Loco o bipolar

Diario de una persona que a los 16 de pronto enloqueció, luego a los 40 cree descubrir que es bipolar y en este momento con casi medio siglo en este mundo, no tiene claro que es lo que tiene.

miércoles, 19 de junio de 2013

Una comparación muy interesante entre un loco y un artista

Según palabras del escritor Daniel Ferreira:

"Quisiera solo aventurar una diferencia entre el poeta (artista) y el loco. ¿Cómo hacerlo sin fatigar? Comparando algunos rasgos distintivos comunes entre ambas partes: la imaginación, la observación, la obsesión. Lo haré con proposiciones, sin tesis, sin ejemplos. El artista es visionario, pero el loco también. El artista es el que se aparta de una forma convencional de interpretar el mundo, pero el loco también. El artista es el que está obsesionado con sus invenciones, pero el loco también. ¿Entonces en dónde situar la diferencia entre imaginación y locura? ¿En términos fácticos? El artista es aquel que hace obras derivadas de esas percepciones que no controla a través de un lenguaje particular. El loco no. El loco es el que vive dentro de su imaginación y no puede convertirla en obra. Por la realización empieza la separación. De manera que el  loco es aquel que no controla su imaginación, sus pensamientos ni su voluntad. Cuando el loco suplanta al artista, el arte cesa."


sábado, 15 de junio de 2013

12 personajes literarios analizados por psiquiatras

En este enlace esta el pdf de un texto bastante interesante, lo estoy leyendo y me ha gustado hasta ahora.

12 personajes en busca de psiquiatra, narra como 10 especialistas diagnostican a 12 protagonistas de la literatura colombiana.

Es un libro muy interesante, ademas gratuito, hasta el momento he leído el capitulo 6 La vida en otra parte; Las euforias y las melancolías de Agustina Londoño, protagonista de la novela Delirio, de Laura Restrepo por Rodrigo Córdoba.

Este libro lo leí hace poco, soy dado desde mucho antes de saber exactamente como se denomina técnicamente al problema que sufro, leer libros sobre personajes o de escritores que sufren de problemas mentales, sobre todos los similares a la dolencia que tengo. Creo que, por eso me han gustado los libros de Poe, Hemingway, Virginia Wolf, Dostoyevsky y en este caso el libro Delirio escrito por Laura Restrepo, desde una vez que lo vi en una vitrina de una librería, me interesó por el título y por las referencias que tenía de la autora que es de mi gusto.

Delirio es para leerlo y sacar muchas conclusiones de él, trata la vida de una pareja en la cual uno de los integrantes sufre de una dolencia mental, la otra sobrelleva el problema sin saber muchas veces que hacer, perdido entre los problemas de pareja, de la relación con las familias de cada uno, sobre todo la relación con la familia de la afectada por el problema mental. Muestra el sufrimiento del paciente mental como de su pareja y su movimiento en el entorno que muchas veces no ayuda, no es una novela rosa pero tampoco es cruel, mas bien algo muy real.



Sobre los otros libros tratados, algunos los he leído y otros tengo referencias sobre sus personajes a traves de otros autores o crìticos literarios.

Lo recomiendo sinceramente. En próximos post voy a tratar al respecto.


Los doctores que participan en este libro son:

César Augusto Arango-Dávila
Rodrigo Córdoba
Silvia L. Gaviria Arbeláez
Pedro G. Guerrero G.
Francisco Lopera R.
Mario Alberto Peña García
David A. Pineda Salazar
Noemí Sastoque Parisier
Jorge Téllez Vargas
Camilo Umaña Valdivieso

Editor
Fernando Gómez Garzón

A continuación se presenta como abrebocas la introduccion del libro:

"Entre tantas respuestas que se han dado a por qué leemos novelas, hay una especialmente pertinente para esta ocasión: porque nos permiten habitar en la piel de los otros, experimentar vidas ajenas y adentrarnos en mentes distintas a la nuestra. Las novelas son, por tanto, una forma de conocer el mundo, aun cuando suelan levantarse sobre los pilares de la ficción.

Pero conocer no siempre significa comprender. A veces ni los mismos seres humanos, presuntos dueños de sus actos, entienden los juegos de su mente. Por eso exigimos explicaciones para todas esas euforias, nostalgias, ilusiones, culpas, cóleras y olvidos; reclamamos respuestas racionales para adaptarnos al mundo y prodigarnos una mejor calidad de vida.

