jueves, 7 de junio de 2018

Psicosis maniaco depresiva, Trastorno bipolar o lo que me afecta




Son dos estados opuestos de mi forma de sentir: Hay unos momentos donde me siento muy feliz, acelerando, quiero hacer muchas cosas al mismo tiempo, siento que soy bueno para todo, siento que me vuelvo inflexible o mejor dicho terco, me gasto hasta el último peso, veo todo color de rosa, luego hay otros días donde me siento muy mal, no quiero ni salir de casa, todo es de color gris, nada me gusta, siento que no soy querido por nadie y por lo tanto no quiero ver a nadie, solo quiero estar recostado o dormido, no me importa lo que los demás hagan o dejen de hacer, mi estado de ánimo es como de una tristeza infinita.






Últimamente pienso que no soy bipolar pues según parece bipolar se considera a cualquiera que tenga cambios fuertes en el estado de animo y esto involucra a la mayoría de las personas y haría que bipolar sea una persona normal y yo no me considero alguien normal del todo.

martes, 5 de junio de 2018

Algo de historia de como se llegó a configurar el trastorno bipolar como enfermedad

  "La idea de que el tratamiento con psicofármacos corrige un desequilibrio químico interno del cerebro, es usada para enmascarar las alteraciones mentales y físicas que producen, y esto puede explicar por qué la idea ha sido tan ampliamente promovida por la muchos dentro de la industria farmacéutica"



El trastorno bipolar es una etiqueta reciente que define a algunas personas que actúan diferente a como actúan la mayoría; de lo que se ha manejado dentro del significado del término: "Trastorno bipolar", se ha querido definirlo como una enfermedad mental que tiene un origen físico (algunos autores afirman que se debe a un desbalance químico de ciertos neurotransmisores) aunque también otros autores opinan que se trata de personas que actúan de forma incorrecta a lo que se debe actuar dentro de la sociedad a raíz de problemas personales o que causa la misma sociedad sin tener un claro origen físico.


Según he encontrado el término trastorno bipolar nació por la década de los 80, pero se popularizó en los 90 del siglo pasado y en la primera década de este siglo e inicialmente era equivalente a la anterior definición de psicosis maniaco depresiva, pero por tener un nombre menos estigmatizante trastorno bipolar se volvió la costumbre y reemplazó al termino anterior de psicosis maniaco depresiva, con el paso del tiempo dicho término fue abarcando otras condiciones mentales diferentes a lo que era la anterior definición.


El escritor David Healy ha señalado cómo el interés académico y popular en el trastorno bipolar coincidió con el lanzamiento de nuevos medicamentos para el trastorno en la década de 1990, y con la formulación del concepto de un "estabilizador del humor" (Healy, 2006, 2008).


Entre los cambios que ha ido sufriendo el trastorno bipolar o la maniacodepresión, es que que se ha asociado también a la epilepsia; la idea de que la psicosis maniaco depresiva (hoy léase: Trastorno bipolar) puede ser análoga a la epilepsia fue propuesta por primera vez en la década de 1970, y los fármacos antiepilépticos se vienen utilizado en el tratamiento de lo que era en ese momento la maniacodepresión y ahora para tratar el trastorno bipolar. En la década de 1990, los medicamentos utilizados para el trastorno bipolar (antes de esta fecha léase: Sicosis maniaco depresiva) comenzaron a ser conocidos como "estabilizadores del estado de ánimo", aunque el significado exacto de este término nunca fue claro, y los psiquiatras no pudieron ponerse de acuerdo sobre el mismo (Bowden, 1998; Ghaemi, 2001). Muchas personas llegaron a creer, sin embargo, que los medicamentos a que se refiere como "estabilizadores del estado de ánimo" rectificados algo mal en las bases biológicas de la regulación emocional. El uso de medicamentos antiepilépticos para las personas con trastornos del estado de ánimo aumentó en la década de 1990 (vanVoris y Lawrence, 2010) y las compañías farmacéuticas comenzaron a correr ensayos de antipsicóticos atípicos en personas con trastorno bipolar. En 2000, Eli Lilly obtuvo una licencia para el uso de su antipsicótico olanzapina (Zyprexa) en personas con manía aguda que es un síntoma de personas con trastorno bipolar, para el año 2004 se le concedió una licencia para el uso de olanzapina para el tratamiento a largo plazo.


Esta licencia, a pesar de que sólo se aplica a las personas con trastorno bipolar I, ya que la olanzapina sólo había sido probada en personas con este diagnóstico, permitió a Eli Lilly comercializar su fármaco legítimamente a las personas con la etiqueta bipolar.  Desde que la etiqueta del trastorno bipolar fue cada vez más ampliamente aplicada, la comercialización podría dirigirse a un amplio sector de la población.  Los documentos confidenciales que se publicaron en el curso de un procedimiento judicial dejan claro que Lilly encontró en Zyprexa el sucesor natural de Prozac (fluoxetina), y la empresa se dedicó a la elaboración de una estrategia para hacer de Zyprexa el "producto más exitoso de la farmacéutica de todos los tiempos” (Eli Lilly, 2001, citado en Spielmans, 2009). Esta estrategia dependía del reposicionamiento Zyprexa como tratamiento para los trastornos del estado de ánimo, que podrán ser comercializados a los millones de personas que actualmente se consideraban deprimidos, y podría ser recetado no sólo por los psiquiatras, sino por médicos generales o médicos de atención primaria.  En 1997, por ejemplo, el equipo de producto Zyprexa predijo que las proyecciones de ventas aumentarían más de cuatro veces si la olanzapina puede ser vista como un "Depakote como ... ESTABILIZADOR HUMOR" en lugar de un "Risperdal como ... antipsicótico" (Tollefson, 1997, citado en Spielmans y Parry, 2010).


El cambio de emplazamiento de Zyprexa como un "estabilizador del humor" se logró a través de una campaña de conciencia de “La enfermedad trastorno bipolar”, de naturaleza similar a las campañas anteriores que habían publicitado otras condiciones mentales vagas y ampliables durante la década de 1990, como "trastorno de ansiedad social" (Koerner, 2002).  En 2002, La compañía farmacéutica Eli Lilly publicó un anuncio en la televisión de Estados Unidos que mostraba imágenes de una mujer que ofrecía un baile y saliendo de compras, intercaladas con imágenes de ella mirando triste y deprimida.  El anuncio sugiere que "la depresión es sólo la mitad de la historia" y que las personas que no estaban mejorando de la depresión, podrían tener el trastorno bipolar no diagnosticado (Healy, 2008, p. 190). El anuncio animó a la gente a iniciar sesión en el sitio web "Centro de asistencia a bipolares", patrocinado por Eli Lilly, y tomar una "prueba bipolar" que luego podrían mostrar a su médico con el fin de obtener un "diagnóstico correcto".


Material diseñado para médicos generales también tenía como objetivo cambiar la percepción sobre las personas que podrían haber sido previamente diagnosticados con depresión. Lilly formuló el concepto de "estado de ánimo complicado", que era similar a la idea del "espectro bipolar", para cerrar la brecha entre las condiciones mentales graves, que normalmente se asocian con el uso de antipsicóticos, y el tipo de angustia mental que en general, los médicos en la etapa de practicantes vieron en el día a día (Spielmans, 2009). "Estado de ánimo Complicado" se decía consta de los síntomas comunes, como irritabilidad, ansiedad, trastornos del sueño, y cambios de humor, que se sugirieron para ser susceptibles de Zyprexa.  Los representantes de ventas fueron instruidos para destacar la amplia acción de olanzapina, y alentaron a los médicos generales para identificar y prescribir a las personas bipolares (Porat, 2002, citado en Spielmans, 2009).


