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viernes, 11 de septiembre de 2026

Neutralizando el sufrimiento


Neutralizando el sufrimiento:

Cómo la medicalización de la angustia borra su significado y genera ganancias.


Introducción

Está es una traducción hecha con la ayuda Google y en la redacción con ayuda de ChatGPT con algunas correcciones mías para hacerla mas entendible, de un artículo científico escrito por la Dra Joanna Moncrieff.

En el artículo se aborda la evolución de la medicalización de la angustia a lo largo del tiempo y sus implicaciones. Se destaca que, a lo largo de las décadas, la generalización del uso de medicamentos de prescripción para los problemas mentales ha llevado a la creciente medicalización de la vida cotidiana, afectando la relación que las personas tienen con sustancias psicoactivas. Se ejemplifica con la historia de John Barton, un trabajador del siglo XIX adicto al opio, comparándolo con la situación actual en la que personas como él serían diagnosticadas con depresión y se les ofrecerían medicamentos como Prozac en lugar de opio.

El ensayo critica la creencia de que los medicamentos psiquiátricos pueden rectificar trastornos mentales al atacar un mecanismo subyacente, argumentando que esta idea ha contribuido a la desaparición de la comprensión anterior de las sustancias psicoactivas. Además, señala cómo las compañías farmacéuticas han promovido nuevos trastornos para ampliar el mercado de antidepresivos, como el trastorno bipolar.

La Dra Moncrieff destaca la contradicción en la percepción de las drogas, donde la medicación prescrita se considera aceptable, mientras que las sustancias recreativas son vilipendiadas. Se menciona la comercialización exitosa de antipsicóticos para la depresión y el trastorno bipolar, señalando las consecuencias graves de estos medicamentos.y en última instancia,  sugiere que las demandas y presiones de la vida moderna han contribuido a una sociedad donde la insatisfacción es generalizada, proporcionando un terreno fértil para la industria farmacéutica y las profesiones psicológicas.

Los párrafos anteriores presentan un resumen del artículo completo escrito como un paper científico, con las fuentes de dónde se basó para su escritura 




Joanna Moncrieff es una de mis referentes respecto a los conceptos sobre los medicamentos psiquiátricos; psiquiatra británica y académica conocida por su crítica a la medicalización excesiva de la angustia y la psicopatologización de problemas sociales. Ha abogado por un enfoque más crítico y contextualizado en el tratamiento de los trastornos mentales, cuestionando la idea de que los medicamentos psiquiátricos aborden problemas subyacentes específicos.

Moncrieff es profesora y jefa de la Sección de Psiquiatría Social en el University College London (UCL). Ha escrito numerosos artículos y libros que exploran temas relacionados con la psiquiatría y la medicalización, y su trabajo ha contribuido a debates críticos en el campo de la salud mental. Su perspectiva destaca la importancia de considerar factores sociales y contextuales en la comprensión y tratamiento de las dificultades emocionales y mentales

A continuación se presenta el artículo completo:


Neutralizando el sufrimiento:

Cómo la medicalización de la angustia borra su significado y genera ganancias.


@joannamoncrieff / 11 de marzo de 2014

  Las personas han usado sustancias psicoactivas para mitigar y amortiguar el dolor, la miseria y el sufrimiento desde tiempos inmemoriales, pero solo recientemente, en las últimas décadas, las personas se han convencido de que lo que están haciendo en esta situación se considera correctamente como tomar un remedio para una enfermedad subyacente.

  La generalización del uso de medicamentos de prescripción ha ido de la mano con la creciente medicalización de la vida cotidiana y la correspondiente pérdida de la relación anterior que las personas tenían con las sustancias psicoactivas.

   La novela de Elizabeth Gaskell, Mary Barton, iba a llevar originalmente el nombre del padre de Mary, John Barton,un obrero de fábrica adicto al opio (1); la novela describe la inimaginable pobreza y explotación del Manchester industrial que hizo del olvido inducido por el opio un atractivo escape, aunque Gaskell desaprobaba claramente la adicción de John, al lector no le queda ninguna duda de que el consumo de opio en la Gran Bretaña del siglo XIX era un síntoma de un profundo malestar social, John es una víctima de su entorno social, junto con el dolor abrumador de perder a su amada esposa, los cuales se cree que contribuyeron al declive gradual de John hacia el letargo y la beligerancia inducidos por las drogas.


  Hoy en día, John Barton sin duda sería diagnosticado con depresión, y se le ofrecería Prozac y Zopiclona en lugar de opio; Le dirían que aunque los "factores sociales" podrían haber precipitado sus sentimientos, sufría de un desequilibrio químico subyacente, que las drogas podrían ayudar a remediar. En lugar de tomar una sustancia con cuyas propiedades estaba familiarizado, por muy destructivas que resultaran, estaría tomando algo cuyos efectos en la psique humana nunca se han investigado adecuadamente y apenas se describen. Se desalentaría de evaluar cómo le afectaban las drogas, de averiguar si ayudaban o entorpecían sus actividades diarias, o si sus efectos eran agradables o desagradables. Además, al sugerir que el problema estaba en su cerebro, se le haría creer que las circunstancias en las que vivía y trabajaba, la pérdida de su esposa y la pérdida de su trabajo eran meramente detalles incidentales, y que desafiar su situación sería bastante inútil e irrelevante para su estado de ánimo. Cuando el primer lote de píldoras inevitablemente no lograba erradicar su desesperación, se le ofrecían otras curas milagrosas para mejorar o reemplazar las primeras.

  Los lectores de la versión moderna de Mary Barton no despertarían una ira e indignación justificadas por el estado de los pobres urbanos, como se pretendía que sucedieran los lectores de escritores como Gaskell y Dickens. Solo sentirían lástima por el desafortunado personaje cuyo maquillaje defectuoso lo llevó a su ruina.

  Hemos sido alimentados con un mito sobre la naturaleza de las drogas psiquiátricas durante décadas, el mito de que pueden rectificar los trastornos mentales al atacar un mecanismo subyacente. Nos han dicho que son tratamientos específicos, en la misma línea que la insulina para la diabetes, que actúan revirtiendo las anomalías que dan lugar a los síntomas de un determinado trastorno. A medida que esta idea se ha arraigado, hemos llegado a comprender cada vez más nuestros problemas diarios en términos de las sustancias químicas de nuestro cerebro (2), y en el proceso contribuye aún más a la desaparición de la comprensión anterior de la naturaleza de las sustancias psicoactivas y cómo modular estados psicológicos.

   Las drogas ahora se han dividido claramente en buenas y malas: la medicación prescrita que la gente debe tomar por muy mal que la haga sentir, y las sustancias 'recreativas' que son cada vez más ya menudo históricamente vilipendiadas (3). Al mismo tiempo que se les dice a las personas que no deben dejar de tomar su antidepresivo, se les recuerda constantemente los peligros del alcohol y el canabis. Se alienta a las personas a buscar supresores emocionales lícitos y recetados, pero se las menosprecia (y se las procesa si se trata de la sustancia equivocada) por buscar placer a través de medios químicos. El ciudadano moderno está atrapado en un flujo constante de mensajes contradictorios.

