Mostrando las entradas con la etiqueta Blog sobre trastorno bipolar. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Blog sobre trastorno bipolar. Mostrar todas las entradas

viernes, 11 de septiembre de 2026

No soy un enfermo mental

🧠 No estoy enfermo de la cabeza, solo tengo una forma distinta de sentir

Reflexión personal sobre salud mental desde la experiencia bipolar

Me han dicho muchas veces que soy raro. Algunos incluso me han llamado loco, y más de una vez, lo he sentido así. Pero no me considero un enfermo mental. Me considero una persona que siente intensamente, a veces de forma extrema, sí, pero también profundamente humana.

Me identifico con esas palabras de Edgar Allan Poe:

“Aquellos que sueñan de día conocen muchas cosas que escapan a los que sueñan sólo de noche.”

Durante ciertos periodos de mi vida, he vivido lo que la psiquiatría moderna describe como estados alterados del ánimo. Hay días en los que me siento lleno de energía, con la cabeza llena de ideas, el corazón acelerado, los impulsos desatados. Me emociono, me enamoro, gasto sin pensar, me creo invencible. Esos momentos pueden parecer mágicos, pero también pueden tener consecuencias duras si no los reconozco a tiempo.

Luego vienen otros días, los grises. Días en los que todo pierde sentido, en los que me aíslo, me desconecto de los demás y de mí mismo. Me invade una tristeza sin causa clara, y la apatía se apodera de mí. No quiero hablar, no quiero salir, no quiero nada. Lo que un día parecía fácil, se vuelve un muro infranqueable.


Esto no es una enfermedad

Lo que acabo de describir se parece mucho a lo que los manuales de salud mental llaman trastorno bipolar. Aceptar ese nombre me costó mucho tiempo. Al principio me resistía: no quería ponerle una etiqueta a algo tan íntimo. Me parecía injusto que una palabra pudiera resumir toda mi experiencia emocional. 

Yo no pretendo negar la existencia de los trastornos mentales. Existen. Están bien documentados. Tienen bases psicológicas y sociales. No se conocen las causas y no se tiene cura.

Lo que no acepto es decir que son enfermedades mentales, ya que no existen pruebas científicos que demuestren que existe una base física que las cause.


Enfermedad, trastorno, condición… ¿importan las palabras?

Sí, importan. Las palabras que usamos pueden abrir o cerrar puertas. Llamar “enfermedad” a lo que vivo es estigmatizante.

No me gusta pensar en mí como alguien “enfermo de la cabeza”. Prefiero pensar que tengo una condición de salud mental que requiere atención y cuidado, igual que cualquier otra condición crónica. Y, al mismo tiempo, reconozco que tengo una forma intensa y a veces compleja de sentir, que forma parte de quien soy.


Hacia una mirada más compasiva

Este texto no pretende ofrecer verdades absolutas, ni recetas. Solo quiero compartir mi experiencia para sumar a un diálogo necesario: el de desestigmatizar la salud mental sin romantizar el sufrimiento.

Hablar de estos temas con claridad, desde la experiencia vivida, puede ayudar a otros a no sentirse solos, a buscar ayuda sin vergüenza, a encontrar palabras para lo que sienten.

Yo sigo en ese camino. Con días claros y días nublados. Pero hoy sé que no estoy solo. Y que nombrar lo que uno vive es también una forma de sanarse.


📚 Referencias y lecturas recomendadas:


💬 ¿Y tú cómo lo vives?

¿También te cuesta encajar en las etiquetas que impone la salud mental? ¿Has sentido que tu forma de sentir es distinta, intensa, inexplicable?
Te leo en los comentarios. Tu historia también puede ayudar a alguien más.

¿Loco?

¿Loco?

Los hombres me han llamado loco; pero todavía no se ha resuelto la cuestión de si la locura es o no la forma más elevada de la inteligencia, si mucho de lo glorioso, si todo lo profundo, no surge de una enfermedad del pensamiento, de estados de ánimo exaltados a expensas del intelecto general.

Aquellos que sueñan de día conocen muchas cosas que escapan a los que sueñan solo de noche. En sus grises visiones obtienen atisbos de eternidad y se estremecen, al despertar, al descubrir que han estado al borde del gran secreto.

De un modo fragmentario aprenden algo de la sabiduría propia y mucho más del mero conocimiento propio del mal.

Penetran, aunque sin timón ni brújula, en el vasto océano de la «luz inefable», y otra vez, como los aventureros del geógrafo nubio, *aggressi sunt mare tenebrarum quid in eo esset exploraturi*.

Diremos, pues, sí, que estoy loco.

Concedo, por lo menos, que hay dos estados distintos en mi existencia mental: el estado de razón lúcida... y un estado de sombra y duda... (ver nota)

Digamos, pues, que sí, que soy un loco, a pesar de que solo actúo de forma no común (anormal) en muy pocas ocasiones.

Todo comenzó hacia el año 1984. Tuve que ser internado en una institución para personas con problemas mentales; según mi apreciación, no era tan cruel y tétrica como los manicomios que se muestran en las películas.

En mi caso particular (con el fin de suavizar las situaciones): estuve en una institución moderna para el tratamiento de personas con problemas mentales (por no decir «en un manicomio..., moderno, eso sí»), la cual se define dentro de la misión estratégica de negocio en el año 2018 como: «Pioneros en la atención de Salud Mental en el Valle del Cauca y en la región del Pacífico colombiano».

Hasta donde me alcanza la memoria, estuve internado cerca de tres semanas; pudo ser más, pero no me acuerdo bien.

Después de la hospitalización temporal, donde entré como un loco más —es posible que mi diagnóstico haya sido el de un paciente que ingresa en un estado de psicosis fuerte como parte de un cuadro de manía intensa (traducción al español coloquial: locura)—, pasé a un estado de remisión ambulatoria pero medicado (zombi drogado).

Se puede decir que, después de mi internado en este sitio, logré volver a un estado de cierto equilibrio mental por muchos años, para después seguir con mi vida casi normal. Sin embargo, las huellas de mi paso por esta institución no las he podido borrar del todo de mi mente, y no fue solo el hecho de la institución como tal —que, a mi concepto, puedo considerar que realizó bien su trabajo—, sino el creer que había estado loco, o que terminaría enloqueciéndome y perdiéndome de este mundo pero en vida. Ese era mi pensamiento después de mi remisión y lo fue por mucho tiempo.

En este momento, año 2026, tengo un poco más claro que, según la definición de los psiquiatras de la época, había sufrido una crisis de un problema mental (que para mí no tenía nombre), que es probable que en esa época se denominara psicosis maníaco-depresiva, a la cual ahora se le tiene un nombre más complicado, quizá un poco más complejo, pero que suena un poco mejor; además, está de moda en estos días, ya que según muchas personas hay muchos famosos por ahí que dicen que la sufren. Se denomina «trastorno bipolar» y tiene muchas subdivisiones; en mi caso se denomina de tipo I.

Después de salir de mi hospitalización psiquiátrica logré la remisión. Sin embargo, algo que me marcó fuertemente fueron unas palabras que me resonaron mucho cuando empecé a ser tratado, cuando el psiquiatra me dijo: «Usted está enfermo y a partir de este momento debe tomar medicación por el resto de su vida».

Según mi apreciación, la definición actual de trastorno bipolar es un eufemismo que pretende encubrir el estigma asociado al anterior término: psicosis maníaco-depresiva, o el estigma que para muchos implica ser denominado simplemente «loco», o alguien que se enloquece por ratos, porque esa es la definición popular de mi problema. De igual forma se les denomina a los que sufren esquizofrenia y otros trastornos mentales, que como tales no pueden definirse bien como enfermedades mentales, pues según he logrado entender, el término «enfermedad» se refiere principalmente a problemas físicos corporales que no tienen que ver con el funcionamiento de la mente. Para un parroquiano, es igual un esquizofrénico, un bipolar o una persona que sufra un problema mental entre los miles que definen los manuales de psiquiatría moderna: «Es simplemente un loco». 

Mi problema mental lo definí hace ya muchos años como EE "Emociones Encontradas" que hacen que cuando se presenta lo que denomino una crisis paso unos días donde entro en un estado alterado en cuanto a mi sentir, paso de desde un estado de felicidad plena, donde estoy acelerando, quiero hacer muchas cosas al mismo tiempo, siento que soy bueno para todo, siento que me vuelvo inflexible o mejor dicho terco, me gasto hasta el último peso, veo todo color de rosa, me enamoro y enamoro fácilmente; luego paso a un estado donde me siento muy mal, no quiero ni salir de casa, todo es de color gris, nada me gusta, siento que no soy querido por nadie y por lo tanto no quiero ver a nadie, solo quiero estar recostado o dormido, no me importa lo que los demás hagan o dejen de hacer, mi estado de ánimo es como de una tristeza infinita.




Considero que para mí puede haber sido importante conocer en más detalle mi problema y tratar de entender cómo se desarrollan sus manifestaciones, cómo evitar llegar a estados graves; pero para las personas comunes y corrientes no es un tema de interés. ¿Por qué debe interesar el tema de las personas locas o desadaptadas a quienes se consideran normales? Pienso que no mucho, y menos si no lo sufren o si personas muy cercanas no lo sufren. Para muchos, el loco es así porque quiere y no hace nada por salir de su estado; para otros, es así porque le tocó por una cuestión de destino o por castigo de un dios; y para los más sensibles, pero que no tienen conocimiento del tema, el loco es un bicho raro que se mira con pesar. Sin embargo, aun pensando así, se le discrimina. Para los que sufrimos con nuestros problemas mentales, estas apreciaciones no nos ayudan, aunque no se puede pretender que todas las personas nos tengan que comprender ni sepan diferenciar claramente qué problema mental tiene cada uno de los afectados.

