lunes, 28 de julio de 2025

Mi diario bipolar 7 2025

Estoy de nuevo con mis oscilaciones de ánimo, en esta oportunidad no son tan fuertes, no estoy medicado de forma crónica, pero decidí de nuevo tomar un medicamento (recaí en las drogas), tuve un día muy agitado por obligaciones de mi vida diaria y a la vez fue un día de estos de energía desbordante y de inspiración (un episodio hipomaníaco), me dormí temprano y a las dos horas me desperté de nuevo con ánimos para todo, entonces pensé que podría estar entrando en una espiral de manía y decidí que esto debe parar, era cerca de media noche y me tome un calmante, Quetiapina con lo cual pude después de unas dos horas sentir calma y dormir bastante, al otro día sentí un bajonazo bastante fuerte pues hace ya bastante que no la tomaba, llevo ya dos días de emociones bajas pero me siento aterrizado y con capacidad de hacer mi vida diaria de buena manera.

En términos generales se puede decir que mantengo bien de ánimo y que no he vuelto a tener crisis, estas oscilaciones de ánimo no me dejan del todo, sin embargo, creo entenderlas y he podido mantenerlas a raya en niveles que no me creen problemas, no se cuando pero hacia ya bastante tiempo que no acudía a tomar medicinas para controlarlos, como he comentado en otras entradas trato de auto controlarme y logro superar los desbalances.  Cuando subo se que no debo seguir y trato de dormir un mínimo de horas y parar mis actividades, así quiera y sienta que puedo hacer muchas actividades, para cuando estoy en el otro lado aunque me cueste mucho trabajo hago de forma a veces muy forzada actividades que requieran esfuerzo y aunque sienta que no puedo las hago.

Algo que siento que me ha ayudado últimamente es mi entorno familiar y de amistades, mi entorno mas intimo sabe de mi problema mental y me ayudan demasiado, respecto a mis amistades estoy con amigos que no sean de fiestas y de consumo de licor o de otras sustancias y me reúno de forma zanahoria, como decimos coloquialmente por mi entorno.

Respecto a mi vida sentimental, estoy muy bien, de nuevo estoy en pareja y siento que nos entendemos y guardamos buenas relaciones.  


miércoles, 2 de julio de 2025

La Pandemia: Reflexiones de lo que fue mi encierro

  Durante el transcurso de la pandemia global de COVID-19, cada habitante de este planeta experimentó sus impactos.


Imagen descargada de la red DRA



  En este artículo, compartiré percepciones y opiniones sobre esta experiencia singular, según la opinión de otras personas este artículo se podría considerar fake news, sin embargo, aclaro que no lo presento como una noticia sino como una opinión personal, es posible que muchas de mis apreciaciones estén equivocadas o sean erróneas, pero es la forma en que yo experimente lo que se vivió en esos momentos y considero que puede estar influenciada en mi forma bipolar de ver las cosas.








    Los que hoy (siglo XXI de la era cristiana) habitamos el planeta tierra sobrevivimos a una situación de crisis de salud que afectó a casi todos los aspectos de la sociedad, la cual se denominó pandemia, para mi opinión no fue muy claro lo que realmente sucedió, ni el por qué, se me dijo y parece que es lo que uno debe creer: Fue una situación de origen natural, que para protegernos tuvimos que someternos a estrictos controles a la movilidad, agradecer además por ello; esta situación implicó estar mucho tiempo encerrados, evitando al máximo el contacto con las demás personas, estando constantemente en un estado de miedo porque nos podían pegar la peste y era muy probable de que nos íbamos a morir.

    Haber vivido en esta situación de estrés constante no fue favorable para la mayoría de las personas, ya que debido a la pandemia estuvimos encerrados, en mi caso pienso que fue una situación bastante traumática, pues al sufrir de trastorno bipolar esta situación podría haberme disparado una crisis, de pronto si me afectó mentalmente, pero considero no me generó una crisis mental de mi bipolaridad.


    Que un virus cause enfermedad y muerte considero que es algo comprobado científicamente, que es muy contagioso también, sin embargo, considero que lo que nos ocurrió en esta pandemia podría hacer parte de un plan macabro de un grupo secreto de personas que tienen el control mundial y es tan secreto que no se sabe quiénes son, tampoco se tienen mayores indicios al respecto porque sino, no sería secreto, además, para mi fue muy claro que existió durante el periodo de esta pandemia una gran manipulación de la información, opino que el objetivo principal de esta situación sanitaria fue mayoritariamente limitar la movilidad, mantener a la gente aterrorizada y por esta situación encerrada, logrando así dañar la economía de regiones enteras, esta situación económica afectó principalmente a pequeñas y medianas empresas, mientras que algunos grandes conglomerados económicos obtuvieron beneficios, lo que se ha hecho con esta situación es desinflar una burbuja económica la cual existía a nivel mundial, lo que provocó una renovación financiera sacando a flote principalmente a las empresas que colaboran y sostienen las formas de poder mundial actualmente, pero a la vez hundiendo una gran cantidad de empresas y personas que no hacen parte de los principales conglomerados económicos, que pagaron los platos rotos de esta situación, mejor dicho se logró salvar la economía mundial actual que beneficia en mayor medida a un pequeño porcentaje de los humanos, a cambio de hundir la economía y la salud de la mayoría de las personas que habitabamos en el planeta para esta época y realmente no es mucho lo que los afectados pudimos hacer al respecto.


   Espero que en este momento (julio del 2024) el planeta este en el final de esta llamada pandemia, las pandemias o lo que antes se denominaban como: “Pestes”, son fenómenos naturales que se repiten constantemente en la historia de la humanidad, para mi parecer cada epidemia que sucede a medida que avanzan los años es cada vez menos catastrófica que la anterior, sin embargo, esta última la denominada gripa de finales del 19 o la innombrable, me ha tocado vivirla en vivo y en directo y así ha sido para la mayoría de los humanos que estamos vivos en el año 24 del siglo XXI de la era cristiana.


