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viernes, 11 de septiembre de 2026

Neutralizando el sufrimiento


Neutralizando el sufrimiento:

Cómo la medicalización de la angustia borra su significado y genera ganancias.


Introducción

Está es una traducción hecha con la ayuda Google y en la redacción con ayuda de ChatGPT con algunas correcciones mías para hacerla mas entendible, de un artículo científico escrito por la Dra Joanna Moncrieff.

En el artículo se aborda la evolución de la medicalización de la angustia a lo largo del tiempo y sus implicaciones. Se destaca que, a lo largo de las décadas, la generalización del uso de medicamentos de prescripción para los problemas mentales ha llevado a la creciente medicalización de la vida cotidiana, afectando la relación que las personas tienen con sustancias psicoactivas. Se ejemplifica con la historia de John Barton, un trabajador del siglo XIX adicto al opio, comparándolo con la situación actual en la que personas como él serían diagnosticadas con depresión y se les ofrecerían medicamentos como Prozac en lugar de opio.

El ensayo critica la creencia de que los medicamentos psiquiátricos pueden rectificar trastornos mentales al atacar un mecanismo subyacente, argumentando que esta idea ha contribuido a la desaparición de la comprensión anterior de las sustancias psicoactivas. Además, señala cómo las compañías farmacéuticas han promovido nuevos trastornos para ampliar el mercado de antidepresivos, como el trastorno bipolar.

La Dra Moncrieff destaca la contradicción en la percepción de las drogas, donde la medicación prescrita se considera aceptable, mientras que las sustancias recreativas son vilipendiadas. Se menciona la comercialización exitosa de antipsicóticos para la depresión y el trastorno bipolar, señalando las consecuencias graves de estos medicamentos.y en última instancia,  sugiere que las demandas y presiones de la vida moderna han contribuido a una sociedad donde la insatisfacción es generalizada, proporcionando un terreno fértil para la industria farmacéutica y las profesiones psicológicas.

Los párrafos anteriores presentan un resumen del artículo completo escrito como un paper científico, con las fuentes de dónde se basó para su escritura 




Joanna Moncrieff es una de mis referentes respecto a los conceptos sobre los medicamentos psiquiátricos; psiquiatra británica y académica conocida por su crítica a la medicalización excesiva de la angustia y la psicopatologización de problemas sociales. Ha abogado por un enfoque más crítico y contextualizado en el tratamiento de los trastornos mentales, cuestionando la idea de que los medicamentos psiquiátricos aborden problemas subyacentes específicos.

Moncrieff es profesora y jefa de la Sección de Psiquiatría Social en el University College London (UCL). Ha escrito numerosos artículos y libros que exploran temas relacionados con la psiquiatría y la medicalización, y su trabajo ha contribuido a debates críticos en el campo de la salud mental. Su perspectiva destaca la importancia de considerar factores sociales y contextuales en la comprensión y tratamiento de las dificultades emocionales y mentales

A continuación se presenta el artículo completo:


Neutralizando el sufrimiento:

Cómo la medicalización de la angustia borra su significado y genera ganancias.


@joannamoncrieff / 11 de marzo de 2014

  Las personas han usado sustancias psicoactivas para mitigar y amortiguar el dolor, la miseria y el sufrimiento desde tiempos inmemoriales, pero solo recientemente, en las últimas décadas, las personas se han convencido de que lo que están haciendo en esta situación se considera correctamente como tomar un remedio para una enfermedad subyacente.

  La generalización del uso de medicamentos de prescripción ha ido de la mano con la creciente medicalización de la vida cotidiana y la correspondiente pérdida de la relación anterior que las personas tenían con las sustancias psicoactivas.

   La novela de Elizabeth Gaskell, Mary Barton, iba a llevar originalmente el nombre del padre de Mary, John Barton,un obrero de fábrica adicto al opio (1); la novela describe la inimaginable pobreza y explotación del Manchester industrial que hizo del olvido inducido por el opio un atractivo escape, aunque Gaskell desaprobaba claramente la adicción de John, al lector no le queda ninguna duda de que el consumo de opio en la Gran Bretaña del siglo XIX era un síntoma de un profundo malestar social, John es una víctima de su entorno social, junto con el dolor abrumador de perder a su amada esposa, los cuales se cree que contribuyeron al declive gradual de John hacia el letargo y la beligerancia inducidos por las drogas.


  Hoy en día, John Barton sin duda sería diagnosticado con depresión, y se le ofrecería Prozac y Zopiclona en lugar de opio; Le dirían que aunque los "factores sociales" podrían haber precipitado sus sentimientos, sufría de un desequilibrio químico subyacente, que las drogas podrían ayudar a remediar. En lugar de tomar una sustancia con cuyas propiedades estaba familiarizado, por muy destructivas que resultaran, estaría tomando algo cuyos efectos en la psique humana nunca se han investigado adecuadamente y apenas se describen. Se desalentaría de evaluar cómo le afectaban las drogas, de averiguar si ayudaban o entorpecían sus actividades diarias, o si sus efectos eran agradables o desagradables. Además, al sugerir que el problema estaba en su cerebro, se le haría creer que las circunstancias en las que vivía y trabajaba, la pérdida de su esposa y la pérdida de su trabajo eran meramente detalles incidentales, y que desafiar su situación sería bastante inútil e irrelevante para su estado de ánimo. Cuando el primer lote de píldoras inevitablemente no lograba erradicar su desesperación, se le ofrecían otras curas milagrosas para mejorar o reemplazar las primeras.

  Los lectores de la versión moderna de Mary Barton no despertarían una ira e indignación justificadas por el estado de los pobres urbanos, como se pretendía que sucedieran los lectores de escritores como Gaskell y Dickens. Solo sentirían lástima por el desafortunado personaje cuyo maquillaje defectuoso lo llevó a su ruina.

  Hemos sido alimentados con un mito sobre la naturaleza de las drogas psiquiátricas durante décadas, el mito de que pueden rectificar los trastornos mentales al atacar un mecanismo subyacente. Nos han dicho que son tratamientos específicos, en la misma línea que la insulina para la diabetes, que actúan revirtiendo las anomalías que dan lugar a los síntomas de un determinado trastorno. A medida que esta idea se ha arraigado, hemos llegado a comprender cada vez más nuestros problemas diarios en términos de las sustancias químicas de nuestro cerebro (2), y en el proceso contribuye aún más a la desaparición de la comprensión anterior de la naturaleza de las sustancias psicoactivas y cómo modular estados psicológicos.

   Las drogas ahora se han dividido claramente en buenas y malas: la medicación prescrita que la gente debe tomar por muy mal que la haga sentir, y las sustancias 'recreativas' que son cada vez más ya menudo históricamente vilipendiadas (3). Al mismo tiempo que se les dice a las personas que no deben dejar de tomar su antidepresivo, se les recuerda constantemente los peligros del alcohol y el canabis. Se alienta a las personas a buscar supresores emocionales lícitos y recetados, pero se las menosprecia (y se las procesa si se trata de la sustancia equivocada) por buscar placer a través de medios químicos. El ciudadano moderno está atrapado en un flujo constante de mensajes contradictorios.

  David Healy ha descrito la transformación de los "nervios cotidianos" a principios de la década de 1990 a través de la comercialización de los nuevos antidepresivos inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) como Prozac y Seroxat (4). Problemas que antes se concebían como ansiedad, para ajustarse a los estereotipos retratados en la comercialización de las benzodiazepinas, comenzaron a entenderse como un trastorno del estado de ánimo, y la noción de 'depresión' se expandió para abarcar casi todas las formas de insatisfacción y descontento. Las compañías farmacéuticas tuvieron cuidado de comercializar su nueva gama de medicamentos para la depresión como medicinas, que funcionaban al revertir la bioquímica defectuosa del individuo. El tardío reconocimiento de que las benzodiazepinas inducían dependencia, junto con las críticas a su uso generalizado como un pacificador químico para el receptor sobrecargado o frustrado, generalmente femenino, había amenazado con desacreditar toda la empresa del tratamiento masivo de la miseria común o corriente. Los ISRS debían presentarse como algo diferente, como una cura nueva y milagrosa para una enfermedad de buena fe, una enfermedad que, por una misteriosa coincidencia, solo había sido plenamente reconocida cuando los ISRS entraron en escena. Así que las compañías farmacéuticas se dedicaron a comercializar la teoría de la depresión de la serotonina, arrasando con gran parte de las profesiones psíquicas, con solo unas pocas voces solitarias señalando tardíamente que el emperador estaba desnudo (5). como una cura nueva y milagrosa para una enfermedad de buena fe, una enfermedad que, por una misteriosa coincidencia, solo había sido plenamente reconocida cuando los ISRS entraron en escena. Así que las compañías farmacéuticas se dedicaron a comercializar la teoría de la depresión de la serotonina, arrasando con gran parte de las profesiones psíquicas, con solo unas pocas voces solitarias señalando tardíamente que el emperador estaba desnudo (5).

   El éxito de Prozac inspiró un frenesí de actividad, con empresas compitiendo por hacerse con una parte del enorme mercado de los antidepresivos. Cuando se saturó la capacidad de persuadir a las personas de que estaban deprimidas, se promovieron nuevos trastornos para atraer a más sectores de la población y extender las patentes de los nuevos antidepresivos. Trastornos como el trastorno de ansiedad social y el trastorno disfórico premenstrual fueron promovidos por campañas ostentosas orquestadas por empresas de relaciones públicas disfrazadas de organizaciones de base (6).

