jueves, 29 de noviembre de 2018

Los últimos post de nosoyyosoyyo

En este post que he venido actualizando y tengo de primero se publica una copia y pegue de las últimas entradas del blog nosoyyosoyyo, es de una chica que se inscribe dentro de la bipolaridad, que esta sufriendo por situaciones complicadas de la vida, las cuales le provocan desbalances emocionales, narrándolos de una forma desgarradora, expresados de una forma literaria muy poética pero en prosa, esta chica escribe como pocos pueden hacerlo, yo he sentido de forma parecida lo que ella  dice, por esto, quisiera que otros tambien las leyeran.

Quisiera que las personas que entran a este blog porque lo han leido antes y buscan algo nuevo aqui, conozcan lo que se siente cuando se esta en situaciones difíciles, que lo hacen a uno cuestionar mucho y hasta pensar que no se justifica estar aquí en estos momentos, que mejor fuera dejar de vivir, sin embargo, son cosas que se piensan, que se expresan y cuando esto se hace se presenta un desahogo que evita llegar a extremos de causarse daño.  Este tipo de blogs me los vengo encontrando de forma periódica y casi siempre cuando la persona que los escribe sale de la crisis estos blogs desaparecen. Me acuerdo en estos momento de Anfitrite, de Blue (blog carne de psiquiatra), los cuales en su momento publiqué parte de sus entradas y los comenté también."

Este es el último post de nosoyyosoyyo

"Autorizame a jugar un recreo que imagine para vos. Dejame mostrarte el tablero, el campo de batalla descrito por mis palabras utópicas y quijotescas, esas que descreen de la pavura que recorre mi espalda y eriza mi piel. Dejame darte mi mejor versión, mi mejor sonrisa, mi mirada más brillosa. Permitime hacerte creer que no existen las heridas en este cuerpo lascerado hasta en su partes más escondidas, más protegidas de la urbe que roza y marca. Quiero creer que nada fue verdad, que soy lo que elijo ser y que ya no tengo que correr, que escapar de las turbulencias que sacuden y quiebran mi piel de porcelana que, como muñeca de vitrina caída, ya no tiene donde más repararse en sus añicos que no coinciden.

Dejame ser pura, fresca y adictiva. Por favor, quisiera teatralizar quien sueño ser, al menos juguemos a intentarlo.

Alejá tus ojos de mi sangre turbia y purulenta, es mi néctar maldito que todo lo vuelve viscoso y denso. Y nunca observes mi alma, esa que se esconde en mis pupilas aguadas de tanto llorar por la niña que maté mientras se mecía en mis brazos.

Juguemos a que soy nueva, a que nazco frente a tu persona y que no existe reencarnación ni vida pasada que se esconda en esta realidad alterna.

Juguemos a que la maldición nunca fue profecía, que la hechicera no marcó a esta niña por celos a su belleza y a su sonrisa constante, juguemos a que no cargo con tal maleficio.

Dejame contar mi propia historia, creer que soy dueña y tengo la potestad de ser la patrona de mis emociones, que son mías, que no me invaden y aprisionan en una mala pasada que me deja esclava de esta sentencia a muerte, de ese ahorcamiento en la plaza pública.

Permitime contarte lo que todavía queda de mí, lo que todavía late ingenuo y vulnerable en mi pecho que ya no necesita escudo, que ya está endurecido por las batallas.

Es tan lindo verte curiosearme por primera vez, porque son esas primeras miradas las que logran descubrirme auténtica y cándida.

Juguemos a este juego que inventé para vos y para mí. No hay alfiles, no hay torres ni caballos para un jaque mate inminente. Dejame jugar a que soy, mientras vos apostás a sorprenderme insolentemente hasta que el carruaje se convierta en calabaza y los brillos en arapos, y sólo reste mirar a la cenicienta con los pies descalzos pero esta vez, sin zapatos de cristal que la salven de su destino.

Al final de cuentas… somos aquello que protegemos más recelosamente del destrozo.


Este es el penúltimo post de nosoyyosoyyo


Vuelven las etapas depresivas. Vuelve la ceniza mortuoria a tapar los poros que no logran oxigenar la piel y mata. La angustia es tan inmensa que aprieta fuerte la garganta y nos obliga a pedir muerte, liberación, bandera blanca.

Son cuchillos, decenas de ellos enterrados en el pecho, en el alma, en el corazón. La cabeza da vueltas y vueltas y vueltas y se marea como alcohólico a punto del desmayo.  La desesperación es poder, es mandataria, es decisiva en estas horas en donde vivir cuesta la vida.  Regálame paz. Regálame sonrisas. Regálame amor. Sálvame.  Sálvame de esta que me está llevando como río bravo que te golpea contra las piedras que no atajan.