Los medios de comunicación también ayudaron a difundir el mensaje de que el trastorno bipolar era común y con frecuencia no reconocido, así como la construcción de una imagen glamorosa, mediante la asociación entre la depresión maníaca y la creatividad. De hecho, el comportamiento maníaco es a menudo elogiado como eficaz y productivo y se asocia con el éxito (Martin, 2009).  En 2006, la British Broadcasting Corporación (BBC) proyectó un documental de dos partes narrada por Stephen Fry, en el que el cómico propiedad hasta haber sido diagnosticado con trastorno bipolar.  Fry entrevistó a un número de celebridades también dice que tiene la condición, y Fry y sus entrevistados reflejan la emoción y el drama de la condición (Wilson y Douglas, 2006).  Fry afirma en el documental que cuatro millones de personas en el Reino Unido sufren de este trastorno: Totalmente el 8% de la población adulta.  El programa hizo hincapié en repetidas ocasiones en la importancia de la detección temprana, alegando que la condición era con frecuencia no reconocida.  Fry pareció ver a su misión como desestigmatizar la condición para que más personas estuviesen dispuestas a identificarse a sí mismos o los que les rodean como "bipolares" (Wilson y Douglas, 2006).


Aunque los criterios y pruebas cada vez reflejan perdurables características de temperamento y carácter, el nuevo trastorno bipolar esta vez fue definido como una enfermedad cerebral que puede ser dirigida y rectificada con un tratamiento específico según se afirma por el Instituto Nacional de Salud Mental en el año 2013.


Stephen Fry se refirió a la situación como una "enfermedad grave del cerebro", (Wilson y Douglas, 2006).  Información pública producida por las compañías farmacéuticas enfatiza repetidamente la idea de que el trastorno es causado por "desequilibrios químicos en el cerebro" (Astra Zeneca, 2012) que pueden ser rectificados con las drogas.


En 2011, el sitio web para Geodon (un antipsicótico atípico realizado por Pfizer), declaró que "los medicamentos actuales están diseñados para ayudar a corregir estos desequilibrios" y fue acompañado por una foto de una mujer joven sentada con las piernas cruzadas, con las manos cuidadosamente colocados en rodillas, en una posición "equilibrada" perfectamente simétrica (Pfizer, 2011).  Las organizaciones profesionales y de pacientes promueven el mismo mensaje.  La Organización sobre depresión maníaca llamada “Fellowship”, que ahora se llama la Organización Bipolar, describe en su página web cómo los antipsicóticos trabajan mediante la alteración del "balance de la dopamina (un neurotransmisor) en el cerebro que se sabe que es anormal en la manía y la psicosis"(Bipolar Reino Unido, 2012).  Sitio web "NHS Choices" del Reino Unido describe cómo el trastorno bipolar "Generalmente se cree que es el resultado de desequilibrios químicos en el cerebro"(NHS Choices, 2013).

La idea de que cualquier tipo de droga actúa rectificando el presunto químico o la base neurofisiológica de le enfermedad mental no se ha demostrado (Moncrieff 2008).  No hay pruebas convincentes de que existe un desbalance en la dopamina o cualquier otro desequilibrio bioquímico en el trastorno bipolar, o que los medicamentos utilizados actúen mediante la inversión de éstos. Todos los medicamentos que se usan actualmente para tratar el trastorno bipolar, incluyendo el litio, anticonvulsivos como divalproex sódico y los antipsicóticos atípicos ejercen efectos fuertemente sedantes, que probablemente, en sí mismos, se usan para someter y reducir las manifestaciones de la manía aguda, sin la necesidad de recurrir a hipótesis sobre patología subyacente.

Los beneficios a largo plazo han sido mucho más difíciles de demostrar, sin embargo, la mayoría de los estudios son confundidos por el hecho de que la retirada de algunas de estas drogas parece aumentar el riesgo de una recaída por encima de lo que hubiera sido sin tratamiento (Baldessarini, Tondo, y Viguera, 1999; Suppes, Baldessarini, Faedda, y Tohen, 1991).  El estudio controlado con placebo de la terapia de mantenimiento con olanzapina, por ejemplo, encontró que la mayoría de las recaídas entre los pacientes tratados con placebo se produjo dentro de los 3 meses de la sustitución de la olanzapina con placebo (Tohen et al.,2006).  Por otra parte, las tasas de recaída entre los pacientes tratados con el fármaco en los ensayos de este tipo no son superiores a las tasas de recaída registrados antes de la década de 1950 y la introducción de los tratamientos modernos de drogas (Moncrieff2008).  De hecho, las personas tratadas con olanzapina en el estudio que realizó la farmacéutica Eli Lilly, en promedio recayeron al año, en comparación  desfavorable con medicamentos anteriores a 1950 cuyo tiempo medio hasta la recaída fue de 2 a 3 años (M. Harris et al., 2005; Winokur, 1975).  Aunque una explicación parcial puede estar en las definiciones sueltas de recaída empleada en los ensayos clínicos modernos, la evidencia proporciona poca seguridad de que el tratamiento farmacológico a largo plazo es mejor que ningún tratamiento en absoluto.


Hay, además evidencia de que algunos de los medicamentos utilizados para tratar trastorno bipolar a mejorar los problemas relacionados con la variabilidad temperamental o emocional.  Aunque el litio y los antipsicóticos han demostrado producir embotamiento emocional o disforia en voluntarios y pacientes por igual, los estudios de litio no han encontrado evidencia suficiente de que se estabiliza el estado de ánimo en voluntarios (Bartonet al.,1993; Calil, Zwicker, y Klepacz,1990) y no hay estudios equivalentes de otros medicamentos utilizados en el trastorno bipolar.


La idea de que el tratamiento de drogas corrige un desequilibrio químico interno, enmascara las alteraciones mentales y físicas que las drogas producen, y esto puede explicar por qué la idea ha sido tan ampliamente promovida por la industria farmacéutica.


Los medicamentos catalogados como antipsicóticos y antiepilépticos tienen fuertes efectos psicoactivos, que alteran la mente, incluyendo el deterioro cognitivo, embotamiento emocional, y disfunción sexual (Moncrieff, Cohen, y Mason, 2009) y que están asociados con una serie de efectos físicos graves, como el aumento de peso, impotencia, cardíaco toxicidad, disquinesia tardía y la contracción del cerebro (Ho, Andreasen, Ziebell, Pierson, y Magnotta, 2011).  La idea, como Lilly pone en su sitio web Zyprexa, que los medicamentos funcionan "al corregir los químicos que se encuentran de forma natural [énfasis añadido] en el cerebro" (Eli Lilly, 2011) ayuda a crear la impresión de que las drogas son ayuda inocua y sólo restauran algo hipotético estado de armonía bioquímica, sin causar alteraciones fisiológicas no deseadas.

lunes, 7 de mayo de 2018

Mi problema mental según mis palabras:

Psicosis maniaco depresiva, Trastorno bipolar o lo que me afecta

Son dos estados opuestos de mi forma de sentir: Hay unos momentos donde me siento muy feliz, acelerando, quiero hacer muchas cosas al mismo tiempo, siento que soy bueno para todo, siento que me vuelvo inflexible o mejor dicho terco, me gasto hasta el último peso, veo todo color de rosa, me enamoro y enamoro fácilmente; luego hay otros días donde me siento muy mal, no quiero ni salir de casa, todo es de color gris, nada me gusta, siento que no soy querido por nadie y por lo tanto no quiero ver a nadie, solo quiero estar recostado o dormido, no me importa lo que los demás hagan o dejen de hacer, mi estado de ánimo es como de una tristeza infinita.
Últimamente pienso que no soy bipolar pues según parece bipolar se considera a cualquiera que tenga cambios fuertes en el estado de animo y esto involucra a la mayoría de las personas y haría que bipolar sea una persona normal y yo no me considero alguien normal del todo.

