domingo, 22 de diciembre de 2013

Sobre el Litio y otros medicamentos de control para el trastorno bipolar

Cuando descubrí que era bipolar aquí en internet, una de las cosas que mas me atormentaba era la mención de los tratamientos que se aplican para tratarlo, electroshocks, fuertes antipsicóticos (los cuales tuve la oportunidad de probar en carne propia), el litio y otros medicamentos.

A pesar que durante mucho tiempo para mi no era claro que sufría de trastorno bipolar, porque durante muchos años, (unos 25) no se me explicó nada al respecto, sufrí de unas tres crisis fuertes todas con tendencia a la manía llegando a tener cuadros psicóticos (o lo que se llama comúnmente locura), la primera me llevo a estar internado el algo parecido a un manicomio y las otras dos estuve bajo manejo psiquiátrico ambulatorio, durante estos períodos estuve medicado con antipsicóticos, para parar las crisis y luego me lo dejaban como medicamento de control.

El protocolo de medicamentos que se me dejo, según mi forma de sentir no me dejaba vivir, ni sentía que mejorará mi condición, sentía que los antipsicóticos solo me funcionaba como solución a los problemas que tenía cuando llegaba a una crisis de manía, luego una vez un poco estable sentía que no los necesitaba, por lo que optaba dejarlos y esperar a tener que tomarlos de nuevo si tenía de nuevo un viraje hacia la manía con cierta consideración, normalmente era un tiempo bastante largo entre crisis, cuando me iba hacia la depresión me aguantaba sin tomar nada, dado que a pesar que no era agradable el sentimiento, no se porque, nunca le tuve confianza a los antidepresivos, es mas, nunca los he tomado, adicionalmente nunca he tenido intenciones serias de suicidarme, aunque si me he sentido aburrido con la vida, adicionalmente ahora que se bien cual es mi tipo de trastorno bipolar que es del I, veo que sin querer hice bien no tomando antidepresivos, pues la mayoría de estos no son recomendables para mi caso o casos parecidos.

Entre las crisis tenía problemas debido a mi enfermedad: Subidas y bajadas, no tan fuertes como para llamarlas así, por lo que no les daba importancia, sin embargo, me causaron grandes inconvenientes, que pensaba eran debidas a mi personalidad, no por estar afectado por una enfermedad mental: El trastorno bipolar.

Descubrir claramente que era lo que realmente tenía, me impacto bastante, identificar plenamente lo que sentía a diario, como una característica de un estado anormal llamado trastorno bipolar y que como solución para estar mejor se planteaba la necesidad de estar medicado de tiempo completo, no fue algo que me agradara, pero que mirando las alternativas existentes y de acuerdo con las experiencias que pude leer por la red, parece que es lo mas preferible.

En mis tratamientos anteriores, en los cuales me había ido mal, me habían dicho los médicos que tenía que medicarme de por vida si quería estar mejor, sin embargo, no lograron convencerme, porque no lograba sentirme a gusto con el funcionamiento de mi cerebro, con la medicación recibida.

Aun después de entender un poco mejor que significa ser bipolar, seguí mi vida negando a medicarme, participaba en foros, leía otros blogs con experiencias personales donde se planteaba que era mejor estar medicado; pero cuando leía como vivían muchos de los pacientes, pensaba internamente si logro controlarme sin medicarme, como la alternativa a lo que cuentan de lo que es vivir medicado, sobre todo cuando se hablaba de los efectos del litio, que es según entiendo el tratamiento de primera linea y el mas usado en muchos países.



Decidí entonces que para mi era preferible vivir mal sin el litio (con los efectos del trastorno bipolar), que vivir mal con el litio (con los efectos secundarios del litio), aunque mejor del trastorno bipolar y esta fue mi posición.  Sin embargo, leyendo por internet encontré que había investigaciones sobre otros medicamentos que han demostrado una efectividad, que aunque no es tan alta como el litio, a cambio tienen menores efectos secundarios y entre estos estaban los anticonvulsivos, pensé entonces que si iba de nuevo a consultar al psiquiatra y con el conocimiento adquirido en internet, pedirle que en mi caso se ensayara con algo que no fuera el litio.

Fui pues a consulta, esta vez no estaba en crisis y mas bien considero que estaba estable, le conté mi caso al psiquiatra, sin decirle que pensaba que tenía trastorno biporla, ni que estaba prevenido en contra del litio, me dijo de una forma un tanto preocupada que sufría de trastorno bipolar y me dijo lo mismo que había leído muchas veces por Internet, (aunque tampoco le dije que ya lo había leído), que era una enfermedad incurable, pero tratable; con buenas perspectivas para muchas personas si se le daba un buen tratamiento al problema.

En este momento el medico me veía normal y así me lo expresó, pero de acuerdo a lo que yo le conté, debía reiniciar un tratamiento con medicinas, me recetó entonces solo dos: Ácido valpróico y levomepromazina (que le dije que era el medicamento que tomaba desde mi primera crisis y que lo hacía solo cuando sufría de insomnio), que empezaría con una dosis muy baja de ácido valpróico, para mirar como reaccionaba mi cuerpo ante él, que es mas, dicha dosis podía ser inocua, es decir, que no afectaba para nada lo que sentía, ni actuaría sobre el trastorno bipolar, que empezara con esta fórmula y volviera en un mes.

A mi siguiente cita me interrogó de lo que había sentido: Le conté que había sufrido algo de cólicos estomacales y una rinorrea por unos días que me habían pasado, después no sentí efectos secundarios asociados al medicamento, me dijo que lo de los cólicos era posible que lo siguiera sintiendo porque al ser un ácido tiende a afectar el estomago, pero que si estos habían pasado es posible que los soportara hacia el futuro, también que este medicamento lo tomara siempre con comidas para que evitara esta situación, también que era posible que sintiera agrieras que debía manejar si eran muy fuertes con un antiácido (aunque después otro psiquiatra me dijo que lo hiciera solo en casos muy extremos, porque si lo hacia de seguido le quitaba el efecto al ácido valpróico) me dijo que iba a reajustar la dosis a una mayor aunque muy baja comparada con lo que normalmente se receta para la mayoría de los pacientes.

