Loco o bipolar

Diario de una persona que a los 16 de pronto enloqueció, luego a los 40 descubre que es bipolar y en este momento con casi medio siglo en este mundo, no tiene claro que es lo que tiene.

viernes, 17 de febrero de 2017

No considero que una persona con trastorno bipolar, deba estar todo el tiempo sometida a una fuerte medicación


Realmente no considero que una persona afectada por un trastorno mental como el trastorno bipolar deba estar todo el tiempo sometida a una fuerte medicación, aunque no descarto que deba someterse a tratamientos farmacológicos, opino que estos deben ser temporales y de ser necesario su uso de forma crónica, que se usen en dosis controladas y mínimas, esto porque en muchos casos se reciben una variedad de compuestos (polimedicación), donde después de haber salido de una crisis y habiéndola superado se pierde la capacidad de afrontar la vida por  misma y la persona se convierte en alguien que vive de acuerdo con lo que la medicación le produzca en cada instante de su quehacer cotidiano, es probable que las crisis mentales puedan convertir a quien las afecta en una persona con capacidades disminuidas, si se hace una comparación a como era antes de las crisis; sin embargo, esto depende del trastorno mental que se tenga y la fuerza en que se presenten las crisis, en muchas situaciones la persona puede llegar a estar igual a como se desempeñaba antes de una crisis mental; se considera que las medicinas no recuperan las capacidades mentales disminuidas si estas se presentan debidas a un trastorno mental, ya que estas no actúan como cura, si no como paliativo. 

Polimedicación para el trastorno bipolar


Si alguien que sufre de trastorno bipolar lee estas líneas ha pasado por un episodio maníaco de tipo fuerte denominado técnicamente como un episodio psicótico, muy parecido a un estado psicotico de una persona afectada por esquizofrenia y del cual no se diferencia sustancialmente, o como se puede decir por muchas personas que se tuvo un episodio de locura temporal, sabe que en esa vorágine donde se siente relativamente bien y principalmente de todo menos enfermo, donde se cree en esos momentos que se está sano y que enfermo se estaba antes, dondse percibe la medicación como la culpable de devolverte a un estado anterior donde todo es gris, estando en este estado se querrá de todo menos de tomar medicinas y no se estará dispuesto a tomarlas, por eso se critica a muchas personas cuando no quieren tomar tanta medicación y se les acusa que en ese momento piensan así porque están en un estado de manía aunque ya se haya superado este. Yo sentí claramente en mi primer episodio que no necesitaba de las medicinas para estar bien, sin embargo, después de superada la crisis y aun sintiéndome mal debido a estar sometido a fuertes calmantes acepté y aun lo acepto que fue necesario en esos momentos estar sometido a un tratamiento farmacológico. 

Considero que cuando se está en crisis nuestras actuaciones no son las más adecuadas y gracias a un insight (presentimiento) que he adquirido, sé cuando me estoy acercando a un estado anormal, entiendo claramente que entrar en un estado de manía no es bueno y es un síntoma claro de que mi trastorno me está afectando, por lo que debo acudir a pedir ayuda y de ser necesario a medicarme para eliminar este síntoma, también he aprendido a reconocer claramente cuando me encuentro en estado estable y que es posible actuar de forma adecuada sin necesidad de tomar medicinas o tomando muy pocas.  

Creer que si se lleva el tratamiento médico disciplinadamente la persona estará a salvo de las idas y venidas de la enfermedad es un error que creo que todos hemos cometido alguna vez. Lo que ocurre es que estas “altas expectativas” crean descontento o incluso frustración cuando no las vemos cumplidas, esto es un sofisma para decir que las medicinas si funcionan la mayoría de las veces y hay que estar medicado con medidas preventivas porque si no la enfermedad no se controla, considero que las medicinas no funcionan como medidas preventivas, las medicinas funcionan controlando ciertos  aspectos de la persona, para algunas y en determinadas condiciones puede ser necesario tomarlas de forma crónica y ser necesarias para poder la persona estar mejor que si no se toman; mi forma de ver las cosas lo puedo definir con la siguiente analogía, una persona que tiende a tener la presión alta debe tomar de forma crónica una medicina que provoca que su presión se mantenga en un nivel menor que si no la toma, una persona que tiende a estar agitada constantemente y que este síntoma no puede eliminarse de forma diferente a tomar un calmante que lo mantenga lento o apagado podría tener la obligación de tomar este calmante durante el resto de su vida, pero si se lograra por otros métodos que la persona pueda manejar su agitación y poder vivir de una forma aceptable a pesar de sentirse algo agitado, podría estar mejor sin tomar medicinas para calmarlo, un caso típico de un problema mental de lo mas grave (esquizofrenia) se tiene cuando una persona escucha voces, sobre las cuales se ha demostrado que con ciertos medicamentos pueden dejar de escucharlas, sin embargo, existen personas que escuchan voces y pueden convivir relativamente bien con esta situación y logran tener una vida aceptable a pesar de este síntoma indeseable. 