   Esta peste del COVID 19 fue: Manipulada, exacerbada, sobre dimensionada, exagerada etc..., dado que sus consecuencias en la perdida proporcional de vidas humanas han sido mucho menores que otras anteriores, siendo que esto era previsible desde el comienzo de la pandemia, sin embargo, debido a intereses no muy loables de algunas personas, mediante los medios de comunicación modernos como pueden ser en parte las redes sociales, la mostraron como la mas grande y peligrosa; calando un mensaje aterrador en nuestro inconsciente, haciéndonos vivir unos días terribles como nunca antes no nos había tocado vivir.


   Para mi parecer lo real es que la humanidad hace ya cierto tiempo ha podido evitar tanta pandemia y cuando inevitablemente se presenta una, el manejo que se le da ha logrado que los daños no sean tan catastróficos y si a muchos les ha parecido que esta iba ser el final del mundo, el apocalipsis, la gran crisis de salud de la humanidad, realmente esta puede ser considerada un mal menor si se compara con otras, digamos la peste negra, no puedo negar que la pandemia sobre la que estoy hablando fue causada por un virus real y contagioso que provocó enfermedad y pérdida de millones de vidas a nivel mundial.

 
   Los conocimientos científicos actuales han demostrado claramente los mecanismos de transmisión de las enfermedades contagiosas que pueden causar los virus, también puede detectar con una gran aproximación la presencia de los virus en las personas, que las vacunas pueden mitigar los daños que provocan al enfermar las personas, además se está muy cerca de conocer tratamientos donde se puede evitar complicaciones o la muerte de las personas infectadas relativas a este virus del COVID 19, en concreto; esto no se conocía en la antigüedad, cuando las personas morían en cantidades de pronto menores en cifras totales pero mucho mas grandes en términos porcentuales, sin saber ni como, ni cuando las personas se contagiaban, no se tenían tratamientos efectivos, no se sabía de protocolos para evitar tanto contagio, ni se tenía la posibilidad de producir una vacuna para evitar que una vez se contagie la persona los daños fueran menores y controlables, pienso que en esta oportunidad fue mas el miedo el cual pienso causó muchos mas daños que los causados por los que sufrieron por la enfermedad, no se puede negar mató a mucha gente, millones dentro de los ocho mil millones de humanos, pero porcentualmente el daño se puede decir hasta el momento ha sido relativamente bajo.


   Yo soy un sobreviviente de esta pandemia, como lo somos la mayoría de las personas que seguimos con vida en este momento, todo ha de continuar, lo pasado no tiene vuelta atrás.


   Para terminar aclaro de nuevo que: Este artículo representa una reflexión personal y bastante subjetiva sobre la pandemia de COVID-19, basada en mi experiencia y percepción individual. Invito a los lectores a considerar diversas perspectivas y a continuar informándose a partir de diferentes tipos de fuentes.

domingo, 22 de junio de 2025

Loco o anormal

Los hombres me han llamado loco; pero todavía no se ha resuelto la cuestión de si la locura es o no la forma más elevada de la inteligencia, si mucho de lo glorioso, si todo lo profundo, no surgen de una enfermedad del pensamiento, de estados de ánimo exaltados a expensas del intelecto general.
Aquellos que sueñan de día conocen muchas cosas que escapan a los que sueñan sólo de noche. En sus grises visiones obtienen atisbos de eternidad y se estremecen, al despertar, descubriendo que han estado al borde del gran secreto.
De un modo fragmentario aprenden algo de la sabiduría propia y mucho más del mero conocimiento propio del mal.
Penetran, aunque sin timón ni brújula, en el vasto océano de la «luz inefable», y otra vez, como los aventureros del geógrafo nubio, «agressi sunt mare tenebrarum quid in eo esset exploraturi».

Diremos, pues, si, que estoy loco.


Concedo, por lo menos, que hay dos estados distintos en mi existencia mental: el estado de razón lúcida...  y un estado de sombra y duda, ...."(ver nota)



  Digamos pues que si, que soy un loco, a pesar de que solo actúo de forma no común (anormal), en muy pocas ocasiones.



  Todo comenzó hacia el año 1984, tuve que ser internado en una institución para personas con problemas mentales, según mi apreciación, no era tan cruel y tétrica como los manicomios que se muestran en las películas.



  En mi caso particular ( con el fin de suavizar las situaciones ): Estuve en una institución para el tratamiento de personas con problemas mentales moderna (por no decir que en un manicomio, moderno eso si), el cual se define dentro de la misión estratégica de negocio en el año 2018, como: "Pioneros en la atención de Salud Mental en el Valle del Cauca y en la región del Pacífico colombiano".



  Hasta donde me da mi memoria, estuve internado cerca de tres semanas, pudo ser más pero no me acuerdo bien.



Después de la hospitalización temporal, donde entré como un loco más, es posible que mi diagnóstico haya sido de un paciente que ingresa en un estado de psicosis fuerte como parte de un cuadro de manía intensa (traducción al español coloquial: locura); pasé a un estado de remisión ambulatoria pero medicado (zombi drogado).



Se puede decir que después de mi internado en este sitio, logré volver a un estado de cierto equilibrio mental por muchos años, para después seguir con mi vida casi normal, sin embargo, las huellas de mi paso por esta institución no las he podido borrar del todo de mi mente y no fue solo el hecho de la institución como tal, que a mi concepto puedo considerar que realizo bien su trabajo, si no el creer que había estado loco, o que terminaría enloqueciéndome y perdiéndome de este mundo pero en vida, ese era mi pensamiento después de mi remisión y lo fue por mucho tiempo.


En este momento, año 2025, tengo un poco mas claro que según la definición de los psiquiatras de la época: Había sufrido de una crisis de un problema mental (que para mi no tenía nombre), que es probable que para la época se denominaba psicosis maníaco depresiva, al cual ahora se le tiene un nombre mas complicado, de pronto un poco mas complejo, pero que suena un poco mejor; además que está de moda en estos días, ya que según muchas personas hay mucho famoso por ahí que dicen que la sufre: Se denomina trastorno bipolar y es mas se le tienen muchas subdivisiones, que en mi caso se denomina de tipo I.



