Loco o bipolar

Diario de una persona que a los 16 de pronto enloqueció, luego a los 40 cree descubrir que es bipolar y en este momento con casi medio siglo en este mundo, no tiene claro que es lo que tiene.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Dejando de nuevo la medicación

En estos momentos estoy dejando la medicación, terminé la última caja del estabilizador de ánimo que tenía y que me había recetado el psiquiatra, además llevo varios días sin tomar las gotas para el insomnio, en este momento me siento en estabilidad, aunque tengo algo de sentimientos de depresión leve, pero no me impide hacer mis labores cotidianas.

He leído en blogs y paginas web sobre personas que se sienten agobiadas por la medicación y cuentan truculentas historias sobre como la han dejado y como se han sentido cuando han hecho esto, en mi caso solo me sentí muy mal cuando deje por primera vez la medicación, cuando había pasado por una fuerte psicosis o mejor dicho me había enloquecido por unos días, cuando estaba bajo medicación de control basada principalmente en antipsicóticos, junto con otros medicamentos para suavizar los efectos secundarios de estos, en esos momentos me sentí muy mal, sufría fuertes temblores y una gran ansiedad, además al parecer esta situación coincidió con el rebote hacia la depresión de mi fuerte estado de manía que me había llevado a delirios, por lo que se mezclaron dos situaciones difíciles, sin embargo, en esos días no existía esto de la internet y no tenía ni idea que esto me pasaría, ni tampoco supe de forma clara lo que me sucedió, apenas lo supe hace poco cuando leí por acá en la red al respecto, sin embargo, sobreviví a esta situación y se puede decir que volví a comportarme como cualquiera y pude continuar con mi vida de una forma relativamente normal, hasta caer de nuevo en otra crisis las cuales me siguen sucediendo de forma inesperada, ya que cuando estaba bajo los efectos de la droga de control no me sentía como persona y todos los aspectos de mi vida diaria estaban afectados.

He sufrido de unas 4 crisis medianamente fuertes y que han afectado mi forma de vida de forma apreciable, en las cuales he aprendido a diferenciar cuando me estoy comportando de forma equilibrada a cuando me estoy comportando de forma alterada por síntomas de mi problema mental, a pesar de sentir que las medicinas me producen efectos no deseados sobre mi cuerpo, cuando estoy en desbalances debido a lo que yo considero una crisis acudo a tomarlas de nuevo, bajo la guía de un psiquiatra, sintiendo que me hacen salir de unos estados alterados de mis emociones.

Últimamente he sentido con los esquemas de medicación que se me han formulado que no tengo mayores efectos secundarios como que también cuando suspendo la medicación no siento los efectos de síndrome de abstinencia, de pronto me siento levemente desequilibrado pues mi problema mental aún en estados de estabilidad hace que tenga tendencias a oscilar y a sentir tanto euforia como depresión pero de forma leve, que puede ser hasta lo que pueda sentir alguien que no sufra de este problema mental pero que realmente no lo sé.

Realmente no creo que una persona deba estar todo el tiempo sometida a una fuerte medicación, donde a veces se recibe muchos compuestos (polimedicación), donde después de haber salido de una crisis y habiéndola superado se pierde la capacidad de afrontar la vida por si misma y se vuelve alguien que vive de acuerdo con lo que la medicación le produzca en cada instante de su quehacer cotidiano, es claro que las crisis pueden convertir a quien las afecta en una persona con capacidades disminuidas respecto a lo que era antes de estas, pero las medicinas no recuperan estas capacidades, por lo que hay que adaptarse a vivir con esta pérdida o discapacidad, porque estando bajo el efecto de sustancias que alteran el funcionamiento diario del cerebro la persona no es ella sino el efecto de las medicinas.