  David Healy ha descrito la transformación de los "nervios cotidianos" a principios de la década de 1990 a través de la comercialización de los nuevos antidepresivos inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) como Prozac y Seroxat (4). Problemas que antes se concebían como ansiedad, para ajustarse a los estereotipos retratados en la comercialización de las benzodiazepinas, comenzaron a entenderse como un trastorno del estado de ánimo, y la noción de 'depresión' se expandió para abarcar casi todas las formas de insatisfacción y descontento. Las compañías farmacéuticas tuvieron cuidado de comercializar su nueva gama de medicamentos para la depresión como medicinas, que funcionaban al revertir la bioquímica defectuosa del individuo. El tardío reconocimiento de que las benzodiazepinas inducían dependencia, junto con las críticas a su uso generalizado como un pacificador químico para el receptor sobrecargado o frustrado, generalmente femenino, había amenazado con desacreditar toda la empresa del tratamiento masivo de la miseria común o corriente. Los ISRS debían presentarse como algo diferente, como una cura nueva y milagrosa para una enfermedad de buena fe, una enfermedad que, por una misteriosa coincidencia, solo había sido plenamente reconocida cuando los ISRS entraron en escena. Así que las compañías farmacéuticas se dedicaron a comercializar la teoría de la depresión de la serotonina, arrasando con gran parte de las profesiones psíquicas, con solo unas pocas voces solitarias señalando tardíamente que el emperador estaba desnudo (5). como una cura nueva y milagrosa para una enfermedad de buena fe, una enfermedad que, por una misteriosa coincidencia, solo había sido plenamente reconocida cuando los ISRS entraron en escena. Así que las compañías farmacéuticas se dedicaron a comercializar la teoría de la depresión de la serotonina, arrasando con gran parte de las profesiones psíquicas, con solo unas pocas voces solitarias señalando tardíamente que el emperador estaba desnudo (5).

   El éxito de Prozac inspiró un frenesí de actividad, con empresas compitiendo por hacerse con una parte del enorme mercado de los antidepresivos. Cuando se saturó la capacidad de persuadir a las personas de que estaban deprimidas, se promovieron nuevos trastornos para atraer a más sectores de la población y extender las patentes de los nuevos antidepresivos. Trastornos como el trastorno de ansiedad social y el trastorno disfórico premenstrual fueron promovidos por campañas ostentosas orquestadas por empresas de relaciones públicas disfrazadas de organizaciones de base (6).

   A fines de la década de 1990, los fabricantes de antipsicóticos atípicos también comenzaron a fijarse en este mercado y se dedicaron a construir un problema esencialmente nuevo, que ocultaron bajo el antiguo concepto de "depresión maníaca" que se asimila al trastorno maníaco depresivo el cual es un problema mental grave. El nuevo pensamiento sugería que 'la depresión era sólo la mitad de la historia' (7) (P 190), y que los altibajos emocionales eran una condición patológica que se clasificaba bajo la rúbrica de 'trastorno bipolar'. Se alentó a las personas a monitorear sus estados de ánimo con "diarios de estados de ánimo" para detectar la condición, y hordas de personas comenzaron a identificar sus experiencias de esta manera, incitadas por el respaldo de celebridades como Stephen Fry.
 
   Eli Lilly obtuvo una licencia para el uso de Zyprexa en el trastorno bipolar I (el nuevo nombre para el antiguo concepto de depresión maníaca) en 2000, pero la población objetivo nunca fue el pequeño número de personas con esta condición rara y grave. El objetivo, como se revela en los anuncios y en los documentos internos filtrados conocidos como los "papeles Zyprexa", era la enorme población de personas que actualmente se identificaban como deprimidas, preocupadas, infelices, inestables o casi cualquier persona a la que se pudiera persuadir de que había algo malo en su vida (8).

'  Zyprexa equilibra las sustancias químicas que se encuentran de forma natural en el cerebro', se nos habla del nuevo éxito de taquilla de Lilly (9), una declaración que no ofrece indicios de las graves consecuencias metabólicas, el aumento masivo de peso y la reducción del volumen cerebral que puede producir la droga (10), o los grandes acuerdos que Lilly ha hecho con litigantes en Estados Unidos y Canadá (11). Lilly no está sola. Los fabricantes de Seroquel, otro antipsicótico 'atípico', también han posicionado su producto en el mercado de la depresión y el trastorno bipolar, asegurando con éxito que también se convierta en uno de los medicamentos más vendidos de todos los tiempos (12). La combinación de obtener licencias para condiciones vagas y fácilmente ampliables, con la comercialización ilegal para indicaciones sin licencia (13) ha asegurado que los antipsicóticos, una vez reservados para el tratamiento de los más gravemente perturbados, han escapado del asilo ahora metafórico y en la comunidad. Son el 'opio del pueblo' más nuevo.

    Es posible que las personas que viven en las sociedades occidentales ya no sufran las desesperadas privaciones materiales de personas como John Barton, sino las demandas y presiones de la vida moderna, la competitividad, la gestión del desempeño, la creciente inseguridad, la desigualdad, la constante transmisión de riqueza, extravagancia y poder en los hogares de la gente común, contribuyen a una sociedad donde todos se sienten inadecuados e insatisfechos, y nadie está seguro: terreno fértil para la industria farmacéutica y las profesiones psicológicas. Desde este punto de vista, la tragedia de John Barton fue que al vengarse del hijo del dueño del molino, dejó el sistema no sólo intacto, sino fortalecido. ¡Al menos no pensó que el enemigo era su cerebro!

    Este ensayo fue escrito por primera vez como un tributo al profesor Mark Rapley, QEPD, para una edición conmemorativa especial del Foro de Psicología Clínica.

Referencias

(1) Gaskell E. Mary Barton. Londres: Penguin Books; 1848.
(2) Rose N. Convertirse en sí mismos neuroquímicos. En: Stehr N, editor. Biotecnología, Comercio y Sociedad Civil. New Brunswick, New Jersey: Transaction Publishers; 2004. pág. 89-128.
(3) DeGrandpre R. El Culto de la Farmacología. Cómo Estados Unidos se convirtió en la cultura de drogas más problemática del mundo. Durham, Carolina del Norte: Duke University Press; 2006.
(4) Healy D. Dando forma a lo íntimo: influencias en la experiencia de los nervios cotidianos. Soc Stud Sci 2004 abril; 34 (2): 219-45.
(5) Lacasse JR, Leo J. Serotonina y depresión: una desconexión entre los anuncios y la literatura científica. PLoS Med 2005 Dic;2(12):e392.
(6) BI de Koerner. Trastornos hechos a la medida. Mother Jones 27 [julio/agosto]. 2002.
(7) Healy D. Mania: una breve historia del trastorno bipolar. Baltimore, MD: Prensa de la Universidad John Hopkins; 2008.
(8) SpielmansGI. La promoción de la olanzapina en la atención primaria: un examen de los documentos internos de la industria. Soc Sci Med 2009 Jul;69(1):14-20.
(9) Eli Lilly. Cómo funciona Zyprexa. www zyprexa com/schizophrenia/pages/howzyprexaworks aspx 2011 [citado el 25 de marzo de 2011]; Disponible en: URL: http://www.zyprexa.com/schizophrenia/pages/howzyprexaworks.aspx
(10) Dorph-Petersen KA, Pierri JN , Perel JM, Sun Z, Sampson AR, Lewis DA. La influencia de la exposición crónica a medicamentos antipsicóticos en el tamaño del cerebro antes y después de la fijación del tejido: una comparación de haloperidol y olanzapina en monos macacos. Neuropsicofarmacología 2005 Sep;30(9):1649-61.
(11) Boyle T. Acuerdo de demanda colectiva en drogas para la esquizofrenia. healthzone ca 2010 30 de junio [citado el 12 d. C. el 30 de noviembre]; disponible en: URL: http://www.healthzone.ca/health/newsfeatures/article/830750–class-action-settlement-in-drug-for-schizophrenia
( 12) Thase ME, Macfadden W, Weisler RH, Chang W, Paulsson B, Khan A, et al. Eficacia de la monoterapia con quetiapina en la depresión bipolar I y II: un estudio doble ciego controlado con placebo (estudio BOLDER II). J Clin Psychopharmacol 2006 Dic; 26 (6): 600-9.
(13) Departamento de Justicia de los Estados Unidos. La compañía farmacéutica Eli Lilly pagará un récord de $ 1.415 mil millones por la comercialización de medicamentos fuera de etiqueta. www.justicegov/usao/pae/News/Pr/2009/jan/lillyreleaase pdf 2009 enero 15:1-4.

