Experiencias sobre como vivo con el trastorno bipolar, comentarios sobre artículos de blogs y paginas web, mis apreciaciones sobre este y otros problemas mentales.
sábado, 23 de agosto de 2025
Una pagina de mi diario bipolar: Estable de nuevo
domingo, 22 de junio de 2025
Loco o anormal
Aquellos que sueñan de día conocen muchas cosas que escapan a los que sueñan sólo de noche. En sus grises visiones obtienen atisbos de eternidad y se estremecen, al despertar, descubriendo que han estado al borde del gran secreto.
De un modo fragmentario aprenden algo de la sabiduría propia y mucho más del mero conocimiento propio del mal.
Penetran, aunque sin timón ni brújula, en el vasto océano de la «luz inefable», y otra vez, como los aventureros del geógrafo nubio, «agressi sunt mare tenebrarum quid in eo esset exploraturi».
Diremos, pues, si, que estoy loco.
Concedo, por lo menos, que hay dos estados distintos en mi existencia mental: el estado de razón lúcida... y un estado de sombra y duda, ...."(ver nota)
Si, Soy de pronto un loco mas
Sin embargo, considero que en mi caso particular estar loco es un estado temporal o para mejor decir entro en un estado de locura de cuando en vez y normalmente paso desapercibido ante casi todas las personas, se puede decir que la mayor parte del tiempo soy una persona cuerda o mejor dicho actúo de forma normal, mis estados de locura son realmente muy pocos, solo en una oportunidad tuve unos sentimientos profundos de infinita sabiduría, de total inspiración, iluminación, dios me hablaba en el oído y yo lo ignoraba, pero el tiempo que duró mi delirio fue muy corto comparado con todo lo que he vivido, estadísticamente puede decirse que no pasó.
Cuando entro en esto que llamaré estado de locura temporal (Manía, según psiquiatras), llego a un estado de clarividencia, donde descubro cosas que han estado al alcance de mi conocimiento, pero que no había captado antes por no analizarlas bien, sin embargo, son tantas y de tantos aspectos al mismo tiempo, que termino abrumado. Es como cuando uno está en un sueño que vislumbra y descubre todo, pero estando despierto; de ahí que Poe lo describa dentro de su forma poética al decir: "Aquellos que sueñan de día conocen muchas cosas que escapan a los que sueñan sólo de noche", médicamente en la actualidad esto que he estado diciendo es un síntoma del trastorno bipolar, como también lo puede ser de otros pñ´´´´´´´´ problemas mentales y lo llaman estado psicótico, pero a diferencia de un sueño donde uno interactúa con seres que uno mismo ha creado, cuando se esta despierto se interacciona con seres reales y choca muchas veces con ellos, porque mucho de lo que uno hace esta en contra de las normas y digo normas refiriéndome a lo que la mayoría hace.
Cuando uno pasa mucho tiempo en este estado donde se siente una infinita felicidad y no se regresa a la triste realidad; se necesita de un impulso de algo, es cuando las personas buscan ayuda, o cuando la sociedad a su alrededor decide parar esta situación, antes se encontraba con el alcohol u otras sustancias que se tenían al alcance sin ser ilegales o ahora se buscan sustancias mas potentes las drogas de las cuales hay algunas legales y otras ilegales, mediante estas se intoxica el cuerpo y la mente bloqueando este estado anormal, a veces sin consecuencias apreciables, pero muchas veces causando daños a corto o largo plazo, ademas muchas de estas drogas son para el resto de la vida por su forma de actuar al volverse la persona dependiente de ellas.
Nota: La primera parte en negrilla, no es de mi autoría pero como dice una canción por ahí: Esa canción es mía por un derecho casual, ya que define lo que siento en algún momento y se puede decir que su letra soy yo, además de acuerdo con mi poco conocimiento legal no puedo ser demandado por quien la escribió, aunque se revuelque en la tumba si uso sus palabras sin su autorización.
Esta forma de escribir solo la puede hacer una persona como lo fue Edgar Allan Poe y hace parte de su cuento Eleonora, este cuento lo pueden ver en mi versión plologada e ilustrada en http://unbipolarmas.blogspot.com.co/2015/10/cuento-eleonora-por-poe.html
viernes, 25 de abril de 2025
A mis 30 años descubrí que soy bipolar
Por Inés Pujana
1 de marzo de 2019 • 10:03
Esta entrada es reblogueada desde el periódico La Nación de Argentina.
Agustina siempre vivió la vida intensamente y quienes la conocen, saben que es una persona que no es indiferente a nada de lo que la rodea. Los amores, las amistades, la política o los derechos de los animales: todo la atraviesa y la hace tomar partido. Ríe a carcajadas cuando algo le da gracia, no tiene miedo de decir lo que piensa frente a cualquier circunstancia y por sobre todas las cosas, exuda arte, en su forma de vestirse y en todo lo que hace. Hace poco tiempo, no más de un año, descubrió que esos picos y valles que estaba tan acostumbrada a transitar, no eran simplemente un rasgo de su carácter, significaban algo más: una enfermedad hereditaria que se manifestaba en sus genes, la bipolaridad. Le pedimos que nos relatara su historia para ayudarnos a visibilizar las enfermedades mentales- que tanto estigma tienen- y esto es lo que nos contó.
