Loco o bipolar

Diario de una persona que a los 16 de pronto enloqueció, luego a los 40 cree descubrir que es bipolar y en este momento con casi medio siglo en este mundo, no tiene claro que es lo que tiene.

domingo, 17 de febrero de 2019

Ayer estuve en un bajón terrible

 En mi anterior entrada hablaba que estaba sintiendo un aterrizaje suave despues de haber estado algo arriba, creia haber llegado a la normalidad, que en mi caso no es tan normal, pero donde se puede vivir de una forma muy parecida al promedio de las personas, pero no fue un aterrizaje suave como lo sentí y lo dije, sino que seguí bajando y estuve en un profundo sentimiento de fatalidad, aunque considero que lo que descubrí, es algo que realmente me esta sucediendo, me senti demasiado mal.

 Entro en lo que se puede llamar en un sentimiento de depresión, inducido principalmente por mi desbalance de emociones, donde analizando mi situación personal encuentro que mi plan de vida para estos dias y los proximos años no se pudo realizar como lo estaba vislumbrando, porque no lo planee, ni ejecute bien, quería hacer unos cambios en mi forma de vida, pero encontré que por varias circunstancias lo que pensé podian ser unas formas diferentes de vivir, no pude concretarlas.



 A veces niego que tenga un problema, o me digo a mi mismo y a otros que puedo controlarlo, ademas el entorno donde me desempeño esta dificil aun para las personas que se denominan normales, que se puede decir para los que no actuamos de forma normal o promedio, somos seres sociales y a pesar de movernos en entornos donde no intercambiamos con muchas personas, esos pocos contactos que hacemos se vuelven infinitos, donde lo que uno hace tiene un efecto en los demas y lo que hacen los demas tiene efectos en lo que uno siente y mis actuaciones erraticas tienen el efecto de bloquear mis aspiraciones respecto a un cambio de actividad.

 Cuando se llega tan abajo en esto de las emociones se quiere acabar con todo, tanto mas de lo acabado que ya se tienen las pocas relaciones que uno hace, ademas que tambien esta mal mi situacion laboral, entonces se queda uno solo, se siente solo, es cuando algunos deciden hacerse daño y se toman acciones en contra del cuerpo, se entra en el alcohol o las drogas o se piensa o se intenta el suicidio, ya se tene un daño al haber llegado tan bajo, como para causarse otro mayor, esa idea la descarto, despues de sentir haber llegado a lo mas hondo y bajo de las emociones, todo a partir de ahi es ganancia, debo retomar mi vida, dedicarme a producir y bien dentro de las limitaciones que tengo, debo dedicarme a lo que puedo hacer y hacerlo de la mejor forma, si para mi ya es un logro no haberme hecho daño fisico; en este bajón fuera del daño sentimental que he hecho y que deja heridas en las pocas personas con quien tengo relaciones sociales, no debo autoinflinjirme mas daños, debo empezar otro ciclo donde siento que mas bajo no puedo llegar y eso espero que pase, pienso que voy a volver a vivir de nuevo de forma normal aunque sea dificil lograrlo.


jueves, 14 de febrero de 2019

Aterrizaje suave

De nuevo organizándome, logrando una estabilidad emocional como antes no había logrado, cumpliendo las metas que me había propuesto hace ya varios meses atrás.

Como mi forma de ser es algo extraña, no logro acomodarme fácilmente en grupos de personas de forma normal o si logro entrar no me siento bien del todo, muchas veces tengo que entrar en algún grupo donde no soy el promedio, voy a contar lo que me está pasando en estos días, estoy haciendo estudios de posgrado universitario, en mi caso estoy haciendo contacto con otros graduados en lo mismo que yo, pero con ciertas diferencias que hacen que mi entrada en este grupo de personas que se ha creado sea especial y me cause ciertas incomodidades, mis colegas son bastante menores que yo, lo que hace que haya una brecha generacional, la forma como ven el mundo es diferente a la mía. Además a pesar que no me considero incapaz de aprender nuevas cosas, si se me dificulta un poco; yo a la edad que mis compañeros tienen en este momente no sufría por comprender los temas, ahora si, además la forma en que se estudia y trabaja en la actualidad es diferente a como lo hacía yo digamos cuando estaba por el lado de los años de ellos, de eso hace unos veinte años, esto es una barrera que tengo, otra es mi personalidad, tengo problemas para expresar debidamente mis sentimientos a veces soy muy brusco en lo que digo no mido las palabras que digo, otra es que no leo adecuadamente las señales no verbales o no capto los mensajes que son claros para la mayoría porque tengo problemas en el manejo que la mayoría hace entre lo que se llama la teoría de la mente, eso apenas lo vengo a captar últimamente y esto mas que sufrir de altibajos emocionales es lo que me ha complicado mi adaptación a vivir en sociedad y sentirme adecuadamente y estable en esta vida.

En la última cita que tuve con un psiquiatra apareció otra caracteristica que según parece puedo tener, es algo que causa mucha impresión pero que hasta donde he leido no lo debería ser, claro que suena terrible, en una de las apreciaciones respecto a mi perfil de persona con problemas mentales dice algo como que tengo rasgos de personalidad esquizoide, hasta donde he podido entender sin haber profundizado mucho en lo que significa, creo yo entender que en terminos coloquiales una persona que tiene problemas para socializar, es algo que apenas vengo a saber pero que parece que no es peor que lo que he sido catalogado anteriormente porque suena mucho peor maniacodepresivo.

Entonces autoanalizándome y atando cabos como se dice: He logrado vislumbrar con certa claridad el porque a veces me siento abrumado por las situaciones y me siento como frustrado porque choco contra el muro de las relaciones personales. que no manejo adecuadamente como el promedio de las personas, entonces muchas veces puede ser que no esté deprimido sino mas bien frustrado, porque no logro adaptarme a los cambios, ya que un cambio implica cambiar de relaciones personales y es algo que se me dificulta demasiado pero que apenas ahora vengo a darme cuenta que las tengo.




viernes, 1 de febrero de 2019

Conservando la estabilidad

Me considero estable desde el punto de vista de esto que se llama el trastorno bipolar, es mas, como he estado en estos últimos años unos 4 o 5 aproximadamente, se puede decir que estoy normal y que no sufro de este trastorno, he tenido en este período crisis personales que he afrontado como lo habría hecho una persona promedio, esto ha significado llorar por pérdidas sufridas, he tenido pasar por momentos difíciles, tambien estar alegre cuendo he podido disfrutar plenamente con personas que amo y me aman, pero considero que no he tenido una crisis de lo que puede ser mi problema mental, apenas hace unos pocos días me vi de nuevo subiendo ya mas de la cuenta y de nuevo tuve que acudir de nuevo a tomar algo para forzar cambios en el funcionamiento de mi mente.