viernes, 8 de noviembre de 2024

De nuevo suspendiendo los medicamentos

Después de llegar a una estabilidad en mis emociones, veo la necesidad de poder rendir mejor en mi vida diaria, he tomado de nuevo la decisión de suspender las medicinas, de todos modos la suspensión la hago de forma paulatina, para que mi organismo no se descompense de forma inmediata, para que pueda alcanzar una normalidad en la forma de comportarme, a la vez sentir que soy yo mismo, sin estar afectado por las sensaciones que  me inducen los medicamentos.




Esto de dejar los medicamentos para una persona, que como yo ha sido catalogada como afectada por un trastorno mental, es una situación complicada, ya que muchos consideran no es buena, es la opinión de casi todos los psiquis, la familia y otras personas que saben que uno tiene problemas mentales, es difícil, pero resulta que para mi concepto y para mi caso es algo que es necesario para poder rendir adecuadamente en el aspecto laboral; cuando se está medicado uno está calmado y es lo mas parecido a una persona normal, sin embargo, es muy complicado hacer todas las cosas que puede hacer una persona promedio, como ser productivo laboralmente, los medicamentos que estoy tomando hacen que este demasiado tiempo durmiendo y si no es durmiendo, bastante apagado y somnoliento, siento que no puedo fluir en mi vida diaria, cuando los dejo veo que puedo producir mejor aunque a veces puedo acelerarme, que es lo que tendría que saber manejar sin medicamentos, además de poder dormir lo suficiente, para lograrlo tengo que apegarme a llevar una vida muy juiciosa, ordenada, que puede ser aburrida para muchos y también en algo para mi, sin embargo, es preferible a tener una existencia afectada por los efectos de las drogas psiquiátricas recetadas.

Para poder sobrellevar mi vida viviendo en sociedad, debo autocontrolar mis emociones y  comportarme de forma normal aun sin tomar drogas, para esto debo apegarme a unas rutinas diarias y estar analizando mis emociones, tomo esta decisión además porque he sentido que estoy estabilizado, no estoy tomando la decisión de dejar los medicamentos cuando estoy en esa etapa de sentirme bien y que soy capaz de cualquier cosa, en este momento no me siento tan  feliz, estoy mas bien algo bajo de emociones pero muy aterrizado y llevo algo de tiempo así, en mi situación no cuento con nadie que avale esta situación; en otras oportunidades he dejado los medicamentos psiquiátricos, logrando hacer las cosas como las pueden hacer las personas normales, el inconveniente viene después cuando de nuevo llego a una etapa de desbalances y que puedo perder el control de mis actuaciones, para esto pueden pasar varios días, meses y hasta años, últimamente como en las veces anteriores, cuando veo señales de alarma principalmente que dejo de dormir un mínimo número de horas y siento que me acelero mas de la cuenta, ahi de nuevo vuelvo a tomar medicinas que me frenan y me ponen lento pero que tomo antes de que la situación me cause problemas fuertes, he logrado evitar problemas graves y poder vivir mejor las etapas que logro ser yo mismo sin tomar medicinas, y cuando decido de nuevo tomarlas lo único que me pasa es que de nuevo me vuelvo lento y rebajo mi capacidad productiva al mínimo, pero prefiero esto a desbocar mis emociones y tener problemas con mi entorno, esta situación la he manejado así en los últimos años, en los cuales pienso he podido vivir de buena forma aunque no me haya sentido todo el tiempo bien.

Digo porque si es de sentirme bien todo el tiempo, esto lo puedo lograr mejor con las drogas psiquiátricas las que me hacen estar muy calmado todo el tiempo y hace que no me preocupe mayor cosa de lo que me esta pasando alrededor, la vida pasa entonces de forma mas fácil y se puede tener una sensación de felicidad, pero cuando reflexiono veo que esto no es una existencia plena, el dejar los medicamentos y poder vivir acoplado dentro de mi entorno social implica un gran esfuerzo, sin esa sensación de felicidad.

El poder producir y vivir sin tomar medicinas psiquiátricas durante largos períodos es algo que he logrado varias veces, donde mi vida no ha sido fácil, pienso que tampoco lo es para una persona promedio, reflexionando veo que en esos momentos he vivido de forma plena, donde el diario vivir es complicado pero siento que ha valido la pena este esfuerzo.







lunes, 29 de agosto de 2022

La medicalización de la angustia borra su significado y genera ganancias

La medicalización de la angustia borra su significado y genera ganancias


Imagen de la red DRA



El uso de las drogas muchas veces se hace con en fin de tratar de mitigar y amortiguar el dolor por el sufrimiento físico o también el mental, muchas veces estas drogas se compran ilegalmente otras de forma legal, unas son recetadas por médicos otras autorecetadas, algunas de estas drogas tienen efectos suaves y logran calmar las molestias sin mayores efectos colaterales, otras son muy potentes y además de calmar el dolor producen otros efectos como sentir placer artificial u otros que pueden ser perjudiciales tanto física como mentalmente.

Las drogas se han dividido en buenas y malas: En las buenas están las drogas recetadas por especialistas las cuales se deben de tomar si o si, por muy mal que hagan sentir a las personas y en las malas están las drogas o sustancias 'recreativas' que son cada vez más histéricamente vilipendiadas. 

El ciudadano moderno está atrapado en un flujo constante de mensajes contradictorios, ya que se le dice por un lado que no debe dejar de tomar su antidepresivo pero se le recuerda a la vez que el alcohol, la marihuana o la cocaína son peligrosos. Se alienta a las personas a buscar supresores emocionales lícitos y recetados, pero se las menosprecia (y se las puede criminalizar si se trata de una sustancia prohibida por la ley) por buscar placer a través de medios químicos. 

Con el fin de darle tinte de legalidad a potentes drogas psiquiátricas, se ha creado una explicación pseudocientífica sobre el efecto que estas tienen sobre las personas que las toman, se afirma que estas drogas rectifican anomalías químicas del cerebro en las personas de forma similar a lo que hace la insulina para la diabetes; entonces así las compañías farmacéuticas han podido comercializar drogas para el tratamiento de la depresión mostrándolas como medicinas curativas que logran revertir la bioquímica defectuosa del individuo que se muestra como causante de la depresión.