Al parecer, la sociedad ha avanzado respecto a la discriminación hacia lo diferente al promedio (al anormal, dicho en crudas palabras), aunque todavía persiste la estigmatización hacia los que sufren ciertos problemas, como los mentales. Lo que expreso en este espacio, y lo que otros expresan en sitios parecidos, va en esa dirección: mostrar que no somos seres de otro mundo. Somos, quizá, anormales (diferentes, especiales u otros eufemismos) y somos pocos; sufrimos problemas de la mente que pueden ser manejados hasta cierto punto gracias a los avances científicos actuales, o aun a pesar de estos.

En mi caso, escribo sobre mi problema mental, algo que quizás solo debería interesarme a mí. Soy, en términos coloquiales, un loco que escribe y que, para hacerlo, se basa en lo que siente y se ayuda con lo que sienten y expresan otros, porque muchas veces me resulta difícil decirlo con mis palabras. Esta es mi situación actual, aunque, como ya dije anteriormente y en otras ocasiones, no pretendo volverme famoso ni rico con este blog. Sin embargo, me encanta que alguien lo lea; me alegra cuando las estadísticas muestran que varias personas lo han leído últimamente, y mucho más cuando comentan las entradas.


Sin embargo, considero que en mi caso particular estar loco es un estado temporal, o para mejor decir: entro en un estado de locura de cuando en vez y normalmente paso desapercibido ante casi todas las personas. Se puede decir que la mayor parte del tiempo soy una persona cuerda, o mejor dicho, actúo de forma normal. Mis estados de locura son realmente muy pocos; solo en una oportunidad tuve unos sentimientos profundos de infinita sabiduría, de total inspiración, iluminación. Dios me hablaba al oído y yo lo ignoraba, pero el tiempo que duró mi delirio fue muy corto comparado con todo lo que he vivido; estadísticamente puede decirse que no pasó.

Cuando entro en esto que llamaré «estado de locura temporal» (manía, según los psiquiatras), llego a un estado de clarividencia donde descubro cosas que han estado al alcance de mi conocimiento, pero que no había captado antes por no analizarlas bien. Sin embargo, son tantas y de tantos aspectos al mismo tiempo, que termino abrumado. Es como cuando uno está en un sueño que vislumbra y descubre todo, pero estando despierto. De ahí que Poe lo describa dentro de su forma poética al decir: «Aquellos que sueñan de día conocen muchas cosas que escapan a los que sueñan solo de noche». Médicamente, en la actualidad, esto que he estado diciendo es un síntoma del trastorno bipolar, como también puede serlo de otros problemas mentales, y lo llaman «estado psicótico». Pero, a diferencia de un sueño donde uno interactúa con seres que uno mismo ha creado, cuando se está despierto se interactúa con seres reales y se choca muchas veces con ellos, porque mucho de lo que uno hace va en contra de las normas —y digo «normas» refiriéndome a lo que la mayoría hace.

Cuando uno pasa mucho tiempo en este estado, donde siente una infinita felicidad y no regresa a la triste realidad, se necesita un impulso de algo. Es cuando las personas buscan ayuda, o cuando la sociedad a su alrededor decide parar esta situación. Antes se encontraba con el alcohol u otras sustancias que se tenían al alcance sin ser ilegales, o ahora se buscan sustancias más potentes, las drogas —de las cuales hay algunas legales y otras ilegales—. Mediante estas se intoxica el cuerpo y la mente, bloqueando este estado anormal, a veces sin consecuencias apreciables, pero muchas veces causando daños a corto o largo plazo. Además, muchas de estas drogas son para el resto de la vida por su forma de actuar, al volverse la persona dependiente de ellas.

**Nota:** La primera parte, no es de mi autoría, pero como dice una canción por ahí: «Esa canción es mía por un derecho casual», ya que define lo que siento en algún momento y se puede decir que su letra soy yo. Además, de acuerdo con mi poco conocimiento legal, no puedo ser demandado por quien la escribió, aunque se revuelque en la tumba si uso sus palabras sin su autorización.

Esta forma de escribir solo la puede hacer una persona como lo fue Edgar Allan Poe y forma parte de su cuento *Eleonora*. Este cuento lo pueden ver en mi versión prologada e ilustrada en: http://unbipolarmas.blogspot.com.co/2015/10/cuento-eleonora-por-poe.html."

Neutralizando el sufrimiento


Neutralizando el sufrimiento:

Cómo la medicalización de la angustia borra su significado y genera ganancias.


Introducción

Está es una traducción hecha con la ayuda Google y en la redacción con ayuda de ChatGPT con algunas correcciones mías para hacerla mas entendible, de un artículo científico escrito por la Dra Joanna Moncrieff.

En el artículo se aborda la evolución de la medicalización de la angustia a lo largo del tiempo y sus implicaciones. Se destaca que, a lo largo de las décadas, la generalización del uso de medicamentos de prescripción para los problemas mentales ha llevado a la creciente medicalización de la vida cotidiana, afectando la relación que las personas tienen con sustancias psicoactivas. Se ejemplifica con la historia de John Barton, un trabajador del siglo XIX adicto al opio, comparándolo con la situación actual en la que personas como él serían diagnosticadas con depresión y se les ofrecerían medicamentos como Prozac en lugar de opio.

El ensayo critica la creencia de que los medicamentos psiquiátricos pueden rectificar trastornos mentales al atacar un mecanismo subyacente, argumentando que esta idea ha contribuido a la desaparición de la comprensión anterior de las sustancias psicoactivas. Además, señala cómo las compañías farmacéuticas han promovido nuevos trastornos para ampliar el mercado de antidepresivos, como el trastorno bipolar.

La Dra Moncrieff destaca la contradicción en la percepción de las drogas, donde la medicación prescrita se considera aceptable, mientras que las sustancias recreativas son vilipendiadas. Se menciona la comercialización exitosa de antipsicóticos para la depresión y el trastorno bipolar, señalando las consecuencias graves de estos medicamentos.y en última instancia,  sugiere que las demandas y presiones de la vida moderna han contribuido a una sociedad donde la insatisfacción es generalizada, proporcionando un terreno fértil para la industria farmacéutica y las profesiones psicológicas.

Los párrafos anteriores presentan un resumen del artículo completo escrito como un paper científico, con las fuentes de dónde se basó para su escritura 




Joanna Moncrieff es una de mis referentes respecto a los conceptos sobre los medicamentos psiquiátricos; psiquiatra británica y académica conocida por su crítica a la medicalización excesiva de la angustia y la psicopatologización de problemas sociales. Ha abogado por un enfoque más crítico y contextualizado en el tratamiento de los trastornos mentales, cuestionando la idea de que los medicamentos psiquiátricos aborden problemas subyacentes específicos.

Moncrieff es profesora y jefa de la Sección de Psiquiatría Social en el University College London (UCL). Ha escrito numerosos artículos y libros que exploran temas relacionados con la psiquiatría y la medicalización, y su trabajo ha contribuido a debates críticos en el campo de la salud mental. Su perspectiva destaca la importancia de considerar factores sociales y contextuales en la comprensión y tratamiento de las dificultades emocionales y mentales

A continuación se presenta el artículo completo:


Neutralizando el sufrimiento:

Cómo la medicalización de la angustia borra su significado y genera ganancias.


@joannamoncrieff / 11 de marzo de 2014

  Las personas han usado sustancias psicoactivas para mitigar y amortiguar el dolor, la miseria y el sufrimiento desde tiempos inmemoriales, pero solo recientemente, en las últimas décadas, las personas se han convencido de que lo que están haciendo en esta situación se considera correctamente como tomar un remedio para una enfermedad subyacente.

  La generalización del uso de medicamentos de prescripción ha ido de la mano con la creciente medicalización de la vida cotidiana y la correspondiente pérdida de la relación anterior que las personas tenían con las sustancias psicoactivas.

   La novela de Elizabeth Gaskell, Mary Barton, iba a llevar originalmente el nombre del padre de Mary, John Barton,un obrero de fábrica adicto al opio (1); la novela describe la inimaginable pobreza y explotación del Manchester industrial que hizo del olvido inducido por el opio un atractivo escape, aunque Gaskell desaprobaba claramente la adicción de John, al lector no le queda ninguna duda de que el consumo de opio en la Gran Bretaña del siglo XIX era un síntoma de un profundo malestar social, John es una víctima de su entorno social, junto con el dolor abrumador de perder a su amada esposa, los cuales se cree que contribuyeron al declive gradual de John hacia el letargo y la beligerancia inducidos por las drogas.


  Hoy en día, John Barton sin duda sería diagnosticado con depresión, y se le ofrecería Prozac y Zopiclona en lugar de opio; Le dirían que aunque los "factores sociales" podrían haber precipitado sus sentimientos, sufría de un desequilibrio químico subyacente, que las drogas podrían ayudar a remediar. En lugar de tomar una sustancia con cuyas propiedades estaba familiarizado, por muy destructivas que resultaran, estaría tomando algo cuyos efectos en la psique humana nunca se han investigado adecuadamente y apenas se describen. Se desalentaría de evaluar cómo le afectaban las drogas, de averiguar si ayudaban o entorpecían sus actividades diarias, o si sus efectos eran agradables o desagradables. Además, al sugerir que el problema estaba en su cerebro, se le haría creer que las circunstancias en las que vivía y trabajaba, la pérdida de su esposa y la pérdida de su trabajo eran meramente detalles incidentales, y que desafiar su situación sería bastante inútil e irrelevante para su estado de ánimo. Cuando el primer lote de píldoras inevitablemente no lograba erradicar su desesperación, se le ofrecían otras curas milagrosas para mejorar o reemplazar las primeras.