Después de salir de mi hospitalización psiquiátrica logré la remisión, sin embargo, algo que me marcó fuertemente fueron unas palabras que me resonaron mucho cuando empecé a ser tratado; cuando el psiquiatra me dijo: "Usted esta enfermo y a partir de este momento debe tomar medicación por el resto de su vida".



Según mi apreciación, la definición actual de trastorno bipolar es un eufemismo que pretende encubrir el estigma asociado al anterior termino: Psicosis maníaco depresiva, o el estigma que para muchos implica ser denominado simplemente loco, o alguien que se enloquece por ratos, porque esa es la definición popular a mi problema, de igual forma se le denomina a los que sufren esquizofrenia y de otros trastornos mentales, que como tales no pueden definirse bien como enfermedades mentales, pues según he logrado entender el termino enfermedad se refiere principalmente a problemas físicos corporales que no tienen que ver con el funcionamiento de la mente. Para un parroquiano es igual un esquizofrénico, un bipolar o una persona que sufra de un problema mental entre los miles que definen los manuales de psiquiatría moderna: "Es simplemente: Un loco"


Considero que para mí puede haber sido importante conocer en más detalle mi problema y tratar de entender cómo se desarrollan sus manifestaciones, cómo evitar llegar a estados graves; pero para las personas comunes y corrientes no es un tema de interés. ¿Por qué debe interesar el tema de las personas locas o desadaptadas a quienes se consideran normales? Pienso que no mucho, y menos si no lo sufren o si personas muy cercanas no lo sufren. Para muchos, el loco es así porque quiere y no hace nada por salir de su estado; para otros, es así porque le tocó por una cuestión de destino o por castigo de un dios; y para los más sensibles pero que no tienen conocimiento del tema, el loco es un bicho raro que se mira con pesar. Sin embargo, aún pensando así, se le discrimina. Para los que sufrimos con nuestros problemas mentales, estas apreciaciones no nos ayudan; a pesar de que no se puede pretender que todas las personas nos tengan que comprender ni sepan diferenciar claramente qué problema mental tiene cada uno de los afectados.

Al parecer, la sociedad ha avanzado respecto a la discriminación hacia lo diferente al promedio (al anormal, diciéndolo en crudas palabras), aunque todavía persiste la estigmatización hacia los que sufren ciertos problemas, como los mentales. Lo que expreso en este espacio, y lo que otros expresan en sitios parecidos, va en esa dirección: mostrar que no somos seres de otro mundo. Somos, quizá, anormales (diferentes, especiales u otros eufemismos) y somos pocos; sufrimos problemas de la mente que pueden ser manejados hasta cierto punto gracias a los avances científicos actuales, o aun a pesar de estos.

En mi caso, escribo sobre mi problema mental, algo que quizás solo debería interesarme a mí. Soy, en términos coloquiales, un loco que escribe y que, para hacerlo, se basa en lo que siente y se ayuda con lo que sienten y expresan otros, porque muchas veces me resulta difícil decirlo con mis palabras. Esta es mi situación actual, aunque, como ya dije anteriormente y en otras ocasiones, no pretendo volverme famoso ni rico con este blog. Sin embargo, me encanta que alguien lo lea; me alegra cuando las estadísticas muestran que varias personas lo han leído últimamente, y mucho más cuando comentan las entradas.



Si, Soy de pronto un loco mas




Si, Soy de pronto un loco mas

Resultado de imagen para loco bipolar



Sin embargo, considero que en mi caso particular estar loco es un estado temporal o para mejor decir entro en un estado de locura de cuando en vez y normalmente paso desapercibido ante casi todas las personas, se puede decir que la mayor parte del tiempo soy una persona cuerda o mejor dicho actúo de forma normal, mis estados de locura son realmente muy pocos, solo en una oportunidad tuve unos sentimientos profundos de infinita sabiduría, de total inspiración, iluminación, dios me hablaba en el oído y yo lo ignoraba, pero el tiempo que duró mi delirio fue muy corto comparado con todo lo que he vivido, estadísticamente puede decirse que no pasó.



Cuando entro en esto que llamaré estado de locura temporal (Manía, según psiquiatras), llego a un estado de clarividencia, donde descubro cosas que han estado al alcance de mi conocimiento, pero que no había captado antes por no analizarlas bien, sin embargo, son tantas y de tantos aspectos al mismo tiempo, que termino abrumado. Es como cuando uno está en un sueño que vislumbra y descubre todo, pero estando despierto; de ahí que Poe lo describa dentro de su forma poética al decir: "Aquellos que sueñan de día conocen muchas cosas que escapan a los que sueñan sólo de noche", médicamente en la actualidad esto que he estado diciendo es un síntoma del trastorno bipolar, como también lo puede ser de otros pñ´´´´´´´´ problemas mentales y lo llaman estado psicótico, pero a diferencia de un sueño donde uno interactúa con seres que uno mismo ha creado, cuando se esta despierto se interacciona con seres reales y choca muchas veces con ellos, porque mucho de lo que uno hace esta en contra de las normas y digo normas refiriéndome a lo que la mayoría hace.



Cuando uno pasa mucho tiempo en este estado donde se siente una infinita felicidad y no se regresa a la triste realidad; se necesita de un impulso de algo, es cuando las personas buscan ayuda, o cuando la sociedad a su alrededor decide parar esta situación, antes se encontraba con el alcohol u otras sustancias que se tenían al alcance sin ser ilegales o ahora se buscan sustancias mas potentes las drogas de las cuales hay algunas legales y otras ilegales, mediante estas se intoxica el cuerpo y la mente bloqueando este estado anormal, a veces sin consecuencias apreciables, pero muchas veces causando daños a corto o largo plazo, ademas muchas de estas drogas son para el resto de la vida por su forma de actuar al volverse la persona dependiente de ellas.



