Mostrando las entradas con la etiqueta manicomio. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta manicomio. Mostrar todas las entradas

domingo, 26 de mayo de 2024

MI problema mental version 5.0

Mi problema mental

Son una serie de sentimientos encontrados que se desencadenan en situaciones de crisis personales que me acompañan desde que tenía 16 años, para mi fue el momento en que llegue a una crisis psicótica (era como un loco, hasta un amigo me dijo loco en la cara), he sido tratado por médicos de la mente (llámense psiquiatras, psicólogos, psicoterapeutas etc), tal vez en otro tiempo podría estar completamente loco o sin estarlo ser considerado loco y vivir abandonado en un manicomio o estar vagando por las calles a lo mejor sintiéndome bien así, pero aislado del mundo, o de pronto; habría que tenido que afrontar por mi mismo la situación y la habría resuelto a mi manera.
A pesar de ser posible que para los psiquiatras que me trataron, sobre todo en mi crisis fuerte, tenían algo claro mi problema (para 1984 era un paciente que sufría una crisis psicótica debida a un posible trastorno maníaco-depresivo), pero para mi en ese año 1984 era todo un dilema, luego por internet encontré ya en el año 2007 que lo que sufro encaja en lo que últimamente se ha decidido llamar trastorno bipolar y que este tiene varios tipos encajando en el denominado tipo I.

Durante mucho tiempo conviví con mi problema mental sin darme cuenta, o mas bien sabiendo que padecía de algo, pero tratando de no darle importancia, por lo que no me atormentaba demasiado por ello, a menos que estuviera cerca a una crisis, adicionalmente la mayor parte del tiempo parezco una persona normal con o sin tratamiento y solo ante unos pocos he parecido como un loco o una persona que actúa raro porque esta siendo afectada por un trastorno mental, sin embargo, vengo a darme cuenta últimamente que mis actuaciones con las personas que me rodean son a veces extrañas y tengo patrones de comportamiento no tan promedio, además que soy una persona que tiende a aislarse.

Como causa de mis desbalances tuve una crisis mayor y otras menores que me causaron muchos problemas, perdí personas que amaba, posibilidades laborales tanto así que después de los 33 años no pude volver a conseguir un empleo formal, me di cuenta también que cuando entraba en crisis me convertía en una fuente de sufrimiento para mi familia, pero a pesar de eso sigo vivo y además optimista de que puedo estar tranquilo aun padeciendo un problema mental.

En la antigüedad y aun hoy en día muchas personas sufren de problemas de la mente sin saberlo o sintiendo que tienen algo pero sin darle importancia, eso les pasaba o les pasa a los que esta etiquetados como bipolares y muchos vivieron o viven felices o no, sin saber que significaba o significa trastorno bipolar, es mas esta etiqueta es muy reciente, en la antigüedad ni siquiera existía (antes o una persona estaba loca o era normal, de pronto sufría crisis de locura y volvía a la normalidad pero no existía la definición de un tipo de trastorno mental como lo es hoy, además como no era tratada con drogas que la modifican esta no presentaba las condiciones de lo que es hoy llamado trastorno bipolar).

Últimamente vengo a descubrir basándome en mi experiencia y según mi criterio personal científicamente no existe un buen tratamiento para mi problema, según las definiciones técnicas de la medicina no cabe dentro de la definición de enfermedad mental y que el hecho de que no este tan enredado, se debe más a mi suerte ya que he contado con un entorno favorable y personas que me quieren y me han ayudado para no haber terminado tan mal como otros.

Mi problema mental ha estado últimamente bajo control, muchas veces con ayuda de médicos, otras solamente por mi experiencia, sé un poco más de cómo es, por lo que trato de mantenerme en equilibrio y cuando tengo los primeros síntomas de un desbalance, he sabido y logrado pararlos, aunque sintiendo los efectos de un sube y baja emocional que me hace sentir realmente mal, para mi fortuna, hasta ahora he logrado cortar el avance hacia una crisis mayor, la cual no he vuelto a tener.

Hace poco vine a saber que dentro de mis características de personalidad, poseo una la cual se denomina baja empatía, donde la empatía la defino aquí como la que le permite a las personas entender de forma autónoma las reacciones de las demás personas y predecir en muchas ocasiones las actuaciones de otros, lo que me trae problemas de comunicación, esto hace que mis relaciones con los demás hayan sido problemáticas, aunque, yo no lo había apreciado, según el psiquiatra que estoy visitando el lo define como un rango de personalidad esquizoide que suena mucho a estar loco de remate, pero bueno esto es lo que opina él, puede que debido a esto (o como se llame) ha hecho que sea una persona que tiende a aislarse, porque se me dificulta establecer relaciones personales a profundidad, sobre todo de amistad o sentimentales.

sábado, 18 de mayo de 2024

Instrumental, de James Rhodes, autobiografía de alguien que ha sufrido problemas mentales y problemas de adaptación a la sociedad

Instrumental, de James Rhodes (Libro)





Voy a repostear un artículo sobre el libro, lo leí hace poco, es la autobiografía de alguien que ha sufrido problemas mentales y problemas de adaptación a la sociedad.

Varios apartes de lo que se describe en este libro son parecidos en algo a lo que yo he sentido muchas veces, me identifico con el autor en mucho de lo que describe en cuanto a sus problemas mentales y de adaptación a la sociedad, el autor y a la vez personaje del libro fue víctima de abusos cuando niño y sufrió problemas mentales, mucho más fuertes que los míos, que lo llevó a estar internado en instituciones para personas con problemas mentales en tres oportunidades, tuvo varios intentos de suicidio, estuvo en el mundo del alcohol, de las drogas y se autolesionaba, pero después de todo logro salir adelante organizar su vida y llegar a ser una persona con cierta fama.

En mi caso, cuando era niño físicamente no fuí víctima de abusos sexuales, aunque si fui acosado y afortunadamente ahora vengo a saber no se como, logré evitar que me hicieran daño fisico, solo estuve internado en una oportunidad en una institución para personas con problemas mentales (manicomio) y no toque el mundo de las drogas, aunque si estuve un tiempo tomando bastante alcohol y todavía lo consumo, con poca frecuencia y en poca cantidad, por lo que se puede considerar que tengo un cierto grado de alcoholismo, lo otro es que no soy ni mínimamente famoso.

Esta es una historia de extremos y el caso mío no es de tantos extremos, pero concuerda y me identifico en lo que se refiere a como narra como funciona el cerebro de una persona con  problemas de adaptación a esta cruel sociedad.


La siguiente es una entrada de la pagina titulada La piedra de Sisifo la puede encontrar en  https://lapiedradesisifo.com/2017/09/29/instrumental-de-james-rhodes/, la  copié y pegue de internet.

 "Es difícil creer que algunos libros no sean producto de un milagro.  El libro Instrumental de James Rhodes lo es, Rhodes se ha convertido en uno de los pianistas más célebres del momento, estaba tan empeñado en autodestruirse que el hecho de que haya llegado a los cuarenta años ya es en sí un milagro. Como también lo es la publicación de este libro, este descenso a los infiernos más profundos, después de que la ex mujer de Rhodes interpusiera una demanda para detener su lanzamiento, argumentando que el relato que en él se narra podría angustiar al hijo del pianista, que padece TDAH y dispraxia, además de asperger. 










 Finalmente la corte suprema dictaminó que el derecho de Rhodes a contar su historia era primordial, amparándose en su libertad de expresión. El argumento de Rhodes difícilmente podía rebatirse: es como pedirle a la víctima de una violación que se calle, que no divulgue el crimen. ¡Y voilà! el libro Instrumental está en las librerías.

   Rhodes nació en el seno de una familia acomodada, pero su vida dio un vuelco de ciento ochenta grados cuando, entre los cinco y los diez años, fue violado en infinidad de ocasiones por un profesor de educación física.  Rhodes evita eufemismos como «abuso infantil», que no dan cuenta de la monstruosidad de las heridas físicas y mentales. que deja una experiencia como esta. A partir de ahí se torció todo. Hablar de trauma es quedarse corto. Rodhes desarrolló tics, TOC, depresión, drogadicción, alcoholismo, tendencias suicidas, y muchas más cicatrices, tanto por dentro como por fuera. Nada conseguía sacarlo a flote. Y motivos no le faltaban para seguir viviendo: el nacimiento de su hijo, una carrera exitosa como pianista, buenos amigos, gente dispuesta a invertir tiempo y dinero en él. No importa lo bien que le fueran las cosas. En el último momento Rhodes siempre encontraba la forma de joderlo todo. Cada uno de los capítulos del libro relata un momento crucial en la vida del pianista, ya sea de caída o de recuperación. En algún lugar de su cabeza, hay una retorcida idea que le dice que él es el culpable de sus violaciones; se tortura por ser víctima y por sentirse como víctima. Es como si esas violaciones se hubieran convertido en el inicio y en el centro de su vida.