¿Acaso no ven que me quedo por ellos? ¿Que como paciente terminal me aferro a una vida de dolores solo para que  estén tranquilos?

Cuanto deseo unas manos amigas que entiendan y me acompañen en la partida con un abrazo, con un beso en la frente, con un gesto de aceptación, de saber que estoy haciendo las cosas bien.
Nadie ve el barro que tragamos para seguir, porque afuera hay luz, hay brillo, y lo de adentro, mientras no se vea, no coexiste con ese exterior, no para ellos.
Necesito calma por favor. Y mucho amor. Regálame una sola risa que me salve este segundo. Hazme volver aunque tengas que golpearme el pecho para que el aire vuelva a ingresar. Pégame duro, pégame fuerte, que necesito sentir algo más que este suplicio homicida.


post de nosoyyosoyyo del xx de noviembre de 2018

Siempre a este paso de la muerte, a esta corta distancia donde bailo al filo de la caída, al borde de la liberación del alma en pena. Siempre la posibilidad oscura como salvación prometida, como respiro, bocanada de aire en este mundo de oxígeno enmohecido.
Es el ángel y el diablo en nuestros hombros, prometiendo imposibles, intentando convencernos, pero es el ángel el que me llama al olvido, el que me seduce al salto, el que promete liberarme de las penurias de una tierra que degolla los sentimientos más puros y vulnerables que cargo a cuestas.
Siempre a un paso de la muerte, ¿acaso los que me quieren también saben de esta posibilidad que me aguarda a la vuelta de la esquina, junto a la calle de al lado?. Siempre que pienso en ellos pienso en cuán consientes son de que quizás mañana ya no los acompañe en su andar, en su día a día, en sus planes a futuro. ¿Entonces se detendrían a observarme, a darme el último abrazo, el último te quiero para que lleven consigo sin culpas ni promesas en pausa?.
Y en el final, cuando mi espíritu vuele al fin lejos de tanto dolor e injusticias, sabrán festejarme o llorarán por no seguir con ellos, aunque eso me condene a una prisión de martirios que jamás sintieron, que jamás van a sentir.
Siempre esta corta distancia entre el soy y el fui. Entre el vivo y el una vez viví. Y es que hace tanto tiempo ya que la muerte dejó de asustarme, desde que la abracé como amiga y compañera, como leal soldado que se para frente a su capitán para recibir las balas en esta guerra que me lleva a mal tratar.
Siempre a un paso de la muerte, ¿él también sabrá que no me perdió el día que se fue? O acaso cuando le llegue a sus oídos la noticia de mi deceso recién ahí se dará cuenta de que me tenía real, tangible, a un paso de un beso, de un felices hasta que la muerte nos separe. ¿Lo encontrará solo? ¿Lo encontrará con descendencia? ¿Acaso sabrá perdonarse las veces que no me vivió?

Siempre este maldito paso, sin temor, sin la angustia de partir, este maldito paso y todos los fantasmas en el medio, esta culpa de irme y ser feliz,  libre de una vez. Este suicidio en vida, y esa vida en el suicidio."

Este post ha sido copiado y pegado desde el blog original de nosoyyosoyyo ver mas en http:77nosoyyosoyyo o en https://nosoyyosoyyo.wordpress.com/


Algo de literatura

Algo de literatura


Además de hablar de locura, tambien voy a hablar de literatura, se que vende mas la locura que la literatura, por esto voy a aprovechar este espacio que ha logrado cierta difusión hablando de la locura, para promocionar literatura, voy a empezar por una cosa que no se como catalogarla, no es mía pero me gustó y es la siguiente:

COSAS QUE SALEN DE MI CABEZA

 

Y derepente se abre mi cabeza, tal como si fuera una caja de sorpresas (que es lo que en verdad es) y comienzan a salir cosas. La gente me mira espantada, pero para mi ya es normal, algo así como el hipo.