Durante mucho tiempo no sentí nada apreciable, después de uno o dos meses empece a sentirme como deprimido o lo que muchas veces se denomina entre los que sufrimos de trastorno bipolar como plano, como sin sentimientos, no es una sensación agradable, en la siguiente cita con el especialista, me dijo que como mi perfil es de ir mas hacia la manía, el ácido valpróico me tiraría hacia el lado depresivo y que eso era lo que sentía, que esto iba a cambiar, adicionalmente que este medicamento tiene su efecto visible a largo plazo, que tenía que seguir por mucho tiempo tomándolo para lograr resultados.

También sufrí de altibajos emocionales pero esta vez sentí que rebajaron en su intensidad y se espaciaron en el tiempo, después de un largo periodo deduzco que he mejorado: No es una sensación apreciable, porque no siento que sea diferente, si no que estoy un poco mas cerca de lo que puede sentir cualquiera, por lo que no es un cambio en lo que se siente, si no mas bien que no se tienen cambios, lo que a veces es difícil de apreciar, pero que si se analiza es posible dilucidar.

Con el ácido valpróico a diferencia de los antipsicóticos, al tomarlos como medicina de control, no se tienen tantos efectos secundarios como pesadez mental y física (lo que en mi medio se denomina estar como sonso o ser como un zombi, eso si sin haber muerto), dificultad para pensar y ademas otros efectos dañinos que no se sienten, pero que han sido comprobados como: El daño neuronal; los efectos secundarios son mas bien por el lado del sistema digestivo, es mas, existe una fórmula que evita estos problemas el valproato que es un derivado del ácido valpróico, pero que en mi país no se consigue como genérico,  tiene un costo de unas cinco veces y no lo cubren los seguros por lo que si me aumenta el problema estomacal lo tomaría.

En mi caso parece que el ácido valpróico funciona, puede que en otros no y así lo dicen los estudios médicos, según las últimas pruebas clínicas después del litio, el ácido valpróico es el medicamento con mayor efectividad para el trastorno bipolar y en muchos casos es el de recetar como primera opción, adicionalmente se ha comprobado que tiene mejor adherencia por parte de los pacientes por tener menos efectos secundarios.

Como otra anotación hablando con un amigo que esta estudiando medicina, me contó que en el curso de psiquiatría que vio en Colombia, el medicamento de primera linea para el trastorno bipolar es el ácido valpróico, por encima del litio.


lunes, 25 de noviembre de 2013

Prevalencia del trastorno bipolar y otras dolencias mentales

A pesar que mis condiciones alrededor no han cambiado para nada, a pesar que la situación climática a la cual le estaba echando la culpa de mi depresión, en vez de disminuir ha sido peor en estos días, pues la lluvia ha sido una constante en todo el día y no se ha podido salir mayor cosa, solo lo necesario. Amanezco hoy de mejor ánimo, no tan acelerado como para decir que me fuí para el otro lado porque logré también dormir bien, afortunadamente, sin haber tomado medicamentos para el sueño, tampoco tome ningún medicamento contra la depresión pues los evito, solo he tomado el medicamento de control el cual vengo tomando sin alterar sus dosis ni su frecuencia.  Como se puede concluir mi sentimiento cambió simplemente porque si, porque así es nuestra enfermedad.

Precisamente mirando lo del problema de la depresión, estuve leyendo por internet y he encontrado una cuestión que se trata repetidamente: El aumento en los valores que se establecen en lo que se denomina prevalencia de las enfermedades mentales mas conocidas como: La esquizofrenia, el trastorno bipolar y la depresión; partiendo desde valores menores al 1% llegando a valores mayores al 10%  en el caso de la depresión y a valores entre el 2% y el 5% para el trastorno bipolar; la explicación que se da a este hecho, la cual sería la mas lógica, es el afán de aumentar las ventas de medicamentos y de lucrar a gremios como los trabajadores de la salud mental, los laboratorios productores de medicinas y las aseguradoras médicas.

En el blog mad in america encontré el artículo La enfermedad bipolar Antes de la Era Psicofarmacólogica que esta en inglés pero que en resumen dice:

"Antes de 1955, la enfermedad bipolar era un trastorno poco frecuente. Sólo había 12 750 personas hospitalizadas con ese trastorno en 1955; Además, sólo había unos 2.400 "primeros ingresos anuales" en los hospitales psiquiátricos del país.

La evolución de los pacientes fue relativamente buena. Setenta y cinco por ciento o menos de los pacientes de primer ingreso se recuperaría en 12 meses. A largo plazo, sólo alrededor del 15% de todos los pacientes de primer ingreso se convertiría en una enfermedad crónica, y 70% a 85% de los pacientes tenían buenos resultados, lo que significaba que trabajaban y tenían una vida social activa.

 Hoy en día, la enfermedad bipolar se dice que afecta a uno de cada 40 adultos en los Estados Unidos. Una rara enfermedad se ha convertido en un diagnóstico muy común. Hay varias razones para esto. En primer lugar, muchos medicamentos - tanto ilegales y legales - puede mezclar los episodios maníacos, y por lo tanto el uso de las drogas lleva a muchos a un diagnóstico bipolar. En segundo lugar, los límites de diagnóstico de la enfermedad bipolar se incrementan considerablemente." 

Leer esto me asustó profundamente pero me hace reflexionar al respecto, en mi caso estoy casi seguro que tengo una enfermedad mental, pero ¿Será posible que seamos tantos?, no lo puedo creer, mirando a mi alrededor pienso que somos una excepción, la cual se trata de volver algo mas común, porque en este mundo consumista y mercantilista los enfermos mentales somos un mercado pequeño, el cual es poco rentable, pero que si se crece artificialmente se convierte en un mercado interesante pues pasar de menos del 1% a mas del 10% es multiplicar por mas de 10 veces un negocio, algo difícil de hacer con otro tipo de negocios sobre todo en esta época de crisis económica que vivimos.

Si se mira por el lado de la cronicidad se pasa de atender un asunto puntual, a tener tratamientos de por vida algo que también beneficia a los negociantes de la salud mental.