   A fines de la década de 1990, los fabricantes de antipsicóticos atípicos también comenzaron a fijarse en este mercado y se dedicaron a construir un problema esencialmente nuevo, que ocultaron bajo el antiguo concepto de "depresión maníaca" que se asimila al trastorno maníaco depresivo el cual es un problema mental grave. El nuevo pensamiento sugería que 'la depresión era sólo la mitad de la historia' (7) (P 190), y que los altibajos emocionales eran una condición patológica que se clasificaba bajo la rúbrica de 'trastorno bipolar'. Se alentó a las personas a monitorear sus estados de ánimo con "diarios de estados de ánimo" para detectar la condición, y hordas de personas comenzaron a identificar sus experiencias de esta manera, incitadas por el respaldo de celebridades como Stephen Fry.
 
   Eli Lilly obtuvo una licencia para el uso de Zyprexa en el trastorno bipolar I (el nuevo nombre para el antiguo concepto de depresión maníaca) en 2000, pero la población objetivo nunca fue el pequeño número de personas con esta condición rara y grave. El objetivo, como se revela en los anuncios y en los documentos internos filtrados conocidos como los "papeles Zyprexa", era la enorme población de personas que actualmente se identificaban como deprimidas, preocupadas, infelices, inestables o casi cualquier persona a la que se pudiera persuadir de que había algo malo en su vida (8).

'  Zyprexa equilibra las sustancias químicas que se encuentran de forma natural en el cerebro', se nos habla del nuevo éxito de taquilla de Lilly (9), una declaración que no ofrece indicios de las graves consecuencias metabólicas, el aumento masivo de peso y la reducción del volumen cerebral que puede producir la droga (10), o los grandes acuerdos que Lilly ha hecho con litigantes en Estados Unidos y Canadá (11). Lilly no está sola. Los fabricantes de Seroquel, otro antipsicótico 'atípico', también han posicionado su producto en el mercado de la depresión y el trastorno bipolar, asegurando con éxito que también se convierta en uno de los medicamentos más vendidos de todos los tiempos (12). La combinación de obtener licencias para condiciones vagas y fácilmente ampliables, con la comercialización ilegal para indicaciones sin licencia (13) ha asegurado que los antipsicóticos, una vez reservados para el tratamiento de los más gravemente perturbados, han escapado del asilo ahora metafórico y en la comunidad. Son el 'opio del pueblo' más nuevo.

    Es posible que las personas que viven en las sociedades occidentales ya no sufran las desesperadas privaciones materiales de personas como John Barton, sino las demandas y presiones de la vida moderna, la competitividad, la gestión del desempeño, la creciente inseguridad, la desigualdad, la constante transmisión de riqueza, extravagancia y poder en los hogares de la gente común, contribuyen a una sociedad donde todos se sienten inadecuados e insatisfechos, y nadie está seguro: terreno fértil para la industria farmacéutica y las profesiones psicológicas. Desde este punto de vista, la tragedia de John Barton fue que al vengarse del hijo del dueño del molino, dejó el sistema no sólo intacto, sino fortalecido. ¡Al menos no pensó que el enemigo era su cerebro!

    Este ensayo fue escrito por primera vez como un tributo al profesor Mark Rapley, QEPD, para una edición conmemorativa especial del Foro de Psicología Clínica.

Referencias

(1) Gaskell E. Mary Barton. Londres: Penguin Books; 1848.
(2) Rose N. Convertirse en sí mismos neuroquímicos. En: Stehr N, editor. Biotecnología, Comercio y Sociedad Civil. New Brunswick, New Jersey: Transaction Publishers; 2004. pág. 89-128.
(3) DeGrandpre R. El Culto de la Farmacología. Cómo Estados Unidos se convirtió en la cultura de drogas más problemática del mundo. Durham, Carolina del Norte: Duke University Press; 2006.
(4) Healy D. Dando forma a lo íntimo: influencias en la experiencia de los nervios cotidianos. Soc Stud Sci 2004 abril; 34 (2): 219-45.
(5) Lacasse JR, Leo J. Serotonina y depresión: una desconexión entre los anuncios y la literatura científica. PLoS Med 2005 Dic;2(12):e392.
(6) BI de Koerner. Trastornos hechos a la medida. Mother Jones 27 [julio/agosto]. 2002.
(7) Healy D. Mania: una breve historia del trastorno bipolar. Baltimore, MD: Prensa de la Universidad John Hopkins; 2008.
(8) SpielmansGI. La promoción de la olanzapina en la atención primaria: un examen de los documentos internos de la industria. Soc Sci Med 2009 Jul;69(1):14-20.
(9) Eli Lilly. Cómo funciona Zyprexa. www zyprexa com/schizophrenia/pages/howzyprexaworks aspx 2011 [citado el 25 de marzo de 2011]; Disponible en: URL: http://www.zyprexa.com/schizophrenia/pages/howzyprexaworks.aspx
(10) Dorph-Petersen KA, Pierri JN , Perel JM, Sun Z, Sampson AR, Lewis DA. La influencia de la exposición crónica a medicamentos antipsicóticos en el tamaño del cerebro antes y después de la fijación del tejido: una comparación de haloperidol y olanzapina en monos macacos. Neuropsicofarmacología 2005 Sep;30(9):1649-61.
(11) Boyle T. Acuerdo de demanda colectiva en drogas para la esquizofrenia. healthzone ca 2010 30 de junio [citado el 12 d. C. el 30 de noviembre]; disponible en: URL: http://www.healthzone.ca/health/newsfeatures/article/830750–class-action-settlement-in-drug-for-schizophrenia
( 12) Thase ME, Macfadden W, Weisler RH, Chang W, Paulsson B, Khan A, et al. Eficacia de la monoterapia con quetiapina en la depresión bipolar I y II: un estudio doble ciego controlado con placebo (estudio BOLDER II). J Clin Psychopharmacol 2006 Dic; 26 (6): 600-9.
(13) Departamento de Justicia de los Estados Unidos. La compañía farmacéutica Eli Lilly pagará un récord de $ 1.415 mil millones por la comercialización de medicamentos fuera de etiqueta. www.justicegov/usao/pae/News/Pr/2009/jan/lillyreleaase pdf 2009 enero 15:1-4.

viernes, 3 de abril de 2026

La Depresión Bipolar: Cuando la Tormenta llega sin Nubes

Cuando un bipolar siente la depresión, esta tiene una cualidad traicionera y paradójica. No surge necesariamente de un fracaso, de una pérdida o de una tragedia externa. A veces, llega en silencio, cuando se puede decir que todo esta en orden. No pide permiso, no da explicaciones. Simplemente se instala, desconectando la voluntad, tiñendo el mundo de plomo y dejando una pregunta cruel flotando en el aire: ¿Por qué me siento así?, Si cuando analizas lógicamente no hay razones para sentirse mal.








De nuevo me siento deprimido: Me siento profundamente mal, a pesar de que, al analizar mi situación con lógica, no encuentro una razón objetiva para estarlo.

Mis obligaciones me obligan a salir y a cumplir con mis tareas. Lo hago, pero es un movimiento por puro impulso, automático. Si dependiera únicamente de mi voluntad, no cruzaría la puerta en todo el día.

Todo es tan extraño. Hace apenas unos días, era otra persona. No podía estarme quieto, tenía ánimo para todo: para trabajar en varios frentes a la vez y, aún después de largas jornadas, para salir a buscar diversión. Ahora, en cambio, solo espero la primera oportunidad para tirarme en la cama, un lugar donde, irónicamente, me siento todavía peor.

Era una situación esperada. Sabía que tras la subida vendría la caída. Y ahora que estoy aquí, es difícil de soportar. Solo me queda un consuelo frío: "Al menos es mejor que estarla 'embarrando' por estar acelerado".

Incluso escribir estas líneas me ha costado una dificultad inmensa. No tengo ganas de hacer nada. Solo lo hago con la intención de dejar un testimonio, una ventana a cómo se siente uno de los polos de este desbalance: las diversas y agotadoras facetas de este problema.

Afortunadamente —y esto es un "afortunadamente" amargo— tengo a quién echarle la culpa: A mi problema mental. No a las circunstancias, no a las personas que me rodean, y, lo más importante, no llego al abismo de pensar que mi vida es una desgracia completa que no merece ser vivida. Esa es una línea que he visto cruzar a otros y que, en el pasado, yo mismo contemplé cuando no entendía mi dolencia. Hoy, el diagnóstico, por duro que sea, actúa también como un salvavidas conceptual ,sin embargo, tras todo este proceso de reflexión, tras encontrar la explicación lógica, la realidad persiste: Sigo sintiéndome mal. Muy mal.  Sé que esto es pasajero, pero ese conocimiento no apaga el dolor.  Solo el tiempo, permitirá que cambie los sentimientos que ahora tengo.

Hago este esfuerzo de escribir desde el fondo, con fuerza titánica, que es en sí mismo un acto de resistencia. Este post no es una reflexión en frío, sino un mapa dibujado desde el territorio hostil. Sirve para que quien lo lea y no lo viva, pueda acercarse a comprender; y para quien sí lo viva, pueda sentirse menos solo en su propia batalla silenciosa contra la gravedad del alma.



martes, 23 de julio de 2024

Ayer estuve en un bajón terrible

 

 

Una chica bipolar define la depresión

Momentos de tristeza, donde la soledad y la oscuridad van de la mano, mi alma llora y el corazón grita. No importa que tengas familias o una relación amorosa, te sientes solo y por mucho que te hablen e intenten consolarte, el único consuelo es la almohada en la que pones tu cabeza, piensas, lloras y te escondes.