  Los lectores de la versión moderna de Mary Barton no despertarían una ira e indignación justificadas por el estado de los pobres urbanos, como se pretendía que sucedieran los lectores de escritores como Gaskell y Dickens. Solo sentirían lástima por el desafortunado personaje cuyo maquillaje defectuoso lo llevó a su ruina.

  Hemos sido alimentados con un mito sobre la naturaleza de las drogas psiquiátricas durante décadas, el mito de que pueden rectificar los trastornos mentales al atacar un mecanismo subyacente. Nos han dicho que son tratamientos específicos, en la misma línea que la insulina para la diabetes, que actúan revirtiendo las anomalías que dan lugar a los síntomas de un determinado trastorno. A medida que esta idea se ha arraigado, hemos llegado a comprender cada vez más nuestros problemas diarios en términos de las sustancias químicas de nuestro cerebro (2), y en el proceso contribuye aún más a la desaparición de la comprensión anterior de la naturaleza de las sustancias psicoactivas y cómo modular estados psicológicos.

   Las drogas ahora se han dividido claramente en buenas y malas: la medicación prescrita que la gente debe tomar por muy mal que la haga sentir, y las sustancias 'recreativas' que son cada vez más ya menudo históricamente vilipendiadas (3). Al mismo tiempo que se les dice a las personas que no deben dejar de tomar su antidepresivo, se les recuerda constantemente los peligros del alcohol y el canabis. Se alienta a las personas a buscar supresores emocionales lícitos y recetados, pero se las menosprecia (y se las procesa si se trata de la sustancia equivocada) por buscar placer a través de medios químicos. El ciudadano moderno está atrapado en un flujo constante de mensajes contradictorios.

  David Healy ha descrito la transformación de los "nervios cotidianos" a principios de la década de 1990 a través de la comercialización de los nuevos antidepresivos inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) como Prozac y Seroxat (4). Problemas que antes se concebían como ansiedad, para ajustarse a los estereotipos retratados en la comercialización de las benzodiazepinas, comenzaron a entenderse como un trastorno del estado de ánimo, y la noción de 'depresión' se expandió para abarcar casi todas las formas de insatisfacción y descontento. Las compañías farmacéuticas tuvieron cuidado de comercializar su nueva gama de medicamentos para la depresión como medicinas, que funcionaban al revertir la bioquímica defectuosa del individuo. El tardío reconocimiento de que las benzodiazepinas inducían dependencia, junto con las críticas a su uso generalizado como un pacificador químico para el receptor sobrecargado o frustrado, generalmente femenino, había amenazado con desacreditar toda la empresa del tratamiento masivo de la miseria común o corriente. Los ISRS debían presentarse como algo diferente, como una cura nueva y milagrosa para una enfermedad de buena fe, una enfermedad que, por una misteriosa coincidencia, solo había sido plenamente reconocida cuando los ISRS entraron en escena. Así que las compañías farmacéuticas se dedicaron a comercializar la teoría de la depresión de la serotonina, arrasando con gran parte de las profesiones psíquicas, con solo unas pocas voces solitarias señalando tardíamente que el emperador estaba desnudo (5). como una cura nueva y milagrosa para una enfermedad de buena fe, una enfermedad que, por una misteriosa coincidencia, solo había sido plenamente reconocida cuando los ISRS entraron en escena. Así que las compañías farmacéuticas se dedicaron a comercializar la teoría de la depresión de la serotonina, arrasando con gran parte de las profesiones psíquicas, con solo unas pocas voces solitarias señalando tardíamente que el emperador estaba desnudo (5).

   El éxito de Prozac inspiró un frenesí de actividad, con empresas compitiendo por hacerse con una parte del enorme mercado de los antidepresivos. Cuando se saturó la capacidad de persuadir a las personas de que estaban deprimidas, se promovieron nuevos trastornos para atraer a más sectores de la población y extender las patentes de los nuevos antidepresivos. Trastornos como el trastorno de ansiedad social y el trastorno disfórico premenstrual fueron promovidos por campañas ostentosas orquestadas por empresas de relaciones públicas disfrazadas de organizaciones de base (6).

   A fines de la década de 1990, los fabricantes de antipsicóticos atípicos también comenzaron a fijarse en este mercado y se dedicaron a construir un problema esencialmente nuevo, que ocultaron bajo el antiguo concepto de "depresión maníaca" que se asimila al trastorno maníaco depresivo el cual es un problema mental grave. El nuevo pensamiento sugería que 'la depresión era sólo la mitad de la historia' (7) (P 190), y que los altibajos emocionales eran una condición patológica que se clasificaba bajo la rúbrica de 'trastorno bipolar'. Se alentó a las personas a monitorear sus estados de ánimo con "diarios de estados de ánimo" para detectar la condición, y hordas de personas comenzaron a identificar sus experiencias de esta manera, incitadas por el respaldo de celebridades como Stephen Fry.
 
   Eli Lilly obtuvo una licencia para el uso de Zyprexa en el trastorno bipolar I (el nuevo nombre para el antiguo concepto de depresión maníaca) en 2000, pero la población objetivo nunca fue el pequeño número de personas con esta condición rara y grave. El objetivo, como se revela en los anuncios y en los documentos internos filtrados conocidos como los "papeles Zyprexa", era la enorme población de personas que actualmente se identificaban como deprimidas, preocupadas, infelices, inestables o casi cualquier persona a la que se pudiera persuadir de que había algo malo en su vida (8).

'  Zyprexa equilibra las sustancias químicas que se encuentran de forma natural en el cerebro', se nos habla del nuevo éxito de taquilla de Lilly (9), una declaración que no ofrece indicios de las graves consecuencias metabólicas, el aumento masivo de peso y la reducción del volumen cerebral que puede producir la droga (10), o los grandes acuerdos que Lilly ha hecho con litigantes en Estados Unidos y Canadá (11). Lilly no está sola. Los fabricantes de Seroquel, otro antipsicótico 'atípico', también han posicionado su producto en el mercado de la depresión y el trastorno bipolar, asegurando con éxito que también se convierta en uno de los medicamentos más vendidos de todos los tiempos (12). La combinación de obtener licencias para condiciones vagas y fácilmente ampliables, con la comercialización ilegal para indicaciones sin licencia (13) ha asegurado que los antipsicóticos, una vez reservados para el tratamiento de los más gravemente perturbados, han escapado del asilo ahora metafórico y en la comunidad. Son el 'opio del pueblo' más nuevo.

    Es posible que las personas que viven en las sociedades occidentales ya no sufran las desesperadas privaciones materiales de personas como John Barton, sino las demandas y presiones de la vida moderna, la competitividad, la gestión del desempeño, la creciente inseguridad, la desigualdad, la constante transmisión de riqueza, extravagancia y poder en los hogares de la gente común, contribuyen a una sociedad donde todos se sienten inadecuados e insatisfechos, y nadie está seguro: terreno fértil para la industria farmacéutica y las profesiones psicológicas. Desde este punto de vista, la tragedia de John Barton fue que al vengarse del hijo del dueño del molino, dejó el sistema no sólo intacto, sino fortalecido. ¡Al menos no pensó que el enemigo era su cerebro!

    Este ensayo fue escrito por primera vez como un tributo al profesor Mark Rapley, QEPD, para una edición conmemorativa especial del Foro de Psicología Clínica.

Referencias

(1) Gaskell E. Mary Barton. Londres: Penguin Books; 1848.
(2) Rose N. Convertirse en sí mismos neuroquímicos. En: Stehr N, editor. Biotecnología, Comercio y Sociedad Civil. New Brunswick, New Jersey: Transaction Publishers; 2004. pág. 89-128.
(3) DeGrandpre R. El Culto de la Farmacología. Cómo Estados Unidos se convirtió en la cultura de drogas más problemática del mundo. Durham, Carolina del Norte: Duke University Press; 2006.
(4) Healy D. Dando forma a lo íntimo: influencias en la experiencia de los nervios cotidianos. Soc Stud Sci 2004 abril; 34 (2): 219-45.
(5) Lacasse JR, Leo J. Serotonina y depresión: una desconexión entre los anuncios y la literatura científica. PLoS Med 2005 Dic;2(12):e392.
(6) BI de Koerner. Trastornos hechos a la medida. Mother Jones 27 [julio/agosto]. 2002.
(7) Healy D. Mania: una breve historia del trastorno bipolar. Baltimore, MD: Prensa de la Universidad John Hopkins; 2008.
(8) SpielmansGI. La promoción de la olanzapina en la atención primaria: un examen de los documentos internos de la industria. Soc Sci Med 2009 Jul;69(1):14-20.
(9) Eli Lilly. Cómo funciona Zyprexa. www zyprexa com/schizophrenia/pages/howzyprexaworks aspx 2011 [citado el 25 de marzo de 2011]; Disponible en: URL: http://www.zyprexa.com/schizophrenia/pages/howzyprexaworks.aspx
(10) Dorph-Petersen KA, Pierri JN , Perel JM, Sun Z, Sampson AR, Lewis DA. La influencia de la exposición crónica a medicamentos antipsicóticos en el tamaño del cerebro antes y después de la fijación del tejido: una comparación de haloperidol y olanzapina en monos macacos. Neuropsicofarmacología 2005 Sep;30(9):1649-61.
(11) Boyle T. Acuerdo de demanda colectiva en drogas para la esquizofrenia. healthzone ca 2010 30 de junio [citado el 12 d. C. el 30 de noviembre]; disponible en: URL: http://www.healthzone.ca/health/newsfeatures/article/830750–class-action-settlement-in-drug-for-schizophrenia
( 12) Thase ME, Macfadden W, Weisler RH, Chang W, Paulsson B, Khan A, et al. Eficacia de la monoterapia con quetiapina en la depresión bipolar I y II: un estudio doble ciego controlado con placebo (estudio BOLDER II). J Clin Psychopharmacol 2006 Dic; 26 (6): 600-9.
(13) Departamento de Justicia de los Estados Unidos. La compañía farmacéutica Eli Lilly pagará un récord de $ 1.415 mil millones por la comercialización de medicamentos fuera de etiqueta. www.justicegov/usao/pae/News/Pr/2009/jan/lillyreleaase pdf 2009 enero 15:1-4.

