jueves, 24 de noviembre de 2022

Historia de amor en medio del terror

Hoy es 4 de Noviembre de 2022

Espero que haya pasado todo esto del terror a que fuimos sometidos.



Noviembre negro de 2020, la situación era buena, al parecer ya se había superado mucho lo de los encierros debidos a la pandemia del COVID 19, ya podíamos salir y salimos, no nos importaba lo que nos pudiera pasar, era preferible enfermarse de una vez que estar asustado y encerrado, era salir y respirar junto a otras personas a las cuales nos hacian temer.

Yo viaje a Sevilla Colombia, el pueblo donde he vivido gran parte de mi existencia, Cristina se quedó en nuestro apartamento de Bogotá, la pasó muy alegre según me comentó cuando hablamos del tema por teléfono, fue en la noche del 31 de octubre de 2020 la fiesta de los niños que se disfrazan cuando al parecer se contaminó, yo también la pasé bien, era una breve separación, básicamente yo iba a visitar a mi madre, cada uno estaba bien por su lado y no sabíamos que ya estábamos en el comienzo de la tragedia, nos habíamos despedido después de una linda noche juntos, ella salió para su trabajo y yo viajé a visitar a mi madre, esa noche sentí un vacío premonitorio, era la última noche donde pasamos normalmente como la pareja que éramos, después ya todo se vendría abajo, luego ya en día como hoy a principios de ese noviembre me dijo por teléfono: Me siento enferma, creo que cogí la peste, le dije que creía estar igual, sin embargo, no nos importaba, más nos preocupaban otros. 

Decidí regresar a Bogotá antes de lo planeado pues tenía tiquetes aéreos comprados para la semana siguiente, era viajando toda la noche en un autobús, un viaje de unas 10 horas, ella me decía que cada vez estaba sintiéndose más mal, esa misma noche yo estaba atravesando medio Colombia de regreso a la nevera (Bogotá), desde mi cálido pueblo y ella estaba internándose en la clínica donde laboraba, no pudimos vernos, chateamos por última vez, ya no volvimos a hacerlo nunca, así chateando fue que empezamos nuestra relación y ya no volvimos a hacerlo nunca más, no pude verla en varios días, hasta que me dejaron verle ya cuando estaba en el estado más catastrófico, fue una corta visita en una sala de cuidados intensivos, estaba más muerta que viva, perdida en un coma profundo después de una fuerte hemorragia cerebral, me dejaron verla porque había una gran posibilidad de que muriera, recuerdo muy fuerte este momento, fue mi despedida, ella se había ido de este mundo, aunque pudo regresar, pero ya no regreso completa, volvió a nacer, reinició su vida pero solo en una parte, en ese reinició mucho de lo que era ella había sido murió, entre esas cosas nuestra relación, una relación rara de dos seres trastornados que sobrevivíamos con fuertes problemas mentales, cuando empezamos no sabía que ella en el fin de año de 2018 había superado un intento de suicidio y había estado muy deprimida, yo como siempre sobreviviendo con mis delirios y depresiones, que cada vez se repiten más de seguido, lloro en este momento ya lo nuestro se terminó no podemos estar juntos, yo no puedo ser su compañía, no soy capaz de cuidarla debidamente porque no estoy bien del todo de mi cabeza y ella que está muy discapacitada tampoco podría acompañarme, así lo siento, lo nuestro, nunca puede ser más.

 Era hacia el año 1987 u 1988 yo tenía 20 años y ella 17, varias veces salimos juntos, en esas ocasiones no hablamos mayor cosa, nos gustábamos mutuamente y mucho, en esas fechas pensé decirle que fuéramos novios, una noche me dije para mis adentros que si nos besábamos seríamos novios, pero no pude dar el paso, esa vez no pudo ser, luego 30 años después en una llamada de teléfono eterna estando yo en Sevilla y ella en Bogotá, recordamos esos momentos de cuando éramos un poco más que niños y que no pude darle ese beso que definiera un noviazgo , me dijo que fuera a Bogotá y que esa vez si me daría el beso. 

Seguimos hablando por teléfono y por video llamadas y por situación personal mía  no viaje a Bogotá a darle el beso, sin embargo, ella saco unos días de vacaciones y viajó de Bogotá a Cali donde vivía su mamá, entonces ella me invitó a Cali, entonces viajé, eran los primeros días de 2018, entonces nos dimos ese beso y más que eso, fuimos los amantes más felices del mundo durante dos años, sin embargo, yo sentí muchas veces que lo nuestro era complicado, que era difícil vivir juntos y concretar una larga relación, los dos ya habíamos vivido esa vida adulta dónde dimos lo mejor de nosotros y estábamos por vivir esos años de madurez, dónde estamos libres pero ya algo desgastados.

De nuevo vuelvo a recordar a Cristina y pienso que seguiré repitiendo esta situación cada año por estás fechas, es el aniversario de una tragedia que dio fin a una corta pero linda parte de mi vivir, unas experiencias muy gratas, vivi días felices, estos nunca habrá como repetirlos, estábamos todavía con muchas de nuestras fuerzas para disfrutar juntos, ya Cristina o lo que fue mi coneja loca, murió, no se puede hacer nada, solo me queda recordar, como también dejar de recordar porque duele mucho hacerlo, porque además la vida sigue, algún día más bien pronto mi vida se acabara, aunque todavía puedo disfrutarla, ya no con Cristina pero si en su memoria porque ella estoy seguro que así lo quiere. Siento y espero que así sea que ella esta luchado por vivir un ratito mas y desea recuperarse, pero prefiere que yo esté lejos de ella a la tortura de cuidarla al lado de su mamá, quiero verlo de esa manera.
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jueves, 20 de octubre de 2022

Otra pagina de mi diario bipolar


Las palabras de los psiquiatras son bastante fuertes, lo marcan a uno, considero que esto es debido a que en nuestra sociedad se les ha dado una gran autoridad, me estoy acordando de lo que me dijo el último con que estuve en tratamiento, de eso hace ya unos 2 años, me dijo: Debes seguir el tratamiento con dos medicamentos de estabilización; yo le dije que no lo haría, que eso si lo tendría en cuenta en caso de que me estuviera acercando a una crisis y que acudiré a ellos. 


  Yo este último tratamiento psiquiátrico lo tomé por recomendación de mi familia y esperando que en otra ciudad las cosas podían ser diferentes, pues en estos días cambié de residencia, aunque en el mismo país, porque era posible que podrían darme otras alternativas y las cosas podían ser diferentes, lo que se me planteó concordaba con lo que había hablado con los demás psiquiatras que me han tratado últimamente en otra ciudad; hubo eso si una una cosa que me dejo perplejo, el psiquiatra me dijo que le parecía admirable que en mi vida hubiera hecho tantas cosas y en términos generales hubiera tenido una buena vida, porque me comparó con otros pacientes con un cuadro parecido al mío, los cuales en su mayoría sus vidas habían sido y/o son calamitosas.