Señorita Insomnio




En mi anterior entrada hablaba que estaba sintiendo un aterrizaje suave despues de haber estado algo arriba, creia haber llegado a la normalidad, que en mi caso no es tan normal, pero donde se puede vivir de una forma muy parecida al promedio de las personas, pero no fue un aterrizaje suave como lo sentí y lo dije, sino que seguí bajando y estuve en un profundo sentimiento de fatalidad, aunque considero que lo que descubrí, es algo que realmente me esta sucediendo, me senti demasiado mal.

 Entro en lo que se puede llamar en un sentimiento de depresión, inducido principalmente por mi desbalance de emociones, donde analizando mi situación personal encuentro que mi plan de vida para estos dias y los proximos años no se pudo realizar como lo estaba vislumbrando, porque no lo planee, ni ejecute bien, quería hacer unos cambios en mi forma de vida, pero encontré que por varias circunstancias lo que pensé podían ser unas formas diferentes de vivir no se lograron.





A veces niego que tenga un problema, o me digo a mi mismo y a otros que puedo controlarlo, además el entorno donde me desempeño esta difícil aun para las personas que se denominan normales, que se puede decir para los que no actuamos de forma normal o promedio, somos seres sociales y a pesar de movernos en entornos donde no intercambiamos con muchas personas, esos pocos contactos que hacemos se vuelven infinitos, donde lo que uno hace tiene un efecto en los demás y lo que hacen los demás tiene efectos en lo que uno siente y mis actuaciones erráticas tienen el efecto de bloquear mis aspiraciones respecto a un cambio de actividad.


 Cuando se llega tan abajo en esto de las emociones se quiere acabar con todo, tanto más de lo acabado que ya se tienen las pocas relaciones que uno hace, además que también está mal mi situación laboral, entonces se queda uno solo, se siente solo, es cuando algunos deciden hacerse daño y se toman acciones en contra del cuerpo: Se entra en el alcohol, las drogas, se piensa o se intenta el suicidio; sin embargo, si se considera que ya se tiene un daño al haber llegado tan bajo, ? Cómo diablos se llega a pensar entonces causarse otro mayor? Esa idea la descarto del todo, ya que, después de sentir haber llegado a lo más hondo y bajo de las emociones, todo a partir de ahí es ganancia, debo retomar mi vida, dedicarme a producir y bien dentro de las limitaciones que tengo, debo dedicarme a lo que puedo hacer y hacerlo de la mejor forma posible, si para mi ya es un logro no haberme hecho daño físico.

 En este bajón fuera del daño sentimental que he hecho y que deja heridas en las pocas personas con quien tengo relaciones sociales, no debo autoinflinjirme más daños, debo empezar otro ciclo donde siento que mas bajo no puedo llegar y eso espero que pase, pienso que voy a volver a vivir de nuevo de forma normal aunque sea difícil lograrlo.

lunes, 29 de agosto de 2022

La medicalización de la angustia borra su significado y genera ganancias

La medicalización de la angustia borra su significado y genera ganancias


Imagen de la red DRA



El uso de las drogas muchas veces se hace con en fin de tratar de mitigar y amortiguar el dolor por el sufrimiento físico o también el mental, muchas veces estas drogas se compran ilegalmente otras de forma legal, unas son recetadas por médicos otras autorecetadas, algunas de estas drogas tienen efectos suaves y logran calmar las molestias sin mayores efectos colaterales, otras son muy potentes y además de calmar el dolor producen otros efectos como sentir placer artificial u otros que pueden ser perjudiciales tanto física como mentalmente.

Las drogas se han dividido en buenas y malas: En las buenas están las drogas recetadas por especialistas las cuales se deben de tomar si o si, por muy mal que hagan sentir a las personas y en las malas están las drogas o sustancias 'recreativas' que son cada vez más histéricamente vilipendiadas. 

El ciudadano moderno está atrapado en un flujo constante de mensajes contradictorios, ya que se le dice por un lado que no debe dejar de tomar su antidepresivo pero se le recuerda a la vez que el alcohol, la marihuana o la cocaína son peligrosos. Se alienta a las personas a buscar supresores emocionales lícitos y recetados, pero se las menosprecia (y se las puede criminalizar si se trata de una sustancia prohibida por la ley) por buscar placer a través de medios químicos. 

Con el fin de darle tinte de legalidad a potentes drogas psiquiátricas, se ha creado una explicación pseudocientífica sobre el efecto que estas tienen sobre las personas que las toman, se afirma que estas drogas rectifican anomalías químicas del cerebro en las personas de forma similar a lo que hace la insulina para la diabetes; entonces así las compañías farmacéuticas han podido comercializar drogas para el tratamiento de la depresión mostrándolas como medicinas curativas que logran revertir la bioquímica defectuosa del individuo que se muestra como causante de la depresión.

Las personas que viven en esta sociedad actual están sujetas al sufrimiento que producen las demandas y presiones de la vida moderna: La competitividad, la gestión del desempeño, la creciente inseguridad, la desigualdad, la constante transmisión de riqueza, la extravagancia y poder de algunos contrastado con la miseria en los hogares de la gente común, este sufrimiento genera angustia y esta angustia que sienten muchas personas se ha diagnosticado en muchas oportunidades como la enfermedad de la depresión, para la cual se tiene una cura y esta cura son las medicinas modernas comúnmente denominadas antidepresivos, que básicamente son drogas catalogadas como buenas por lo tanto su uso es legal.

jueves, 14 de enero de 2021

Una nueva entrada de mi diario bipolar

En este momento luchando por estar en estabilidad, con una situación bastante dificil desde el punto de vista personal, que en mi caso tiende a sacarme de cierta eutimia que he logrado últimamente, viviendo en un entorno complicado, ya que el mundo está en crisis, según nos dicen: "Por una pandemia", la cual por demás me ha afectado directamente.


 

Sin embargo, no voy a hablar u opinar mas sobre el tema que más se comenta en estos momentos, porque además estoy cansado de que solo se hablé de lo mismo.


Como aquí me etiqueto como bipolar, en este blog se habla principalmente de bipolaridad, por lo tanto me dedicaré entonces a contar como estoy haciendo respecto a mi trastorno bipolar.


Llevaba un tiempo relativamente largo en un periodo de relativa estabilidad respecto a esto que se llama ser bipolar, aunque como dije al principio estaba pasando por momentos dificiles debido a una crisis familiar debido a que mi esposa sufrió un ictus y está en proceso de rehabilitación, antes de este hecho pasaba por un periodo de ciclado rápido, me mantenía en un sube y baja tipo montaña rusa, donde me sentía relativamente bien en las subidas las cuales no dejaba avanzar tratando de mantenerme en un estado de cordura y control de mis emociones, pero que en vez de llegar a este estado de cordura me sumergía en la depresión que al ser mas apropiada para vivir en comunidad la prefería a estar subiendo, porque subir siempre me hace tomar malas decisiones.

 

Como hago entonces para salir de mis desbalances con un mínimo de medicación:  En mi caso hace ya unos dos años siempre que subia en mi animo este va asociado a dormir menos siendo a la vez más activo, entonces cuando siento que he subido empiezo a tomar un hipnótico que en ocasiones anteriores eran las gotas conocidas comercialmente como SINOGAN o el genérico LEVOMEPROMAZINA empezando con unas pocas, si no me hacian efecto subia hasta sentir su efecto que es dormir profundamente, sin embargo, al día siguiente me dejan completamente fuera de este mundo, luego empezaba a disminuir su dosis hasta eliminarlas,  logrando de nuevo estar mas bajo, pero cuando estoy en esto del ciclado rápido nuevamente tiendo a subir de nuevo y repito mi fórmula.


Soy poco asiduo de ir al psiqui, sin embargo, mantengo uno de cabecera al cual acudo en caso de sentirme que estoy saliéndome de control, cuando mi autocontrol con una automedicación no estan funcionando y estoy llegando a hacer las cosas como no debe ser.

 

Mi psiqui actual me planteó un cambio al esquema que acabo de describir, ademas, como lo hacen todos los psiquis me insisten que no debo dejar la medicación nunca y que lo que tomo debo tomarlo de forma indefinida, sin embargo le dije que asi llevo haciendo mucha parte de mi vida y que he logrado tener una vida normal, entonces me dijo que reemplazara la levomepromazina por quetiapina, pero una fórmula que tiene liberación prolongada, esta era de una dosis para mi bastante elevada, sin embargo, cuando la tome me dejaba como frenado todo el día, posteriormente ensayé con la fórmula de quietapina estándar, con la de menor concentración la cual tomo en la noche para dormir, esta me funciona mejor, porque al otro día si siento algo de resaca pero menor a la que me daba la levomepromazina, entonces decidí dar el cambio, mi esquema de medicación lo cambié y ahora cuando empiezo a subir, entonces me tomo la quietapina para dormir, logrando frenarme, adicionalmente he ensayado con tomar media pasta o rebajarla a un cuarto, para cuando voy en retirada dejar  de tomarla sin sentir efectos indeseables (sindrome de abstinencia).


Además como tambien hacía con la levomepromazina cuando estoy sintiéndome muy acelerado en el día tomo acido valpróico para frenarme en el día y en la noche tomo entonces la quetiapina para dormir.