"La primera vez que oí hablar de bipolaridad fue por mi mamá. Sabía que alrededor de los 30 años la diagnosticaron, que estaba medicada, que lloraba mucho y que no era feliz. No mucho más. Hasta que un día la encontré en la cama inconsciente, y a pesar de todos mis intentos por convencerme de que ella no era capaz de hacer algo así, la realidad me cacheteó y me mostró que no quería vivir más. Una nota y unos cuantos blisters vacíos eran la prueba. A partir de ese día la acompañé a hospitales, grupos, internaciones y diferentes tipos de terapia; convirtiéndome en su madre y ella en la hija a la que yo tenía que cuidar. Mi mamá siempre vio en mí mucho de ella, y no dudaba en decirme que consultara a un médico para ver si yo también tenía su patología. Jamás pensé que algo así pudiera identificarme, pero a mis casi treinta años un médico me dijo: 'Sí, estás dentro del espectro bipolar'".
"No es alguien que quiere algo y un segundo después ya no. Tampoco es tu compañero de trabajo que alterna el enojo matutino con la simpatía vespertina. Es muchísimo más, y justamente por eso es importante dejar de usar el término con tanta liviandad y darle el respeto que se merece. Porque bipolaridad no significa tener un humor cambiante: es una patología delicada que hay que transitar con mucho respeto.
Llevarla a cuestas es vivir diariamente en un subibaja. En un extremo se siente la depresión y en el otro la manía, y mientras la primera te empuja a estar muy triste, al punto de -a veces- no querer vivir más, la segunda te pone muy eufórico y te llena de una energía incontrolable. Te vuelve insomne y vulnerable en extremo, llegando a sentirte un cuerpo en carne viva, que padece todo mucho más que cualquier otra persona.
Cuando estás feliz, sos como una nena que corre y ríe a gritos porque la desborda la alegría. Te volvés ingeniosa y artística, y lográs hacer cosas con una creatividad única, que brota incansablemente. No por nada la llaman "la enfermedad de los artistas" y es que son tantos. Virginia Woolf, Kurt Cobain, Edgar Alan Poe, Van Gogh, Miguel Ángel y muchos más.
Ser bipolar es también encontrarte gobernada por sentimientos que no te pertenecen, o que no querés que te pertenezcan, pero que te invaden y te transforman en alguien que no sos y que a la vez sos. Es perder el control de las emociones y cometer muchos errores, cargando con la culpa de haber herido sin quererlo, sin darte cuenta. En mis peores picos hasta llegué a creer que algo me poseía, sin poder controlar mis pensamientos, lo que decía o lo que hacía. La bipolaridad también es pérdida, porque perdés muchas personas en el camino: amigos, parejas, y a veces, hasta a vos misma.
"¿Bipolaridad = Genialidad?
"
Por mi corta edad los médicos me recomendaron un tratamiento farmacológico fuerte, con la "esperanza" de que quizás en dos años ya no necesitara seguir con la ingesta de remedios. Me pareció mentira, creí que era demasiado bueno para ser cierto y ni lo dudé, los acepté con los ojos cerrados. Pero a medida que pasaban los días, las semanas y los meses, las reacciones adversas fueron devastadoras: pérdida de memoria, dificultad para expresarme, tics nerviosos, dolor articular, manchas en la piel, pérdida de visión y aumento de peso. Solo duré medio año de tratamiento y lo abandoné, dejando con esas pastillas la ilusión de ¿curarme? en un corto plazo. Descubrí que para no perder la cordura me estaba perdiendo a mí misma y supe que no había camino fácil, que iba a ser duro de todas formas. Así que luego de pensarlo mucho y de hablar con personas cercanas comencé a investigar otras opciones más naturales. Opté por ahondar en hacer cosas que me hicieran feliz y por rodearme de personas que me dieran paz y me sacaran sonrisas. Meditar y hacer terapia ayudan mucho. Tener una vida sana, hacer deporte, comer y dormir bien, también. Pero sobre todo conocerme y aceptarme.
No es un camino sencillo, está lleno de aciertos y desaciertos y hay mucho dolor incluido, porque vivimos todo en carne viva y porque ese beso que se disfruta más, también tiene otra cara, que es que también se sufre en demasía el cachetazo. Es un camino diferente para cada uno, que tiene que ir haciéndose al andar, escuchándose y sabiendo elegir qué resulta mejor para cada persona y tipo de vida. Mi consejo es que nada ayuda tanto como sentirse amado. Por eso es tan importante saber acompañar a quienes lo padecen, entendiendo, no juzgando y estando presente, demostrando afecto y haciendo sentir que uno no los abandona cuando todo parece hacerlo. Del otro lado hay una persona algo turbulenta, pero que en el fondo es como el cielo, que cambia, llueve y después despliega algo tan hermoso como un arcoíris. Mi consejo es que se queden a ver sus arcoíris, porque no cualquier persona es capaz de crearlos después de una tormenta".
De la euforia al vacío: Por qué no creo en las enfermedades mentales
De pronto se puede decir que soy "un tipo raro", pero no, me considero una persona común, aunque con emociones más intensas. Como decía Poe: "Aquellos que sueñan de día conocen muchas cosas que escapan a los que sueñan solo de noche". No, no soy un enfermo; simplemente pertenezco a un grupo minoritario que experimenta la vida con mayor profundidad.