Nota: La primera parte en negrilla, no es de mi autoría pero como dice una canción por ahí: Esa canción es mía por un derecho casual, ya que define lo que siento en algún momento y se puede decir que su letra soy yo, además de acuerdo con mi poco conocimiento legal no puedo ser demandado por quien la escribió, aunque se revuelque en la tumba si uso sus palabras sin su autorización.

Esta forma de escribir solo la puede hacer una persona como lo fue Edgar Allan Poe y hace parte de su cuento Eleonora, este cuento lo pueden ver en mi versión plologada e ilustrada en http://unbipolarmas.blogspot.com.co/2015/10/cuento-eleonora-por-poe.html



domingo, 25 de mayo de 2025

Entre el diagnóstico y la realidad: Una crítica a la psiquiatría desde la voz de un "bipolar más"


**Las palabras de los psiquiatras**  
Las palabras de los psiquiatras pueden ser contundentes. Te marcan, y creo que esto se debe al peso de autoridad que nuestra sociedad les ha otorgado. Recuerdo lo que me dijo el último con quien estuve en tratamiento, hace ya dos años: *«Debés seguir el tratamiento con dos medicamentos de estabilización»*. Yo me negué, aclarándole que solo los consideraría si me acercaba a una crisis y que, en ese caso, acudiría a ellos.  

Este último tratamiento lo inicié por recomendación familiar y con la esperanza de que, al mudarme a otra ciudad —aunque dentro del mismo país—, las cosas pudieran ser distintas. Esperaba alternativas nuevas, pero las propuestas coincidieron con lo que ya me habían dicho otros psiquiatras en mi ciudad anterior. Sin embargo, hubo algo que me dejó perplejo: el psiquiatra mencionó que le parecía admirable que, a pesar de mi cuadro clínico, hubiera logrado tanto en la vida y, en términos generales, llevara una existencia funcional. Me comparó con otros pacientes en situaciones similares, cuyas vidas suelen ser —o fueron— más caóticas.  

**Mi postura frente a la psiquiatría**  
No me defino como antipsiquiatra radical, pero sí soy un crítico firme de cómo el sistema actual aborda los trastornos mentales. Muchas personas, incluyéndome, somos tratadas como «enfermas» en un modelo que ha convertido la salud mental en un negocio. Se patologizan problemas de adaptación social o malestares psicológicos —que no implican deficiencias cerebrales ni trastornos graves—, etiquetando como «enfermedades» lo que son respuestas humanas a entornos hostiles.  

**Mi experiencia personal**  
Sufro problemas mentales, pero no tengo lesiones físicas en el cerebro. Por eso afirmo: *«No soy un enfermo mental»*. Sin embargo, sí enfrento dificultades severas para adaptarme a la sociedad y cumplo con criterios de trastorno bipolar tipo I (antes llamado maníaco-depresivo). Me autodenomino *«un bipolar más»* porque he vivido episodios psicóticos —lo que algunos llaman «ataques de delirio»—, uno de los cuales me llevó a ser internado en una clínica. También he transitado depresiones profundas, donde el mundo se tiñe de gris y la tristeza parece infinita.  

**Medicación: ¿aliada o enemiga?**  
Critico, además, que los fármacos a menudo se receten como única solución, sin considerar sus efectos adversos. En mi caso, algunos medicamentos han empeorado mi estado en lugar de mejorarlo. Esto refleja un sistema que prioriza la supresión de síntomas sobre el bienestar integral, ignorando que detrás de cada diagnóstico hay una persona con una historia única.  

IA Chat GPT sobre los últimos tratamientos para el trastorno bipolar

Entrevista con Chat GPT sobre los últimos tratamientos para el TB

¿Qué sabe la mal llamada o mal nacida IA denominada Chat GPT sobre los últimos tratamientos para el trastorno bipolar?  



  En una interacción con lo que yo llamaría manejador de base de datos cuyo nombre es Chat GPT, le pregunté: Dame 20 tratamientos distintos probados científicamente para el trastorno bipolar entre los años 2018 y 2021, con al menos 5 fuentes confiables, me respondió con un listado de algo más de 10 tratamientos que considero no son tan novedosos y entonces le increpé ¿Cómo es esto posible?

Realmente estoy sorprendido, Chat GPT sabe muy poco respecto al trastorno bipolar.

Chat GPT me lo dice en sus palabras: "Desafortunadamente, la lista que proporcioné anteriormente no incluía 20 tratamientos distintos probados científicamente para el trastorno bipolar entre los años 2018 y 2021, con al menos 5 fuentes confiables para cada uno. Esto se debe a que, hasta mi última actualización en enero de 2022, no había una cantidad tan extensa de tratamientos nuevos y probados científicamente para el trastorno bipolar en ese período específico".

Cuando le dije que era una herramienta poco amplia en información y que no me había contestado mi pregunta me contestó: "Debido a las limitaciones de mi conocimiento y datos, no puedo proporcionar una lista de 20 tratamientos probados científicamente para el trastorno bipolar entre los años 2018 y 2021 con tantas fuentes confiables para cada uno. Como mencioné anteriormente, mi capacidad para acceder a información específica y actualizada está limitada a lo que estaba disponible en mi conjunto de datos hasta enero de 2022".