9 comentarios:

  1. Hola.

    Al salir de una crisis se pierden capacidades, pero es causa del propio trastorno. De hecho, justo después de una recaída, es un momento crítico donde existe mayor riesgo de volver a recaer, también de constatar haber deformado en algún grado la personalidad. La verdad que no tengo que mirarlo en los manuales, lo he vivido. Son viajes que condicionan al final de manera muy absurda, no sé si siempre con ese completo y estático no retorno, pero con un alto precio de persistir en ellos. Y me apuesto, que si la medicación usada de forma crónica disminuye algunas potencialidades permite otras muchas, que aparte de básicas proveen de un espacio seguro interior donde trabajar y prosperar. Suele suceder habitualmente el confundir virtudes con carencias y viceversa.

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  2. Estoy de acuerdo que las capacidades se pierden por el trastorno y mas si las crisis son fuertes y también con lo que dices de las medicinas; pero considero que se puede tener una vida normal sin tener que usarlas a menos que tengamos síntomas fuertes de descontrol, en mi caso, no se si pasa en otros, puedo tener periodos bastante largos (de años) sin crisis y en estos estados las medicinas te reducen como dices potencialidades y te pueden causar mas daños que beneficios, pues no se ha comprobado de forma consistente que puedan evitar nuevas crisis.
    Lo que expreso aqui y en mi blog es lo que yo he sentido pero no quiere decir que se aplique para todas las personas, es lo que he vivido.

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  3. Estimado compañero de trastorno, si se puede utlizar el término, entiendo la necesidad de dejar la medicación fuerte, los efectos secundarios de esta son lamentables y limitantes. Has probado bajar las dosis con asistencia de un profecional, o un cambio de medicación, que te permita llevar tu vida de manera más a tu gusto. Dejar la medicación es un error que las personas con nuestro problema tiende a hacer, te recomiendo que no lo hagas, que converces con tu médico, que busquen una solución. La he dejado varias veces y el vuelto a ellas, ahora tengo a una psiquiatra de confianza que me medica lo neceserio y me apoya mucho. Lo mejor para ti, un abrazo.

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    1. Basicamente es lo que hago, sin embargo, cuando aún tomo bajas dosis siento los efectos de las medicinas y esto es bueno cuando estas alterado, pero cuando llego a estados estables puedo estar equilibrado sin este mínimo de medicinas, pero eso si manejando cuidadosamente los diferentes aspectos de mi vida: sueño adecuado, no tomo otras sustancias que afecten la mente, vivir sin mucho estres etc...

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  4. Uno mismo y siempre según su historia personal y experiencia, ha de decidir la conveniencia o no de adherirse a un tratamiento siquiátrico o hacer uso de la medicación cuando detecta los pródomos del trastorno. Para ello es necesario conocer los desencadenantes y las señales concretas y poner tierra de por medio de una u otra manera. Es de vital importancia tener un muy buen conocimiento de la enfermedad para recurrir a quien haya que recurrir con el fin de atajarla y saber procurarse espacios libres de estrés y estimulación cuando uno va en pos de la ola.

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    1. Describes bien lo que pienso se debe hacer, cuando es un sobreviviente de un problema mental aprende a convivir con él, la experiencia hace que uno conozca bien los desencadenantes y las señales concretas de cuando no se está bien y hay que tomar medidas para como dices recurrir a quien haya que recurrir.

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  5. Eso se llama psico-educación la cual nunca me enseñaron. Hasta ahora tuve dos psiquiatras y nunca me dijeron los síntomas antes de tener una crisis. Yo leo en Internet y he aprendido mucho sola, el año próximo quiero asistir a FUBIPA (Fundación Bipolares de Argentina ) y aprender psico-educación.

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  6. Hola,yo también dejé el estabilizador de ánimo hace como 5 meses y me he sentido bien, con mas energía y he bajado de peso, pero pienso reanudarlo, ya que he vuelto a sentir un poco de inestabilidad y le temo a una crisis, aunque el antidepresivo no lo suspendo por ninguna razón. Definitivamente mis capacidades física e intelectuales sufrieron mucho desde el diagnostico, anudados a otros problemas de salud, al punto que logré la pensión de invalidez que es mi ingreso, ya han pasado 6 años y aún no me encuentro. Y en medio de todo lo que mas detesto es que me aislé del mundo, no me gusta salir ni socializar, me da mucho temor embarrarla con las personas.

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