 Como lo he dicho antes no me considero antipsiquiatra radical, si soy un fuerte crítico de la forma en que la psiquiatría actual trata a las personas que padecemos trastornos mentales como también a personas que no los tienen, porque son tratados como enfermos mentales, donde se ha creado un negocio que se basa en decir que muchas personas sanas sufren enfermedades mentales, que en algunos casos son parecidas a los trastornos mentales, pero que realmente no los sufren, más bien tienen problemas de adaptación a la sociedad o tienen se puede decir problemas psicológicos pero que no tienen ninguna deficiencia física en el cerebro, ni tampoco se puede decir que tienen trastornos mentales, son personas normales a las que se ha convertido artificialmente en enfermos, etiquetándolas con supuestas enfermedades,  creo que hay personas que al igual a lo que me pasa a mi, sufrimos de trastornos mentales o como yo lo defino tenemos problemas mentales que pueden ser graves o no tanto, que en algunos momentos hacen crisis, que somos tratados de mala manera y donde muchas veces las medicinas en vez de ayudarnos nos perjudican.





Yo sufro de problemas mentales, pero no tengo deficiencias físicas en el cerebro, por esto puedo afirmar: "No soy un enfermo mental", si tengo y muchos problemas con mi adaptación a la sociedad, también puedo decir que sufro de un trastorno mental, por lo que me he etiquetado como un bipolar mas, adicionalmente me he clasificado como una persona que sufre del trastorno bipolar tipo uno o el antes denominado trastorno maníaco depresivo, esto lo digo porque he tenido varios episodios psicóticos o lo  que comúnmente se ha denominado ataques de delirio o de locura, en uno de ellos estuve encarcelado en un centro denominado clínica de reposo y también he vivido en estados de depresión donde todo es gris a mi alrededor y es como llegar a un estado de tristeza infinita.




martes, 6 de septiembre de 2022

Otra entrada de mi diario personal

Es 6 de septiembre de 2022 espero que este planeta este en el final de esta llamada pandemia, las pandemias o lo que antes se denominaban como pestes, son fenómenos que se repiten constantemente en la historia de la humanidad, para mi parecer cada epidemia que sucede a medida que avanzan los años es cada vez menos catastrófica que la anterior, sin embargo, esta ultima la denominada gripa de finales del 19 o la innombrable, me ha tocado vivirla en vivo y en directo y así ha sido para la mayoría de los humanos que estamos vivos en el 22 del siglo XXI de la era cristiana.

Yo siento todavía y lo voy a sentir por el resto de mi vida esto que se llama de buena forma trastorno bipolar o que antes llamaban de mala forma psicosis maniaco depresiva, es una forma de sentir no una enfermedad, podría decirlo que es una condición propia, lo que siento lo puedo resumir en las siguientes palabras de una bloguera que escribe bajo el seudónimo de Nosoyyosoyyo: "Mientras la gente vive su vida en medio de la normalidad de los tonos grises, yo estoy atenta cada segundo para permanecer en los tonos del arco iris, es un esfuerzo que no me nace como a las demás personas y siento que me desgasta, para mí sería mejor no estar demasiado feliz, ni demasiado triste, yo simplemente, aunque considero que no es lo más conveniente no puedo dejar de sentir demasiado, porque no se otra cosa que no sea sentir con locura."

A pesar de mi condición personal aunado a la situación de mi entorno negativo de estos días de la peste, he logrado durante los últimos días pasarla con un mínimo de medicación o mejor dicho de "droga".

Volviendo a hablar sobre la innombrable: Esta peste ha sido más bien, manipulada, exacerbada, sobre dimensionada, exagerada etc..., dado que sus consecuencias han sido mucho menores que otras anteriores y esto era previsible, sin embargo, debido a intereses no muy loables de algunas personas, mediante los medios de comunicación modernos como pueden ser en parte las redes sociales, la han querido mostrar mas grande y mas peligrosa que todas las anteriores y ese mensaje es el que ha calado en nuestro inconsciente, haciéndonos vivir unos días de terror como nunca antes no nos ha tocado vivir.


Foto extraída de la revista historias cercanas de blogspot

Para mi parecer lo real es que la humanidad hace ya cierto tiempo ha podido evitar tanta pandemia y cuando inevitablemente se presenta una, el manejo que se le da ha logrado que los daños no sean tan catastróficos y si a muchos les ha parecido que esta iba ser el final del mundo, el apocalipsis, la gran crisis de salud de la humanidad, realmente esta puede ser considerada un mal menor si se compara con otras, digamos la peste negra, ya la humanidad sabe muchos de los mecanismos de transmisión de las enfermedades contagiosas que pueden causar los virus, también puede detectar con una gran aproximación su presencia en las personas y que puede ser controlada mediante una vacuna, además se está muy cerca de conocer tratamientos donde se puede evitar complicaciones o la muerte de las personas infectadas, esto no se conocía en la antigüedad y las personas morían en cantidades de pronto menores en cifras totales pero mucho mas grandes en términos porcentuales, sin saber ni como, ni cuando las personas se contagiaban, no se tenían tratamientos efectivos, no se sabía de protocolos para evitar tanto contagio, ni se tenía la posibilidad de producir una vacuna para evitar que una vez se contagie la persona los daños sean menores y controlables, pienso que en esta oportunidad fue mas el miedo el cual pienso causó muchos mas daños que los causados por los daños causados por los que sufrieron por la enfermedad, no se puede negar mató a mucha gente, millones dentro de los ocho mil millones de humanos, pero porcentualmente el daño se puede decir hasta el momento ha sido relativamente bajo.

En mi caso puedo decir que resulté directamente afectado, era noviembre de 2020 y quien en ese momento era mi esposa se contagió, se enfermó y casi muere, además sufrió una complicación con consecuencias devastadoras, de las cuales no se recuperará totalmente y es muy probable que vaya a quedar con capacidades disminuidas el resto de su vida, por esto no puedo negar la existencia del problema que me toco sufrir directamente. 