Yo le increpé que me había contestado mal y que la consideraba una herramienta poco profunda y ella me decía que nuevamente era una inteligencia artificial con amplios conocimientos, con una amplia información.  Yo volví y le dije que no que no era amplia que era restringida que me parecía muy poca la información que me dio a mi pregunta ademas no aceptaba que me había contestado mal, a lo que le dije no me diste los 20 tratamientos que te pedi y me dices que no eres restringida, a lo que volvía y me repetía lo mismo que era una inteligencia artificial con una amplia información. al final logré después de haberla increpado varias veces y hasta tratarla mal cuando al fin me reconoció que se equivocaba al dárselas de sabia y sobre todo de un tema tan específico como es el trastorno bipolar.

viernes, 25 de abril de 2025

A mis 30 años descubrí que soy bipolar


Por Inés Pujana

1 de marzo de 2019  • 10:03

Corregido 20 de junio 2024 y 25 de Abril de 2025


Esta entrada es  reblogueada desde el periódico La Nación de  Argentina.
https://www.lanacion.com.ar/otros/a-mis-30-anos-descubri-que-soy-bipolar-nid15032021/




Agustina siempre vivió la vida intensamente y quienes la conocen, saben que es una persona que no es indiferente a nada de lo que la rodea. Los amores, las amistades, la política o los derechos de los animales: todo la atraviesa y la hace tomar partido. Ríe a carcajadas cuando algo le da gracia, no tiene miedo de decir lo que piensa frente a cualquier circunstancia y por sobre todas las cosas, exuda arte, en su forma de vestirse y en todo lo que hace. Hace poco tiempo, no más de un año, descubrió que esos picos y valles que estaba tan acostumbrada a transitar, no eran simplemente un rasgo de su carácter, significaban algo más: una enfermedad hereditaria que se manifestaba en sus genes, la bipolaridad. Le pedimos que nos relatara su historia para ayudarnos a visibilizar las enfermedades mentales- que tanto estigma tienen- y esto es lo que nos contó.

"La primera vez que oí hablar de bipolaridad fue por mi mamá. Sabía que alrededor de los 30 años la diagnosticaron, que estaba medicada, que lloraba mucho y que no era feliz. No mucho más. Hasta que un día la encontré en la cama inconsciente, y a pesar de todos mis intentos por convencerme de que ella no era capaz de hacer algo así, la realidad me cacheteó y me mostró que no quería vivir más. Una nota y unos cuantos blisters vacíos eran la prueba. A partir de ese día la acompañé a hospitales, grupos, internaciones y diferentes tipos de terapia; convirtiéndome en su madre y ella en la hija a la que yo tenía que cuidar. Mi mamá siempre vio en mí mucho de ella, y no dudaba en decirme que consultara a un médico para ver si yo también tenía su patología. Jamás pensé que algo así pudiera identificarme, pero a mis casi treinta años un médico me dijo: 'Sí, estás dentro del espectro bipolar'".

"No es alguien que quiere algo y un segundo después ya no. Tampoco es tu compañero de trabajo que alterna el enojo matutino con la simpatía vespertina. Es muchísimo más, y justamente por eso es importante dejar de usar el término con tanta liviandad y darle el respeto que se merece. Porque bipolaridad no significa tener un humor cambiante: es una patología delicada que hay que transitar con mucho respeto.

Llevarla a cuestas es vivir diariamente en un subibaja. En un extremo se siente la depresión y en el otro la manía, y mientras la primera te empuja a estar muy triste, al punto de -a veces- no querer vivir más, la segunda te pone muy eufórico y te llena de una energía incontrolable. Te vuelve insomne y vulnerable en extremo, llegando a sentirte un cuerpo en carne viva, que padece todo mucho más que cualquier otra persona.

Cuando estás feliz, sos como una nena que corre y ríe a gritos porque la desborda la alegría. Te volvés ingeniosa y artística, y lográs hacer cosas con una creatividad única, que brota incansablemente. No por nada la llaman "la enfermedad de los artistas" y es que son tantos. Virginia Woolf, Kurt Cobain, Edgar Alan Poe, Van Gogh, Miguel Ángel y muchos más.

Ser bipolar es también encontrarte gobernada por sentimientos que no te pertenecen, o que no querés que te pertenezcan, pero que te invaden y te transforman en alguien que no sos y que a la vez sos. Es perder el control de las emociones y cometer muchos errores, cargando con la culpa de haber herido sin quererlo, sin darte cuenta. En mis peores picos hasta llegué a creer que algo me poseía, sin poder controlar mis pensamientos, lo que decía o lo que hacía. La bipolaridad también es pérdida, porque perdés muchas personas en el camino: amigos, parejas, y a veces, hasta a vos misma.



"¿Bipolaridad = Genialidad?

Esto opina Blue:
No comparto mucho de lo que se se dice del don bipolar por eso traigo a colación unas palabras de una bloguera:


"Mitos aparte. El "bipolaris vulgaris" no es un genio. Tiene sus dones, sí, quizá, como otros humanos no bipolares. Porque los hay que dicen que no tienen capacidad creativa, y se lamentan por ello. Pues no, tener bipolaridad no es sinónimo de nada."

"


 Por mi corta edad los médicos me recomendaron un tratamiento farmacológico fuerte, con la "esperanza" de que quizás en dos años ya no necesitara seguir con la ingesta de remedios. Me pareció mentira, creí que era demasiado bueno para ser cierto y ni lo dudé, los acepté con los ojos cerrados. Pero a medida que pasaban los días, las semanas y los meses, las reacciones adversas fueron devastadoras: pérdida de memoria, dificultad para expresarme, tics nerviosos, dolor articular, manchas en la piel, pérdida de visión y aumento de peso. Solo duré medio año de tratamiento y lo abandoné, dejando con esas pastillas la ilusión de ¿curarme? en un corto plazo. Descubrí que para no perder la cordura me estaba perdiendo a mí misma y supe que no había camino fácil, que iba a ser duro de todas formas. Así que luego de pensarlo mucho y de hablar con personas cercanas comencé a investigar otras opciones más naturales. Opté por ahondar en hacer cosas que me hicieran feliz y por rodearme de personas que me dieran paz y me sacaran sonrisas. Meditar y hacer terapia ayudan mucho. Tener una vida sana, hacer deporte, comer y dormir bien, también. Pero sobre todo conocerme y aceptarme.

No es un camino sencillo, está lleno de aciertos y desaciertos y hay mucho dolor incluido, porque vivimos todo en carne viva y porque ese beso que se disfruta más, también tiene otra cara, que es que también se sufre en demasía el cachetazo. Es un camino diferente para cada uno, que tiene que ir haciéndose al andar, escuchándose y sabiendo elegir qué resulta mejor para cada persona y tipo de vida. Mi consejo es que nada ayuda tanto como sentirse amado. Por eso es tan importante saber acompañar a quienes lo padecen, entendiendo, no juzgando y estando presente, demostrando afecto y haciendo sentir que uno no los abandona cuando todo parece hacerlo. Del otro lado hay una persona algo turbulenta, pero que en el fondo es como el cielo, que cambia, llueve y después despliega algo tan hermoso como un arcoíris. Mi consejo es que se queden a ver sus arcoíris, porque no cualquier persona es capaz de crearlos después de una tormenta".