Mi psiqui actual dice que debo tomar la quetiapina y el acido valproico de forma indefinida todos los días, en dosis mayores a las que he tomado, sin embargo, yo tomo dosis menores, lo suspendo y lo retomo cuando estoy entrando hacia la manía o cuando salgo de ella, porque si los tomo indefinidamente me hundo en una depresión muy fuerte; estuve unos 6 meses siguiendo las pautas del psiqui respecto a tomar la medicacion de forma continua, pero aunque no tenía subidas de animo, si tuve unos periodos de muy fuerte depresión que se me hizo insoportable y de la cual no salía o salía por poco tiempo, en cambio ahora cuando siento la depresión despues de aterrizarme esta dura menos y mis periodos de estabilidad son mas duraderos, aunque en cambio si tiendo a volver a subir pero considero por mi experiencia saber que hacer para no subir demasiado y no tener problemas con los demas debido a mi condicion.


En estos momentos estoy deprimido, estuve sintiendo algo de hipomanía hace unos pocos días y como en la situación que vivo necesita un nivel de atención especial, ademas de estar bien aterrizado con mis ideas, empecé de nuevo con mi esquema de automedicación que describí en los parrafos anteriores, llevo varios dias y he tratado de dejarlo sin lograrlo, porque si no tomo las pastillas en la noche, mi sueño se interrumpe luego de la medianoche y al otro día la paso peor a como me siento tomando la medicación.


Mi situación personal es como la de muchos, con problemas bastante complicados en estos momentos, pero que pueden estar presentando muchas personas y por eso no es para estar hundido en la depresión, de pronto es para estar agobiado y triste pero no deprimido, sin embargo, aunque ahora estoy sintiéndome mal, prefiero este sentimiento, a estar acelerado donde me siento bien, pero queriendo hacer muchas cosas, haciendo algunas mal y complicando mi vida para cuando me de cuenta haberla embarrado, con mi experiencia de haber tenido malos ratos y haber complicado mis relaciones, se que para mi bien a largo plazo es mejor saber que me siento muy mal con esta depresión pero que se me pasará y mi vida va a estar bien en terminos generales.


En mi caso cuando logro salir de esta depresión como la que tengo ahora puedo pasar una temporada en la cual disfruto de la vida (sintiéndome en determinados momentos feliz o triste), pero de acuerdo a las circunstancias que la vida me da, no siempre es llegar a un estado de felicidad porque como estoy viviendo ahora tengo inconvenientes personales y estos no son para estar alborozado, pero si para poder estar afrontándolos estando cuerdo y aterrizado, que a largo plazo puedo sentirme mejor que si dejo que mis desbalances me impidan tener el control adecuado de mis acciones.


Yo vivo con mi problema mental a mi manera, no es la manera que recomiendan muchos, pero para mi concepto me funciona bien, no vivo en un estado de felicidad continuo que es lo que quieren la mayoría y tampoco estoy todo el tiempo sintiendome mal, aunque en estos momentos que estoy en un estado de fuerte depresión me siento mal, pero muy mal, siento que este sentimiento es infinito, que no voy a salir de él, aunque sé y lo tengo bien claro que es una situación temporal que pasará, pero esto no hace que me sienta mejor.


No pretendo que las demas personas tomen lo que yo hago como una fórmula que puede funcionar para cualquiera, yo tengo mis condiciones particulares,  tengo la experiencia de haber ensayado con varios medicamentos, además que me he informado con lo que se dice respecto a los beneficios y perjuicios de los diferentes medicamentos, como tambien de lo que se dice que puede pasar para bien o para mal cuando no se toman medicamentos, tengo una forma personal de ver las cosas y puede que otros puedan tomar ejemplo en algunas cosas que yo he hecho, pero no me hago responsable de nada de lo que le pueda pasar a alguna persona por hacer lo que yo digo en este blog.

miércoles, 16 de octubre de 2019

20 Bipolares famosos

En este post voy a nombrar a 20 bipolares famosos, también voy a hablar del trastorno bipolar y su correlación con la genialidad, trataré sobre bipolares famosos y sobre los que se las dan de bipolares para querer ser famosos o sentirse como los famosos.

El trastorno bipolar es una luz en el infierno



El actor estadounidense Robin Williams dias antes de su deceso




"…El trastorno bipolar es una condición humana fascinante y la vez trágica... Mientras la mayoría de los pacientes bipolares psicóticos no son líderes ni creadores, constituyen el reservorio de los genes que, en una forma diluida, podrían ser las semillas de la genialidad" 

Hagop S. Akiskal 

10 bipolares famosos de la actualidad: Britney Spears, Robin Williams, Kurt Cobain, Catherine Zeta-Jones, Amy Winehouse, John Forbes Nash, Mel Gibson, Carrie Fisher, Jim Carrey, Stephen Fry. 

10 bipolares de tiempos pasados (aunque nunca fueron diagnosticados como tal, porque para su época este trastorno no existía, para muchos psiquiatras actuales, sus comportamientos podían encajar a lo que hoy conocemos como trastorno bipolar), en esta lista se tienen: Edgar Allan Poe, Ernest Hemingway, Virginia Wolf, Winston Churchill, Wolfgang Amadeus Mozart,  Mark Twain,  Isaac Newton,  Vincent Van Gogh, Piotr Tchaikovsky, Ludwig Van Beethoven.

La bipolaridad es una condición mental, donde las personas que la padecen sufren de crisis mentales, caracterizadas por cambios de humor extremos, pasan de un animo exaltado (manía) a un estado de humor extremadamente bajo (depresión), esta condición afecta a millones de personas alrededor del mundo.

El trastorno bipolar y la genialidad

Se ha querido utilizar el hecho de que personas famosas son etiquetadas como bipolares para tratar de hacer ver que de pronto sea deseable y bueno ser bipolar, pero esto no es cierto, soy de la opinión de que con esta estrategia se ha logrado banalizar un trastorno mental severo, para que muchas mas personas se identifiquen con él, se auto-etiqueten como bipolares y poderles vender así medicamentos con efectos psicotrópicos.

En esta época, año 2019, muchos se las dan de bipolares porque serlo esta de moda, pues últimamente se ha dicho que algunas personas famosas son bipolares.

Una de las caras del trastorno bipolar son los episodios maníacos donde se quiere hacer muchas cosas al mismo tiempo y donde se desea sobresalir, sin embargo, es muy difícil destacarse y casi siempre se termina mal, porque las probabilidades de triunfar en un estado alterado son mínimas, es después, cuando se está en la triste depresión, cuando uno siente que en vez de sobresalir se cometieron muchos errores, que pueden traer graves consecuencias, por lo tanto pienso no es favorable ser bipolar.

Existen estudios estadísticos, donde se ha encontrado que entre los jóvenes con capacidades académicas mas altas, es mayor la probabilidad de sufrir trastorno bipolar en la vida adulta, según la BBC se hizo un estudio en Suecia que arrojó estos resultados, sin embargo,  a pesar del estudio anterior, de otros estudios, de opiniones de expertos y de otros no tan expertos, el ser bipolar no es que ayude significativamente para ser famoso y triunfar en la vida. Es posible que los etiquetados como bipolares tengan una capacidad académica algo mayor al promedio, pero aún así, esto de seguro no asegura el poder ser famoso, el ser famoso depende de diversas circunstancias, entre ellas del azar.

Según se dijo en el blog Carnedepsiquiatra, ya dado de baja:

"Mitos aparte. El "bipolaris vulgaris" no es un genio: Tiene sus dones, sí, quizá, como otros humanos no bipolares; porque los hay que dicen que no tienen capacidad creativa y se lamentan por ello; pues no, tener bipolaridad no es sinónimo de nada."

El anterior es un párrafo bastante descriptivo sobre lo que somos la mayoría de los bipolares, que resumo en términos simples, no somos mas importantes por ser bipolares.

También según expresa el Dr E. Vieta respecto a si el trastorno bipolar afecta la inteligencia o tiene que ver con esta: "se puede ser inteligente, tonto, o toda la gama intermedia entre los dos extremos. A lo largo de la historia ha habido grandes pensadores que han sufrido esta enfermedad. Lo que sí es cierto es que las recaídas frecuentes empeoran el rendimiento intelectual, aunque puede recuperarse el nivel anterior si se consigue un período mínimamente largo de remisión."

Considero que las personas que sufrimos de trastorno bipolar somos de pronto mas arriesgadas, por lo tanto las probabilidades de triunfar y ser famosos podrían ser mayores (aunque en un pequeño porcentaje, pienso yo), pero que no son determinantes; si unido a la bipolaridad, se tiene también la fortuna de ser una persona bien relacionada en su sociedad, con capacidades académicas o artísticas sobresalientes, se tiene una mejor probabilidad de ser más exitoso que otros, sin embargo, aun siendo famoso, si se es bipolar y no se tiene bajo control el problema se tendrá una vida triste y desgraciada, ejemplos muchos, uno:  Se dice que Ernest Hemingway sufría de trastorno bipolar, fue uno de los escritores mas famosos de su época, logró el premio Nobel, sin embargo, era alcohólico y terminó suicidándose; Otro caso fue el de Edgar Allan Poe se le tildó muchas veces de loco o de degenerado, dado que escribió relatos de terror, pero solo eran historias de ficción y la gente tiende a confundir; a pesar de ser famoso en su tiempo y mucho más famoso después de muerto, no tuvo una existencia muy feliz que digamos, según algunos psiquiatras actuales sus actuaciones muchas veces erráticas pueden indicar que sufría de trastorno bipolar y su vida fue muy tormentosa y complicada.

Cuando se es bipolar se toman más riesgos, sobre todo cuando se esta en la parte del ciclo de la manía, en cambio, es normal que las personas sientan miedo a enfrentar retos grandes, por lo que este miedo hace que en muchas situaciones no se destaquen, aún a pesar de tener las cualidades para hacerlo.