Sufrir de un problema mental (no de una enfermedad mental), como este que me aqueja no es agradable, pero no puedo echarle las culpas de todo lo malo que me pueda pasar, ni maldecir por esto, se debe vivir a pesar de tener problemas, yo tengo este en especial pero todas las personas sufren de algun problema o de varios y asi siguen en este mundo cruel, tengo muchas cosas a mi favor, por eso castigarme por lo que a veces me hace sentir este sube y baja emocional no considero que sea de ayuda.



De nuevo pienso acudir a un especialista, en estos proximos días voy a una cita, uno diferente a los que me han visto, como lo he dicho antes: No estoy de acuerdo en que hay que tomar medicinas por todo el tiempo y por el resto de mi existencia, no descarto que pueda necesitar de algo de forma temporal y coyuntural, para ayudarme a vivir con esta condición, siempre y cuando este por salir de la estabilidad, pero solo para esto, como una ayuda temporal, como un bastón que uso mientras puedo volver a caminar sin su necesidad.

He aprendido a convivir con estos fantasmas que me aquejan, se como espantarlos, si no logro hacerlo pues los ignoro y puedo seguir mi vida con ellos al lado, pero sin que me hagan actuar de modo anormal y poder vivir mi vida plenamente.

He pasado una etapa de transición llamaría yo, he viajado por la vida en estos días sin tener un rumbo fijo, pero alerta a oportunidades que pueda tener, en este momento una ilusión alumbra mi existencia, es una sensación que no sentía desde hace tiempo, de mievo vislumbro unas favorables condiciones de vida futuras, como los marineros antiguos que creían saber que iban para cierto lugar pero no tenían la certeza al respecto, entonces al ver tierra firme tenían ya mas claridad respecto al destino al que esperaban llegar y que habían logrado cumplir con el objetivo del viaje.


viernes, 11 de enero de 2019

TESTIMONIO


Esta entrada es una republicación de la revista mente sana la entrada original la pueden encontrar en la siguiente dirección https://www.mentesana.es/testimonios/en-la-mente-de-un-bipolar_68

Habla de las experiencias de una persona que ya ha vivido y sobrevivido a muchos de los inconvenientes que trae el ser bipolar.



¿Cómo es la mente de un bipolar?
El trastorno bipolar afecta a todos los aspectos de la vida de quienes la padecen. Un diagnóstico a tiempo y seguir unas pautas claras son clave para limitar su impacto.
Rafael Narbona

Cuando me pidieron que escribiera sobre el trastorno bipolar, pensé de inmediato en mi hermano Juan Luis. Al igual que yo, padecía la enfermedad, pero nunca se la diagnosticaron y se quitó la vida a los cuarenta años, incapaz de comprender que sus altibajos no eran un rasgo de su carácter, sino la expresión de una cruel enfermedad.

Desgraciadamente, el diagnóstico estigmatiza, pero también clarifica y ayuda a convivir con una patología que hasta hace poco se denominaba psicosis maniaco-depresiva.

Mi relación con mi hermano no se caracterizó por su intensidad, sino por largos periodos de separación y pocas experiencias compartidas. Cuando yo nací, él ya no vivía en casa. Por su trabajo, viajaba mucho al extranjero. Sus visitas eran imprevisibles. No le gustaba avisarnos. Simplemente, se plantaba en la puerta y llamaba.

A veces, sonriente y cargado de regalos. Otras, huraño y malhumorado. Yo era un niño y no comprendía bien sus reacciones. Si preguntaba por su infancia y adolescencia, siempre me respondían: “Muy cambiante. Encantador, cariñoso, extrovertido y, de repente, huraño, frío y con tendencia al aislamiento”.

Energía para acabar
En sus últimos años, nos vimos un poco más y noté que algo no funcionaba bien. Un viaje a Guinea Ecuatorial aceleró la tragedia, pues contrajo el paludismo y experimentó alucinaciones. Quizá fue la quinina o algo que desconozco, pero mejoró semanas antes de suicidarse. Su mente se estabilizó, recuperó su sentido del humor y se mostró más activo.

En el punto más bajo de la depresión, careces de iniciativa incluso para hacer algo trágico

 ‘‘La depresión ya no controla mi vida’’  
TESTIMONIO

‘‘La depresión ya no controla mi vida’’
Por entonces, yo no sabía que el suicidio exige energía y determinación. Su fatal decisión se consumó a una hora indeterminada de la madrugada. Esa misma mañana había recogido un traje del tinte, habíamos paseado por el Parque del Oeste e incluso habíamos bromeado.

Sin embargo, ya había adoptado las medidas necesarias para poner fin a su vida. Probablemente, su mejoría le dio las fuerzas necesarias para hacerlo. Es algo bastante habitual. En el punto más bajo de la depresión, careces de iniciativa, incluso para hacer algo trágico e irreversible.

Trastorno Bipolar: hacia una sociedad libre de prejuicios
Yo tampoco comprendía lo que me sucedía cuando se apoderó de mí un profundo abatimiento mezclado con brotes de euforia. A los treinta, me diagnosticaron depresión. Diez años más tarde, consideraron que se habían equivocado y que en realidad era trastorno bipolar.

No se trata de un caso de negligencia médica, sino de una confusión habitual. Normalmente, se tarda una década en averiguar que –en algunos casos– la depresión solo es una de las dos caras de la bipolaridad.

No voy a repetir mi historia, que ya he relatado en estas páginas y en un libro autobiográfico. Solo quiero despejar dudas y enviar un mensaje de esperanza. Cuando me diagnosticaron trastorno bipolar, yo ya sabía que la bipolaridad era una forma de psicosis. Dicho de este modo, puede sonar aterrador, pero lo verdaderamente aterrador es que aún se asocie la psicosis a conductas violentas o antisociales.

Para muchos, Norman Bates, el asesino con “doble personalidad” que interpreta Anthony Perkins en Psicosis, la famosa película de Alfred Hitchcock, es el arquetipo de enfermo psicótico. Es más, se tiende a confundir psicosis y psicopatía, cuando lo cierto es que se trata de fenómenos completamente distintos.

