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jueves, 14 de enero de 2021

Una nueva entrada de mi diario bipolar

En este momento luchando por estar en estabilidad, con una situación bastante dificil desde el punto de vista personal, que en mi caso tiende a sacarme de cierta eutimia que he logrado últimamente, viviendo en un entorno complicado, ya que el mundo está en crisis, según nos dicen: "Por una pandemia", la cual por demás me ha afectado directamente.


 

Sin embargo, no voy a hablar u opinar mas sobre el tema que más se comenta en estos momentos, porque además estoy cansado de que solo se hablé de lo mismo.


Como aquí me etiqueto como bipolar, en este blog se habla principalmente de bipolaridad, por lo tanto me dedicaré entonces a contar como estoy haciendo respecto a mi trastorno bipolar.


Llevaba un tiempo relativamente largo en un periodo de relativa estabilidad respecto a esto que se llama ser bipolar, aunque como dije al principio estaba pasando por momentos dificiles debido a una crisis familiar debido a que mi esposa sufrió un ictus y está en proceso de rehabilitación, antes de este hecho pasaba por un periodo de ciclado rápido, me mantenía en un sube y baja tipo montaña rusa, donde me sentía relativamente bien en las subidas las cuales no dejaba avanzar tratando de mantenerme en un estado de cordura y control de mis emociones, pero que en vez de llegar a este estado de cordura me sumergía en la depresión que al ser mas apropiada para vivir en comunidad la prefería a estar subiendo, porque subir siempre me hace tomar malas decisiones.

 

Como hago entonces para salir de mis desbalances con un mínimo de medicación:  En mi caso hace ya unos dos años siempre que subia en mi animo este va asociado a dormir menos siendo a la vez más activo, entonces cuando siento que he subido empiezo a tomar un hipnótico que en ocasiones anteriores eran las gotas conocidas comercialmente como SINOGAN o el genérico LEVOMEPROMAZINA empezando con unas pocas, si no me hacian efecto subia hasta sentir su efecto que es dormir profundamente, sin embargo, al día siguiente me dejan completamente fuera de este mundo, luego empezaba a disminuir su dosis hasta eliminarlas,  logrando de nuevo estar mas bajo, pero cuando estoy en esto del ciclado rápido nuevamente tiendo a subir de nuevo y repito mi fórmula.


Soy poco asiduo de ir al psiqui, sin embargo, mantengo uno de cabecera al cual acudo en caso de sentirme que estoy saliéndome de control, cuando mi autocontrol con una automedicación no estan funcionando y estoy llegando a hacer las cosas como no debe ser.

 

Mi psiqui actual me planteó un cambio al esquema que acabo de describir, ademas, como lo hacen todos los psiquis me insisten que no debo dejar la medicación nunca y que lo que tomo debo tomarlo de forma indefinida, sin embargo le dije que asi llevo haciendo mucha parte de mi vida y que he logrado tener una vida normal, entonces me dijo que reemplazara la levomepromazina por quetiapina, pero una fórmula que tiene liberación prolongada, esta era de una dosis para mi bastante elevada, sin embargo, cuando la tome me dejaba como frenado todo el día, posteriormente ensayé con la fórmula de quietapina estándar, con la de menor concentración la cual tomo en la noche para dormir, esta me funciona mejor, porque al otro día si siento algo de resaca pero menor a la que me daba la levomepromazina, entonces decidí dar el cambio, mi esquema de medicación lo cambié y ahora cuando empiezo a subir, entonces me tomo la quietapina para dormir, logrando frenarme, adicionalmente he ensayado con tomar media pasta o rebajarla a un cuarto, para cuando voy en retirada dejar  de tomarla sin sentir efectos indeseables (sindrome de abstinencia).


Además como tambien hacía con la levomepromazina cuando estoy sintiéndome muy acelerado en el día tomo acido valpróico para frenarme en el día y en la noche tomo entonces la quetiapina para dormir.


Mi psiqui actual dice que debo tomar la quetiapina y el acido valproico de forma indefinida todos los días, en dosis mayores a las que he tomado, sin embargo, yo tomo dosis menores, lo suspendo y lo retomo cuando estoy entrando hacia la manía o cuando salgo de ella, porque si los tomo indefinidamente me hundo en una depresión muy fuerte; estuve unos 6 meses siguiendo las pautas del psiqui respecto a tomar la medicacion de forma continua, pero aunque no tenía subidas de animo, si tuve unos periodos de muy fuerte depresión que se me hizo insoportable y de la cual no salía o salía por poco tiempo, en cambio ahora cuando siento la depresión despues de aterrizarme esta dura menos y mis periodos de estabilidad son mas duraderos, aunque en cambio si tiendo a volver a subir pero considero por mi experiencia saber que hacer para no subir demasiado y no tener problemas con los demas debido a mi condicion.