Soy del concepto de que: el tratamiento farmacológico para el trastorno bipolar no es preventivo, si no que es paliativo. Realmente no creo que una persona deba estar todo el tiempo sometida a una fuerte medicación, donde a veces se reciben una diversidad de compuestos al mismo tiempo (polimedicación), donde después de haber salido de una crisis y habiéndola superado se pierde la capacidad de afrontar la vida por  misma y la persona se convierte en alguien que vive de acuerdo con lo que la medicación le produzca en cada instante de su quehacer cotidiano, es probable que las crisis mentales puedan convertir a quien las afecta en una persona con capacidades disminuidas, si se hace una comparación a como se era antes estas, sin embargo, esto depende del trastorno mental que se tenga y la fuerza en que se presenten las crisis, se considera que las medicinas no recuperan estas capacidades, ya que estas no sirven como cura si no como paliativo que controlan síntomas, por lo tanto hay que adaptarse a vivir con esta merma de capacidades. 

Según como he venido viendo las medicinas para tratar problemas mentales me suscribo a una definición poco aceptada por la mayoría, en la cual se define que estas medicinas son básicamente psicofármacos que caben en dos tipos principales o son sustancias calmantes o son sustancias estimulantes las cuales actúan directamente sobre el funcionamiento de la mente de las personas modificando la forma en que funciona el cerebro y de esta manera producen alteraciones en el pensamiento, el sentimiento y la conducta, ademas estos medicamentos o psicofármacos ejercen sus efectos en cualquier persona que los tome, independientemente de si tienen o no una condición mental, sin embargo, los efectos psicoactivos producidas por algunos fármacos son médicamente útiles en situaciones específicas, actuando como se dice de paliativos al crear un estado cerebral alterado que puede suprimir o sustituir síntomas problemáticos en personas con manifestaciones de problemas mentales y de comportamiento; un ejemplo claro es el que se presenta cuando una persona afectada de trastorno bipolar llega a una crisis y la persona está en un estado de manía intensa, que es lo mismo que un estado de locura temporal, mediante psicofármacos de tipo de calmantes la pueden llevar a un estado de calma inducido que es preferible al estado alterado producido por una crisis de un trastorno mental. 

Resultado de imagen para Trastorno bipolar o maníaco depresión
No me considero un experto en medicina, ni pretendo demostrar teorías científicas sobre problemas mentales, hablo con base en las hipótesis que han publicado personas que considero poseen buenos conocimientos en el tratamiento de problemas mentales y que las comparo con lo que he sentido en mi quehacer cotidiano, dado que he experimentado las diferentes opciones como lo es estar o no estar medicado con fuertes psicofármacos en años anteriores entre hace 35 años hasta hace unos 8 añoscomo también en los últimos 8 años donde he estado medicado de forma crónica con unos psicofármacos menos fuertes y en dosis menores o he suspendido dicha medicación. 

Gracias a mi experiencia con estos sentimientos encontrados que me afectan, he descubierto que el sentirme bien no depende de estar o no medicado, o mejor dicho no depende de estar afectado o no por un trastorno mental, el diario vivir y la forma en que afronto la vida y las condiciones en las que transcurre mi vida son las que me hacen sentir bien o mal, los síntomas de mi problema mental cuando estos aparecen son un factor entre varios que pueden hacerme sentir mal, aunque también hay que decirlo han hecho que me haya sentido bien sin que haya debido estarlo, por esto mismo pienso que este problema mental que me afecta algunas veces deba convertirse en un estado de constante problema al tener que tomar diariamente unas medicinas que me cambian la forma de actuar en todo momento. 

Con base en lo que he vivido me inclino por pensar que lo mío no es un problema menor, que requiere de pronto de ayuda externa y del uso de químicos, pero en este momento no se tiene un protocolo científicamente probado y claro para mi tratamiento y lo que hago es con base en lo vivido: He definido mi forma de tratarme, tratando de estar un máximo de tiempo libre de sustancias externas toxicas pero de pronto necesarias en algunos momentos. Bien sea que realmente no tenga ninguna enfermedad y solo sea un problema de adaptación pero he sufrido por comportamientos que he tenido, que no son muy comunes, que no están bien vistos, que han afectado a otros y a mí mismo, por lo que he necesitado de algo que me ayude a corregirlos, en algunas oportunidades, ese algo que ha sido llamado como se quiera: Medicinas, drogas, psicofármacos o psicoactivos, han hecho que me pueda sentir mejor de ciertas características de mi comportamiento y que actué más normalmente ante la sociedad, pero sin excluir sus efectos malucos.  En mi caso creo que si tengo un problema mental, que se puede decir grave, que necesito ayuda externa y tomar fuertes psicofármacos en los episodios de crisis, que afortunadamente han sido muy pocos, sin embargo, he sentido también que he podido vivir relativamente bien, sin tomar medicinas cuando tengo periodos de estabilidad emocional, que es la mayor parte del tiempo o tomando un mínimo de estas cuando tengo desbalances leves para evitar llegar a una crisis. 