Lo verdaderamente aterrador es que aún se asocie la psicosis a conductas violentas o antisociales

La psicopatía es una alteración de la personalidad que aniquila la empatía o incluso frustra su aparición. Es algo común en asesinos y maltratadores, pero también hay comportamientos psicopáticos en la vida cotidiana que pasan desapercibidos.

El maltrato psicológico y la manipulación emocional son notas características de la psicopatía y pueden detectarse en el hombre que golpea a su pareja, el padre o la madre que pega a su hijo, el desalmado que abandona a su perro o el jefe que humilla impunemente a sus subordinados.

Una percepción incomprendida de la bipolaridad
La psicosis no afecta a la empatía, sino a la percepción de la realidad. Deforma los hechos, alterando su significado. Puede consistir en interpretar un gesto banal como una cruel forma de rechazo, pensar que eres el centro de las miradas o sentir que un entorno normal contiene unas insoportables dosis de hostilidad.

En los casos más graves, la psicosis puede presentarse acompañada de alucinaciones auditivas y, más raramente, visuales.

Un enfoque liberador de la salud mental     
        
ANTIPSIQUIATRÍA

Un enfoque liberador de la salud mental
La psicosis puede inducir comportamientos hondamente autodestructivos, pero solo en un 3% de los casos se traduce en actitudes violentas hacia los demás. No incluyo en esa estadística los incidentes sin relevancia penal. Casi nunca se menciona que el riesgo de sufrir una agresión física, maltrato psicológico o cualquier forma de abuso sexual se multiplica por cinco, si se padece alguna enfermedad mental.

Las dos caras de la moneda
La bipolaridad no es “doble personalidad”, si bien es cierto que los estados de manía y depresión afectan a la forma de ser, instigando cuadros de exaltación o congoja. La psiquiatría diferencia entre trastorno bipolar de tipo I y trastorno bipolar de tipo II. En el tipo I, la deformación de la realidad es más aguda y las alucinaciones son frecuentes, pero no aparecen necesariamente. La manía se dispara y el afectado pierde el control de sus actos.

La bipolaridad no es “doble personalidad”, pero los estados de manía y depresión afectan a la forma de ser

En el tipo II, la pérdida de contacto con la realidad es menor y la excitación, menos intensa. De ahí que se hable de hipomanía. Hay una situación particularmente complicada: los estados mixtos con ciclación rápida. En esos casos, la depresión y la manía se manifiestan al mismo tiempo, a veces con diferencia de horas o minutos. Se llama ciclación rápida a los cambios bruscos e imprevisibles.

Los estados mixtos se prolongan a veces durante años. Son más resistentes a la psicoterapia y al tratamiento farmacológico. El riesgo de suicido se incrementa peligrosamente. El 15% de los bipolares se suicidan. En los estados mixtos, la estadística sube hasta un 30%. Yo he pasado por una situación de estas características, pero afortunadamente logré salir de esa espiral.

Vivir con este trastorno: una dura realidad
Actualmente, disfruto de un estado de eutimia o estabilidad. La posibilidad de sufrir nuevos episodios nunca se esfumará, pero gracias a la psicoterapia, la psicofarmacología, la higiene del sueño, la meditación, el ejercicio físico, un entorno afectivo positivo y una rutina enriquecedora, donde desempeña un papel esencial la escritura, he logrado alejarme de la depresión y la manía.

Podría enumerar los síntomas de la bipolaridad, pero prefiero relatar mi experiencia, no sin advertir previamente que existen suficientes recursos para neutralizar los síntomas y hacer una vida prácticamente normal.

El don de la bipolaridad: úsalo a tu favor  
             
CREATIVIDAD

El don de la bipolaridad: úsalo a tu favor
Perdí a mi padre a los ocho años y, al parecer, eso cambió mi carácter. Hasta entonces, fui un niño extrovertido y alegre, pero poco a poco me hice solitario, introvertido y melancólico. A los treinta años, una serie de acontecimientos traumáticos agravaron esas tendencias. La tristeza se hizo insoportable.

Lloraba por cualquier motivo. Apenas podía dormir. No lograba concentrarme ni ilusionarme por nada. Era incapaz de tomar decisiones. El más pequeño esfuerzo me resultaba agotador. Perdí veinte kilos en un mes. Obsesionado con la muerte, ideaba planes de suicidio, sin otra preocupación que fracasar.

Si me pidieran una fórmula para ayudar a un bipolar, no vacilaría: ternura, infinita ternura

Creo que la manía brotó como un mecanismo patológico de defensa. De una forma relativamente brusca, pasé de la tristeza a la euforia. Seguí perdiendo peso y mis horas de sueño se hicieron aún más escasas, pero una energía incontenible me empujaba a realizar proyectos disparatados, hablar sin parar, establecer nuevas relaciones.

Ya no me sentía cansado. Subía las escaleras de tres en tres. Compraba cosas innecesarias de forma compulsiva. Mi concentración no mejoró. De hecho, las ideas fluían por mi mente a una velocidad vertiginosa, pero ya no experimentaba deseos de morir. La apatía sexual se convirtió en hiperactividad. Con la autoestima por las nubes, me sentía capaz de todo.



DE PRODUCTIVIDAD Y MANIA

Se ha dicho que la bipolaridad es la enfermedad de los artistas y no es falso. La lista de grandes creadores afectados por la enfermedad es muy abultada: Beethoven, Schubert, Schumann, Chaikosvki, Van Gogh, Munch, Virginia Woolf, Poe, Mark Twain, Hemingway, Sylvia Plath, Anne Sexton, Herman Hesse, Nietzsche, David Foster Wallace.

No pretendo compararme con ellos, pero yo, que he publicado dos libros y más de mil artículos en quince años, empecé a escribir durante mi primer brote de manía. Hijo de un escritor olvidado, había descartado seguir los pasos de mi padre, quizá porque mi autoestima era muy débil. Con la manía desapareció cualquier complejo o inhibición. Van Gogh realizó casi novecientas obras en una década, padeciendo un estado mixto.

¿Significa eso que la bipolaridad es una de las puertas de acceso al arte? No creo, pero parece innegable que en una mente creativa la manía incrementa el flujo de ideas e intuiciones, lo cual puede alumbrar periodos de alta productividad. Es el caso de Van Gogh o Sylvia Plath, que escribía a un ritmo trepidante.

Plath afirmaba que tenía un don, pero todo indica que muchas veces escribió bajo los efectos de la hipomanía. No conviene alimentar mitos o visiones románticas. Van Gogh se suicidó con treinta y siete años. Sylvia Plath con treinta. Cuando la hipomanía se convertía en manía o caían en una profunda depresión, no podían trabajar. Si no se hubieran quitado la vida, nos habrían legado una obra más vasta, rica y compleja.

