoría hace.


lunes, 29 de marzo de 2021

Otra entrada diario bipolar

 Llevo alrededor de una semana con tendencia al insomnio, hoy me dio por leer y ver videos de Youtube, y mas por leer, ya que me he vuelto adicto a los videos de Youtube, de temas que para mi son recurrentes; veo sobre todo videos cortos, de no mas de diez minutos, es algo que se hace facilmente sin tener que esforzar mucho la cabeza, antes veía algo de televisión y leía, ahora casi no he vuelto a leer, son cuestiones de este nuevo mundo de los nuevos medios de comunicación. 



 He reflexionado y de nuevo voy volver a la lectura de libros, de obras de mas profundidad, uno se vuelve mas facilista y esto de estar pendiente de las redes sociales y de ver videos cortos es lo que uno termina haciendo a diario entreteniendose uno con esto, sin embargo, pienso que uno se esta como alienando.

 Paso a otro tema: Mi situación sentimental, la cual es bastante rara, estoy en una especie de rotura sentimental que considero no es común.

 Mi esposa estuvo al borde de la muerte, aunque logró sobrevivir está en un estado calamitoso, del cual se espera logre superar, pero no se sabe hasta donde logre recuperarse, ella sufrió un ictus (es un nombre elegante para lo que en mi entorno se denomina derrame cerebral), según el médico cuando se me dió la trágica noticia me dijo aproximadamente algo asi:  Su mujer ha sufrido una hemorragia en una área interna del cerebro, en un sector que se denomina ganglios basales, su pronóstico es reservado, está en peligro su vida, en este momento se tiene bajo sedación profunda y se mantendrá así hasta lograr que el cerebro se desinflame, para luego seguir un proceso de recuperación del cual no se sabe hasta donde se pueda llegar, que será lento y tortuoso. En este momento está en el 5 mes de recuperación.

 Después de esto mi vida ha dado varias vueltas, inicialmente no se hizo nada, solo podía esperar a que mi amada, sobreviviera y que pudiera seguir en este mundo, luego de una semana se tuvieron noticias "positivas", el peligro de muerte había pasado, pero entonces se vino un periodo de recuperación donde inicialmente ella quedo casi poco más que un vegetal, donde pasó un periodo crítico internada en una institución médica donde poco a poco se fue recuperando; inicialmente respiraba y se alimentaba de forma asistida mediante equipos electrónicos en una unidad de cuidados intensivos, luego pudo respirar sin necesidad de ayuda mecánica, pero lo hacía a través de un tubo en la tráquea con oxígeno y luego pudo respirar sin el tubo, la mitad de su cuerpo estaba totalmente paralizada y además perdió la capacidad de comunicarse por lo que no podía hablar, luego en un periodo de aproximadamente dos meses a partir del ictus ya era capaz de comer por si sola, era capaz de moverse con ayuda de un bastón y acompañamiento, además que empezaba a pronunciar varias palabras juntas y estaba aprendiendo de nuevo a leer y a escribir. En este proceso pasaron tres meses que estuve al lado de mi esposa y le ayude en todo lo que estuvo dentro de mis capacidades.

 Respecto a nuestra relación sentía que me reconocía como su esposo, que tenía claro que éramos pareja ademas que si le preguntaba si sabia que teniamos planes para casarnos y estar juntos por mucho tiempo me decía que si y en sus actitudes sentía que tenia esto claro, sin embargo, respecto a su conexión mental con sus recuerdos y con lo que era su forma de vida anterior al ictus todavía no era plena.

 En el proceso de su recuperación la madre de mi esposa o sea mi suegra, vino en auxilio de mi esposa y a ayudarme a cuidarla, inicialmente trabajé junto con mi suegra en el proceso de recuperación de mi esposa, pero de un momento a otro mi suegra se apodero de forma exclusiva del cuidado de mi esposa y de un momento a otro mi suegra decició que ella sola se iba a encargar del cuidado de mi esposa y que yo no podía estar a su lado porque consideraba que era una persona peligrosa, pues llegó a decir que por mi problema mental podia hacer que atentara en contra de ella.