En estos momentos estoy deprimido, estuve sintiendo algo de hipomanía hace unos pocos días y como en la situación que vivo necesita un nivel de atención especial, ademas de estar bien aterrizado con mis ideas, empecé de nuevo con mi esquema de automedicación que describí en los parrafos anteriores, llevo varios dias y he tratado de dejarlo sin lograrlo, porque si no tomo las pastillas en la noche, mi sueño se interrumpe luego de la medianoche y al otro día la paso peor a como me siento tomando la medicación.


Mi situación personal es como la de muchos, con problemas bastante complicados en estos momentos, pero que pueden estar presentando muchas personas y por eso no es para estar hundido en la depresión, de pronto es para estar agobiado y triste pero no deprimido, sin embargo, aunque ahora estoy sintiéndome mal, prefiero este sentimiento, a estar acelerado donde me siento bien, pero queriendo hacer muchas cosas, haciendo algunas mal y complicando mi vida para cuando me de cuenta haberla embarrado, con mi experiencia de haber tenido malos ratos y haber complicado mis relaciones, se que para mi bien a largo plazo es mejor saber que me siento muy mal con esta depresión pero que se me pasará y mi vida va a estar bien en terminos generales.


En mi caso cuando logro salir de esta depresión como la que tengo ahora puedo pasar una temporada en la cual disfruto de la vida (sintiéndome en determinados momentos feliz o triste), pero de acuerdo a las circunstancias que la vida me da, no siempre es llegar a un estado de felicidad porque como estoy viviendo ahora tengo inconvenientes personales y estos no son para estar alborozado, pero si para poder estar afrontándolos estando cuerdo y aterrizado, que a largo plazo puedo sentirme mejor que si dejo que mis desbalances me impidan tener el control adecuado de mis acciones.


Yo vivo con mi problema mental a mi manera, no es la manera que recomiendan muchos, pero para mi concepto me funciona bien, no vivo en un estado de felicidad continuo que es lo que quieren la mayoría y tampoco estoy todo el tiempo sintiendome mal, aunque en estos momentos que estoy en un estado de fuerte depresión me siento mal, pero muy mal, siento que este sentimiento es infinito, que no voy a salir de él, aunque sé y lo tengo bien claro que es una situación temporal que pasará, pero esto no hace que me sienta mejor.


No pretendo que las demas personas tomen lo que yo hago como una fórmula que puede funcionar para cualquiera, yo tengo mis condiciones particulares,  tengo la experiencia de haber ensayado con varios medicamentos, además que me he informado con lo que se dice respecto a los beneficios y perjuicios de los diferentes medicamentos, como tambien de lo que se dice que puede pasar para bien o para mal cuando no se toman medicamentos, tengo una forma personal de ver las cosas y puede que otros puedan tomar ejemplo en algunas cosas que yo he hecho, pero no me hago responsable de nada de lo que le pueda pasar a alguna persona por hacer lo que yo digo en este blog.

jueves, 21 de marzo de 2019

Una nueva entrada de diario, llegando a una estabilidad inducida

De nuevo voy a tratar sobre lo que estoy viviendo en estos momentos, en términos generales me siento un poco mas estable que en días pasados.

Hace poco tiempo sentía y también decía que estaba bien y estable, sin embargo, viéndolo desde mi punto de vista actual, considero que estaba en una situación de vaivenes, que aunque no se convirtieron en una crisis, si estuve actuando no tan bien y reflexionando ahora veo que no estaba bien.

En estos momentos me siento como plano, falto de emociones, no siento esta felicidad donde estoy irracionalmente bien a pesar de todo, ni esa tristeza infinita que me embarga a pesar  de estar vivo y de tener razones para continuar viviendo de buena manera.

Estoy de nuevo en una condición de eutimia donde no se siente uno tan feliz, pero si se está consciente de que se ha tenido problemas y que es mejor estar en esta situación que en los vaivenes, se puede decir que estoy en esa estabilidad forzada por las medicinas, no me siento en un estado natural, porque mi sentir está influenciado por los efectos de las drogas psiquiátricas, estoy llegando a unos sentimientos planos, donde no siento con locura (una bloguera define: Somos de los que no podemos sentir si no es con locura), pero para poder vivir con otros toca no sentir tanto, además para poder estar en sociedad toca comportarse de forma masiva.

Aunque puede que para la mayoría de las personas sentir sin llegar a extremos es lo que se siente a diario, para mí no lo es, entonces gracias a que estoy medicado, que me siento plano y algo apagado; ante los demás mis actuaciones parecen normales, para mí convivencia esto es positivo, uno vive en sociedad y en mi caso aunque no tengo muchas interrelaciones debo ser y parecer alguien normal en cuanto a cómo debo expresar mis emociones, es de pronto una obligación si se quiere interactuar con otras personas, no es que me agrade sentir los efectos que en mi producen los medicamentos, pero termino prefiriéndolos a que termine siendo aislado por los demás.