Una escritora bipolar apasionada

Por medio del presente post reblogueo una entrada de blog de una nueva bloguera bipolar.

https://nosoyyosoyyo.wordpress.com/2018/04/30/124/

La entrada dice lo siguiente: "-Mira el lado positivo -   Me dice una amiga cuando le cuento lo que me pasa, -“Es cierto que  desgraciadamente cuando estés triste vas a sentir una angustia que yo no puedo entender ni experimentar, pero cuando seas feliz vas a sentir la felicidad mucho más que cualquier otra persona”- Continúa queriendo abrazarme con sus palabras como me tiene acostumbrada; -“Tenes el don de vivir más intensamente todo lo lindo de la vida”-


 




 


Continuamente me sentí incomprendida ante mis allegados, ellos no veían lo que yo veía, pero yo veía bien, ¿por qué les costaba tanto darse cuenta de lo que estaba sucediendo? –“Sos exagerada eh”- Era siempre el comentario final con risas después de que yo relatara mis experiencias. –“Me parece que te lo estás tomando muy personal, relájate”- decían otros cuando buscaba consuelo.


Yo no era extrema, yo lo vivía de esa manera, mi manera. El psiquiatra hace poco me dio un buen ejemplo que compartiré para los que no lo conocen. –“Mientras otros ven una película de terror a las diez de la mañana en medio de una ciudad llena de movimiento, quizás con familiares en otra habitación, vos ves la misma película sola, una noche de lluvia, sin luz en el medio de la nada. ¿Están viendo lo mismo? Sí. ¿Hay alguna reacción equivocada? No, de acuerdo a sus realidades cada uno tiene la reacción esperada ante la misma situación.”-


A partir de este planteo y de mis vivencias se abren tantas aristas para tratar este mismo tema, y es aquí donde entra mi confusión. Podría escribir tantas páginas enfocándome en cada una de las líneas de acción, tantas formas de ver el tema. Por un lado, la medicación te nivela a la “normalidad” o mejor dicho la manera en que la mayoría siente y vive. Por otro lado, los que no están controlados químicamente manejan una creatividad y emoción digna de admiración. Entonces, ¿quiero o no quiero ser una más?. Una de las primeras cosas que busqué al enterarme del diagnóstico fue personas socialmente conocidas que padecieran lo mismo, y para mi sorpresa se encontraban allí tantos a los que admiraba, pero tantos que la lista se me hizo interminable. ¿Estas personas hubieran sido los mismos músicos, escritores, pintores, inventores o actores si hubieran estado en control de sus emociones y su química cerebral? Lo dudo. Pero, ¿no es cierto acaso que también vivir con todas esas mareas extremas dentro de uno se vuelve sofocante y peligroso? Seguro también, por algo tantos terminaron con su vida.


Es aquí donde entra otra gran pregunta que me confunde, si en realidad no es que soy pasional, impulsiva, creativa y artística y es todo una sintomatología de la patología, entonces ¿quién soy? Este fue (y sigue siendo) un tema delicado que no voy a desarrollar en este momento pero es mi actual gran pregunta existencial. –“Doctor, siento mucha paz, estoy calma, no sé si soy yo, no reconozco esta pasividad en mi persona. ¿Quién soy?”- Le consulto preocupada por no estar alterada. A lo que él responde, –“Esta también sos vos, la medicación no crea cualidades, sólo que por algún motivo este costado tuyo estuvo muy sepultado, sos vos siendo pacífica, siempre lo fuiste, las pastillas no sacan nada que no seas”-. En ese momento recordé una charla con un hombre mexicano que conocí en mi viaje, una persona muy especial que contaba con muchos dones que eran inalcanzables para el resto de los mortales. Una tarde mientras trabajábamos supe que entre tanta otra magia ¿sobrenatural? que poseía tenía la posibilidad de hacerle regalos especiales a las personas, regalos “diferentes”. Lo miré y le dije: -“Regalame templanza”- -“No puedo”-  Me respondió mientras sonreía, -“Ya la tienes”-.


En ese momento pensé, pero de dónde tengo templanza yo que soy un fosforito en ebullición siempre, ahora entendí, yo era cálida y pacífica, estaba ahí, adentro mío. No era la medicación que me volvía así, yo era así. Pero entonces, ¿Mi pasión desaparecería?


 




 


 


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miércoles, 2 de mayo de 2018

Los trastornos mentales no deberían ser considerados como enfermedades mentales



Según mi opinión los trastornos mentales no deberían ser considerados como enfermedades mentales, porque el término de enfermedad se refiere básicamente a problemas en las condiciones físicas del cuerpo humano, mientras que los trastornos mentales consisten en patrones diferenciados de comportamiento humano.

Muchas personas han tratado de mantener la idea de que los trastornos mentales se consideran como enfermedades mentales separando estos términos de su vínculo con el cuerpo.  De hecho, se ha enturbiado el concepto de enfermedad, hemos tenido que inventar nuevos conceptos para referirnos a un trastorno corporal, por ejemplo: Hablamos de enfermedades orgánicas o enfermedades físicas o enfermedades médicas, por lo tanto el concepto de "enfermedad". también a veces funciona para indicar una condición específicamente corporal, en oposición a la "enfermedad" que se usa más ampliamente.

La otra forma en que las personas han intentado envolver los trastornos mentales dentro de la categoría de enfermedad es alegando que son enfermedades del cuerpo, particularmente del cerebro. Todos estamos familiarizados con esta retórica, que a menudo presenta la idea como si hubiera sido demostrada de manera concluyente.

Según afirma el psiquiatra, E. Fuller Torrey : "Desde principios de la década de 1980, con la disponibilidad de técnicas de imágenes cerebrales y otros desarrollos en neurociencia, la evidencia se ha vuelto abrumadora de que la esquizofrenia y el trastorno maníaco-depresivo son trastornos del cerebro".

A pesar de lo anterior, La Dra Joanna Moncrieff afirma: “Estamos muy lejos de encontrar una patología específica que se alinee con lo que llamamos esquizofrenia, psicosis, depresión, ansiedad, TDAH, TOC o cualquier otro trastorno mental que desee mencionar. El hecho de que haya algunas diferencias sutiles entre las personas con algunos diagnósticos y "controles normales" en aspectos de la estructura o función cerebral no demuestra la presencia de una enfermedad neurológica. Ninguno de los hallazgos es específico o capaz de diferenciar entre una persona que se cree que tiene un trastorno mental particular y otra que no lo es. El diagnóstico aún se realiza sobre la base del comportamiento, los pensamientos y los sentimientos que informa el individuo o quienes los rodean, y que dependen, por supuesto, de los juicios sobre lo que es "normal" y lo que no.”