   Solo la música ‒y tal vez el amor hacia su hijo‒ consiguió arrancarlo de ese abismo. Porque Instrumental no son solo las memorias de una existencia torturada. Recuperando el subtítulo del libro, además de locura hay también música y medicina. Instrumental es la confesión de cómo la música le salvó la vida a un pobre diablo. Cómo lo convirtió en alguien admirado ‒en esta sociedad tan superficial que suele tender a emparejar éxito y felicidad‒. Instrumental es un intento de hacer más atractiva la música clásica. ¿Y qué mejor forma de hacerlo que decir: «la música clásica me salvó la vida»?


   Pero Instrumental es mucho más que una declaración de intenciones, es un mapa de ruta de lo que Rhodes hizo con la música clásica. No solo dijo que había que hacerlo sino que consiguió hacerlo. Despojó a la música clásica de su halo aburrido y polvoriento, atrajo a un nuevo tipo de público más joven y fresco, hizo más humanos a los compositores y a los intérpretes, consiguió que un canon inaccesible y elitista, de poca relevancia fuera del mundo académico o especializado, se hiciera popular. Es como si después de que la música clásica le salvara la vida, se sintiera en deuda y quisiera salvarle la vida a la música clásica. Instrumental también es un ensayo de divulgación musical. Cada capítulo o «tema» se abre con la sugerencia de un pieza musical ‒a la que es posible acceder a través de una página web gratuitamente‒ y con una pincelada del contexto histórico, social y biográfico de su compositor. Cada uno de los compositores elegidos, al igual que Rhodes, arrastra su propia herida. En una visión tremendamente romántica de la creatividad, Rhodes trata de describir cómo cada uno de ellos, al igual que él mismo, utilizó la música como sanación, como terapia.

   Y que no solo la música ‒y, por extensión, el arte‒ salva a los hombres, es también un mensaje que encontramos en Instrumental. También hay buenas personas dispuestas a ayudar a otras personas. Desde la Blanche Dubois de Un tranvía llamado deseo, nadie ha dependido tanto de la amabilidad de los extraños como James Rhodes. La carrera musical de Rhodes se recondució cuando Franco Panozzo, un agente musical internacional, le escucha tocar el piano y lo pone en contacto con el célebre profesor de piano Edoardo Strabbioli, con quien Rhodes tomará algunas lecciones en Verona y le hará centrarse en la
música. Cuando empieza a canalizar su estrés haciéndose cortes en los brazos con cuchillas de afeitar un amigo millonario llamado Bob le paga una estancia en una clínica en Arizona, mientras que Sir David Tang apoya a Rhodes en su sueño de convertirse en pianista de conciertos. ¿Y qué decir de Denis Blais, que no solo financió su primer álbum sino que se convirtió en su representante y que, en buena medida, gran parte del éxito de Rhodes se debe a él?

   Una poderosa historia de supervivencia, lucha, triunfo y esperanza. La historia de un niño que busca refugio en la música, de un hombre que abandona sus sueños por la trampa de un éxito financiero vacío y que retoma su camino, abrazando la existencia que quiere. Un ensayo sobre la industria de la música, una crítica a la psiquiatría, una advertencia a la sociedad para que protejan a sus niños. Para alguien que haya tenido contactos esporádicos con la música clásica es puede suponer un despertar. Todo eso y mucho más es Instrumental, y todo con una prosa agitada, al ritmo de la música, a ratos encolerizada y a ratos brillante, no siempre dentro de los límites de la corrección, pero desde luego llena de emoción. La experiencia que Rhodes vivió fue extrema y qué mejor manera de transmitirla que a través de una escritura igualmente extrema.Pocas veces la faja de un libro, que lo proclama como «libro del año» de una manera que puede parecer un tanto egocéntrica, esconde tanta verdad. Y qué poca justicia pueden hacerle mis palabras a esa verdad, comparada con la lectura del libro."

jueves, 20 de octubre de 2022

Otra pagina de mi diario bipolar


Las palabras de los psiquiatras son bastante fuertes, lo marcan a uno, considero que esto es debido a que en nuestra sociedad se les ha dado una gran autoridad, me estoy acordando de lo que me dijo el último con que estuve en tratamiento, de eso hace ya unos 2 años, me dijo: Debes seguir el tratamiento con dos medicamentos de estabilización; yo le dije que no lo haría, que eso si lo tendría en cuenta en caso de que me estuviera acercando a una crisis y que acudiré a ellos. 


  Yo este último tratamiento psiquiátrico lo tomé por recomendación de mi familia y esperando que en otra ciudad las cosas podían ser diferentes, pues en estos días cambié de residencia, aunque en el mismo país, porque era posible que podrían darme otras alternativas y las cosas podían ser diferentes, lo que se me planteó concordaba con lo que había hablado con los demás psiquiatras que me han tratado últimamente en otra ciudad; hubo eso si una una cosa que me dejo perplejo, el psiquiatra me dijo que le parecía admirable que en mi vida hubiera hecho tantas cosas y en términos generales hubiera tenido una buena vida, porque me comparó con otros pacientes con un cuadro parecido al mío, los cuales en su mayoría sus vidas habían sido y/o son calamitosas.


 Como lo he dicho antes no me considero antipsiquiatra radical, si soy un fuerte crítico de la forma en que la psiquiatría actual trata a las personas que padecemos trastornos mentales como también a personas que no los tienen, porque son tratados como enfermos mentales, donde se ha creado un negocio que se basa en decir que muchas personas sanas sufren enfermedades mentales, que en algunos casos son parecidas a los trastornos mentales, pero que realmente no los sufren, más bien tienen problemas de adaptación a la sociedad o tienen se puede decir problemas psicológicos pero que no tienen ninguna deficiencia física en el cerebro, ni tampoco se puede decir que tienen trastornos mentales, son personas normales a las que se ha convertido artificialmente en enfermos, etiquetándolas con supuestas enfermedades,  creo que hay personas que al igual a lo que me pasa a mi, sufrimos de trastornos mentales o como yo lo defino tenemos problemas mentales que pueden ser graves o no tanto, que en algunos momentos hacen crisis, que somos tratados de mala manera y donde muchas veces las medicinas en vez de ayudarnos nos perjudican.





Yo sufro de problemas mentales, pero no tengo deficiencias físicas en el cerebro, por esto puedo afirmar: "No soy un enfermo mental", si tengo y muchos problemas con mi adaptación a la sociedad, también puedo decir que sufro de un trastorno mental, por lo que me he etiquetado como un bipolar mas, adicionalmente me he clasificado como una persona que sufre del trastorno bipolar tipo uno o el antes denominado trastorno maníaco depresivo, esto lo digo porque he tenido varios episodios psicóticos o lo  que comúnmente se ha denominado ataques de delirio o de locura, en uno de ellos estuve encarcelado en un centro denominado clínica de reposo y también he vivido en estados de depresión donde todo es gris a mi alrededor y es como llegar a un estado de tristeza infinita.




miércoles, 28 de junio de 2017

Como ha sido mi vivir con un problema mental




Como ha sido mi vivir con un problema mental



Sufro de algo, no se bien de que, yo lo llamo: Sentimientos encontrados, los que me hacen sentir emociones que muchas veces no están relacionadas con lo que mi entorno me ofrece. 

Lo que me sucede respecto a mi problema de la cabeza es lo siguiente: Puedo sentirme eufórico y bastante alegre, después de haber tenido una gran pérdida sentimental; como también sentir una gran tristeza lo que comúnmente se llama depresión, a pesar de haber logrado un objetivo importante en la vida, que para otra persona podría ser claramente un motivo para estar feliz.

Que esta situación se deba a que sufro de una enfermedad y/o de un trastorno mental o que simplemente no tenga ningún problema con mi cerebro y que haya tenido crisis por problemas personales, es algo que no tengo claro, sobre todo cuando la información al respecto cada vez ofrece versiones contradictorias. Trato de guiarme por lo que siento y por las experiencias que he tenido, pero mis apreciaciones muchas veces van en contra-vía a lo que se afirma en mucho de lo que he podido encontrar en la red, como artículos médicos que dicen tener argumentaciones y sustentos fuertes, basados en teorías manejadas por muchas personas y que estarían soportadas por evidencias médicas.

En el año de 1983 cuando tenía 16 años, sufrí de una crisis mental la cual me llevo a actuar de forma poco lógica, lo que, para el común de las personas, se puede decir que llegué a un estado de locura o de desequilibrio mental, mis razonamientos eran bastante confusos y aunque para mi significaron en esos días, que había encontrado la explicación a todos los interrogantes filosóficos, para las demás personas eran unos razonamientos absurdos o mejor dicho eran idioteces.

Este desorden mental pudo deberse a problemas de adaptación a situaciones de la vida, ya que salí de mi hogar materno y pasé a vivir en otro entorno, en otra ciudad: Dejando amigos, dejando novia y dejando una comodidad de la que había disfrutado en mis primeros 16 años de vida.

Por algo intrínseco o externo llegué a un estado de desorden en mis actuaciones; Como opción para remediar la situación fui remitido donde un psiquiatra, el cual ordenó se me internara en un centro para personas con desórdenes mentales, que en esos días se le llamaba clínica de reposo, para no llamarla como el común de las personas conocen como manicomio.