He tratado de dar un cambio a mi vida, hice un intento de irme a trabajar a otra ciudad pero no lo conseguí, por lo que me toca volver a donde he estado en los últimos años, a un pequeño pueblo de provincia donde la vida es apacible, pero donde con el tiempo uno se estanca desde diversos puntos de vista, porque aquí no hay posibilidades de trabajar en algo grande como se dice de forma coloquial.

Estoy en una etapa de vida donde sé que todavía puedo ser productivo laboralmente, puedo aportar así no sea mucho a esta sociedad a la vez que obtengo mis recursos para mi presente, pero también para mi futuro que es mi futura vejez, dentro de lo que sé que puedo hacer, voy a volver a organizarme en mi pueblo y desde aquí trabajar en algo que me agrade así no sea muy grande, debo ser útil y sentirme útil, es lo que lo mueve a uno a vivir.

Aunque se puede decir que vivo solo en estos momentos, de nuevo estoy en una relación sentimental, me siento bien en ella, es un encuentro de personas de mediana edad, donde cada cual por su lado tuvo familia al estilo tradicional y en estos momentos quiere de nuevo tener ese gusto de estar enamorado y pensar que la otra persona puede ser la compañía para los próximos años, no se piensa en tener hijos, pues ya se tuvieron y se piensa en un hogar de dos viejos en compañía de animales y visitando o siendo visitado de cuando en vez por personas allegadas.


domingo, 21 de enero de 2018

La historia de un bipolar que aprendió a gozarse la vida

Como una persona que vivió una crisis mental sale de ella, logra además recuperar un estilo de vida saludable y en este momento puede estar en eutimia sin necesidad de usar medicamentos:

La historia de un ingeniero que en un momento lo perdió todo por una crisis mental:

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La historia de un bipolar que aprendió a gozarse la vida

Jorge Noriega, un exitoso ingeniero, lo perdió todo cuando le diagnosticaron esta condición. 
"


"Empezó a tomar los medicamentos prescritos por los psiquiatras: antisicóticos, antidepresivos, inductores del sueño, ansiolíticos. Y litio, un estabilizador del ánimo que deben tomar casi que religiosamente todos los bipolares. Pero su situación no mejoraba. En el 2000 lo internaron, casi a la fuerza, en la Clínica Santo Tomás, a la que llegó en un estado psicótico y de tipo megalomaníaco y paranoico, según su historia médica. Durante un largo tiempo su historia se repitió, de crisis en crisis y de clínica en clínica."

""La bipolaridad es la enfermedad de los juiciosos; superar esta condición se logra estando tranquilos; el alcohol, la trasnochada, la gritería, la música dura, todos esos estimulantes son malísimos. Hay que estar tranquilos porque si no, no hay cura”, cuenta.".

"Actualmente no consume ningún medicamento, aunque aclara que esta es una decisión personal, relativa a cada caso, y debe ser consultada con el médico.
Y continúa siendo parte de la Asociación Colombiana de Bipolares, donde ayuda a cientos de jóvenes y adultos que llegan “con su vida hecha pedazos” – como él dice– y se dedica a hacerlos entender que su condición necesita de cambios de vida y que pueden seguir siendo perfectamente funcionales para la sociedad."



ver mas en: http://m.eltiempo.com/amp/vida/salud/historia-de-jorge-noriega-un-bipolar-172768


domingo, 10 de abril de 2016

En eutimia y sin tomar medicamentos

Que es estar en eutimia para alguien que sufre de desbalances emocionales:  Es un estado donde se tiene un control de los sentimientos y se tiene una estabilidad emocional, aunque esto no significa que estemos curados, se puede decir que en este estado los que sufrimos esta dolencia mental actuamos y somos como cualquier persona, aunque es posible que sintamos algunos desbalances, estos apenas serán apreciables por nosotros y de pronto por alguien muy allegado, es cuando estamos en EUTIMIA que para mi es estar estable, cuando reflexionamos de forma correcta sobre nosotros, cuando podemos desarrollar bien nuestras potencialidades y cuando realmente podemos actuar objetivamente sin las influencias de nuestros estados alterados que nos hacen demasiado optimistas o demasiado pesimistas.

Este es un estado ideal, en el cual quisiera estar quien ha sufrido de fuertes problemas mentales.

En este momento me siento así, no doy gracias a Dios por esto porque afortunadamente no creo en él, pero es una situación que es para estar contento, sin embargo, a pesar de sentir una sensación de felicidad por este hecho, como también por otras situaciones que me hacen sentir bien, existen otros hechos a mi alrededor que me hacen sentir no tan feliz y otros que me llenan de tristeza, la ventaja de estar en eutimia es que siento y actuó de forma adecuada ante los hechos sintiendo algunas veces felicidad y otras tristeza; estas son sensaciones que no desaparecen de nosotros como le pasa a la gran mayoría de los humanos.