Un ejemplo hipotético claro, muy probable que ocurra o que haya ocurrido, es cuando a una persona se le diagnostica como enferma de depresión porque se encuentra muy mal anímicamente pues se le ha muerto su mascota de muchos años, al diagnosticarla se le declara como enferma de depresión, se le formulan antidepresivos de última generación y una serie de psicoterapia para tratarla y sacarla de su estado.

Es posible que después del tratamiento esta persona pueda sentirse algo mejor o mejor (algo que también hubiera pasado sin haber hecho nada), pero como fue catalogada como enferma mental crónica, seguirá medicada de por vida, pues así lo tienen definido los manuales de psiquiatría moderna, entonces esta persona que posiblemente estaba sana, pero que se encontró triste por una perdida emocional,  se convierte en un enfermo mental mas, debido principalmente a que los medicamentos que se le recetaron la convierten en una adicta a estos y que por ser diagnosticada como enferma mental, entra a ser cliente para el resto de su vida de los comerciantes de medicamentos y de los negocios de tratamiento de enfermedades mentales.

Adicionalmente se ha definido como un nuevo paradigma en la psiquiatría: Que para cualquier dolencia mental es necesario tomar medicamentos variados para toda la vida del paciente, algo que puede ser valido en algunos casos, que lo mas probable serían pocos, pero no para todos creo yo, ademas muchas de las enfermedades mentales tienen lo que se llaman crisis, las cuales una vez superadas pueden ser tratadas con pocos medicamentos y de pronto ninguno, según hablo en un post anterior se encontró con base en estudios clínicos que para cierto tipo de pacientes con esquizofrenia, tenían una mejor calidad de vida cuando no eran tratados después de la crisis con fuertes antipsicóticos, que los que fueron tratados, los cuales adicionalmente tuvieron una perdida adicional de las capacidades mentales a la causada por la enfermedad en si, debido a los antipsicóticos donde se tienen evidencias del daño que causan en el cerebro.

Pienso que no todo lo logran los médicos y los medicamentos, también nosotros mediante un sentimiento interno propio (lo que se denomina insight) de nuestra enfermedad y con el apoyo del conocimiento que se puede adquirir, según información disponible en las redes, podemos intuir cuando necesitamos o no, los medicamentos, en lo cual debemos apoyarnos en los médicos, porque en nuestro caso lo que sentimos son ciclos de un problema que nos toca soportar y manejar, que es mejor con un mínimo de pastillas, cuando estos no provocan mayores problemas.



sábado, 23 de noviembre de 2013

Con depresión

Aunque no estoy tan desesperado como para pensar en dejar este mundo, ni para decir que mi vida no vale la pena, me siento realmente mal, mi animo esta por el suelo, tengo varias cosas por hacer que son relativamente de rutina, que puedo y lo mas probable es que las haga en el día de hoy, pero estoy como se puede decir atormentado por tener que hacerlas, es como un sentimiento de ansiedad que me paraliza, mi razón tiene claro que es lo que me pasa, estoy deprimido, una sensación muy desagradable que parece no dejar que viva.



Trato que escribiendo me pueda desahogar, para poder hacer bien y a tiempo lo que tengo que hacer, así no tenga los ánimos.

Se que al lamentarme por lo que me pasa no voy a lograr nada, pero es lo que siento, adicionalmente mi cabeza esta como embotada.

Me siento además como algo mareado desde ayer,  claro que este síntoma estoy casi seguro no tiene nada que ver con mi tb, porque nunca lo he sentido como algo asociado a mis desbalances.

Como raciono que este sentimiento es debido a mi trastorno bipolar, no culpo a nadie de ello, no le hecho la culpa a esta sociedad, no le hecho la culpa a este mundo difícil y a esta época en la cual me tocó vivir, ni creo que se deba a que un ser superior me castiga por algo que debí haber hecho mal o porque me esta poniendo a prueba, por lo que si rezo este sentimiento vaya a cambiar, considero que lo que siento se debe a que mi cuerpo funciona así, deficiente, algunas veces por falta u otras por exceso de algunas sustancias del cerebro, que provocan un estado de animo muy bajo u otras veces muy alto, también se que estas deficiencias son por a una característica heredada y desarrollada en mi vida, que no adquirí porque quise o debido a una enfermedad contagiosa.

También porque razonando mis circunstancias a mi alrededor son buenas: Tengo familia que quiero y me quieren a pesar de lo que tengo, mi situación económica es buena, tengo trabajo aunque no sea estable, se que puedo soportar lo que siento, no se si en otras circunstancias pasaría lo mismo.



Tener una explicación a lo que me pasa tampoco me hace sentir bien, voy a tomar prestadas unas palabras de alguien que paso por acá y dejo plasmadas lo que se puede sentir en un momento como el que estoy viviendo ahora.

"Momentos de tristeza, donde la soledad y la oscuridad van de la mano, mi alma llora y el corazón grita. No importa que tengas familia o una relación amorosa, te sientes solo y por mucho que te hablen e intenten consolarte, el único consuelo es la almohada en la que pones tu cabeza, piensas, lloras y te escondes."




Si, son momentos de tristeza se puede decir casi infinita, donde a veces aunque queramos a otras personas. no las queremos ver ni que nos vean, solo queremos estar solos, como ahora lamentando la mala situación por la que pasamos, que con el tiempo esta va a cambiar, aunque en este momento ese tiempo sea eterno.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Eutimia

Es un estado que se define para los que sufrimos de trastorno bipolar, donde se tiene un control de los sentimientos y se tiene una estabilidad aunque no estemos curados, se puede decir que en este estado los que sufrimos esta dolencia mental actuamos y somos como cualquier persona, aunque es posible que sintamos algunos desbalances, estos apenas serán apreciables por nosotros y de pronto por alguien muy allegado, es cuando estamos en EUTIMIA que para mi es estar estable, cuando reflexionamos de forma correcta sobre nosotros, cuando podemos desarrollar bien nuestras potencialidades y cuando realmente podemos actuar objetivamente sin las influencias de nuestros estados alterados que nos hacen demasiado optimistas o demasiado pesimistas.