En ocasiones, mi estado emocional se altera: Paso por unos días donde llego a sentirme muy feliz, acelerado, ansioso, quiero hacer muchas cosas al mismo tiempo, siento que soy bueno para todo, siento que me vuelvo inflexible o mejor dicho terco, me gasto hasta el último peso, veo todo color de rosa, me enamoro y enamoro fácilmente; luego hay otros días donde me siento muy bajo de ánimo, no quiero ni salir de casa, todo es de color gris, nada me gusta, siento que no soy querido por nadie y por lo tanto no quiero ver a nadie, solo quiero estar recostado o dormido, no me importa lo que los demás hagan o dejen de hacer, mi estado de ánimo es como de una tristeza infinita. Esto que siento se ha denominado por parte de algunas personas como una enfermedad mental y la llaman psicosis maniaco depresiva o bipolaridad pero no la considero una enfermedad como tal, mas bien es un estado alterado, un problema mental o si mucho un trastorno mental.
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| Como se siente al ser intenso |
No creo en el concepto de "enfermedades mentales". Para mí, una enfermedad requiere:
Causa física demostrable.
Síntomas claros y consistentes.
Tratamientos con base científica.
Prefiero términos como "problemas" o "trastornos" mentales, ya que lo psicológico no cumple con estos criterios de enfermedad por lo tanto, considero, los desbalances emocionales son respuestas extremas de algunas personas ante situaciones complicadas del devenir de la vida, no son patologías médicas.
miércoles, 5 de febrero de 2025
No considero que una persona con trastorno bipolar, deba estar todo el tiempo sometida a una fuerte medicación
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| Polimedicación para el trastorno bipolar |
Con base en lo que he vivido me inclino por pensar que lo mío no es un problema menor, que requiere de pronto de ayuda externa y del uso de químicos, pero en este momento no se tiene un protocolo científicamente probado y claro para mi tratamiento y lo que hago es con base en lo vivido: He definido mi forma de tratarme, tratando de estar un máximo de tiempo libre de sustancias externas tóxicas pero de pronto necesarias en algunos momentos. Bien sea que realmente no tenga ninguna enfermedad y solo sea un problema de adaptación pero he sufrido por comportamientos que he tenido, que no son muy comunes, que no están bien vistos, que han afectado a otros y a mí mismo, por lo que he necesitado de algo que me ayude a corregirlos, en algunas oportunidades, ese algo que ha sido llamado como se quiera: Medicinas, drogas, psicofármacos o psicoactivos, han hecho que me pueda sentir mejor de ciertas características de mi comportamiento y que actué más normalmente ante la sociedad, pero sin excluir sus efectos malucos. En mi caso creo que si tengo un problema mental, que se puede decir grave, que necesito ayuda externa y tomar fuertes psicofármacos en los episodios de crisis, que afortunadamente han sido muy pocos, sin embargo, he sentido también que he podido vivir relativamente bien, sin tomar medicinas cuando tengo periodos de estabilidad emocional, que es la mayor parte del tiempo o tomando un mínimo de estas cuando tengo desbalances leves para evitar llegar a una crisis.
jueves, 3 de octubre de 2024
Delirio
Delirio de Laura Restrepo, narra de una forma muy realista las euforias y las melancolías de Agustina Londoño quien es la protagonista de la novela.
Este libro me gustó, lo leí hace poco, soy dado desde mucho antes de saber exactamente como se denomina técnicamente al problema que sufro, leer libros sobre personajes o de escritores que sufren de problemas mentales, sobre todos los similares a la dolencia que tengo. Creo que, por eso me han gustado los libros de Poe, Hemingway, Virginia Wolf, Dostoyevsky y en este caso la Novela Delirio desde la vez que lo vi en una vitrina de una librería, me interesó por el título y por las referencias que tenía de Laura Restrepo.
Delirio es para leerlo, disfrutarlo, y sacar muchas conclusiones de él; se trata de la vida de una pareja en la cual uno de los integrantes sufre de una dolencia mental que entra y sale de delirios; la otra sobrelleva el problema sin saber muchas veces que hacer, perdido entre los problemas de pareja, de la relación con las familias de cada uno, sobre todo la relación con la familia de la afectada por el problema mental.
Muestra el sufrimiento del paciente mental como de su pareja y su movimiento en el entorno que muchas veces no ayuda, no es una novela rosa pero tampoco es cruel, es más bien algo del realismo magico de la cruel Colombia.
martes, 23 de julio de 2024
Ayer estuve en un bajón terrible
Una chica bipolar define la depresión
Momentos de tristeza, donde la soledad y la oscuridad van de la mano, mi alma llora y el corazón grita. No importa que tengas familias o una relación amorosa, te sientes solo y por mucho que te hablen e intenten consolarte, el único consuelo es la almohada en la que pones tu cabeza, piensas, lloras y te escondes.
En mi anterior entrada hablaba que estaba sintiendo un aterrizaje suave despues de haber estado algo arriba, creia haber llegado a la normalidad, que en mi caso no es tan normal, pero donde se puede vivir de una forma muy parecida al promedio de las personas, pero no fue un aterrizaje suave como lo sentí y lo dije, sino que seguí bajando y estuve en un profundo sentimiento de fatalidad, aunque considero que lo que descubrí, es algo que realmente me esta sucediendo, me senti demasiado mal.