He aprendido a convivir con la bipolaridad



En estos momentos me encuentro mejor, saliendo adelante con mi vida, considero que he superado el duelo que implicó la tragedia que  me afectó durante la pandemia, como también el hecho de separarme, decidí fluir, alejarme de una situación que no me hace bien y seguir mi vida por un nuevo camino.

De nuevo estoy en una relación, he encontrado de nuevo un amor y he de seguir, la vida ha de continuar, todavía tengo ganas de vivir, siento que puedo hacerlo, convivo con mis problemas diarios, pero disfruto de compartir con personas que quiero, de saber que he hecho muchas acciones por mi vida, como también, por la vida de otros, aunque he sufrido por culpa de las vicisitudes del hecho de estar vivo, es una situación que considero natural; como pienso que la vida es una ratico, que aquí se viene a vivir y a morir, entonces se disfruta de la compañía de las personas cuando están y se añora a los que no están, mientras se ha de continuar hasta el final.

Respecto a mi dolencia del trastorno bipolar, ahí esta, no se ha ido, se que no se irá nunca, estoy en una etapa donde tengo desbalances pero son relativamente suaves, (porque mi experiancia los hace ver asi), donde puedo estar varios días de pronto una semana o hasta dos en un animo estable, pero luego vuelvo a tener oscilaciones de ánimo, tengo cortos periodos donde me voy un poco arriba por un día, máximo dos y la paso bien, para luego sufrir el rebote donde estoy también uno o dos días con el animo bajo, hasta que vuelvo a la estabilidad, en estos momentos la paso sin tomar medicamentos, comparando: Cuando tomaba medicamentos realmente no lograba evitar los desbalances, mas bien me mantenía en un estado de somnolencia, me sentía apagado, para cuando venían los desbalances estos eran mas fuertes, además de sentir los efectos primarios y secundarios de los medicamentos. Cuando no tomo medicamentos los desbalances son mas suaves además que no tengo los efectos desagradables de la medicación psicotrópica.

Considero que para mi fortuna he podido vivir la bipolaridad a mi manera, logrando convivir con este problema sin dañarme y sin afectar a los demás. Lo que vengo haciendo con mis imaginarios o mis fantasmas como los llamo, es que a pesar de sentirme el más poderoso en la manía, se que no lo soy por lo que no actúo como si lo fuera; al contrario cuando me siento el ser mas infeliz, se que esto no va con mi realidad, se que puedo seguir viviendo de buena forma cuando supere el bajón. 

Los fantasmas o mi manera de ser bipolar siempre estará ahí pero he aprendido a vivir bien y a comportarme de acuerdo con lo que se acostumbra para poder compartir socialmente con los demás, sin mayores inconvenientes. 

Dentro de este convivir actual no incluyo la medicación, acepto que ha sido un apoyo en momentos críticos y reconozco que me ha servido, pero en un día a día se convierte en otra carga, más que en un mecanismo estabilizador como dicen muchos. 


viernes, 3 de abril de 2026

La Depresión Bipolar: Cuando la Tormenta llega sin Nubes

Cuando un bipolar siente la depresión, esta tiene una cualidad traicionera y paradójica. No surge necesariamente de un fracaso, de una pérdida o de una tragedia externa. A veces, llega en silencio, cuando se puede decir que todo esta en orden. No pide permiso, no da explicaciones. Simplemente se instala, desconectando la voluntad, tiñendo el mundo de plomo y dejando una pregunta cruel flotando en el aire: ¿Por qué me siento así?, Si cuando analizas lógicamente no hay razones para sentirse mal.








De nuevo me siento deprimido: Me siento profundamente mal, a pesar de que, al analizar mi situación con lógica, no encuentro una razón objetiva para estarlo.

Mis obligaciones me obligan a salir y a cumplir con mis tareas. Lo hago, pero es un movimiento por puro impulso, automático. Si dependiera únicamente de mi voluntad, no cruzaría la puerta en todo el día.

Todo es tan extraño. Hace apenas unos días, era otra persona. No podía estarme quieto, tenía ánimo para todo: para trabajar en varios frentes a la vez y, aún después de largas jornadas, para salir a buscar diversión. Ahora, en cambio, solo espero la primera oportunidad para tirarme en la cama, un lugar donde, irónicamente, me siento todavía peor.

Era una situación esperada. Sabía que tras la subida vendría la caída. Y ahora que estoy aquí, es difícil de soportar. Solo me queda un consuelo frío: "Al menos es mejor que estarla 'embarrando' por estar acelerado".

Incluso escribir estas líneas me ha costado una dificultad inmensa. No tengo ganas de hacer nada. Solo lo hago con la intención de dejar un testimonio, una ventana a cómo se siente uno de los polos de este desbalance: las diversas y agotadoras facetas de este problema.

Afortunadamente —y esto es un "afortunadamente" amargo— tengo a quién echarle la culpa: A mi problema mental. No a las circunstancias, no a las personas que me rodean, y, lo más importante, no llego al abismo de pensar que mi vida es una desgracia completa que no merece ser vivida. Esa es una línea que he visto cruzar a otros y que, en el pasado, yo mismo contemplé cuando no entendía mi dolencia. Hoy, el diagnóstico, por duro que sea, actúa también como un salvavidas conceptual ,sin embargo, tras todo este proceso de reflexión, tras encontrar la explicación lógica, la realidad persiste: Sigo sintiéndome mal. Muy mal.  Sé que esto es pasajero, pero ese conocimiento no apaga el dolor.  Solo el tiempo, permitirá que cambie los sentimientos que ahora tengo.

Hago este esfuerzo de escribir desde el fondo, con fuerza titánica, que es en sí mismo un acto de resistencia. Este post no es una reflexión en frío, sino un mapa dibujado desde el territorio hostil. Sirve para que quien lo lea y no lo viva, pueda acercarse a comprender; y para quien sí lo viva, pueda sentirse menos solo en su propia batalla silenciosa contra la gravedad del alma.



martes, 24 de febrero de 2026

Cada vez estoy más retirado de las drogas

Últimamente casi no tomo drogas, solo tomo de forma continuada un compuesto para controlar la presión arterial, respecto a medicamentos para el tratamiento del trastorno bipolar llevo ya bastante tiempo sin tomar nada.




Mi trastorno bipolar no se ha ido, sé que no se irá nunca, porque es una parte de mi forma de ser, es una condición intrínseca que se tiene; que al no ser una enfermedad, no es curable.


El trastorno bipolar no se considera una enfermedad según la opinión de algunas personas entre ellas algunos psiquiatras reconocidos mundialmente.

Para lo que estoy hablando cuando digo drogas me refiero a compuestos que se toman para cambiar el funcionamiento físico del cuerpo, entre las drogas hay unas recetadas, como también otras que se toman por recomendación de otras personas o porque además tienen efectos "recreativos".

También ando retirado de este espacio, antes publicaba más de seguido, como tambien que tenia mas visitas y tenía comentarios, ahora todo se ha venido abajo, ya no he vuelto a tener entradas que  logren una buena visibilidad, esto se lo debo entre otras cosas a que este tipo de espacios son poco vistos últimamente, lo que funciona son los video blogs y los podcasts, toca pasar al formato de video y dar tu imagen plena o trabajar como guionista para que otra persona sea la que de la cara; ahora se puede y voy a ver cómo lo hago para presentar videos con las caras de otras personas o de avatares, voy a ver como me vuelco a un formato de estos.

Dentro de lo que quiero ser esta no ser visto en público como un afectado de trastorno bipolar para que me encasillen en esto, quiero conservar mi perfil anónimo, aunque acá puede que utilice mi nombre este es un genérico que muchos pueden tener, tengo un caso de una amiga que tiene un hermano que tiene mi mismo nombre, mi hermana tiene el mismo nombre de mi amiga sin que seamos familiares cercanos y esto en un pequeño pueblo, que se puede decir de una zona mas grande o de un país o del mundo.
Tengo 59 años y estoy dando cambios a mi vida.

Este 2026 cumpliré cinco años de relación sentimental.

De nuevo tengo un hogar más o menos común, el de dos personas maduras que van a convivir, donde se estará el uno para el otro, sin tener obligación con niños pequeños, entre otras cosas en comun tenemos 4 hijos y 3 nietos los cuales no son una obligación si no en gusto cuando se puede compartir con ellos.

Espero y esto lo vislumbro que respecto a mi nueva forma de vivir, esta va a ser mejor para sobrellevar mi condición de bipolar, ya con mi madurez, he comprendido mejor que es lo que me pasa y que he aprendido a lo que se puede decir sobrevivir con mi trastorno bipolar. Mi pareja que sabe de mi condición, me comprende y hasta el momento me ha acompañado de buena manera en las veces que no he estado tan normal, aunque no he tenido crisis, ni tampoco situaciones donde se generen problemas fuertes por mi forma de ser bipolar.