Lo anterior lo digo como prólogo a una entrada que encontré en el blog de un escritor y ensayista español: Rafael Narbona con quien me siento identificado en la mayoría de sus apreciaciones incluyendo en las que tienen que ver con el trastorno bipolar, donde gracias a su buen estilo detalla de una forma casi poética lo que se siente estar afectado por el trastorno bipolar en sus diversos estados.

A continuación me permití copiar y pegar en su totalidad la entrada Eutimia la cual esta en su blog http://rafaelnarbona.es.


 “Las personas que no conocen el dolor son como iglesias sin bendecir” (Luis Rosales, La casa encendida)



Son las doce de la mañana. Estoy solo frente a un paisaje desnudo, que enlaza campos de trigo y cebada. Es el paisaje que contemplo a diario. Salvo las retamas y una hilera de árboles que bordean un riachuelo, no hay nada. Sólo tierra y cielo. Hace un hermoso día de otoño, con una luz que prefigura una posible eternidad. Un pájaro se ha posado en la higuera del jardín y canta alegremente. Parece que el mundo está bien hecho, que ser hombre no es una fatalidad, sino un privilegio. Por primera vez pienso que la conciencia es una carga ligera. No es un fuego que nos lacera, sino una lumbre que nos permite contemplar las cosas y sentir su misterioso latido. Las crisis depresivas y los brotes de manía parecen tempestades remotas, vendavales que se perdieron en un lejano horizonte. Miro mis manos y noto su calma. Son como dos niñas que juegan bajo el sol, con el corazón alborozado porque el aire se enreda en su pelo. La muerte se ha escondido en un pozo y se ahoga como un verso que no encaja en un poema. No sé si vivo un paréntesis o un sueño, que la realidad disipará con un manotazo airado, pero agradezco esta tregua que me ha permitido descubrir el prodigio de una mañana y acallar los aullidos que me invitaban a liberar la sangre de mis venas.

Antes pensaba que vivir era adentrarse en un río y hundirse en su penumbra con unas piedras en el bolsillo, experimentando la perfección de no ser. La muerte me parecía un templo que aguarda nuestra ofrenda, prometiéndonos una paz inaudita. Deseaba traspasar su umbral y escuchar ese silencio que cae lentamente, como la nieve sobre el mar. Ahora no entiendo ese anhelo, pues observo mi carne y advierto su impaciencia por caminar hacia dentro, buscando la felicidad en el mismo lugar donde se malogró un día. Pienso en mi frente apoyada en el cristal de mi cuarto, intentando comprender lo que había al otro lado. De niño, el estrépito del exterior me aterraba. Cada vez que el autobús doblada la esquina y bajaba la calle, sentía que mi pecho se convertía en un grito. Era como andar descalzo entre cristales. Tal vez ahí empezó mi viaje hacia la locura. Tal vez ese viaje no finalizará hasta que pueda mirar por una ventana y amar el ruido que delata el existir de los otros. El miedo no fue lo primero y no puede ser lo último. Mi niñez no empezó con ese temor, sino con la dicha de ser una presencia entre dos seres que se amaban. Aún recuerdo a mis padres encaramándome sobre un mirador para que observara la Casa de Campo, con sus árboles respirando como un gigante dormido. No recuerdo la primera vez que contemplé el mar, pero no he olvidado la sensación de que ardía como unos ojos recién nacidos, deslumbrados por lo que aún no comprenden. El sonido de las olas me hizo pensar en un abejorro que se demora en una flor, despreocupado y tranquilo. Aún no sabía qué era lo efímero, pero ahora entiendo que la importancia de las cosas no se mide por su duración.





Eutimia. Parece el nombre de una planta, pero es el nombre de un estado de ánimo. En el caso del trastorno bipolar, designa el equilibrio, la remisión de los síntomas, los períodos de calma y estabilidad. No es el feliz desenlace de una enfermedad que puede hibernar durante largos períodos y despertar abruptamente, pero sí constituye un tiempo de bienestar y sosiego. Algunos elogian mi valentía por sincerarme y no ocultar mi condición de bipolar. Me parece excesivo hablar de valentía. Simplemente, creo que disfruto de un entorno favorable, que no me cuestiona ni censura. Es cierto que si continuara en las aulas, todo sería más difícil. Los prejuicios y la intolerancia de padres y profesores no me permitirían escribir abiertamente, relatando mis vivencias. La sociedad no es compasiva, sino mediocre, servil y vengativa. Ser un profesor jubilado –tal vez sería más exacto decir “escupido por el sistema”- me ha proporcionado una insólita libertad y no encuentro ningún motivo para no hablar sobre una patología que marca el ritmo de mi existencia. 

Ignoro cuánto tiempo se prolongará la eutimia, pero cada día encaro el futuro con más optimismo. La bipolaridad sigue ahí. Es 6 de noviembre y hace calor. Hace dos días, el frío barría la estepa castellana y la oscuridad prevalecía sobre la claridad. A pesar de mi mejoría, los cambios atmosféricos siguen influyendo poderosamente en mi estado de ánimo. De hecho, escribo estas líneas ligeramente deprimido. Me agrada la luz. Considero que es una buena razón para vivir, pero cuando aparece súbitamente algo se desordena en mi interior. ¿Se producirán nuevas recaídas? ¿Volveré a sentir un dolor sin fondo y el deseo de desaparecer por una grieta? ¿Regresará la manía, con sus muecas horripilantes y su verborrea incontenible? Ya he cumplid 50 años y noto que mis humores se han aquietado. La melancolía sigue cosida a mi piel, pero la desesperación ya no se bebe mi alma. El suicidio ya no invoca mi nombre y mis huesos ya no temen despertar cada mañana.