Entro en lo que se puede llamar en un sentimiento de depresión, inducido principalmente por mi desbalance de emociones, donde analizando mi situación personal encuentro que mi plan de vida para estos dias y los proximos años no se pudo realizar como lo estaba vislumbrando, porque no lo planee, ni ejecute bien, quería hacer unos cambios en mi forma de vida, pero encontré que por varias circunstancias lo que pensé podían ser unas formas diferentes de vivir no se lograron.
Cuando se llega tan abajo en esto de las emociones se quiere acabar con todo, tanto más de lo acabado que ya se tienen las pocas relaciones que uno hace, además que también está mal mi situación laboral, entonces se queda uno solo, se siente solo, es cuando algunos deciden hacerse daño y se toman acciones en contra del cuerpo: Se entra en el alcohol, las drogas, se piensa o se intenta el suicidio; sin embargo, si se considera que ya se tiene un daño al haber llegado tan bajo, ? Cómo diablos se llega a pensar entonces causarse otro mayor? Esa idea la descarto del todo, ya que, después de sentir haber llegado a lo más hondo y bajo de las emociones, todo a partir de ahí es ganancia, debo retomar mi vida, dedicarme a producir y bien dentro de las limitaciones que tengo, debo dedicarme a lo que puedo hacer y hacerlo de la mejor forma posible, si para mi ya es un logro no haberme hecho daño físico.
sábado, 1 de junio de 2024
Loco
"Los hombres me han llamado loco; pero todavía no se ha resuelto la cuestión de si la locura es o no la forma más elevada de la inteligencia, si mucho de lo glorioso, si todo lo profundo, no surgen de una enfermedad del pensamiento, de estados de ánimo exaltados a expensas del intelecto general.
Aquellos que sueñan de día conocen muchas cosas que escapan a los que sueñan sólo de noche. En sus grises visiones obtienen atisbos de eternidad y se estremecen, al despertar, descubriendo que han estado al borde del gran secreto.
De un modo fragmentario aprenden algo de la sabiduría propia y mucho más del mero conocimiento propio del mal.
Penetran, aunque sin timón ni brújula, en el vasto océano de la «luz inefable», y otra vez, como los aventureros del geógrafo nubio, «agressi sunt mare tenebrarum quid in eo esset exploraturi».
Diremos, pues, si, que estoy loco.
Concedo, por lo menos, que hay dos estados distintos en mi existencia mental: el estado de razón lúcida... y un estado de sombra y duda, ...."
Digamos pues que si, que soy un loco, a pesar de que solo actúo de forma no común (anormal), en muy pocas ocasiones.
Todo comenzó cuando estaba en mi adolescencia (hacia el año 1984), cuando tuve que ser internado en una institución para personas con problemas mentales, después de mi primer ataque de locura, (según términos médicos: Episodio psicótico), esta clínica, no era tan cruel y tétrica como los manicomios que se muestran en las películas.
Hasta donde me da mi memoria, estuve internado cerca de tres semanas, pudo ser mas o menos pero no me acuerdo bien.
Después de la hospitalización temporal, pasé de un estado de psicosis fuerte como parte de un cuadro de manía intensa (locura) a un estado de remisión ambulatoria pero medicado (zombi drogado).
Se puede decir que después de mi internado en este sitio, logré volver a un estado de cierto equilibrio mental por muchos años, para después seguir con mi vida casi normal, pero las huellas de mi paso por esta institución no las he podido borrar del todo de mi mente y no fue solo el hecho de la institución como tal, que a mi concepto puedo considerar que realizo bien su trabajo, si no el creer que había estado loco, o que terminaría enloqueciéndome y perdiéndome de este mundo pero en vida, ese era mi pensamiento después de mi remisión, en este momento tengo un poco mas claro que según la definición de los psiquiatras de la época: Había sufrido de una crisis de un problema mental (que para mi no tenía nombre), que es probable que para la época se denominaba psicosis maníaco depresiva, al cual ahora se le tiene un nombre mas complicado, de pronto un poco mas complejo, pero que suena un menos grave, y mucho menos parecido a locura, además que está de moda en estos días (2024), ya que según muchas personas hay mucho famoso por ahí que dicen que la sufre: Se denomina trastorno bipolar, al cual se le han dado muchas subdivisiones, que en mi caso clasifico en el tipo I.
Después de salir de mi hospitalización psiquiátrica logré la remisión en buenas condiciones, sin embargo, algo que me marcó fuertemente fueron unas palabras que me resonaron mucho cuando empecé a ser tratado; cuando el psiquiatra me dijo: "Usted esta enfermo y a partir de este momento debe tomar medicación por el resto de su vida".