De la euforia al vacío: Por qué no creo en las enfermedades mentales

De pronto se puede decir que soy "un tipo raro", pero no, me considero una persona común, aunque con emociones más intensas. Como decía Poe: "Aquellos que sueñan de día conocen muchas cosas que escapan a los que sueñan solo de noche". No, no soy un enfermo; simplemente pertenezco a un grupo minoritario que experimenta la vida con mayor profundidad.


En ocasiones, mi estado emocional se altera: Paso por unos días donde llego a sentirme muy feliz, acelerado, ansioso, quiero hacer muchas cosas al mismo tiempo, siento que soy bueno para todo, siento que me vuelvo inflexible o mejor dicho terco, me gasto hasta el último peso, veo todo color de rosa, me enamoro y enamoro fácilmente; luego hay otros días donde me siento muy bajo de ánimo, no quiero ni salir de casa, todo es de color gris, nada me gusta, siento que no soy querido por nadie y por lo tanto no quiero ver a nadie, solo quiero estar recostado o dormido, no me importa lo que los demás hagan o dejen de hacer, mi estado de ánimo es como de una tristeza infinita. Esto que siento se ha denominado por parte de algunas personas como una enfermedad mental y la llaman psicosis maniaco depresiva o bipolaridad pero no la considero una enfermedad como tal, mas bien es un estado alterado, un problema mental o si mucho un trastorno mental.

Como se siente al ser intenso



No creo en el concepto de "enfermedades mentales". Para mí, una enfermedad requiere:

  1. Causa física demostrable.

  2. Síntomas claros y consistentes.

  3. Tratamientos con base científica.

Prefiero términos como "problemas" o "trastornos" mentales, ya que lo psicológico no cumple con estos criterios de enfermedad por lo tanto, considero, los desbalances emocionales son respuestas extremas de algunas personas ante situaciones complicadas del devenir de la vida, no son patologías médicas.

domingo, 6 de abril de 2025

Una opinión sobre la medicación en el trastorno bipolar

Una opinión sobre la medicación en el trastorno bipolar

No creo que las personas con trastorno bipolar deban estar siempre medicadas. Aunque reconozco que en algunos casos puede ser necesaria la medicación para controlar crisis agudas, defiendo que, de requerirse uso crónico, sea en dosis mínimas y controladas. La polimedicación excesiva puede generar dependencia, limitando la capacidad de afrontar la vida con autonomía.

Las crisis pueden reducir temporalmente ciertas capacidades, pero esto varía según la intensidad del episodio y el tipo de trastorno. Los fármacos no curan; son paliativos que controlan síntomas, pero no restauran funciones perdidas.

Con el tiempo, desarrollé un insight para reconocer cuándo estoy estable (y puedo reducir medicación) o cuándo necesito ayuda. Sin embargo, caer en la idea de que los fármacos son "preventivos" es un error. No evitan crisis, sino que modulan síntomas, como un antihipertensivo regula la presión.

Los Psicofármacos son herramientas de control de síntomas, no una cura para el trastorno bipolar u otros problemas mentales, estos medicamentos son sustancias psicoactivas (calmantes o estimulantes) que alteran el funcionamiento cerebral. Su efecto es universal: actúan en cualquier persona, no solo en quienes padecen trastornos. En casos como la esquizofrenia, pueden suprimir voces; en el bipolar, inducen calma durante la manía. Pero su uso crónico implica vivir en un estado artificial, con efectos secundarios perversos.

Mi experiencia personal

En 35 años de convivir con el trastorno, he probado desde polimedicación hasta periodos sin fármacos. Hoy priorizo dosis bajas en crisis puntuales y autonomía en fases estables. He aprendido que mi bienestar depende menos de los fármacos que de cómo manejo mi entorno y emociones.

No soy médico, pero baso mi postura en:

    Evidencia científica: Los fármacos son paliativos, no curan.

    Experiencia propia: Los episodios graves requieren medicación; la estabilidad, no.

    Ética: La sobremedicación puede anular la identidad.

Conclusión: El tratamiento ideal debe ser flexible, ajustado a cada fase de la enfermedad, evitando tanto la demonización de los fármacos como su uso indiscriminado.

miércoles, 5 de febrero de 2025

No considero que una persona con trastorno bipolar, deba estar todo el tiempo sometida a una fuerte medicación


Realmente no considero que una persona afectada por un trastorno mental como el trastorno bipolar deba estar todo el tiempo sometida a una fuerte medicación, aunque no descarto que en algún momento deba someterse a tratamientos farmacológicos, opino que estos deben ser temporales y de ser necesario su uso de forma crónica, que se usen en dosis controladas y mínimas, esto porque en muchos casos se reciben una variedad de compuestos (polimedicación), donde después de haber salido de una crisis y habiéndola superado se pierde la capacidad de afrontar la vida por sí misma y la persona se convierte en alguien que vive de acuerdo con lo que la medicación le produzca en cada instante de su quehacer cotidiano, es probable que las crisis mentales puedan convertir a quien las afecta en una persona con capacidades disminuidas, si se hace una comparación a como era antes de las crisis; sin embargo, esto depende del trastorno mental que se tenga y la fuerza en que se presenten las crisis, en muchas situaciones la persona puede llegar a estar igual a como se desempeñaba antes de una crisis mental; se considera que las medicinas no recuperan las capacidades mentales disminuidas si estas se presentan debidas a un trastorno mental, ya que estas no actúan como cura, si no como paliativo. 