  Mi esposa que se había convertido en mi cuidadora respecto a mi problema mental se habia convertido en una persona disminuida en sus capacidades y en ese momento yo me había convertido en su cuidador, pero a la vez había perdido a mi cuidadora pues en el estado en que se encontraba paso a depender de los demas entre ellos a mi, por mi forma de ser divergente entré en choque con mi suegra quien a su vez tuvo el apoyo de las demas personas que tenía mi esposa en su entorno familiar y personal y ante la aprehension de mi suegra hacia mi, llevaron a respaldar a mi suegra y como consecuencia, yo me vi separado de mi esposa y perdi a mi ser mas querido en este momento a la vez que perdí a la persona que ultimamente estaba cuidando de mi en lo que se refiera a mi problema mental que ella logró comprender muy bien.

 En este momento me encuentro lejos de mi esposa y adorada compañera, estamos separados, ademas que no se me deja tener contacto telefónico con ella, estoy actualmente en un entorno diferente al que tenía cuando estabamos juntos, para mi ha sido un fuerte cambio, que no se como no he tenido una crisis, aunque si me he descontrolado en algo, he tomado algunas decisiones erráticas pero no he llegado a extremos, de nuevo he vuelto a la tendencia al insomnio y he tenido que volver de nuevo a las drogas (lo digo de forma sarcastica, al referirme a los medicamentos recetados por un psiquiatra, aunque para mi concepto son lo mismo, lo que los diferencia es que son digamos dosificados de forma algo controlada)

 Estoy en un estado de mucha tristeza pues lo que me esta pasando no es para estar feliz, trato de no estar en crisis respecto a mi problema mental y considero que lo he logrado, llego a veces a sentir algo de hipomanía que es lo unico bueno que logro sentir, aunque son periodos muy cortos, los cuales sé tengo que parar, de resto paso a un estado de neutralidad donde la tristeza esta en un estado puro, donde la vida aunque dura la siento soportable, luego cuando caigo en la depresión mi situación interna es lo peor, llego a una maxima profundidad en cuando a los sentimientos negativos, dentro de lo que he aprendido a manejar para sobrevivir con mi problema mental cuando llego a una fuerte depresión esta en no atentar contra mi fisicamente, no tomar drogas recretativas o licores y soportar la vida asi me sienta super mal, llorar me ayuda pero muchas veces llego a no poder hacerlo más, no le hecho la culpa a nadie por esto que siento, la vida es cruel y contra ella no se puede hacer nada, solo se puede vivir y esta vida es muy corta como para uno adelantar el fin, ademas no espero nada al mas allá, pues pienso que mi sufrimiento es mi purga ante mis fallas cometidas y que no todo es perdurable, todo pasa y solo recuerdos quedan: Buenos y malos.


viernes, 11 de enero de 2019

TESTIMONIO


Esta entrada es una republicación de la revista mente sana la entrada original la pueden encontrar en la siguiente dirección https://www.mentesana.es/testimonios/en-la-mente-de-un-bipolar_68

Habla de las experiencias de una persona que ya ha vivido y sobrevivido a muchos de los inconvenientes que trae el ser bipolar.



¿Cómo es la mente de un bipolar?
El trastorno bipolar afecta a todos los aspectos de la vida de quienes la padecen. Un diagnóstico a tiempo y seguir unas pautas claras son clave para limitar su impacto.
Rafael Narbona

Cuando me pidieron que escribiera sobre el trastorno bipolar, pensé de inmediato en mi hermano Juan Luis. Al igual que yo, padecía la enfermedad, pero nunca se la diagnosticaron y se quitó la vida a los cuarenta años, incapaz de comprender que sus altibajos no eran un rasgo de su carácter, sino la expresión de una cruel enfermedad.

Desgraciadamente, el diagnóstico estigmatiza, pero también clarifica y ayuda a convivir con una patología que hasta hace poco se denominaba psicosis maniaco-depresiva.

Mi relación con mi hermano no se caracterizó por su intensidad, sino por largos periodos de separación y pocas experiencias compartidas. Cuando yo nací, él ya no vivía en casa. Por su trabajo, viajaba mucho al extranjero. Sus visitas eran imprevisibles. No le gustaba avisarnos. Simplemente, se plantaba en la puerta y llamaba.