Ser famoso y bipolar es una cuestión de probabilidades, como en cualquier grupo se tiene que entre los famosos también hay bipolares; de lógica deben de ser un porcentaje pequeño, pero al momento de producir ruido, este es mayor que cuando lo hace una persona no bipolar; la culpa no la tienen los bipolares famosos, sino mas bien los medios de desinformación, que tienden a exagerar con el fin de vender más.

Como no va a vender mas, decir que: Se suicidó un actor de Hollywood muy famoso del que se dice era bipolar o que una una de las cantantes con mas discos vendidos, se ha enloquecido de repente (se especula, que sufre de trastorno bipolar) y esta en una clínica de rehabilitación para personas con problemas mentales.

Según diferentes estudios los etiquetados actualmente como bipolares estaríamos entre menos del 0.5% y el 4% de la población, (aunque los medios de desinformación y las farmacéuticas, quieren que esa cifra sea mayor), pienso que somos alrededor del 1%, pero no del que domina al mundo, de acuerdo con la lógica de las probabilidades, en cualquier subgrupo se debe tender a ser un porcentaje similar, por lo tanto si se hace una encuesta en una empresa con unos 10.000 empleados hablaríamos de unos 100 bipolares que pueden sonar a una cifra muy grande.

De igual forma si se hiciera una estadística entre famosos, digamos que se escogen al azar unos 100.000 famosos, se encontraría que unos 1.000 o una cifra parecida sería bipolar, ¿muchos no?.

Es posible que los porcentajes varíen de acuerdo con el tipo de actividad que se desarrolle, sin embargo, serán unas desviaciones pequeñas, siento y he leído que los bipolares somos personas que tendemos a tomar mas riesgos que otros, por lo que tomamos retos difíciles que implican cuando triunfamos ser destacados, sin embargo, poco se sabe y se dice cuando también por tomar dichos riesgos fracasamos; es decir, por cada famoso bipolar, hay millones que fracasaron en el intento de volverse famosos, pero esto no es noticia, de acuerdo con la lógica de la vida, cuando algo es bastante riesgoso, las posibilidades de triunfar son más bien escasas, pero los pocos que lo logren van a ser muy destacados. El símil desde el punto de vista de los negocios es que entre más riesgoso es un negocio más utilidad produce, pero la probabilidad de fracasar también es mayor, o como en las loterías, mientras mas difícil es de ganársela, cuando alguien se la gana el premio es espectacular.

Se tiende a hacer mucho ruido cuando se descubre que una persona famosa tiene problemas sobre todo si son de la mente, sin embargo, es claro que no es noticia que muchas personas del montón sufran de la mente.

Siendo autobiográfico pienso que mi salida de la última empresa donde trabajé tuvo algo que ver con esta situación, tome un riesgo muy grande que de salir adelante me hubiera servido para un ascenso rápido y ser sobresaliente, pero como las cosas no salieron bien fui catalogado como un fracaso que más bien pronto me llevo a ser retirado de la empresa al realizarse un encogimiento de personal.

jueves, 21 de febrero de 2019

En fuerte depresión

En mi anterior entrada hablaba que estaba sintiendo un aterrizaje suave despues de haber estado algo arriba, creia haber llegado a la normalidad, que en mi caso no es tan normal, pero donde se puede vivir de una forma muy parecida al promedio de las personas, pero resulta que faltaba bajar mas y no como lo crei y lo dije, estuve en un profundo sentimiento de fatalidad, aunque considero que lo que descubrí, es algo que realmente me esta sucediendo, me senti demasiado mal.










 

Entro en lo que se puede llamar en un sentimiento de depresión, inducido principalmente por mi desbalance de emociones, donde analizando mi situación personal encuentro que mi plan de vida para estos dias y los proximos años no se pudo realizar como lo estaba vislumbrando, porque no lo planee, ni ejecute bien, quería hacer unos cambios en mi forma de vida, pero encontré que por varias circunstancias lo que pensé podian ser unas formas diferentes de vivir, no pude concretarlas.




 A veces niego que tenga un problema, o me digo a mi mismo y a otros que puedo controlarlo, ademas el entorno donde me desempeño esta dificil aun para las personas que se denominan normales, que se puede decir para los que no actuamos de forma normal o promedio, somos seres sociales y a pesar de movernos en entornos donde no intercambiamos con muchas personas, esos pocos contactos que hacemos se vuelven infinitos, donde lo que uno hace tiene un efecto en los demas y lo que hacen los demas tiene efectos en lo que uno siente y mis actuaciones erraticas tienen el efecto de bloquear mis aspiraciones respecto a un cambio de actividad.


 Cuando se llega tan abajo en esto de las emociones se quiere acabar con todo, tanto mas de lo acabado que ya se tienen las pocas relaciones que uno hace, ademas que tambien esta mal mi situacion laboral, entonces se queda uno solo, se siente solo, es cuando algunos deciden hacerse daño y se toman acciones en contra del cuerpo, se entra en el alcohol o las drogas o se piensa o se intenta el suicidio, ya se tene un daño al haber llegado tan bajo, como para causarse otro mayor, esa idea la descarto, despues de sentir haber llegado a lo mas hondo y bajo de las emociones, todo a partir de ahi es ganancia, debo retomar mi vida, dedicarme a producir y bien dentro de las limitaciones que tengo, debo dedicarme a lo que puedo hacer y hacerlo de la mejor forma, si para mi ya es un logro no haberme hecho daño fisico; en este bajón fuera del daño sentimental que he hecho y que deja heridas en las pocas personas con quien tengo relaciones sociales, no debo autoinflinjirme mas daños, debo empezar otro ciclo donde siento que mas bajo no puedo llegar y eso espero que pase, pienso que voy a volver a vivir de nuevo de forma normal aunque sea dificil lograrlo.

jueves, 29 de noviembre de 2018

Los últimos post de nosoyyosoyyo

En este post que he venido actualizando y tengo de primero se publica una copia y pegue de las últimas entradas del blog nosoyyosoyyo, es de una chica que se inscribe dentro de la bipolaridad, que esta sufriendo por situaciones complicadas de la vida, las cuales le provocan desbalances emocionales, narrándolos de una forma desgarradora, expresados de una forma literaria muy poética pero en prosa, esta chica escribe como pocos pueden hacerlo, yo he sentido de forma parecida lo que ella  dice, por esto, quisiera que otros tambien las leyeran.

Quisiera que las personas que entran a este blog porque lo han leido antes y buscan algo nuevo aqui, conozcan lo que se siente cuando se esta en situaciones difíciles, que lo hacen a uno cuestionar mucho y hasta pensar que no se justifica estar aquí en estos momentos, que mejor fuera dejar de vivir, sin embargo, son cosas que se piensan, que se expresan y cuando esto se hace se presenta un desahogo que evita llegar a extremos de causarse daño.  Este tipo de blogs me los vengo encontrando de forma periódica y casi siempre cuando la persona que los escribe sale de la crisis estos blogs desaparecen. Me acuerdo en estos momento de Anfitrite, de Blue (blog carne de psiquiatra), los cuales en su momento publiqué parte de sus entradas y los comenté también."

Este es el último post de nosoyyosoyyo

"Autorizame a jugar un recreo que imagine para vos. Dejame mostrarte el tablero, el campo de batalla descrito por mis palabras utópicas y quijotescas, esas que descreen de la pavura que recorre mi espalda y eriza mi piel. Dejame darte mi mejor versión, mi mejor sonrisa, mi mirada más brillosa. Permitime hacerte creer que no existen las heridas en este cuerpo lascerado hasta en su partes más escondidas, más protegidas de la urbe que roza y marca. Quiero creer que nada fue verdad, que soy lo que elijo ser y que ya no tengo que correr, que escapar de las turbulencias que sacuden y quiebran mi piel de porcelana que, como muñeca de vitrina caída, ya no tiene donde más repararse en sus añicos que no coinciden.

Dejame ser pura, fresca y adictiva. Por favor, quisiera teatralizar quien sueño ser, al menos juguemos a intentarlo.

Alejá tus ojos de mi sangre turbia y purulenta, es mi néctar maldito que todo lo vuelve viscoso y denso. Y nunca observes mi alma, esa que se esconde en mis pupilas aguadas de tanto llorar por la niña que maté mientras se mecía en mis brazos.

Juguemos a que soy nueva, a que nazco frente a tu persona y que no existe reencarnación ni vida pasada que se esconda en esta realidad alterna.

Juguemos a que la maldición nunca fue profecía, que la hechicera no marcó a esta niña por celos a su belleza y a su sonrisa constante, juguemos a que no cargo con tal maleficio.

Dejame contar mi propia historia, creer que soy dueña y tengo la potestad de ser la patrona de mis emociones, que son mías, que no me invaden y aprisionan en una mala pasada que me deja esclava de esta sentencia a muerte, de ese ahorcamiento en la plaza pública.

Permitime contarte lo que todavía queda de mí, lo que todavía late ingenuo y vulnerable en mi pecho que ya no necesita escudo, que ya está endurecido por las batallas.

Es tan lindo verte curiosearme por primera vez, porque son esas primeras miradas las que logran descubrirme auténtica y cándida.

Juguemos a este juego que inventé para vos y para mí. No hay alfiles, no hay torres ni caballos para un jaque mate inminente. Dejame jugar a que soy, mientras vos apostás a sorprenderme insolentemente hasta que el carruaje se convierta en calabaza y los brillos en arapos, y sólo reste mirar a la cenicienta con los pies descalzos pero esta vez, sin zapatos de cristal que la salven de su destino.