A pesar que he encontrado en muchos documentos y escritos que las medicinas no son la panacea para casos como el nuestro, tampoco pienso que estas sean del todo inútiles.

Pienso que mi situación de bienestar actual tiene que ver con varios factores, entre estas tener una cierta estabilidad económica y sentimental, soy una persona que lleva ya algunos años en este mundo cruel, ya voy cercano al medio siglo, lo que quiere decir que he pasado ya por mi media vida, ya que considero que de acuerdo con las condiciones actuales un pronostico de vida promedio para mi caso esta entre unos 80 a 85 años, esto si no se presentan situaciones que produzcan  que mi vida se acorte, como accidentes, un cáncer, una muerte por homicidio y otras posibles causas que aceleren mi partida.

De acuerdo con las ideas que he ido adquiriendo respecto al problema mental que me aqueja, el poder estar en estabilidad tiene mas que ver con las condiciones ambientales externas que con las medicinas.

Mi problema mental tiene mucho que ver con algo que los términos médicos han dado por llamar resilencia, que hace que ante situaciones complicadas nos desestabilicemos y tengamos síntomas de desbalances que nos hacen actuar de forma no tan cuerda.

Como he hablado en ocasiones anteriores he adquirido cierto insight sobre lo que me sucede respecto a mi forma de actuar y de como reacciono cuando estoy afectado por mi problema mental y como últimamente he logrado parar el avance de los síntomas problemáticos hacia una crisis.

En esto de estar estable influye mucho tener unas condiciones de entorno favorables, unidas a que como conozco cuales son los detonantes de mis desbalances evito que cuando estos detonantes se presentan no hagan su efecto negativo sobre mi comportamiento.

Básicamente he descubierto que mis desbalances empiezan cuando dejo de dormir de forma reparadora durante al menos unas dos noches seguidas, ante lo cual empiezo a sentir lo que se denomina una hipomanía, la cual es un sentimiento agradable la mayor parte del tiempo, sin embargo, empiezo a ser ilógico en mis actuaciones algo que no es bueno, cuando llego a este estado me doy cuenta que ha reaparecido mi problema mental y tengo que hacerlo retroceder, entonces para la siguiente noche me obligo a dormir mediante un hipnótico el cual vengo tomando desde hace unos 35 años y que con una muy baja dosis me mejora el sueño y ya para una tercera noche, después de dos con insomnio me hace dormir y al día siguiente noto que la hipomanía disminuye en su intensidad y si sigo tomando este medicamento para dormir, después de una semana o menos ya no tengo síntomas de hipomanía, aunque si puedo estar en el otro lado en el de la depresión, pero de una forma leve, no de esa que le da a uno por pensar en morir o matarse, el cual soporto porque se que si tomo algo para ella volvería al estado de hipomanía.

No soy médico, ni pretendo reemplazar a los médicos, lo de los medicamentos para el trastorno bipolar es algo que todavía no se ha podido inventar del todo, de pronto se esta en proceso, según mi experiencia personal en ciertas etapas si un paciente esta balanceado opino que podría llegar a estar mejor sin medicamentos.

Aunque mi problema mental en este momento no esta presente con sus síntomas, se que puede reaparecer de nuevo, pero esto lo manejo con optimismo porque ya se como hacerle frente, tal como lo he hecho en las últimas veces logrando que no me cause inconvenientes por problemas que le causo a otros.

Aunque sueno muy simple de como he logrado manejar esta situación, llegar a ella y ser consciente que esto es lo mejor que puedo hacer, me ha costado mucho.

miércoles, 1 de octubre de 2014

Eutimia es pasar de estados de depresión-euforia a estados de tristeza-felicidad

Últimamente he estado alejado de este blog, solo he republicado entradas mías y de otros, pero en lo que se refiere a las entradas de mi inspiración, estas han sido pocas.

Como siempre, la causa de esta situación es que no he sentido últimamente, de forma considerable los efectos del sube y baja de sentimientos.

Es algo positivo para mi estar en esta situación, me permite dedicarme de forma concisa en mis cosas cotidianas sin pensar si estoy actuando bien, o mas que bien de acuerdo con las circunstancias.





Mis problemas personales no se solucionan al estar en eutimia, solo que los siento y los afronto de acuerdo a la realidad, la eutimia me permite disfrutar de los buenos ratos sin llegar a presentar esa euforia extrema, que molesta a otros y puedo llorar mis momentos tristes, sin que se llegue a configurar un estado de depresión.

Poder vivir, bien sea alegre o triste, pero de acuerdo con lo que pase a mi alrededor, es lo que siempre deseo, dentro de mi forma de afrontar el trastorno bipolar, del cual soy un paciente mas; soy consciente que los medicamentos que he tomado no son para cambiar una tristeza por felicidad, si no para poder sentir la tristeza verdaderamente, sin pensar en morirme por ello, como también para poder sentir felicidad si hay razón para ello.