A veces, sonriente y cargado de regalos. Otras, huraño y malhumorado. Yo era un niño y no comprendía bien sus reacciones. Si preguntaba por su infancia y adolescencia, siempre me respondían: “Muy cambiante. Encantador, cariñoso, extrovertido y, de repente, huraño, frío y con tendencia al aislamiento”.

Energía para acabar
En sus últimos años, nos vimos un poco más y noté que algo no funcionaba bien. Un viaje a Guinea Ecuatorial aceleró la tragedia, pues contrajo el paludismo y experimentó alucinaciones. Quizá fue la quinina o algo que desconozco, pero mejoró semanas antes de suicidarse. Su mente se estabilizó, recuperó su sentido del humor y se mostró más activo.

En el punto más bajo de la depresión, careces de iniciativa incluso para hacer algo trágico

 ‘‘La depresión ya no controla mi vida’’  
TESTIMONIO

‘‘La depresión ya no controla mi vida’’
Por entonces, yo no sabía que el suicidio exige energía y determinación. Su fatal decisión se consumó a una hora indeterminada de la madrugada. Esa misma mañana había recogido un traje del tinte, habíamos paseado por el Parque del Oeste e incluso habíamos bromeado.

Sin embargo, ya había adoptado las medidas necesarias para poner fin a su vida. Probablemente, su mejoría le dio las fuerzas necesarias para hacerlo. Es algo bastante habitual. En el punto más bajo de la depresión, careces de iniciativa, incluso para hacer algo trágico e irreversible.

Trastorno Bipolar: hacia una sociedad libre de prejuicios
Yo tampoco comprendía lo que me sucedía cuando se apoderó de mí un profundo abatimiento mezclado con brotes de euforia. A los treinta, me diagnosticaron depresión. Diez años más tarde, consideraron que se habían equivocado y que en realidad era trastorno bipolar.

No se trata de un caso de negligencia médica, sino de una confusión habitual. Normalmente, se tarda una década en averiguar que –en algunos casos– la depresión solo es una de las dos caras de la bipolaridad.

No voy a repetir mi historia, que ya he relatado en estas páginas y en un libro autobiográfico. Solo quiero despejar dudas y enviar un mensaje de esperanza. Cuando me diagnosticaron trastorno bipolar, yo ya sabía que la bipolaridad era una forma de psicosis. Dicho de este modo, puede sonar aterrador, pero lo verdaderamente aterrador es que aún se asocie la psicosis a conductas violentas o antisociales.

Para muchos, Norman Bates, el asesino con “doble personalidad” que interpreta Anthony Perkins en Psicosis, la famosa película de Alfred Hitchcock, es el arquetipo de enfermo psicótico. Es más, se tiende a confundir psicosis y psicopatía, cuando lo cierto es que se trata de fenómenos completamente distintos.

Lo verdaderamente aterrador es que aún se asocie la psicosis a conductas violentas o antisociales

La psicopatía es una alteración de la personalidad que aniquila la empatía o incluso frustra su aparición. Es algo común en asesinos y maltratadores, pero también hay comportamientos psicopáticos en la vida cotidiana que pasan desapercibidos.

El maltrato psicológico y la manipulación emocional son notas características de la psicopatía y pueden detectarse en el hombre que golpea a su pareja, el padre o la madre que pega a su hijo, el desalmado que abandona a su perro o el jefe que humilla impunemente a sus subordinados.

Una percepción incomprendida de la bipolaridad
La psicosis no afecta a la empatía, sino a la percepción de la realidad. Deforma los hechos, alterando su significado. Puede consistir en interpretar un gesto banal como una cruel forma de rechazo, pensar que eres el centro de las miradas o sentir que un entorno normal contiene unas insoportables dosis de hostilidad.

En los casos más graves, la psicosis puede presentarse acompañada de alucinaciones auditivas y, más raramente, visuales.