Yo soy un sobreviviente de esta pandemia, como lo somos la mayoría de las personas que seguimos con vida en este momento, todo ha de continuar, lo pasado no tiene vuelta atrás, por mi forma de ser donde puede que mucho tenga que ver mi condición mental, debido a que sufro de este trastorno bipolar fui afectado en mis relaciones, provocando la separación de mi pareja del momento, sin embargo, es necesario seguir, por lo que he de fluir, lo que ha pasado a pesar de lo trágico que haya podido ser es cosa del pasado, de un pasado de terror que afortunadamente ya viví, por lo que en este momento estoy en un presente no rosa del todo pero donde sigo disfrutando momentos agradables y también momentos que no lo son tanto. 



lunes, 29 de agosto de 2022

La medicalización de la angustia borra su significado y genera ganancias

La medicalización de la angustia borra su significado y genera ganancias


Imagen de la red DRA



El uso de las drogas muchas veces se hace con en fin de tratar de mitigar y amortiguar el dolor por el sufrimiento físico o también el mental, muchas veces estas drogas se compran ilegalmente otras de forma legal, unas son recetadas por médicos otras autorecetadas, algunas de estas drogas tienen efectos suaves y logran calmar las molestias sin mayores efectos colaterales, otras son muy potentes y además de calmar el dolor producen otros efectos como sentir placer artificial u otros que pueden ser perjudiciales tanto física como mentalmente.

Las drogas se han dividido en buenas y malas: En las buenas están las drogas recetadas por especialistas las cuales se deben de tomar si o si, por muy mal que hagan sentir a las personas y en las malas están las drogas o sustancias 'recreativas' que son cada vez más histéricamente vilipendiadas. 

El ciudadano moderno está atrapado en un flujo constante de mensajes contradictorios, ya que se le dice por un lado que no debe dejar de tomar su antidepresivo pero se le recuerda a la vez que el alcohol, la marihuana o la cocaína son peligrosos. Se alienta a las personas a buscar supresores emocionales lícitos y recetados, pero se las menosprecia (y se las puede criminalizar si se trata de una sustancia prohibida por la ley) por buscar placer a través de medios químicos. 

Con el fin de darle tinte de legalidad a potentes drogas psiquiátricas, se ha creado una explicación pseudocientífica sobre el efecto que estas tienen sobre las personas que las toman, se afirma que estas drogas rectifican anomalías químicas del cerebro en las personas de forma similar a lo que hace la insulina para la diabetes; entonces así las compañías farmacéuticas han podido comercializar drogas para el tratamiento de la depresión mostrándolas como medicinas curativas que logran revertir la bioquímica defectuosa del individuo que se muestra como causante de la depresión.

Las personas que viven en esta sociedad actual están sujetas al sufrimiento que producen las demandas y presiones de la vida moderna: La competitividad, la gestión del desempeño, la creciente inseguridad, la desigualdad, la constante transmisión de riqueza, la extravagancia y poder de algunos contrastado con la miseria en los hogares de la gente común, este sufrimiento genera angustia y esta angustia que sienten muchas personas se ha diagnosticado en muchas oportunidades como la enfermedad de la depresión, para la cual se tiene una cura y esta cura son las medicinas modernas comúnmente denominadas antidepresivos, que básicamente son drogas catalogadas como buenas por lo tanto su uso es legal.

lunes, 8 de agosto de 2022

La depresión no es causada por un desbalance químico

A continuación reblogueo y presento el artículo que la Dr Joanna Moncrieff hace como defensa ante el ataque que se le hace en la revista Rolling Stone por decir que la depresión no es causada por un desbalance químico.


El día 30 de Julio de 2022 EJ Dickson escribió un artículo en la revista Rolling Stone, donde se ataca a la Dra Moncrieff por defender su posición científica respecto a que la depresión no es causada por un desbalance químico, La revista básicamente la ataca personalmente o profesionalmente, se trata de desacreditarla sin presentar argumentos para rebatir las teorías que plantea.

Yo por mi parte comparto muchas de las apreciaciones de la Dra Moncrieff respecto a lo que son los problemas mentales, como se afrontan estos en la sociedad actual y he escrito varias entradas al respecto en este blog.

En resumidas cuentas la posición de la Dra Moncrieff respecto a los problemas mentales y a los medicamentos para su tratamiento es la siguiente: Las enfermedades mentales no existen como tales, son un constructo de la sociedad actual. Las drogas psiquiátricas no corrigen desbalances químicos dentro del cerebro de las personas, si no que producen cambios en el funcionamiento cerebral que pueden apaciguar a la persona para que esté mas tranquila o la pueden estimular para que se sienta mas animada, adicionalmente provocan otros efectos secundarios a corto, mediano y largo plazo. 



Primero te ignoran. Entonces te ridiculizan. Y luego te atacan…

Esta declaración (a menudo atribuida erróneamente a Gandhi en una forma ligeramente diferente) fue dicha por Nicholas Klein de Amalgamated Clothing Workers of America en 1918.

Por: Joanna Moncrieff 

Traducción de Google Traductor, con correciones de parte de Oscar Márquez


Resumen:


Respondo a algunos de los puntos del reciente artículo de Rolling Stone y corrijo las muchas inexactitudes y distorsiones. 


Ignorar ya no funciona, por lo que los campeones de las grandes farmacéuticas y la psiquiatría convencional se han puesto en modo de ataque. La estrategia es socavar al mensajero (yo) para neutralizar el mensaje. En este caso, el mensaje es: No hay evidencia de que la depresión sea un desequilibrio químico del cerebro y que los antidepresivos no hacen lo que se les ha dicho a las personas que hacen, una noticia bomba; de hecho, la comunidad científica no sabe lo que hacen los antidepresivos, sin embargo, le aseguran a la gente que 'funcionan', así que no importa.


Aparentemente, nuestro hallazgo es tan obvio que "la comunidad psiquiátrica lo recibió con bostezos". Sin embargo, se mantuvo al público en la oscuridad sobre la falta de evidencia de un desequilibrio químico durante tres décadas en lo que un psiquiatra australiano llamó recientemente un 'flagelo en nuestra profesión' . Y el público está muy interesado. El artículo original se encuentra entre los 500 artículos científicos más compartidos de los 21 millones que incluso han sido rastreados, y nuestro artículo al respecto en revista Conversation ha tenido más de un millón de visitas.


En una táctica tradicional, el artículo intenta desacreditarme por asociación. Pero ahora no son sólo los cienciólogos, aunque se incluyen en buena medida (y para que conste, nunca he tenido ninguna asociación con los cienciólogos), sino los 'medios de comunicación de derecha'. El artículo señala que comentaristas de derecha como Tucker Carlson y Matt Walsh han cubierto nuestra investigación. Continúa sugiriendo que he 'promovido... la creencia de que los ISRS están relacionados con el comportamiento agresivo', lo que se describe como una 'visión marginal' que ha sido utilizada por los medios de comunicación de derecha para argumentar en contra de los controles de armas en los EE. a raíz de los tiroteos en la escuela. Lo que en realidad hice fue comentar sobre la investigación .publicado en el British Medical Journal (BMJ) que encontró vínculos entre los antidepresivos y el comportamiento agresivo (así como el suicidio) en los jóvenes. Mis comentarios fueron publicados en un editorial invitado en el BMJ , y también en mi blog . Difícilmente creo que esto esté 'promoviendo' algo, ciertamente no es una 'visión marginal'.