Infinita ternura
No hay que sucumbir al pánico ante un diagnóstico de bipolaridad. Es posible educar las emociones y hay infinidad de recursos para abordar los momentos críticos. Siguiendo ciertas pautas, se puede llevar una vida satisfactoria en lo personal y laboral, con razonables expectativas de éxito y felicidad.

Me hubiera gustado decirle esto a mi hermano, me habría agradado oírlo cuando yo empecé a sufrir los mismos problemas, no renuncio a pensar que algún día la sociedad reaccionará con solidaridad y comprensión, sin estigmatizar ni marginar a los afectados.

¿Cómo podemos actuar ante un caso de trastorno bipolar?     

   
CONSULTORIO

¿Cómo podemos actuar ante un caso de trastorno bipolar?
Si alguien me pidiera explicar con un término el trastorno bipolar, no dudaría: vulnerabilidad, extrema vulnerabilidad. Si me pidieran una fórmula para ayudar a un bipolar, tampoco vacilaría: ternura, infinita ternura. “La ternura salvará al mundo”, escuché una vez. Quizá no es cierto, pero sí estoy seguro de que puede salvar muchas vidas.

Cómo estar mejor si eres bipolar

Una buena higiene del sueño. Dormir entre ocho y nueve horas al día es esencial. El descanso será más reparador si antes de acostarte das un paseo de media hora y te das una ducha de agua caliente. Conviene cenar al menos dos horas antes y acostarse todos los días a la misma hora, sin prolongar el sueño innecesariamente. Dormir más de nueve horas puede provocar síntomas de depresión. Y una noche sin dormir puede precipitar una recaída.

Hacer ejercicio habitualmente. La actividad física es un excelente antidepresivo. La mente se relaja y libera endorfinas. La Universidad Estatal de California (EE. UU.) realizó un estudio sobre los ejercicios que reducen la tristeza y la ansiedad, y llegó a la conclusión de que el yoga mejora los cuadros depresivos hasta el punto de permitir bajar las dosis de medicación. El ejercicio nos brinda la oportunidad de salir al exterior, relacionarnos y desconectar de los problemas cotidianos.

Mantener una rutina gratificante. Casi nadie puede escoger completamente su estilo de vida, pero hay que hacer lo posible para llevar una existencia satisfactoria, distribuyendo el tiempo inteligentemente. Si sentimos que cada día es una sucesión de penalidades, preservar nuestro equilibrio será más complicado.

Planificar las tareas que producen estrés. Cualquier cambio o novedad puede constituir un motivo de estrés. Debemos anticiparnos a las circunstancias que disparan nuestra ansiedad. Un simple viaje puede crear mucha angustia. Por eso, conviene prepararse mentalmente y organizarse para no enfrentarnos a sorpresas desagradables. No es buena idea dejar cosas para última hora.

No centrarse solo en la medicación. La medicación no cura. Solo mantiene los síntomas a raya. Esto a menudo es imprescindible, pero el camino real para mejorar (y para necesitar menos medicación) es el psicoanálisis u otras psicoterapias.

Aprender a distanciarse de las emociones. Quizá es complicado, pero es posible. Si aprendemos a observar nuestras emociones y distanciarnos de ellas, no nos afectarán tanto. La meditación puede ayudarnos mucho. No se trata de reprimir emociones o recuerdos, sino de dejarlos pasar. En la mente, nada es definitivo. Contemplar un paisaje o sentir el sol en el rostro puede ayudarnos a superar la ofuscación.

Cultivar la amistad. La tendencia al aislamiento es uno de los síntomas más peligrosos y dañinos del trastorno bipolar. El ser humano está incompleto sin un círculo que proporcione cariño, ayude a mejorar la autoestima y soportar las contrariedades. “Nada es más útil a un ser humano que otro ser humano”, escribió Baruch Spinoza en el siglo XVII. Y casi nadie se ha atrevido a cuestionarlo.

Ponerse metas, elaborar proyectos, ser positivo. Es básico elaborar un proyecto de vida, fijarse metas realistas, sentir que avanzamos. El pesimismo es terriblemente destructivo, pues paraliza la iniciativa y nos desalienta ante la más pequeña dificultad. Ser positivo contribuye a mejorar nuestra calidad de vida y a materializar nuestras ilusiones. El optimismo solo es negativo si alimenta expectativas irracionales.

No exponerse innecesariamente . Las actitudes de evitación no son buenas, pero a veces no es conveniente asumir tareas que nos desbordan. La muerte un familiar produce mucho sufrimiento. A veces es recomendable delegar en otros determinados trámites. No debemos sobrevalorar nuestros recursos.

Evitar las relaciones tóxicas. Una persona vulnerable está más expuesta a relaciones tóxicas. No debemos permitir que nadie dirija nuestra vida, decidiendo por nosotros. Una relación de pareja tóxica es especialmente desestabilizadora. Conviene alejarse de personas celosas, culpabilizadoras, dominantes y chantajistas.

No precipitarse a la hora de tomar decisiones. Los bipolares son hiperemotivos e impacientes, lo cual les incita a ser impulsivos. Una decisión importante puede esperar, y si es algo secundario, tampoco hay prisa. Dar marcha atrás no siempre es factible, por eso hay que pensar bien las cosas.

Relativizar los fracasos. El fracaso es una experiencia inevitable y necesaria que nos ayuda a madurar. Si no conseguimos algo, podemos intentarlo otra vez. O cambiar de objetivo. Si no culminan un ascenso a la primera, los alpinistas aprenden de cada error y lo intentan de nuevo. Debemos seguir su ejemplo. Y si la montaña nos resulta inaccesible, buscar otra a la altura de nuestras posibilidades.

Mantener una vida sexual satisfactoria. Como el ejercicio, el sexo es un buen antidepresivo. A veces, la medicación provoca una disminución de la libido, pero eso no afecta al contacto físico, las caricias, los besos. Sentir la cercanía de otra persona es una fuente de bienestar que siempre contribuirá a que estemos mejor.

No sincerarse con los extraños. La familia cercana y los amigos íntimos deben conocer tu problema, pues si no es así, pueden malinterpretar tus emociones. Pídeles que se informen sobre la enfermedad: la relación mejorará y podrán comprenderte mejor. En cambio, no hay ninguna necesidad de compartir tus circunstancias con personas que podrían responder con rechazo.