Las personas que viven en esta sociedad actual están sujetas al sufrimiento que producen las demandas y presiones de la vida moderna: La competitividad, la gestión del desempeño, la creciente inseguridad, la desigualdad, la constante transmisión de riqueza, la extravagancia y poder de algunos contrastado con la miseria en los hogares de la gente común, este sufrimiento genera angustia y esta angustia que sienten muchas personas se ha diagnosticado en muchas oportunidades como la enfermedad de la depresión, para la cual se tiene una cura y esta cura son las medicinas modernas comúnmente denominadas antidepresivos, que básicamente son drogas catalogadas como buenas por lo tanto su uso es legal.

jueves, 22 de abril de 2021

Iluminación o Delirio


Diremos, pues, que estoy loco.

"....Concedo, por lo menos, que hay dos estados distintos en mi existencia mental: el estado de razón lúcida, que no puede discutirse y pertenece a la memoria de los sucesos de la primera época de mi vida, y un estado de sombra y duda, que pertenece al presente y a los recuerdos que constituyen la segunda era de mi existencia...." (Edgar Allan Poe)



 
 
 Soy de pronto un loco, pero esto no es todo el tiempo, o para mejor decir entro en un estado de locura de cuando en vez, la mayor parte del tiempo soy una persona cuerda o mejor dicho actúo de forma normal, mis estados de locura han sido realmente muy pocos y han durado poco tiempo, solo en una oportunidad tuve unos sentimientos profundos de infinita sabiduría, de total inspiración e iluminación, Dios me hablaba en el oído y yo lo ignoraba.
 
 Cuando entro en esto que llamaré locura (medicamente llamada también delirio, manía o estado psicótico), llego a un estado de clarividencia, donde estoy lleno de superpoderes con los cuales descubro tantas cosas que han estado al alcance de mi conocimiento, pero son tantas y de tantos aspectos al mismo tiempo, que termino abrumado además que descubro que no las había captado antes por no analizarlas bien. Cuando he entrado en estado de locura, siento igual a estar soñando, donde se tiene la libertad que da la capacidad de vislumbrar, entender y descubrir todo, pero en esta oportunidad estando despierto; de ahí que Poe lo describa dentro de su forma poética de decir:

 "¿Es iluminación? o ¿Es delirio? Aquellos que sueñan de día conocen muchas cosas que escapan a los que sueñan sólo de noche", 

 Medicamente en la actualidad esto que he estado describiendo lo llaman manía intensa, sin embargo, a diferencia del sueño cuando uno interactúa con seres que uno mismo ha creado y que no pueden afectarlo a uno; cuando se llega a este estado de delirio, nuestro cerebro funciona igual a como cuando estamos soñando, aunque se está despierto, pero donde hay que interactuar con seres reales, por lo que uno puede chocar muchas veces con ellos y terminar siendo afectado por lo que uno ha hecho, porque mucho de lo que uno hace en este estado de locura está en contra de las normas y digo normas refiriéndome a lo que la mayoría hace.
 
 Cuando uno pasa mucho tiempo en este estado llámese manía o locura solo se siente una infinita felicidad y no se desea regresar a la triste y cruel realidad, para volver de nuevo al estado normal se necesita de un impulso, de algo que la persona necesite en el mundo real, es cuando las personas buscan ayuda, o cuando la sociedad o alguien a su alrededor decide parar esta situación, antes se encontraba con el alcohol u otras sustancias que se tenían al alcance sin ser ilegales o ahora se buscan sustancias más potentes las drogas de las cuales hay algunas legales y otras ilegales, mediante estas se intoxica el cuerpo y la mente bloqueando este estado anormal, aterrizando la persona en la realidad, pero muchas veces causando daños, además muchas de estas drogas son para el resto de la vida por su forma de actuar al volverse la persona dependiente de ellas.



 
 Antes las personas afectadas con estos estados casi siempre volvían por si mismos al estado normal ayudados por drogas o simplemente porque las crisis hacian su curso y se regresaba a un estado libre de delirios, ahora existen los medicamentos psiquiátricos, que son drogas psicoactivas que logran revertir de forma inducida y controlada los síntomas.

jueves, 14 de enero de 2021

Una nueva entrada de mi diario bipolar

En este momento luchando por estar en estabilidad, con una situación bastante dificil desde el punto de vista personal, que en mi caso tiende a sacarme de cierta eutimia que he logrado últimamente, viviendo en un entorno complicado, ya que el mundo está en crisis, según nos dicen: "Por una pandemia", la cual por demás me ha afectado directamente.


 

Sin embargo, no voy a hablar u opinar mas sobre el tema que más se comenta en estos momentos, porque además estoy cansado de que solo se hablé de lo mismo.


Como aquí me etiqueto como bipolar, en este blog se habla principalmente de bipolaridad, por lo tanto me dedicaré entonces a contar como estoy haciendo respecto a mi trastorno bipolar.


Llevaba un tiempo relativamente largo en un periodo de relativa estabilidad respecto a esto que se llama ser bipolar, aunque como dije al principio estaba pasando por momentos dificiles debido a una crisis familiar debido a que mi esposa sufrió un ictus y está en proceso de rehabilitación, antes de este hecho pasaba por un periodo de ciclado rápido, me mantenía en un sube y baja tipo montaña rusa, donde me sentía relativamente bien en las subidas las cuales no dejaba avanzar tratando de mantenerme en un estado de cordura y control de mis emociones, pero que en vez de llegar a este estado de cordura me sumergía en la depresión que al ser mas apropiada para vivir en comunidad la prefería a estar subiendo, porque subir siempre me hace tomar malas decisiones.

 

Como hago entonces para salir de mis desbalances con un mínimo de medicación:  En mi caso hace ya unos dos años siempre que subia en mi animo este va asociado a dormir menos siendo a la vez más activo, entonces cuando siento que he subido empiezo a tomar un hipnótico que en ocasiones anteriores eran las gotas conocidas comercialmente como SINOGAN o el genérico LEVOMEPROMAZINA empezando con unas pocas, si no me hacian efecto subia hasta sentir su efecto que es dormir profundamente, sin embargo, al día siguiente me dejan completamente fuera de este mundo, luego empezaba a disminuir su dosis hasta eliminarlas,  logrando de nuevo estar mas bajo, pero cuando estoy en esto del ciclado rápido nuevamente tiendo a subir de nuevo y repito mi fórmula.


Soy poco asiduo de ir al psiqui, sin embargo, mantengo uno de cabecera al cual acudo en caso de sentirme que estoy saliéndome de control, cuando mi autocontrol con una automedicación no estan funcionando y estoy llegando a hacer las cosas como no debe ser.

 

Mi psiqui actual me planteó un cambio al esquema que acabo de describir, ademas, como lo hacen todos los psiquis me insisten que no debo dejar la medicación nunca y que lo que tomo debo tomarlo de forma indefinida, sin embargo le dije que asi llevo haciendo mucha parte de mi vida y que he logrado tener una vida normal, entonces me dijo que reemplazara la levomepromazina por quetiapina, pero una fórmula que tiene liberación prolongada, esta era de una dosis para mi bastante elevada, sin embargo, cuando la tome me dejaba como frenado todo el día, posteriormente ensayé con la fórmula de quietapina estándar, con la de menor concentración la cual tomo en la noche para dormir, esta me funciona mejor, porque al otro día si siento algo de resaca pero menor a la que me daba la levomepromazina, entonces decidí dar el cambio, mi esquema de medicación lo cambié y ahora cuando empiezo a subir, entonces me tomo la quietapina para dormir, logrando frenarme, adicionalmente he ensayado con tomar media pasta o rebajarla a un cuarto, para cuando voy en retirada dejar  de tomarla sin sentir efectos indeseables (sindrome de abstinencia).