Son las cinco de la tarde y el sol ha descendido. Las sombras comienzan a inclinarse en la pared. El cielo ha empalidecido, pero mi memoria ya no jadea como un moribundo, que agoniza entre sombras y alucinaciones. Pienso que he vuelto hacia mí mismo, hacia ese cristal de mi infancia donde apoyaba la frente. Sigo escuchando al autobús que dobla la esquina, pero el sonido del mundo ya no me hiere como una cuchilla. Mis manos me han salvado. Su impulso de escribir me ha rescatado del luto y el llanto. Seguiré tropezando, pero ya no caminaré por el vientre de la muerte, soñando que mi carne se enfría. Ya no escribiré breves notas de despedida ni levantaré los remos, deseando que los arrecifes me lleven a pique. Confiaré en la corriente y no lamentaré haberme alejado de la orilla. Ya no deseo desnacer, sino conocer mi vejez en el espejo y sentir que he sido humanamente, que mi existir no ha sido en vano, pues he besado los labios de la esperanza y mis labios se han regocijado, con la alegría de un jardín que reverdece después de un largo ocaso.


Escrito por Rafael Narbona 6 de Noviembre de 2013.

lunes, 21 de octubre de 2013

Mi experiencia con antipsicoticos

De nuevo contando mis cosas en esta red, estuve leyendo sobre los tratamientos para enfermos de esquizofrenia y como según estudios serios se ha llegado a la conclusión que les ha ido mejor a los pacientes que no han tenido medicamentos de control, principalmente lo que tiene que ver con antipsicóticos, después de remitir de una crisis, que los que han sido medicados de por vida con estos antipsicóticos.

Dan como una prueba que en países donde los pacientes esquizofrénicos no son tratados, la evolución es mejor si se compara con los pacientes de países donde son tratados de por vida principalmente con antipsicóticos después de las crisis.

En mi caso pienso que sufrí algo parecido, después de mi crisis fuerte, volví a la realidad gracias a unos fuertes cócteles de drogas que sentí me paralizaron por completo, (unos antipsicóticos fuertes como son el haloperidol y tioridazina) y desperté siendo otro, no se si para bien o para mal.

Mi mente cambió y no volví a ser el mismo que antes de la crisis, no se si de no haber sido tratado hubiera llegado a la misma situación, hubiese estado mejor o de pronto hubiese sido peor, son cosas que no se pueden saber.

Lo que si sentí fue los efectos de los medicamentos que se me dieron como control en ese momento, que eran antipsicoticos, nunca pude soportarlos por largo tiempo, aunque me habían convencido que no convenía dejarlos, sin embargo, lo hacía.  Ahora he logrado acoplarme a los medicamentos que tomo, no son antipsicóticos, son de otro tipo, en este momento no siento mayores efectos secundarios, aunque es posible que los tenga, ademas parece que algo de efecto hacen, son cuestiones de la evolución en la forma de tratar a los que sufrimos de estos problemas.

Como lo he dicho en post anteriores existe una tendencia muy fuerte al uso de los antipsicoticos para muchas personas que realmente no los necesitan y esta tendencia es influenciada por los laboratorios farmacéuticos que les interesa vender mas que ayudar a las personas; según he podido entender los antipsicoticos son drogas bastante fuertes que lo que hacen es casi paralizar la mente, que pueden ser útiles cuando una persona esta en un estado que se denomina psicótico o mejor dicho fuera de razón, ya logra calmarla, pudiendo llevarla a un estado de tranquilidad y de pronto aterrizarla en este mundo, sin embargo, una vez logrado este objetivo parece que no serían útiles como medicamento de control, sin embargo, como negocio para las farmaceúticas no sería bueno así, porque sería usado en cortos tiempos y no para toda la vida.

Encontré el siguiente párrafo del artículo:  Un dilema bioético a propósito de los antipsicóticos de Miguel A. Valverde - Psicólogo Clínico. Unidad de Agudos de Psiquiatría del Hospital de Navarra UHP-II, Pamplona.

"Algunos científicos han discutido el uso de antipsicóticos, con preguntas como:

¿Son peores los efectos de los psicofármacos que el trastorno a tratar? ¿Hay alternativas al tratamiento farmacológico? ¿Es la evolución del trastorno con fármacos mejor que sin ellos? ¿Es mayor la calidad de vida del paciente con esos fármacos? ¿Se recuperan mejor los pacientes que toman estas drogas? ¿Es la persona sin fármacos mas incontrolable y conflictiva? La psiquiatría dominante en nuestro país, y en EEUU, afirma sin dudarlo que a estos pacientes les va mejor con los antipsicóticos, aunque hay numerosos trabajos, a menudo más rigurosos, que indican lo contrario.

Y este es el dilema planteado por Andreasen y que se dirime entre daños, beneficios y riesgos comparados. Y opta por la idea de que los fármacos son dañinos pero insustituibles."

En este artículo y en otros similares se habla que los antipsicóticos son usados para muchas enfermedades mentales y que su uso es casi insustituible en algunos casos como en los estados psicóticos de pacientes afectados mentalmente, pero su uso continuado, para pacientes ya estabilizados y en remisión esta siendo discutido y parece que en ese caso es mas el daño que causan que los beneficios que traen.

Aunque los antipsicoticos parecen insustituibles para los casos de esquizofrenia en estados de crisis, este caso no aplica para otras enfermedades mentales para las cuales no parecieran ser muy útiles, pero si traén consecuencias negativas incuestionables como se informa en el artículo SE CUESTIONA LA EFICACIA DE LOS FÁRMACOS ANTIPSICÓTICOS

En mi caso particular soy una victima de esta situación, hasta donde parece mi enfermedad no es esquizofrenia, sin embargo, en mi primer tratamiento de control después de ser dado de alta fui recetado según me dijo el psiquiatra en su momento: para toda la vida si quería estar mejor con TIORIDAZINA comercialmente mas conocido como MELERIL un antipsicótico muy fuerte, el cual según vengo a saber ahora, para mi fortuna deje de tomar relativamente pronto y continué mi vida sin este medicamento, ahora se ha encontrado con base en evidencias comprobadas que este medicamento es altamente dañino y esta prohibido en el mercado.