No perder la esperanza. Es lo más importante. El trastorno bipolar afecta a millones de personas y la mayoría logra controlar la enfermedad. Si estás en un mal momento, no caigas en la visión túnel, que lo pinta todo negro. Aunque no se perciba a primera vista, siempre hay alternativas. Y si no las percibes, pide ayuda. Hay asociaciones que te pueden prestar apoyo.

sábado, 22 de diciembre de 2018

Loco o anormal

Los hombres me han llamado loco; pero todavía no se ha resuelto la cuestión de si la locura es o no la forma más elevada de la inteligencia, si mucho de lo glorioso, si todo lo profundo, no surgen de una enfermedad del pensamiento, de estados de ánimo exaltados a expensas del intelecto general.
Aquellos que sueñan de día conocen muchas cosas que escapan a los que sueñan sólo de noche. En sus grises visiones obtienen atisbos de eternidad y se estremecen, al despertar, descubriendo que han estado al borde del gran secreto.
De un modo fragmentario aprenden algo de la sabiduría propia y mucho más del mero conocimiento propio del mal.
Penetran, aunque sin timón ni brújula, en el vasto océano de la «luz inefable», y otra vez, como los aventureros del geógrafo nubio, «agressi sunt mare tenebrarum quid in eo esset exploraturi».

Diremos, pues, si, que estoy loco.


Concedo, por lo menos, que hay dos estados distintos en mi existencia mental: el estado de razón lúcida...  y un estado de sombra y duda, ...."(ver nota)




Digamos pues que si, que soy un loco, a pesar de que solo actúo de forma no común (anormal), en muy pocas ocasiones.



Todo comenzó hacia el año 1983, tuve que ser internado en una institución para personas con problemas mentales, según mi apreciación, no era tan cruel y tétrica como los manicomios que se muestran en las películas.



En mi caso particular ( con el fin de suavizar las situaciones ): Estuve en una institución para el tratamiento de personas con problemas mentales moderna (por no decir que en un manicomio, moderno eso si), el cual se define dentro de la misión estratégica de negocio en el año 2018, como: "Pioneros en la atención de Salud Mental en el Valle del Cauca y en la región del Pacífico colombiano".



Hasta donde me da mi memoria, estuve internado cerca de tres semanas, pudo ser más pero no me acuerdo bien.



Después de la hospitalización temporal, donde entré como un loco más, es posible que mi diagnóstico haya sido de un paciente que ingresa en un estado de psicosis fuerte como parte de un cuadro de manía intensa (traducción al español: locura); pasé a un estado de remisión ambulatoria pero medicado (zombi drogado).



Se puede decir que después de mi internado en este sitio, logré volver a un estado de cierto equilibrio mental por muchos años, para después seguir con mi vida casi normal, pero las huellas de mi paso por esta institución no las he podido borrar del todo de mi mente y no fue solo el hecho de la institución como tal, que a mi concepto puedo considerar que realizo bien su trabajo, si no el creer que había estado loco, o que terminaría enloqueciéndome y perdiéndome de este mundo pero en vida, ese era mi pensamiento después de mi remisión y lo fue por mucho tiempo, en este momento tengo un poco mas claro que según la definición de los psiquiatras de la época: Había sufrido de una crisis de un problema mental (que para mi no tenía nombre), que es probable que para la época se denominaba psicosis maníaco depresiva, al cual ahora se le tiene un nombre mas complicado, de pronto un poco mas complejo, pero que suena un poco mejor; además que está de moda en estos días, ya que según muchas personas hay mucho famoso por ahí que dicen que la sufre: Se denomina trastorno bipolar y es mas se le tienen muchas subdivisiones, que en mi caso se denomina de tipo I.



Después de salir de mi hospitalización psiquiátrica logré la remisión en buenas condiciones, sin embargo, algo que me marcó fuertemente fueron unas palabras que me resonaron mucho cuando empecé a ser tratado; cuando el psiquiatra me dijo: "Usted esta enfermo y a partir de este momento debe tomar medicación por el resto de su vida".



Según mi apreciación, la definición actual de trastorno bipolar es un eufemismo que pretende encubrir el estigma asociado al anterior termino: Psicosis maníaco depresiva, o el estigma que para muchos implica ser denominado simplemente loco, o alguien que se enloquece por ratos, porque esa es la definición popular a mi problema, de igual forma se le denomina a los que sufren esquizofrenia y de otros trastornos mentales, que como tales no pueden definirse bien como enfermedades mentales, pues según he logrado entender el termino enfermedad se refiere principalmente a problemas físicos corporales que no tienen que ver con el funcionamiento de la mente. Para un parroquiano es igual un esquizofrénico, un bipolar o una persona que sufra de un problema mental entre los miles que definen los manuales de psiquiatría moderna: "Es simplemente: Un loco"






Considero que para mi puede haber sido importante conocer en mas detalle mi problema y tratar de entender como se desarrollan sus manifestaciones, como evitar llegar a estados graves, pero para las personas comunes y corrientes no es un tema de interés, ¿Por que debe interesar el tema de las personas locas o desadaptadas a las personas que se consideran normales? pienso que no mucho y menos si no lo sufren o personas muy cercanas lo sufren. Para muchas personas el loco es así porque quiere y no hace nada por salir de su estado, el loco es así porque le tocó por una cuestión de destino o por castigo de un dios, para los mas sensibles pero que no tienen conocimiento del tema, el loco es un bicho raro que se mira con pesar, sin embargo, aun pensando así, se lo discrimina, para los que sufrimos de con nuestros problemas mentales estas apreciaciones no nos ayudan; a pesar de que no se puede pretender que todas las personas nos tengan que comprender y sepan diferenciar claramente que problema mental tiene cada uno de los afectados.



Al parecer, la sociedad ha avanzado respecto a la discriminación del diferente al promedio (al anormal, diciéndolo en crudas palabras), aunque todavía persiste la estigmatización para los que sufren ciertos problemas, como los mentales, lo que expreso en este espacio y lo que otros expresan en sitios parecidos va en esa dirección, en mostrar que no somos seres de otro mundo, somos de pronto anormales (diferentes, especiales u otros eufemismos) y somos pocos, sufrimos con problemas de la mente que pueden ser manejados hasta cierto punto gracias a los avances científicos actuales o aún a pesar de estos.