La vida es linda unas veces vivir es sencillo y otras veces se pone difìcil, considero que en este momento el destino me sonríe y me da la oportunidad de vivir de nuevo en compañía, estoy dando todo para que las situaciones en pareja funcionen.


miércoles, 31 de diciembre de 2025

Mi portada según chat gpt

Ahora todo se hace con la ayuda de la IA, yo como muchos estoy tambien entrando en esta cuestión, entonces le pregunte a la IA chat gpt cual seria una entrada de portada para mi blog y me redacto lo siguiente:


Unbipolarmás

Este no es un blog de autoayuda.

Tampoco es un manual médico.

Es un lugar donde se escribe desde la herida.

Nace de la experiencia personal de vivir con trastorno bipolar, pero no pretende representar a todos, ni dar respuestas universales. Aquí no hay fórmulas, hay palabras. No hay certezas, hay dudas, memoria y contradicción.

Escribo desde lo vivido: hospitalizaciones, medicación, crisis, momentos de lucidez y de oscuridad. Escribo también desde la reflexión, la crítica al sistema psiquiátrico cuando duele, y desde la literatura cuando la realidad no alcanza.


¿Qué encontrarás aquí?

Básicamente experiencias personales.
  Textos escritos desde la vida real, sin edulcorantes.

Reflexiones y pensamiento
  Sobre la locura, la normalidad, el estigma y la sociedad.

Psiquiatría y medicación
  Opiniones y vivencias personales, no verdades absolutas.

Textos literarios
  Relatos y prosa donde la frontera entre realidad y ficción se diluye.

Algunos textos son duros. Otros, silenciosos. No todos buscan gustar; muchos solo buscan decir.

---

Que no encontraras aqui

Atención médica ni psicológica.
    Mis palabras nacen de una experiencia individual y no soy una persona profesional en lo mental, 
Si estás en crisis, busca ayuda profesional o de emergencia en tu país.

---

    ¿Por qué “Un bipolarmás”

Porque no soy un diagnóstico.
Porque no soy un caso clínico.
Porque no soy una estadística.

Soy uno más entre muchos que piensa, siente, escribe y resiste.

Si llegaste hasta aquí, quizás no estás solo, pero tampoco se pretende atenderte como un medico.

sábado, 23 de agosto de 2025

Una pagina de mi diario bipolar: Estable de nuevo



**Estable de nuevo, o eso creo**

Doy por terminada esta serie de escritos personales sobre lo que siento en esta etapa de mi vida y sobre cómo he manejado los altibajos emocionales de estos últimos días.

Siento que ya no estoy deprimido como antes, pero tampoco reboso de alegría; por lo tanto, puedo decir que tampoco he caído en la manía. He logrado dormir bien a pesar de no tomar somníferos y me levanto sin esa molesta pesadez que me provocaban.

A mi alrededor, aunque no todo es color de rosa, vivo la vida a mi manera y creo que soy objetivo con mis sentimientos en este momento. Me encuentro inmerso en la cotidianidad de mi relación familiar, lo que genera una sensación de tranquilidad, aun con la carga de las obligaciones diarias. Hasta ahora, estas me gustan y he podido cumplirlas.

Tengo ocupaciones que me llenan el tiempo; laboralmente estoy copado y, además, recibo una buena remuneración económica sin que esta sea exagerada. Es mucho menor a la que recibía cuando tenía un trabajo formal a tiempo completo, pero la situación de mi entorno es complicada y esta es la opción disponible.

Esta situación que he relatado en las últimas entradas es muy común en mí y se repite constantemente: a veces de manera muy sutil y otras con mucha fuerza. Últimamente, he sentido estos desbalances más amortiguados.

A pesar de haber sido afectado por el trastorno bipolar, mi forma de ser o sentir no ha cambiado mucho. Tengo una personalidad muy propia, y lo que hace mi condición es distorsionar la manera en que expreso o siento emociones como la alegría o la tristeza cuando estoy desbalanceado. El resto del tiempo, soy como cualquier persona sin el trastorno: siento las emociones y las expreso como corresponde.

miércoles, 2 de julio de 2025

La Pandemia: Reflexiones de lo que fue mi encierro

  Durante el transcurso de la pandemia global de COVID-19, cada habitante de este planeta experimentó sus impactos.


Imagen descargada de la red DRA



  En este artículo, compartiré percepciones y opiniones sobre esta experiencia singular, según la opinión de otras personas este artículo se podría considerar fake news, sin embargo, aclaro que no lo presento como una noticia sino como una opinión personal, es posible que muchas de mis apreciaciones estén equivocadas o sean erróneas, pero es la forma en que yo experimente lo que se vivió en esos momentos y considero que puede estar influenciada en mi forma bipolar de ver las cosas.








    Los que hoy (siglo XXI de la era cristiana) habitamos el planeta tierra sobrevivimos a una situación de crisis de salud que afectó a casi todos los aspectos de la sociedad, la cual se denominó pandemia, para mi opinión no fue muy claro lo que realmente sucedió, ni el por qué, se me dijo y parece que es lo que uno debe creer: Fue una situación de origen natural, que para protegernos tuvimos que someternos a estrictos controles a la movilidad, agradecer además por ello; esta situación implicó estar mucho tiempo encerrados, evitando al máximo el contacto con las demás personas, estando constantemente en un estado de miedo porque nos podían pegar la peste y era muy probable de que nos íbamos a morir.

    Haber vivido en esta situación de estrés constante no fue favorable para la mayoría de las personas, ya que debido a la pandemia estuvimos encerrados, en mi caso pienso que fue una situación bastante traumática, pues al sufrir de trastorno bipolar esta situación podría haberme disparado una crisis, de pronto si me afectó mentalmente, pero considero no me generó una crisis mental de mi bipolaridad.


    Que un virus cause enfermedad y muerte considero que es algo comprobado científicamente, que es muy contagioso también, sin embargo, considero que lo que nos ocurrió en esta pandemia podría hacer parte de un plan macabro de un grupo secreto de personas que tienen el control mundial y es tan secreto que no se sabe quiénes son, tampoco se tienen mayores indicios al respecto porque sino, no sería secreto, además, para mi fue muy claro que existió durante el periodo de esta pandemia una gran manipulación de la información, opino que el objetivo principal de esta situación sanitaria fue mayoritariamente limitar la movilidad, mantener a la gente aterrorizada y por esta situación encerrada, logrando así dañar la economía de regiones enteras, esta situación económica afectó principalmente a pequeñas y medianas empresas, mientras que algunos grandes conglomerados económicos obtuvieron beneficios, lo que se ha hecho con esta situación es desinflar una burbuja económica la cual existía a nivel mundial, lo que provocó una renovación financiera sacando a flote principalmente a las empresas que colaboran y sostienen las formas de poder mundial actualmente, pero a la vez hundiendo una gran cantidad de empresas y personas que no hacen parte de los principales conglomerados económicos, que pagaron los platos rotos de esta situación, mejor dicho se logró salvar la economía mundial actual que beneficia en mayor medida a un pequeño porcentaje de los humanos, a cambio de hundir la economía y la salud de la mayoría de las personas que habitabamos en el planeta para esta época y realmente no es mucho lo que los afectados pudimos hacer al respecto.


   Espero que en este momento (julio del 2024) el planeta este en el final de esta llamada pandemia, las pandemias o lo que antes se denominaban como: “Pestes”, son fenómenos naturales que se repiten constantemente en la historia de la humanidad, para mi parecer cada epidemia que sucede a medida que avanzan los años es cada vez menos catastrófica que la anterior, sin embargo, esta última la denominada gripa de finales del 19 o la innombrable, me ha tocado vivirla en vivo y en directo y así ha sido para la mayoría de los humanos que estamos vivos en el año 24 del siglo XXI de la era cristiana.


   Esta peste del COVID 19 fue: Manipulada, exacerbada, sobre dimensionada, exagerada etc..., dado que sus consecuencias en la perdida proporcional de vidas humanas han sido mucho menores que otras anteriores, siendo que esto era previsible desde el comienzo de la pandemia, sin embargo, debido a intereses no muy loables de algunas personas, mediante los medios de comunicación modernos como pueden ser en parte las redes sociales, la mostraron como la mas grande y peligrosa; calando un mensaje aterrador en nuestro inconsciente, haciéndonos vivir unos días terribles como nunca antes no nos había tocado vivir.


   Para mi parecer lo real es que la humanidad hace ya cierto tiempo ha podido evitar tanta pandemia y cuando inevitablemente se presenta una, el manejo que se le da ha logrado que los daños no sean tan catastróficos y si a muchos les ha parecido que esta iba ser el final del mundo, el apocalipsis, la gran crisis de salud de la humanidad, realmente esta puede ser considerada un mal menor si se compara con otras, digamos la peste negra, no puedo negar que la pandemia sobre la que estoy hablando fue causada por un virus real y contagioso que provocó enfermedad y pérdida de millones de vidas a nivel mundial.

 
   Los conocimientos científicos actuales han demostrado claramente los mecanismos de transmisión de las enfermedades contagiosas que pueden causar los virus, también puede detectar con una gran aproximación la presencia de los virus en las personas, que las vacunas pueden mitigar los daños que provocan al enfermar las personas, además se está muy cerca de conocer tratamientos donde se puede evitar complicaciones o la muerte de las personas infectadas relativas a este virus del COVID 19, en concreto; esto no se conocía en la antigüedad, cuando las personas morían en cantidades de pronto menores en cifras totales pero mucho mas grandes en términos porcentuales, sin saber ni como, ni cuando las personas se contagiaban, no se tenían tratamientos efectivos, no se sabía de protocolos para evitar tanto contagio, ni se tenía la posibilidad de producir una vacuna para evitar que una vez se contagie la persona los daños fueran menores y controlables, pienso que en esta oportunidad fue mas el miedo el cual pienso causó muchos mas daños que los causados por los que sufrieron por la enfermedad, no se puede negar mató a mucha gente, millones dentro de los ocho mil millones de humanos, pero porcentualmente el daño se puede decir hasta el momento ha sido relativamente bajo.