Un enfoque liberador de la salud mental     
        
ANTIPSIQUIATRÍA

Un enfoque liberador de la salud mental
La psicosis puede inducir comportamientos hondamente autodestructivos, pero solo en un 3% de los casos se traduce en actitudes violentas hacia los demás. No incluyo en esa estadística los incidentes sin relevancia penal. Casi nunca se menciona que el riesgo de sufrir una agresión física, maltrato psicológico o cualquier forma de abuso sexual se multiplica por cinco, si se padece alguna enfermedad mental.

Las dos caras de la moneda
La bipolaridad no es “doble personalidad”, si bien es cierto que los estados de manía y depresión afectan a la forma de ser, instigando cuadros de exaltación o congoja. La psiquiatría diferencia entre trastorno bipolar de tipo I y trastorno bipolar de tipo II. En el tipo I, la deformación de la realidad es más aguda y las alucinaciones son frecuentes, pero no aparecen necesariamente. La manía se dispara y el afectado pierde el control de sus actos.

La bipolaridad no es “doble personalidad”, pero los estados de manía y depresión afectan a la forma de ser

En el tipo II, la pérdida de contacto con la realidad es menor y la excitación, menos intensa. De ahí que se hable de hipomanía. Hay una situación particularmente complicada: los estados mixtos con ciclación rápida. En esos casos, la depresión y la manía se manifiestan al mismo tiempo, a veces con diferencia de horas o minutos. Se llama ciclación rápida a los cambios bruscos e imprevisibles.

Los estados mixtos se prolongan a veces durante años. Son más resistentes a la psicoterapia y al tratamiento farmacológico. El riesgo de suicido se incrementa peligrosamente. El 15% de los bipolares se suicidan. En los estados mixtos, la estadística sube hasta un 30%. Yo he pasado por una situación de estas características, pero afortunadamente logré salir de esa espiral.

Vivir con este trastorno: una dura realidad
Actualmente, disfruto de un estado de eutimia o estabilidad. La posibilidad de sufrir nuevos episodios nunca se esfumará, pero gracias a la psicoterapia, la psicofarmacología, la higiene del sueño, la meditación, el ejercicio físico, un entorno afectivo positivo y una rutina enriquecedora, donde desempeña un papel esencial la escritura, he logrado alejarme de la depresión y la manía.

Podría enumerar los síntomas de la bipolaridad, pero prefiero relatar mi experiencia, no sin advertir previamente que existen suficientes recursos para neutralizar los síntomas y hacer una vida prácticamente normal.

El don de la bipolaridad: úsalo a tu favor  
             
CREATIVIDAD

El don de la bipolaridad: úsalo a tu favor
Perdí a mi padre a los ocho años y, al parecer, eso cambió mi carácter. Hasta entonces, fui un niño extrovertido y alegre, pero poco a poco me hice solitario, introvertido y melancólico. A los treinta años, una serie de acontecimientos traumáticos agravaron esas tendencias. La tristeza se hizo insoportable.

Lloraba por cualquier motivo. Apenas podía dormir. No lograba concentrarme ni ilusionarme por nada. Era incapaz de tomar decisiones. El más pequeño esfuerzo me resultaba agotador. Perdí veinte kilos en un mes. Obsesionado con la muerte, ideaba planes de suicidio, sin otra preocupación que fracasar.

Si me pidieran una fórmula para ayudar a un bipolar, no vacilaría: ternura, infinita ternura

Creo que la manía brotó como un mecanismo patológico de defensa. De una forma relativamente brusca, pasé de la tristeza a la euforia. Seguí perdiendo peso y mis horas de sueño se hicieron aún más escasas, pero una energía incontenible me empujaba a realizar proyectos disparatados, hablar sin parar, establecer nuevas relaciones.

Ya no me sentía cansado. Subía las escaleras de tres en tres. Compraba cosas innecesarias de forma compulsiva. Mi concentración no mejoró. De hecho, las ideas fluían por mi mente a una velocidad vertiginosa, pero ya no experimentaba deseos de morir. La apatía sexual se convirtió en hiperactividad. Con la autoestima por las nubes, me sentía capaz de todo.