En mi caso escribo sobre mi problema mental, algo que quizás solo me debiera interesar a mi, soy en términos coloquiales un loco que escribe, que para hacerlo tiene que basarse en lo que siente, que se ayuda con lo que sienten y expresan otros, porque muchas veces se me dificulta decirlo con mis palabras, esta es la situación que tengo en este momento, aunque como lo dije anteriormente y en otras ocasiones: No pretendo volverme famoso, o rico con este blog, sin embargo, me encanta que alguien lo lea, me alegra cuando las estadísticas me dicen que varias personas lo han leído últimamente y mucho más cuando se comentan las entradas.






Si, Soy de pronto un loco mas

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Sin embargo, considero que en mi caso particular estar loco es un estado temporal o para mejor decir entro en un estado de locura de cuando en vez y normalmente paso desapercibido ante casi todas las personas, se puede decir que la mayor parte del tiempo soy una persona cuerda o mejor dicho actúo de forma normal, mis estados de locura son realmente muy pocos, solo en una oportunidad tuve unos sentimientos profundos de infinita sabiduría, de total inspiración, iluminación, dios me hablaba en el oído y yo lo ignoraba, pero el tiempo que duró mi delirio fue muy corto comparado con todo lo que he vivido, estadísticamente puede decirse que no pasó.



Cuando entro en esto que llamaré estado de locura temporal (Manía, según psiquiatras), llego a un estado de clarividencia, donde descubro cosas que han estado al alcance de mi conocimiento, pero que no había captado antes por no analizarlas bien, sin embargo, son tantas y de tantos aspectos al mismo tiempo, que termino abrumado. Es como cuando uno está en un sueño que vislumbra y descubre todo, pero estando despierto; de ahí que Poe lo describa dentro de su forma poética al decir: "Aquellos que sueñan de día conocen muchas cosas que escapan a los que sueñan sólo de noche", médicamente en la actualidad esto que he estado diciendo es un síntoma del trastorno bipolar, como también lo puede ser de otros pñ´´´´´´´´ problemas mentales y lo llaman estado psicótico, pero a diferencia de un sueño donde uno interactúa con seres que uno mismo ha creado, cuando se esta despierto se interacciona con seres reales y choca muchas veces con ellos, porque mucho de lo que uno hace esta en contra de las normas y digo normas refiriéndome a lo que la mayoría hace.



Cuando uno pasa mucho tiempo en este estado donde se siente una infinita felicidad y no se regresa a la triste realidad; se necesita de un impulso de algo, es cuando las personas buscan ayuda, o cuando la sociedad a su alrededor decide parar esta situación, antes se encontraba con el alcohol u otras sustancias que se tenían al alcance sin ser ilegales o ahora se buscan sustancias mas potentes las drogas de las cuales hay algunas legales y otras ilegales, mediante estas se intoxica el cuerpo y la mente bloqueando este estado anormal, a veces sin consecuencias apreciables, pero muchas veces causando daños a corto o largo plazo, ademas muchas de estas drogas son para el resto de la vida por su forma de actuar al volverse la persona dependiente de ellas.



Nota: La primera parte en negrilla, no es de mi autoría pero como dice una canción por ahí: Esa canción es mía por un derecho casual, ya que define lo que siento en algún momento y se puede decir que su letra soy yo, además de acuerdo con mi poco conocimiento legal no puedo ser demandado por quien la escribió, aunque se revuelque en la tumba si uso sus palabras sin su autorización.

Esta forma de escribir solo la puede hacer una persona como lo fue Edgar Allan Poe y hace parte de su cuento Eleonora, este cuento lo pueden ver en mi versión plologada e ilustrada en http://unbipolarmas.blogspot.com.co/2015/10/cuento-eleonora-por-poe.html



jueves, 29 de noviembre de 2018

Los últimos post de nosoyyosoyyo

En este post que he venido actualizando y tengo de primero se publica una copia y pegue de las últimas entradas del blog nosoyyosoyyo, es de una chica que se inscribe dentro de la bipolaridad, que esta sufriendo por situaciones complicadas de la vida, las cuales le provocan desbalances emocionales, narrándolos de una forma desgarradora, expresados de una forma literaria muy poética pero en prosa, esta chica escribe como pocos pueden hacerlo, yo he sentido de forma parecida lo que ella  dice, por esto, quisiera que otros tambien las leyeran.

Quisiera que las personas que entran a este blog porque lo han leido antes y buscan algo nuevo aqui, conozcan lo que se siente cuando se esta en situaciones difíciles, que lo hacen a uno cuestionar mucho y hasta pensar que no se justifica estar aquí en estos momentos, que mejor fuera dejar de vivir, sin embargo, son cosas que se piensan, que se expresan y cuando esto se hace se presenta un desahogo que evita llegar a extremos de causarse daño.  Este tipo de blogs me los vengo encontrando de forma periódica y casi siempre cuando la persona que los escribe sale de la crisis estos blogs desaparecen. Me acuerdo en estos momento de Anfitrite, de Blue (blog carne de psiquiatra), los cuales en su momento publiqué parte de sus entradas y los comenté también."

Este es el último post de nosoyyosoyyo

"Autorizame a jugar un recreo que imagine para vos. Dejame mostrarte el tablero, el campo de batalla descrito por mis palabras utópicas y quijotescas, esas que descreen de la pavura que recorre mi espalda y eriza mi piel. Dejame darte mi mejor versión, mi mejor sonrisa, mi mirada más brillosa. Permitime hacerte creer que no existen las heridas en este cuerpo lascerado hasta en su partes más escondidas, más protegidas de la urbe que roza y marca. Quiero creer que nada fue verdad, que soy lo que elijo ser y que ya no tengo que correr, que escapar de las turbulencias que sacuden y quiebran mi piel de porcelana que, como muñeca de vitrina caída, ya no tiene donde más repararse en sus añicos que no coinciden.

Dejame ser pura, fresca y adictiva. Por favor, quisiera teatralizar quien sueño ser, al menos juguemos a intentarlo.

Alejá tus ojos de mi sangre turbia y purulenta, es mi néctar maldito que todo lo vuelve viscoso y denso. Y nunca observes mi alma, esa que se esconde en mis pupilas aguadas de tanto llorar por la niña que maté mientras se mecía en mis brazos.

Juguemos a que soy nueva, a que nazco frente a tu persona y que no existe reencarnación ni vida pasada que se esconda en esta realidad alterna.

Juguemos a que la maldición nunca fue profecía, que la hechicera no marcó a esta niña por celos a su belleza y a su sonrisa constante, juguemos a que no cargo con tal maleficio.

Dejame contar mi propia historia, creer que soy dueña y tengo la potestad de ser la patrona de mis emociones, que son mías, que no me invaden y aprisionan en una mala pasada que me deja esclava de esta sentencia a muerte, de ese ahorcamiento en la plaza pública.