No sería tan malo si después no tuviera que absorver todo lo expulsado, y cuando hay niños cerca puede llegar a ser peligrosos, ya que las cosas son llamativas y los infantes las toman, pero luego les son arrebatadas y quedan como madres despechadas y luego llanto!
Hay otro peligro incluido, y es que, una vida en 55 cm de perímetro. Muchos objetos salen a la velocidad de los trenes alemanes, 200 km/hra y más, por lo que no sería raro que luego de una explosión a muchos aledaños se les hubiese incrustado algo en el ojo. Pero creo que, en los dieciséis años que llevo de vida, nunca he visto eso. Pero si he tenido que ver cómo alguien se tragaba uno de mis más preciados recuerdos... lo malo es que estaba lejos de ser cómo me enseñaban a comer de pequeña, si no que fue cuando mi abuelo me enseñaba a andar en bicicleta. Si esa mujer no hubiese sido robusta... el vehículo la habría matado.
Jajaja! Recuerdo también cuando hace mucho tiempo atrás, cercana a los ocho años, en un centro comercial, mi cabeza comenzó a abrirse y a arrojar por ahí cientos de monedas, ya que, semanas antes, mi tía me había obsequiado una caja con efectivo (nada muy espectacular, muchas monedas pequeñas, pero que disparadas a gran velocidad eran verdaderos proyectiles), y como saben los niños no recuerdan cosas, pero sí hechos importantes. Eso para mi fue muy importante, ya que me sentía millonaria, por lo que cientos de pequeñas monedas volaron por los aires, incrustándose en la cabeza de los turistas y compradores. Los guardias me echaron de ahí, debido a que, muchas de esas monedas habían caído en los bolsos de las señoras que ahí adquirían cosas innecesarias. Así que cuando mi cabeza comenzó a rearmarse y a recuperar las piezas metálicas, muchas de las carteras se guardaron en mi mente. Y de ahí nunca más las pude sacar.
Recuerdo, también, que ese día muchos turistas me sacaron fotos. Y había un par de chinos que me confundieron con un personaje de una serie y se sacaron una instantánea, cómo le decían ellos, conmigo (antes de que el guardia me sacara por las querellas múltiples de las señoras).
Otro día estaba en un parque, en donde volaron por los aires muchas cosas, dentro de las que destacaban un barco a escala que mi padre casi armó una vez, el libro de cuentos para niños que mi madre solía leerme y mi primer perrito, un pequeño perro salchicha.
El tema es que un niño que pasaba por ahí, comenzó a jugar con el perro, y cuando se encariñó con él, mi mente lo reabsorvió, y el pequeño comenzó a llorar. Su madre me miró con cara de rencor absoluto, y se lo llevó de la mano.

Escrita por valeeromaan el 3 de agosto de 2011


lunes, 29 de octubre de 2018

Espero que mi blog sea enlazado en PaperBlog

Me inscribí en la plataforma PaperBlog, con el fin de buscar ser mas visto en la red, por lo que atendiendo lo que PaperBlog da como instrucciones, por lo que valido la inscripción de este blog al servicio Paperblog bajo el seudónimo unbipolarmas.


Paperblog
Paperblog

Aclaro eso si a pesar que leí las condiciones y las aprobé como hacemos todos para poder tener acceso a cualquier herramienta de Internet, no puedo decir que cumplo con todos lo que allí se dice, porque en uno de los apartes que veo es bastante ilógico, el cual dice que me comprometo a no infringir las leyes de Francia las cuales no conozco en detalle, como de ningún otro país con lo que haga en mi blog, dado que lo que sea legal en una parte puede ser ilegal en otra, bueno si aún con esta aclaración puedo tener acceso a esta herramienta pues bienvenido sea.

Actualización de 16 de noviembre de 2018

La semana pasada 10 de noviembre de 2018 entré a ver como se muestran mis posts en este portal y veo que muchos de los enlaces que hacen o republicaciones que hacen dan lugar a que los títulos de los post no se correspondan con los contenidos de las entradas.  No sé que tan conveniente sea estar en este portal, voy a seguir mirando al respecto.


martes, 18 de septiembre de 2018

Ilusiones

....si de algo sabemos los que de vez en cuando acusamos intensas emociones es de ilusiones, pues en determinados momentos las sentimos de manera exagerada, caricaturista. Es entonces cuando toman su significado literal y se experimentan en un plano de la realidad bien distinto al cotidiano. Nos catapultan en pos de acciones irrealizables o no, nunca exentas de riesgo y vamos tras planes quiméricos como quien hubiera obtenido la verdad absoluta o la salud perfecta. Un estupendo espejismo.


