Loco o bipolar

Diario de una persona que a los 16 de pronto enloqueció, luego a los 40 cree descubrir que es bipolar y en este momento con casi medio siglo en este mundo, no tiene claro que es lo que tiene.

jueves, 18 de abril de 2013

Los locos perdidos o en la calle

Hace unos días en una charla que tuve con mi madre y una prima hermana de ella, se tocó el tema espinoso de los trastornos mentales en la familia, se comentó el caso de una tía abuela mía por parte de mi madre, que era su tía directa como también lo era de la prima de mi madre, se tiene entonces que las dos sufrieron en carne propia dicha historia pues las madres de ellas eran hermanas de la afectada por un trastorno mental.

La historia de mi familiar fue bastante triste, según lo que se me ha comentado que realmente es poco, dado que es un tema tabú, fue que desde muy joven presentó unos cuadros que podrían estar entre crisis por trastorno bipolar o por esquizofrenia, que posteriormente se agravaron, fue tratada en hospitales psiquiátricos de la época hace unos 50 a 60 años que pueden llamarse mas bien manicomios, donde fue una de las tantas personas que fueron conejillos de indias donde se probaron entre otras cosas como ella misma relataba los electrochoques en carne viva, los cuales mi familia dice fueron la causa del cáncer que después le apareció en la cara, despues de estos nefastos tratamientos era devuelta a su hogar, el cual no fue el mejor sitio, su padre era un viudo que a pesar que no se había vuelto a casar si tenía otro hogar y cuando entraba en remisión volvía donde su padre o tenía que ir donde sus hermanas una era mi abuela y la otra mi otra tía abuela las cuales ya tenían su hogar desde edades muy tempranas y estaban llenas de hijos, ella por su problema mental fue rechazada por su familia y por su entorno por lo que no pudo hacer hogar, por lo que cuando volvía a tener crisis era devuelta al manicomio y regresaba cada vez en peor estado.



De haber vivido en una época mas reciente es posible que hubiese sido remitida a su hogar estabilizada, en mejor condición mental y medicada, ademas de haber sido acogida de nuevo en su familia, pues algo se ha avanzado en nuestra sociedad en cuanto a superar los estigmas hacia los enfermos mentales, a lo mejor habria tenido una familia propia, por lo que posiblemente no hubiese recaído cada vez en peor forma, además la enfermedad no hubiese avanzado tanto hasta el punto de perderse para este mundo.

Pero la solución que se le dio en su época a su problema fue dejarla el resto de su vida en un manicomio alejada de la familia y de la sociedad, una condena que duró  mas de 40 años, superior a lo que ha pagado en mi  país el peor de los asesinos, hasta que murió por el cáncer que le devoro primero la cara y luego por fin la dejo descansar.

Esta historia es una de las que para mi, prueba que dios no existe y que si el de pronto existiera es algo tan abominable que castiga a una persona buena de forma tan cruel y premia a otras que han sido demasiado malas a la sociedad, lo cual no considero justo y por lo tanto no merece la pena que se le rinda pleitecía.

Mi tía abuela fue una enferma mental que terminó relegada por su familia y la sociedad, la cual en su momento no pudo o no quiso hacer mas por ella, de igual forma esta situación se repitió y aun se repite millones de veces.

En estos días la situación ha cambiado un poco pero muchas veces no para bien, para  muchos afectados por trastornos mentales que entran en crisis, en vez de ser llevados a un manicomio como se hacía antes o a una institución mental moderna como se hace ahora, son abandonados por su familia y por la sociedad, se les tira a la calle y se les considera desechables, los cuales mas temprano que tarde, se suicidan, mueren perdidos en la droga o se les aplica la pena de muerte sin juicio previo, solo por el delito de ser considerados locos y mueren ejecutados por las bandas de limpieza social.