Este libro tiene, en consecuencia, un propósito educativo.un selecto grupo de psiquiatras y neurólogos han sido invitados a responder cómo, a la luz de nuestro tiempo, habrían diagnosticado y tratado a diversos personajes de las letras colombianas ante el improbable escenario de que tocaran las puertas de sus consultorios. Como resultado, los lectores navegarán por las mentes de estos seres nacidos de la ficción –o de la realidad pero convertidos en ficción– y la comprenderán gracias a la interpretación que los especialistas aventuran a partir de los elementos disponibles en las narraciones.

Esta publicación no reemplaza la lectura de las creaciones literarias. Simplemente, toma unas pocas citas de referencia y las aborda de manera exclusiva desde la perspectiva de la salud mental. Ofrece un contexto básico, sí, pero abiertamente invita a volver a los anaqueles de la biblioteca, tomar las obras y leerlas –o releerlas– desde una dimensión pocas veces explorada.

Con 12 personajes en busca de psiquiatra también deseamos que los lectores adquieran las herramientas básicas para identificar los trastornos mentales, reconsideren sus juicios frente a quienes los padecen y conozcan los avances científicos para su tratamiento. Para cumplir con el propósito educativo que nos hemos trazado, todos los colombianos pueden descargar gratuitamente este libro, en formato digital, desde nuestra página web (www.pfizer.com.co).

La lectura de estas páginas permitirá a las personas ajenas al ámbito de la psiquiatría y la neurología derribar una buena cantidad de mitos: este libro ratifica las bondades de la medicación pero también confirma que no es un destino ineludible; revela los beneficios indirectos de los trastornos mentales pero pone de manifiesto el alto grado de incapacidad y sufrimiento que acarrean para el paciente y quienes lo rodean; muestra la complejidad de la ciencia pero enseña que no es ajena al entretenimiento, la poesía y el humor.

Todos los atributos de este proyecto no serían tales sin la apertura y generosidad de la nómina de psiquiatras y neurólogos de primer nivel que pusieron su saber al servicio de los lectores, y sin la orientación de un editor, Fernando Gómez Garzón, que en este libro amalgama lo mejor de una carrera profesional a caballo entre el periodismo científico y el cultural.

A ellos y a los lectores de este libro, ¡gracias! Con su conocimiento, su esfuerzo y su tiempo contribuyen a hacer de nuestro lema una realidad: trabajar juntos por un mundo más saludable.

Sylvia Varela"

Para un bipolar es difícil saber si se esta realmente feliz o triste


De nuevo presentando un sube y baja, esta vez corto.  Tuve un día normal después de una noche de insomnio, por lo cual a la siguiente tomé mis gotas para dormir y aquí estoy de nuevo, levantado casi a la brava temprano en la mañana, porque tengo un compromiso dentro de poco.

Me siento con depresión aunque no demasiado, ayer después de la noche del insomnio estuve algo ansioso e hipomaníaco; total se configuró un ciclado rápido, pienso que determinado algo por los medicamentos, espero que termine pronto y logre una estabilidad donde me sienta mejor.

Para mi que he convivido con el trastorno bipolar por muchos años y tal como se lo comenté a mi psiquiatra en una cita: Me es difícil saber si estoy realmente feliz o triste. He tenido episodios donde me siento contento por alguna situación y no se si esta es real o no, pues antes, casi siempre, cuando empezaba a sentirme feliz era que estaba en hipomanía o dirigiéndome hacia ella, igual pasaba cuando me sentía triste o deprimido, no podía identificar si esta situación era porque la situación lo ameritaba o porque tenía una fase depresiva de mi enfermedad.

Pienso que ahora analizo mi situación de forma mas clara, posiblemente porque estoy en tratamiento,  tengo un un sueño regulado casi siempre y cuando se me descontrola aunque sea por un día tomo medidas inmediatas, parando el proceso por lo cual no he vuelto a tener fuertes explosiones de ánimo.  He logrado esto porque la medicación actual he podido soportarla, pues me ha funcionado sin trastornarme significativamente otros aspectos de mi vida, como si paso con otros tratamientos anteriores, pienso que realmente he tenido un verdadero episodio feliz.