Allí después de varias semanas de tratamiento, con base en fuertes medicinas que me mantenían como dormido o como denomino yo: Como un zombi, donde fui poco a poco volviendo a razonar y actuar como la mayoría de las personas, después de esto fui dado de alta y regresé a mi cotidianidad, con la prescripción de una gran cantidad y variedad de medicinas que me afectaban en la forma de sentir como también físicamente.

El doctor que me atendió me dijo una frase que siempre martilla mi mente, "estas enfermo y debes tomar medicamentos para el cerebro por el resto de tu vida", por varios meses de pronto cerca del año, pero no más de ahí, cumplí con las prescripciones y acudí a los controles rutinarios, pero debido a que me sentía muy mal, no sé si por los efectos primarios y secundarios de las drogas psiquiátricas o porque había mutado a un sentimiento de depresión profundo, tome la determinación de dejar de tajo todo lo que se me había recetado y trate de vivir mi vida sin medicamentos para la cabeza.

Para mi había pasado por una gran mala experiencia, pero decidí que debía continuar con mi vida y de ser posible hacer realidad los sueños que tenia de niño y de adolescente, aunque pensaba que de pronto podía enloquecerme de nuevo o incluso que existía la posibilidad de llegar a un estado de locura irremediable.

Durante mucho tiempo conviví con ciertos desbalances mentales sin darme cuenta que los tenía, o más bien sabiendo que padecía de algo, pero tratando de no darle mucha importancia, por lo que no me atormentaba demasiado por ello.

Creo que después de varios años de pronto unos 10, dentro de lo que recuerdo no sentí desbalances fuertes, aunque de pronto recuerdo que tenía periodos donde estaba lo que se puede denominar deprimido, como también de ciertos periodos en que hacía cosas de forma apresurada e impulsiva, que después analizaba que no habían sido muy convenientes.

A pesar del episodio de locura sufrido, pude volver a tener una vida dentro de lo que se puede decir normal o promedio, pude realizar y terminar estudios universitarios y me gradué para el año de 1991.

Después entre a trabajar en una empresa, desempeñándome en mi campo profesional con unos buenos ingresos, lo cual me permitió hacer una nueva familia al lado de una esposa y mis dos hijos.

Posteriormente no tengo bien claro la fecha pero fue hacia el año de 1995 o de pronto un año o dos más; donde vine a tener otra crisis no tan fuerte como la primera, cuyos síntomas fueron similares a los que tuve antes de entrar en mi crisis mayor, al sentir que me acercaba a unos sentimientos que para mí eran hacia un estado de locura, al cual no quería llegar, por lo que decidí acudir donde otro médico que me ayudara con mi problema y me permitiera volver a una normalidad, volví de nuevo a tratamiento esta vez con un protocolo dual de psicoterapia y de drogas psiquiátricas, que me permitieron de nuevo volver a una situación normal, a pesar que de nuevo este médico no me dijo que dejara los medicamentos, de nuevo los descontinué y no volví a su consultorio.

Después hacia el año 2007 aproximadamente, cuando llegue a mis 40 empecé de nuevo a sufrir de altibajos emocionales de intensidad media que me acercaban a lo que sentí en mi crisis mayor, de nuevo pensé en acudir a pedir ayuda médica, pero como ese momento coincidió con la disponibilidad y popularidad aquí en mi país de un nuevo medio de información como es la red de Internet, antes de pedir esa ayuda acudí primero a la búsqueda de información sobre cual era la causa de mis problemas mentales, donde descubrí tanto páginas web como también blogs, foros y algunos artículos científicos que se publicaban para no científicos, de muchos temas relacionados con problemas mentales por lo que me dedique a buscar y leer mucho para correlacionar lo que había sentido en mi crisis y en mis desbalances con lo que otros habían sentido y con las clasificaciones que habían hecho otras personas para este tipo de sentimientos.

Vine a encontrar que de acuerdo con muchos sitios de la red, tanto desde el punto de vista de los pacientes como del lado médico que lo que yo había sentido y que venía sintiendo se correspondía con lo que en un tiempo anterior se llegó a llamar psicosis maníaco depresiva, que en ese tiempo se le había dado un nuevo nombre que era el de trastorno bipolar, el cual tenía varias subdivisiones de acuerdo con la severidad de los síntomas, que para mi caso era el de tipo I, que implicaba el haber llegado a un estado de desorden mental agudo, de locura temporal, de delirio o como de acuerdo a los términos psiquiátricos del momento un estado psicótico.

Los artículos que eran a favor de la psiquiatría, hablaban de que la única forma de estar bien y de poder desempeñarse de forma adecuada para una persona que sufre de problemas mentales era la prescripción de medicamentos, muchos sitios de internet tenían publicidad de ciertos medicamentos con marcas comerciales, los cuales se deberían tomar de forma constante es decir estar medicado de por vida, que era lo mismo que me dijo el primer psiquiatra que me trató.

Participé en foros con otros afectados de problemas parecidos y encontraba que en la mayoría de ellos las personas aceptaban y daban por hecho que la única opción era estar medicado a pesar que en general se decían libres de los síntomas más fuertes de los problemas mentales, pero decían no sentirse bien del todo, se encontraba versiones de personas que decían que nunca se sentían bien tanto si tomaban o no tomaban medicamentos y que la vida para ellos no era nada agradable.

Leí varios blogs de personas que habían entrado en fuertes estados psicóticos o en fuertes estados de depresión donde narraban cuestiones bastante escabrosas o historias que rayaban en el límite de la realidad y de un estado de desorden de ideas, en esos días se encontraban fácilmente este tipo de entradas, últimamente es difícil para mí dar con este tipo de blogs. no sé si por la censura que se pueda estar haciendo en la red o porque las personas con estas alteraciones, ya no acuden a este medio para publicar estas situaciones, las entradas que leí en esos días ya no se pueden encontrar en línea, porque fueron eliminadas y sus autores no siguieron escribiendo y/o mutaron o cambiaron sus blogs, a pesar que siempre se publicaba con perfiles anónimos.

También encontré otro tipo de blogs donde se hablaba de las experiencias traumáticas, pero no desde un punto de vista tan fuerte, ni tan crudo, este tipo de blogs ha ido evolucionando poco a poco y muchos de estos blogs todavía están vigentes, se actualizan y algunos están en los enlaces de este blog.

A partir del año 2009 me inicié como bloguero aquí en la internet, y he ido dejando mi forma de ver la situación mía y de lo que se habla sobre los problemas mentales, inicialmente era partidario de definir mi situación como una persona afectada de una enfermedad mental denominada trastorno bipolar del tipo 1, me identifiqué plenamente dentro de este grupo y es más mi blog pasó a llamarse como vivo con mi trastorno bipolar, acepté que lo mejor para convivir con esta "enfermedad" era tomar medicinas que la controlen. Pude identificarme con los blogueros que escribían los más crudos relatos, los cuales narraban historias similares o de un estilo a lo que pude haber sufrido en mi más fuerte crisis, como también de los blogueros que hablaban de sus experiencias de un punto de vista más suave, los cuales se clasificaban todos como bipolares, por lo tanto, decidí que yo también encajaba en esta definición, me etiqueté entonces como bipolar y comencé también con mi propio blog.

Pasó un cierto tiempo de estar en este mundo de las redes y de compartir mi experiencia por este medio, antes de decidir acudir nuevamente donde un psiquiatra, porque para mi forma de ver las cosas era posible que pudiera seguir mi vida sin tener que tomar tanta medicina, pero en esos días empecé a sentir nuevamente fuertes desbalances que me estaban ya causando problemas personales, por lo que decidí de nuevo volver a consulta, esta vez acudí estando en un periodo de eutimia, pero después de haber sufrido varios desbalances que me habían hecho sentir realmente mal, cuando le narre mis síntomas al médico de una me clasificó como paciente que sufre de trastorno bipolar y como siempre se me dijo que debía tomar medicinas de forma constante para estar mejor, de nuevo volví a estar medicado y convencido que esta era la alternativa a tomar, comencé esta vez con unas medicinas que no me hacían sentir tan mal, como las que tome en las dos oportunidades anteriores, por lo que acepté la situación y estuve muy juicioso durante varios años, además que no se si por el efecto de estas medicinas o por la evolución normal de mi problema, vine a sentir que sufría de menos desbalances y que estos eran más suaves o que si trataba de desbalancearme volvía fácilmente a un estado equilibrado.

Entre la información que se encuentra en internet existe una con una tendencia llamada antipsiquiatría la cual está en contra de la forma de ver y de como tratar los problemas mentales que aplica la psiquiatría, en esta tendencia se pueden encontrar críticas con un buen sustento argumentativo, como también en esta tendencia se encuentra una negación completa de los problemas mentales y de la visión científica de la medicina, donde en algunos casos se va hacia el otro extremo negando los avances científicos de la humanidad y buscando un retorno a un pasado donde las situaciones se manejaban con base en conceptos religiosos, a pesar de criticar mostrando casos concretos donde se ha manejado mal la situación de los pacientes afectados con problemas mentales, la solución que plantean considero no ayuda mucho pues predican que se debe cambiar lo que ellos denominan una manipulación moderna por parte de la psiquiatría, por una manipulación basada en preceptos de fe, lo que tampoco es una solución razonable a mi modo de ver.