Al final de cuentas… somos aquello que protegemos más recelosamente del destrozo.


Este es el penúltimo post de nosoyyosoyyo


Vuelven las etapas depresivas. Vuelve la ceniza mortuoria a tapar los poros que no logran oxigenar la piel y mata. La angustia es tan inmensa que aprieta fuerte la garganta y nos obliga a pedir muerte, liberación, bandera blanca.

Son cuchillos, decenas de ellos enterrados en el pecho, en el alma, en el corazón. La cabeza da vueltas y vueltas y vueltas y se marea como alcohólico a punto del desmayo.  La desesperación es poder, es mandataria, es decisiva en estas horas en donde vivir cuesta la vida.  Regálame paz. Regálame sonrisas. Regálame amor. Sálvame.  Sálvame de esta que me está llevando como río bravo que te golpea contra las piedras que no atajan.



¿Acaso no ven que me quedo por ellos? ¿Que como paciente terminal me aferro a una vida de dolores solo para que  estén tranquilos?

Cuanto deseo unas manos amigas que entiendan y me acompañen en la partida con un abrazo, con un beso en la frente, con un gesto de aceptación, de saber que estoy haciendo las cosas bien.
Nadie ve el barro que tragamos para seguir, porque afuera hay luz, hay brillo, y lo de adentro, mientras no se vea, no coexiste con ese exterior, no para ellos.
Necesito calma por favor. Y mucho amor. Regálame una sola risa que me salve este segundo. Hazme volver aunque tengas que golpearme el pecho para que el aire vuelva a ingresar. Pégame duro, pégame fuerte, que necesito sentir algo más que este suplicio homicida.


post de nosoyyosoyyo del xx de noviembre de 2018

Siempre a este paso de la muerte, a esta corta distancia donde bailo al filo de la caída, al borde de la liberación del alma en pena. Siempre la posibilidad oscura como salvación prometida, como respiro, bocanada de aire en este mundo de oxígeno enmohecido.
Es el ángel y el diablo en nuestros hombros, prometiendo imposibles, intentando convencernos, pero es el ángel el que me llama al olvido, el que me seduce al salto, el que promete liberarme de las penurias de una tierra que degolla los sentimientos más puros y vulnerables que cargo a cuestas.
Siempre a un paso de la muerte, ¿acaso los que me quieren también saben de esta posibilidad que me aguarda a la vuelta de la esquina, junto a la calle de al lado?. Siempre que pienso en ellos pienso en cuán consientes son de que quizás mañana ya no los acompañe en su andar, en su día a día, en sus planes a futuro. ¿Entonces se detendrían a observarme, a darme el último abrazo, el último te quiero para que lleven consigo sin culpas ni promesas en pausa?.
Y en el final, cuando mi espíritu vuele al fin lejos de tanto dolor e injusticias, sabrán festejarme o llorarán por no seguir con ellos, aunque eso me condene a una prisión de martirios que jamás sintieron, que jamás van a sentir.
Siempre esta corta distancia entre el soy y el fui. Entre el vivo y el una vez viví. Y es que hace tanto tiempo ya que la muerte dejó de asustarme, desde que la abracé como amiga y compañera, como leal soldado que se para frente a su capitán para recibir las balas en esta guerra que me lleva a mal tratar.
Siempre a un paso de la muerte, ¿él también sabrá que no me perdió el día que se fue? O acaso cuando le llegue a sus oídos la noticia de mi deceso recién ahí se dará cuenta de que me tenía real, tangible, a un paso de un beso, de un felices hasta que la muerte nos separe. ¿Lo encontrará solo? ¿Lo encontrará con descendencia? ¿Acaso sabrá perdonarse las veces que no me vivió?

Siempre este maldito paso, sin temor, sin la angustia de partir, este maldito paso y todos los fantasmas en el medio, esta culpa de irme y ser feliz,  libre de una vez. Este suicidio en vida, y esa vida en el suicidio."

Este post ha sido copiado y pegado desde el blog original de nosoyyosoyyo ver mas en http:77nosoyyosoyyo o en https://nosoyyosoyyo.wordpress.com/


martes, 18 de septiembre de 2018

Ilusiones

....si de algo sabemos los que de vez en cuando acusamos intensas emociones es de ilusiones, pues en determinados momentos las sentimos de manera exagerada, caricaturista. Es entonces cuando toman su significado literal y se experimentan en un plano de la realidad bien distinto al cotidiano. Nos catapultan en pos de acciones irrealizables o no, nunca exentas de riesgo y vamos tras planes quiméricos como quien hubiera obtenido la verdad absoluta o la salud perfecta. Un estupendo espejismo.


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Ilusiones


Embarcados en tal situación irónica terminamos dando con su reverso: la desilusión más atroz. O una elefantíaca indigestión de lo que previamente se ha vivido.
Es el gradiente de la ilusión aumentada, esperpéntica e inevitable, la que termina por hacernos daño. El péndulo en pos de la manía y su antagonista la depresión. No obstante y para nuestro consuelo sabemos y conocemos el abanico completo, el recorrido y vivencia de ambos extremos y de lo que los une. De esta experiencia se puede obtener, como de cualquier otra experiencia vital, sabiduría.
Sabiduría para despojarnos de lo innecesario y reencantar nuevamente y desde otra perspectiva una vida que por un tiempo se sumió en una ilusión sin ningún fundamento real y en una depresión para nada ilusoria, sino casi casi masticable.
Cuando uno transita ambos extremos y los supera, es como regresar al hogar. Quizás esté hecho un cisco, quizás las compañías vecinas han desaparecido, quizás lo halles desamparado, quizás..... En cualquier caso algo tendrá que ser reconstruido nuevamente. Y lo harás. Lo harás porque has atisbado el reflejo del nítido rayo de luz cegadora y la oscuridad más cegadora también.
Toca reencantar tu mundo, reilusionarte desde lo cotidiano, no conformarte sólo con haber sobrevivido, sino entregarte a la vida desde la sencillez de lo real y plausible. Dar y estar agradecido por el don de la mesura y cordura. Ya sabes, ya conoces, ya has hecho el duro camino de regreso y no te has extraviado sin remisión. Y si consigues y logras acomodar la experiencia y sus consecuencias, volverás a estar en paz contigo mismo e ilusionado. Porque a fin de cuentas la mejor ilusión no es otra que sentirse bien y a gusto, sin importar lo que pienses, digas, sientas o hagas.
No sé de nadie que me garantice que no se producirán nuevas catástrofes. Y qué!. Ya las he padecido, ya sé que todas terminan pasando como pasan las nubes por el cielo y que un día todo será cálido y amable. Hasta entonces disfrutaré y velaré por mi jardín particular. Mi entorno afectivo, mis aficiones, mis esperanzas, mis ilusiones, mis amores, mis todo lo que se te ocurra y supongan el perfecto cimiento para reconstruirte cuando sea necesario. Mientras procuraré vivir dando gracias por el día a día, por lo que tengo y obtengo, sin olvidarme jamás que son muchos los que padecen catástrofes de distinta índole y que a fin de cuentas nos necesitamos mutuamente.
Uno se puede considerar curado cuando tales desatinos no han aparecido en años y años, lo cual merece elogiarse. Puede haber hallado o abandonado en el trayecto aquello que le hacía enfermar. Se puede?. Por supuesto. Aunque sigo pensando que aún así este padecimiento jamás se olvida. Cómo olvidar tal experiencia?
Toca ilusionarse y hacerlo sólo por estar vivo es el primer paso para los que en estos momentos puedan estar en el territorio de la oscuridad.

viernes, 10 de agosto de 2018

Testimonio de una bipolar mas

A continuación reproduzco una historia de una bipolar que viene sufriendo con la medicación:


"Llevo medio año de medicación en altas dosis, un cuarto de mi tratamiento, según mi psiquiatra, en un año y medio más podría dejarlo y toda esta pesadilla llegaría a su fin. 

Se podría ponerle un freno a esta enfermedad, por así llamarla, por así odiarla un poco más. Pero en estos meses de medicación, ya habiendo superado las palpitaciones, el cansancio o los días enteros sin dormir, los efectos adversos se vuelven peores. El pelo no quiere permanecer en mi cabeza y mi melena rojiza de rulos no es más que un triste recuerdo, como los campos que una vez tuvieron flores y rebozaban en primavera, y que el invierno se robó todos sus capullos. Mi párpado izquierdo no desea frenar sus temblores, como si tuviera pánico y ambos ojos ya no ven, mi visión empeoró en más de un cincuenta por ciento, ya no logro vislumbrar nada más allá de un metro. El hecho de haber aumentado trece kilos en cinco semanas es otro tema del que no puedo ni quiero hablar, ya no me reconozco en el espejo, y me evito, y me disgusto, y sólo quiero llorar. Pero lo peor de todo… lo que duele… es la memoria, es no recordar qué película vi ayer, no poder hilar palabras para llevar una conversación y perder mi vocabulario que como periodista, escritora y lectora me llevó mucho tiempo incorporar… ahora las palabras se me escapan de la mente y tengo que buscar en Google de qué manera se escriben o si las invento… si son reales, y en esos momentos dejo de ser real, mi más delicada y particular esencia se pierde y yo también tengo que buscarme y dejo de existir."