Resultado de imagen para Ilusiones
Ilusiones


Embarcados en tal situación irónica terminamos dando con su reverso: la desilusión más atroz. O una elefantíaca indigestión de lo que previamente se ha vivido.
Es el gradiente de la ilusión aumentada, esperpéntica e inevitable, la que termina por hacernos daño. El péndulo en pos de la manía y su antagonista la depresión. No obstante y para nuestro consuelo sabemos y conocemos el abanico completo, el recorrido y vivencia de ambos extremos y de lo que los une. De esta experiencia se puede obtener, como de cualquier otra experiencia vital, sabiduría.
Sabiduría para despojarnos de lo innecesario y reencantar nuevamente y desde otra perspectiva una vida que por un tiempo se sumió en una ilusión sin ningún fundamento real y en una depresión para nada ilusoria, sino casi casi masticable.
Cuando uno transita ambos extremos y los supera, es como regresar al hogar. Quizás esté hecho un cisco, quizás las compañías vecinas han desaparecido, quizás lo halles desamparado, quizás..... En cualquier caso algo tendrá que ser reconstruido nuevamente. Y lo harás. Lo harás porque has atisbado el reflejo del nítido rayo de luz cegadora y la oscuridad más cegadora también.
Toca reencantar tu mundo, reilusionarte desde lo cotidiano, no conformarte sólo con haber sobrevivido, sino entregarte a la vida desde la sencillez de lo real y plausible. Dar y estar agradecido por el don de la mesura y cordura. Ya sabes, ya conoces, ya has hecho el duro camino de regreso y no te has extraviado sin remisión. Y si consigues y logras acomodar la experiencia y sus consecuencias, volverás a estar en paz contigo mismo e ilusionado. Porque a fin de cuentas la mejor ilusión no es otra que sentirse bien y a gusto, sin importar lo que pienses, digas, sientas o hagas.
No sé de nadie que me garantice que no se producirán nuevas catástrofes. Y qué!. Ya las he padecido, ya sé que todas terminan pasando como pasan las nubes por el cielo y que un día todo será cálido y amable. Hasta entonces disfrutaré y velaré por mi jardín particular. Mi entorno afectivo, mis aficiones, mis esperanzas, mis ilusiones, mis amores, mis todo lo que se te ocurra y supongan el perfecto cimiento para reconstruirte cuando sea necesario. Mientras procuraré vivir dando gracias por el día a día, por lo que tengo y obtengo, sin olvidarme jamás que son muchos los que padecen catástrofes de distinta índole y que a fin de cuentas nos necesitamos mutuamente.
Uno se puede considerar curado cuando tales desatinos no han aparecido en años y años, lo cual merece elogiarse. Puede haber hallado o abandonado en el trayecto aquello que le hacía enfermar. Se puede?. Por supuesto. Aunque sigo pensando que aún así este padecimiento jamás se olvida. Cómo olvidar tal experiencia?
Toca ilusionarse y hacerlo sólo por estar vivo es el primer paso para los que en estos momentos puedan estar en el territorio de la oscuridad.

viernes, 10 de agosto de 2018

Testimonio de una bipolar mas

A continuación reproduzco una historia de una bipolar que viene sufriendo con la medicación:


"Llevo medio año de medicación en altas dosis, un cuarto de mi tratamiento, según mi psiquiatra, en un año y medio más podría dejarlo y toda esta pesadilla llegaría a su fin. 

Se podría ponerle un freno a esta enfermedad, por así llamarla, por así odiarla un poco más. Pero en estos meses de medicación, ya habiendo superado las palpitaciones, el cansancio o los días enteros sin dormir, los efectos adversos se vuelven peores. El pelo no quiere permanecer en mi cabeza y mi melena rojiza de rulos no es más que un triste recuerdo, como los campos que una vez tuvieron flores y rebozaban en primavera, y que el invierno se robó todos sus capullos. Mi párpado izquierdo no desea frenar sus temblores, como si tuviera pánico y ambos ojos ya no ven, mi visión empeoró en más de un cincuenta por ciento, ya no logro vislumbrar nada más allá de un metro. El hecho de haber aumentado trece kilos en cinco semanas es otro tema del que no puedo ni quiero hablar, ya no me reconozco en el espejo, y me evito, y me disgusto, y sólo quiero llorar. Pero lo peor de todo… lo que duele… es la memoria, es no recordar qué película vi ayer, no poder hilar palabras para llevar una conversación y perder mi vocabulario que como periodista, escritora y lectora me llevó mucho tiempo incorporar… ahora las palabras se me escapan de la mente y tengo que buscar en Google de qué manera se escriben o si las invento… si son reales, y en esos momentos dejo de ser real, mi más delicada y particular esencia se pierde y yo también tengo que buscarme y dejo de existir."