Polimedicación para el trastorno bipolar


Si alguien que sufre de trastorno bipolar lee estas líneas y ha pasado por un episodio maníaco de tipo fuerte denominado técnicamente como un episodio psicótico, muy parecido a un estado psicotico de una persona afectada por esquizofrenia y del cual no se diferencia sustancialmente, o como se puede decir por muchas personas que se tuvo un episodio de locura temporal, sabe que en esa vorágine donde se siente relativamente bien y principalmente de todo menos enfermo, donde se cree en esos momentos que se está sano y que enfermo se estaba antes, donde se percibe la medicación como la culpable de devolverte a un estado anterior donde todo es gris, estando en este estado se querrá de todo menos de tomar medicinas y no se estará dispuesto a tomarlas, por eso se critica a muchas personas cuando no quieren tomar tanta medicación y se les acusa que en ese momento piensan así porque están en un estado de manía aunque ya se haya superado este. Yo sentí claramente en mi primer episodio que no necesitaba de las medicinas para estar bien, sin embargo, después de superada la crisis y aun sintiéndome mal debido a estar sometido a fuertes calmantes acepté y aun lo acepto que fue necesario en esos momentos estar sometido a un tratamiento farmacológico. 

Considero que cuando se está en crisis nuestras actuaciones no son las más adecuadas y gracias a un insight (presentimiento) que he adquirido, sé cuando me estoy acercando a un estado anormal, entiendo claramente que entrar en un estado de manía no es bueno y es un síntoma claro de que mi trastorno me está afectando, por lo que debo acudir a pedir ayuda y de ser necesario a medicarme para eliminar este síntoma, también he aprendido a reconocer claramente cuando me encuentro en estado estable y que es posible actuar de forma adecuada sin necesidad de tomar medicinas o tomando muy pocas.  

Creer que si se lleva el tratamiento médico disciplinadamente la persona estará a salvo de las idas y venidas de la enfermedad es un error que creo que todos hemos cometido alguna vez. Lo que ocurre es que estas “altas expectativas” crean descontento o incluso frustración cuando no las vemos cumplidas, esto es un sofisma para decir que las medicinas si funcionan la mayoría de las veces y hay que estar medicado con medidas preventivas porque si no la enfermedad no se controla, considero que las medicinas no funcionan como medidas preventivas, las medicinas funcionan controlando ciertos  aspectos de la persona, para algunas y en determinadas condiciones puede ser necesario tomarlas de forma crónica y ser necesarias para poder la persona estar mejor que si no se toman; mi forma de ver las cosas lo puedo definir con la siguiente analogía, una persona que tiende a tener la presión alta debe tomar de forma crónica una medicina que provoca que su presión se mantenga en un nivel menor que si no la toma, una persona que tiende a estar agitada constantemente y que este síntoma no puede eliminarse de forma diferente a tomar un calmante que lo mantenga lento o apagado podría tener la obligación de tomar este calmante durante el resto de su vida, pero si se lograra por otros métodos que la persona pueda manejar su agitación y poder vivir de una forma aceptable a pesar de sentirse algo agitado, podría estar mejor sin tomar medicinas para calmarlo, un caso típico de un problema mental de lo mas grave (esquizofrenia) se tiene cuando una persona escucha voces, sobre las cuales se ha demostrado que con ciertos medicamentos pueden dejar de escucharlas, sin embargo, existen personas que escuchan voces y pueden convivir relativamente bien con esta situación y logran tener una vida aceptable a pesar de este síntoma indeseable. 

Soy del concepto de que: el tratamiento farmacológico para el trastorno bipolar no es preventivo, si no que es paliativo. Realmente no creo que una persona deba estar todo el tiempo sometida a una fuerte medicación, donde a veces se reciben una diversidad de compuestos al mismo tiempo (polimedicación), donde después de haber salido de una crisis y habiéndola superado se pierde la capacidad de afrontar la vida por sí misma y la persona se convierte en alguien que vive de acuerdo con lo que la medicación le produzca en cada instante de su quehacer cotidiano, es probable que las crisis mentales puedan convertir a quien las afecta en una persona con capacidades disminuidas, si se hace una comparación a como se era antes estas, sin embargo, esto depende del trastorno mental que se tenga y la fuerza en que se presenten las crisis, se considera que las medicinas no recuperan estas capacidades, ya que estas no sirven como cura si no como paliativo que controlan síntomas, por lo tanto hay que adaptarse a vivir con esta merma de capacidades. 

Según como he venido viendo las medicinas para tratar problemas mentales me suscribo a una definición poco aceptada por la mayoría, en la cual se define que estas medicinas son básicamente psicofármacos que caben en dos tipos principales o son sustancias calmantes o son sustancias estimulantes las cuales actúan directamente sobre el funcionamiento de la mente de las personas modificando la forma en que funciona el cerebro y de esta manera producen alteraciones en el pensamiento, el sentimiento y la conducta, ademas estos medicamentos o psicofármacos ejercen sus efectos en cualquier persona que los tome, independientemente de si tienen o no una condición mental, sin embargo, los efectos psicoactivos producidas por algunos fármacos son médicamente útiles en situaciones específicas, actuando como se dice de paliativos al crear un estado cerebral alterado que puede suprimir o sustituir síntomas problemáticos en personas con manifestaciones de problemas mentales y de comportamiento; un ejemplo claro es el que se presenta cuando una persona afectada de trastorno bipolar llega a una crisis y la persona está en un estado de manía intensa, que es lo mismo que un estado de locura temporal, mediante psicofármacos de tipo de calmantes la pueden llevar a un estado de calma inducido que es preferible al estado alterado producido por una crisis de un trastorno mental. 

Resultado de imagen para Trastorno bipolar o maníaco depresión
No me considero un experto en medicina, ni pretendo demostrar teorías científicas sobre problemas mentales, hablo con base en las hipótesis que han publicado personas que considero poseen buenos conocimientos en el tratamiento de problemas mentales y que las comparo con lo que he sentido en mi quehacer cotidiano, dado que he experimentado las diferentes opciones como lo es estar o no estar medicado con fuertes psicofármacos en años anteriores entre hace 35 años hasta hace unos 8 años, como también en los últimos 8 años donde he estado medicado de forma crónica con unos psicofármacos menos fuertes y en dosis menores o he suspendido dicha medicación. 