Además como tambien hacía con la levomepromazina cuando estoy sintiéndome muy acelerado en el día tomo acido valpróico para frenarme en el día y en la noche tomo entonces la quetiapina para dormir.


Mi psiqui actual dice que debo tomar la quetiapina y el acido valproico de forma indefinida todos los días, en dosis mayores a las que he tomado, sin embargo, yo tomo dosis menores, lo suspendo y lo retomo cuando estoy entrando hacia la manía o cuando salgo de ella, porque si los tomo indefinidamente me hundo en una depresión muy fuerte; estuve unos 6 meses siguiendo las pautas del psiqui respecto a tomar la medicacion de forma continua, pero aunque no tenía subidas de animo, si tuve unos periodos de muy fuerte depresión que se me hizo insoportable y de la cual no salía o salía por poco tiempo, en cambio ahora cuando siento la depresión despues de aterrizarme esta dura menos y mis periodos de estabilidad son mas duraderos, aunque en cambio si tiendo a volver a subir pero considero por mi experiencia saber que hacer para no subir demasiado y no tener problemas con los demas debido a mi condicion.


En estos momentos estoy deprimido, estuve sintiendo algo de hipomanía hace unos pocos días y como en la situación que vivo necesita un nivel de atención especial, ademas de estar bien aterrizado con mis ideas, empecé de nuevo con mi esquema de automedicación que describí en los parrafos anteriores, llevo varios dias y he tratado de dejarlo sin lograrlo, porque si no tomo las pastillas en la noche, mi sueño se interrumpe luego de la medianoche y al otro día la paso peor a como me siento tomando la medicación.


Mi situación personal es como la de muchos, con problemas bastante complicados en estos momentos, pero que pueden estar presentando muchas personas y por eso no es para estar hundido en la depresión, de pronto es para estar agobiado y triste pero no deprimido, sin embargo, aunque ahora estoy sintiéndome mal, prefiero este sentimiento, a estar acelerado donde me siento bien, pero queriendo hacer muchas cosas, haciendo algunas mal y complicando mi vida para cuando me de cuenta haberla embarrado, con mi experiencia de haber tenido malos ratos y haber complicado mis relaciones, se que para mi bien a largo plazo es mejor saber que me siento muy mal con esta depresión pero que se me pasará y mi vida va a estar bien en terminos generales.


En mi caso cuando logro salir de esta depresión como la que tengo ahora puedo pasar una temporada en la cual disfruto de la vida (sintiéndome en determinados momentos feliz o triste), pero de acuerdo a las circunstancias que la vida me da, no siempre es llegar a un estado de felicidad porque como estoy viviendo ahora tengo inconvenientes personales y estos no son para estar alborozado, pero si para poder estar afrontándolos estando cuerdo y aterrizado, que a largo plazo puedo sentirme mejor que si dejo que mis desbalances me impidan tener el control adecuado de mis acciones.


Yo vivo con mi problema mental a mi manera, no es la manera que recomiendan muchos, pero para mi concepto me funciona bien, no vivo en un estado de felicidad continuo que es lo que quieren la mayoría y tampoco estoy todo el tiempo sintiendome mal, aunque en estos momentos que estoy en un estado de fuerte depresión me siento mal, pero muy mal, siento que este sentimiento es infinito, que no voy a salir de él, aunque sé y lo tengo bien claro que es una situación temporal que pasará, pero esto no hace que me sienta mejor.


No pretendo que las demas personas tomen lo que yo hago como una fórmula que puede funcionar para cualquiera, yo tengo mis condiciones particulares,  tengo la experiencia de haber ensayado con varios medicamentos, además que me he informado con lo que se dice respecto a los beneficios y perjuicios de los diferentes medicamentos, como tambien de lo que se dice que puede pasar para bien o para mal cuando no se toman medicamentos, tengo una forma personal de ver las cosas y puede que otros puedan tomar ejemplo en algunas cosas que yo he hecho, pero no me hago responsable de nada de lo que le pueda pasar a alguna persona por hacer lo que yo digo en este blog.

sábado, 14 de noviembre de 2020

Problemas mentales o enfermedades mentales, medicamentos o drogas psicoactivas.


"El tratamiento de los trastornos mentales con medicamentos no es equivalente al tratamiento para los problemas físicos o enfermedades de las personas, adicionalmente las implicaciones éticas son diferentes. 

 

En términos generales los medicamentos psiquiátricos no se dirigen a corregir una enfermedad o a los mecanismos que producen síntomas; su funcionamiento se basa en crear un estado alterado de funcionamiento mental que se superpone a los sentimientos y comportamientos de los pacientes."

Johanna Moncrieff

No correcto el término enfermedad mental y el modelo que se debe usar para el tratamiento de los problemas mentales (no enfermedades mentales), es el de modelo de acción basado en los fármacos porque Los medicamentos psiquiátricos (drogas psicoactivas) lejos de corregir un estado anormal, como sugiere el modelo basado en la enfermedad, inducen un estado anormal o alterado; porque estas son sustancias psicoactivas, como el alcohol y la heroína.  Las sustancias psicoactivas modifican la forma en que funciona el cerebro y al hacerlo producen alteraciones en el pensamiento, los sentimientos y el comportamiento.

 

 

miércoles, 11 de julio de 2018

Diferencias importantes en el tratamiento farmacológico de problemas médicos del cuerpo y de la mente

En esta entrada estoy rebloggeando un artículo publicado por la Dra Joanna Moncrieff recientemente en su blog




La Dra Joanna Moncrieff es una médica Psiquiatra del Reino Unido que se define a si misma como: "Psiquiatra practicante y académica, además soy escritora a tiempo parcial. Me interesa la historia, la filosofía y la política de la psiquiatría, soy particularmente critica con el uso, el mal uso y la tergiversación en el uso de las drogas psiquiátricas".

El resumen del artículo que ella publica es el siguiente: "El tratamiento de los trastornos mentales con medicamentos no es el mismo tipo de actividad que el uso de medicamentos para problemas de otros órganos, además que las implicaciones éticas son diferentes. En terminos generales los medicamentos psiquiátricos no se dirigen a corregir una enfermedad o a los mecanismos que producen síntomas; su funcionamiento se basa en crear un estado alterado de funcionamiento mental que se superpone a los sentimientos y comportamientos de los pacientes".

Ver articulo completo en inglés: https://joannamoncrieff.com/2018/06/29/drug-treatment-in-medicine-and-psychiatry-papering-over-important-differences/

En este artículo la Dra Moncrieff critica la forma como la psiquiatría actual basa la forma de tratar los problemas mentales usando el modelo de accion de los psicofármacos basado en la enfermadad, criticando fuertemente y con argumentos las publicaciones que han hecho recientemente los doctores 
Pariante, Harmer y Cowen.