   Yo soy un sobreviviente de esta pandemia, como lo somos la mayoría de las personas que seguimos con vida en este momento, todo ha de continuar, lo pasado no tiene vuelta atrás.


   Para terminar aclaro de nuevo que: Este artículo representa una reflexión personal y bastante subjetiva sobre la pandemia de COVID-19, basada en mi experiencia y percepción individual. Invito a los lectores a considerar diversas perspectivas y a continuar informándose a partir de diferentes tipos de fuentes.

viernes, 25 de abril de 2025

De la euforia al vacío: Por qué no creo en las enfermedades mentales

De pronto se puede decir que soy "un tipo raro", pero no, me considero una persona común, aunque con emociones más intensas. Como decía Poe: "Aquellos que sueñan de día conocen muchas cosas que escapan a los que sueñan solo de noche". No, no soy un enfermo; simplemente pertenezco a un grupo minoritario que experimenta la vida con mayor profundidad.


En ocasiones, mi estado emocional se altera: Paso por unos días donde llego a sentirme muy feliz, acelerado, ansioso, quiero hacer muchas cosas al mismo tiempo, siento que soy bueno para todo, siento que me vuelvo inflexible o mejor dicho terco, me gasto hasta el último peso, veo todo color de rosa, me enamoro y enamoro fácilmente; luego hay otros días donde me siento muy bajo de ánimo, no quiero ni salir de casa, todo es de color gris, nada me gusta, siento que no soy querido por nadie y por lo tanto no quiero ver a nadie, solo quiero estar recostado o dormido, no me importa lo que los demás hagan o dejen de hacer, mi estado de ánimo es como de una tristeza infinita. Esto que siento se ha denominado por parte de algunas personas como una enfermedad mental y la llaman psicosis maniaco depresiva o bipolaridad pero no la considero una enfermedad como tal, mas bien es un estado alterado, un problema mental o si mucho un trastorno mental.

Como se siente al ser intenso



No creo en el concepto de "enfermedades mentales". Para mí, una enfermedad requiere:

  1. Causa física demostrable.

  2. Síntomas claros y consistentes.

  3. Tratamientos con base científica.

Prefiero términos como "problemas" o "trastornos" mentales, ya que lo psicológico no cumple con estos criterios de enfermedad por lo tanto, considero, los desbalances emocionales son respuestas extremas de algunas personas ante situaciones complicadas del devenir de la vida, no son patologías médicas.

jueves, 5 de diciembre de 2024

Sobrellevando mi problema mental sin medicamentos

Sobre mi situación actual he hablado en mis últimas entradas, la cual ha ido cambiando y se puede decir que estoy mejor desde los diferentes aspectos de mi vida.

Ya estoy un poco más maduro (para el 2024 tengo 58 años), estoy completando seis décadas de vida, tengo una estabilidad financiera y de nuevo he logrado estar en una relación sentimental donde me siento pleno.  Pero, como el tema principal de este blog es hablar sobre el trastorno bipolar pues presentaré mi situación respecto a este.




Puedo afirmar que llevo alrededor de varios años sin tomar medicación constante, para lograr vivir bien aun padeciendo trastorno bipolar y poder interactuar de forma normal ante las demás personas he mantenido con autocontrol los inconvenientes que mi condición provoca, realizo mis actividades cotidianas de forma estructurada para estar equilibrado respecto a mis emociones, esto con el fin de evitar subidas y bajadas de ánimo, sin embargo, presento cambios en mi estado de ánimo que de pronto pueden ser muy similares a lo que puede sentir una persona sin mi condición, aunque en varias oportunidades siento que estas sobrepasan la normalidad; entonces para que en mis subidas realice pocas acciones, que sean adecuadas y no tome malas decisiones, para que luego en mis estados bajos realice acciones adecuadas y tome decisiones acertadas

Para lograr el autocontrol a que me refiero tengo que estar constantemente evaluando los resultados de lo que hago y tengo que afrontar lo que se siente cuando mis emociones se alborotan, esto implica que en mis subidas pueda sentirme bien pero ser consciente que debo evitar seguir subiendo, que debo parar, no debo tomar decisiones apresuradas, no crear situaciones que puedan afectar negativamente a otros, en el otro extremo cuando baja mi animo aunque puedo sentirme mal, ser consiente que no es el fin, que es un estado indeseable pero se puede vivir, se que debo realizar mis actividades aun sin tener muchas ganas de hacerlas, se que en estado bajo al ser demasiado crítico puedo y debo tomar decisiones, no debo crear situaciones que puedan afectarme negativamente, no debo aislarme de las otras personas, no debo pensar o creer que los demás están en mi contra o que tienen la culpa de lo que me esta pasando y antes tratar de relacionarme aunque me cuesta dificultad.


Cuando estoy en un estado que llamaré anormal o alterado debo luchar contra los fantasmas, aunque los sienta presentes entender que estos no existen que aunque mis sentimientos no son lo que deben ser poder actuar de forma adecuada mientras regreso a un estado normal.

Respecto a los medicamentos considero que estos tienen su utilidad, no soy negacionista respecto a su funcionamiento pero no estoy de acuerdo con la forma actual de prescribirlos.

Soy consciente que mi autocontrol puede fallar y en este caso acepto que puede ser útil tomar medicamentos, por eso a mi alrededor tengo personas las cuales me conocen porque han vivido conmigo en mis estados alterados o personas que no lo han vivido pero que les hago saber lo que son estos estados y que en caso de que llegue a un estado de descontrol ayudarme y aun en contra de mi voluntad frenarme; para eso están unos medicamentos que tengo a mano y puedo tomar en caso de ser necesario, aclaro que es en contra de mi voluntad pero cuando estoy realmente en un estado alterado, no en contra de mi voluntad de cuando estoy equilibrado que es casi siempre.

Aplicando esto que he escrito antes es que últimamente he podido vivir como una persona cualquiera, a pesar de aceptar que tengo trastorno bipolar o un problema mental que se asimila a lo que se denomina como bipolaridad, se que esta condición estará permanentemente presente, aunque a veces pueda sentirme también en estado de normalidad.

viernes, 8 de noviembre de 2024

De nuevo suspendiendo los medicamentos

Después de llegar a una estabilidad en mis emociones, veo la necesidad de poder rendir mejor en mi vida diaria, he tomado de nuevo la decisión de suspender las medicinas, de todos modos la suspensión la hago de forma paulatina, para que mi organismo no se descompense de forma inmediata, para que pueda alcanzar una normalidad en la forma de comportarme, a la vez sentir que soy yo mismo, sin estar afectado por las sensaciones que  me inducen los medicamentos.




Esto de dejar los medicamentos para una persona, que como yo ha sido catalogada como afectada por un trastorno mental, es una situación complicada, ya que muchos consideran no es buena, es la opinión de casi todos los psiquis, la familia y otras personas que saben que uno tiene problemas mentales, es difícil, pero resulta que para mi concepto y para mi caso es algo que es necesario para poder rendir adecuadamente en el aspecto laboral; cuando se está medicado uno está calmado y es lo mas parecido a una persona normal, sin embargo, es muy complicado hacer todas las cosas que puede hacer una persona promedio, como ser productivo laboralmente, los medicamentos que estoy tomando hacen que este demasiado tiempo durmiendo y si no es durmiendo, bastante apagado y somnoliento, siento que no puedo fluir en mi vida diaria, cuando los dejo veo que puedo producir mejor aunque a veces puedo acelerarme, que es lo que tendría que saber manejar sin medicamentos, además de poder dormir lo suficiente, para lograrlo tengo que apegarme a llevar una vida muy juiciosa, ordenada, que puede ser aburrida para muchos y también en algo para mi, sin embargo, es preferible a tener una existencia afectada por los efectos de las drogas psiquiátricas recetadas.

Para poder sobrellevar mi vida viviendo en sociedad, debo autocontrolar mis emociones y  comportarme de forma normal aun sin tomar drogas, para esto debo apegarme a unas rutinas diarias y estar analizando mis emociones, tomo esta decisión además porque he sentido que estoy estabilizado, no estoy tomando la decisión de dejar los medicamentos cuando estoy en esa etapa de sentirme bien y que soy capaz de cualquier cosa, en este momento no me siento tan  feliz, estoy mas bien algo bajo de emociones pero muy aterrizado y llevo algo de tiempo así, en mi situación no cuento con nadie que avale esta situación; en otras oportunidades he dejado los medicamentos psiquiátricos, logrando hacer las cosas como las pueden hacer las personas normales, el inconveniente viene después cuando de nuevo llego a una etapa de desbalances y que puedo perder el control de mis actuaciones, para esto pueden pasar varios días, meses y hasta años, últimamente como en las veces anteriores, cuando veo señales de alarma principalmente que dejo de dormir un mínimo número de horas y siento que me acelero mas de la cuenta, ahi de nuevo vuelvo a tomar medicinas que me frenan y me ponen lento pero que tomo antes de que la situación me cause problemas fuertes, he logrado evitar problemas graves y poder vivir mejor las etapas que logro ser yo mismo sin tomar medicinas, y cuando decido de nuevo tomarlas lo único que me pasa es que de nuevo me vuelvo lento y rebajo mi capacidad productiva al mínimo, pero prefiero esto a desbocar mis emociones y tener problemas con mi entorno, esta situación la he manejado así en los últimos años, en los cuales pienso he podido vivir de buena forma aunque no me haya sentido todo el tiempo bien.