Gracias a mi experiencia con estos sentimientos encontrados que me afectan, he descubierto que el sentirme bien no depende de estar o no medicado, o mejor dicho no depende de estar afectado o no por un trastorno mental, el diario vivir y la forma en que afronto la vida y las condiciones en las que transcurre mi vida son las que me hacen sentir bien o mal, los síntomas de mi problema mental cuando estos aparecen son un factor entre varios que pueden hacerme sentir mal, aunque también hay que decirlo han hecho que me haya sentido bien sin que haya debido estarlo, por esto mismo pienso que este problema mental que me afecta algunas veces deba convertirse en un estado de constante problema al tener que tomar diariamente unas medicinas que me cambian la forma de actuar en todo momento. 

Con base en lo que he vivido me inclino por pensar que lo mío no es un problema menor, que requiere de pronto de ayuda externa y del uso de químicos, pero en este momento no se tiene un protocolo científicamente probado y claro para mi tratamiento y lo que hago es con base en lo vivido: He definido mi forma de tratarme, tratando de estar un máximo de tiempo libre de sustancias externas tóxicas pero de pronto necesarias en algunos momentos. Bien sea que realmente no tenga ninguna enfermedad y solo sea un problema de adaptación pero he sufrido por comportamientos que he tenido, que no son muy comunes, que no están bien vistos, que han afectado a otros y a mí mismo, por lo que he necesitado de algo que me ayude a corregirlos, en algunas oportunidades, ese algo que ha sido llamado como se quiera: Medicinas, drogas, psicofármacos o psicoactivos, han hecho que me pueda sentir mejor de ciertas características de mi comportamiento y que actué más normalmente ante la sociedad, pero sin excluir sus efectos malucos.  En mi caso creo que si tengo un problema mental, que se puede decir grave, que necesito ayuda externa y tomar fuertes psicofármacos en los episodios de crisis, que afortunadamente han sido muy pocos, sin embargo, he sentido también que he podido vivir relativamente bien, sin tomar medicinas cuando tengo periodos de estabilidad emocional, que es la mayor parte del tiempo o tomando un mínimo de estas cuando tengo desbalances leves para evitar llegar a una crisis. 

jueves, 5 de diciembre de 2024

Sobrellevando mi problema mental sin medicamentos

Sobre mi situación actual he hablado en mis últimas entradas, la cual ha ido cambiando y se puede decir que estoy mejor desde los diferentes aspectos de mi vida.

Ya estoy un poco más maduro (para el 2024 tengo 58 años), estoy completando seis décadas de vida, tengo una estabilidad financiera y de nuevo he logrado estar en una relación sentimental donde me siento pleno.  Pero, como el tema principal de este blog es hablar sobre el trastorno bipolar pues presentaré mi situación respecto a este.




Puedo afirmar que llevo alrededor de varios años sin tomar medicación constante, para lograr vivir bien aun padeciendo trastorno bipolar y poder interactuar de forma normal ante las demás personas he mantenido con autocontrol los inconvenientes que mi condición provoca, realizo mis actividades cotidianas de forma estructurada para estar equilibrado respecto a mis emociones, esto con el fin de evitar subidas y bajadas de ánimo, sin embargo, presento cambios en mi estado de ánimo que de pronto pueden ser muy similares a lo que puede sentir una persona sin mi condición, aunque en varias oportunidades siento que estas sobrepasan la normalidad; entonces para que en mis subidas realice pocas acciones, que sean adecuadas y no tome malas decisiones, para que luego en mis estados bajos realice acciones adecuadas y tome decisiones acertadas

Para lograr el autocontrol a que me refiero tengo que estar constantemente evaluando los resultados de lo que hago y tengo que afrontar lo que se siente cuando mis emociones se alborotan, esto implica que en mis subidas pueda sentirme bien pero ser consciente que debo evitar seguir subiendo, que debo parar, no debo tomar decisiones apresuradas, no crear situaciones que puedan afectar negativamente a otros, en el otro extremo cuando baja mi animo aunque puedo sentirme mal, ser consiente que no es el fin, que es un estado indeseable pero se puede vivir, se que debo realizar mis actividades aun sin tener muchas ganas de hacerlas, se que en estado bajo al ser demasiado crítico puedo y debo tomar decisiones, no debo crear situaciones que puedan afectarme negativamente, no debo aislarme de las otras personas, no debo pensar o creer que los demás están en mi contra o que tienen la culpa de lo que me esta pasando y antes tratar de relacionarme aunque me cuesta dificultad.


Cuando estoy en un estado que llamaré anormal o alterado debo luchar contra los fantasmas, aunque los sienta presentes entender que estos no existen que aunque mis sentimientos no son lo que deben ser poder actuar de forma adecuada mientras regreso a un estado normal.

Respecto a los medicamentos considero que estos tienen su utilidad, no soy negacionista respecto a su funcionamiento pero no estoy de acuerdo con la forma actual de prescribirlos.

Soy consciente que mi autocontrol puede fallar y en este caso acepto que puede ser útil tomar medicamentos, por eso a mi alrededor tengo personas las cuales me conocen porque han vivido conmigo en mis estados alterados o personas que no lo han vivido pero que les hago saber lo que son estos estados y que en caso de que llegue a un estado de descontrol ayudarme y aun en contra de mi voluntad frenarme; para eso están unos medicamentos que tengo a mano y puedo tomar en caso de ser necesario, aclaro que es en contra de mi voluntad pero cuando estoy realmente en un estado alterado, no en contra de mi voluntad de cuando estoy equilibrado que es casi siempre.

Aplicando esto que he escrito antes es que últimamente he podido vivir como una persona cualquiera, a pesar de aceptar que tengo trastorno bipolar o un problema mental que se asimila a lo que se denomina como bipolaridad, se que esta condición estará permanentemente presente, aunque a veces pueda sentirme también en estado de normalidad.