Como actualización de hoy 13 de noviembre de 2018: Según comenta en su blog, la chica que escribió estas lineas; lleva ya varios meses sin medicación recetada, dice sentirse mejor, aunque habla de sus desamores que la tienen agobiada, por lo que escribe unas poesías hermosas que salen dentro de su corazón partío y que publica en un sitio errado (pues es un blog que habla de bipolaridad, cuando debería ser un blog de poesía), sin embargo, para fortuna suya, ya no se siente una bipolar mas.

miércoles, 28 de junio de 2017

Como ha sido mi vivir con un problema mental




Como ha sido mi vivir con un problema mental



Sufro de algo, no se bien de que, yo lo llamo: Sentimientos encontrados, los que me hacen sentir emociones que muchas veces no están relacionadas con lo que mi entorno me ofrece. 

Lo que me sucede respecto a mi problema de la cabeza es lo siguiente: Puedo sentirme eufórico y bastante alegre, después de haber tenido una gran pérdida sentimental; como también sentir una gran tristeza lo que comúnmente se llama depresión, a pesar de haber logrado un objetivo importante en la vida, que para otra persona podría ser claramente un motivo para estar feliz.

Que esta situación se deba a que sufro de una enfermedad y/o de un trastorno mental o que simplemente no tenga ningún problema con mi cerebro y que haya tenido crisis por problemas personales, es algo que no tengo claro, sobre todo cuando la información al respecto cada vez ofrece versiones contradictorias. Trato de guiarme por lo que siento y por las experiencias que he tenido, pero mis apreciaciones muchas veces van en contra-vía a lo que se afirma en mucho de lo que he podido encontrar en la red, como artículos médicos que dicen tener argumentaciones y sustentos fuertes, basados en teorías manejadas por muchas personas y que estarían soportadas por evidencias médicas.

En el año de 1983 cuando tenía 16 años, sufrí de una crisis mental la cual me llevo a actuar de forma poco lógica, lo que, para el común de las personas, se puede decir que llegué a un estado de locura o de desequilibrio mental, mis razonamientos eran bastante confusos y aunque para mi significaron en esos días, que había encontrado la explicación a todos los interrogantes filosóficos, para las demás personas eran unos razonamientos absurdos o mejor dicho eran idioteces.

Este desorden mental pudo deberse a problemas de adaptación a situaciones de la vida, ya que salí de mi hogar materno y pasé a vivir en otro entorno, en otra ciudad: Dejando amigos, dejando novia y dejando una comodidad de la que había disfrutado en mis primeros 16 años de vida.

Por algo intrínseco o externo llegué a un estado de desorden en mis actuaciones; Como opción para remediar la situación fui remitido donde un psiquiatra, el cual ordenó se me internara en un centro para personas con desórdenes mentales, que en esos días se le llamaba clínica de reposo, para no llamarla como el común de las personas conocen como manicomio.

Allí después de varias semanas de tratamiento, con base en fuertes medicinas que me mantenían como dormido o como denomino yo: Como un zombi, donde fui poco a poco volviendo a razonar y actuar como la mayoría de las personas, después de esto fui dado de alta y regresé a mi cotidianidad, con la prescripción de una gran cantidad y variedad de medicinas que me afectaban en la forma de sentir como también físicamente.

El doctor que me atendió me dijo una frase que siempre martilla mi mente, "estas enfermo y debes tomar medicamentos para el cerebro por el resto de tu vida", por varios meses de pronto cerca del año, pero no más de ahí, cumplí con las prescripciones y acudí a los controles rutinarios, pero debido a que me sentía muy mal, no sé si por los efectos primarios y secundarios de las drogas psiquiátricas o porque había mutado a un sentimiento de depresión profundo, tome la determinación de dejar de tajo todo lo que se me había recetado y trate de vivir mi vida sin medicamentos para la cabeza.

Para mi había pasado por una gran mala experiencia, pero decidí que debía continuar con mi vida y de ser posible hacer realidad los sueños que tenia de niño y de adolescente, aunque pensaba que de pronto podía enloquecerme de nuevo o incluso que existía la posibilidad de llegar a un estado de locura irremediable.

Durante mucho tiempo conviví con ciertos desbalances mentales sin darme cuenta que los tenía, o más bien sabiendo que padecía de algo, pero tratando de no darle mucha importancia, por lo que no me atormentaba demasiado por ello.

Creo que después de varios años de pronto unos 10, dentro de lo que recuerdo no sentí desbalances fuertes, aunque de pronto recuerdo que tenía periodos donde estaba lo que se puede denominar deprimido, como también de ciertos periodos en que hacía cosas de forma apresurada e impulsiva, que después analizaba que no habían sido muy convenientes.

A pesar del episodio de locura sufrido, pude volver a tener una vida dentro de lo que se puede decir normal o promedio, pude realizar y terminar estudios universitarios y me gradué para el año de 1991.

Después entre a trabajar en una empresa, desempeñándome en mi campo profesional con unos buenos ingresos, lo cual me permitió hacer una nueva familia al lado de una esposa y mis dos hijos.

Posteriormente no tengo bien claro la fecha pero fue hacia el año de 1995 o de pronto un año o dos más; donde vine a tener otra crisis no tan fuerte como la primera, cuyos síntomas fueron similares a los que tuve antes de entrar en mi crisis mayor, al sentir que me acercaba a unos sentimientos que para mí eran hacia un estado de locura, al cual no quería llegar, por lo que decidí acudir donde otro médico que me ayudara con mi problema y me permitiera volver a una normalidad, volví de nuevo a tratamiento esta vez con un protocolo dual de psicoterapia y de drogas psiquiátricas, que me permitieron de nuevo volver a una situación normal, a pesar que de nuevo este médico no me dijo que dejara los medicamentos, de nuevo los descontinué y no volví a su consultorio.

Después hacia el año 2007 aproximadamente, cuando llegue a mis 40 empecé de nuevo a sufrir de altibajos emocionales de intensidad media que me acercaban a lo que sentí en mi crisis mayor, de nuevo pensé en acudir a pedir ayuda médica, pero como ese momento coincidió con la disponibilidad y popularidad aquí en mi país de un nuevo medio de información como es la red de Internet, antes de pedir esa ayuda acudí primero a la búsqueda de información sobre cual era la causa de mis problemas mentales, donde descubrí tanto páginas web como también blogs, foros y algunos artículos científicos que se publicaban para no científicos, de muchos temas relacionados con problemas mentales por lo que me dedique a buscar y leer mucho para correlacionar lo que había sentido en mi crisis y en mis desbalances con lo que otros habían sentido y con las clasificaciones que habían hecho otras personas para este tipo de sentimientos.

Vine a encontrar que de acuerdo con muchos sitios de la red, tanto desde el punto de vista de los pacientes como del lado médico que lo que yo había sentido y que venía sintiendo se correspondía con lo que en un tiempo anterior se llegó a llamar psicosis maníaco depresiva, que en ese tiempo se le había dado un nuevo nombre que era el de trastorno bipolar, el cual tenía varias subdivisiones de acuerdo con la severidad de los síntomas, que para mi caso era el de tipo I, que implicaba el haber llegado a un estado de desorden mental agudo, de locura temporal, de delirio o como de acuerdo a los términos psiquiátricos del momento un estado psicótico.

Los artículos que eran a favor de la psiquiatría, hablaban de que la única forma de estar bien y de poder desempeñarse de forma adecuada para una persona que sufre de problemas mentales era la prescripción de medicamentos, muchos sitios de internet tenían publicidad de ciertos medicamentos con marcas comerciales, los cuales se deberían tomar de forma constante es decir estar medicado de por vida, que era lo mismo que me dijo el primer psiquiatra que me trató.

Participé en foros con otros afectados de problemas parecidos y encontraba que en la mayoría de ellos las personas aceptaban y daban por hecho que la única opción era estar medicado a pesar que en general se decían libres de los síntomas más fuertes de los problemas mentales, pero decían no sentirse bien del todo, se encontraba versiones de personas que decían que nunca se sentían bien tanto si tomaban o no tomaban medicamentos y que la vida para ellos no era nada agradable.

Leí varios blogs de personas que habían entrado en fuertes estados psicóticos o en fuertes estados de depresión donde narraban cuestiones bastante escabrosas o historias que rayaban en el límite de la realidad y de un estado de desorden de ideas, en esos días se encontraban fácilmente este tipo de entradas, últimamente es difícil para mí dar con este tipo de blogs. no sé si por la censura que se pueda estar haciendo en la red o porque las personas con estas alteraciones, ya no acuden a este medio para publicar estas situaciones, las entradas que leí en esos días ya no se pueden encontrar en línea, porque fueron eliminadas y sus autores no siguieron escribiendo y/o mutaron o cambiaron sus blogs, a pesar que siempre se publicaba con perfiles anónimos.

También encontré otro tipo de blogs donde se hablaba de las experiencias traumáticas, pero no desde un punto de vista tan fuerte, ni tan crudo, este tipo de blogs ha ido evolucionando poco a poco y muchos de estos blogs todavía están vigentes, se actualizan y algunos están en los enlaces de este blog.

A partir del año 2009 me inicié como bloguero aquí en la internet, y he ido dejando mi forma de ver la situación mía y de lo que se habla sobre los problemas mentales, inicialmente era partidario de definir mi situación como una persona afectada de una enfermedad mental denominada trastorno bipolar del tipo 1, me identifiqué plenamente dentro de este grupo y es más mi blog pasó a llamarse como vivo con mi trastorno bipolar, acepté que lo mejor para convivir con esta "enfermedad" era tomar medicinas que la controlen. Pude identificarme con los blogueros que escribían los más crudos relatos, los cuales narraban historias similares o de un estilo a lo que pude haber sufrido en mi más fuerte crisis, como también de los blogueros que hablaban de sus experiencias de un punto de vista más suave, los cuales se clasificaban todos como bipolares, por lo tanto, decidí que yo también encajaba en esta definición, me etiqueté entonces como bipolar y comencé también con mi propio blog.