Hace ya varios años he ido mutando en mi forma de ver la situación respecto a mi problema mental, me he acercado a una visión de ciertos psiquiatras que plantean que se ha hecho un desarrollo interesante en el manejo de los problemas mentales, pero que ha habido un mal manejo en la mayoría de las situaciones de las personas que sufren problemas mentales, no por falta de recursos científicos, si no por un uso desmedido y descontrolado de sustancias que afectan el funcionamiento mental, que en casos concretos pueden ser de ayuda, pero que se están usando para situaciones que pueden considerarse actuaciones normales de las personas pero que se han catalogado mal como enfermedades mentales y en vez de ser herramientas que ayuden a solucionar problemas mentales se han convertido en sustancias que le están provocando daños a muchas personas que realmente no requieren de este tipo de sustancias.

En la forma como me he sentido en el avance de mi vida aquí en este mundo siento a veces que los medicamentos que he tomado me han ayudado ya que han hecho revertir sentimientos que he considerado anormales, pero también he sentido que he podido ser una víctima de la psiquiatría y que he tomado fuertes sustancias para afectar mi mente y que pudieron hacerme daño.

En este momento estoy en un dilema, siento que mi situación es buena, que he podido sobrevivir a un entorno negativo a pesar que sufro de un trastorno mental que sé que sufro y que para mí es real, pero he sido engañado por la psiquiatría moderna de corte mercantilista, he encontrado que de pronto los medicamentos pueden ayudar a tratar ciertos trastornos, pero que no existe un buen desarrollo científico al respecto y no se está avanzando, pues los esfuerzos se están canalizando sobre falsas situaciones, porque lo que se quiere es ganar dinero, mantener una industria que se basa crear y curar falsas enfermedades, donde los realmente enfermos no importan, pues constituyen una minoría dentro del nicho de mercado actual por lo que no representan posibilidades de negocios lucrativos.

Dentro de las conclusiones que he podido sacar entre lo que he sentido y lo que he encontrado en muchos de los planteamientos de psiquiatras que pienso son de corte humano, es que para problemas mentales como los que me afectan existe una forma de atacarlos que puede ser un manejo farmacológico para los estados extremos y cuya utilidad no está demostrada para prevenir nuevas crisis, las cuales lo más probable es que se sigan presentando se tome o no medicamentos, que para el manejo del día a día de estos trastornos lo más probable es que sea más dañino tomar medicamentos, que puede ayudar más tener un buen entorno y unas condiciones sociales y familiares positivas, que los trastornos seguirán su curso pudiendo empeorar o mejorar, pero en este momento no se tiene un protocolo médico comprobado, para controlar realmente la situación, aunque se afirme por muchos lo contrario.

Pienso que el hecho de que no esté perdido para este mundo, no se debe a los medicamentos que he tomado, que de pronto me han dado alivio en situaciones extremas, sino a que he podido contar con personas que me acompañan y que han sido mi apoyo, que han podido seguir conmigo a pesar que he actuado de forma anormal y que les he afectado, también que afortunadamente el curso de mi trastorno no ha sido tan grave que no me han llevado a convertirme en una persona con unas capacidades mentales fuertemente disminuidas, por lo que puedo comportarme y estar en esta sociedad como una persona que se considera normal o promedio, aunque para algunos soy un tipo raro.

Sea que tenga trastorno bipolar u otra condición, he logrado sobrevivir a esta durante 50 años porque parece que uno nace con ciertas características y las puede modificar o modular pero no eliminar y son parte de la forma de ser de uno como persona.

viernes, 29 de abril de 2016

Testimonio de una persona drogada al maximo.

Yo fui diagnosticado de esquizofrenia paranoide y se me ha obligado durante 6 años a tomar fuertes medicamentos, para supuestamente controlarme, porque hay que decirlo como es, en este puto país el 90% de personas que toman drogas psiquiátricas lo hacen por montones, no importa que te vaya a visitar un juez para comprobar que tu estado mental realmente necesita de un internamiento y un tratamiento involuntario, estas sentenciado antes de que hagas o digas nada.
Sea como sea, tendrás tu tratamiento, solo es un trámite que tiene que cumplir un juez, dale poder a un hombre, con respaldo legal y tendrás a un tirano egocéntrico con ganas de darte por culo.

Por cierto a pesar de que también tienes que tratar con juezas y mujeres psiquiatras, no pienses que te vas a estar mejor por su supuesta empatía y habilidades emocionales, te van a joder igualmente, aunque al menos no vas a sentir, que tienen ganas de darte por el culo.

Estas drogas que llaman antipsicóticas y que recibes en altas dosis, te pueden sumir en una pesadilla química, una tortura de 24 horas todos los dias, sin fines de semana de descanso ni vacaciones, todo el día jodido.




Tener veintitantos y estar castrado quimicamente tiene cojones. Hay que contar la otra version aunque sea en internet, o sino esta gente seguira haciendo lo que le salga en gana. Os puedo asegurar que esta gente no saldría bien parada en un debate televisado con personas realmente preparadas para darles cera.

Es muy fácil partirle a alguien en dos cuando se le esta dando drogas antipsicóticas neurotóxicas, con esto ya empieza y acaba el debate.

Busquen los estudios realizados con animales y verán lo que pasa realmente.

Esta gente es muy grande, con mucho poder e influencia, no solo no reconocen la toxicidad del fármaco, sino que en el colmo del desatino le atribuyen dizque propiedades neuroproctectoras, y lo que es mejor, de lo peor, propiedades neuroregeneradoras, llegan a decir de la forma mas vulgar: Que coño hace la gente, que no se toma una pirula de Zyprexa (Olanzapina) todas la mañanas para proteger el cerebro del paso del tiempo y favorecer así su regeneración?, ¡JA!,.

¿No sera que no tienen esas magníficas propiedades?, Hay que decir estas cosas, ¿Quién les paga los viajes, los congresos, los hoteles, las comidas? ya lo sabemos, son los mismos que les regalan libros, bolígrafos o agendas cuando van de vez en cuando a venderle el necesario frigorífico al pobre esquimal.

A por cierto no soy antipsiquiatría aunque lo parezca, eso seria un sesgo, se puede hablar pestes de la psiquiatría actual sin ser antipsiquiatría. Pero la mierda que hay ahora mismo sera vista como una puta locura dentro de 50 años, o quizás antes, cuanto antes sea, mejor para el futuro de las personas como nosotros.

Mi reflexión final es que son 6 años perdidos, tiempo robado y un daño irreparable.

martes, 8 de octubre de 2013

Mi problema mental

De nuevo hago un resumen de lo que fue y lo que es en este momento es para mí este problema mental que sufro: El trastorno bipolar, este post son apartes con correcciones de un post anterior el cual define mi problema, actualizando las situaciones pues difieren de cuando lo escribí hace más de un año.

¿Qué es para mí ser un paciente de trastorno bipolar?

Como le he vivido, como lo he sufrido y también como disfruto mi vida así.

Lo encontraran a continuación:

Soy paciente masculino, 46 años, que sufre de trastorno bipolar, he vivido y manejado el problema, sin saber como se llamaba, ni que significaba ser bipolar, hasta hace unos 5 o 6 años, cuando gracias a la Internet me he enterado de que es lo que me pasaba y que se puede hacer para vivir mejor a pesar de sufrir con esta situación.

Aún a pesar de que entiendo algo mejor que es lo que sufro, sigo sintiendo los sube y bajas, como decía una amiga bloguera que ya no está en la red, sigo en la montaña rusa de las emociones y no se siente bien en ella, igual me pasa en las montañas rusas de verdad es un ratico de emoción, pero después sientes que no ha sido una experiencia buena.

Mi problema mental, son una serie de sentimientos encontrados, que se desencadenan en situaciones de crisis personales. que me acompañan desde que tenía 16 años, cuando llegue a una crisis psicótica, lo que para el común de la gente es que me enloquecí.

He sido tratado por médicos de la mente (llámense psiquiatras, psicólogos, psicoterapeutas etc), tal vez en otro tiempo podría estar completamente loco o sin estarlo ser considerado loco y estar abandonado en un manicomio o vivir aislado del mundo, podría ser un vagabundo por la vida o de pronto desubicado, o de pronto habría que tenido que afrontar por mi mismo la situación y habría que tenido que resolverla; en la antigüedad y aun hoy en día eso les pasaba a los bipolares y muchos vivieron felices o no sin saber que es trastorno bipolar.

Mi problema mental ha estado últimamente bajo control, como he logrado identificar los sintomas negativos, cuando tengo los primeros, los paro cortando el avance hacia una crisis; he logrado dilucidar que en mi caso particular lo que me desencadena las crisis es la falta de sueño, unido o aislado a un acelere que me da, que se produce por un clic de un hecho que me afecte emocionalmente, como por ejemplo un viaje, un cambio en el trabajo, quedarme sin trabajo, una perdida emocional.