En estos días, he sentido que la mayor parte del tiempo un estado de normal cotidianidad, donde los sentimientos son poco apreciables pues se esta en el modo de vivir simplemente, sin pensar si se esta contento o no, solo sintiéndolo.

Cuando estoy como en el estado actual, no me preocupo demasiado sobre lo que es mejor para tratar mi enfermedad, pues como no esta presente, (aunque tengo claro que sigue latente), no suelo pensar en ella, mi mente se ocupa de otras cosas casi siempre banales y de pasar los días en rutinas que cambian muy poco.

En este momento he logrado conservar la eutimia sin apoyarme en medicamentos de control, pero no descarto tomarlos si lo considero necesario de nuevo, para muchos esto puede sonar inapropiado y temerario, pero vivir con mi trastorno bipolar durante muchos años, me ha permitido obtener un conocimiento inconsciente (definido por algunos como insight), algo interno que me dice que puedo en determinados momentos, tener sentimientos reales sin requerir ayuda externa, como también sentir que me estoy descontrolando, que por lo tanto me toca acudir a otros y pedir apoyo médico, sería importante poder medir este sentimiento que tengo, como se puede medir el nivel de azúcar en la sangre, para poder decir sobre todo a los médicos que necesito o no medicamentos.


Escribo en mi diario bipolar lo que siento y lo que según mi punto de vista personal es lo que me ha permitido sentirme bien en esta etapa de mi vida. con la realidad de tener una dura enfermedad bajo control durante un tiempo que espero sea bastante largo. No aspiro tener notoriedad, ni volverme famoso, tampoco pretendo obligar a otros sigan mi ejemplo, porque las personas son libres de hacerlo, pues es de cada persona tomar las decisiones que considere apropiadas.

Quien lea de forma espontanea este blog pensara que soy demasiado atrevido al expresar y publicar estas ideas, ya que no se dispone de pruebas científicamente probadas o estadísticamente demostradas, que puedan apoyar mis planteamientos.

Como lo he dicho en otras partes del blog, no soy científico, ni médico, ni psicólogo pero si un experto en el trastorno bipolar, sobre todo en el que me afecta y nadie mas que yo sabe lo que se siente y sufre, de como me han ayudado o afectado los medicamentos; en mi cuerpo se ha aplicado el método científico donde mediante el ensayo error, se ha llegado a un protocolo médico, que ha permitido lidiar esta enfermedad en diferentes situaciones.





lunes, 8 de septiembre de 2014

De nuevo estable

Me encuentro relativamente estable en este momento, de pronto un poco hacia la depresión, o mas bien puedo estar sintiendo el efecto secundario de las gotas para dormir.

A pesar de no sentirme tan seguro de mi mismo, ni de realizar muchas actividades al tiempo, la razón me dice que soy mas productivo cuando estoy en eutimia, pues estoy dedicando el tiempo justo que se debe dar a las cosas importantes, les doy la solución dentro de los tiempos que deben ser; realmente y normalmente para realizar bien las labores que vengo desempeñando actualmente, no se requiere dedicar demasiado tiempo ni atención, sin embargo, cuando estoy hacia la manía, siento que lo que debo hacer es un proyecto extraordinario, de gran envergadura, que para esto siento que soy de lo mejor, por lo tanto, creo que estoy haciendo muchas labores importantes y muy bien hechas; Sin embargo, lo concreto es que no hago verdaderamente lo que se requiere, doy muchas vuelta a las situaciones y no llego a conclusiones precisas, ni dentro de los tiempos que deben ser, como pienso que lo que hago es un gran proyecto y muy importante, no me es posible terminarlo a tiempo, en conclusión no soy productivo aunque crea que soy de lo mejor.

Cuando estoy estable soy mas concreto y actuó de forma clara y concisa, se hizo simplemente lo que se debía hacer y a tiempo, aunque el sentimiento no sea de tanta seguridad, ni de efectividad, ni siento que haya hecho algo extraordinario.

Cuando estoy desbalanceado los sentimientos no van con la realidad, son amplificados y muchas veces van en sentido contrario de lo que se cree estar haciendo, cuando estoy en hipomanía creo estar dotado de ese "don bipolar", que me hace muy bueno para todo lo que hago, cuando en la realidad estoy siendo poco productivo.