Como actualización de hoy 13 de noviembre de 2018: Según comenta en su blog, la chica que escribió estas lineas; lleva ya varios meses sin medicación recetada, dice sentirse mejor, aunque habla de sus desamores que la tienen agobiada, por lo que escribe unas poesías hermosas que salen dentro de su corazón partío y que publica en un sitio errado (pues es un blog que habla de bipolaridad, cuando debería ser un blog de poesía), sin embargo, para fortuna suya, ya no se siente una bipolar mas.

lunes, 30 de julio de 2018

No soy un enfermo mental



Soy para algunos que me conocen "un tipo raro" .  Para mi concepto no soy alguien promedio cuando se trata de la forma de sentir, considero que soy una persona que siente mas intensamente que otros, soy de los que se identifican con Poe cuando dice: "Aquellos que sueñan de día conocen muchas cosas que escapan a los que sueñan sólo de noche".  Sin embargo, no estoy enfermo de la cabeza, y hay muchos que piensan y actúan de forma similar a la mía, aunque el porcentaje es muy bajo,

Yo en algunos momentos que son realmente pocos si los comparo con toda mi vida, entro en un estado alterado en cuanto a mi sentir, paso por unos dias donde llego a sentirme muy feliz, acelerando, quiero hacer muchas cosas al mismo tiempo, siento que soy bueno para todo, siento que me vuelvo inflexible o mejor dicho terco, me gasto hasta el último peso, veo todo color de rosa, me enamoro y enamoro fácilmente; luego hay otros días donde me siento muy mal, no quiero ni salir de casa, todo es de color gris, nada me gusta, siento que no soy querido por nadie y por lo tanto no quiero ver a nadie, solo quiero estar recostado o dormido, no me importa lo que los demás hagan o dejen de hacer, mi estado de ánimo es como de una tristeza infinita.

Esto que describo por muchos ha sido etiquetado como trastorno bipolar. Sin embargo, últimamente pienso que no soy bipolar pues según parece bipolar se considera a cualquiera que tenga cambios fuertes en el estado de animo y esto involucra a la mayoría de las personas y haría que bipolar sea una persona normal y yo no me considero alguien normal del todo.

De nuevo considero que no soy un enfermo, si no alguien que actúa diferente en algunos momentos.

miércoles, 18 de julio de 2018

Mi experiencia con los psicofármacos

Desde hace un tiempo para acá, unos tres a cuatro años, he venido cambiando mi apreciación sobre la definición o nombre de lo que sufro respecto a mis actuaciones que en un tiempo llame mi problema mental, que luego gracias o mas bien por culpa de la internet vine a llamar y de acuerdo con médicos que me atendieron como trastorno bipolar.

Desde que me etiqueté como bipolar allá por el año 2007 entre a considerar que sufría de una enfermedad y que esta era crónica, que no tenía cura por lo que de nuevo tendría que tomar medicinas por mucho tiempo como lo había hecho antes.

Después de definirme como bipolar cree este blog y lo llamé unbipolarmás, luego cuando de nuevo vine a sentir que tenía desbalances acudí donde un psiquiatra que simplemente reconfirmó mi autoetiquetado y me dió el diagnóstico oficial: Señor usted sufre de una enfermedad mental llamada trastorno bipolar que fue algo que gracias a la internet yo ya había definido un año o mas antes, se puede decir entonces que gracias a la internet es que puede decirse que soy bipolar, de no ser por esto de pronto no sería bipolar ni nada por el estilo y mis problemas mentales o de adaptación los habría resuelto de otras maneras o no habría sufrido de nada porque al no sentirme que sufro de algo pues simplemente no sufro de nada.

Después de etiquetarme pase a ser uno de los tantos que tendrían que convivir con medicamentos para poder estar mejor y empecé de nuevo a estar medicado, antes de definirme como bipolar tomé también medicamentos psiquiátricos porque tuve un fuerte desbalance cuando estaba muy joven y por culpa de este llegue a actuar como una persona loca, por lo que se me dieron medicamentos para controlarme y luego cuando vine a actuar como una persona normal, simplemente los dejé porque no me hacían sentir bien y podía ademas actuar como una persona normal sin tomarlos, esa era mi filosofía hace tiempo, luego cuando sentí que volvía a acercarme a la forma de actuar de cuando tuve esto que llamo un fuerte desbalance, pues simplemente volví donde un psiquiatra y le dije: mire doctor, yo hace unos años tuve un desbalance y actúe como una persona loca y ahora aunque todavía soy consciente de lo que hago vengo sintiendo parecido a cuando actué anormalmente y vengo para ver que se puede hacer, el psiquiatra de nuevo me volvió a mandar unas fuertes drogas que tomé nuevamente durante un tiempo y que luego de nuevo dejé.