Digo porque si es de sentirme bien todo el tiempo, esto lo puedo lograr mejor con las drogas psiquiátricas las que me hacen estar muy calmado todo el tiempo y hace que no me preocupe mayor cosa de lo que me esta pasando alrededor, la vida pasa entonces de forma mas fácil y se puede tener una sensación de felicidad, pero cuando reflexiono veo que esto no es una existencia plena, el dejar los medicamentos y poder vivir acoplado dentro de mi entorno social implica un gran esfuerzo, sin esa sensación de felicidad.

El poder producir y vivir sin tomar medicinas psiquiátricas durante largos períodos es algo que he logrado varias veces, donde mi vida no ha sido fácil, pienso que tampoco lo es para una persona promedio, reflexionando veo que en esos momentos he vivido de forma plena, donde el diario vivir es complicado pero siento que ha valido la pena este esfuerzo.







jueves, 3 de octubre de 2024

Delirio

  Delirio de Laura Restrepo, narra de una forma muy realista las euforias y las melancolías de Agustina Londoño quien es la protagonista de la novela.

 
   Este libro me gustó, lo leí hace poco, soy dado desde mucho antes de saber exactamente como se denomina técnicamente al problema que sufro, leer libros sobre personajes o de escritores que sufren de problemas mentales, sobre todos los similares a la dolencia que tengo. Creo que, por eso me han gustado los libros de Poe, Hemingway, Virginia Wolf, Dostoyevsky y en este caso la Novela Delirio desde la vez que lo vi en una vitrina de una librería, me interesó por el título y por las referencias que tenía de Laura Restrepo.

   Delirio es para leerlo, disfrutarlo, y sacar muchas conclusiones de él; se trata de la vida de una pareja en la cual uno de los integrantes sufre de una dolencia mental que  entra y sale de delirios; la otra sobrelleva el problema sin saber muchas veces que hacer, perdido entre los problemas de pareja, de la relación con las familias de cada uno, sobre todo la relación con la familia de la afectada por el problema mental. 


   Muestra el sufrimiento del paciente mental como de su pareja y su movimiento en el entorno que muchas veces no ayuda, no es una novela rosa pero tampoco es cruel, es más bien algo del realismo magico de la cruel Colombia.


 

 



viernes, 10 de mayo de 2024

¿Cómo se siente enloquecer de repente?

  Como se siente enloquecer de repente (tuve a un episodio psicótico).

  Antes de aparecer la internet y tener la posibilidad de autoetiquetarme como bipolar y escribir en este blog sobre trastorno bipolar; llamaba "mi problema mental" a mis desbalances de ánimo y de mis emociones cuando sentía que no eran normales, básicamente en esos momentos estoy hablando antes del año 2005, sentía que en una oportunidad me había enloquecido, cuando tuve condiciones bastante estresantes, además que me sentía desadaptado en la sociedad.




 Tenía 16 años cuando para mi parecer llegué a una locura temporal o lo que para los psiquiatras se define como psicosis o delirio; cuando tuve una situación bastante estresante, lo que sentí fue llegar a un estado de clarividencia, donde descubro cosas que han estado al alcance de mi conocimiento, pero que no había captado antes por no analizarlas bien, sin embargo, son tantas y de tantos aspectos al mismo tiempo, que termino abrumado. 



   Es como cuando uno está en un sueño que vislumbra y descubre todo, pero estando despierto; de ahí que Poe lo describa dentro de su forma poética al decir: "Aquellos que sueñan de día conocen muchas cosas que escapan a los que sueñan sólo de noche",

  Para algunos o muchos de los psiquiatras modernos, esto que he estado diciendo es un síntoma de trastornos mentales, pero a diferencia de un sueño donde uno interactúa con seres que uno mismo ha creado, cuando se esta despierto se interacciona con seres reales y choca muchas veces con ellos, porque mucho de lo que uno hace esta en contra de las normas y digo normas refiriéndome a lo que la mayoría hace.


jueves, 2 de mayo de 2024

Otra página de mi diario bipolar

Hoy es 25 de abril de 2024

Estoy algo acelerado, lo que en términos de bipolaridad significa que estoy hipomaníaco,  

En este momento me siento bien en parte por la hipomania pero también porque considero  que estoy bien en otras aspectos de mi vida después de haber superado una etapa de fuertes cambios, donde tuve que sufrir y afortunadamente superar una tragedia familiar, siento que estoy llegando a una etapa donde soy una persona más madura (que en términos coloquiales significa que estoy más viejo), la pasada semana cumpli 57 abriles, sin embargo, me siento joven aún (joven de espíritu). 




Sigo conviviendo con mi problema mental, considero que en buenos términos, se que lo que tengo no es una enfermedad, pero sí una condición que he llevado y llevaré durante toda mi vida.

Estoy en una etapa de vida donde todavía puedo ser productivo laboralmente, puedo aportar así no sea mucho a esta sociedad a la vez que obtengo  los recursos para mi presente, pero también para mi futuro, en este momento estoy organizado en un poblado mediano y dedico mi tiempo a labores productivas a las cuales no dedico tanto tiempo como antes, lo que me ayuda a que no tenga tantos desbalances, pues algo que provoca a veces que no podamos estar tan estables es la presión laboral y cuando producir se vuelve prioritario es necesario trabajar fuertemente y estar sujeto a un estrés constante.  

De nuevo estoy en una relación sentimental, hace 6 meses  estoy conviviendo con mi pareja actual, me siento muy bien con ella; es un encuentro de personas de mediana edad, donde cada cual por su lado tuvo familia al estilo tradicional y en estos momentos quiere de nuevo tener ese gusto de estar enamorado y pensar que la otra persona puede ser la compañía para los próximos años, no tenemos pensado tener hijos en común, pues ya se tuvieron y se piensa en un hogar de dos viejos en compañía de animales, visitando o siendo visitado de cuando en vez por personas allegadas (familia y amigos).

Se que debo ser y sentirme útil, ya que es lo que lo mueve a uno a vivir, pero por mi condición mental y de edad se que no puedo trabajar con la capacidad que tenia en años anteriores, tambien no requiero de obtener muchos recursos económicos pues no tengo personas que dependan económicamente de mi.

En este momento estoy de nuevo cayendo en las drogas (medicamentos psiquiatricos), últimamente he tenido muchos altos y bajos de seguido, lo que los psiquiatras denominan ciclado rápido, por esto estoy pendiente de volver a un psiquiatra a que me formule de nuevo, mientras tanto estoy retomando mi última fórmula, que consiste el ValcoteR de 500 y quetiapina lo cual en mi vez anterior me funcionó de una manera aceptable ya que me regula el ánimo por lo bajo.



miércoles, 20 de septiembre de 2023

Como ha afectado a muchas personas la definición actualizada del trastorno bipolar


Como ha afectado a muchas personas la definición actualizada del trastorno bipolar

Las características que definen en este momento el problema mental, el cual creo padecer: Trastorno bipolar, son demasiado amplias y ambiguas, como tal han permitido a muchas personas identificarse con él, por lo tanto es posible que la gran mayoría de los diagnosticados (se dice que pueden ser del 5% y algunos dicen que puede llegar hasta el 24%). entren a ser víctimas de una “enfermedad creada”, para que sean grandes consumidores de psicofármacos, en muchas oportunidades las características de la enfermedad trastorno bipolar son producidas por los propios psicofármacos, en muchos de los casos cuando la persona se convence de que es un enfermo mental se convierte verdaderamente en eso y se ha conseguido otro gran cliente para la industria farmacéutica.

En mi caso considero que mi problema mental no es una enfermedad, porque no tiene su base física comprobada, mejor debería llamarse trastorno maníac0-depresivo, que es el que afecta a una real minoría, la antigua denominación del trastorno bipolar, trastorno maníaco depresivo, antes de la popularidad que ha tenido la etiqueta del trastorno bipolar según estudios antiguos era de menos del 0,5%. 

Considero para mi problema mental que los síntomas aparecieron de forma espontánea, con unas características muy fuertes, que se pueden considerar graves y determinantes, se puede decir que es entrar en un estado de locura temporal, pero en la cual la persona vuelve a estados de equilibrio cercanos a la normalidad, tome o no medicamentos, esta condición no tiene cura, sin embargo, estadísticamente se tiene correlación de que los psicofármacos tienen altas probabilidades de ser de ayuda, sobre todo como control de sus fuertes síntomas en los periodos de crisis graves, ya que ayuda a pasarlas modulando las afectaciones a otros o las afecciones propias.

Concuerdo con lo que plantea el psiquiatra Javier Álvarez: "La idea es, por lo tanto, hacer una psiquiatría diferente, en la que tratemos de medicalizar o patologizar al mínimo. Utilizar los fármacos solo en los casos en que sean imprescindibles, en esos casos hacerlo en las dosis justas, en los momentos justos y durante el tiempo justo" lo anterior hace parte de la entrevista dada a la revista Cuerpomente titulada La base científica de la psiquiatría es casi inexistente.