Según mi apreciación, la definición actual de trastorno bipolar es un eufemismo que pretende encubrir el estigma asociado al anterior termino: Psicosis maníaco depresiva, o el estigma que para muchos implica ser denominado simplemente loco, o alguien que se enloquece por ratos, porque esa es la definición popular a mi problema, de igual forma se le denomina a los que sufren esquizofrenia y de otros trastornos mentales, que como tales no pueden definirse bien como enfermedades mentales, pues según he logrado entender el termino enfermedad se refiere principalmente a problemas físicos corporales que no tienen que ver con el funcionamiento de la mente. Para un parroquiano es igual un esquizofrénico, un bipolar o una persona que sufra de un problema mental entre los miles que definen los manuales de psiquiatría moderna: "Es simplemente: Un loco"
Considero que para mi puede haber sido importante conocer en mas detalle mi problema y tratar de entender como se desarrollan sus manifestaciones, como evitar llegar a estados graves, pero para las personas comunes y corrientes no es un tema de interés, ¿Por que debe interesar el tema de las personas locas o desadaptadas a las personas que se consideran normales? pienso que no mucho y menos si no lo sufren o personas muy cercanas lo sufren.
A pesar que la sociedad ha avanzado respecto a la discriminación del diferente al promedio (al anormal, diciéndolo en crudas palabras), todavía persiste la estigmatización para los que sufren ciertos problemas, como los mentales, se ha avanzado pero falta más, lo que expreso en este espacio y lo que otros expresan en sitios parecidos va en esa dirección, en mostrar que no somos seres de otro mundo, somos de pronto diferentes y somos pocos, pero somos personas que tenemos diferencias en ciertos aspectos, sufrimos con problemas de la mente que pueden ser manejados hasta cierto punto gracias a los avances científicos o aún a pesar de estos.
En mi caso escribo sobre mi problema mental, algo que quizás solo me debiera interesar a mi, soy en términos coloquiales un loco que escribe, que para hacerlo tiene que basarse en lo que siente, que se ayuda con lo que sienten y expresan otros, porque muchas veces se me dificulta decirlo con mis palabras, esta es la situación que tengo en este momento, aunque como lo dije anteriormente y en otras ocasiones: No pretendo volverme famoso, o rico con este blog, sin embargo, me encanta que alguien lo lea, me alegra cuando las estadísticas me dicen que varias personas lo han leído últimamente y mucho más cuando se comentan las entradas.
Si, Soy de pronto un loco mas, para decirlo más elegante soy unbipolarmas
Sin embargo, considero que en mi caso particular estar loco es un estado temporal o para mejor decir entro en un estado de locura de cuando en vez y normalmente paso desapercibido ante casi todas las personas, se puede decir que la mayor parte del tiempo soy una persona cuerda o mejor dicho actúo de forma normal, mis estados de locura son realmente muy pocos, solo en una oportunidad tuve unos sentimientos profundos de infinita sabiduría, de total inspiración, iluminación, dios me hablaba en el oído y yo lo ignoraba, pero el tiempo que duró mi delirio fue muy corto comparado con todo lo que he vivido, estadísticamente puede decirse que no pasó.
Cuando entro en esto que llamaré estado de locura temporal (Manía, según psiquiatras), llego a un estado de clarividencia, donde descubro cosas que han estado al alcance de mi conocimiento, pero que no había captado antes por no analizarlas bien, sin embargo, son tantas y de tantos aspectos al mismo tiempo, que termino abrumado. Es como cuando uno está en un sueño que vislumbra y descubre todo, pero estando despierto; de ahí que Poe lo describa dentro de su forma poética al decir: "Aquellos que sueñan de día conocen muchas cosas que escapan a los que sueñan sólo de noche", médicamente en la actualidad esto que he estado diciendo es un síntoma del trastorno bipolar, como también lo puede ser de otros pu´´´´xftf´´´ problemas mentales y lo llaman estado psicótico, pero a diferencia del sueño cuando uno interactúa con seres que uno mismo ha creado, uno estando despierto interacciona con seres reales y choca muchas veces con ellos, porque mucho de lo que uno hace esta en contra de las normas y digo normas refiriéndome a lo que la mayoría hace.
Cuando uno pasa mucho tiempo en este estado donde se siente una infinita felicidad y no se regresa a la triste realidad; se necesita de un impulso de algo, es cuando las personas buscan ayuda, o cuando la sociedad a su alrededor decide parar esta situación, antes se encontraba con el alcohol u otras sustancias que se tenían al alcance sin ser ilegales o ahora se buscan sustancias mas potentes las drogas de las cuales hay algunas legales y otras ilegales, mediante estas se intoxica el cuerpo y la mente bloqueando este estado anormal pero muchas veces causando daños, ademas muchas de estas drogas son para el resto de la vida por su forma de actuar al volverse la persona dependiente de ellas.
Nota: La primera parte en negrilla, no es de mi autoría pero como dice una canción por ahí: Esa canción es mía por un derecho casual, ya que define lo que siento en algún momento y se puede decir que su letra soy yo, sin embargo, esa forma de escribir solo la puede hacer una persona como lo fue Edgar Allan Poe y hace parte de su cuento Eleonora, este cuento lo pueden ver en mi versión prologada e ilustrada en:
domingo, 26 de mayo de 2024
MI problema mental version 5.0
Mi problema mental
A pesar de ser posible que para los psiquiatras que me trataron, sobre todo en mi crisis fuerte, tenían algo claro mi problema (para 1984 era un paciente que sufría una crisis psicótica debida a un posible trastorno maníaco-depresivo), pero para mi en ese año 1984 era todo un dilema, luego por internet encontré ya en el año 2007 que lo que sufro encaja en lo que últimamente se ha decidido llamar trastorno bipolar y que este tiene varios tipos encajando en el denominado tipo I.