Según lo que estado leyendo por Internet, sufro de trastorno bipolar tipo I, lo cual hace que tenga un desbalance en los estados de ánimo, además de sufrir con problemas de concentración, relaciones interpersonales complicadas, cuando se desencadena la manía o hipomanía tengo problemas en los ámbitos laborales y personales, como también puedo entrar en una depresión profunda.

Haciendo un resumen de mi problema este ya daba síntomas desde que yo tenía unos 14 a 15 años y de pronto un poco antes. Siendo un niño y un joven privilegiado ya que tenía una familia estable era uno de los mejores de la clase y del colegio, físicamente no era feo, sin embargo, era muy introvertido y vivía un poco aislado, mis relaciones con los demás eran complicadas, me inquietaba la situación social de mi país y de mi entorno; sufría por lo que veía o oía, era un lector compulsivo, disfrutaba más de leer que de jugar o compartir con otros niños o aún de la televisión, pienso que si cuando niño hubieran existido los juegos de video que hay hoy hubiera sido un adicto de ellos, fuera de esto mis lecturas que en un principio fueron de aventuras y temas juveniles entretenidos pasaron a ser de temas que yo llamo existencialistas, Herman Hesse, Wiliam Faulkner, Virginia Wolf, Dostoievski, Hemigway, Franz Kafka, pasaron a ser mis preferidos, me interese también bastante en la política, la historia, la física y la filosofía.

De estudiante era académicamente muy bueno, con la posibilidad de no tener que estudiar mayor cosa pues con solo asistir a clase o leer una vez los temas de un curso era suficiente para dominarlos y aprobar con las máximas notas las pruebas académicas, después de mi primera crisis sentí que perdí esa gran capacidad mental, aunque tampoco me volví un bruto, si me costaba más trabajo aprender y no volví a ser tan brillante.

Mis relaciones interpersonales no eran buenas; tenía de pronto uno o dos amigos sin ser muy unido con ellos y a pesar que tuve una o dos novias antes de mis 16 años, realmente no me interesaban y si las tenía era por tratar de hacer lo que los demás hacían.  A pesar de poder haber hecho parte activa en grupos de amigos (galladas: Que en esos años y en mi entorno no eran violentas como pasa mucho ahora) no lo hacía y después de estar en algún que otro evento me aislaba de estos grupos, en este tiempo y según lo que se dice en términos psiquiátricos sufría de depresión, que sin ser muy profunda ya que nunca tuve ideas suicidas, era si muy constante y en esos días nunca fui atendido por un psicólogo o psiquiatra.

Así en este estado de cosas terminé los estudios secundarios e inmediatamente a una edad muy temprana: 16 años recién cumplidos, comencé los estudios universitarios; en la mitad del primer semestre, el cual hasta ese momento venía aprobando con las máximas notas, sufrí del primer episodio de manía que empezó de improviso cuando de un momento a otro era el dueño del mundo, me sentí súper y a pesar de que deambule de un lado para otro sin mucha coordinación, era la persona más contenta con la vida y con lo que me rodeaba (según comparaciones con lo que dicen los que usan drogas era como una traba pero bastante larga y muy intensa), de pronto toda esta felicidad terminó con un internado de 2 meses en una clínica psiquiátrica y a partir de ese momento se me enredo la vida, después de que me remitieron de este episodio maníaco, siguió una fase también muy profunda de depresión que duro pienso que unos 6 meses; me retire de la universidad provisionalmente pues no era capaz de estudiar, mis compañeros me miraban extraño pensaban que estaba loco y hasta alguno llego a decírmelo en la cara, mi vida se volvió muy dura, si no fuera por el apoyo de mis padres y mi hermana que no me abandonaron sentimentalmente, pienso que no hubiera soportado seguir viviendo, es más, a pesar de que tuve una depresión tan intensa, nunca pensé en que lo mejor era morirme y menos en suicidarme, el estar vivo se lo debo a que mi familia fue una contención que me salvó.

Después de casi un año de mi primera crisis, reingrese de nuevo a la universidad, académicamente no volví a ser el mismo, pues a pesar de ser bueno, ya no era tan brillante, sin embargo, esto lo cambié por poderme adaptar mejor a mi entorno social, poder tener y estar en grupos de amigos, tener novia y disfrutar compartir con ella, después de esto mi vida siguió casi normal, es posible que tuviera episodios de depresión y de pronto de hipomanía, pero no fueron fuertes ni apreciables, terminé mi carrera universitaria me casé y empecé a trabajar, entonces mi enfermedad paso a segundo plano durante algún tiempo.

Viví durante algunos años una época para mi muy buena, donde cambié de familia, pase de convivir con mis padres y hermana, a vivir con una esposa e hijos, donde madure como persona y tuve mi enfermedad en segundo plano durante mucho tiempo, luego vino una recaída algo fuerte cuando cumplí 33 años, que aunque no fui internado, si sufrí de síntomas de manía algo fuertes y su consecuente depresión, estuve en tratamiento médico mientras disimulaba mis problemas en el entorno laboral y familiar, solo mi padre supo bien que era lo que me pasó, recibí tratamiento psicológico y sobre todo psiquiátrico, logrando estabilizarme nuevamente.

Entre la primera y esta segunda crisis fuerte no tome droga de control pues me negué a hacerlo, además porque vengo a saber ahora que lo que me mandaban no es lo más adecuado, me recetaban en ese entonces Clorhidrato de Tioridazina cuyo nombre comercial es MELERIL, un antipsicótico que funciona en las crisis de manía y así lo sentí, pero como control no, pues después de realizar estudios se ha encontrado que no es lo mejor y si lo son otros medicamentos como el que estoy tomando ahora, el Acido Valpróico, un anticonvulsivo que a la vez funciona como droga de control para el trastorno bipolar.

Como no soportaba los síntomas de los efectos secundarios de los medicamentos que me recetaron, durante mucho tiempo no tome medicamentos de control, apenas hace unos 3 años que los tomo.

Trato de que siendo consciente del problema que tengo y que he compartido con mi familia más cercana de que es y como se presenta esta enfermedad, vivir el mayor tiempo posible sin llegar a una crisis y si esta se presentara ellos saben que deben hacer conmigo (convencerme a ir donde el psiquiatra y si no voy por cuenta mía, llevarme aun en contra de mi voluntad).

Después de esta segunda crisis bastante fuerte, durante unos 7 años tuve unas 6 crisis menores , una un poco más fuerte que las otras por la que volví donde un psicoanalista que me hizo terapia y me recetó medicamentos que me normalizaron pero cuyo tratamiento no continué cuando me sentí un poco mejor.

Fuera de estas crisis, en algunos momentos me sentí un poco maníaco o también algo deprimido, sin sentir, ni causar mayor molestia; trate de llevar mi enfermedad que en ese momento no sabía que tenía, con auto control y con la ayuda de mi familia, con algunos medicamentos, limitando los efectos y atacándola ante los primeros síntomas de ir hacia una crisis, básicamente regulando el sueño, ya que desde mi primera crisis vengo tomando unas gotas que sirven de somnífero, la Levomepromazina, la cual regulo su cantidad de acuerdo a la intensidad del insomnio hasta que este cede.

En mi caso, como también en el de otros bipolares regular el sueño es uno de los factores más importantes, esto me lo dijo uno de los médicos que me atendió últimamente y lo he encontrado muy repetidamente en la Internet.

Las veces que he tenido crisis de manía (en mi caso no he tenido una crisis depresiva si no he tenido antes una crisis de manía) empiezan con un insomnio que va aumentando paulatinamente y de forma simultánea empieza a manifestarse la manía sin llegar al delirio y a la psicosis que pienso solo sentí en mi primer crisis, (claro que si no me controlara las crisis estoy seguro que llegarían a este estado).

A partir de mis 40 a pesar que trate de seguir con esta situación, comencé a tener cada vez mas episodios de inestabilidad, según lo que he leído llegué a una etapa que se denomina ciclado rápido, pues a pesar de no tener crisis fuertes si tenía estados de manía - depresión, que se repetían constantemente, trate de seguir así pero no me sentía bien por lo que opté nuevamente visitar a un psiquiatra de eso hace unos 3 años.

Esta vez visité al psiquiatra estando en una etapa eutímica, pues no me sentía ni maníaco, ni depresivo, este me explico cosas que había leído por Internet, entre otras que era una enfermedad incurable, pero tratable, que debía tomar medicamentos de por vida si quería estar mejor; de nuevo empecé a estar medicado, lo cual vengo haciendo de forma juiciosa  durante los cuales me he sentido mejor aunque no me siento curado del todo, pues como he relatado en otros apartes del blog tengo altibajos emocionales que no puedo evitar.

miércoles, 21 de agosto de 2013

Sobre mi estadía en una institución mental y mi recuperación.

Recordar y escribir sobre tiempos pasados es bastante difícil, dado que la memoria sobre hechos vividos hace muchos años pueden contaminarse con situaciones que de pronto no fueron como uno las tiene en su mente, como también cuando uno las cuenta tiende a adornarlas por lo que es posible que con ese fin pueda también distorsionar lo que fue realmente la realidad, sin embargo, voy a tratar de contar sobre lo que fue mi estadía en una clínica de salud mental y lo que esta implicó para mi evolución posterior.