Para mi opinión los psicofármacos para los de nuestra condición: Reales maniaco-depresivos tienen su utilidad, análogamente a la utilidad que pueden tener digamos los antigripales, los cuales no curan la gripa, pero si la hacen más llevadera, para mí concepto el resto del tiempo podemos actuar como cualquiera y fuera de las crisis algunas medicinas nos pueden más bien afectar, pues no considero que ayuden a prevenir las crisis y si se sufre con los efectos secundarios de estas medicinas.



viernes, 24 de marzo de 2023

Mi apreciación actual de la psiquiatría

 Yo no me considero antipsiquiatra radical, si soy un fuerte crítico de la forma en que un alto porcentaje de la psiquiatría actual trata a las personas que padecemos trastornos mentales, como también a personas que no los tienen, porque somos tratados como enfermos mentales.






 La causa principal del problema radica en el enfoque actual donde se ha creado un negocio que se basa en decir que muchas personas sanas sufren enfermedades mentales, que en algunos casos son parecidas a los trastornos mentales, pero que realmente no los sufren, si no que más bien tienen problemas de adaptación a la sociedad o tienen se puede decir problemas psicológicos pero que no tienen un trastorno mental y menos alguna deficiencia física en el cerebro, son personas normales a las que se ha convertido artificialmente en enfermos, etiquetándolas con supuestas enfermedades y tratándolos vendiéndoles una cura para enfermedades que no existen; por otro lado estamos quienes padecemos digamos que trastornos mentales o como yo lo defino tenemos problemas mentales que pueden ser graves o no tanto, que en algunos momentos hacen crisis, que nos complican la vida y que somos tratados de mala manera dándonos unas cantidades exageradas de medicamentos y donde muchas veces en vez de ayudarnos nos perjudican.

 Resumo mi apreciación en que la psiquiatría actual no busca ayudar a las personas con trastornos mentales quienes realmente somos pocos y que por tanto no somos negocio y si trabaja en un negocio bastante rentable que es definir que muchas personas sanas están sufriendo de enfermedades mentales que son inexistentes y se les vende una cura a unos costos elevados. 

 Yo considero que sufro de problemas mentales, pero no tengo deficiencias físicas en el cerebro, por esto puedo afirmar: "No soy un enfermo mental", si tengo y he tenido muchos problemas con mi adaptación a la sociedad, también puedo decir que sufro de un trastorno mental, por lo que me he etiquetado como un bipolar mas, adicionalmente me he clasificado como una persona que sufre del trastorno bipolar tipo uno o el antes denominado trastorno maníaco depresivo yo lo definí hace un tiempo como:

"Psicosis maniaco depresiva, Trastorno bipolar o lo que me afecta

Son dos estados opuestos de mi sentir hay unos momentos donde me siento feliz, acelerando, quiero hacer muchas cosas al mismo tiempo, siento que soy bueno para todo, siento que me vuelvo inflexible o mejor dicho obstinado, me gasto hasta el último centavo que consiga en estos días, veo todo hermoso, me enamoro y enamoro fácilmente; luego hay otros días que no quiero ni salir de casa, todo es gris, nada me gusta, siento que no soy querido por nadie y por lo tanto no quiero ver a nadie, solo quiero estar recostado o dormido, no me importa lo que los demás hagan o dejen de hacer, mi estado de ánimo es como de una tristeza infinita, pero que realmente no es tristeza si no depresión."

  A lo largo de mi vida he sido tratado con fuertes medicamentos como también he vivido sin tomarlos por lo que puedo dar una apreciación desde el punto de vista de mi experiencia y considero que los medicamentos me han ayudado en el control de mis crisis, pero que no me han servido como control diario a mi trastorno.

domingo, 25 de diciembre de 2022

Reflexiones sobre el blog

Desde hace ya un tiempo para acá veo que este espacio cada vez tiene menos audiencia, hay menos visitas a este blog, además casi no hay comentarios.





No es que este blog en algún momento  fuera viral, pero si tenía, creo yo, algo de difusión, en algunos momentos llegué a tener unas 20000 visitas al mes o de pronto algo mas, ahora estan alrededor de unas 1000 0 2000.

Los espacios donde uno se expresa sólo mediante la palabra han perdido audiencia y lo digo porque yo también he dejado de verlos, ya casi no leo artículos escritos, me dedico más a ver videos y algunos audios, es algo que no requiere tanta atención, además uno se va enganchando y después de ver uno sigue con otro y con otro.

Leer siempre me ha gustado, pero la modernidad nos lleva a utilizar otros medios y cada vez se lee menos, antes me leía varios artículos al día, de revistas, periódicos, también espacios en la internet como blogs, ahora lo hago mucho menos o casi no lo hago, asi mismo creo yo que esta pasando con otras personas, sin embargo, dar el salto a trabajar con formatos audiovisuales es algo mas complejo y requiere mas trabajo, un trabajo adicional a tener que plantear un tema y solo escribirlo que de por si es algo que requiere trabajo.

Por el lado de mi bipolaridad, pues esta esta ahí, considero que no soy enfermo mental, pero sigo con mi problema mental, son pocas las veces en que he sentido que no me esta afectando, los fantasmas a mi alrededor, o mejor dicho mi manera de ser bipolar siempre estará ahí, pero he aprendido a vivir bien y a comportarme de acuerdo con lo que se acostumbra para poder compartir socialmente con los demás, sin mayores inconvenientes. 

En estos momentos de nuevo he entrado en un estado de ciclado rapido, asi: Un dia arriba otro abajo, durante varios días seguidos hasta que logro estabilizarme durante un periodo de varios días donde estoy estabilizado pero algo abajo y es cuando considero que he llegado al estado preferible, claro que uno no se siente bien del todo pero soy objetivo en mis decisiones, aunque me cuesta trabajo hacer las cosas que tengo que hacer.

Dentro de este convivir actual, dentro de mi aprendizaje hecho no incluyo la medicación, acepto que ha sido un apoyo en momentos críticos y reconozco que me ha servido, pero en un día a día se convierte en otra carga, más que en un mecanismo estabilizador como dicen muchos. 

Estamos al final de un año más, viene el 2023 y continúo sobreviviendo con mi trastorno bipolar como también con mis otros problemas, además con mi forma de vida que puedo decir que es buena, he descubierto que puedo vivir de forma "normal" a pesar de una forma divergente de ser, ya he logrado mucho de lo que una persona puede o debe hacer, la vida la tomo de buena manera y considero tengo una vida feliz, dentro de lo que he podido, sin embargo, a veces me siento triste y/o tambien deprimido que son cosas muy parecidas pero diferentes, el mundo es cruel, para muchos es muy dificil, para mi ha sido complicado pero afortunadamente he podido llegar hasta acá y espero poder vivir plenamente más años, he aprendido muchas cosas entre otras a saber vivir siendo de una forma divergente de ser, de pensar, de actuar que no es la más común, pero que comparto con otros.

jueves, 20 de octubre de 2022

Otra pagina de mi diario bipolar


Las palabras de los psiquiatras son bastante fuertes, lo marcan a uno, considero que esto es debido a que en nuestra sociedad se les ha dado una gran autoridad, me estoy acordando de lo que me dijo el último con que estuve en tratamiento, de eso hace ya unos 2 años, me dijo: Debes seguir el tratamiento con dos medicamentos de estabilización; yo le dije que no lo haría, que eso si lo tendría en cuenta en caso de que me estuviera acercando a una crisis y que acudiré a ellos. 


  Yo este último tratamiento psiquiátrico lo tomé por recomendación de mi familia y esperando que en otra ciudad las cosas podían ser diferentes, pues en estos días cambié de residencia, aunque en el mismo país, porque era posible que podrían darme otras alternativas y las cosas podían ser diferentes, lo que se me planteó concordaba con lo que había hablado con los demás psiquiatras que me han tratado últimamente en otra ciudad; hubo eso si una una cosa que me dejo perplejo, el psiquiatra me dijo que le parecía admirable que en mi vida hubiera hecho tantas cosas y en términos generales hubiera tenido una buena vida, porque me comparó con otros pacientes con un cuadro parecido al mío, los cuales en su mayoría sus vidas habían sido y/o son calamitosas.


 Como lo he dicho antes no me considero antipsiquiatra radical, si soy un fuerte crítico de la forma en que la psiquiatría actual trata a las personas que padecemos trastornos mentales como también a personas que no los tienen, porque son tratados como enfermos mentales, donde se ha creado un negocio que se basa en decir que muchas personas sanas sufren enfermedades mentales, que en algunos casos son parecidas a los trastornos mentales, pero que realmente no los sufren, más bien tienen problemas de adaptación a la sociedad o tienen se puede decir problemas psicológicos pero que no tienen ninguna deficiencia física en el cerebro, ni tampoco se puede decir que tienen trastornos mentales, son personas normales a las que se ha convertido artificialmente en enfermos, etiquetándolas con supuestas enfermedades,  creo que hay personas que al igual a lo que me pasa a mi, sufrimos de trastornos mentales o como yo lo defino tenemos problemas mentales que pueden ser graves o no tanto, que en algunos momentos hacen crisis, que somos tratados de mala manera y donde muchas veces las medicinas en vez de ayudarnos nos perjudican.





Yo sufro de problemas mentales, pero no tengo deficiencias físicas en el cerebro, por esto puedo afirmar: "No soy un enfermo mental", si tengo y muchos problemas con mi adaptación a la sociedad, también puedo decir que sufro de un trastorno mental, por lo que me he etiquetado como un bipolar mas, adicionalmente me he clasificado como una persona que sufre del trastorno bipolar tipo uno o el antes denominado trastorno maníaco depresivo, esto lo digo porque he tenido varios episodios psicóticos o lo  que comúnmente se ha denominado ataques de delirio o de locura, en uno de ellos estuve encarcelado en un centro denominado clínica de reposo y también he vivido en estados de depresión donde todo es gris a mi alrededor y es como llegar a un estado de tristeza infinita.