Ella durante mucho tiempo ha venido planteando que el modelo que se debe usar para el tratamiento de los problemas mentales es es de modelo de accion basado en los fármacos dado que según ella: "Los medicamentos psiquiatricos lejos de corregir un estado anormal, como sugiere el modelo basado en la enfermedad, inducen un estado anormal o alterado; porque estas son sustancias psicoactivas, como el alcohol y la heroína.  Las sustancias psicoactivas modifican la forma en que funciona el cerebro y al hacerlo producen alteraciones en el pensamiento, los sentimientos y el comportamiento."


domingo, 21 de enero de 2018

Mi problema mental





****************Mi problema mental*********************




Son una serie de sentimientos encontrados que se desencadenan en situaciones de crisis personales que me acompañan desde que tenía 16 años, que para mi fue el momento en que llegue a una crisis psicótica (parecía como un loco, hasta un amigo me dijo loco en la cara), he sido tratado por médicos de la mente (llámense psiquiatras, psicólogos, psicoterapeutas etc), tal vez en otro tiempo podría estar declarado completamente loco o sin estarlo ser considerado loco y vivir abandonado en un manicomio o estar vagando por las calles a lo mejor sintiéndome bien así, pero aislado del mundo, o de pronto; habría que tenido que afrontar por mi mismo la situación y la habría resuelto a mi manera.

A pesar de que es posible que para los psiquiatras que me trataron, sobre todo en mi crisis fuerte tuvieran algo claro mi problema (para 1983 era un paciente que sufría una crisis psicótica debida a un posible trastorno maníaco-depresivo), sin embargo, para mi era todo un dilema, luego hace unos 10 años por internet encontré que lo que sufro encaja en lo que últimamente se ha decidido llamar trastorno bipolar, que esta muy de moda últimamente, este  diagnóstico luego fue confirmado por un psiquiatra; sin embargo, en este momento para mi no esta claro que sufra de trastorno bipolar, porque cuando uno mira tanto internet tiende a etiquetarse en cuanto trastorno mental se describe allí.

Durante mucho tiempo conviví con mi problema mental sin darme cuenta, o mas bien sabiendo que padecía de algo pero tratando de no darle importancia, por lo que no me atormentaba demasiado por ello, a menos que estuviera cerca a una crisis, adicionalmente la mayor parte del tiempo parezco una persona normal con o sin tratamiento y solo ante unos pocos he parecido como un loco o una persona que actúa raro porque esta siendo afectada por un trastorno mental.

Claro que lo anterior no me salvo para que mi crisis mayor y otras menores me causaran muchos problemas, perdiera personas que amaba, posibilidades laborales y me convirtiera en una fuente de sufrimiento para mi familia, pero a pesar de eso sigo vivo y además optimista de que puedo estar tranquilo aun padeciendo un problema mental.

En la antigüedad y aun hoy en día muchas personas sufren de problemas de la mente sin saberlo o sintiendo que tienen algo pero sin darle importancia, eso les pasaba o les pasa a los que esta etiquetados como bipolares u otras tantas etiquetas que hay, muchos vivieron o viven felices o no, sin saber que significaba o significa trastorno bipolar, es mas esta etiqueta es muy reciente (es de la década de 1990), en la antigüedad ni siquiera existía (antes o una persona estaba loca o era normal, de pronto sufría crisis de locura y volvía a la normalidad pero no existía la definición de un tipo de trastorno mental como lo es el trastorno bipolar de hoy, además como las personas afectadas no eran tratadas con las drogas actuales, este no presentaba las condiciones de lo que es hoy llamado trastorno bipolar).

Últimamente vengo a descubrir que científicamente no existe un buen tratamiento para mi problema, que según las definiciones técnicas de la medicina no cabe dentro de la definición de enfermedad mental y que el hecho de que no este tan enredado, se debe mas a mi suerte ya que he contado con un entorno favorable y personas que me quieren y me han ayudado para no haber terminado tan mal como otros.

Considero que mi problema mental ha estado últimamente bajo control, muchas veces con ayuda de médicos, otras solamente por mi experiencia, ya que sé un poco más de como es, por lo que trato de mantenerme en equilibrio y cuando tengo los primeros síntomas de un desbalance, he sabido y logrado pararlos, aunque sintiendo los efectos de un sube y baja emocional que me hace sentir realmente mal, que para mi fortuna hasta ahora he logrado cortar el avance hacia una crisis mayor, la cual no he vuelto a tener.

Hace poco hablando con mi nueva pareja vine a saber que dentro de mis características de personalidad, poseo una la cual se denomina baja empatía, donde esta definición de empatía significa: La capacidad de entender de forma autónoma o mejor dicho instintiva las emociones y muchas reacciones de las demás personas y poder predecir en muchas ocasiones las actuaciones de otras personas, esto hace que mis relaciones con los demás hayan sido problemáticas aunque para mi concepto no lo han sido, estoy leyendo al respecto y espero encontrar información que me permita dilucidar esta característica que al parecer también poseo.

La historia de un bipolar que aprendió a gozarse la vida

Como una persona que vivió una crisis mental sale de ella, logra además recuperar un estilo de vida saludable y en este momento puede estar en eutimia sin necesidad de usar medicamentos:

La historia de un ingeniero que en un momento lo perdió todo por una crisis mental:

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La historia de un bipolar que aprendió a gozarse la vida

Jorge Noriega, un exitoso ingeniero, lo perdió todo cuando le diagnosticaron esta condición. 
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"Empezó a tomar los medicamentos prescritos por los psiquiatras: antisicóticos, antidepresivos, inductores del sueño, ansiolíticos. Y litio, un estabilizador del ánimo que deben tomar casi que religiosamente todos los bipolares. Pero su situación no mejoraba. En el 2000 lo internaron, casi a la fuerza, en la Clínica Santo Tomás, a la que llegó en un estado psicótico y de tipo megalomaníaco y paranoico, según su historia médica. Durante un largo tiempo su historia se repitió, de crisis en crisis y de clínica en clínica."

""La bipolaridad es la enfermedad de los juiciosos; superar esta condición se logra estando tranquilos; el alcohol, la trasnochada, la gritería, la música dura, todos esos estimulantes son malísimos. Hay que estar tranquilos porque si no, no hay cura”, cuenta.".

"Actualmente no consume ningún medicamento, aunque aclara que esta es una decisión personal, relativa a cada caso, y debe ser consultada con el médico.
Y continúa siendo parte de la Asociación Colombiana de Bipolares, donde ayuda a cientos de jóvenes y adultos que llegan “con su vida hecha pedazos” – como él dice– y se dedica a hacerlos entender que su condición necesita de cambios de vida y que pueden seguir siendo perfectamente funcionales para la sociedad."



ver mas en: http://m.eltiempo.com/amp/vida/salud/historia-de-jorge-noriega-un-bipolar-172768


miércoles, 28 de junio de 2017

Como ha sido mi vivir con un problema mental




Como ha sido mi vivir con un problema mental



Sufro de algo, no se bien de que, yo lo llamo: Sentimientos encontrados, los que me hacen sentir emociones que muchas veces no están relacionadas con lo que mi entorno me ofrece. 

Lo que me sucede respecto a mi problema de la cabeza es lo siguiente: Puedo sentirme eufórico y bastante alegre, después de haber tenido una gran pérdida sentimental; como también sentir una gran tristeza lo que comúnmente se llama depresión, a pesar de haber logrado un objetivo importante en la vida, que para otra persona podría ser claramente un motivo para estar feliz.