Desde que apareció la internet he estado leyendo y buscando información respecto a lo que yo llamo mi problema mental y que encontré que se llama trastorno bipolar, como que también que en el momento que tuve mi primera crisis hacia el año 1983 se llamaba psicosis maníaco depresiva, de acuerdo con mis primeras lecturas en la internet el trastorno bipolar es una enfermedad incurable pero tratable si se tomaba todos los días ciertas medicinas que no se podían suspender pues se volvía a las crisis, en mi caso encontré que habían cosas que no cuadraban pues en mi caso particular yo había suspendido las medicinas en varias ocasiones y las crisis volvían pero después de mucho tiempo y en ese tiempo que vivía sin medicinas lo hacía de una forma normal y me sentía normal y no sentía unas fuertes reacciones que si provocaban las medicinas que tomaba cuando había estado en situaciones de desbalances.



Puedo decir que gracias a que me consideraba unbipolarmas volví de nuevo a medicarme y recomencé de nuevo a tomar medicinas que aplacaban los síntomas de mi enfermedad y que gracias a esto podría al fin vivir mejor, pero resulta que no me sentía mejor, de nuevo vine a sentir los efectos secundarios de las medicinas que tomaba y realmente me sentía mal.
Sintiéndome que era un enfermo y que necesito de medicinas pase varios años y en mi blog cuento lo que sentía durante el período 2007 hasta el año 2014, en ese periodo tome medicamentos pero también deje de tomarlos durante algunos periodos, pero tenía el remordimiento que mi enfermedad requiere de medicamentos y que cuando no los tomo estoy haciendo mal y mi enfermedad puede empeorar por esta razón.

Llegado el año de 2014 encrontré varios artículos escritos por la Dra Joanna Moncrieff entre otros: What you need to know before starting a drug for a mental health problem, el cual puede leerse en español como: Lo que usted necesita saber antes de comenzar a tomar un medicamento para un problema de salud mental, donde plantea lo que se debería explicarle a un paciente, que tendrá que tomar un medicamento para un problema mental, lo cual en realidad nunca pasa. También encontré otros artículos donde expresa su punto de vista de como funcionan los medicamentos que ella denomina psicofármacos, donde además critica fuertemente el manejo dado a la problemática de las enfermedades mentales y como se esta llegando a crear enfermedades mentales.



La Dra Moncrieff ataca el modelo de acción de los psicofármacos centrado en la enfermedad, que domina actualmente la práctica psiquiátrica, el cual da por sentado que tomar un fármaco es algo bueno, porque restaura el equilibrio psíquico; donde no se tienen en cuenta de forma adecuada los efectos adversos. A pesar de su crítica a la forma como se viene manejando la psiquiatría, no dice que nunca deban tomarse psicofármacos, pero sí que hay que consumirlos con precaución, en casos realmente necesarios, ella afirma que:“Debemos estar seguros cuando los prescribimos y administramos, que los efectos beneficiosos siempre estarán por encima de los efectos perjudiciales.”



Dice la Dra Moncrieff respecto al efecto que producen los medicamentos denominados antipsicóticos:



Ralentizan el pensamiento de las personas. Un pensamiento dominado por ideas psicóticas, puede ser “controlado” en cierta forma por los antipsicóticos. En estos casos de psicosis aguda, sí podrían ser útiles los antipsicóticos, pero siempre combinados con otros tratamientos.
El problema son los efectos adversos cuando se utilizan los antipsicóticos a largo plazo, como el daño cerebral o disquinesia tardía, caracterizada por movimientos anormales  o tics en la cara y deterioro intelectual. También producen una reducción en el volumen cerebral.”

Eureka.. Había encontrado una persona que planteaba claramente lo que había sentido y porque había actuado como lo había hecho respecto a mi problema mental y porque muchas veces me negaba a tomar psicofármacos aunque también los aceptaba cuando me sentía que perdía la cordura. Tomando lo que dice la Dra Moncrieff y aplicándolo a mi experiencia personal tengo para decir que el problema que sufrí cuando entre en una crisis mental en el año 1983, el cual consistía en tener una alteración de mi pensamiento con ideas aceleradas, delirantes y fuera de lógica pude sentir que fue aplacado de pronto para bien mío, mediante fuertes antipsicóticos como el haloperidol (Haldol), sintiendo como se afirma en el primer párrafo, unos efectos de aplacamiento mental, como también físico, una vez que pude actuar de forma mas corriente, entre en remisión y seguí con tratamiento ambulatorio con tioridazina (Melleril) y haloperidol (Haldol), pude sentir entonces lo que afirma en el segundo párrafo ya que estos medicamentos antipsicóticos no me dejaban ser persona, me producían un bloqueo mental, además me provocaban unos movimientos involuntarios anormales, que para controlarlos me daban otros medicamentos como la biperidona, siendo necesario tomar una variedad de pastillas que me confundían aun mas, además ya libre del estado psicótico, los efectos que estos psicofármacos tenían en mi no eran para nada agradables, por lo tanto en contra de lo que dijeran los médicos tratantes de ese momento los deje y pude sentirme mejor sin tomar nada, que cuando tomaba esos cócteles, eso si pasando por una etapa de sensaciones producidas por los efectos de síndrome de abstinencia que fueron un total martirio que afortunadamente deje de sentir y pude superar, como también creo que sentí haber sufrido un daño cerebral debido a su uso, pues después de mi crisis mental vi muy disminuidas mis capacidades académicas, pasando de ser un estudiante con capacidades sobresalientes a ser uno de capacidades promedio tirando hacia abajo, aunque siempre había pensado que este deterioro cognitivo se debía a un daño causado en por la crisis mental.