Son definiciones contradictorias de dos Doctores en psiquiatría, según mi opinión estoy de acuerdo con lo segundo, considero por lo tanto que los que sufrimos de problemas mentales no debemos etiquetarnos como enfermos mentales, porque el concepto de enfermedad mental es un concepto errado.  Ademas al etiquetarnos como enfermos mentales le estamos haciendo el juego a personas escrupulosas que se están beneficiando económicamente al decir que pueden curar a los enfermos mentales.


En mi caso durante mucho tiempo me consideré enfermo de trastorno bipolar, sin embargo, últimamente he reconsiderado esta definición y me defino como una persona que ha sufrido problemas mentales cuyas características concuerdan con la definición de trastorno bipolar anteriormente llamado trastorno maníaco depresivo, y esta es la etiqueta con que me he definido de unos años para acá y que también cuenta para mi servicio de salud, pienso que es posible que me haya servido en algo para saber como atacar y controlar los sentimientos negativos en periodos de crisis, sin embargo, para mi esta etiqueta de bipolaridad no la veo como una enfermedad, ni de nada que me etiquete como un enfermo mental, mi opinión es que son una serie de características de comportamiento desviado respecto a un comportamiento promedio y de como manejo mis sentimientos cuando entro en crisis, puede ser importante clasificar para buscar la mejor forma de abordar el problema al comparar los síntomas con lo que han sentido otros en condiciones parecidas y como mediante que protocolos se ha logrado mejorar las condiciones de vida de los que han pasado por situaciones análogas


Muchas veces las etiquetas se manejan como constructos para clasificar personas de ciertas características comunes que se definen como una enfermedad, pero que pueden mas bien un problema temporal al presentar ciertas desviaciones en los comportamientos respecto a lo que le pasa a la mayoría, lo de definir a los afectados como enfermos muchas veces se usa para cumplir con las "METAS" de diagnósticos dentro de un sistema de salud y no para solucionar los problemas mentales de los afectados.

Hablo respecto a las etiquetas porque cuando uno habla con diferentes personas y cuando revisa información por la Internet se encuentran cada vez mas etiquetas para denominar las actuaciones anormales de las personas respecto a su función mental y es posible que uno piense que puede ser etiquetado diferentemente y que de pronto por no haber tenido un buen diagnóstico es que el problema no ha sido bien manejado y no se logra una adecuada solución


Generalmente los problemas mentales que han sido etiquetados como enfermedades mentales se tiene definido que no tienen cura como tal, que son condiciones crónicas y que no tienen una solución definitiva como tal; aunque se da como solución que si se sigue un tratamiento de por vida, generalmente farmacológico, las personas estarán la mayor parte de tiempo aliviadas, he aquí porque es conveniente que las personas afectadas por problemas mentales sean etiquetadas como enfermos mentales.

domingo, 21 de enero de 2018

Mi problema mental





****************Mi problema mental*********************




Son una serie de sentimientos encontrados que se desencadenan en situaciones de crisis personales que me acompañan desde que tenía 16 años, que para mi fue el momento en que llegue a una crisis psicótica (parecía como un loco, hasta un amigo me dijo loco en la cara), he sido tratado por médicos de la mente (llámense psiquiatras, psicólogos, psicoterapeutas etc), tal vez en otro tiempo podría estar declarado completamente loco o sin estarlo ser considerado loco y vivir abandonado en un manicomio o estar vagando por las calles a lo mejor sintiéndome bien así, pero aislado del mundo, o de pronto; habría que tenido que afrontar por mi mismo la situación y la habría resuelto a mi manera.

A pesar de que es posible que para los psiquiatras que me trataron, sobre todo en mi crisis fuerte tuvieran algo claro mi problema (para 1983 era un paciente que sufría una crisis psicótica debida a un posible trastorno maníaco-depresivo), sin embargo, para mi era todo un dilema, luego hace unos 10 años por internet encontré que lo que sufro encaja en lo que últimamente se ha decidido llamar trastorno bipolar, que esta muy de moda últimamente, este  diagnóstico luego fue confirmado por un psiquiatra; sin embargo, en este momento para mi no esta claro que sufra de trastorno bipolar, porque cuando uno mira tanto internet tiende a etiquetarse en cuanto trastorno mental se describe allí.

Durante mucho tiempo conviví con mi problema mental sin darme cuenta, o mas bien sabiendo que padecía de algo pero tratando de no darle importancia, por lo que no me atormentaba demasiado por ello, a menos que estuviera cerca a una crisis, adicionalmente la mayor parte del tiempo parezco una persona normal con o sin tratamiento y solo ante unos pocos he parecido como un loco o una persona que actúa raro porque esta siendo afectada por un trastorno mental.

Claro que lo anterior no me salvo para que mi crisis mayor y otras menores me causaran muchos problemas, perdiera personas que amaba, posibilidades laborales y me convirtiera en una fuente de sufrimiento para mi familia, pero a pesar de eso sigo vivo y además optimista de que puedo estar tranquilo aun padeciendo un problema mental.

En la antigüedad y aun hoy en día muchas personas sufren de problemas de la mente sin saberlo o sintiendo que tienen algo pero sin darle importancia, eso les pasaba o les pasa a los que esta etiquetados como bipolares u otras tantas etiquetas que hay, muchos vivieron o viven felices o no, sin saber que significaba o significa trastorno bipolar, es mas esta etiqueta es muy reciente (es de la década de 1990), en la antigüedad ni siquiera existía (antes o una persona estaba loca o era normal, de pronto sufría crisis de locura y volvía a la normalidad pero no existía la definición de un tipo de trastorno mental como lo es el trastorno bipolar de hoy, además como las personas afectadas no eran tratadas con las drogas actuales, este no presentaba las condiciones de lo que es hoy llamado trastorno bipolar).

Últimamente vengo a descubrir que científicamente no existe un buen tratamiento para mi problema, que según las definiciones técnicas de la medicina no cabe dentro de la definición de enfermedad mental y que el hecho de que no este tan enredado, se debe mas a mi suerte ya que he contado con un entorno favorable y personas que me quieren y me han ayudado para no haber terminado tan mal como otros.

Considero que mi problema mental ha estado últimamente bajo control, muchas veces con ayuda de médicos, otras solamente por mi experiencia, ya que sé un poco más de como es, por lo que trato de mantenerme en equilibrio y cuando tengo los primeros síntomas de un desbalance, he sabido y logrado pararlos, aunque sintiendo los efectos de un sube y baja emocional que me hace sentir realmente mal, que para mi fortuna hasta ahora he logrado cortar el avance hacia una crisis mayor, la cual no he vuelto a tener.

Hace poco hablando con mi nueva pareja vine a saber que dentro de mis características de personalidad, poseo una la cual se denomina baja empatía, donde esta definición de empatía significa: La capacidad de entender de forma autónoma o mejor dicho instintiva las emociones y muchas reacciones de las demás personas y poder predecir en muchas ocasiones las actuaciones de otras personas, esto hace que mis relaciones con los demás hayan sido problemáticas aunque para mi concepto no lo han sido, estoy leyendo al respecto y espero encontrar información que me permita dilucidar esta característica que al parecer también poseo.