lunes, 23 de enero de 2017

Video: El mito de la cura química, por la Dra Joanna Moncrieff

https://www.youtube.com/watch?v=Xw0V0994x7g

En el video que se enlaza se muestra la presentación del libro Hablando Claro de la Dra Moncrieff en España, donde se muestra una visión poco aceptada por la psiquiatría moderna sobre como funcionan los psicofármacos, básicamente muestra el siguiente modelo que ella definió respecto a como funcionan dichos medicamentos:


Los psicofármacos se prescriben con frecuencia para las personas con problemas emocionales y de comportamiento - problemas que actualmente etiquetan como 'depresión' 'esquizofrenia' ', el trastorno bipolar "y" TDAH ".  Al tratar de comprender plenamente lo que estos medicamentos en realidad hacen a la gente, he formulado dos "modelos" diferentes de la acción del fármaco: El modelo “centrado en la enfermedad ", y el modelo' centrado en la medicación'. El modelo centrado en la enfermedad sugiere que los fármacos psiquiátricos funcionan porque invierten, o parcialmente revierten la enfermedad o anomalía que da lugar a los síntomas, de un trastorno psiquiátrico en particular.  Así 'los antipsicóticos' se cree que ayudan a contrarrestar las alteraciones biológicas que producen los síntomas de la psicosis o la esquizofrenia, como se cree que "los antidepresivos" actúan sobre los mecanismos biológicos que producen los síntomas de depresión y se cree que 'los ansiolíticos actúan sobre la base biológica de la ansiedad. 'Los estabilizadores del humor' se piensa corrigen el proceso patológico que da lugar a la condición de la depresión maníaca (trastorno bipolar) o, como a veces se afirma, a la variabilidad del estado de ánimo en general.

El modelo centrado en la enfermedad es tomado de la medicina general y presenta las drogas a través del prisma de la enfermedad, trastorno o constelación de síntomas, que se cree que los medicamentos pueden tratar. De acuerdo con este punto de vista, los medicamentos tienen sus efectos en un sistema nervioso enfermo o anormal. Los efectos principales de los fármacos los ejercen sobre el proceso de la enfermedad. Todos los demás efectos son de interés secundario y se les conoce como 'efectos secundarios'. Un ejemplo de la medicina, que se cita a menudo por los psiquiatras en un esfuerzo para forzar el modelo centrado en la corrección de la enfermedad, es el uso de la insulina en la diabetes. Mediante la sustitución de alimentación defectuosa del cuerpo de la hormona insulina, el tratamiento con insulina de reemplazo ayuda a mover el cuerpo hacia un estado más normal. Sin embargo, incluso los tratamientos sintomáticos como analgésicos actúan de una manera centrada en la enfermedad, ya que producen sus efectos por contrarrestar algunos de los procesos fisiológicos que producen dolor.

En contraste, el modelo 'centrado en el fármaco' sugiere que, lejos de la corrección de un estado anormal, como el modelo de la enfermedad sugiere, los medicamentos psiquiátricos inducen un estado anormal o alterado. Las drogas psiquiátricas son sustancias psicoactivas, como el alcohol y la heroína. Las sustancias psicoactivas modifican la forma en que funciona el cerebro y de esta manera producen alteraciones en el pensamiento, el sentimiento y la conducta. Las drogas psicoactivas ejercen sus efectos en cualquier persona que los tome, independientemente de si tienen o no una condición mental. Las diferentes sustancias psicoactivas producen diferentes efectos, sin embargo. El modelo centrado en drogas sugiere que los efectos psicoactivos producidas por algunos fármacos pueden ser terapéuticamente útiles en algunas situaciones. Ellos no hacen esto en la forma en que el modelo centrado en la enfermedad sugiere al normalizar la función cerebral. Lo hacen mediante la creación de un estado cerebral anormal o alterado que suprime o sustituye las manifestaciones de problemas mentales y de comportamiento.