Segun se dice en La nota informativa de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios sobre meleril donde ordena: "La anulación de la autorización de comercialización de Meleril® será efectiva el 30 de junio de 2005, fecha a partir de la cual cesará su comercialización"

En el artículo  ¿Cómo la esquizofrenia y los antipsicóticos afectan al cerebro? se dice entre otras cosas:
"Los investigadores también analizaron el efecto de la medicación sobre el tejido cerebral. Aunque los resultados no fueron los mismos para todos los pacientes, el grupo encontró que, en general, cuanto mayor sea la dosis de los medicamentos antipsicóticos, mayor es la pérdida de tejido cerebral.
Es, sin duda, un resultado incómodo, porque psiquiatras, pacientes y familiares deberán interpretar este hallazgo: ¿deberíamos dejar de usar la medicación antipsicótica? ¿deberíamos reducir las dosis de estos fármacos? De hecho, los científicos han reconocido que se pasaron un par de años tratando de analizar estos resultados más profundamente para demostrar que se trataba de un error. Pero no. Al final, al parecer, se trata de un hallazgo sólido. Sin duda alguna, si los resultados de esta investigación resultan ser del todo ciertos, podría cambiar la manera en la que los médicos utilizan fármacos antipsicóticos para tratar la esquizofrenia."

Según lo anterior si se tienen evidencias muy fundamentadas sobre los efectos bastante adversos de los antipsicóticos, en pacientes con esquizofrenia, que es un problema donde se recetan casi como una necesidad, pues no se han encontrado alternativas principalmente en los casos de crisis, ¿Por qué entonces son recetados para otro tipo de enfermedades mentales donde existen opciones terapéuticas diferentes y que no causan tanto daño?, de nuevo la respuesta esta en la política mercantilista de las multinacionales farmacéuticas.

A continuación dejo unos enlaces donde se tiene información al respecto incluidos unos post míos donde toco el tema.

SE CUESTIONA LA EFICACIA DE LOS FÁRMACOS ANTIPSICÓTICOS
Un dilema bioético a propósito de los antipsicóticos
 ¿Cómo la esquizofrenia y los antipsicóticos afectan al cerebro?
Ocho trabajos sobre fármacos antipsicóticos
http://unbipolarmas.blogspot.com/2012/02/el-insight.html
http://unbipolarmas.blogspot.com/2009/10/mi-problema-de-trastorno-bipolar-ii.html









martes, 8 de octubre de 2013

Mi problema mental

De nuevo hago un resumen de lo que fue y lo que es en este momento es para mí este problema mental que sufro: El trastorno bipolar, este post son apartes con correcciones de un post anterior el cual define mi problema, actualizando las situaciones pues difieren de cuando lo escribí hace más de un año.

¿Qué es para mí ser un paciente de trastorno bipolar?

Como le he vivido, como lo he sufrido y también como disfruto mi vida así.

Lo encontraran a continuación:

Soy paciente masculino, 46 años, que sufre de trastorno bipolar, he vivido y manejado el problema, sin saber como se llamaba, ni que significaba ser bipolar, hasta hace unos 5 o 6 años, cuando gracias a la Internet me he enterado de que es lo que me pasaba y que se puede hacer para vivir mejor a pesar de sufrir con esta situación.

Aún a pesar de que entiendo algo mejor que es lo que sufro, sigo sintiendo los sube y bajas, como decía una amiga bloguera que ya no está en la red, sigo en la montaña rusa de las emociones y no se siente bien en ella, igual me pasa en las montañas rusas de verdad es un ratico de emoción, pero después sientes que no ha sido una experiencia buena.

Mi problema mental, son una serie de sentimientos encontrados, que se desencadenan en situaciones de crisis personales. que me acompañan desde que tenía 16 años, cuando llegue a una crisis psicótica, lo que para el común de la gente es que me enloquecí.

He sido tratado por médicos de la mente (llámense psiquiatras, psicólogos, psicoterapeutas etc), tal vez en otro tiempo podría estar completamente loco o sin estarlo ser considerado loco y estar abandonado en un manicomio o vivir aislado del mundo, podría ser un vagabundo por la vida o de pronto desubicado, o de pronto habría que tenido que afrontar por mi mismo la situación y habría que tenido que resolverla; en la antigüedad y aun hoy en día eso les pasaba a los bipolares y muchos vivieron felices o no sin saber que es trastorno bipolar.

Mi problema mental ha estado últimamente bajo control, como he logrado identificar los sintomas negativos, cuando tengo los primeros, los paro cortando el avance hacia una crisis; he logrado dilucidar que en mi caso particular lo que me desencadena las crisis es la falta de sueño, unido o aislado a un acelere que me da, que se produce por un clic de un hecho que me afecte emocionalmente, como por ejemplo un viaje, un cambio en el trabajo, quedarme sin trabajo, una perdida emocional.

Según lo que estado leyendo por Internet, sufro de trastorno bipolar tipo I, lo cual hace que tenga un desbalance en los estados de ánimo, además de sufrir con problemas de concentración, relaciones interpersonales complicadas, cuando se desencadena la manía o hipomanía tengo problemas en los ámbitos laborales y personales, como también puedo entrar en una depresión profunda.

Haciendo un resumen de mi problema este ya daba síntomas desde que yo tenía unos 14 a 15 años y de pronto un poco antes. Siendo un niño y un joven privilegiado ya que tenía una familia estable era uno de los mejores de la clase y del colegio, físicamente no era feo, sin embargo, era muy introvertido y vivía un poco aislado, mis relaciones con los demás eran complicadas, me inquietaba la situación social de mi país y de mi entorno; sufría por lo que veía o oía, era un lector compulsivo, disfrutaba más de leer que de jugar o compartir con otros niños o aún de la televisión, pienso que si cuando niño hubieran existido los juegos de video que hay hoy hubiera sido un adicto de ellos, fuera de esto mis lecturas que en un principio fueron de aventuras y temas juveniles entretenidos pasaron a ser de temas que yo llamo existencialistas, Herman Hesse, Wiliam Faulkner, Virginia Wolf, Dostoievski, Hemigway, Franz Kafka, pasaron a ser mis preferidos, me interese también bastante en la política, la historia, la física y la filosofía.

De estudiante era académicamente muy bueno, con la posibilidad de no tener que estudiar mayor cosa pues con solo asistir a clase o leer una vez los temas de un curso era suficiente para dominarlos y aprobar con las máximas notas las pruebas académicas, después de mi primera crisis sentí que perdí esa gran capacidad mental, aunque tampoco me volví un bruto, si me costaba más trabajo aprender y no volví a ser tan brillante.