Que esta situación se deba a que sufro de una enfermedad y/o de un trastorno mental o que simplemente no tenga ningún problema con mi cerebro y que haya tenido crisis por problemas personales, es algo que no tengo claro, sobre todo cuando la información al respecto cada vez ofrece versiones contradictorias. Trato de guiarme por lo que siento y por las experiencias que he tenido, pero mis apreciaciones muchas veces van en contra-vía a lo que se afirma en mucho de lo que he podido encontrar en la red, como artículos médicos que dicen tener argumentaciones y sustentos fuertes, basados en teorías manejadas por muchas personas y que estarían soportadas por evidencias médicas.

En el año de 1983 cuando tenía 16 años, sufrí de una crisis mental la cual me llevo a actuar de forma poco lógica, lo que, para el común de las personas, se puede decir que llegué a un estado de locura o de desequilibrio mental, mis razonamientos eran bastante confusos y aunque para mi significaron en esos días, que había encontrado la explicación a todos los interrogantes filosóficos, para las demás personas eran unos razonamientos absurdos o mejor dicho eran idioteces.

Este desorden mental pudo deberse a problemas de adaptación a situaciones de la vida, ya que salí de mi hogar materno y pasé a vivir en otro entorno, en otra ciudad: Dejando amigos, dejando novia y dejando una comodidad de la que había disfrutado en mis primeros 16 años de vida.

Por algo intrínseco o externo llegué a un estado de desorden en mis actuaciones; Como opción para remediar la situación fui remitido donde un psiquiatra, el cual ordenó se me internara en un centro para personas con desórdenes mentales, que en esos días se le llamaba clínica de reposo, para no llamarla como el común de las personas conocen como manicomio.

Allí después de varias semanas de tratamiento, con base en fuertes medicinas que me mantenían como dormido o como denomino yo: Como un zombi, donde fui poco a poco volviendo a razonar y actuar como la mayoría de las personas, después de esto fui dado de alta y regresé a mi cotidianidad, con la prescripción de una gran cantidad y variedad de medicinas que me afectaban en la forma de sentir como también físicamente.

El doctor que me atendió me dijo una frase que siempre martilla mi mente, "estas enfermo y debes tomar medicamentos para el cerebro por el resto de tu vida", por varios meses de pronto cerca del año, pero no más de ahí, cumplí con las prescripciones y acudí a los controles rutinarios, pero debido a que me sentía muy mal, no sé si por los efectos primarios y secundarios de las drogas psiquiátricas o porque había mutado a un sentimiento de depresión profundo, tome la determinación de dejar de tajo todo lo que se me había recetado y trate de vivir mi vida sin medicamentos para la cabeza.

Para mi había pasado por una gran mala experiencia, pero decidí que debía continuar con mi vida y de ser posible hacer realidad los sueños que tenia de niño y de adolescente, aunque pensaba que de pronto podía enloquecerme de nuevo o incluso que existía la posibilidad de llegar a un estado de locura irremediable.

Durante mucho tiempo conviví con ciertos desbalances mentales sin darme cuenta que los tenía, o más bien sabiendo que padecía de algo, pero tratando de no darle mucha importancia, por lo que no me atormentaba demasiado por ello.

Creo que después de varios años de pronto unos 10, dentro de lo que recuerdo no sentí desbalances fuertes, aunque de pronto recuerdo que tenía periodos donde estaba lo que se puede denominar deprimido, como también de ciertos periodos en que hacía cosas de forma apresurada e impulsiva, que después analizaba que no habían sido muy convenientes.

A pesar del episodio de locura sufrido, pude volver a tener una vida dentro de lo que se puede decir normal o promedio, pude realizar y terminar estudios universitarios y me gradué para el año de 1991.

Después entre a trabajar en una empresa, desempeñándome en mi campo profesional con unos buenos ingresos, lo cual me permitió hacer una nueva familia al lado de una esposa y mis dos hijos.

Posteriormente no tengo bien claro la fecha pero fue hacia el año de 1995 o de pronto un año o dos más; donde vine a tener otra crisis no tan fuerte como la primera, cuyos síntomas fueron similares a los que tuve antes de entrar en mi crisis mayor, al sentir que me acercaba a unos sentimientos que para mí eran hacia un estado de locura, al cual no quería llegar, por lo que decidí acudir donde otro médico que me ayudara con mi problema y me permitiera volver a una normalidad, volví de nuevo a tratamiento esta vez con un protocolo dual de psicoterapia y de drogas psiquiátricas, que me permitieron de nuevo volver a una situación normal, a pesar que de nuevo este médico no me dijo que dejara los medicamentos, de nuevo los descontinué y no volví a su consultorio.

Después hacia el año 2007 aproximadamente, cuando llegue a mis 40 empecé de nuevo a sufrir de altibajos emocionales de intensidad media que me acercaban a lo que sentí en mi crisis mayor, de nuevo pensé en acudir a pedir ayuda médica, pero como ese momento coincidió con la disponibilidad y popularidad aquí en mi país de un nuevo medio de información como es la red de Internet, antes de pedir esa ayuda acudí primero a la búsqueda de información sobre cual era la causa de mis problemas mentales, donde descubrí tanto páginas web como también blogs, foros y algunos artículos científicos que se publicaban para no científicos, de muchos temas relacionados con problemas mentales por lo que me dedique a buscar y leer mucho para correlacionar lo que había sentido en mi crisis y en mis desbalances con lo que otros habían sentido y con las clasificaciones que habían hecho otras personas para este tipo de sentimientos.

Vine a encontrar que de acuerdo con muchos sitios de la red, tanto desde el punto de vista de los pacientes como del lado médico que lo que yo había sentido y que venía sintiendo se correspondía con lo que en un tiempo anterior se llegó a llamar psicosis maníaco depresiva, que en ese tiempo se le había dado un nuevo nombre que era el de trastorno bipolar, el cual tenía varias subdivisiones de acuerdo con la severidad de los síntomas, que para mi caso era el de tipo I, que implicaba el haber llegado a un estado de desorden mental agudo, de locura temporal, de delirio o como de acuerdo a los términos psiquiátricos del momento un estado psicótico.

Los artículos que eran a favor de la psiquiatría, hablaban de que la única forma de estar bien y de poder desempeñarse de forma adecuada para una persona que sufre de problemas mentales era la prescripción de medicamentos, muchos sitios de internet tenían publicidad de ciertos medicamentos con marcas comerciales, los cuales se deberían tomar de forma constante es decir estar medicado de por vida, que era lo mismo que me dijo el primer psiquiatra que me trató.

Participé en foros con otros afectados de problemas parecidos y encontraba que en la mayoría de ellos las personas aceptaban y daban por hecho que la única opción era estar medicado a pesar que en general se decían libres de los síntomas más fuertes de los problemas mentales, pero decían no sentirse bien del todo, se encontraba versiones de personas que decían que nunca se sentían bien tanto si tomaban o no tomaban medicamentos y que la vida para ellos no era nada agradable.