Es mas cuando se llega al extremo de la manía, situación a la que llegué una vez, se puede sentir que se tiene la inteligencia de un gran genio, que uno es capaz de pensar como lo hace Hawkins, uno cree y esta seguro que ha descubierto la piedra filosofal; cuando la realidad es que la persona se ha convertido en un loco que solo dice disparates.

domingo, 15 de junio de 2014

Dejando los medicamentos

En este momento estoy sin tomar medicamentos, de hace unos tres años para acá estaba tomando básicamente dos, ácido valpróico y levomepromazina, hace un mes suspendí el ácido valpróico, debido a una crisis de dolor abdominal que no se sabía su causa, entre una de las posibles estaba un efecto secundario del ácido valpróico sobre el hígado, ya que un examen de sangre apareció evidencia de una afectación del órgano, pero esta no era concluyente.
Como en ocasiones anteriores cuando he dejado los medicamentos me siento estable, sin síntomas de altibajos en los últimos días, estoy dando una pausa la cual se que es un riesgo alto, pero voy a correrlo, espero que la próxima crisis que se voy tener no sea muy dura y pueda controlarla, tal vez vuelva a tomar medicamentos que parece me ayudan, pero en este momento espero vivir un trayecto de mi vida sin ellos.
Claro que de tener problemas de sueño tomaré la levomepromazina la cual se puede decir que no he dejado, pues esta me quita el insomnio y solo la tomo por periodos.
Respecto al ácido valpróico que es un estabilizador lo tengo suspendido desde hace un mes y solo lo tomaría de nuevo si me desbalanceo de nuevo fuertemente. A pesar de haber soportado aceptablemente este medicamento, pues lo tomé juiciosamente por unos tres años aproximadamente, me cansé en este momento de hacerlo.
A pesar de considerar que este me ha funcionado, también pienso que he podido funcionar bien sin medicamentos en otras oportunidades, esta no será la primera vez que lo hago, claro que es la primera desde que tengo una información mas consciente de lo que me sucede y de lo que significa la enfermedad que padezco.
Pienso que mientras esté sin síntomas no tomaré esta u otra droga, tampoco acudiré a otras drogas o sustancias psicoactivas, pues estas son mas dañinas que los medicamentos para nuestro problema mental.
Esta es una decisión personal de riesgo y muy controversial, no rogaré a Dios por mi bienestar, pues considero que el no tiene la culpa de que yo me arriesgue a esto y pedirle que me ayude no sería lógico.
Soy creyente en el poder de los medicamentos, creo que estos tienen altas probabilidades de tener efectos benéficos sobre las personas a pesar de también tener efectos dañinos, lo que si pienso es que puede haber casos de no necesitar los medicamentos de por vida, para algunos problemas mentales, como en mi caso, ya que al estar estable estos no realizan mayor función o así lo veo yo, claro que esto no me salvará de volver de nuevo a los altibajos, porque aun con medicamentos estos pueden de nuevo aparecer.
Tampoco pienso acudir a la acupuntura o a los tratamientos alternativos pues pienso que son inocuos, porque solo tienen función de la acción placebo y en mi caso, como no les tengo fe, esta acción de placebo no funciona para mi.
Dejar en este momento la medicación, no considero que sea una decisión muy buena, ni pienso que otros deban tomarla, ni pienso incitar a que otros la tomen, pero pienso descansar un tiempo de la esclavitud de estar tomando pastas a diario y de sufrir ciertos efectos secundarios que aunque esta vez son menores que en las ocasiones anteriores, si los tengo, principalmente sobre otros órganos diferentes al cerebro, porque respecto a mi funcionamiento mental este no sufrió alteraciones, ya que mi concentración no fue afectada, como tampoco me produjo lentitud de razonamiento o de movimientos corporales.
Espero no contar desgracias en un futuro en este espacio, pero es una consecuencia posible de mi decisión.
Por lo demás mi vida aunque no es la ideal, es buena y esto es un factor en mi favor, porque el estrés de tener muchos problemas nos afecta demasiado.

viernes, 6 de junio de 2014

Reflexiones para mi diario bipolar

Estoy un poco retirado de este blog, causas estoy envuelto en las entretenciones fáciles de internet, de  los computadores, de los celulares, aunque no tengo un perfil activo fuertemente en facebook u otras redes sociales, dedico mi tiempo de entretenimiento a otras cosas banales, ademas he tenido algo de trabajo.  Mi problema de tb ha estado mas bien calmado, no he vuelto a tener desvelo, por lo tanto en mi caso no he sentido altibajos emocionales, es importante para mi estar aliviado; es estar aterrizado en la cruel realidad, no es que pueda hacerme feliz, como tampoco el estar enfermo siempre me haga estar triste, porque en una manía podemos estar felices aunque estemos hundidos en lo mas profundo, lo que significa estar aliviado del trastorno bipolar: Es que los sentimientos que se tienen están de acuerdo con las circunstancias, no en contravía o amplificados.