La historia de un bipolar que aprendió a gozarse la vida

Como una persona que vivió una crisis mental sale de ella, logra además recuperar un estilo de vida saludable y en este momento puede estar en eutimia sin necesidad de usar medicamentos:

La historia de un ingeniero que en un momento lo perdió todo por una crisis mental:

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La historia de un bipolar que aprendió a gozarse la vida

Jorge Noriega, un exitoso ingeniero, lo perdió todo cuando le diagnosticaron esta condición. 
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"Empezó a tomar los medicamentos prescritos por los psiquiatras: antisicóticos, antidepresivos, inductores del sueño, ansiolíticos. Y litio, un estabilizador del ánimo que deben tomar casi que religiosamente todos los bipolares. Pero su situación no mejoraba. En el 2000 lo internaron, casi a la fuerza, en la Clínica Santo Tomás, a la que llegó en un estado psicótico y de tipo megalomaníaco y paranoico, según su historia médica. Durante un largo tiempo su historia se repitió, de crisis en crisis y de clínica en clínica."

""La bipolaridad es la enfermedad de los juiciosos; superar esta condición se logra estando tranquilos; el alcohol, la trasnochada, la gritería, la música dura, todos esos estimulantes son malísimos. Hay que estar tranquilos porque si no, no hay cura”, cuenta.".

"Actualmente no consume ningún medicamento, aunque aclara que esta es una decisión personal, relativa a cada caso, y debe ser consultada con el médico.
Y continúa siendo parte de la Asociación Colombiana de Bipolares, donde ayuda a cientos de jóvenes y adultos que llegan “con su vida hecha pedazos” – como él dice– y se dedica a hacerlos entender que su condición necesita de cambios de vida y que pueden seguir siendo perfectamente funcionales para la sociedad."



ver mas en: http://m.eltiempo.com/amp/vida/salud/historia-de-jorge-noriega-un-bipolar-172768


miércoles, 28 de junio de 2017

Como ha sido mi vivir con un problema mental




Como ha sido mi vivir con un problema mental



Sufro de algo, no se bien de que, yo lo llamo: Sentimientos encontrados, los que me hacen sentir emociones que muchas veces no están relacionadas con lo que mi entorno me ofrece. 

Lo que me sucede respecto a mi problema de la cabeza es lo siguiente: Puedo sentirme eufórico y bastante alegre, después de haber tenido una gran pérdida sentimental; como también sentir una gran tristeza lo que comúnmente se llama depresión, a pesar de haber logrado un objetivo importante en la vida, que para otra persona podría ser claramente un motivo para estar feliz.

Que esta situación se deba a que sufro de una enfermedad y/o de un trastorno mental o que simplemente no tenga ningún problema con mi cerebro y que haya tenido crisis por problemas personales, es algo que no tengo claro, sobre todo cuando la información al respecto cada vez ofrece versiones contradictorias. Trato de guiarme por lo que siento y por las experiencias que he tenido, pero mis apreciaciones muchas veces van en contra-vía a lo que se afirma en mucho de lo que he podido encontrar en la red, como artículos médicos que dicen tener argumentaciones y sustentos fuertes, basados en teorías manejadas por muchas personas y que estarían soportadas por evidencias médicas.

En el año de 1983 cuando tenía 16 años, sufrí de una crisis mental la cual me llevo a actuar de forma poco lógica, lo que, para el común de las personas, se puede decir que llegué a un estado de locura o de desequilibrio mental, mis razonamientos eran bastante confusos y aunque para mi significaron en esos días, que había encontrado la explicación a todos los interrogantes filosóficos, para las demás personas eran unos razonamientos absurdos o mejor dicho eran idioteces.

Este desorden mental pudo deberse a problemas de adaptación a situaciones de la vida, ya que salí de mi hogar materno y pasé a vivir en otro entorno, en otra ciudad: Dejando amigos, dejando novia y dejando una comodidad de la que había disfrutado en mis primeros 16 años de vida.

Por algo intrínseco o externo llegué a un estado de desorden en mis actuaciones; Como opción para remediar la situación fui remitido donde un psiquiatra, el cual ordenó se me internara en un centro para personas con desórdenes mentales, que en esos días se le llamaba clínica de reposo, para no llamarla como el común de las personas conocen como manicomio.

Allí después de varias semanas de tratamiento, con base en fuertes medicinas que me mantenían como dormido o como denomino yo: Como un zombi, donde fui poco a poco volviendo a razonar y actuar como la mayoría de las personas, después de esto fui dado de alta y regresé a mi cotidianidad, con la prescripción de una gran cantidad y variedad de medicinas que me afectaban en la forma de sentir como también físicamente.

El doctor que me atendió me dijo una frase que siempre martilla mi mente, "estas enfermo y debes tomar medicamentos para el cerebro por el resto de tu vida", por varios meses de pronto cerca del año, pero no más de ahí, cumplí con las prescripciones y acudí a los controles rutinarios, pero debido a que me sentía muy mal, no sé si por los efectos primarios y secundarios de las drogas psiquiátricas o porque había mutado a un sentimiento de depresión profundo, tome la determinación de dejar de tajo todo lo que se me había recetado y trate de vivir mi vida sin medicamentos para la cabeza.

Para mi había pasado por una gran mala experiencia, pero decidí que debía continuar con mi vida y de ser posible hacer realidad los sueños que tenia de niño y de adolescente, aunque pensaba que de pronto podía enloquecerme de nuevo o incluso que existía la posibilidad de llegar a un estado de locura irremediable.

Durante mucho tiempo conviví con ciertos desbalances mentales sin darme cuenta que los tenía, o más bien sabiendo que padecía de algo, pero tratando de no darle mucha importancia, por lo que no me atormentaba demasiado por ello.

Creo que después de varios años de pronto unos 10, dentro de lo que recuerdo no sentí desbalances fuertes, aunque de pronto recuerdo que tenía periodos donde estaba lo que se puede denominar deprimido, como también de ciertos periodos en que hacía cosas de forma apresurada e impulsiva, que después analizaba que no habían sido muy convenientes.

A pesar del episodio de locura sufrido, pude volver a tener una vida dentro de lo que se puede decir normal o promedio, pude realizar y terminar estudios universitarios y me gradué para el año de 1991.

Después entre a trabajar en una empresa, desempeñándome en mi campo profesional con unos buenos ingresos, lo cual me permitió hacer una nueva familia al lado de una esposa y mis dos hijos.

Posteriormente no tengo bien claro la fecha pero fue hacia el año de 1995 o de pronto un año o dos más; donde vine a tener otra crisis no tan fuerte como la primera, cuyos síntomas fueron similares a los que tuve antes de entrar en mi crisis mayor, al sentir que me acercaba a unos sentimientos que para mí eran hacia un estado de locura, al cual no quería llegar, por lo que decidí acudir donde otro médico que me ayudara con mi problema y me permitiera volver a una normalidad, volví de nuevo a tratamiento esta vez con un protocolo dual de psicoterapia y de drogas psiquiátricas, que me permitieron de nuevo volver a una situación normal, a pesar que de nuevo este médico no me dijo que dejara los medicamentos, de nuevo los descontinué y no volví a su consultorio.