Me considero afortunado de no haber sufrido una de estas situaciones, gracias a los avances médicos,  a una familia que me ha ayudado, a un entorno social en el que pude regresar a una vida normal aun después de haber estado internado en una institución para enfermos mentales y a que he tenido mas suerte que otros.


viernes, 5 de abril de 2013

Manicomios

Según palabras de Rafael Narbona, en su blog Into the Wild Union hablando de los manicomios de los años 60 dice:  "En esa época, aún existían los antiguos manicomios, espacios claustrofóbicos y represivos que sólo empeoraban el estado del enfermo. El manicomio no desempeñaba un papel terapéutico, sino una función excluyente. La segregación sólo acentuaba la actividad delirante y la tendencia al ensimismamiento. La reforma de la psiquiatría acabó con los manicomios, ofreciendo como alternativa la hospitalización temporal. Si el objetivo es restablecer la salud mental, la estancia del enfermo en una unidad psiquiátrica no debe prolongarse más allá del tiempo necesario para mitigar los síntomas agudos. Es cierto que se ha abusado de ese planteamiento, responsabilizando a las familias del cuidado del enfermo, sin proporcionarle los medios necesarios para enfrentarse a un conflicto que produce una enorme tensión emocional. La locura es un problema individual, pero su superación implica una respuesta social."




En mi caso puedo decir que estuve mas bien en una institución mental moderna, que en lo que se puede decir como un manicomio, por causa de mi trastorno mental, donde después de una hospitalización temporal, pasé de un estado de psicosis fuerte como parte de un cuadro de manía intensa a un estado de eutimia.

Se puede decir que después de mi internado en este sitio logre volver a un estado de equilibrio mental, para después seguir con mi vida casi normal, pero las huellas de mi paso por esta institución no las he podido borrar y no fue solo el hecho de la institución como tal que a mi concepto puedo considerar que realizo bien su trabajo, si no el creer que había estado loco, ese era mi pensamiento después de mi remisión, en este momento tengo un poco mas claro que no había estado loco, sino que había sufrido de una crisis de mi problema mental, que para la época se denominaba psicosis maníaco depresiva, al cual ahora se le tiene un nombre mas complicado, de pronto un poco mas complejo, pero que suena un poco mejor: Trastorno bipolar y es mas se le tiene una subdivisión que en mi caso se denomina de tipo I.

El trastorno bipolar es un eufemismo que pretende encubrir el estigma asociado a la psicosis maníaco depresiva, o el estigma que para muchos implica ser denominado simplemente loco, o alguien que se enloquece por ratos porque esa es la definición popular a mi problema, de igual forma se le denomina a los que sufren esquizofrenia.  Para un parroquiano es igual un esquizofrénico, un bipolar o una persona que sufra de un problema mental entre los miles que definen los manuales de psiquiatría moderna: Es simplemente un loco.

Y como tal los locos son llevados a los manicomios, a pesar que se les de nombres raros a las instituciones mentales para el común son simplemente manicomios.

Para mi ha sido importante conocer en mas detalle mi problema y entender como se desarrolla, sus manifestaciones, como evitar llegar a estados graves, pero para las personas comunes y corrientes no es un tema de interés, ¿Por que debe interesar el tema de las personas locas o desadaptadas a las personas que se consideran normales? pienso que no mucho y menos si no lo sufren o personas muy cercanas lo sufren.  Para muchas personas el loco es así porque quiere y no hace nada por salir de su estado, el loco es así porque le toco por una cuestión de destino o por castigo de dios, para los mas sensibles pero que no tienen conocimiento del tema, el loco es un bicho raro que se mira con pesar pero aun pensando asi lo discrimina, sin embargo, para los que sufrimos de trastornos mentales estas apreciaciones no nos ayudan; a pesar de que no se puede pretender que todas las personas sepan diferenciar claramente que enfermedad mental padece cada uno de los afectados por ellas, se debe llegar a un punto donde se mire que las enfermedades de la mente son similares a las del cuerpo que aunque no todas las personas sepan con exactitud como es cada enfermedad no se discrimina a quienes la sufren. por ejemplo no se discrimina a una persona que sufra de los riñones o de los pulmones pero si al que sufre de esquizofrenia.

A pesar que la sociedad ha avanzado respecto a la discriminación del diferente al promedio,  todavía persiste la estigmatización para los que sufren ciertos problemas como los mentales, se ha avanzado pero falta más, lo que expreso en este espacio y lo que otros expresan va en esa dirección, en mostrar que no somos seres de otro mundo, somos personas como cualquiera que tenemos diferencia en ciertos aspectos y que sufrimos de enfermedades de la mente que pueden ser manejadas hasta cierto punto gracias a los avances científicos  que nos permiten ser parte de la sociedad sin mayores inconvenientes y podemos aportar a ella.