Estuve internado en una institución mental, una clínica privada que de salud mental la cual muchos denominan en estos lados clínica de reposo, la cual era muy diferente a las instituciones publicas de salud mental que en esos días y todavía aún se denominan manicomios, a la cual fui llevado cuando tenía 16 años, de donde afortunadamente salí mejor de lo que entré, a partir de esta experiencia empecé a sentir que tenía problemas mentales, los cuales no me han abandonado, pero que gracias a muchos factores he podido sobrellevar y he logrado vivir como cualquier parroquiano.

Haciendo un recuento con base en mis recuerdos de lo que fue mi estadía en la institución mental que me atendió cuando tuve mi primera y mas fuerte crisis de mi trastorno bipolar puedo decir entre otras cosas lo siguiente:

Mi llegada se dio porque mi situación mental era bastante crítica, llegue a un estado de psicosis fuerte donde no tenía claro la realidad, estaba en una etapa de manía fuerte, que desemboco en un estado de perdida de la noción de la realidad, mi estado de ánimo era bastante exaltado, tenía un sentimiento de felicidad que nunca volví a experimentar, creía que estaba dotado de superpoderes, no como los superamigos, si no desde el punto de vista de conocimientos, tenía ideas que para mi concepto podían cambiar los paradigmas filosóficos, que permitían resolver infinidad de temas tecnicocientíficos, en conclusión era capaz de pensar como en su tiempo lo hicieron Aristóteles o Platón o en la época actual como lo hace digamos Stephen Hawkins o como lo hizo Einstein en su momento.


Mi mente era como un caleidoscopio



Era tanta mi desconexión con la realidad y tan evidente a la vista de los demás, que mis padres acudieron donde un médico amigo el cual no tenía especialidad en psiquiatría, pero si el conocimiento básico de como se deberían tratar los trastornos mentales, este médico descartó que estuviese drogado o en estado inducido por drogas suministradas por otros como lo es la escopolamina, muy de boga en esta zona  y que se consigue fácilmente en cualquier potrero, este descartó estas posibilidades y dio un diagnóstico de que estaba afectado por un problema mental, que no puede determinar exactamente cual es, pero que dijo: Puede ser tratado sin muchos problemas y dejar a la persona en condiciones iguales a las que se tenía antes de presentar la crisis, este realizó la remisión con un psiquiatra de la capital provincial a donde fui llevado.

Una vez pasada la entrevista inicial con el psiquiatra, este determinó que debía ser hospitalizado de inmediato, así no fuera de mi aceptación; a pesar de no estar muy consciente, ni muy aterrizado en la realidad, no me acuerdo de haber contrariado esta decisión y acepte ser internado o eso es lo que me parece que sucedió.

Sobre la estadía en la institución mental que me atendió tengo vagos recuerdos, por el tiempo que ha pasado desde que estuve en este sitio unos 30 años y porque desde que llegue empecé a recibir unas fuertes dosis de hipnóticos y antipsicóticos, en resumen pasé dormido por mucho tiempo y los pocos minutos en los que estaba despierto me comportaba como un zombi, donde mis movimientos eran pesados y mi mente poco funcionaba, me acuerdo que en una oportunidad cuando estuve algo mas despierto, que hablaba con los enfermeros y con otros pacientes, exponiendo mis ideas delirantes, después de otro tiempo de oscuridad volví a interactuar con otras personas de la clínica ya de una forma mas coherente, me acuerdo de los últimos días donde estuve como en una especie de terapia de grupo, principalmente de una noche, cuando intercambie opiniones con otras cuatro o cinco personas mas que estaban en situación similar a la mía o que ya habían salido en remisión, pero que volvían como apoyo de pacientes internados, donde cada uno hablaba de su experiencia y porque estaba o había pasado por esa clínica de salud mental.

Uno de los que participó en esta reunión de grupo, contó su experiencia bastante difícil, que por estar en estado maníaco y a la vez tener problemas de alcohol y drogas, cometió muchas locuras como se dice coloquialmente, una de ellas lo llevo a sufrir un fuerte accidente que lo dejo cerca de la muerte, dejándole como secuela definitiva la pérdida de una de sus extremidades inferiores; su estancia en la clínica le permitió superar el trauma del accidente, como también superar su problema de dependencia, por lo cual estaba muy agradecido con todas las personas que lo atendieron.

Me acuerdo vagamente de mi compañero de cuarto, era un señor maduro unos 40 o 45 años, que trabajaba con una empresa portuaria, el cual estaba internado para superar el alcoholismo, no hablé mucho con el por mi situación mental, como también por la diferencia de edad, en esos días yo era un adolescente de 16 años.

Después de salir de la clínica sentí que mi capacidad mental disminuyó mucho y con la idea no se si real, que mi enfermedad y/o la droga que recibí me produjeron daños en mi cerebro, que pude haber perdido muchas neuronas y por consiguiente tener deterioro neurológico, sin embargo, después y en este momento llego a la conclusión que esto pudo haber sucedido, pero lo que viví fue un mal menor, comparado si no hubiese sido contenido por la hospitalización y el tratamiento médico, que fue pasar la crisis confinado y drogado, dado que de no ser tratado como lo fui, la crisis psicótica pudo seguir por mas tiempo causando mas daño neurológico, lo mas probable es que hubiese presentado una remisión espontánea, pero en esta situación o después de este llegar a tener mayores problemas, como caer en dependencias como drogas psicoactivas o en el alcohol.

Pienso que llegue a una situación difícil y critica, pero que logré superar, también que lo que pase fue lo mejor aunque no haya sido muy agradable que digamos.

Después de salir de la clínica seguí fuertemente medicado pero en mi casa, empece entonces a pasar por un episodio de fuerte depresión, el cual por desconocimiento achaqué a los medicamentos que me recetaron,  pero que se debió al rebote normal de mi enfermedad, en ese momento no se me explicó como me afectaba mi enfermedad, si no que simplemente se me dijo que estaba enfermo y que debía cumplir el tratamiento medico porque si y punto, por eso es que tome los medicamentos por un tiempo mas, hasta que los deje de tajo, sin importar lo que pasara y afortunadamente no paso mayor cosa, pues poco a poco volví a recuperar mi forma de ser normal, llegue a creer que me había curado, pero años después volví a sentir que mi enfermedad reaparecía.




martes, 11 de junio de 2013

¿Es mi trastorno bipolar una enfermedad inventada?

En este momento tengo un dilema bastante grande, no se claramente si lo que sufro es realmente una enfermedad mental o estoy siendo uno mas utilizado por la estrategia mercantilista de la industria médico farmacéutica para enriquecerse.

Me considero rebelde, de los que no tragan entero, siento que he sufrido de la mente y esto no lo ha inventado nadie, llegue de un momento a otro a enloquecerme, (utilizando términos médicos a presentar un brote psicótico fuerte), me desconecté de la realidad del mundo, mis pensamientos no eran lógicos, me sentía feliz pero actuaba irracionalmente.

Vine a caer en cuenta después de mi crisis que estuve fuera de mis cabales, en este estado no era útil a la sociedad, ya que no podía ser productivo, que de seguir así sería una carga durísima para mi familia y para la sociedad.

Sé que pude regresar de este estado anormal a otro donde me comporto como una persona mas en su entorno, no estoy bien seguro si a causa de los remedios que se me aplicaron, de haber estado recluido o de el hecho que este tipo de stuaciones involucionan después de un tiempo, volviendo a ser normal, la  real conclusión volví a ser uno mas del montón.

Aunque he tomado sustancias que afectan la forma de actuar, básicamente alcohol, algunas veces en dosis que implican perder el dominio de los sentidos, en el momento que estuve en crisis mental no estaba consumiendo psicotrópicos, estoy seguro que esta crisis no fue provocado por estos, si no por un desbalance de los químicos de mi cerebro según la explicación que he encontrado al respecto, tanto por internet como por explicaciones de los médicos que me han tratado.

Hasta ahora solo he hablado de cuando me he sentido descontrolado, como fuera de mis cabales, pero también sentí después de estos episodios de psicosis mas bien eufóricas aunque con ansiedad, la depresión que hace que no se quiera hacer nada, sintiéndose demasiado mal, afortunadamente a pesar sufrir de trastorno bipolar, de ser un rasgo muy característico no he tenido ni un intento de suicidio, si he pensado que morir sería un descanso, cuando he estado en el fondo de la depresión, pero tengo una idea que he ido sosteniendo a través de mi vida: Que para tener días felices hay que pasar muchas veces por días difíciles, que muchas veces se puede sufrir pero hay que ser valiente, se debe seguir viviendo hasta que realmente me llegue la hora de morir, pero no por mano propia.

Soy una persona que cree en la ciencia, a pesar que algunos la manipulan con intereses oscuros, que ha estudiado sobre muchos temas, he leído de diferentes fuentes lo que pasa con algunas de las enfermedades mentales, se también que es un campo donde se esta evolucionando en el conocimiento  que todavía no se tiene una teoría definitiva y precisa sobre estas,

Estoy de parte de las explicaciones científicas, de lo que muchos denominan teoría del desbalance químico  de la psiquiatría aplicada de buena forma, no comparto las explicaciones religiosas o pseudocientíficas como la de la cienciología.

