Loco o bipolar

Diario de una persona que a los 16 de pronto enloqueció, luego a los 40 cree descubrir que es bipolar y en este momento con casi medio siglo en este mundo, no tiene claro que es lo que tiene.

miércoles, 4 de marzo de 2015

¿Son los trastornos mentales una invención?

Estuve leyendo el libro: "La invención de trastornos mentales", que logré descargar gratuitamente por internet, cuyo tema es “el desenmascaramiento de prácticas clínicas, tanto de la psiquiatría como de la psicología, por medio de las cuales se inventan trastornos mentales” donde los autores: Héctor González Pardo y Marino Pérez Alvarez, plantean que la forma como se vienen manejando los problemas mentales de las personas no es la mas adecuada, sobre todo porque se viene manejando un esquema de marketing de los medicamentos denominados psicofármacos, los cuales para poder venderse se les crea un nicho de mercado con base en definiciones de problemas mentales (lo que ellos denominan la invención de trastornos mentales) los cuales inicialmente no son bien claros, pero que después con el tiempo y con base en la manipulación de la información por parte de los medios de información, como de también de integrantes de la comunidad médica y de estrategias comerciales, son aparentemente muy concisos y claros y permiten vender los medicamentos que los curan en grandes cantidades. En resumen la psiquiatría y psicología actual en general están mas interesadas en mantener un negocio que en la salud mental de las personas.

Como he venido diciendo en diferentes post de este blog, defino que tengo: Sentimientos encontrados, los que me hacen sentir emociones que muchas veces no están relacionadas con lo que mi entorno me ofrece.  Para ilustrar lo que digo, puedo sentirme eufórico y bastante alegre, después de haber tenido una gran perdida sentimental o personal como por ejemplo ser despedido de un empleo; como también sentir una gran tristeza lo que comúnmente se llama depresión, a pesar de haber logrado un objetivo importante en la vida, que para otra persona podría ser claramente un motivo para estar feliz.

Que esta situación se deba a que sufro de una enfermedad o de un trastorno o como se pueda llamar, es algo que no se tiene bien claro y mas cuando la literatura al respecto ofrece opiniones contradictorias. Trato de guiarme por lo que siento y por las experiencias que he tenido, pero mis apreciaciones muchas veces van en contra-vía a lo que se afirma en mucho de lo que he podido encontrar en la red, como artículos médicos que dicen tener argumentaciones y sustentos fuertes, basados en teorías manejadas por muchas personas y que estarían soportadas por evidencias médicas. Sin embargo, en el libro mencionado se dice entre otras cosas que: “Los <<trastornos mentales>>, lejos de ser las supuestas entidades naturales de base biológica que buena parte de la psiquiatría actual pretende hacer creer, serían entidades construidas de carácter histórico social,mas sujetas a los vaivenes de la vida que a los desequilibrios neuroquímicos, en resumen son mas del orden de los problemas de la vida que de la biología y mas de la persona que de su cerebro”

Este libro como otros y otros artículos a los que me he dedicado a buscar y leer, plantea una visión diametralmente opuesta a la mas generalizada que es la planteada por la psiquiatría actual.  Aquí se hace una negación de las teorías vigentes, que se dicen son de base científica, sobre que los problemas mentales se deben a ciertos desequilibrios neuroquímicos, que según la comunidad psiquiátrica actual están bien explicados, son claros y definidos, y que para los autores de libro son manipulaciones de información que se han hecho con el fin de poder vender drogas legalmente.

Plantea que las drogas psiquiátricas actuales no son descubrimientos científicos si no el fruto de peligrosos experimentos aleatorios, o de hallazgos accidentales.

Esta lectura del libro de González y Pérez junto con las que últimamente he realizado, me tienen realmente inquieto y algo desconcertado, ya que son una visión completamente diferente a lo que se encuentra mas a menudo por internet.

5 comentarios:

  1. Muy interesante la visión de los profesionales.

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  2. Yo también veo de manera sospechosa a la industria farmacéutica y el contubernio que establece con los médicos e instituciones sanitarias. Pero creo que no se puede soslayar el hecho de que hay estados emocionales, de pensamiento y de comportamiento que van más allá de lo que las personas pueden controlar... hablo de esa sensación de que no se puede pensar en alternativas o intentar algo nuevo para arreglar sus problemas, como si fuera más fuerte que sus deseos, su voluntad, su control.

    Quizás los fármacos, en manos malintencionadas o ineptas, tienen efectos nefastos. Pero me atengo a mi realidad: Hay algo que me pasa, hay veces que me desconozco y tengo juicios muy limitados (a pesar de que cuento con mucha información y herramientas para vivir y resolver problemas), hay sentimientos que me inundan y no están relacionados con mis circunstancias... no sé si eso es trastorno bipolar, (sé que las etiquetas son meras metáforas que se crean para tratar de definir la realidad), pero lo que sí sé es que un fármaco me ha permitido estabilizarme, para tomar decisiones más de acuerdo a todo lo que me configura como lo que soy.

    Creo que no debemos abandonar el debate. Eso implica que incluyamos todas las miradas que tienen algo que decir, desde sus distintos escenarios.

    PD: Me estoy haciendo fan de tu blog.

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  3. Hola Martha

    A pesar que he escrito últimamente bastantes criticas contra la psiquiatría, todavía pienso que los medicamentos pueden servir, pero no para todos los casos que promocionan hoy en día. Como dices los fármacos en manos ineptas y malintencionadas tienen efectos nefastos y eso es lo que esta pasando en la mayoría de los casos; están vendiendose unas cantidades inmensas de fármacos, los cuales al parecer en su mayoría no son mejores que un placebo y si tienen muchos efectos secundarios. Me identifico con lo que tu sientes, tambien tengo una realidad en la cual muchas veces mis sensaciones no son correctas y pueden ajustarse a la etiqueta de trastorno bipolar. He sentido que en ocasiones los fármacos me han dado alivio, pero en otras ocasiones he sentido que muchas veces me traen mas perjuicios que beneficios.
    Todavía no me he ido por ninguno de los extremos psiquiatria pura o antipsiquiatria pura.
    Gracias por lo que has dicho que te estas haciendo fan de mi blog, me hacen sentir alegria estas palabras.

    Unbipolarmas

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  4. Hola ! Te habia escrito antes con otro nombre. Que puedo decirte : las mejores mentiras son.las que tienen un 20% de verdad y 80% de mentira y eso pasa con la psiquiatria, no te engañes con lo que te respondio el psiquiatra en la otra entrada. Que tenga un titulo sobre trastornos mentales no lo hace mejor conocedor de nuestra bipolaridad que nosotros que la vivimos en.carne propia. Te aconsejo un libro: creatividad, genio y psiquiatria. Es de Andrés Herlein. No es de antipsiquiatria pero puedes ver las estrategias autoterapeuticas de genios Como Goethe que sufrieron estos famosos trastornos mentales

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  5. Gracias por la información del libro. Como profesionales de la salud mental, me parece que es indispensable ser críticos y reflexivos, efectivamente teniendo en cuenta que lo que se considera enfermedad lo atraviesan factores sociales, religiosos, políticos y económicos, por lo que en la época actual no sorprendería que la salud mental sea parte del consumismo desmedido y voraz que hace de cualquier cosa un producto puesto al mercado.

    Gran aporte.

    http://ayudapsicologicacognitivoconductual.com/

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