El periodista presenta mi respuesta a estos temas, pero mencionarlos parece sugerir que, debido a esto, nunca deberíamos haber publicado o tal vez ni siquiera haber hecho nuestra investigación. Esto equivale a la sugerencia de que a millones de personas se les debería negar información sobre las drogas que se ponen en el cuerpo todos los días porque el mensaje podría ser captado por las personas 'equivocadas'.


El artículo me acusa de "promover creencias ampliamente discutidas sobre los peligros de diversas intervenciones de salud mental, como  los antidepresivos  o formas alternativas de tratamiento". Esto no es exacto. La mayoría de los efectos adversos que he destacado en mi investigación son ampliamente reconocidos, y aquellos que son menos reconocidos (como la disfunción sexual post ISRS, que ahora es reconocida oficialmente por la Agencia Europea de Medicamentos) no han sido 'ampliamente discutidos'. o de hecho discutido en absoluto.


Un ejemplo dado es que supuestamente 'vinculé incorrectamente' el tratamiento de estimulación magnética transcraneal (TMS) con un mayor riesgo de deterioro cognitivo. Esto me sorprendió, ya que nunca he escrito sobre TMS ni he investigado nada al respecto. Luego vi que el enlace en el artículo se refería a un tweet que hice de un blog sobre un grupo de Facebook donde cientos de pacientes informan sobre los efectos secundarios de la TMS, incluido el deterioro cognitivo. Aunque el deterioro cognitivo no se reconoce actualmente como un efecto secundario de la TMS, sabemos que los pacientes informan muchos efectos adversos antes de que se detecten o midan con precisión en estudios científicos (como la abstinencia de antidepresivos). En cualquier caso, no quedó claro que esta acusación se basara en un solo tuit y no en ninguno de mis escritos o investigaciones.


Otro ejemplo es que aparentemente he "defendido agresivamente la idea de que los ISRS pueden causar daños estructurales duraderos en el cerebro, siendo autor  de múltiples artículos  en ese sentido". Es muy engañoso omitir el contexto aquí y, de hecho, la mayoría de los documentos a los que se vinculan no hacen ninguna afirmación sobre daños estructurales. En un editorial invitado , hice la siguiente sugerencia: 'El cerebro es un órgano delicado; puede que no se necesite mucho para restablecer permanentemente su estructura o función.' Mi editorial discutió otros dos artículos que cubrían la creciente evidencia sobre los efectos de abstinencia y la disfunción sexual persistente, informado por personas que han dejado de tomar antidepresivos, lo que puede indicar un daño duradero en la estructura o función del cerebro. Los lectores seguramente merecen tener este contexto. La existencia de abstinencia persistente y disfunción sexual persistente ahora se ha informado en muchos artículos científicos y no se ha discutido ampliamente.


Otro ejemplo proporcionado es que en mi blog e investigación he 'promovido la idea de que la abstinencia de los ISRS puede causar manía a largo plazo o síntomas psicóticos'. Esto es completamente incorrecto. Nunca he promovido esta idea. He cubierto la existencia de los síntomas de abstinencia en general y discutido cómo estos pueden ser comúnmente severos, pero nunca sugerí que la manía o la psicosis fueran síntomas de abstinencia comunes ni destaqué estos efectos (que estoy de acuerdo con otros, es muy probable que sean extremadamente raros) .


El artículo agrega que "los efectos secundarios más comunes de la abstinencia, como mareos o malestar gastrointestinal, son incómodos pero de corta duración". Esta idea de que la abstinencia es de corta duración ya no se acepta. El sitio web del Royal College of Psychiatrists cita al Instituto Nacional de Salud y Excelencia en Atención Social (NICE) diciendo que "para algunos, los síntomas de abstinencia pueden ser leves y desaparecer relativamente rápido, sin necesidad de ayuda". Otras personas pueden tener síntomas más graves que duran mucho más (a veces meses o más).'


Minimizar la abstinencia de los antidepresivos de esta manera podría llevar a las personas a dejar de tomar los antidepresivos abruptamente y sufrir síntomas de abstinencia severos. 


El artículo tergiversa por completo mis puntos de vista sobre la autonomía personal y la salud y el ensayo que escribí sobre los puntos de vista de Szasz sobre esto en 2014. El ensayo es en realidad una consideración de la necesidad del paternalismo en algunas situaciones (es decir, la anulación de la autonomía personal). De hecho, menciono los mandatos de vacunas pediátricas como ejemplos de instancias en las que las medidas obligatorias de salud pública podrían estar justificadas en interés de la salud y el bienestar de la población, y no lo contrario como se da a entender.


El artículo de Rolling Stone continúa mencionando mi oposición al mandato de la vacuna covid del NHS. Afirma que 'conecté incorrectamente los síntomas graves de covid-19 con el uso de antidepresivos o antipsicóticos (de hecho, los datos de un  estudio observacional  sugieren que tomar ISRS en realidad puede reducir el riesgo de que una persona muera por covid)'. Esto es muy engañoso. Tuiteé un enlace a un estudio científico escrito por Public Health Scotland COVID-19 Health Protection Study Groupque encontró un mayor riesgo de covid grave con antipsicóticos y antidepresivos, junto con otras drogas no psiquiátricas como los opioides. Es cierto que algunos otros estudios han sugerido una mortalidad reducida en personas que toman antidepresivos particulares, pero esto no refuta los hallazgos del estudio escocés. Los datos son contradictorios, como suele ocurrir en las primeras etapas de la investigación sobre algo. 


El artículo me acusa de haber 'incursionado en la misma línea de pensamiento conspirativo ligero' con los antidepresivos que con las vacunas, pero si mi sugerencia es que los motivos económicos junto con la inseguridad profesional de los 'psiquiatras y la necesidad percibida de los médicos de tener algo que ofrecer' han influido en la investigación sobre los recuentos de antidepresivos como pensamiento conspirativo, entonces toda la sociología académica, la política, la historia y una gran parte del periodismo convencional consisten en pensamiento conspirativo.    