Mis relaciones interpersonales no eran buenas; tenía de pronto uno o dos amigos sin ser muy unido con ellos y a pesar que tuve una o dos novias antes de mis 16 años, realmente no me interesaban y si las tenía era por tratar de hacer lo que los demás hacían.  A pesar de poder haber hecho parte activa en grupos de amigos (galladas: Que en esos años y en mi entorno no eran violentas como pasa mucho ahora) no lo hacía y después de estar en algún que otro evento me aislaba de estos grupos, en este tiempo y según lo que se dice en términos psiquiátricos sufría de depresión, que sin ser muy profunda ya que nunca tuve ideas suicidas, era si muy constante y en esos días nunca fui atendido por un psicólogo o psiquiatra.

Así en este estado de cosas terminé los estudios secundarios e inmediatamente a una edad muy temprana: 16 años recién cumplidos, comencé los estudios universitarios; en la mitad del primer semestre, el cual hasta ese momento venía aprobando con las máximas notas, sufrí del primer episodio de manía que empezó de improviso cuando de un momento a otro era el dueño del mundo, me sentí súper y a pesar de que deambule de un lado para otro sin mucha coordinación, era la persona más contenta con la vida y con lo que me rodeaba (según comparaciones con lo que dicen los que usan drogas era como una traba pero bastante larga y muy intensa), de pronto toda esta felicidad terminó con un internado de 2 meses en una clínica psiquiátrica y a partir de ese momento se me enredo la vida, después de que me remitieron de este episodio maníaco, siguió una fase también muy profunda de depresión que duro pienso que unos 6 meses; me retire de la universidad provisionalmente pues no era capaz de estudiar, mis compañeros me miraban extraño pensaban que estaba loco y hasta alguno llego a decírmelo en la cara, mi vida se volvió muy dura, si no fuera por el apoyo de mis padres y mi hermana que no me abandonaron sentimentalmente, pienso que no hubiera soportado seguir viviendo, es más, a pesar de que tuve una depresión tan intensa, nunca pensé en que lo mejor era morirme y menos en suicidarme, el estar vivo se lo debo a que mi familia fue una contención que me salvó.

Después de casi un año de mi primera crisis, reingrese de nuevo a la universidad, académicamente no volví a ser el mismo, pues a pesar de ser bueno, ya no era tan brillante, sin embargo, esto lo cambié por poderme adaptar mejor a mi entorno social, poder tener y estar en grupos de amigos, tener novia y disfrutar compartir con ella, después de esto mi vida siguió casi normal, es posible que tuviera episodios de depresión y de pronto de hipomanía, pero no fueron fuertes ni apreciables, terminé mi carrera universitaria me casé y empecé a trabajar, entonces mi enfermedad paso a segundo plano durante algún tiempo.

Viví durante algunos años una época para mi muy buena, donde cambié de familia, pase de convivir con mis padres y hermana, a vivir con una esposa e hijos, donde madure como persona y tuve mi enfermedad en segundo plano durante mucho tiempo, luego vino una recaída algo fuerte cuando cumplí 33 años, que aunque no fui internado, si sufrí de síntomas de manía algo fuertes y su consecuente depresión, estuve en tratamiento médico mientras disimulaba mis problemas en el entorno laboral y familiar, solo mi padre supo bien que era lo que me pasó, recibí tratamiento psicológico y sobre todo psiquiátrico, logrando estabilizarme nuevamente.

Entre la primera y esta segunda crisis fuerte no tome droga de control pues me negué a hacerlo, además porque vengo a saber ahora que lo que me mandaban no es lo más adecuado, me recetaban en ese entonces Clorhidrato de Tioridazina cuyo nombre comercial es MELERIL, un antipsicótico que funciona en las crisis de manía y así lo sentí, pero como control no, pues después de realizar estudios se ha encontrado que no es lo mejor y si lo son otros medicamentos como el que estoy tomando ahora, el Acido Valpróico, un anticonvulsivo que a la vez funciona como droga de control para el trastorno bipolar.

Como no soportaba los síntomas de los efectos secundarios de los medicamentos que me recetaron, durante mucho tiempo no tome medicamentos de control, apenas hace unos 3 años que los tomo.

Trato de que siendo consciente del problema que tengo y que he compartido con mi familia más cercana de que es y como se presenta esta enfermedad, vivir el mayor tiempo posible sin llegar a una crisis y si esta se presentara ellos saben que deben hacer conmigo (convencerme a ir donde el psiquiatra y si no voy por cuenta mía, llevarme aun en contra de mi voluntad).

Después de esta segunda crisis bastante fuerte, durante unos 7 años tuve unas 6 crisis menores , una un poco más fuerte que las otras por la que volví donde un psicoanalista que me hizo terapia y me recetó medicamentos que me normalizaron pero cuyo tratamiento no continué cuando me sentí un poco mejor.

Fuera de estas crisis, en algunos momentos me sentí un poco maníaco o también algo deprimido, sin sentir, ni causar mayor molestia; trate de llevar mi enfermedad que en ese momento no sabía que tenía, con auto control y con la ayuda de mi familia, con algunos medicamentos, limitando los efectos y atacándola ante los primeros síntomas de ir hacia una crisis, básicamente regulando el sueño, ya que desde mi primera crisis vengo tomando unas gotas que sirven de somnífero, la Levomepromazina, la cual regulo su cantidad de acuerdo a la intensidad del insomnio hasta que este cede.

En mi caso, como también en el de otros bipolares regular el sueño es uno de los factores más importantes, esto me lo dijo uno de los médicos que me atendió últimamente y lo he encontrado muy repetidamente en la Internet.

Las veces que he tenido crisis de manía (en mi caso no he tenido una crisis depresiva si no he tenido antes una crisis de manía) empiezan con un insomnio que va aumentando paulatinamente y de forma simultánea empieza a manifestarse la manía sin llegar al delirio y a la psicosis que pienso solo sentí en mi primer crisis, (claro que si no me controlara las crisis estoy seguro que llegarían a este estado).