Para mi caso y no se para otros se aplica muy bien lo que plantea la Dra Moncrieff respecto al uso que pueden tener los medicamentos que se denominan comúnmente como antipsicóticos, que ella mas bien clasifica como tranquilizantes fuertes y como ya fuera de las crisis estos no son útiles y mas bien son perjudiciales, ya que según ella no existen pruebas concretas de que ayudan a prevenir nuevos brotes de los problemas mentales.



En estos últimos días he tomado la decisión de solo tomar medicamentos cuando presente desbalances fuertes y en mi caso he logrado descubrir que mis crisis vienen precedidas por un estado de insomnio, que si logro controlarlo no llego a una crisis o esta no será tan fuerte, fue así como hace ya casi dos años solo tomé un psicofármaco la levomepromazina (según se dice en Ecured: "antipsicótico con efectos extrapiramidales notorios pero moderados, con efecto sedante más potente que otros neurolépticos".) que de acuerdo con la clasificación de la Dra Moncrieff es un tranquilizante que induce sueño y para mi forma de pensar son simplemente mis gotas para dormir, las cuales voy dosificando según lo fuerte que sea el insomnio, según mi criterio, he llegado a definir una dosificación que he logrado concluir mediante ensayo y error, que para mi fortuna puedo adquirirlas legalmente y sin formulación, aunque cuando acudo al psiquiatra él me las receta, pues en mi país son de venta libre y que solo tomo cuando tengo problemas de sueño, cuando los supero no las uso y no las requiero pues logro dormir muy bien sin ellas, pues según parece no producen dependencia, como si lo hacen según he podido encontrar por internet las benzodiacepinas.



Estoy mas de acuerdo con las apreciaciones de la Dra Moncrieff, que con las apreciaciones de otros que critican fuertemente la psiquiatria moderna como el Dr Breggin que proponen no tomar para nada psicofármacos, porque dicen que no sirven para nada, son dañinos para todos y en todos los casos, llegando a decir que las enfermedades mentales no son tales, sino caprichos de las personas o problemas del alma; que por lo tanto su tratamiento puede ser mejor si no se toma ningún medicamento o mas bien se maneja con solo charlas, oraciones, dando amor y comprensión; claro que este criterio desde el punto de vista estadístico puede ser mucho mas benéfico que el actual logrado por las multinacionales de los fármacos que están intoxicando sin necesidad ya cerca de la mitad de los estadounidenses y quieren que este modelo sea replicado para el resto del mundo.  Ya que si se siguiera el punto de vista de la antipsiquiatría el cual plantea que no debe consumirse psicofármacos, solo se perjudicaría a los que realmente tengan un problema mental real, que según las antiguas estadísticas serían alrededor del 1% de la población y se estaría beneficiando al 49% que estaría enferma no por problemas mentales reales sino por problemas mentales creados y que vienen consumiendo sin necesidad una gran cantidad de sustancias tóxicas (psicofármacos).

domingo, 15 de julio de 2018

La medicación para los problemas mentales

Considero que la medicación para personas con problemas mentales puede ser útil, pero solo sería parte de la solución, me explico, en caso de que una persona se encuentre en una fuerte crisis debido a un descontrol mental que en la mayoría de las ocasiones es a causa de un factor social; esta puede llegar a causar daño a otros o casi siempre causarse daño a si misma, por lo que frenando mediante sustancias externas dicho descontrol se pueden evitar daños.

Según mi opinión la medicación con psicofármacos cambia fuertemente a las personas, lo digo por mi propia experiencia, sin embargo, estos cambios son preferibles a vivir en un estado mental alterado, en casos concretos, que considero son minoritarios, es preferible estar apegado a un protocolo de medicación continua, estos protocolos deben buscar un uso adecuado y minimizado en cuanto a intensidad y variedad de compuestos, también de ser posible pensar en eliminar la medicación cuando se superen los estados alterados o se llegue a un estado de estabilidad emocional, asi esto implique tener alguna discapacidad mental, es similar como cuando alguién sufre de diabetes: Miremos entonces análogamente la situación: Una persona ya afectada por este problema, si este no es tan crítico, si es diabetes del tipo 2, que se adquiere ya de adulto y apenas esta empezando; esta demostrado estadísticamente que sin medicación, pero con un cambio de dieta y con ejercicio adecuado, la persona puede reducir los niveles de azúcar a valores normales.