Después hacia el año 2007 aproximadamente, cuando llegue a mis 40 empecé de nuevo a sufrir de altibajos emocionales de intensidad media que me acercaban a lo que sentí en mi crisis mayor, de nuevo pensé en acudir a pedir ayuda médica, pero como ese momento coincidió con la disponibilidad y popularidad aquí en mi país de un nuevo medio de información como es la red de Internet, antes de pedir esa ayuda acudí primero a la búsqueda de información sobre cual era la causa de mis problemas mentales, donde descubrí tanto páginas web como también blogs, foros y algunos artículos científicos que se publicaban para no científicos, de muchos temas relacionados con problemas mentales por lo que me dedique a buscar y leer mucho para correlacionar lo que había sentido en mi crisis y en mis desbalances con lo que otros habían sentido y con las clasificaciones que habían hecho otras personas para este tipo de sentimientos.

Vine a encontrar que de acuerdo con muchos sitios de la red, tanto desde el punto de vista de los pacientes como del lado médico que lo que yo había sentido y que venía sintiendo se correspondía con lo que en un tiempo anterior se llegó a llamar psicosis maníaco depresiva, que en ese tiempo se le había dado un nuevo nombre que era el de trastorno bipolar, el cual tenía varias subdivisiones de acuerdo con la severidad de los síntomas, que para mi caso era el de tipo I, que implicaba el haber llegado a un estado de desorden mental agudo, de locura temporal, de delirio o como de acuerdo a los términos psiquiátricos del momento un estado psicótico.

Los artículos que eran a favor de la psiquiatría, hablaban de que la única forma de estar bien y de poder desempeñarse de forma adecuada para una persona que sufre de problemas mentales era la prescripción de medicamentos, muchos sitios de internet tenían publicidad de ciertos medicamentos con marcas comerciales, los cuales se deberían tomar de forma constante es decir estar medicado de por vida, que era lo mismo que me dijo el primer psiquiatra que me trató.

Participé en foros con otros afectados de problemas parecidos y encontraba que en la mayoría de ellos las personas aceptaban y daban por hecho que la única opción era estar medicado a pesar que en general se decían libres de los síntomas más fuertes de los problemas mentales, pero decían no sentirse bien del todo, se encontraba versiones de personas que decían que nunca se sentían bien tanto si tomaban o no tomaban medicamentos y que la vida para ellos no era nada agradable.

Leí varios blogs de personas que habían entrado en fuertes estados psicóticos o en fuertes estados de depresión donde narraban cuestiones bastante escabrosas o historias que rayaban en el límite de la realidad y de un estado de desorden de ideas, en esos días se encontraban fácilmente este tipo de entradas, últimamente es difícil para mí dar con este tipo de blogs. no sé si por la censura que se pueda estar haciendo en la red o porque las personas con estas alteraciones, ya no acuden a este medio para publicar estas situaciones, las entradas que leí en esos días ya no se pueden encontrar en línea, porque fueron eliminadas y sus autores no siguieron escribiendo y/o mutaron o cambiaron sus blogs, a pesar que siempre se publicaba con perfiles anónimos.

También encontré otro tipo de blogs donde se hablaba de las experiencias traumáticas, pero no desde un punto de vista tan fuerte, ni tan crudo, este tipo de blogs ha ido evolucionando poco a poco y muchos de estos blogs todavía están vigentes, se actualizan y algunos están en los enlaces de este blog.

A partir del año 2009 me inicié como bloguero aquí en la internet, y he ido dejando mi forma de ver la situación mía y de lo que se habla sobre los problemas mentales, inicialmente era partidario de definir mi situación como una persona afectada de una enfermedad mental denominada trastorno bipolar del tipo 1, me identifiqué plenamente dentro de este grupo y es más mi blog pasó a llamarse como vivo con mi trastorno bipolar, acepté que lo mejor para convivir con esta "enfermedad" era tomar medicinas que la controlen. Pude identificarme con los blogueros que escribían los más crudos relatos, los cuales narraban historias similares o de un estilo a lo que pude haber sufrido en mi más fuerte crisis, como también de los blogueros que hablaban de sus experiencias de un punto de vista más suave, los cuales se clasificaban todos como bipolares, por lo tanto, decidí que yo también encajaba en esta definición, me etiqueté entonces como bipolar y comencé también con mi propio blog.

Pasó un cierto tiempo de estar en este mundo de las redes y de compartir mi experiencia por este medio, antes de decidir acudir nuevamente donde un psiquiatra, porque para mi forma de ver las cosas era posible que pudiera seguir mi vida sin tener que tomar tanta medicina, pero en esos días empecé a sentir nuevamente fuertes desbalances que me estaban ya causando problemas personales, por lo que decidí de nuevo volver a consulta, esta vez acudí estando en un periodo de eutimia, pero después de haber sufrido varios desbalances que me habían hecho sentir realmente mal, cuando le narre mis síntomas al médico de una me clasificó como paciente que sufre de trastorno bipolar y como siempre se me dijo que debía tomar medicinas de forma constante para estar mejor, de nuevo volví a estar medicado y convencido que esta era la alternativa a tomar, comencé esta vez con unas medicinas que no me hacían sentir tan mal, como las que tome en las dos oportunidades anteriores, por lo que acepté la situación y estuve muy juicioso durante varios años, además que no se si por el efecto de estas medicinas o por la evolución normal de mi problema, vine a sentir que sufría de menos desbalances y que estos eran más suaves o que si trataba de desbalancearme volvía fácilmente a un estado equilibrado.

Entre la información que se encuentra en internet existe una con una tendencia llamada antipsiquiatría la cual está en contra de la forma de ver y de como tratar los problemas mentales que aplica la psiquiatría, en esta tendencia se pueden encontrar críticas con un buen sustento argumentativo, como también en esta tendencia se encuentra una negación completa de los problemas mentales y de la visión científica de la medicina, donde en algunos casos se va hacia el otro extremo negando los avances científicos de la humanidad y buscando un retorno a un pasado donde las situaciones se manejaban con base en conceptos religiosos, a pesar de criticar mostrando casos concretos donde se ha manejado mal la situación de los pacientes afectados con problemas mentales, la solución que plantean considero no ayuda mucho pues predican que se debe cambiar lo que ellos denominan una manipulación moderna por parte de la psiquiatría, por una manipulación basada en preceptos de fe, lo que tampoco es una solución razonable a mi modo de ver.

Hace ya varios años he ido mutando en mi forma de ver la situación respecto a mi problema mental, me he acercado a una visión de ciertos psiquiatras que plantean que se ha hecho un desarrollo interesante en el manejo de los problemas mentales, pero que ha habido un mal manejo en la mayoría de las situaciones de las personas que sufren problemas mentales, no por falta de recursos científicos, si no por un uso desmedido y descontrolado de sustancias que afectan el funcionamiento mental, que en casos concretos pueden ser de ayuda, pero que se están usando para situaciones que pueden considerarse actuaciones normales de las personas pero que se han catalogado mal como enfermedades mentales y en vez de ser herramientas que ayuden a solucionar problemas mentales se han convertido en sustancias que le están provocando daños a muchas personas que realmente no requieren de este tipo de sustancias.

En la forma como me he sentido en el avance de mi vida aquí en este mundo siento a veces que los medicamentos que he tomado me han ayudado ya que han hecho revertir sentimientos que he considerado anormales, pero también he sentido que he podido ser una víctima de la psiquiatría y que he tomado fuertes sustancias para afectar mi mente y que pudieron hacerme daño.