A partir de mis 40 a pesar que trate de seguir con esta situación, comencé a tener cada vez mas episodios de inestabilidad, según lo que he leído llegué a una etapa que se denomina ciclado rápido, pues a pesar de no tener crisis fuertes si tenía estados de manía - depresión, que se repetían constantemente, trate de seguir así pero no me sentía bien por lo que opté nuevamente visitar a un psiquiatra de eso hace unos 3 años.

Esta vez visité al psiquiatra estando en una etapa eutímica, pues no me sentía ni maníaco, ni depresivo, este me explico cosas que había leído por Internet, entre otras que era una enfermedad incurable, pero tratable, que debía tomar medicamentos de por vida si quería estar mejor; de nuevo empecé a estar medicado, lo cual vengo haciendo de forma juiciosa  durante los cuales me he sentido mejor aunque no me siento curado del todo, pues como he relatado en otros apartes del blog tengo altibajos emocionales que no puedo evitar.

jueves, 12 de septiembre de 2013

Llegando a la depresión

Tal como lo pensaba: Deprimido, me siento mal, aunque analizando mi situación actual no existe razón para estarlo.
Mis obligaciones me obligan a salir y a realizar muchas cosas, sin embargo, las hago por impulso, por mi fuera no saldría en todo el día de la casa.
Todo es tan raro, hace unos pocos días no podía estar quieto, tenía ánimos para todo, para trabajar en varios frentes y a la vez para querer salir después de haber laborado por muchas horas, ahora solo espero tener cualquier oportunidad para tirarme en la cama donde me siento aun peor.
Era una situación de esperarse, pero cuando se llega a ella realmente es difícil soportarla, aunque como consuelo digo: Es mejor que estarla embarrando por estar acelerado.
Hasta escribir estar lineas me costó mucha dificultad, pues no quiero hacer nada, solo lo hago para mostrar como es nuestro problema y sus diversas facetas.
Afortunadamente tengo a quien echarle la culpa, a mi problema mental, no a otros, ni llego a pensar que mi vida es una completa desgracia, por lo que no se merece la pena vivir mas, que es lo que he visto en otros y era lo que de pronto pensé antes cuando no tenía bien claro mi dolencia.

 
Aun así después de reflexionar y de encontrar la explicación lógica a todo lo que siento, sigo sintiéndome mal, muy mal y solo el tiempo permitirá que cambie mis sentimientos.


domingo, 8 de septiembre de 2013

En estabilidad

Me siento de nuevo estable, he podido dormir normalmente durante varios días seguidos y mi animo es mas parejo.

Aunque tengo mucha presión por cuestiones laborales, he sabido soportarla.

Estar de nuevo estable aunque no es tan emocionante como cuando se esta en hipomanía, si es mejor para el bien de uno, se deja de hacer cosas que pueden ser perjudiciales.

Hasta ahora no he sentido depresión pero no hay garantía que de pronto en unos días la sienta.

Lo mas probable es que deje de escribir de seguido como lo he hecho en los últimos días, porque en mi caso siempre escribo bastante cuando estoy en hipomanía.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Saliendo de una hipomanía

Hoy nuevamente me levanto con dificultad, ayer me acosté a una hora mas normal y logre dormir 8 horas que es lo que se recomienda para poder estar regulado.

Ayer como dije en el post anterior: Dormí demasiado y cuando lo escribí no sabia como me iba a comportar el resto del día, considero que estuve algo acelerado, entre una situación normal, tal como la exigen las labores cotidianas y un poco hipomaníaco porque sentí que hice cosas un poco salidas de lógica, que espero no hayan sido muy evidentes, ni que me traigan consecuencias en la empresa donde trabajo.

Para mi el día de ayer fue demasiado agitado, pero logré creo yo salir adelante, el gerente de la empresa donde trabajo me citó en la mañana y me preguntó por un plan de trabajo que debía tener listo, el cual precisamente ya había terminado, le expliqué a groso modo este plan, una vez terminada la entrevista me dijo que si lo presentaba oficialmente a los subgerentes, le conteste que claro, entonces, los cito para este mismo día a la última hora de la tarde, por lo cual se generó una situación de mucha presión, que sin haber tenido tiempo de planear me toco afrontar, a mi modo de ver salí bien.

Hoy espero estar mejor, tuve un sueño mas normal anoche, llevo ya dos días con somníferos, que me frenan mucho al día siguiente, sobre todo en las primeras horas de la mañana, pero es mejor así, que estar acelerado, aunque uno se siente mejor estando acelerado.

Espero estar en un punto medio de equilibrio emocional, donde no este acelerado, claro que lo mas probable es que caiga en depresión, si lo hago espero no me haga sentir mal por mucho rato.


miércoles, 4 de septiembre de 2013

Un rebote de mis sentires

Hoy después de unos días de insomnio, dormí como unas 14 horas, me acabo de levantar y aún tengo sueño, sin embargo, me toca ir a trabajar y si no fuera por esta situación seguiría durmiendo más, hace 2 o tres días estaba durmiendo entre 3 y 5 horas.

Respecto a mi acelere este ha disminuido y aunque no me siento deprimido, si me siento mas tranquilo.

Claro que estoy bajo los efectos secundarios de mis gotas para dormir, de las cuales llevo dos días seguidos tomándolas, por lo que la dificultad para levantarme puede deberse a su efecto hipnótico y no a que mi cabeza haya reaccionado.

Toca esperar cuando su efecto secundario pase y en el transcurso del día ver como sigo actuando, si acelerado, si normal o si me voy para el otro lado el de la depresión.

Me toco aguantarme los días pasados el insomnio porque debía trabajar horas extras y responder por unas situaciones que dentro del horario normal no me era posible, por lo que no podía tomar somníferos, con la consecuencia que estaba entrando en hipomanía por esta situación, espero que esta por fin haya cedido y poder laborar normal.

Tengo muchas cosas por hacer pero debo hacerlas sin afectar mis horarios de sueño, voy a proponerme a terminar todo dentro de este espacio, que aunque es de unas 16 horas muchas veces no me alcanza.