Leí varios blogs de personas que habían entrado en fuertes estados psicóticos o en fuertes estados de depresión donde narraban cuestiones bastante escabrosas o historias que rayaban en el límite de la realidad y de un estado de desorden de ideas, en esos días se encontraban fácilmente este tipo de entradas, últimamente es difícil para mí dar con este tipo de blogs. no sé si por la censura que se pueda estar haciendo en la red o porque las personas con estas alteraciones, ya no acuden a este medio para publicar estas situaciones, las entradas que leí en esos días ya no se pueden encontrar en línea, porque fueron eliminadas y sus autores no siguieron escribiendo y/o mutaron o cambiaron sus blogs, a pesar que siempre se publicaba con perfiles anónimos.

También encontré otro tipo de blogs donde se hablaba de las experiencias traumáticas, pero no desde un punto de vista tan fuerte, ni tan crudo, este tipo de blogs ha ido evolucionando poco a poco y muchos de estos blogs todavía están vigentes, se actualizan y algunos están en los enlaces de este blog.

A partir del año 2009 me inicié como bloguero aquí en la internet, y he ido dejando mi forma de ver la situación mía y de lo que se habla sobre los problemas mentales, inicialmente era partidario de definir mi situación como una persona afectada de una enfermedad mental denominada trastorno bipolar del tipo 1, me identifiqué plenamente dentro de este grupo y es más mi blog pasó a llamarse como vivo con mi trastorno bipolar, acepté que lo mejor para convivir con esta "enfermedad" era tomar medicinas que la controlen. Pude identificarme con los blogueros que escribían los más crudos relatos, los cuales narraban historias similares o de un estilo a lo que pude haber sufrido en mi más fuerte crisis, como también de los blogueros que hablaban de sus experiencias de un punto de vista más suave, los cuales se clasificaban todos como bipolares, por lo tanto, decidí que yo también encajaba en esta definición, me etiqueté entonces como bipolar y comencé también con mi propio blog.

Pasó un cierto tiempo de estar en este mundo de las redes y de compartir mi experiencia por este medio, antes de decidir acudir nuevamente donde un psiquiatra, porque para mi forma de ver las cosas era posible que pudiera seguir mi vida sin tener que tomar tanta medicina, pero en esos días empecé a sentir nuevamente fuertes desbalances que me estaban ya causando problemas personales, por lo que decidí de nuevo volver a consulta, esta vez acudí estando en un periodo de eutimia, pero después de haber sufrido varios desbalances que me habían hecho sentir realmente mal, cuando le narre mis síntomas al médico de una me clasificó como paciente que sufre de trastorno bipolar y como siempre se me dijo que debía tomar medicinas de forma constante para estar mejor, de nuevo volví a estar medicado y convencido que esta era la alternativa a tomar, comencé esta vez con unas medicinas que no me hacían sentir tan mal, como las que tome en las dos oportunidades anteriores, por lo que acepté la situación y estuve muy juicioso durante varios años, además que no se si por el efecto de estas medicinas o por la evolución normal de mi problema, vine a sentir que sufría de menos desbalances y que estos eran más suaves o que si trataba de desbalancearme volvía fácilmente a un estado equilibrado.

Entre la información que se encuentra en internet existe una con una tendencia llamada antipsiquiatría la cual está en contra de la forma de ver y de como tratar los problemas mentales que aplica la psiquiatría, en esta tendencia se pueden encontrar críticas con un buen sustento argumentativo, como también en esta tendencia se encuentra una negación completa de los problemas mentales y de la visión científica de la medicina, donde en algunos casos se va hacia el otro extremo negando los avances científicos de la humanidad y buscando un retorno a un pasado donde las situaciones se manejaban con base en conceptos religiosos, a pesar de criticar mostrando casos concretos donde se ha manejado mal la situación de los pacientes afectados con problemas mentales, la solución que plantean considero no ayuda mucho pues predican que se debe cambiar lo que ellos denominan una manipulación moderna por parte de la psiquiatría, por una manipulación basada en preceptos de fe, lo que tampoco es una solución razonable a mi modo de ver.

Hace ya varios años he ido mutando en mi forma de ver la situación respecto a mi problema mental, me he acercado a una visión de ciertos psiquiatras que plantean que se ha hecho un desarrollo interesante en el manejo de los problemas mentales, pero que ha habido un mal manejo en la mayoría de las situaciones de las personas que sufren problemas mentales, no por falta de recursos científicos, si no por un uso desmedido y descontrolado de sustancias que afectan el funcionamiento mental, que en casos concretos pueden ser de ayuda, pero que se están usando para situaciones que pueden considerarse actuaciones normales de las personas pero que se han catalogado mal como enfermedades mentales y en vez de ser herramientas que ayuden a solucionar problemas mentales se han convertido en sustancias que le están provocando daños a muchas personas que realmente no requieren de este tipo de sustancias.

En la forma como me he sentido en el avance de mi vida aquí en este mundo siento a veces que los medicamentos que he tomado me han ayudado ya que han hecho revertir sentimientos que he considerado anormales, pero también he sentido que he podido ser una víctima de la psiquiatría y que he tomado fuertes sustancias para afectar mi mente y que pudieron hacerme daño.

En este momento estoy en un dilema, siento que mi situación es buena, que he podido sobrevivir a un entorno negativo a pesar que sufro de un trastorno mental que sé que sufro y que para mí es real, pero he sido engañado por la psiquiatría moderna de corte mercantilista, he encontrado que de pronto los medicamentos pueden ayudar a tratar ciertos trastornos, pero que no existe un buen desarrollo científico al respecto y no se está avanzando, pues los esfuerzos se están canalizando sobre falsas situaciones, porque lo que se quiere es ganar dinero, mantener una industria que se basa crear y curar falsas enfermedades, donde los realmente enfermos no importan, pues constituyen una minoría dentro del nicho de mercado actual por lo que no representan posibilidades de negocios lucrativos.

Dentro de las conclusiones que he podido sacar entre lo que he sentido y lo que he encontrado en muchos de los planteamientos de psiquiatras que pienso son de corte humano, es que para problemas mentales como los que me afectan existe una forma de atacarlos que puede ser un manejo farmacológico para los estados extremos y cuya utilidad no está demostrada para prevenir nuevas crisis, las cuales lo más probable es que se sigan presentando se tome o no medicamentos, que para el manejo del día a día de estos trastornos lo más probable es que sea más dañino tomar medicamentos, que puede ayudar más tener un buen entorno y unas condiciones sociales y familiares positivas, que los trastornos seguirán su curso pudiendo empeorar o mejorar, pero en este momento no se tiene un protocolo médico comprobado, para controlar realmente la situación, aunque se afirme por muchos lo contrario.

Pienso que el hecho de que no esté perdido para este mundo, no se debe a los medicamentos que he tomado, que de pronto me han dado alivio en situaciones extremas, sino a que he podido contar con personas que me acompañan y que han sido mi apoyo, que han podido seguir conmigo a pesar que he actuado de forma anormal y que les he afectado, también que afortunadamente el curso de mi trastorno no ha sido tan grave que no me han llevado a convertirme en una persona con unas capacidades mentales fuertemente disminuidas, por lo que puedo comportarme y estar en esta sociedad como una persona que se considera normal o promedio, aunque para algunos soy un tipo raro.

Sea que tenga trastorno bipolar u otra condición, he logrado sobrevivir a esta durante 50 años porque parece que uno nace con ciertas características y las puede modificar o modular pero no eliminar y son parte de la forma de ser de uno como persona.