El trastorno bipolar parece ser un malfuncionamiento cerebral que nos hace sentir felices o tristes sin que halla una verdadera razón para estarlo, nos deforma los sentimientos, de forma similar como a los esquizofrénicos que les deforma la realidad. como explica un psiquiatra "es común sentir alegría frente a un éxito empresarial y tristeza cuando estamos en duelo, por ejemplo. Pero cuando el sistema límbico funciona mal, las emociones, y por tanto nuestro estado de ánimo, se desordenan sin que podamos evitarlo, produciendo topes de exaltación o de congoja que no son coherentes con lo que estamos viviendo en la realidad. Hay una distorsión entre nuestro estado de ánimo y lo que nos sucede. Desde el punto de vista biológico, los neurotransmisores juegan un papel crucial en este desorden. Existen hipótesis sólidas de que, por ejemplo, hay un aumento de dopamina en las fases maníacas y una disminución de serotonina durante la depresión. En cualquier caso, todo esto ocurre sin que medie la voluntad". La explicación científica algo enredada y con términos raros se puede resumir como: Una parte del cerebro que es la que regula el estado de ánimo funciona mal, hace que lo que sentimos no este acorde con las circunstancias y que la persona no es consciente de esto.

En mi vida ha sido muy complicado estar feliz o estar triste y saber si realmente existen razones de estarlo, muchas veces me ha tocado analizar una situación que para la mayoría de los mortales simplemente es eso, paso algo que los hizo sentir de alguna forma.

Parece que el trastorno bipolar cuando se presenta un desbalance del ánimo, se distorsiona la forma de sentir y que en una crisis llega a deteriorar tambien la forma de ver la realidad de igual forma a lo que pasa en una crisis de esquizofrenia, como me paso en una ocasión, siendo realmente de consecuencias graves.

Sigo leyendo y buscando cada vez mas cosas sobre mi enfermedad, me doy cuenta de mucho de lo que me paso en mi vida personal y laboral fue afectado para mal y en muy pocas veces para bien por mi trastorno bipolar.

martes, 11 de junio de 2013

¿Es mi trastorno bipolar una enfermedad inventada?

En este momento tengo un dilema bastante grande, no se claramente si lo que sufro es realmente una enfermedad mental o estoy siendo uno mas utilizado por la estrategia mercantilista de la industria médico farmacéutica para enriquecerse.

Me considero rebelde, de los que no tragan entero, siento que he sufrido de la mente y esto no lo ha inventado nadie, llegue de un momento a otro a enloquecerme, (utilizando términos médicos a presentar un brote psicótico fuerte), me desconecté de la realidad del mundo, mis pensamientos no eran lógicos, me sentía feliz pero actuaba irracionalmente.

Vine a caer en cuenta después de mi crisis que estuve fuera de mis cabales, en este estado no era útil a la sociedad, ya que no podía ser productivo, que de seguir así sería una carga durísima para mi familia y para la sociedad.

Sé que pude regresar de este estado anormal a otro donde me comporto como una persona mas en su entorno, no estoy bien seguro si a causa de los remedios que se me aplicaron, de haber estado recluido o de el hecho que este tipo de stuaciones involucionan después de un tiempo, volviendo a ser normal, la  real conclusión volví a ser uno mas del montón.

Aunque he tomado sustancias que afectan la forma de actuar, básicamente alcohol, algunas veces en dosis que implican perder el dominio de los sentidos, en el momento que estuve en crisis mental no estaba consumiendo psicotrópicos, estoy seguro que esta crisis no fue provocado por estos, si no por un desbalance de los químicos de mi cerebro según la explicación que he encontrado al respecto, tanto por internet como por explicaciones de los médicos que me han tratado.

Hasta ahora solo he hablado de cuando me he sentido descontrolado, como fuera de mis cabales, pero también sentí después de estos episodios de psicosis mas bien eufóricas aunque con ansiedad, la depresión que hace que no se quiera hacer nada, sintiéndose demasiado mal, afortunadamente a pesar sufrir de trastorno bipolar, de ser un rasgo muy característico no he tenido ni un intento de suicidio, si he pensado que morir sería un descanso, cuando he estado en el fondo de la depresión, pero tengo una idea que he ido sosteniendo a través de mi vida: Que para tener días felices hay que pasar muchas veces por días difíciles, que muchas veces se puede sufrir pero hay que ser valiente, se debe seguir viviendo hasta que realmente me llegue la hora de morir, pero no por mano propia.

Soy una persona que cree en la ciencia, a pesar que algunos la manipulan con intereses oscuros, que ha estudiado sobre muchos temas, he leído de diferentes fuentes lo que pasa con algunas de las enfermedades mentales, se también que es un campo donde se esta evolucionando en el conocimiento  que todavía no se tiene una teoría definitiva y precisa sobre estas,

Estoy de parte de las explicaciones científicas, de lo que muchos denominan teoría del desbalance químico  de la psiquiatría aplicada de buena forma, no comparto las explicaciones religiosas o pseudocientíficas como la de la cienciología.