Soy reacio a ser útil a las manipulaciones que se hacen en diferentes aspectos, una de estas es ser utilizado para obtener utilidades económicas, mas allá de lo que realmente se merece por estar mejor de salud, en mi caso uso medicamentos que son genéricos de bajo costo, uno que funciona como estabilizador de ánimo, el cual no provoca efectos sobre la mente como adormecimiento o falta de lucidez como tampoco efectos psicoactivos, el cual fue desarrollado y probado hace ya muchos años, otro que tomo cuando comienzo a sufrir de insomnio, que es un hipnótico y antipsicótico suave que si produce efectos malucos sobre la mente como enlentecimiento de los movimientos corporales y somnolencia, pero que considero necesario tomar, he sentido me ha servido para revertir las tendencias hacia una crisis maníaca que empiezan cuando dejo de dormir bien y retroceden casi siempre cuando vuelvo a una rutina de sueño promedio.

Estoy convencido que lo que tengo no es un capricho, que mi TB es algo real, que podría llamarse de otra manera o que podría tener tal vez otra dolencia, pero que es una enfermedad crónica que tengo que sobrellevar.



jueves, 18 de abril de 2013

Los locos perdidos o en la calle

Hace unos días en una charla que tuve con mi madre y una prima hermana de ella, se tocó el tema espinoso de los trastornos mentales en la familia, se comentó el caso de una tía abuela mía por parte de mi madre, que era su tía directa como también lo era de la prima de mi madre, se tiene entonces que las dos sufrieron en carne propia dicha historia pues las madres de ellas eran hermanas de la afectada por un trastorno mental.

La historia de mi familiar fue bastante triste, según lo que se me ha comentado que realmente es poco, dado que es un tema tabú, fue que desde muy joven presentó unos cuadros que podrían estar entre crisis por trastorno bipolar o por esquizofrenia, que posteriormente se agravaron, fue tratada en hospitales psiquiátricos de la época hace unos 50 a 60 años que pueden llamarse mas bien manicomios, donde fue una de las tantas personas que fueron conejillos de indias donde se probaron entre otras cosas como ella misma relataba los electrochoques en carne viva, los cuales mi familia dice fueron la causa del cáncer que después le apareció en la cara, despues de estos nefastos tratamientos era devuelta a su hogar, el cual no fue el mejor sitio, su padre era un viudo que a pesar que no se había vuelto a casar si tenía otro hogar y cuando entraba en remisión volvía donde su padre o tenía que ir donde sus hermanas una era mi abuela y la otra mi otra tía abuela las cuales ya tenían su hogar desde edades muy tempranas y estaban llenas de hijos, ella por su problema mental fue rechazada por su familia y por su entorno por lo que no pudo hacer hogar, por lo que cuando volvía a tener crisis era devuelta al manicomio y regresaba cada vez en peor estado.



De haber vivido en una época mas reciente es posible que hubiese sido remitida a su hogar estabilizada, en mejor condición mental y medicada, ademas de haber sido acogida de nuevo en su familia, pues algo se ha avanzado en nuestra sociedad en cuanto a superar los estigmas hacia los enfermos mentales, a lo mejor habria tenido una familia propia, por lo que posiblemente no hubiese recaído cada vez en peor forma, además la enfermedad no hubiese avanzado tanto hasta el punto de perderse para este mundo.

Pero la solución que se le dio en su época a su problema fue dejarla el resto de su vida en un manicomio alejada de la familia y de la sociedad, una condena que duró  mas de 40 años, superior a lo que ha pagado en mi  país el peor de los asesinos, hasta que murió por el cáncer que le devoro primero la cara y luego por fin la dejo descansar.

Esta historia es una de las que para mi, prueba que dios no existe y que si el de pronto existiera es algo tan abominable que castiga a una persona buena de forma tan cruel y premia a otras que han sido demasiado malas a la sociedad, lo cual no considero justo y por lo tanto no merece la pena que se le rinda pleitecía.

Mi tía abuela fue una enferma mental que terminó relegada por su familia y la sociedad, la cual en su momento no pudo o no quiso hacer mas por ella, de igual forma esta situación se repitió y aun se repite millones de veces.

En estos días la situación ha cambiado un poco pero muchas veces no para bien, para  muchos afectados por trastornos mentales que entran en crisis, en vez de ser llevados a un manicomio como se hacía antes o a una institución mental moderna como se hace ahora, son abandonados por su familia y por la sociedad, se les tira a la calle y se les considera desechables, los cuales mas temprano que tarde, se suicidan, mueren perdidos en la droga o se les aplica la pena de muerte sin juicio previo, solo por el delito de ser considerados locos y mueren ejecutados por las bandas de limpieza social.


Me considero afortunado de no haber sufrido una de estas situaciones, gracias a los avances médicos,  a una familia que me ha ayudado, a un entorno social en el que pude regresar a una vida normal aun después de haber estado internado en una institución para enfermos mentales y a que he tenido mas suerte que otros.


viernes, 5 de abril de 2013

Manicomios

Según palabras de Rafael Narbona, en su blog Into the Wild Union hablando de los manicomios de los años 60 dice:  "En esa época, aún existían los antiguos manicomios, espacios claustrofóbicos y represivos que sólo empeoraban el estado del enfermo. El manicomio no desempeñaba un papel terapéutico, sino una función excluyente. La segregación sólo acentuaba la actividad delirante y la tendencia al ensimismamiento. La reforma de la psiquiatría acabó con los manicomios, ofreciendo como alternativa la hospitalización temporal. Si el objetivo es restablecer la salud mental, la estancia del enfermo en una unidad psiquiátrica no debe prolongarse más allá del tiempo necesario para mitigar los síntomas agudos. Es cierto que se ha abusado de ese planteamiento, responsabilizando a las familias del cuidado del enfermo, sin proporcionarle los medios necesarios para enfrentarse a un conflicto que produce una enorme tensión emocional. La locura es un problema individual, pero su superación implica una respuesta social."




En mi caso puedo decir que estuve mas bien en una institución mental moderna, que en lo que se puede decir como un manicomio, por causa de mi trastorno mental, donde después de una hospitalización temporal, pasé de un estado de psicosis fuerte como parte de un cuadro de manía intensa a un estado de eutimia.

Se puede decir que después de mi internado en este sitio logre volver a un estado de equilibrio mental, para después seguir con mi vida casi normal, pero las huellas de mi paso por esta institución no las he podido borrar y no fue solo el hecho de la institución como tal que a mi concepto puedo considerar que realizo bien su trabajo, si no el creer que había estado loco, ese era mi pensamiento después de mi remisión, en este momento tengo un poco mas claro que no había estado loco, sino que había sufrido de una crisis de mi problema mental, que para la época se denominaba psicosis maníaco depresiva, al cual ahora se le tiene un nombre mas complicado, de pronto un poco mas complejo, pero que suena un poco mejor: Trastorno bipolar y es mas se le tiene una subdivisión que en mi caso se denomina de tipo I.

El trastorno bipolar es un eufemismo que pretende encubrir el estigma asociado a la psicosis maníaco depresiva, o el estigma que para muchos implica ser denominado simplemente loco, o alguien que se enloquece por ratos porque esa es la definición popular a mi problema, de igual forma se le denomina a los que sufren esquizofrenia.  Para un parroquiano es igual un esquizofrénico, un bipolar o una persona que sufra de un problema mental entre los miles que definen los manuales de psiquiatría moderna: Es simplemente un loco.

Y como tal los locos son llevados a los manicomios, a pesar que se les de nombres raros a las instituciones mentales para el común son simplemente manicomios.

Para mi ha sido importante conocer en mas detalle mi problema y entender como se desarrolla, sus manifestaciones, como evitar llegar a estados graves, pero para las personas comunes y corrientes no es un tema de interés, ¿Por que debe interesar el tema de las personas locas o desadaptadas a las personas que se consideran normales? pienso que no mucho y menos si no lo sufren o personas muy cercanas lo sufren.  Para muchas personas el loco es así porque quiere y no hace nada por salir de su estado, el loco es así porque le toco por una cuestión de destino o por castigo de dios, para los mas sensibles pero que no tienen conocimiento del tema, el loco es un bicho raro que se mira con pesar pero aun pensando asi lo discrimina, sin embargo, para los que sufrimos de trastornos mentales estas apreciaciones no nos ayudan; a pesar de que no se puede pretender que todas las personas sepan diferenciar claramente que enfermedad mental padece cada uno de los afectados por ellas, se debe llegar a un punto donde se mire que las enfermedades de la mente son similares a las del cuerpo que aunque no todas las personas sepan con exactitud como es cada enfermedad no se discrimina a quienes la sufren. por ejemplo no se discrimina a una persona que sufra de los riñones o de los pulmones pero si al que sufre de esquizofrenia.