Permitime contarte lo que todavía queda de mí, lo que todavía late ingenuo y vulnerable en mi pecho que ya no necesita escudo, que ya está endurecido por las batallas.

Es tan lindo verte curiosearme por primera vez, porque son esas primeras miradas las que logran descubrirme auténtica y cándida.

Juguemos a este juego que inventé para vos y para mí. No hay alfiles, no hay torres ni caballos para un jaque mate inminente. Dejame jugar a que soy, mientras vos apostás a sorprenderme insolentemente hasta que el carruaje se convierta en calabaza y los brillos en arapos, y sólo reste mirar a la cenicienta con los pies descalzos pero esta vez, sin zapatos de cristal que la salven de su destino.

Al final de cuentas… somos aquello que protegemos más recelosamente del destrozo.


Este es el penúltimo post de nosoyyosoyyo


Vuelven las etapas depresivas. Vuelve la ceniza mortuoria a tapar los poros que no logran oxigenar la piel y mata. La angustia es tan inmensa que aprieta fuerte la garganta y nos obliga a pedir muerte, liberación, bandera blanca.

Son cuchillos, decenas de ellos enterrados en el pecho, en el alma, en el corazón. La cabeza da vueltas y vueltas y vueltas y se marea como alcohólico a punto del desmayo.  La desesperación es poder, es mandataria, es decisiva en estas horas en donde vivir cuesta la vida.  Regálame paz. Regálame sonrisas. Regálame amor. Sálvame.  Sálvame de esta que me está llevando como río bravo que te golpea contra las piedras que no atajan.



¿Acaso no ven que me quedo por ellos? ¿Que como paciente terminal me aferro a una vida de dolores solo para que  estén tranquilos?

Cuanto deseo unas manos amigas que entiendan y me acompañen en la partida con un abrazo, con un beso en la frente, con un gesto de aceptación, de saber que estoy haciendo las cosas bien.
Nadie ve el barro que tragamos para seguir, porque afuera hay luz, hay brillo, y lo de adentro, mientras no se vea, no coexiste con ese exterior, no para ellos.
Necesito calma por favor. Y mucho amor. Regálame una sola risa que me salve este segundo. Hazme volver aunque tengas que golpearme el pecho para que el aire vuelva a ingresar. Pégame duro, pégame fuerte, que necesito sentir algo más que este suplicio homicida.


post de nosoyyosoyyo del xx de noviembre de 2018

Siempre a este paso de la muerte, a esta corta distancia donde bailo al filo de la caída, al borde de la liberación del alma en pena. Siempre la posibilidad oscura como salvación prometida, como respiro, bocanada de aire en este mundo de oxígeno enmohecido.
Es el ángel y el diablo en nuestros hombros, prometiendo imposibles, intentando convencernos, pero es el ángel el que me llama al olvido, el que me seduce al salto, el que promete liberarme de las penurias de una tierra que degolla los sentimientos más puros y vulnerables que cargo a cuestas.
Siempre a un paso de la muerte, ¿acaso los que me quieren también saben de esta posibilidad que me aguarda a la vuelta de la esquina, junto a la calle de al lado?. Siempre que pienso en ellos pienso en cuán consientes son de que quizás mañana ya no los acompañe en su andar, en su día a día, en sus planes a futuro. ¿Entonces se detendrían a observarme, a darme el último abrazo, el último te quiero para que lleven consigo sin culpas ni promesas en pausa?.
Y en el final, cuando mi espíritu vuele al fin lejos de tanto dolor e injusticias, sabrán festejarme o llorarán por no seguir con ellos, aunque eso me condene a una prisión de martirios que jamás sintieron, que jamás van a sentir.
Siempre esta corta distancia entre el soy y el fui. Entre el vivo y el una vez viví. Y es que hace tanto tiempo ya que la muerte dejó de asustarme, desde que la abracé como amiga y compañera, como leal soldado que se para frente a su capitán para recibir las balas en esta guerra que me lleva a mal tratar.
Siempre a un paso de la muerte, ¿él también sabrá que no me perdió el día que se fue? O acaso cuando le llegue a sus oídos la noticia de mi deceso recién ahí se dará cuenta de que me tenía real, tangible, a un paso de un beso, de un felices hasta que la muerte nos separe. ¿Lo encontrará solo? ¿Lo encontrará con descendencia? ¿Acaso sabrá perdonarse las veces que no me vivió?

Siempre este maldito paso, sin temor, sin la angustia de partir, este maldito paso y todos los fantasmas en el medio, esta culpa de irme y ser feliz,  libre de una vez. Este suicidio en vida, y esa vida en el suicidio."

Este post ha sido copiado y pegado desde el blog original de nosoyyosoyyo ver mas en http:77nosoyyosoyyo o en https://nosoyyosoyyo.wordpress.com/


Algo de literatura

Algo de literatura


Además de hablar de locura, tambien voy a hablar de literatura, se que vende mas la locura que la literatura, por esto voy a aprovechar este espacio que ha logrado cierta difusión hablando de la locura, para promocionar literatura, voy a empezar por una cosa que no se como catalogarla, no es mía pero me gustó y es la siguiente:

COSAS QUE SALEN DE MI CABEZA

 