Estoy en la alienación de los medios actuales, demás que si estuviera en otro tiempo también encontraría alineación en otras cosas, el presente mio se puede decir que es bueno, dentro de una familia estándar, con una comprensión de mis allegados de mi problema mental, que casi se puede decir que pasa desapercibida.  En este momento que estoy sin síntomas de trastorno bipolar, mi situación económica aunque no es boyante, no es mala, me permite sufragar los gastos necesarios, quedando algo para lujos y comodidades, como también para tener la esperanza de una futura vejez cómoda, gracias a inversiones que he realizado.

Me emociona saber que tengo mas de cien mil visitas a mi blog, esto no significa que cien mil personas me hallan leído, la mayoría de las visitas son hechas por máquinas guiadas por programas de buscadores, indexadores o por programas espías: Buscando algo raro en los blogs, también de personas que buscan información no necesariamente del tema del trastorno bipolar, si no por búsqueda a partir de  palabras semejantes son llevadas a mi blog, descubren que no es lo que querían y simplemente pasan de largo, también por personas interesadas en temas relacionados a los que trato, pero que al no encontrar exactamente lo que quieren también pasan de largo, sin embargo, un pequeño porcentaje de estas visitas se puede decir que es realmente por interés del tema y que se queda al menos un tiempo leyendo alguna entrada o de pronto busca otras, esto es lo que se busca cuando escribo, saber que de pronto hay un numero aunque pequeño de personas que realmente lo han leído con interés, que lo que expresa una persona ordinaria sin muchas pretensiones, sin mucha calidad desde el punto de vista de escritura es recibido por otros, es gratificante, es lo que me impulsa a pensar en seguir escribiendo.

Este blog me ha permitido compartir opiniones con personas iguales a mi, simples pacientes con sus sufrimientos que cuentan su historia en otros blogs o en sus comentarios, muchas veces se encuentra como han hecho para superarse, como viven con este trastorno mental o con otros, teniendo vidas normales.

Me alegra mucho recibir comentarios, aun de los que me critican, pues son la retroalimentación que me permite reflexionar y poder mejorar en lo que escribo, como también que me permiten nuevos conocimientos respecto a las dolencias que tengo, porque de la gente ordinaria como yo u otros pacientes se puede aprender mucho, igual que de artículos científicos.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Eutimia

Es un estado que se define para los que sufrimos de trastorno bipolar, donde se tiene un control de los sentimientos y se tiene una estabilidad aunque no estemos curados, se puede decir que en este estado los que sufrimos esta dolencia mental actuamos y somos como cualquier persona, aunque es posible que sintamos algunos desbalances, estos apenas serán apreciables por nosotros y de pronto por alguien muy allegado, es cuando estamos en EUTIMIA que para mi es estar estable, cuando reflexionamos de forma correcta sobre nosotros, cuando podemos desarrollar bien nuestras potencialidades y cuando realmente podemos actuar objetivamente sin las influencias de nuestros estados alterados que nos hacen demasiado optimistas o demasiado pesimistas.

Lo anterior lo digo como prólogo a una entrada que encontré en el blog de un escritor y ensayista español: Rafael Narbona con quien me siento identificado en la mayoría de sus apreciaciones incluyendo en las que tienen que ver con el trastorno bipolar, donde gracias a su buen estilo detalla de una forma casi poética lo que se siente estar afectado por el trastorno bipolar en sus diversos estados.

A continuación me permití copiar y pegar en su totalidad la entrada Eutimia la cual esta en su blog http://rafaelnarbona.es.


 “Las personas que no conocen el dolor son como iglesias sin bendecir” (Luis Rosales, La casa encendida)



Son las doce de la mañana. Estoy solo frente a un paisaje desnudo, que enlaza campos de trigo y cebada. Es el paisaje que contemplo a diario. Salvo las retamas y una hilera de árboles que bordean un riachuelo, no hay nada. Sólo tierra y cielo. Hace un hermoso día de otoño, con una luz que prefigura una posible eternidad. Un pájaro se ha posado en la higuera del jardín y canta alegremente. Parece que el mundo está bien hecho, que ser hombre no es una fatalidad, sino un privilegio. Por primera vez pienso que la conciencia es una carga ligera. No es un fuego que nos lacera, sino una lumbre que nos permite contemplar las cosas y sentir su misterioso latido. Las crisis depresivas y los brotes de manía parecen tempestades remotas, vendavales que se perdieron en un lejano horizonte. Miro mis manos y noto su calma. Son como dos niñas que juegan bajo el sol, con el corazón alborozado porque el aire se enreda en su pelo. La muerte se ha escondido en un pozo y se ahoga como un verso que no encaja en un poema. No sé si vivo un paréntesis o un sueño, que la realidad disipará con un manotazo airado, pero agradezco esta tregua que me ha permitido descubrir el prodigio de una mañana y acallar los aullidos que me invitaban a liberar la sangre de mis venas.