Entonces si una persona que tiene problemas mentales y estos no son tan críticos (aunque se considere bipolar, pero es del que ahora llaman bipolar tipo II, o es ciclotimico o de otros tipos de problemas menos graves dentro de lo que se denomina espectro bipolar que para muchos es una enfermedad inventada y que realmente no existe), la persona puede estar mejor con otro tipo de intervenciones que no requieran medicacion o que no necesite medicación constantemente, ademas si la persona es de las que esta etiquetada como bipolar pero que realmente no tiene un problema grave y que mas bien es debido a un diagnóstico no tan adecuado porque su problema es mas de adaptación social, la medicación se convierte en un problema mas en vez de una solución, porque la medicación no le va ayudar a adaptarse socialmente mejor y antes le complica la vida porque le cambia la función mental.

miércoles, 11 de julio de 2018

Diferencias importantes en el tratamiento farmacológico de problemas médicos del cuerpo y de la mente

En esta entrada estoy rebloggeando un artículo publicado por la Dra Joanna Moncrieff recientemente en su blog




La Dra Joanna Moncrieff es una médica Psiquiatra del Reino Unido que se define a si misma como: "Psiquiatra practicante y académica, además soy escritora a tiempo parcial. Me interesa la historia, la filosofía y la política de la psiquiatría, soy particularmente critica con el uso, el mal uso y la tergiversación en el uso de las drogas psiquiátricas".

El resumen del artículo que ella publica es el siguiente: "El tratamiento de los trastornos mentales con medicamentos no es el mismo tipo de actividad que el uso de medicamentos para problemas de otros órganos, además que las implicaciones éticas son diferentes. En terminos generales los medicamentos psiquiátricos no se dirigen a corregir una enfermedad o a los mecanismos que producen síntomas; su funcionamiento se basa en crear un estado alterado de funcionamiento mental que se superpone a los sentimientos y comportamientos de los pacientes".

Ver articulo completo en inglés: https://joannamoncrieff.com/2018/06/29/drug-treatment-in-medicine-and-psychiatry-papering-over-important-differences/

En este artículo la Dra Moncrieff critica la forma como la psiquiatría actual basa la forma de tratar los problemas mentales usando el modelo de accion de los psicofármacos basado en la enfermadad, criticando fuertemente y con argumentos las publicaciones que han hecho recientemente los doctores 
Pariante, Harmer y Cowen.

Ella durante mucho tiempo ha venido planteando que el modelo que se debe usar para el tratamiento de los problemas mentales es es de modelo de accion basado en los fármacos dado que según ella: "Los medicamentos psiquiatricos lejos de corregir un estado anormal, como sugiere el modelo basado en la enfermedad, inducen un estado anormal o alterado; porque estas son sustancias psicoactivas, como el alcohol y la heroína.  Las sustancias psicoactivas modifican la forma en que funciona el cerebro y al hacerlo producen alteraciones en el pensamiento, los sentimientos y el comportamiento."


miércoles, 4 de julio de 2018

Reposteando a otrabipolarmas


Estoy reposteando una entrada escrita por una escritora que se nombra como nosoyyosoyyo 


Publicada originalmante el 24 de junio de 2018 por Nosoyyosoyyo
 
La flor que crece en el desierto, sedienta, reza por lluvias, por tormentas. Las estrellas por las noches le contaron historias de lugares en el mundo donde el agua cae desde el cielo e inunda todo. La flor imagina esos lugares y sufre.  Durante el día la flor ruega que el sol la abandone un poco, hace tanto calor que se siente incinerar, no tiene tregua, es fuego en medio de tanta arena.

La flor del desierto está sola, en medio de la nada. Sueña con rodearse de unos ojos que la contemplen o le sientan su perfume; de un picaflor que disfrute de su néctar o de ser simplemente una más en el paisaje, aunque pase desapercibida y sea ordinaria junto a otras iguales, pero con la tranquilidad de estar en el mundo para el que debería haber sido creada.

La flor está muriendo día a día, no está hecha para ese lugar, simplemente fue una semilla que alguien dejó caer y la trajo hasta allí. La flor sufre, pero se la ve tan bella… tan colorida… tan única… pero sufre, ella no está preparada para ese ambiente tan extremo con el que lucha su suprema delicadeza, su vulnerable capa de dulzura.