Durante mucho tiempo conviví con mi problema mental sin darme cuenta, o mas bien sabiendo que padecía de algo, pero tratando de no darle importancia, por lo que no me atormentaba demasiado por ello, a menos que estuviera cerca a una crisis, adicionalmente la mayor parte del tiempo parezco una persona normal con o sin tratamiento y solo ante unos pocos he parecido como un loco o una persona que actúa raro porque esta siendo afectada por un trastorno mental, sin embargo, vengo a darme cuenta últimamente que mis actuaciones con las personas que me rodean son a veces extrañas y tengo patrones de comportamiento no tan promedio, además que soy una persona que tiende a aislarse.
En la antigüedad y aun hoy en día muchas personas sufren de problemas de la mente sin saberlo o sintiendo que tienen algo pero sin darle importancia, eso les pasaba o les pasa a los que esta etiquetados como bipolares y muchos vivieron o viven felices o no, sin saber que significaba o significa trastorno bipolar, es mas esta etiqueta es muy reciente, en la antigüedad ni siquiera existía (antes o una persona estaba loca o era normal, de pronto sufría crisis de locura y volvía a la normalidad pero no existía la definición de un tipo de trastorno mental como lo es hoy, además como no era tratada con drogas que la modifican esta no presentaba las condiciones de lo que es hoy llamado trastorno bipolar).
Mi problema mental ha estado últimamente bajo control, muchas veces con ayuda de médicos, otras solamente por mi experiencia, sé un poco más de cómo es, por lo que trato de mantenerme en equilibrio y cuando tengo los primeros síntomas de un desbalance, he sabido y logrado pararlos, aunque sintiendo los efectos de un sube y baja emocional que me hace sentir realmente mal, para mi fortuna, hasta ahora he logrado cortar el avance hacia una crisis mayor, la cual no he vuelto a tener.
sábado, 18 de mayo de 2024
Instrumental, de James Rhodes, autobiografía de alguien que ha sufrido problemas mentales y problemas de adaptación a la sociedad
Voy a repostear un artículo sobre el libro, lo leí hace poco, es la autobiografía de alguien que ha sufrido problemas mentales y problemas de adaptación a la sociedad.
Varios apartes de lo que se describe en este libro son parecidos en algo a lo que yo he sentido muchas veces, me identifico con el autor en mucho de lo que describe en cuanto a sus problemas mentales y de adaptación a la sociedad, el autor y a la vez personaje del libro fue víctima de abusos cuando niño y sufrió problemas mentales, mucho más fuertes que los míos, que lo llevó a estar internado en instituciones para personas con problemas mentales en tres oportunidades, tuvo varios intentos de suicidio, estuvo en el mundo del alcohol, de las drogas y se autolesionaba, pero después de todo logro salir adelante organizar su vida y llegar a ser una persona con cierta fama.
En mi caso, cuando era niño físicamente no fuí víctima de abusos sexuales, aunque si fui acosado y afortunadamente ahora vengo a saber no se como, logré evitar que me hicieran daño fisico, solo estuve internado en una oportunidad en una institución para personas con problemas mentales (manicomio) y no toque el mundo de las drogas, aunque si estuve un tiempo tomando bastante alcohol y todavía lo consumo, con poca frecuencia y en poca cantidad, por lo que se puede considerar que tengo un cierto grado de alcoholismo, lo otro es que no soy ni mínimamente famoso.
Esta es una historia de extremos y el caso mío no es de tantos extremos, pero concuerda y me identifico en lo que se refiere a como narra como funciona el cerebro de una persona con problemas de adaptación a esta cruel sociedad.
La siguiente es una entrada de la pagina titulada La piedra de Sisifo la puede encontrar en https://lapiedradesisifo.com/2017/09/29/instrumental-de-james-rhodes/, la copié y pegue de internet.
"Es difícil creer que algunos libros no sean producto de un milagro. El libro Instrumental de James Rhodes lo es, Rhodes se ha convertido en uno de los pianistas más célebres del momento, estaba tan empeñado en autodestruirse que el hecho de que haya llegado a los cuarenta años ya es en sí un milagro. Como también lo es la publicación de este libro, este descenso a los infiernos más profundos, después de que la ex mujer de Rhodes interpusiera una demanda para detener su lanzamiento, argumentando que el relato que en él se narra podría angustiar al hijo del pianista, que padece TDAH y dispraxia, además de asperger.
Finalmente la corte suprema dictaminó que el derecho de Rhodes a contar su historia era primordial, amparándose en su libertad de expresión. El argumento de Rhodes difícilmente podía rebatirse: es como pedirle a la víctima de una violación que se calle, que no divulgue el crimen. ¡Y voilà! el libro Instrumental está en las librerías.