En este momento estoy en un dilema, siento que mi situación es buena, que he podido sobrevivir a un entorno negativo a pesar que sufro de un trastorno mental que sé que sufro y que para mí es real, pero he sido engañado por la psiquiatría moderna de corte mercantilista, he encontrado que de pronto los medicamentos pueden ayudar a tratar ciertos trastornos, pero que no existe un buen desarrollo científico al respecto y no se está avanzando, pues los esfuerzos se están canalizando sobre falsas situaciones, porque lo que se quiere es ganar dinero, mantener una industria que se basa crear y curar falsas enfermedades, donde los realmente enfermos no importan, pues constituyen una minoría dentro del nicho de mercado actual por lo que no representan posibilidades de negocios lucrativos.

Dentro de las conclusiones que he podido sacar entre lo que he sentido y lo que he encontrado en muchos de los planteamientos de psiquiatras que pienso son de corte humano, es que para problemas mentales como los que me afectan existe una forma de atacarlos que puede ser un manejo farmacológico para los estados extremos y cuya utilidad no está demostrada para prevenir nuevas crisis, las cuales lo más probable es que se sigan presentando se tome o no medicamentos, que para el manejo del día a día de estos trastornos lo más probable es que sea más dañino tomar medicamentos, que puede ayudar más tener un buen entorno y unas condiciones sociales y familiares positivas, que los trastornos seguirán su curso pudiendo empeorar o mejorar, pero en este momento no se tiene un protocolo médico comprobado, para controlar realmente la situación, aunque se afirme por muchos lo contrario.

Pienso que el hecho de que no esté perdido para este mundo, no se debe a los medicamentos que he tomado, que de pronto me han dado alivio en situaciones extremas, sino a que he podido contar con personas que me acompañan y que han sido mi apoyo, que han podido seguir conmigo a pesar que he actuado de forma anormal y que les he afectado, también que afortunadamente el curso de mi trastorno no ha sido tan grave que no me han llevado a convertirme en una persona con unas capacidades mentales fuertemente disminuidas, por lo que puedo comportarme y estar en esta sociedad como una persona que se considera normal o promedio, aunque para algunos soy un tipo raro.

Sea que tenga trastorno bipolar u otra condición, he logrado sobrevivir a esta durante 50 años porque parece que uno nace con ciertas características y las puede modificar o modular pero no eliminar y son parte de la forma de ser de uno como persona.

viernes, 24 de febrero de 2017

Sobre el suicidio de Robin Williams (un bipolar famoso) 11 de agosto de 2014, Paradise Cay, California, Estados Unidos



En días pasados, publiqué un post sobre el suicidio de Robin Williams, en el analizaba el por qué una persona que lo tenía como se dice todo, decide por su propia mano dejar este mundo.1.

De Robin Williams se decía que tenía el don bipolar y había estado últimamente deprimido, encontré una foto de él de hace pocos días antes de su muerte, donde se le puede notar su depresión:

Una foto de Robin Williams en sus últimos días

Al parecer no le sirvió ser exitoso, tener fama, dinero, compañeros, al parecer una familia y amigos que lo rodeaban y apoyaban, para mi forma de ver la situación, tenía un problema mental tan grave que finalmente lo llevó a tomar esta decisión.

Se ha dicho que durante un tiempo fue adicto al alcohol y las drogas, pero, según lo dijo él mismo: Estaba controlado últimamente, aunque, algunos medios periodísticos dicen que había recaído en la adicción al alcohol y de pronto a otros psicoactivos.

Se barajan muchas posibilidades de las causas que desencadenaron el hecho de que Robin Williams haya llegado al suicidio, que van desde las que muestran los medios sensacionalistas que afirman que se debió que había recaído en el alcohol y las drogas, cosa que él negaba al declararse sobrio últimamente, donde ademas se enfocan mas en la forma como se quito la vida, describiendo las situaciones macabras que conllevaron físicamente a su muerte, que en un análisis mas humano de las causas de su suicidio.


Segun investigaciones forenses y con base en lo que su familia investigó al respecto, principalmente su última esposa, se encontró que desde poco antes de su muerte Robin venia presentando sintomas de problemas neurológicos y fisicos, que con el analisis forense de su cerebro se determinó que sufría de la terrible enfermedad: Demencia con Cuerpos de Lewy, una enfermedad neurodegenerativa y progresiva. 

Poco más de un año después de la muerte de Robin, su esposa habló por primera vez del suicidio del actor y confesó que la demencia que Williams padecía no le habría permitido vivir más de tres años: “Con suerte, Robin habría vivido tres años más, y habrían sido años muy duros que probablemente tendría que pasar recluido" al respecto publicó la carta donde explica la causa mas probable que llevó a Robin a tomar la decisión del suicidio y es que el artista no quería convertirse en una carga para las personas allegadas porque además de sentir fuertes depresiones, presentía que perdería la razón en los próximos días, ya que tenía síntomas similares al mal de Parkinson, como también sentía que se desconectaba de la realidad por momentos.

Según comentó su esposa "Hemos tenido una respuesta. Mi corazón se llenó de esperanza. Pero de alguna manera sabía que Robin no se lo creía. Robin estaba perdiendo la cabeza y él era consciente de ello”.

Sea como fuese la muerte de este famoso probablemente se debió a los problemas mentales que sufría, sin embargo, se puede decir que esta persona vivió plenamente ya que tuvo todo lo que cualquiera podría desear, el hecho de morir por suicidio fue un hecho más que le ayudó a ganar resonancia ante los demás y acrecentar mas su fama, porque de no haber sido así, sus días finales habrían sido los de un viejo afectado por demencia el cual se habría deteriorado día tras día, hasta el momento final, lo cual no habría sido una noticia tan mencionada.

1. Post donde sin la información de la autopsia se analiza porque decidió suicidarse Robin Williams.  http://unbipolarmas.blogspot.com.co/2014/08/muere-el-actor-robin-williams-los-63.html
2. Carta enviada por la viuda de Robin Williamns a la revista Neurology http://www.neurology.org/content/87/13/1308.full

lunes, 23 de enero de 2017

Video: El mito de la cura química, por la Dra Joanna Moncrieff

https://www.youtube.com/watch?v=Xw0V0994x7g

En el video que se enlaza se muestra la presentación del libro Hablando Claro de la Dra Moncrieff en España, donde se muestra una visión poco aceptada por la psiquiatría moderna sobre como funcionan los psicofármacos, básicamente muestra el siguiente modelo que ella definió respecto a como funcionan dichos medicamentos:


Los psicofármacos se prescriben con frecuencia para las personas con problemas emocionales y de comportamiento - problemas que actualmente etiquetan como 'depresión' 'esquizofrenia' ', el trastorno bipolar "y" TDAH ".  Al tratar de comprender plenamente lo que estos medicamentos en realidad hacen a la gente, he formulado dos "modelos" diferentes de la acción del fármaco: El modelo “centrado en la enfermedad ", y el modelo' centrado en la medicación'. El modelo centrado en la enfermedad sugiere que los fármacos psiquiátricos funcionan porque invierten, o parcialmente revierten la enfermedad o anomalía que da lugar a los síntomas, de un trastorno psiquiátrico en particular.  Así 'los antipsicóticos' se cree que ayudan a contrarrestar las alteraciones biológicas que producen los síntomas de la psicosis o la esquizofrenia, como se cree que "los antidepresivos" actúan sobre los mecanismos biológicos que producen los síntomas de depresión y se cree que 'los ansiolíticos actúan sobre la base biológica de la ansiedad. 'Los estabilizadores del humor' se piensa corrigen el proceso patológico que da lugar a la condición de la depresión maníaca (trastorno bipolar) o, como a veces se afirma, a la variabilidad del estado de ánimo en general.