DE PRODUCTIVIDAD Y MANIA

Se ha dicho que la bipolaridad es la enfermedad de los artistas y no es falso. La lista de grandes creadores afectados por la enfermedad es muy abultada: Beethoven, Schubert, Schumann, Chaikosvki, Van Gogh, Munch, Virginia Woolf, Poe, Mark Twain, Hemingway, Sylvia Plath, Anne Sexton, Herman Hesse, Nietzsche, David Foster Wallace.

No pretendo compararme con ellos, pero yo, que he publicado dos libros y más de mil artículos en quince años, empecé a escribir durante mi primer brote de manía. Hijo de un escritor olvidado, había descartado seguir los pasos de mi padre, quizá porque mi autoestima era muy débil. Con la manía desapareció cualquier complejo o inhibición. Van Gogh realizó casi novecientas obras en una década, padeciendo un estado mixto.

¿Significa eso que la bipolaridad es una de las puertas de acceso al arte? No creo, pero parece innegable que en una mente creativa la manía incrementa el flujo de ideas e intuiciones, lo cual puede alumbrar periodos de alta productividad. Es el caso de Van Gogh o Sylvia Plath, que escribía a un ritmo trepidante.

Plath afirmaba que tenía un don, pero todo indica que muchas veces escribió bajo los efectos de la hipomanía. No conviene alimentar mitos o visiones románticas. Van Gogh se suicidó con treinta y siete años. Sylvia Plath con treinta. Cuando la hipomanía se convertía en manía o caían en una profunda depresión, no podían trabajar. Si no se hubieran quitado la vida, nos habrían legado una obra más vasta, rica y compleja.

Infinita ternura
No hay que sucumbir al pánico ante un diagnóstico de bipolaridad. Es posible educar las emociones y hay infinidad de recursos para abordar los momentos críticos. Siguiendo ciertas pautas, se puede llevar una vida satisfactoria en lo personal y laboral, con razonables expectativas de éxito y felicidad.

Me hubiera gustado decirle esto a mi hermano, me habría agradado oírlo cuando yo empecé a sufrir los mismos problemas, no renuncio a pensar que algún día la sociedad reaccionará con solidaridad y comprensión, sin estigmatizar ni marginar a los afectados.

¿Cómo podemos actuar ante un caso de trastorno bipolar?     

   
CONSULTORIO

¿Cómo podemos actuar ante un caso de trastorno bipolar?
Si alguien me pidiera explicar con un término el trastorno bipolar, no dudaría: vulnerabilidad, extrema vulnerabilidad. Si me pidieran una fórmula para ayudar a un bipolar, tampoco vacilaría: ternura, infinita ternura. “La ternura salvará al mundo”, escuché una vez. Quizá no es cierto, pero sí estoy seguro de que puede salvar muchas vidas.

Cómo estar mejor si eres bipolar

Una buena higiene del sueño. Dormir entre ocho y nueve horas al día es esencial. El descanso será más reparador si antes de acostarte das un paseo de media hora y te das una ducha de agua caliente. Conviene cenar al menos dos horas antes y acostarse todos los días a la misma hora, sin prolongar el sueño innecesariamente. Dormir más de nueve horas puede provocar síntomas de depresión. Y una noche sin dormir puede precipitar una recaída.

Hacer ejercicio habitualmente. La actividad física es un excelente antidepresivo. La mente se relaja y libera endorfinas. La Universidad Estatal de California (EE. UU.) realizó un estudio sobre los ejercicios que reducen la tristeza y la ansiedad, y llegó a la conclusión de que el yoga mejora los cuadros depresivos hasta el punto de permitir bajar las dosis de medicación. El ejercicio nos brinda la oportunidad de salir al exterior, relacionarnos y desconectar de los problemas cotidianos.

Mantener una rutina gratificante. Casi nadie puede escoger completamente su estilo de vida, pero hay que hacer lo posible para llevar una existencia satisfactoria, distribuyendo el tiempo inteligentemente. Si sentimos que cada día es una sucesión de penalidades, preservar nuestro equilibrio será más complicado.

Planificar las tareas que producen estrés. Cualquier cambio o novedad puede constituir un motivo de estrés. Debemos anticiparnos a las circunstancias que disparan nuestra ansiedad. Un simple viaje puede crear mucha angustia. Por eso, conviene prepararse mentalmente y organizarse para no enfrentarnos a sorpresas desagradables. No es buena idea dejar cosas para última hora.