Y derepente se abre mi cabeza, tal como si fuera una caja de sorpresas (que es lo que en verdad es) y comienzan a salir cosas. La gente me mira espantada, pero para mi ya es normal, algo así como el hipo.
No sería tan malo si después no tuviera que absorver todo lo expulsado, y cuando hay niños cerca puede llegar a ser peligrosos, ya que las cosas son llamativas y los infantes las toman, pero luego les son arrebatadas y quedan como madres despechadas y luego llanto!
Hay otro peligro incluido, y es que, una vida en 55 cm de perímetro. Muchos objetos salen a la velocidad de los trenes alemanes, 200 km/hra y más, por lo que no sería raro que luego de una explosión a muchos aledaños se les hubiese incrustado algo en el ojo. Pero creo que, en los dieciséis años que llevo de vida, nunca he visto eso. Pero si he tenido que ver cómo alguien se tragaba uno de mis más preciados recuerdos... lo malo es que estaba lejos de ser cómo me enseñaban a comer de pequeña, si no que fue cuando mi abuelo me enseñaba a andar en bicicleta. Si esa mujer no hubiese sido robusta... el vehículo la habría matado.
Jajaja! Recuerdo también cuando hace mucho tiempo atrás, cercana a los ocho años, en un centro comercial, mi cabeza comenzó a abrirse y a arrojar por ahí cientos de monedas, ya que, semanas antes, mi tía me había obsequiado una caja con efectivo (nada muy espectacular, muchas monedas pequeñas, pero que disparadas a gran velocidad eran verdaderos proyectiles), y como saben los niños no recuerdan cosas, pero sí hechos importantes. Eso para mi fue muy importante, ya que me sentía millonaria, por lo que cientos de pequeñas monedas volaron por los aires, incrustándose en la cabeza de los turistas y compradores. Los guardias me echaron de ahí, debido a que, muchas de esas monedas habían caído en los bolsos de las señoras que ahí adquirían cosas innecesarias. Así que cuando mi cabeza comenzó a rearmarse y a recuperar las piezas metálicas, muchas de las carteras se guardaron en mi mente. Y de ahí nunca más las pude sacar.
Recuerdo, también, que ese día muchos turistas me sacaron fotos. Y había un par de chinos que me confundieron con un personaje de una serie y se sacaron una instantánea, cómo le decían ellos, conmigo (antes de que el guardia me sacara por las querellas múltiples de las señoras).
Otro día estaba en un parque, en donde volaron por los aires muchas cosas, dentro de las que destacaban un barco a escala que mi padre casi armó una vez, el libro de cuentos para niños que mi madre solía leerme y mi primer perrito, un pequeño perro salchicha.
El tema es que un niño que pasaba por ahí, comenzó a jugar con el perro, y cuando se encariñó con él, mi mente lo reabsorvió, y el pequeño comenzó a llorar. Su madre me miró con cara de rencor absoluto, y se lo llevó de la mano.

Escrita por valeeromaan el 3 de agosto de 2011


lunes, 29 de octubre de 2018

Espero que mi blog sea enlazado en PaperBlog

Me inscribí en la plataforma PaperBlog, con el fin de buscar ser mas visto en la red, por lo que atendiendo lo que PaperBlog da como instrucciones, por lo que valido la inscripción de este blog al servicio Paperblog bajo el seudónimo unbipolarmas.


Paperblog
Paperblog

Aclaro eso si a pesar que leí las condiciones y las aprobé como hacemos todos para poder tener acceso a cualquier herramienta de Internet, no puedo decir que cumplo con todos lo que allí se dice, porque en uno de los apartes que veo es bastante ilógico, el cual dice que me comprometo a no infringir las leyes de Francia las cuales no conozco en detalle, como de ningún otro país con lo que haga en mi blog, dado que lo que sea legal en una parte puede ser ilegal en otra, bueno si aún con esta aclaración puedo tener acceso a esta herramienta pues bienvenido sea.

Actualización de 16 de noviembre de 2018

La semana pasada 10 de noviembre de 2018 entré a ver como se muestran mis posts en este portal y veo que muchos de los enlaces que hacen o republicaciones que hacen dan lugar a que los títulos de los post no se correspondan con los contenidos de las entradas.  No sé que tan conveniente sea estar en este portal, voy a seguir mirando al respecto.


martes, 18 de septiembre de 2018

Ilusiones

....si de algo sabemos los que de vez en cuando acusamos intensas emociones es de ilusiones, pues en determinados momentos las sentimos de manera exagerada, caricaturista. Es entonces cuando toman su significado literal y se experimentan en un plano de la realidad bien distinto al cotidiano. Nos catapultan en pos de acciones irrealizables o no, nunca exentas de riesgo y vamos tras planes quiméricos como quien hubiera obtenido la verdad absoluta o la salud perfecta. Un estupendo espejismo.


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Ilusiones


Embarcados en tal situación irónica terminamos dando con su reverso: la desilusión más atroz. O una elefantíaca indigestión de lo que previamente se ha vivido.
Es el gradiente de la ilusión aumentada, esperpéntica e inevitable, la que termina por hacernos daño. El péndulo en pos de la manía y su antagonista la depresión. No obstante y para nuestro consuelo sabemos y conocemos el abanico completo, el recorrido y vivencia de ambos extremos y de lo que los une. De esta experiencia se puede obtener, como de cualquier otra experiencia vital, sabiduría.
Sabiduría para despojarnos de lo innecesario y reencantar nuevamente y desde otra perspectiva una vida que por un tiempo se sumió en una ilusión sin ningún fundamento real y en una depresión para nada ilusoria, sino casi casi masticable.
Cuando uno transita ambos extremos y los supera, es como regresar al hogar. Quizás esté hecho un cisco, quizás las compañías vecinas han desaparecido, quizás lo halles desamparado, quizás..... En cualquier caso algo tendrá que ser reconstruido nuevamente. Y lo harás. Lo harás porque has atisbado el reflejo del nítido rayo de luz cegadora y la oscuridad más cegadora también.
Toca reencantar tu mundo, reilusionarte desde lo cotidiano, no conformarte sólo con haber sobrevivido, sino entregarte a la vida desde la sencillez de lo real y plausible. Dar y estar agradecido por el don de la mesura y cordura. Ya sabes, ya conoces, ya has hecho el duro camino de regreso y no te has extraviado sin remisión. Y si consigues y logras acomodar la experiencia y sus consecuencias, volverás a estar en paz contigo mismo e ilusionado. Porque a fin de cuentas la mejor ilusión no es otra que sentirse bien y a gusto, sin importar lo que pienses, digas, sientas o hagas.
No sé de nadie que me garantice que no se producirán nuevas catástrofes. Y qué!. Ya las he padecido, ya sé que todas terminan pasando como pasan las nubes por el cielo y que un día todo será cálido y amable. Hasta entonces disfrutaré y velaré por mi jardín particular. Mi entorno afectivo, mis aficiones, mis esperanzas, mis ilusiones, mis amores, mis todo lo que se te ocurra y supongan el perfecto cimiento para reconstruirte cuando sea necesario. Mientras procuraré vivir dando gracias por el día a día, por lo que tengo y obtengo, sin olvidarme jamás que son muchos los que padecen catástrofes de distinta índole y que a fin de cuentas nos necesitamos mutuamente.
Uno se puede considerar curado cuando tales desatinos no han aparecido en años y años, lo cual merece elogiarse. Puede haber hallado o abandonado en el trayecto aquello que le hacía enfermar. Se puede?. Por supuesto. Aunque sigo pensando que aún así este padecimiento jamás se olvida. Cómo olvidar tal experiencia?
Toca ilusionarse y hacerlo sólo por estar vivo es el primer paso para los que en estos momentos puedan estar en el territorio de la oscuridad.