Loco o bipolar

Diario de una persona que a los 16 de pronto enloqueció, luego a los 40 cree descubrir que es bipolar y en este momento con casi medio siglo en este mundo, no tiene claro que es lo que tiene.

miércoles, 18 de febrero de 2015

En este momento estoy dudando sobre si sufro o no trastorno bipolar.

De nuevo vuelvo a sentir desbalances, en los últimos días no he podido dormir bien, adicionalmente he sentido de nuevo una depresión en aumento desde hace unos dos o tres días. Como reacción a lo anterior deberé tomar de nuevo las gotas para dormir las cuales en las dos ocasiones anteriores me controlaron la situación.
Anoche dormí muy poco, me acosté a eso de las 11 de la noche y estoy despierto desde las 3 de la mañana, en este momento me siento bastante indispuesto, por el embotamiento que le de a uno no haber dormido lo suficiente para descansar.
Esta es ya como la tercera o cuarta vez que tengo desbalances, desde que deje de tomar el ácido valpróico, que me fue recetado por el psiquiatra como regulador del ánimo.
Comparando las épocas cuando tomaba el ácido valpróico y ahora que no lo estoy tomando creo sentir casi lo mismo, vuelvo a tener intentos de desbalances, que paro como de igual forma hacía con las gotas para dormir y después cuando cede el insomnio y dejo de tomarlas, puedo tener un buen número de días con sentimientos que se pueden decir normales; cuando tomaba el ácido valpróico de pronto me sentía mas aplacado, con un estado de animo que se denomina para mi y para muchos de como plano o neutro, como algo vacío de sentimentalismos, ahora de pronto vuelvo a sentir algo mas de depresión que generalmente es leve y de pronto de algo mas de hipomanía, pero se que estoy mas expresivo en cuanto a lo que siento en la vida diaria.
Desde hace ya como un año tuve un cambio en la forma como aprecio mi problema mental, sobre todo desde que vengo leyendo sobre como se ha formado una nueva idea que se podría decir equivocada, de lo que es el trastorno bipolar, o que lo que yo tengo de acuerdo con las nuevas definiciones de lo que es el trastorno bipolar no es este, si no otro problema, analizando lo que he sentido y comparándolo con las definiciones de los problemas mentales, lo que he sufrido encaja bien en la definición antigua que se denominaba psicosis maníaco depresiva, pero no con la definición actual del trastorno bipolar: En mi caso se que se tienen muy claros los sentimientos de manía y depresión cuando hay una crisis, porque estos son muy fuertes y duraderos, para el resto del tiempo después de las crisis se pueden presentar episodios de cambios de ánimo de forma mas leve, además que habiendo convivido ya por mas de 30 años con mi problema mental, o como también llamo yo de tener sentimientos encontrados, se que tengo algo en mi cabeza o que puede ser parte de mi temperamento que me lleva a sufrir cambios bruscos de ánimo, a sufrir de insomnio y que si no hago nada para controlar la situación voy navegando hacia sentimientos cada vez mas marcados que me hacen actuar de forma diferente a como actuan la mayoría de las personas y por lo cual tengo problemas.
Bien sea que si tenga o no un desbalance químico en mi cerebro, se con seguridad que a veces me siento demasiado mal o demasiado bien sin haber una justificación para ello, que cuando estoy muy desbalanceado y tomo ciertas sustancias puedo cambiar lo que siento y de pronto sentir alivio.
Como he dicho en anteriores posts el hecho que ya demasiadas personas sean diagnosticadas como bipolares no es algo positivo; ya que lo mas seguro es que muchas de ellas no sufran realmente de un problema mental o de personalidad o del alma o de lo que sea y que sin tener de pronto nada malo estén tomando unos medicamentos que realmente no lo hacen sentir a uno bien, aunque pueden ser un mal menor cuando se tienen fuertes alteraciones de las emociones. De pronto por eso, los avances sobre medicamentos o sobre tratamientos para los que es posible que  si estemos enfermos de la cabeza, no se están viendo realmente a diferencia como pasa en otras ramas de la medicina.

martes, 10 de febrero de 2015

Planteamientos que apoyan mi decisión de tomar un minimo de medicamentos y no todos los días.

He encontrado en internet varios artículos escritos por la Dra Joanna Moncrieff entre otros un artículo que escribió recientemente: What you need to know before starting a drug for a mental health problem, el cual puede leerse en español como: Lo que usted necesita saber antes de comenzar a tomar un medicamento para un problema de salud mental, donde plantea lo que se debería explicarle a un paciente, que tendrá que tomar un medicamento para un problema mental, lo cual en realidad nunca pasa. También he estado leyendo otros artículos donde expresa su punto de vista de como funcionan los medicamentos que ella denomina psicofármacos, donde se critica fuertemente el manejo dado a la problemática de las enfermedades mentales y como se esta llegando a crear enfermedades mentales.

La Dra Moncrieff ataca el modelo de acción de los psicofármacos centrado en la enfermedad, que domina actualmente la práctica psiquiátrica, el cual da por sentado que tomar un fármaco es algo bueno, porque restaura el equilibrio psíquico; donde no se tienen en cuenta de forma adecuada los efectos adversos. A pesar de su crítica a la forma como se viene manejando la psiquiatría, no dice que nunca deban tomarse psicofármacos, pero sí que hay que consumirlos con precaución, en casos realmente necesarios, ella afirma que:“Debemos estar seguros cuando los prescribimos y administramos, que los efectos beneficiosos siempre estarán por encima de los efectos perjudiciales.”