No centrarse solo en la medicación. La medicación no cura. Solo mantiene los síntomas a raya. Esto a menudo es imprescindible, pero el camino real para mejorar (y para necesitar menos medicación) es el psicoanálisis u otras psicoterapias.

Aprender a distanciarse de las emociones. Quizá es complicado, pero es posible. Si aprendemos a observar nuestras emociones y distanciarnos de ellas, no nos afectarán tanto. La meditación puede ayudarnos mucho. No se trata de reprimir emociones o recuerdos, sino de dejarlos pasar. En la mente, nada es definitivo. Contemplar un paisaje o sentir el sol en el rostro puede ayudarnos a superar la ofuscación.

Cultivar la amistad. La tendencia al aislamiento es uno de los síntomas más peligrosos y dañinos del trastorno bipolar. El ser humano está incompleto sin un círculo que proporcione cariño, ayude a mejorar la autoestima y soportar las contrariedades. “Nada es más útil a un ser humano que otro ser humano”, escribió Baruch Spinoza en el siglo XVII. Y casi nadie se ha atrevido a cuestionarlo.

Ponerse metas, elaborar proyectos, ser positivo. Es básico elaborar un proyecto de vida, fijarse metas realistas, sentir que avanzamos. El pesimismo es terriblemente destructivo, pues paraliza la iniciativa y nos desalienta ante la más pequeña dificultad. Ser positivo contribuye a mejorar nuestra calidad de vida y a materializar nuestras ilusiones. El optimismo solo es negativo si alimenta expectativas irracionales.

No exponerse innecesariamente . Las actitudes de evitación no son buenas, pero a veces no es conveniente asumir tareas que nos desbordan. La muerte un familiar produce mucho sufrimiento. A veces es recomendable delegar en otros determinados trámites. No debemos sobrevalorar nuestros recursos.

Evitar las relaciones tóxicas. Una persona vulnerable está más expuesta a relaciones tóxicas. No debemos permitir que nadie dirija nuestra vida, decidiendo por nosotros. Una relación de pareja tóxica es especialmente desestabilizadora. Conviene alejarse de personas celosas, culpabilizadoras, dominantes y chantajistas.

No precipitarse a la hora de tomar decisiones. Los bipolares son hiperemotivos e impacientes, lo cual les incita a ser impulsivos. Una decisión importante puede esperar, y si es algo secundario, tampoco hay prisa. Dar marcha atrás no siempre es factible, por eso hay que pensar bien las cosas.

Relativizar los fracasos. El fracaso es una experiencia inevitable y necesaria que nos ayuda a madurar. Si no conseguimos algo, podemos intentarlo otra vez. O cambiar de objetivo. Si no culminan un ascenso a la primera, los alpinistas aprenden de cada error y lo intentan de nuevo. Debemos seguir su ejemplo. Y si la montaña nos resulta inaccesible, buscar otra a la altura de nuestras posibilidades.

Mantener una vida sexual satisfactoria. Como el ejercicio, el sexo es un buen antidepresivo. A veces, la medicación provoca una disminución de la libido, pero eso no afecta al contacto físico, las caricias, los besos. Sentir la cercanía de otra persona es una fuente de bienestar que siempre contribuirá a que estemos mejor.

No sincerarse con los extraños. La familia cercana y los amigos íntimos deben conocer tu problema, pues si no es así, pueden malinterpretar tus emociones. Pídeles que se informen sobre la enfermedad: la relación mejorará y podrán comprenderte mejor. En cambio, no hay ninguna necesidad de compartir tus circunstancias con personas que podrían responder con rechazo.

No perder la esperanza. Es lo más importante. El trastorno bipolar afecta a millones de personas y la mayoría logra controlar la enfermedad. Si estás en un mal momento, no caigas en la visión túnel, que lo pinta todo negro. Aunque no se perciba a primera vista, siempre hay alternativas. Y si no las percibes, pide ayuda. Hay asociaciones que te pueden prestar apoyo.