Y para aclarar una cuestión final, el psiquiatra Awais Aftab sugiere que he "desafiado la caracterización de la depresión como una enfermedad mental". En artículos filosóficos serios publicados en revistas académicas, he cuestionado si es justificado, apropiado y útil concebir el sufrimiento y las dificultades que etiquetamos como enfermedad mental como una enfermedad cerebral. Nunca he negado la realidad del sufrimiento ni la necesidad de ayudar a las personas que lo están pasando.






miércoles, 29 de junio de 2022

12 personajes literarios analizados por psiquiatras



Lo estoy leyendo y me ha gustado hasta ahora.

12 personajes en busca de psiquiatra, narra como 10 especialistas diagnostican a 12 protagonistas de la literatura colombiana.




Es un libro muy interesante, **** https://es.scribd.com/document/333904735/12-Personajes-en-Busca-de-Psiquiatra *** ademas gratuito, hasta el momento he leído el capitulo 6 La vida en otra parte; Las euforias y las melancolías de Agustina Londoño, protagonista de la novela Delirio, de Laura Restrepo por Rodrigo Córdoba.

Este libro lo leí hace poco, soy dado desde mucho antes de saber exactamente como se denomina técnicamente al problema que sufro, leer libros sobre personajes o de escritores que sufren de problemas mentales, sobre todos los similares a la dolencia que tengo. Creo que, por eso me han gustado los libros de Poe, Hemingway, Virginia Wolf, Dostoyevsky y en este caso el libro Delirio escrito por Laura Restrepo, desde una vez que lo vi en una vitrina de una librería, me interesó por el título y por las referencias que tenía de la autora que es de mi gusto.

Delirio es para leerlo y sacar muchas conclusiones de él, trata la vida de una pareja en la cual uno de los integrantes sufre de una dolencia mental, la otra sobrelleva el problema sin saber muchas veces que hacer, perdido entre los problemas de pareja, de la relación con las familias de cada uno, sobre todo la relación con la familia de la afectada por el problema mental. Muestra el sufrimiento del paciente mental como de su pareja y su movimiento en el entorno que muchas veces no ayuda, no es una novela rosa pero tampoco es cruel, mas bien algo muy real.




Sobre los otros libros tratados, algunos los he leído y otros tengo referencias sobre sus personajes a traves de otros autores o crìticos literarios.

Lo recomiendo sinceramente. En próximos post voy a tratar al respecto.


Los doctores que participan en este libro son:

César Augusto Arango-Dávila
Rodrigo Córdoba
Silvia L. Gaviria Arbeláez
Pedro G. Guerrero G.
Francisco Lopera R.
Mario Alberto Peña García
David A. Pineda Salazar
Noemí Sastoque Parisier
Jorge Téllez Vargas
Camilo Umaña Valdivieso

Editor
Fernando Gómez Garzón

A continuación se presenta como abrebocas la introduccion del libro:

"Entre tantas respuestas que se han dado a por qué leemos novelas, hay una especialmente pertinente para esta ocasión: porque nos permiten habitar en la piel de los otros, experimentar vidas ajenas y adentrarnos en mentes distintas a la nuestra. Las novelas son, por tanto, una forma de conocer el mundo, aun cuando suelan levantarse sobre los pilares de la ficción.

Pero conocer no siempre significa comprender. A veces ni los mismos seres humanos, presuntos dueños de sus actos, entienden los juegos de su mente. Por eso exigimos explicaciones para todas esas euforias, nostalgias, ilusiones, culpas, cóleras y olvidos; reclamamos respuestas racionales para adaptarnos al mundo y prodigarnos una mejor calidad de vida.

Este libro tiene, en consecuencia, un propósito educativo.un selecto grupo de psiquiatras y neurólogos han sido invitados a responder cómo, a la luz de nuestro tiempo, habrían diagnosticado y tratado a diversos personajes de las letras colombianas ante el improbable escenario de que tocaran las puertas de sus consultorios. Como resultado, los lectores navegarán por las mentes de estos seres nacidos de la ficción –o de la realidad pero convertidos en ficción– y la comprenderán gracias a la interpretación que los especialistas aventuran a partir de los elementos disponibles en las narraciones.

Esta publicación no reemplaza la lectura de las creaciones literarias. Simplemente, toma unas pocas citas de referencia y las aborda de manera exclusiva desde la perspectiva de la salud mental. Ofrece un contexto básico, sí, pero abiertamente invita a volver a los anaqueles de la biblioteca, tomar las obras y leerlas –o releerlas– desde una dimensión pocas veces explorada.

Con 12 personajes en busca de psiquiatra también deseamos que los lectores adquieran las herramientas básicas para identificar los trastornos mentales, reconsideren sus juicios frente a quienes los padecen y conozcan los avances científicos para su tratamiento. Para cumplir con el propósito educativo que nos hemos trazado, todos los colombianos pueden descargar gratuitamente este libro, en formato digital.


La lectura de estas páginas permitirá a las personas ajenas al ámbito de la psiquiatría y la neurología derribar una buena cantidad de mitos: este libro ratifica las bondades de la medicación pero también confirma que no es un destino ineludible; revela los beneficios indirectos de los trastornos mentales pero pone de manifiesto el alto grado de incapacidad y sufrimiento que acarrean para el paciente y quienes lo rodean; muestra la complejidad de la ciencia pero enseña que no es ajena al entretenimiento, la poesía y el humor.

Todos los atributos de este proyecto no serían tales sin la apertura y generosidad de la nómina de psiquiatras y neurólogos de primer nivel que pusieron su saber al servicio de los lectores, y sin la orientación de un editor, Fernando Gómez Garzón, que en este libro amalgama lo mejor de una carrera profesional a caballo entre el periodismo científico y el cultural.

A ellos y a los lectores de este libro, ¡gracias! Con su conocimiento, su esfuerzo y su tiempo contribuyen a hacer de nuestro lema una realidad: trabajar juntos por un mundo más saludable.

Sylvia Varela"

viernes, 27 de mayo de 2022

Un año de terror


Como sobreviví a la bipolaridad y a un año de terror

En estos momentos estoy en una etapa que se denomina ciclado rápido, tengo un día donde me voy algo hacia arriba y al otro me deprimo, mis fluctuaciones son constantes, aunque puedo decir que paso también días normales, mi situación personal en términos generales es buena, pero el hecho de vivir ya es una situación difícil en este mundo que está complicado actualmente. 

Siento que mi alrededor hay factores que me preocupan, sobreviví a una situación de crisis que se denominó pandemia, no tengo muy claro que fue lo que realmente sucedió, ni por qué, se me dijo y parece que es lo que uno debe creer: Fue una situación de origen natural, que para protegernos tuvimos que someternos a estrictos controles a la movilidad y agradecer por ello, esta situación implicó estar mucho tiempo encerrados, evitando al máximo el contacto con las demás personas, estando constantemente en un estado de miedo porque nos podían pegar la peste y que nos íbamos a morir.