Antes pensaba que vivir era adentrarse en un río y hundirse en su penumbra con unas piedras en el bolsillo, experimentando la perfección de no ser. La muerte me parecía un templo que aguarda nuestra ofrenda, prometiéndonos una paz inaudita. Deseaba traspasar su umbral y escuchar ese silencio que cae lentamente, como la nieve sobre el mar. Ahora no entiendo ese anhelo, pues observo mi carne y advierto su impaciencia por caminar hacia dentro, buscando la felicidad en el mismo lugar donde se malogró un día. Pienso en mi frente apoyada en el cristal de mi cuarto, intentando comprender lo que había al otro lado. De niño, el estrépito del exterior me aterraba. Cada vez que el autobús doblada la esquina y bajaba la calle, sentía que mi pecho se convertía en un grito. Era como andar descalzo entre cristales. Tal vez ahí empezó mi viaje hacia la locura. Tal vez ese viaje no finalizará hasta que pueda mirar por una ventana y amar el ruido que delata el existir de los otros. El miedo no fue lo primero y no puede ser lo último. Mi niñez no empezó con ese temor, sino con la dicha de ser una presencia entre dos seres que se amaban. Aún recuerdo a mis padres encaramándome sobre un mirador para que observara la Casa de Campo, con sus árboles respirando como un gigante dormido. No recuerdo la primera vez que contemplé el mar, pero no he olvidado la sensación de que ardía como unos ojos recién nacidos, deslumbrados por lo que aún no comprenden. El sonido de las olas me hizo pensar en un abejorro que se demora en una flor, despreocupado y tranquilo. Aún no sabía qué era lo efímero, pero ahora entiendo que la importancia de las cosas no se mide por su duración.





Eutimia. Parece el nombre de una planta, pero es el nombre de un estado de ánimo. En el caso del trastorno bipolar, designa el equilibrio, la remisión de los síntomas, los períodos de calma y estabilidad. No es el feliz desenlace de una enfermedad que puede hibernar durante largos períodos y despertar abruptamente, pero sí constituye un tiempo de bienestar y sosiego. Algunos elogian mi valentía por sincerarme y no ocultar mi condición de bipolar. Me parece excesivo hablar de valentía. Simplemente, creo que disfruto de un entorno favorable, que no me cuestiona ni censura. Es cierto que si continuara en las aulas, todo sería más difícil. Los prejuicios y la intolerancia de padres y profesores no me permitirían escribir abiertamente, relatando mis vivencias. La sociedad no es compasiva, sino mediocre, servil y vengativa. Ser un profesor jubilado –tal vez sería más exacto decir “escupido por el sistema”- me ha proporcionado una insólita libertad y no encuentro ningún motivo para no hablar sobre una patología que marca el ritmo de mi existencia. 

Ignoro cuánto tiempo se prolongará la eutimia, pero cada día encaro el futuro con más optimismo. La bipolaridad sigue ahí. Es 6 de noviembre y hace calor. Hace dos días, el frío barría la estepa castellana y la oscuridad prevalecía sobre la claridad. A pesar de mi mejoría, los cambios atmosféricos siguen influyendo poderosamente en mi estado de ánimo. De hecho, escribo estas líneas ligeramente deprimido. Me agrada la luz. Considero que es una buena razón para vivir, pero cuando aparece súbitamente algo se desordena en mi interior. ¿Se producirán nuevas recaídas? ¿Volveré a sentir un dolor sin fondo y el deseo de desaparecer por una grieta? ¿Regresará la manía, con sus muecas horripilantes y su verborrea incontenible? Ya he cumplid 50 años y noto que mis humores se han aquietado. La melancolía sigue cosida a mi piel, pero la desesperación ya no se bebe mi alma. El suicidio ya no invoca mi nombre y mis huesos ya no temen despertar cada mañana.

Son las cinco de la tarde y el sol ha descendido. Las sombras comienzan a inclinarse en la pared. El cielo ha empalidecido, pero mi memoria ya no jadea como un moribundo, que agoniza entre sombras y alucinaciones. Pienso que he vuelto hacia mí mismo, hacia ese cristal de mi infancia donde apoyaba la frente. Sigo escuchando al autobús que dobla la esquina, pero el sonido del mundo ya no me hiere como una cuchilla. Mis manos me han salvado. Su impulso de escribir me ha rescatado del luto y el llanto. Seguiré tropezando, pero ya no caminaré por el vientre de la muerte, soñando que mi carne se enfría. Ya no escribiré breves notas de despedida ni levantaré los remos, deseando que los arrecifes me lleven a pique. Confiaré en la corriente y no lamentaré haberme alejado de la orilla. Ya no deseo desnacer, sino conocer mi vejez en el espejo y sentir que he sido humanamente, que mi existir no ha sido en vano, pues he besado los labios de la esperanza y mis labios se han regocijado, con la alegría de un jardín que reverdece después de un largo ocaso.


Escrito por Rafael Narbona 6 de Noviembre de 2013.