Experiencias sobre como vivo con el trastorno bipolar, comentarios sobre artículos de blogs y paginas web, mis apreciaciones sobre este y otros problemas mentales.
martes, 24 de febrero de 2026
Cada vez estoy más retirado de las drogas
Mi historia
jueves, 12 de febrero de 2026
Trastorno bipolar y medicación: ¿Cuándo es necesaria y cuándo no?
El trastorno bipolar es una condición compleja que plantea desafíos tanto para quienes lo padecen como para quienes buscan tratarlo. En mi experiencia, no creo que una persona con este trastorno deba estar sometida a una fuerte medicación de manera permanente. Sin embargo, reconozco que en momentos críticos, los tratamientos farmacológicos pueden ser indispensables. Mi perspectiva es que estos deberían ser temporales y, en caso de requerirse de forma crónica, administrarse en dosis mínimas y cuidadosamente controladas.
Uno de los mayores riesgos de la medicación excesiva es la polimedicación, que puede llevar a una situación en la que, tras superar una crisis, la persona pierde la capacidad de afrontar la vida por sí misma. En lugar de recuperar su autonomía, termina dependiendo de los efectos de la medicación en su día a día.
Es cierto que las crisis mentales pueden disminuir las capacidades de quienes las padecen, especialmente si se comparan con su estado previo. Sin embargo, esto varía según el tipo de trastorno y la intensidad de las crisis. En muchos casos, es posible recuperar un desempeño similar al que se tenía antes. Es importante recordar que los medicamentos no restauran las capacidades mentales disminuidas; su función no es curar, sino paliar los síntomas.
Polimedicación en el trastorno bipolar
Quienes han experimentado un episodio maníaco intenso, técnicamente llamado episodio psicótico, saben que en ese estado se sienten relativamente bien y no perciben la enfermedad. En esos momentos, la medicación puede verse como la causante de devolverlos a un estado gris y poco deseable. Por eso, es común que la persona rechace tomar medicamentos, incluso después de superar la crisis. Esto suele interpretarse como un síntoma de manía, aunque ya haya pasado.
En mi caso, durante mi primer episodio, sentí claramente que no necesitaba medicación para estar bien. Sin embargo, tras superar la crisis y a pesar de sentirme mal debido a los calmantes, acepté que el tratamiento farmacológico fue necesario en ese momento.
El papel del insight y la estabilidad
Con el tiempo, he desarrollado lo que se conoce como insight (presentimiento), que me permite reconocer cuándo me acerco a un estado anormal. Entiendo que entrar en un estado de manía es un síntoma claro de que mi trastorno me está afectando, por lo que debo buscar ayuda y, si es necesario, medicarme para controlarlo. También he aprendido a identificar cuándo estoy estable y puedo actuar adecuadamente sin necesidad de medicación o con dosis mínimas.
En resumen, el tratamiento farmacológico no debe ser visto como una solución permanente, sino como una herramienta temporal o complementaria. La clave está en encontrar un equilibrio que permita a la persona vivir de manera autónoma y plena, sin depender exclusivamente de los medicamentos.
Reflexiones sobre el tratamiento farmacológico del trastorno bipolar
viernes, 16 de enero de 2026
¿Es el trastorno bipolar una enfermedad?
El trastorno bipolar, que a mi parecer no es una enfermedad mental, es un problema mental bastante difícil de manejar, aunque no imposible. Se sufre mucho, aunque a veces también se goza; sin embargo, después de haber pasado por momentos que podríamos llamar “buenos”, nos arrepentimos terriblemente de las locuras cometidas. Considero que, si uno sobrevive a los primeros episodios, aprende a convivir con este problema. Cada cual lo hace a su manera; yo lo he hecho a la mía, de buena forma. He sobrevivido ya casi cuarenta años padeciendo esta situación que, vuelvo y repito, no es una “enfermedad mental”.
Considero, además, que he tenido una vida plena a pesar de cargar con el estigma del trastorno bipolar, porque he hecho muchas cosas, tal como las ha podido hacer alguien que no tiene este problema.
Quiero hacer énfasis en que el trastorno bipolar no es una enfermedad. Para ser catalogado como tal, tendría que demostrarse científicamente que se debe a un problema físico, algo que hasta el momento no se ha podido lograr. Aunque puedo afirmar que, para la mayoría de los psiquiatras, el trastorno bipolar es una enfermedad que tiene su base física en un problema de neurotransmisores dentro de las neuronas del cerebro, esto no ha sido posible probarlo dentro de lo que se llama el método científico. Solo se tienen teorías, o lo que se denomina científicamente hipótesis, pero que no han pasado las pruebas de demostración necesarias para que se pueda decir que se convierten en tesis comprobadas.
miércoles, 31 de diciembre de 2025
Mi portada según chat gpt
Manicomio o institución se salud mental moderna
miércoles, 19 de noviembre de 2025
Si las enfermedades fisicas fueran como las mentales
Soy de la opinión de que no existen las enfermedades mentales,
existen problemas mentales, existen los trastornos mentales, existen los
trastornos de la personalidad, existen problemas médicos que traen como
consecuencia desbalances mentales, para mi concepto hablar de
enfermedad se refiere a un problema de salud física que tiene una causa
comprobada y verificable con exámenes cuantitativos y replicables, cuyos comportamientos son estudiados y corresponden a
síntomas claros y definidos, como también que existen tratamientos
claros y definidos, además que comprobados mediante estudios probabilísticos, siguiendo las pautas de método científico.
Si la práctica de la medicina que tiene que ver con las enfermedades llamémoslas físicas fuera como en la psiquiatría, entonces cuando vas por ejemplo con una tos recurrente a una consulta médica, el médico no te examinaría en absoluto, solo te haría preguntas sobre tu tos y luego algunas preguntas más sobre tu vida personal. Después afirmaría que tienes un “Trastorno de la Respiración y Tos Recurrente” (TRTR) y te daría un inhalador de esteroides para que lo inhalases una vez al día. El inhalador no tiene efectos específicos y abre las vías respiratorias, así que al menos a corto plazo habría alguna mejora de los síntomas. Sin embargo, si tuvieras una infección toráxica, es probable que en última instancia empeorase, incluso aunque inicialmente pudieras sentirte un poco mejor. Pero con el inconveniente que a largo plazo, el uso de esteroides puede tener toda clase de efectos secundarios desagradables y peligrosos si se toman en cantidades suficientes. Si el TRTR fuera parte de lo que los médicos de atención primaria “diagnostican”, entonces siempre habrá algunos pacientes que tengan fe en ello, pues su tos mejoró y querrán seguir tomando los esteroides de forma prolongada; mientras para otros las consecuencias habrían sido horribles, incluso potencialmente mortales.
Este ejemplo es muy ilustrador y me da argumentos para decir que no existen las enfermedades mentales de forma igual a las enfermedades del resto del cuerpo.
martes, 28 de octubre de 2025
Noviembre Negro
miércoles, 22 de octubre de 2025
El amor en los tiempos del COVID
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| El anillo |