"Este año ha sido un año de terror y de sentimientos más intensos que el terror, para los cuales no hay nombre sobre la tierra. Pues han ocurrido muchos prodigios y señales, y a lo lejos y en todas partes, sobre el mar y la tierra, se ciernen las negras alas de la peste." 
Edgar Allan Poe
Cuento: Sombra (Fragmento) 




 Haber vivido en esta situación de estrés constante no fue favorable para la mayoría y es mas difícil si uno tiene problemas mentales, considero que maneje bien mi situación, dentro de mis logros estuvo poder vivir sin tener que tomar tanta medicación, a la vez que he podido vivir como lo hacen la mayoría, que en la pandemia significó estar encerrado. 

Personalmente fui afectado con una situación trágica, que me dio un vuelco, aún siento tristeza por lo que me pasó, pero no me voy a quedar en este estado, estoy superando el duelo y últimamente se que fue el triste y trágico pasado, que, afortunadamente no volverá. 




lunes, 11 de octubre de 2021

Un resumen de mi diario bipolar


Según la etiqueta que me he inventado: Yo sufro de sentimientos encontrados, estos me hacen sentir emociones que muchas veces no están relacionadas con lo que mi entorno ofrece. Para ilustrar mejor lo que digo, puedo sentirme eufórico y bastante alegre, después de haber tenido una gran pérdida sentimental; como también sentir una gran tristeza lo que comúnmente se llama depresión, a pesar de haber logrado un objetivo importante en la vida, que para otra persona podría ser claramente un motivo para estar feliz.

Que esta situación se deba a que sufro de una enfermedad o de un trastorno mental o como se pueda llamar, es algo que aún no tengo claro, sobre todo cuando la información al respecto ofrece versiones contradictorias. Trato de guiarme por lo que siento y por las experiencias que he tenido, pero mis apreciaciones muchas veces van en contravía a lo que se afirma en mucho de lo que he podido encontrar en la red, como artículos médicos que dicen tener argumentaciones y sustentos fuertes, basados en teorías manejadas por muchas personas y que estarían soportadas por evidencias médicas.
En el año de 1983 cuando tenía 16 años, sufrí de una crisis mental la cual me llevo a actuar de forma poco lógica, lo que, para el común de las personas, se puede decir que llegué a un estado de locura o de desequilibrio mental, mis razonamientos eran bastante confusos y aunque para mi significaron en esos días, que había encontrado la explicación a todos los interrogantes filosóficos, para las demás personas eran unos razonamientos absurdos o mejor dicho eran idioteces.
Este desorden mental pudo deberse a problemas de adaptación a situaciones de la vida, ya que salí de mi hogar materno y pasé a vivir en otro entorno, en otra ciudad: Dejando amigos, dejando novia y dejando una comodidad de la que había disfrutado en mis primeros 16 años de vida.
Por algo intrínseco o externo llegué a un estado de desorden en mis actuaciones; Como opción para remediar la situación fui remitido donde un psiquiatra, el cual ordenó se me internara en un centro para personas con desórdenes mentales, que en esos días se le llamaba clínica de reposo, para no llamarla como el común de las personas conocen como manicomio.
Allí después de varias semanas de tratamiento, con base en fuertes medicinas que me mantenían como dormido o como denomino yo: Como un zombi, fui poco a poco volviendo a razonar y actuar como la mayoría de las personas, después de esto recibí el alta médica y regresé a mi cotidianidad, con la prescripción de una gran cantidad y variedad de medicinas que me afectaban en la forma de sentir como también físicamente.
 
El doctor que me atendió me dijo una frase que siempre martilla mi mente, "estas enfermo y debes tomar medicamentos para el cerebro por el resto de tu vida", por varios meses de pronto cerca del año, pero no más de ahí, cumplí con las prescripciones y acudí a los controles rutinarios, pero debido a que me sentía muy mal, no sé si por los efectos primarios y secundarios de las drogas psiquiátricas o porque había mutado a un sentimiento de depresión profundo, entonces tomé la determinación de dejar de tajo toda la medicación lo que se me había recetado y traté de vivir mi vida sin medicamentos para la cabeza.
Para mi había pasado por una gran mala experiencia, pero decidí que debía continuar con mi vida y de ser posible hacer realidad los sueños que tenia de niño y de adolescente, aunque pensaba que de pronto podía enloquecerme de nuevo o incluso que existía la posibilidad de llegar a un estado de locura irremediable.
Durante mucho tiempo conviví con ciertos desbalances mentales sin darme cuenta que los tenía, o más bien sabiendo que padecía de algo, pero tratando de no darle mucha importancia, por lo que no me atormentaba demasiado por ello.
Creo que después de varios años de pronto unos 10 (estamos hablando del año 1993), dentro de lo que recuerdo no sentí desbalances fuertes, aunque de pronto recuerdo que tenía periodos donde estaba lo que se puede denominar deprimido, como también de ciertos periodos en que hacía cosas de forma apresurada e impulsiva, que después analizaba que no habían sido muy convenientes.
A pesar del episodio de locura sufrido, pude volver a tener una vida dentro de lo que se puede decir normal o promedio, pude realizar y terminar estudios universitarios y me gradué para el año de 1991.
Después entre a trabajar en una empresa, desempeñándome en mi campo profesional con unos buenos ingresos, lo cual me permitió hacer una nueva familia al lado de una esposa y mis dos hijos.
Posteriormente no tengo bien claro la fecha pero fue hacia el año de 1995 o de pronto un año o dos más; donde vine a tener otra crisis no tan fuerte como la primera, cuyos síntomas fueron similares a los que tuve antes de entrar en mi crisis mayor, al sentir que me acercaba a unos sentimientos que para mí eran hacia un estado de locura, al cual no quería llegar, por lo que decidí acudir donde otro médico que me ayudara con mi problema y me permitiera volver a una normalidad, volví de nuevo a tratamiento esta vez con un protocolo dual de psicoterapia y de drogas psiquiátricas, que me permitieron de nuevo volver a una situación normal, a pesar que de nuevo este médico no me dijo que dejara los medicamentos, de nuevo los descontinué y no volví a su consultorio.
 