Dice la Dra Moncrieff respecto al efecto que producen los medicamentos denominados antipsicóticos:

“Ralentizan el pensamiento de las personas. Un pensamiento dominado por ideas psicóticas, puede ser “controlado” en cierta forma por los antipsicóticos. En estos casos de psicosis aguda, sí podrían ser útiles los antipsicóticos, pero siempre combinados con otros tratamientos.
El problema son los efectos adversos cuando se utilizan los antipsicóticos a largo plazo, como el daño cerebral o disquinesia tardía, caracterizada por movimientos anormales  o tics en la cara y deterioro intelectual. También producen una reducción en el volumen cerebral.”

Tomando lo que dice la Dra Moncrieff y aplicándolo a mi experiencia personal tengo para decir que el problema que sufrí cuando entre en una crisis mental, el cual consistía en tener una alteración de mi pensamiento con ideas aceleradas, delirantes y fuera de lógica pude sentir que fue aplacado de pronto para bien mío, mediante fuertes antipsicóticos como el haloperidol (Haldol), sintiendo como se afirma en el primer párrafo, unos efectos de aplacamiento mental, como también físico, una vez que pude actuar de forma mas corriente, entre en remisión y seguí con tratamiento ambulatorio con tioridazina (Melleril) y haloperidol (Haldol), pude sentir entonces lo que afirma en el segundo párrafo ya que estos medicamentos antipsicóticos no me dejaban ser persona, me producían un bloqueo mental, además me provocaban unos movimientos involuntarios anormales, que para controlarlos me daban otros medicamentos como la biperidona, siendo necesario tomar una variedad de pastillas que me confundian aun mas, además ya libre del estado psicótico, los efectos que estos psicofármacos tenían en mi no eran para nada agradables, por lo tanto en contra de lo que dijeran los médicos tratantes de ese momento los deje y pude sentirme mejor sin tomar nada, que cuando tomaba esos cócteles, eso si pasando por una etapa de sensaciones producidas por los efectos de síndrome de abstinencia que fueron un total martirio que afortunadamente deje de sentir y pude superar, como también creo que sentí haber sufrido un daño cerebral debido a su uso, pues después de mi crisis mental vi muy disminuidas mis capacidades académicas, pasando de ser un estudiante con capacidades sobresalientes a ser uno de capacidades promedio tirando hacia abajo, aunque siempre había pensado que este deterioro cognitivo se debía a un daño causado en por la crisis mental.

Para mi caso y no se para otros se aplica muy bien lo que plantea la Dra Moncrieff respecto al uso que pueden tener los medicamentos que se denominan comúnmente como antipsicóticos, que ella mas bien clasifica como tranquilizantes fuertes y como ya fuera de las crisis estos no son útiles y mas bien son perjudiciales, ya que según ella no existen pruebas concretas de que ayudan a prevenir nuevos brotes de los problemas mentales.

En estos últimos días he tomado la decisión de solo tomar medicamentos cuando presente desbalances fuertes y en mi caso he logrado descubrir que mis crisis vienen precedidas por un estado de insomnio, que si logro controlarlo no llego a una crisis o esta no será tan fuerte, en el ultimo año solo he tomado un psicofármaco la levomepromazina (según se dice en Ecured: "antipsicótico con efectos extrapiramidales notorios pero moderados, con efecto sedante más potente que otros neurolépticos".) que de acuerdo con la clasificación de la Dra Moncrieff es un tranquilizante que induce sueño y para mi forma de pensar son simplemente mis gotas para dormir, las cuales voy dosificando según lo fuerte que sea el insomnio, según mi criterio, he llegado a definir una dosificación que he logrado concluir mediante ensayo y error, que para mi fortuna puedo adquirirlas legalmente y sin formulación, aunque cuando acudo al psiquiatra él me las receta, pues en mi país son de venta libre y que solo tomo cuando tengo problemas de sueño, cuando los supero no las uso y no las requiero pues logro dormir muy bien sin ellas, pues según parece no producen dependencia, como si lo hacen según he podido encontrar por internet las benzodiacepinas.

Estoy mas de acuerdo con las apreciaciones de la Dra Moncrieff, que con las apreciaciones de otros como el Dr Breggin que proponen no tomar para nada psicofármacos, porque dicen que no sirven para nada, son dañinos para todos y en todos los casos, llegando a decir que las enfermedades mentales no son tales, sino caprichos de las personas o problemas del alma; que por lo tanto su tratamiento puede ser mejor si no se toma ningún medicamento o mas bien se maneja con solo charlas, oraciones, dando amor y comprensión; claro que este criterio desde el punto de vista estadístico puede ser mucho mas benéfico que el actual logrado por las multinacionales de los fármacos que están intoxicando sin necesidad ya cerca de la mitad de los estadounidenses y quieren que este modelo sea replicado para el resto del mundo.  Ya que si se siguiera el punto de vista de la antipsiquiatría el cual plantea que no debe consumirse psicofármacos, solo se perjudicaría a los que realmente tengan un problema mental real, que según las antiguas estadísticas serían alrededor del 1% de la población y se estaría beneficiando al 49% que estaría enferma no por problemas mentales reales sino por problemas mentales creados y que vienen consumiendo sin necesidad una gran cantidad de sustancias tóxicas (psicofármacos).