Modelos alternativos de Acción de Drogas
Modelo centrado en la corrección de la enfermedad
Modelo centrado en efecto de las drogas
Las drogas ayudan a corregir un estado anormal del cerebro
Las drogas crean un estado anormal del cerebro
Drogas como tratamientos de la enfermedad
Las drogas psiquiátricas son como las drogas psicoactivas
Los efectos terapéuticos de los fármacos derivados de sus efectos en un proceso de la enfermedad subyacente
Los efectos terapéuticos se derivan del impacto del estado inducido de las drogas en los problemas de conducta y emocionales
Paradigma: insulina para la diabetes
Paradigma: de alcohol para la ansiedad social

Un ejemplo aceptado del modelo drogas centrada es los beneficios propuestos de alcohol en las personas que sufren de fobia social o ansiedad social. El alcohol ayuda a reducir la ansiedad social no porque corrige un desequilibrio bioquímico subyacente, sino porque las características de la intoxicación por alcohol inducida, incluyen la relajación y desinhibición. Es el estado superpuesto de intoxicación el que ayuda, no los efectos de la droga en un mecanismo de la enfermedad.

Otro ejemplo interesante es el uso de analgésicos opiáceos, como la morfina. Los opiáceos ejercen un efecto directo 'centrado en la enfermedad "al disminuir la conducción de los mensajes de los nervios del dolor, pero también tienen efectos psicoactivos bien reconocidos. Inducen un estado alterado característico en el que las personas se vuelven emocionalmente distantes o indiferentes, a veces esto se conoce como "anestesia emocional". Las personas que han tomado opiáceos para el dolor a menudo dicen que todavía tienen un poco de dolor, pero no se preocupan más. Este es un efecto 'centrado en las drogas "en la medida en que demuestra la superposición de la experiencia del dolor por una alteración inducida por drogas en la experiencia emocional.


Cuando los medicamentos psiquiátricos modernos se introdujeron en la década de 1950, fueron entendidas de acuerdo con un modelo centrado en las drogas. Los antipsicóticos, por ejemplo, que luego fueron conocidos como "los principales tranquilizantes", eran considerados como un tipo especial de sedante. Se cree que tienen propiedades que les hizo singularmente útiles en situaciones como un episodio psicótico agudo, ya que podrían frenar el pensamiento y amortiguar la emoción, sin dormir, simplemente inducir, pero no fueron considerados como un tratamiento de metas de la enfermedad. Por la década de 1970, sin embargo, este punto de vista fue eclipsado y el modelo centrado en la corrección de la enfermedad por acción del fármaco se convirtió en dominante. De acuerdo con las drogas psiquiátricas eran considerados como los tratamientos específicos que trabajaron por la orientación de una enfermedad subyacente o anormalidad. El cambio se demuestra más claramente en la manera en que las drogas se nombraron y clasificaron. Antes del año 1950 las drogas se clasificaban de acuerdo a la naturaleza de los efectos psicoactivos que producían. Los medicamentos existentes fueron crudamente clasificados de acuerdo con sus efectos como sedantes o estimulantes sobre el sistema nervioso. Después de la década de 1950, sin embargo, las drogas se nombraron y clasificaron según la enfermedad o trastorno que se cree tratan: Antidepresivos, antipsicóticos y ansiolíticos, por ejemplo.

El ascenso del modelo centrado en la corrección de la enfermedad por acción del fármaco, no se produjo debido a la abrumadora evidencia de la superioridad y la verdad del modelo centrado en la enfermedad. No había entonces, y no es ahora, pruebas convincentes de que cualquier clase de fármacos psiquiátricos tiene una acción centrada o enfermedad específica de la enfermedad. Ni siquiera hubo ningún debate real acerca de las teorías alternativas de la acción del fármaco. El modelo de la enfermedad centrada simplemente se hizo cargo y la visión del modelo centrado en las drogas, simplemente se desvaneció. La gente se olvidó que alguna vez hubo otra forma de entender cómo las drogas psiquiátricas podrían funcionar.


Mi trabajo se ha centrado en la rehabilitación de la visión del modelo centrado en la acción del fármaco, porque creo que es la forma correcta de entender que están haciendo los medicamentos que utilizamos actualmente, cuando se toman por personas diagnosticadas con problemas mentales. El modelo centrado en las drogas exige una comprensión más completa de la gama total de efectos que las drogas producen y se inicia desde el punto de vista de que todas las drogas son sustancias químicas extrañas que necesariamente cambian la forma en que el cuerpo normalmente funciona. El modelo centrado en las drogas enfoca nuestra atención en el impacto que tienen las drogas en el cuerpo y el cerebro, y en todas las posibles consecuencias que las alteraciones inducidas por fármacos pueden tener sobre cómo las personas piensan, sienten y se comportan. Es un punto de partida necesario para el uso sensato, prudente y seguro de los medicamentos en los servicios de salud mental.