Después hacia el año 2007 aproximadamente, cuando llegue a mis 40 empecé de nuevo a sufrir de altibajos emocionales de intensidad media que me acercaban a lo que sentí en mi crisis mayor, de nuevo pensé en acudir a pedir ayuda médica, pero como ese momento coincidió con la disponibilidad y popularidad aquí en mi país de un nuevo medio de información como es la red de internet, antes de pedir esa ayuda acudí primero a la búsqueda de información sobre cuál era la causa de mis problemas mentales, donde descubrí tanto páginas web como también blogs, foros y algunos artículos científicos que se publicaban para no científicos, de muchos temas relacionados con problemas mentales por lo que me dedique a buscar y leer mucho para correlacionar lo que había sentido en mi crisis y en mis desbalances con lo que otros habían sentido y con las clasificaciones que habían hecho otras personas para este tipo de sentimientos.
Vine a encontrar que de acuerdo con muchos sitios de la red, tanto desde el punto de vista de los pacientes como del lado médico que lo que yo había sentido y que venía sintiendo se correspondía con lo que en un tiempo anterior se llegó a llamar psicosis maníaco depresiva, que en ese tiempo se le había dado un nuevo nombre que era el de trastorno bipolar, el cual tenía varias subdivisiones de acuerdo con la severidad de los síntomas, que para mi caso era el de tipo I, que implicaba el haber llegado a un estado de desorden mental agudo, de locura temporal, de delirio o como de acuerdo a los términos psiquiátricos del momento un estado psicótico.
 
Los artículos que eran a favor de la psiquiatría, hablaban de que la única forma de estar bien y de poder desempeñarse de forma adecuada para una persona que sufre de problemas mentales era la prescripción de medicamentos, muchos sitios de internet tenían publicidad de ciertos medicamentos con marcas comerciales, los cuales se deberían tomar de forma constante es decir estar medicado de por vida, que era lo mismo que me dijo el primer psiquiatra que me trató.
 
Participé en foros con otros afectados de problemas parecidos y encontraba que en la mayoría de ellos las personas aceptaban y daban por hecho que la única opción era estar medicado a pesar que en general se decían libres de los síntomas más fuertes de los problemas mentales, pero decían no sentirse bien del todo, se encontraba versiones de personas que decían que nunca se sentían bien tanto si tomaban o no tomaban medicamentos y que la vida para ellos no era nada agradable.
Leí varios blogs de personas que habían entrado en fuertes estados psicóticos o en fuertes estados de depresión donde narraban cuestiones bastante escabrosas o historias que rayaban en el límite de la realidad y de un estado de desorden de ideas, en esos días se encontraban fácilmente este tipo de entradas, últimamente es difícil para mí dar con este tipo de blogs. no sé si por la censura que se pueda estar haciendo en la red o porque las personas con estas alteraciones, ya no acuden a este medio para publicar estas situaciones, las entradas que leí en esos días ya no se pueden encontrar en línea, porque fueron eliminadas y sus autores no siguieron escribiendo y/o mutaron o cambiaron sus blogs, a pesar que siempre se publicaba con perfiles anónimos.
También encontré otro tipo de blogs donde se hablaba de las experiencias traumáticas, pero no desde un punto de vista tan fuerte, ni tan crudo, este tipo de blogs ha ido evolucionando poco a poco y muchos de estos blogs todavía están vigentes, se actualizan y algunos están en los enlaces de este blog.
A partir del año 2009 me inicié como bloguero aquí en la internet, y he ido dejando mi forma de ver la situación mía y de lo que se habla sobre los problemas mentales, inicialmente era partidario de definir mi situación como una persona afectada de una enfermedad mental denominada trastorno bipolar del tipo 1, me identifiqué plenamente dentro de este grupo y es más mi blog pasó a llamarse como vivo con mi trastorno bipolar, acepté que lo mejor para convivir con esta "enfermedad" era tomar medicinas que la controlen. Pude identificarme con los blogueros que escribían los más crudos relatos, los cuales narraban historias similares o de un estilo a lo que pude haber sufrido en mi más fuerte crisis, como también de los blogueros que hablaban de sus experiencias de un punto de vista más suave, los cuales se clasificaban todos como bipolares, por lo tanto, decidí que yo también encajaba en esta definición, me etiqueté entonces como bipolar y comencé también con mi propio blog.
Pasó un cierto tiempo de estar en este mundo de las redes y de compartir mi experiencia por este medio, antes de decidir acudir nuevamente donde un psiquiatra, porque para mi forma de ver las cosas era posible que pudiera seguir mi vida sin tener que tomar tanta medicina, pero en esos días empecé a sentir nuevamente fuertes desbalances que me estaban ya causando problemas personales, por lo que decidí de nuevo volver a consulta, esta vez acudí estando en un periodo de eutimia, pero después de haber sufrido varios desbalances que me habían hecho sentir realmente mal, cuando le narré mis síntomas al médico de una me clasificó como paciente que sufre de trastorno bipolar y como siempre se me dijo que debía tomar medicinas de forma constante para estar mejor, de nuevo volví a estar medicado y convencido que esta era la alternativa a tomar, comencé esta vez con unas medicinas que no me hacían sentir tan mal, como las que tome en las dos oportunidades anteriores, por lo que acepté la situación y estuve muy juicioso durante varios años, además que no sé si por el efecto de estas medicinas o por la evolución normal de mi problema, vine a sentir que sufría de menos desbalances y que estos eran más suaves o que si trataba de desbalancearme volvía fácilmente a un estado equilibrado.
Entre la información que se encuentra en internet existe una con una tendencia llamada antipsiquiatría la cual está en contra de la forma de ver y de cómo tratar los problemas mentales que aplica la psiquiatría, en esta tendencia se pueden encontrar críticas con un buen sustento argumentativo, como también en esta tendencia se encuentra una negación completa de los problemas mentales y de la visión científica de la medicina, donde en algunos casos se va hacia el otro extremo negando los avances científicos de la humanidad y buscando un retorno a un pasado donde las situaciones se manejaban con base en conceptos religiosos, a pesar de criticar mostrando casos concretos donde se ha manejado mal la situación de los pacientes afectados con problemas mentales, la solución que plantean considero no ayuda mucho pues predican que se debe cambiar lo que ellos denominan una manipulación moderna por parte de la psiquiatría, por una manipulación basada en preceptos de fe, lo que tampoco es una solución razonable a mi modo de ver.
Hace ya varios años he ido mutando en mi forma de ver la situación respecto a mi problema mental, me he acercado a una visión de ciertos psiquiatras que plantean que se ha hecho un desarrollo interesante en el manejo de los problemas mentales, pero que ha habido un mal manejo en la mayoría de las situaciones de las personas que sufren problemas mentales, no por falta de recursos científicos, si no por un uso desmedido y descontrolado de sustancias que afectan el funcionamiento mental, que en casos concretos pueden ser de ayuda, pero que se están usando para situaciones que pueden considerarse actuaciones normales de las personas pero que se han catalogado mal como enfermedades mentales y en vez de ser herramientas que ayuden a solucionar problemas mentales se han convertido en sustancias que le están provocando daños a muchas personas que realmente no requieren de este tipo de sustancias.
En la forma como me he sentido en el avance de mi vida aquí en este mundo siento a veces que los medicamentos que he tomado me han ayudado ya que han hecho revertir sentimientos que he considerado anormales, pero también he sentido que he podido ser una víctima de la psiquiatría y que he tomado fuertes sustancias para afectar mi mente y que pudieron hacerme daño.
En este momento estoy en un dilema, siento que mi situación es buena, que he podido sobrevivir a un entorno negativo a pesar que sufro de un trastorno mental que sé que sufro y que para mí es real, pero he sido engañado por la psiquiatría moderna de corte mercantilista, he encontrado que de pronto los medicamentos pueden ayudar a tratar ciertos trastornos, pero que no existe un buen desarrollo científico al respecto y no se está avanzando, pues los esfuerzos se están canalizando sobre falsas situaciones, porque lo que se quiere es ganar dinero, mantener una industria que se basa crear y curar falsas enfermedades, donde los realmente afectados por graves trastornos mentales no importan, pues constituyen una minoría dentro del nicho de mercado actual por lo que no representan posibilidades de negocios lucrativos.
Dentro de las conclusiones que he podido sacar entre lo que he sentido y lo que he encontrado en muchos de los planteamientos de psiquiatras que pienso son de corte humano, es que existen una infinidad del problemas mentales, aunque como tal no se pueden definir como "enfermedades mentales"; existen diversas formas de atacarlos, entre las cuales puede funcionar el manejo farmacológico para los estados extremos y cuya utilidad no está demostrada para prevenir nuevas crisis, las cuales lo más probable es que se sigan presentando se tome o no medicamentos, para el manejo del día a día de estos trastornos lo más probable es que sea más dañino tomar medicamentos, que puede ayudar más tener un buen entorno y unas condiciones sociales y familiares positivas, que los trastornos seguirán su curso pudiendo empeorar o mejorar, pero en este momento no se tiene un protocolo médico comprobado, para controlar realmente la situación, aunque se afirme por muchos lo contrario.
 