Pasó un cierto tiempo de estar en este mundo de las redes y de compartir mi experiencia por este medio, antes de decidir acudir nuevamente donde un psiquiatra, porque para mi forma de ver las cosas era posible que pudiera seguir mi vida sin tener que tomar tanta medicina, pero en esos días empecé a sentir nuevamente fuertes desbalances que me estaban ya causando problemas personales, por lo que decidí de nuevo volver a consulta, esta vez acudí estando en un periodo de eutimia, pero después de haber sufrido varios desbalances que me habían hecho sentir realmente mal, cuando le narre mis síntomas al médico de una me clasificó como paciente que sufre de trastorno bipolar y como siempre se me dijo que debía tomar medicinas de forma constante para estar mejor, de nuevo volví a estar medicado y convencido que esta era la alternativa a tomar, comencé esta vez con unas medicinas que no me hacían sentir tan mal, como las que tome en las dos oportunidades anteriores, por lo que acepté la situación y estuve muy juicioso durante varios años, además que no se si por el efecto de estas medicinas o por la evolución normal de mi problema, vine a sentir que sufría de menos desbalances y que estos eran más suaves o que si trataba de desbalancearme volvía fácilmente a un estado equilibrado.

Entre la información que se encuentra en internet existe una con una tendencia llamada antipsiquiatría la cual está en contra de la forma de ver y de como tratar los problemas mentales que aplica la psiquiatría, en esta tendencia se pueden encontrar críticas con un buen sustento argumentativo, como también en esta tendencia se encuentra una negación completa de los problemas mentales y de la visión científica de la medicina, donde en algunos casos se va hacia el otro extremo negando los avances científicos de la humanidad y buscando un retorno a un pasado donde las situaciones se manejaban con base en conceptos religiosos, a pesar de criticar mostrando casos concretos donde se ha manejado mal la situación de los pacientes afectados con problemas mentales, la solución que plantean considero no ayuda mucho pues predican que se debe cambiar lo que ellos denominan una manipulación moderna por parte de la psiquiatría, por una manipulación basada en preceptos de fe, lo que tampoco es una solución razonable a mi modo de ver.

Hace ya varios años he ido mutando en mi forma de ver la situación respecto a mi problema mental, me he acercado a una visión de ciertos psiquiatras que plantean que se ha hecho un desarrollo interesante en el manejo de los problemas mentales, pero que ha habido un mal manejo en la mayoría de las situaciones de las personas que sufren problemas mentales, no por falta de recursos científicos, si no por un uso desmedido y descontrolado de sustancias que afectan el funcionamiento mental, que en casos concretos pueden ser de ayuda, pero que se están usando para situaciones que pueden considerarse actuaciones normales de las personas pero que se han catalogado mal como enfermedades mentales y en vez de ser herramientas que ayuden a solucionar problemas mentales se han convertido en sustancias que le están provocando daños a muchas personas que realmente no requieren de este tipo de sustancias.

En la forma como me he sentido en el avance de mi vida aquí en este mundo siento a veces que los medicamentos que he tomado me han ayudado ya que han hecho revertir sentimientos que he considerado anormales, pero también he sentido que he podido ser una víctima de la psiquiatría y que he tomado fuertes sustancias para afectar mi mente y que pudieron hacerme daño.

En este momento estoy en un dilema, siento que mi situación es buena, que he podido sobrevivir a un entorno negativo a pesar que sufro de un trastorno mental que sé que sufro y que para mí es real, pero he sido engañado por la psiquiatría moderna de corte mercantilista, he encontrado que de pronto los medicamentos pueden ayudar a tratar ciertos trastornos, pero que no existe un buen desarrollo científico al respecto y no se está avanzando, pues los esfuerzos se están canalizando sobre falsas situaciones, porque lo que se quiere es ganar dinero, mantener una industria que se basa crear y curar falsas enfermedades, donde los realmente enfermos no importan, pues constituyen una minoría dentro del nicho de mercado actual por lo que no representan posibilidades de negocios lucrativos.

Dentro de las conclusiones que he podido sacar entre lo que he sentido y lo que he encontrado en muchos de los planteamientos de psiquiatras que pienso son de corte humano, es que para problemas mentales como los que me afectan existe una forma de atacarlos que puede ser un manejo farmacológico para los estados extremos y cuya utilidad no está demostrada para prevenir nuevas crisis, las cuales lo más probable es que se sigan presentando se tome o no medicamentos, que para el manejo del día a día de estos trastornos lo más probable es que sea más dañino tomar medicamentos, que puede ayudar más tener un buen entorno y unas condiciones sociales y familiares positivas, que los trastornos seguirán su curso pudiendo empeorar o mejorar, pero en este momento no se tiene un protocolo médico comprobado, para controlar realmente la situación, aunque se afirme por muchos lo contrario.

Pienso que el hecho de que no esté perdido para este mundo, no se debe a los medicamentos que he tomado, que de pronto me han dado alivio en situaciones extremas, sino a que he podido contar con personas que me acompañan y que han sido mi apoyo, que han podido seguir conmigo a pesar que he actuado de forma anormal y que les he afectado, también que afortunadamente el curso de mi trastorno no ha sido tan grave que no me han llevado a convertirme en una persona con unas capacidades mentales fuertemente disminuidas, por lo que puedo comportarme y estar en esta sociedad como una persona que se considera normal o promedio, aunque para algunos soy un tipo raro.

Sea que tenga trastorno bipolar u otra condición, he logrado sobrevivir a esta durante 50 años porque parece que uno nace con ciertas características y las puede modificar o modular pero no eliminar y son parte de la forma de ser de uno como persona.

viernes, 24 de febrero de 2017

Sobre el suicidio de Robin Williams (un bipolar famoso) 11 de agosto de 2014, Paradise Cay, California, Estados Unidos



En días pasados, publiqué un post sobre el suicidio de Robin Williams, en el analizaba el por qué una persona que lo tenía como se dice todo, decide por su propia mano dejar este mundo.1.

De Robin Williams se decía que tenía el don bipolar y había estado últimamente deprimido, encontré una foto de él de hace pocos días antes de su muerte, donde se le puede notar su depresión:

Una foto de Robin Williams en sus últimos días

Al parecer no le sirvió ser exitoso, tener fama, dinero, compañeros, al parecer una familia y amigos que lo rodeaban y apoyaban, para mi forma de ver la situación, tenía un problema mental tan grave que finalmente lo llevó a tomar esta decisión.

Se ha dicho que durante un tiempo fue adicto al alcohol y las drogas, pero, según lo dijo él mismo: Estaba controlado últimamente, aunque, algunos medios periodísticos dicen que había recaído en la adicción al alcohol y de pronto a otros psicoactivos.

Se barajan muchas posibilidades de las causas que desencadenaron el hecho de que Robin Williams haya llegado al suicidio, que van desde las que muestran los medios sensacionalistas que afirman que se debió que había recaído en el alcohol y las drogas, cosa que él negaba al declararse sobrio últimamente, donde ademas se enfocan mas en la forma como se quito la vida, describiendo las situaciones macabras que conllevaron físicamente a su muerte, que en un análisis mas humano de las causas de su suicidio.


Segun investigaciones forenses y con base en lo que su familia investigó al respecto, principalmente su última esposa, se encontró que desde poco antes de su muerte Robin venia presentando sintomas de problemas neurológicos y fisicos, que con el analisis forense de su cerebro se determinó que sufría de la terrible enfermedad: Demencia con Cuerpos de Lewy, una enfermedad neurodegenerativa y progresiva. 

Poco más de un año después de la muerte de Robin, su esposa habló por primera vez del suicidio del actor y confesó que la demencia que Williams padecía no le habría permitido vivir más de tres años: “Con suerte, Robin habría vivido tres años más, y habrían sido años muy duros que probablemente tendría que pasar recluido" al respecto publicó la carta donde explica la causa mas probable que llevó a Robin a tomar la decisión del suicidio y es que el artista no quería convertirse en una carga para las personas allegadas porque además de sentir fuertes depresiones, presentía que perdería la razón en los próximos días, ya que tenía síntomas similares al mal de Parkinson, como también sentía que se desconectaba de la realidad por momentos.

Según comentó su esposa "Hemos tenido una respuesta. Mi corazón se llenó de esperanza. Pero de alguna manera sabía que Robin no se lo creía. Robin estaba perdiendo la cabeza y él era consciente de ello”.

Sea como fuese la muerte de este famoso probablemente se debió a los problemas mentales que sufría, sin embargo, se puede decir que esta persona vivió plenamente ya que tuvo todo lo que cualquiera podría desear, el hecho de morir por suicidio fue un hecho más que le ayudó a ganar resonancia ante los demás y acrecentar mas su fama, porque de no haber sido así, sus días finales habrían sido los de un viejo afectado por demencia el cual se habría deteriorado día tras día, hasta el momento final, lo cual no habría sido una noticia tan mencionada.

1. Post donde sin la información de la autopsia se analiza porque decidió suicidarse Robin Williams.  http://unbipolarmas.blogspot.com.co/2014/08/muere-el-actor-robin-williams-los-63.html
2. Carta enviada por la viuda de Robin Williamns a la revista Neurology http://www.neurology.org/content/87/13/1308.full