A pesar que la sociedad ha avanzado respecto a la discriminación del diferente al promedio,  todavía persiste la estigmatización para los que sufren ciertos problemas como los mentales, se ha avanzado pero falta más, lo que expreso en este espacio y lo que otros expresan va en esa dirección, en mostrar que no somos seres de otro mundo, somos personas como cualquiera que tenemos diferencia en ciertos aspectos y que sufrimos de enfermedades de la mente que pueden ser manejadas hasta cierto punto gracias a los avances científicos  que nos permiten ser parte de la sociedad sin mayores inconvenientes y podemos aportar a ella.


domingo, 3 de abril de 2011

Como es entrar en la locura


Trataré de los sentimientos que he tenido en el transcurso de mi vida, cuando he estado en una transición entre este mundo y el de la locura, es una linea delgada por la cual he pasado en varias oportunidades, de una forma fuerte en tres ocasiones y solo una que involucró estar internado en una institución para enfermos mentales (manicomio), en las otras solo he avanzado un poco, algunas veces he llegado al mundo de la locura para mi concepto y estar en mundo real para el concepto de los demás, sobre todo para la mayoría de las personas, mas no para las personas mas cercanas, que saben distinguir cuando estoy en una situación de desbalance mental.

Es de aclarar que en el momento en que estoy en situaciones de locura (manía intensa: Según definición técnica), no soy consciente de estar en ellas, si no que esto lo descubro a posteriori, cuando la situación ya ha pasado, cuando estoy de nuevo en equilibrio mental o que estoy de lado depresivo y es uno de los sentimientos que mas me atormentan.

En mi problema mental, no se si en otros pacientes, he llegado a estados que los médicos denominan psicóticos, que para el común de la gente se puede decir locura, donde mi comportamiento no es normal o aún siendo normal aparentemente ante la mayoría de las personas, mis ideas están del lado que denomino de la locura, del delirio o de la manía por llamarlo de una forma mas suave.

Aun estando del lado de la manía, puedo comportarme en muchos momentos como cualquier persona normal, cuando estoy en mi trabajo, en reuniones con amigos o conocidos, cuando estoy en la calle en situaciones cotidianas, sin embargo, mis ideas son a veces desenfrenadas (si las analizo detalladamente), no son claras, ni convenientes, tomo actitudes muchas veces arriesgadas, hablo mas de la cuenta sobre cosas que no debiera decir, digo cosas incoherentes o sin sentido, en este momento puedo ponerme en evidencia ante las personas que entonces se dan cuenta que no estoy bien y me pueden considerar como loco.

En situación de crisis puedo atacar de palabra a otros, intentar dañar cosas, intento también dañarme a mi mismo nunca desde el punto de vista físico, mas si desde el punto de vista sentimental.

Voy a relatar hasta donde me acuerdo de como fue mi primera crisis, como dije en post anteriores tenía 16 años y estaba empezando mi carrera profesional en la universidad, para mi fue un cambio tremendo, pues en el colegio estaba al lado de mi familia, a pesar de no haber hecho muchos amigos, si tenia unos cuantos de los cuales me separe definitivamente, antes de iniciar tuve una relación amorosa con una joven quien fue mi amor platónico durante muchos años, la cual al fin pude hacerla mi novia, pero esta relación fue demasiado corta, pues ambos tuvimos que salir a estudiar en diferentes ciudades y no nos fue posible vernos constantemente, opté por terminar con ella de la peor forma posible para que no me volviera a ver cosa que logré.

Mi comienzo en la universidad fue duro desde el punto de vista psicológico, mas no académicamente, pues asimilaba todos los temas de forma fácil, en comparación con mis pares, y habiendo presentado las primeras evaluaciones las notas eran excelentes.

De un momento a otro empecé a sentirme muy deprimido, fui perdiendo el gusto a la vida, me fui alejando de las personas y me encerré en mi mismo, no me sentía bien en ninguna parte.

Posteriormente, sin razón aparente, deje de dormir lo necesario cada vez durante períodos mas largos, no dormía de noche en días seguidos, solo dormía un poco de día cuando me vencía el sueño, de pronto no volví a la universidad, me desaparecí de esta, no se cuantos días pasaron, se que el siguiente fin de semana es posible que haya ido a mi casa y lo haya pasado casi normal, sin que mis padres notaran nada raro, perdí la noción del tiempo, me dio por viajar de un lado para otro, en muchas oportunidades caminando largos trayectos, en otros tomando transporte público o mediante aventones, digo lo anterior porque es lo poco que puedo recordar porque mi memoria al respecto no es muy clara en este momento.

Eso si la mayor parte del tiempo estaba en un estado de felicidad inmenso, me creía la persona mas feliz del mundo, creí haber encontrado en uno de esos ataques de felicidad la solución a todos los problemas mios y del mundo, sentía que era un iluminado, no por dios, porque aún en este estado, continué siendo ateo como siempre lo he sido. 

Tuve momentos, mas bien cortos, donde estuve en una depresión profunda, estando solo,  lloraba sin parar, pero sin expresárselo a nadie, cuando estaba frente a otros estaba feliz.

En estos momentos como no habían celulares mi contacto con mis padres que vivían en otra ciudad, era mediante el teléfono tradicional o mediante telegramas o muchas veces personal porque casi siempre los visitaba cada 8 o 15 días, por lo que cuando entre en crisis pienso que ellos no se dieron cuenta hasta cuando habían pasado varios días, tal vez estuve un fin de semana en crisis maníatica, logrando pasar desapercibido ante mis padres y allegados.

Hubo un momento cuando mis padres dejaron de tener noticias mías y fueron en mi búsqueda, entonces descubrieron que estaba perdido, pasaron varios días búscandome, hasta encontrarme en otra ciudad diferente a donde yo estudiaba,  me llevaron entonces a un centro médico donde me vio un psiquiatra, el cual determinó que debía ser internado en una institución mental.

Como comenté en un post anterior estuve en una clínica para el tratamiento de enfermos mentales, de los primeros días internado no tengo muchos recuerdos pues según parece, fui tratado con somníferos y antipsicóticos fuertes: La mayor parte del tiempo estaba dormido o como zombie, pasaron varios días para volver a conectarme con el mundo real, seguía inicialmente con mis ideas raras, aunque para mi eran las correctas, siendo los equivocados los demás.

Algo muy impactante que no se me ha borrado de mi mente fue el momento donde el psiquiatra me dijo, -estas enfermo- y tácitamente con su expresión entendí: Debes ser consciente de esto, en ese momento empecé a darme cuenta que realmente había estado muy enfermo y que todavía lo estaba, pero que era consciente de ello, apenas en este momento.

A medida que descubría que estaba enfermo, mayor era mi preocupación por esto, empezó entonces mi depresión, pasé de la mayor felicidad que haya vivido a la mayor tristeza, me sentí el ser mas ínfimo, me sentía muy mal y pensé  ¿Soy loco, entonces?, ¿Qué será de mi el resto de mi vida?, ¿Me quedaré aquí o en otro sitio parecido, el resto de mis días?, no recuerdo haber hablado mayor cosa con mi psiquiatra, sin embargo, estas ideas fueron disolviéndose y me acostumbre a estar en la clínica, sentí como si estuviera en un retiro o de vacaciones, empecé a interactuar con otros pacientes, en su mayoría sufrían de dependencias a sustancias o al alcohol, no me acuerdo de haber tratado con alguien de un problema parecido al mío, poco a poco vi que pasaba mas horas despierto y empecé a tener una conexión de nuevo con este mundo.

El tiempo exacto de mi internado no lo se precisamente, pero fue alrededor de unos dos meses; antes de salir, mis ideas raras desaparecieron, con ellas mi felicidad, estaba cada vez mas deprimido, sin embargo, cuando lo analizaba profundamente ya no estaba en crisis de manía que (para mi en ese momento significaba estar loco) que era una situación mas conveniente.

Luego de mi remisión, seguí con tratamiento ambulatorio, el cual ya comenté, paso mucho tiempo antes de volver a sentir estas sensaciones de manía, aunque de pronto tenía eso si altibajos en mi estado de ánimo que variaban entre la depresión y la eutimia, pienso que en 16 años no volví a estar en una situación de crisis mental de manía fuerte, la cual se desató debido a presiones en mi trabajo y a mi despido de la empresa donde trabajaba, de nuevo fueron unos días muy difíciles  no llegue a estar internado, como tampoco llegue al caso de estar completamente desconectado de la realidad, esta vez acudí donde otro psiquiatra que a la vez era psicoanalista el cual logro remitir mi problema a una situación de menos inestabilidad.

La última vez que sentí que tenía este tipo de problemas fue hace poco, unos dos años tal vez, trate de mitigar el problema mediante autocontrol y autorecetándome, en parte lo logré pues esta vez no avanzo tanto, como las anteriores, como he comentado en otras entradas en mi caso mi problema mental me lleva a crisis cuando paso sin dormir por periodos largos, por lo que si logro evitar el insomnio evito que las crisis avancen, sin embargo, esta vez la inestabilidad emocional era cada vez mas recurrente y se presentaba mas a menudo o eso pienso, pues en otras oportunidades creo recordar estos altibajos no eran tan frecuentes aunque si se presentaban, por lo que acudo de nuevo a un psiquiatra con el cual estoy en tratamiento actual, con el que he logrado una estabilidad mejor.