Pienso que el hecho de que no esté perdido para este mundo, no se debe a los medicamentos que he tomado, que de pronto me han dado alivio en situaciones extremas, sino a que he podido contar con personas que me acompañan y que han sido mi apoyo, que han podido seguir conmigo a pesar que he actuado de forma anormal y que les he afectado, también que afortunadamente el curso de mi trastorno no ha sido tan grave que no me han llevado a convertirme en una persona con unas capacidades mentales fuertemente disminuidas, por lo que puedo comportarme y estar en esta sociedad como una persona que se considera normal o promedio, aunque para algunos soy un tipo raro.

Sea que tenga trastorno bipolar u otra condición, he logrado sobrevivir a esta condición durante 40 años porque parece que uno nace con ciertas características y las puede modificar o modular, pero no eliminar y son parte de la forma de ser de uno como persona.

jueves, 19 de agosto de 2021

No soy un enfermo mental

Soy para algunos que me conocen "un tipo raro".  

Para mi concepto no soy alguien promedio cuando se trata de la forma de sentir.

Considero que soy una persona que siente más intensamente que otros, soy de los que se identifican con Poe cuando dice: "Aquellos que sueñan de día conocen muchas cosas que escapan a los que sueñan sólo de noche". 

Sin embargo, no estoy enfermo de la cabeza, y hay muchos que piensan y actúan de forma similar a la mía, aunque el porcentaje es muy bajo. 


Yo en algunos momentos que son realmente pocos si los comparo con toda mi vida, entro en un estado alterado en cuanto a mi sentir, paso por unos dias donde llego a sentirme muy feliz, acelerando, quiero hacer muchas cosas al mismo tiempo, siento que soy bueno para todo, siento que me vuelvo inflexible o mejor dicho terco, me gasto hasta el último peso, veo todo color de rosa, me enamoro y enamoro fácilmente; luego hay otros días donde me siento muy mal, no quiero ni salir de casa, todo es de color gris, nada me gusta, siento que no soy querido por nadie y por lo tanto no quiero ver a nadie, solo quiero estar recostado o dormido, no me importa lo que los demás hagan o dejen de hacer, mi estado de ánimo es como de una tristeza infinita.

lunes, 26 de julio de 2021

Carta de despedida

María Cristina

 Te entregué todo, mi corazón, todo mi ser, eso porque creo en el amor, no en lo que realmente conviene, porque una vez nos dijimos que yo no te convenía, porque yo soy una carga muy grande para quien decida llevarla.
 
 Tú me dijiste: "Es cierto, pero no me importa y he decidido seguir" esto te lo agradezco infinitamente, tú ya no puedes ayudarme y yo quiero ayudarte entonces el destino no me deja pagarte la deuda.

 Yo de cuando en vez, me pierdo en las sombras en el mundo de las tinieblas y entre quienes he compartido sólo tu llegaste a entenderlo completamente; fue cuando también yo lo comprendí, a mi me pasa lo siguiente: De un momento a otro me desconecto y aunque para mí es solo un clic, como cuando uno tiene un microsueño, tú me decías que había pasado un largo tiempo, porque entraba entraba en un largo periodo de ensoñación, aunque para la mayoría de los demás, podía parecer que estaba despierto, pero realmente estaba en el mundo de los sueños, es algo que siempre me ha tocado vivir, que muy pocos entienden y que yo también logré entender claramente hace muy poco tiempo, gracias a ti, aunque siempre lo habia presentido.

 Yo sentía estando a tu lado que no teníamos mucho tiempo para compartir,  por eso todo lo querías hacer: Ya! Por lo que nuestros días juntos fueron vividos muy intensamente, tu y yo nos entregábamos sin freno, sin pensar en el mañana, porque sentíamos que en el mañana todo se acaba y solo existió este lindo presente que vivimos y que ahora es el infinito pasado.

 Me despido de ti en este momento, espero sea un hasta luego, aunque lo más posible es que sea un hasta nunca, nuestro adiós definitivo.

 No culpo a otros como tampoco a Dios, porque él al ser tan etéreo y tan infinito no puede atender todas las banalidades de todos los mortales y solo somos víctimas de nuestro albedrío como también del albedrío de los demás cuando estamos vivos.

 Adiós divina mujer, me despido de ti sin haber sentido algo diferente al amor, porque nuestro amor es infinito aunque se haya acabado y haya durado muy poco tiempo.