El modelo centrado en la enfermedad es tomado de la medicina general y presenta las drogas a través del prisma de la enfermedad, trastorno o constelación de síntomas, que se cree que los medicamentos pueden tratar. De acuerdo con este punto de vista, los medicamentos tienen sus efectos en un sistema nervioso enfermo o anormal. Los efectos principales de los fármacos los ejercen sobre el proceso de la enfermedad. Todos los demás efectos son de interés secundario y se les conoce como 'efectos secundarios'. Un ejemplo de la medicina, que se cita a menudo por los psiquiatras en un esfuerzo para forzar el modelo centrado en la corrección de la enfermedad, es el uso de la insulina en la diabetes. Mediante la sustitución de alimentación defectuosa del cuerpo de la hormona insulina, el tratamiento con insulina de reemplazo ayuda a mover el cuerpo hacia un estado más normal. Sin embargo, incluso los tratamientos sintomáticos como analgésicos actúan de una manera centrada en la enfermedad, ya que producen sus efectos por contrarrestar algunos de los procesos fisiológicos que producen dolor.

En contraste, el modelo 'centrado en el fármaco' sugiere que, lejos de la corrección de un estado anormal, como el modelo de la enfermedad sugiere, los medicamentos psiquiátricos inducen un estado anormal o alterado. Las drogas psiquiátricas son sustancias psicoactivas, como el alcohol y la heroína. Las sustancias psicoactivas modifican la forma en que funciona el cerebro y de esta manera producen alteraciones en el pensamiento, el sentimiento y la conducta. Las drogas psicoactivas ejercen sus efectos en cualquier persona que los tome, independientemente de si tienen o no una condición mental. Las diferentes sustancias psicoactivas producen diferentes efectos, sin embargo. El modelo centrado en drogas sugiere que los efectos psicoactivos producidas por algunos fármacos pueden ser terapéuticamente útiles en algunas situaciones. Ellos no hacen esto en la forma en que el modelo centrado en la enfermedad sugiere al normalizar la función cerebral. Lo hacen mediante la creación de un estado cerebral anormal o alterado que suprime o sustituye las manifestaciones de problemas mentales y de comportamiento.

Modelos alternativos de Acción de Drogas
Modelo centrado en la corrección de la enfermedad
Modelo centrado en efecto de las drogas
Las drogas ayudan a corregir un estado anormal del cerebro
Las drogas crean un estado anormal del cerebro
Drogas como tratamientos de la enfermedad
Las drogas psiquiátricas son como las drogas psicoactivas
Los efectos terapéuticos de los fármacos derivados de sus efectos en un proceso de la enfermedad subyacente
Los efectos terapéuticos se derivan del impacto del estado inducido de las drogas en los problemas de conducta y emocionales
Paradigma: insulina para la diabetes
Paradigma: de alcohol para la ansiedad social

Un ejemplo aceptado del modelo drogas centrada es los beneficios propuestos de alcohol en las personas que sufren de fobia social o ansiedad social. El alcohol ayuda a reducir la ansiedad social no porque corrige un desequilibrio bioquímico subyacente, sino porque las características de la intoxicación por alcohol inducida, incluyen la relajación y desinhibición. Es el estado superpuesto de intoxicación el que ayuda, no los efectos de la droga en un mecanismo de la enfermedad.

Otro ejemplo interesante es el uso de analgésicos opiáceos, como la morfina. Los opiáceos ejercen un efecto directo 'centrado en la enfermedad "al disminuir la conducción de los mensajes de los nervios del dolor, pero también tienen efectos psicoactivos bien reconocidos. Inducen un estado alterado característico en el que las personas se vuelven emocionalmente distantes o indiferentes, a veces esto se conoce como "anestesia emocional". Las personas que han tomado opiáceos para el dolor a menudo dicen que todavía tienen un poco de dolor, pero no se preocupan más. Este es un efecto 'centrado en las drogas "en la medida en que demuestra la superposición de la experiencia del dolor por una alteración inducida por drogas en la experiencia emocional.


Cuando los medicamentos psiquiátricos modernos se introdujeron en la década de 1950, fueron entendidas de acuerdo con un modelo centrado en las drogas. Los antipsicóticos, por ejemplo, que luego fueron conocidos como "los principales tranquilizantes", eran considerados como un tipo especial de sedante. Se cree que tienen propiedades que les hizo singularmente útiles en situaciones como un episodio psicótico agudo, ya que podrían frenar el pensamiento y amortiguar la emoción, sin dormir, simplemente inducir, pero no fueron considerados como un tratamiento de metas de la enfermedad. Por la década de 1970, sin embargo, este punto de vista fue eclipsado y el modelo centrado en la corrección de la enfermedad por acción del fármaco se convirtió en dominante. De acuerdo con las drogas psiquiátricas eran considerados como los tratamientos específicos que trabajaron por la orientación de una enfermedad subyacente o anormalidad. El cambio se demuestra más claramente en la manera en que las drogas se nombraron y clasificaron. Antes del año 1950 las drogas se clasificaban de acuerdo a la naturaleza de los efectos psicoactivos que producían. Los medicamentos existentes fueron crudamente clasificados de acuerdo con sus efectos como sedantes o estimulantes sobre el sistema nervioso. Después de la década de 1950, sin embargo, las drogas se nombraron y clasificaron según la enfermedad o trastorno que se cree tratan: Antidepresivos, antipsicóticos y ansiolíticos, por ejemplo.

El ascenso del modelo centrado en la corrección de la enfermedad por acción del fármaco, no se produjo debido a la abrumadora evidencia de la superioridad y la verdad del modelo centrado en la enfermedad. No había entonces, y no es ahora, pruebas convincentes de que cualquier clase de fármacos psiquiátricos tiene una acción centrada o enfermedad específica de la enfermedad. Ni siquiera hubo ningún debate real acerca de las teorías alternativas de la acción del fármaco. El modelo de la enfermedad centrada simplemente se hizo cargo y la visión del modelo centrado en las drogas, simplemente se desvaneció. La gente se olvidó que alguna vez hubo otra forma de entender cómo las drogas psiquiátricas podrían funcionar.


Mi trabajo se ha centrado en la rehabilitación de la visión del modelo centrado en la acción del fármaco, porque creo que es la forma correcta de entender que están haciendo los medicamentos que utilizamos actualmente, cuando se toman por personas diagnosticadas con problemas mentales. El modelo centrado en las drogas exige una comprensión más completa de la gama total de efectos que las drogas producen y se inicia desde el punto de vista de que todas las drogas son sustancias químicas extrañas que necesariamente cambian la forma en que el cuerpo normalmente funciona. El modelo centrado en las drogas enfoca nuestra atención en el impacto que tienen las drogas en el cuerpo y el cerebro, y en todas las posibles consecuencias que las alteraciones inducidas por fármacos pueden tener sobre cómo las personas piensan, sienten y se comportan. Es un punto de partida necesario para el uso sensato, prudente y seguro de los medicamentos en los servicios de salud mental.