Rhodes nació en el seno de una familia acomodada, pero su vida dio un vuelco de ciento ochenta grados cuando, entre los cinco y los diez años, fue violado en infinidad de ocasiones por un profesor de educación física. Rhodes evita eufemismos como «abuso infantil», que no dan cuenta de la monstruosidad de las heridas físicas y mentales. que deja una experiencia como esta. A partir de ahí se torció todo. Hablar de trauma es quedarse corto. Rodhes desarrolló tics, TOC, depresión, drogadicción, alcoholismo, tendencias suicidas, y muchas más cicatrices, tanto por dentro como por fuera. Nada conseguía sacarlo a flote. Y motivos no le faltaban para seguir viviendo: el nacimiento de su hijo, una carrera exitosa como pianista, buenos amigos, gente dispuesta a invertir tiempo y dinero en él. No importa lo bien que le fueran las cosas. En el último momento Rhodes siempre encontraba la forma de joderlo todo. Cada uno de los capítulos del libro relata un momento crucial en la vida del pianista, ya sea de caída o de recuperación. En algún lugar de su cabeza, hay una retorcida idea que le dice que él es el culpable de sus violaciones; se tortura por ser víctima y por sentirse como víctima. Es como si esas violaciones se hubieran convertido en el inicio y en el centro de su vida.
Solo la música ‒y tal vez el amor hacia su hijo‒ consiguió arrancarlo de ese abismo. Porque Instrumental no son solo las memorias de una existencia torturada. Recuperando el subtítulo del libro, además de locura hay también música y medicina. Instrumental es la confesión de cómo la música le salvó la vida a un pobre diablo. Cómo lo convirtió en alguien admirado ‒en esta sociedad tan superficial que suele tender a emparejar éxito y felicidad‒. Instrumental es un intento de hacer más atractiva la música clásica. ¿Y qué mejor forma de hacerlo que decir: «la música clásica me salvó la vida»?
Pero Instrumental es mucho más que una declaración de intenciones, es un mapa de ruta de lo que Rhodes hizo con la música clásica. No solo dijo que había que hacerlo sino que consiguió hacerlo. Despojó a la música clásica de su halo aburrido y polvoriento, atrajo a un nuevo tipo de público más joven y fresco, hizo más humanos a los compositores y a los intérpretes, consiguió que un canon inaccesible y elitista, de poca relevancia fuera del mundo académico o especializado, se hiciera popular. Es como si después de que la música clásica le salvara la vida, se sintiera en deuda y quisiera salvarle la vida a la música clásica. Instrumental también es un ensayo de divulgación musical. Cada capítulo o «tema» se abre con la sugerencia de un pieza musical ‒a la que es posible acceder a través de una página web gratuitamente‒ y con una pincelada del contexto histórico, social y biográfico de su compositor. Cada uno de los compositores elegidos, al igual que Rhodes, arrastra su propia herida. En una visión tremendamente romántica de la creatividad, Rhodes trata de describir cómo cada uno de ellos, al igual que él mismo, utilizó la música como sanación, como terapia.
Y que no solo la música ‒y, por extensión, el arte‒ salva a los hombres, es también un mensaje que encontramos en Instrumental. También hay buenas personas dispuestas a ayudar a otras personas. Desde la Blanche Dubois de Un tranvía llamado deseo, nadie ha dependido tanto de la amabilidad de los extraños como James Rhodes. La carrera musical de Rhodes se recondució cuando Franco Panozzo, un agente musical internacional, le escucha tocar el piano y lo pone en contacto con el célebre profesor de piano Edoardo Strabbioli, con quien Rhodes tomará algunas lecciones en Verona y le hará centrarse en la música. Cuando empieza a canalizar su estrés haciéndose cortes en los brazos con cuchillas de afeitar un amigo millonario llamado Bob le paga una estancia en una clínica en Arizona, mientras que Sir David Tang apoya a Rhodes en su sueño de convertirse en pianista de conciertos. ¿Y qué decir de Denis Blais, que no solo financió su primer álbum sino que se convirtió en su representante y que, en buena medida, gran parte del éxito de Rhodes se debe a él?
Una poderosa historia de supervivencia, lucha, triunfo y esperanza. La historia de un niño que busca refugio en la música, de un hombre que abandona sus sueños por la trampa de un éxito financiero vacío y que retoma su camino, abrazando la existencia que quiere. Un ensayo sobre la industria de la música, una crítica a la psiquiatría, una advertencia a la sociedad para que protejan a sus niños. Para alguien que haya tenido contactos esporádicos con la música clásica es puede suponer un despertar. Todo eso y mucho más es Instrumental, y todo con una prosa agitada, al ritmo de la música, a ratos encolerizada y a ratos brillante, no siempre dentro de los límites de la corrección, pero desde luego llena de emoción. La experiencia que Rhodes vivió fue extrema y qué mejor manera de transmitirla que a través de una escritura igualmente extrema.Pocas veces la faja de un libro, que lo proclama como «libro del año» de una manera que puede parecer un tanto egocéntrica, esconde tanta verdad. Y qué poca justicia pueden hacerle mis palabras a esa verdad, comparada con la lectura del libro."
viernes, 24 de marzo de 2023
Mi apreciación actual de la psiquiatría
jueves, 20 de octubre de 2022
Otra pagina de mi diario bipolar
miércoles, 29 de junio de 2022
12 personajes literarios analizados por psiquiatras
Lo estoy leyendo y me ha gustado hasta ahora.
12 personajes en busca de psiquiatra, narra como 10 especialistas diagnostican a 12 protagonistas de la literatura colombiana.