Soy reacio a ser útil a las manipulaciones que se hacen en diferentes aspectos, una de estas es ser utilizado para obtener utilidades económicas, mas allá de lo que realmente se merece por estar mejor de salud, en mi caso uso medicamentos que son genéricos de bajo costo, uno que funciona como estabilizador de ánimo, el cual no provoca efectos sobre la mente como adormecimiento o falta de lucidez como tampoco efectos psicoactivos, el cual fue desarrollado y probado hace ya muchos años, otro que tomo cuando comienzo a sufrir de insomnio, que es un hipnótico y antipsicótico suave que si produce efectos malucos sobre la mente como enlentecimiento de los movimientos corporales y somnolencia, pero que considero necesario tomar, he sentido me ha servido para revertir las tendencias hacia una crisis maníaca que empiezan cuando dejo de dormir bien y retroceden casi siempre cuando vuelvo a una rutina de sueño promedio.

Estoy convencido que lo que tengo no es un capricho, que mi TB es algo real, que podría llamarse de otra manera o que podría tener tal vez otra dolencia, pero que es una enfermedad crónica que tengo que sobrellevar.



miércoles, 5 de junio de 2013

Extrañando a Anfitrite

Otro blog que desaparece de la red y con ella las palabras que se escribieron, es igual a cuando un periódico que es leído se tira a la basura o es llevado al reciclaje.

Aunque internet permite que lo que se ha escrito permanezca por mucho tiempo si se quiere, también es posible que desaparezca de un momento a otro si el autor lo quiere o de pronto por cuenta del sitio editor si lo considera peligroso o que esta en contra de las políticas que define para permanecer publicado.

Este blog junto con otros eran mi referente para muchos de mis temas y estaba pendiente cuando se publicaba algo en él.

Espero que su autora goce de buena salud y pueda disfrutar su vida a pesar de como ella lo decía estar montada en la montaña rusa que es el trastorno bipolar.

Tambien es posible que se haya mudado a otro sitio lo cual pasa mucho en intenet, de ser el caso me gustaría saberlo.

Saludos y abrazos Anfitrite

Hiperactividad en niños y el síndrome de hiperactividad

Leí hace poco un artículo que me pareció interesante sobre el cual quiero hablar, http://actualidad.rt.com/ciencias/view/95483-psiquiatra-descubrio-tdah-enfermedad-ficticia, es sobre el síndrome de hiperactividad en niños (TDAH), el cual muchos dicen que fue una enfermedad inventada, el Dr  Leon Eisenberg fue uno de los colaboradores que en el año 1968 incluyó la enfermedad en el 'Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM por sus siglas en inglés)', antes de morir cuestionó su propia teoría y la forma como había sido usada en el tratamiento de millones de niños.

En años pasados se habló mucho de la venta del ritalín un medicamento que produjo inmensas utilidades a su productora y que básicamente sus ventas se debieron a los niños diagnosticados con TDAH.

Encontré un blog de una madre que dice que no todos los niños hiperactivos son TDAH y da como un caso especial la comparación de la prevalencia diagnóstica en Estados Unidos (mas 9%) y Francia (menos 0,5%).

Según las estadísticas el TDAH a ido en aumento, no precisamente porque los niños sufran mas de ella si no porque existe un interés comercial muy marcado para que aumente, así como pasa con muchas dolencias de la mente.

Una cosa es que un niño sea inquieto, travieso, activo, distraído a que sufra de TDAH; las causas por lo que un niño se comporta "hiperactivo" son muchas, se ha llegado al extremo que de una apreciación desprevenida de alguien que no sabe de los temas de salud mental, al ver un niño corriendo y gritando de felicidad tomarlo como afectado de TDAH.

Cuando se habla de un problema mental de un niño no es algo tan simple y creo que difícilmente la cifra de niños enfermos de TDAH o con problemas mentales sea tan alta como el 20% que es la prevalencia de dolencias mentales de niños en los Estados Unidos según estadísticas oficiales. Esta situación es muy critica tanto para los niños que no sufren de la mente, quienes están recibiendo medicamentos que no necesitan, la mayoría con efectos psicoactivos o con efectos secundarios perjudiciales para otros órganos, como también para los niños que realmente si lo están, porque las pruebas clínicas de los medicamentos que pudieran ayudarles no se hacen con los niños que realmente sufren de la mente.