Es un libro muy interesante, **** https://es.scribd.com/document/333904735/12-Personajes-en-Busca-de-Psiquiatra *** ademas gratuito, hasta el momento he leído el capitulo 6 La vida en otra parte; Las euforias y las melancolías de Agustina Londoño, protagonista de la novela Delirio, de Laura Restrepo por Rodrigo Córdoba.
Este libro lo leí hace poco, soy dado desde mucho antes de saber exactamente como se denomina técnicamente al problema que sufro, leer libros sobre personajes o de escritores que sufren de problemas mentales, sobre todos los similares a la dolencia que tengo. Creo que, por eso me han gustado los libros de Poe, Hemingway, Virginia Wolf, Dostoyevsky y en este caso el libro Delirio escrito por Laura Restrepo, desde una vez que lo vi en una vitrina de una librería, me interesó por el título y por las referencias que tenía de la autora que es de mi gusto.
Delirio es para leerlo y sacar muchas conclusiones de él, trata la vida de una pareja en la cual uno de los integrantes sufre de una dolencia mental, la otra sobrelleva el problema sin saber muchas veces que hacer, perdido entre los problemas de pareja, de la relación con las familias de cada uno, sobre todo la relación con la familia de la afectada por el problema mental. Muestra el sufrimiento del paciente mental como de su pareja y su movimiento en el entorno que muchas veces no ayuda, no es una novela rosa pero tampoco es cruel, mas bien algo muy real.
Sobre los otros libros tratados, algunos los he leído y otros tengo referencias sobre sus personajes a traves de otros autores o crìticos literarios.
Lo recomiendo sinceramente. En próximos post voy a tratar al respecto.
Los doctores que participan en este libro son:
César Augusto Arango-Dávila
Rodrigo Córdoba
Silvia L. Gaviria Arbeláez
Pedro G. Guerrero G.
Francisco Lopera R.
Mario Alberto Peña García
David A. Pineda Salazar
Noemí Sastoque Parisier
Jorge Téllez Vargas
Camilo Umaña Valdivieso
Editor
Fernando Gómez Garzón
A continuación se presenta como abrebocas la introduccion del libro:
"Entre tantas respuestas que se han dado a por qué leemos novelas, hay una especialmente pertinente para esta ocasión: porque nos permiten habitar en la piel de los otros, experimentar vidas ajenas y adentrarnos en mentes distintas a la nuestra. Las novelas son, por tanto, una forma de conocer el mundo, aun cuando suelan levantarse sobre los pilares de la ficción.
Pero conocer no siempre significa comprender. A veces ni los mismos seres humanos, presuntos dueños de sus actos, entienden los juegos de su mente. Por eso exigimos explicaciones para todas esas euforias, nostalgias, ilusiones, culpas, cóleras y olvidos; reclamamos respuestas racionales para adaptarnos al mundo y prodigarnos una mejor calidad de vida.
Este libro tiene, en consecuencia, un propósito educativo.un selecto grupo de psiquiatras y neurólogos han sido invitados a responder cómo, a la luz de nuestro tiempo, habrían diagnosticado y tratado a diversos personajes de las letras colombianas ante el improbable escenario de que tocaran las puertas de sus consultorios. Como resultado, los lectores navegarán por las mentes de estos seres nacidos de la ficción –o de la realidad pero convertidos en ficción– y la comprenderán gracias a la interpretación que los especialistas aventuran a partir de los elementos disponibles en las narraciones.
Esta publicación no reemplaza la lectura de las creaciones literarias. Simplemente, toma unas pocas citas de referencia y las aborda de manera exclusiva desde la perspectiva de la salud mental. Ofrece un contexto básico, sí, pero abiertamente invita a volver a los anaqueles de la biblioteca, tomar las obras y leerlas –o releerlas– desde una dimensión pocas veces explorada.
Con 12 personajes en busca de psiquiatra también deseamos que los lectores adquieran las herramientas básicas para identificar los trastornos mentales, reconsideren sus juicios frente a quienes los padecen y conozcan los avances científicos para su tratamiento. Para cumplir con el propósito educativo que nos hemos trazado, todos los colombianos pueden descargar gratuitamente este libro, en formato digital.
La lectura de estas páginas permitirá a las personas ajenas al ámbito de la psiquiatría y la neurología derribar una buena cantidad de mitos: este libro ratifica las bondades de la medicación pero también confirma que no es un destino ineludible; revela los beneficios indirectos de los trastornos mentales pero pone de manifiesto el alto grado de incapacidad y sufrimiento que acarrean para el paciente y quienes lo rodean; muestra la complejidad de la ciencia pero enseña que no es ajena al entretenimiento, la poesía y el humor.
Todos los atributos de este proyecto no serían tales sin la apertura y generosidad de la nómina de psiquiatras y neurólogos de primer nivel que pusieron su saber al servicio de los lectores, y sin la orientación de un editor, Fernando Gómez Garzón, que en este libro amalgama lo mejor de una carrera profesional a caballo entre el periodismo científico y el cultural.
A ellos y a los lectores de este libro, ¡gracias! Con su conocimiento, su esfuerzo y su tiempo contribuyen a hacer de nuestro lema una realidad: trabajar juntos por un mundo más saludable.
Sylvia Varela"








