martes, 10 de marzo de 2015

Cambios de mi perspectiva ante los trastornos mentales y mi problema mental

Estuve leyendo hace ya algunos días varios artículos de la Dra Joanna Moncreff donde plantea el engaño que nos ha hecho la industria farmacéutica moderna, la cual ha creado una variedad de enfermedades mentales para poder vender la cura a ellas y llenarse de dinero y para la cual no tienen importancia las dolencias mentales de personas que realmente pueden tener unos trastornos mentales claros, pero que son desde el punto de vista numérico muy pequeños y poco interesantes desde el punto de vista de posibilidad de negocio. También estuve leyendo el libro: "La invención de trastornos mentales" escrito por Héctor González Pardo y Marino Pérez Alvarez cuyo tema es “el desenmascaramiento de prácticas clínicas, tanto de la psiquiatría como de la psicología, por medio de las cuales se inventan trastornos mentales”. En resumen es que en estos escritos encuentro que la psiquiatría y psicología actual en general están mas interesadas en mantener un negocio que en la salud mental de las personas.

Como he venido diciendo en diferentes post de este blog, defino que tengo: Sentimientos encontrados, los que me hacen sentir emociones que muchas veces no están relacionadas con lo que mi entorno me ofrece.  Para ilustrar lo que digo, puedo sentirme eufórico y bastante alegre, después de haber tenido una gran perdida sentimental o personal como por ejemplo ser despedido de un empleo; como también sentir una gran tristeza lo que comúnmente se llama depresión, a pesar de haber logrado un objetivo importante en la vida, que para otra persona podría ser claramente un motivo para estar feliz.

Que esta situación se deba a que sufro de una enfermedad o de un trastorno o como se pueda llamar, es algo que no se tiene claro y mas cuando la literatura al respecto ofrece opiniones contradictorias. Trato de guiarme por lo que siento y por las experiencias que he tenido, pero mis apreciaciones muchas veces van en contra-vía a lo que se afirma en mucho de lo que he podido encontrar en la red, como artículos médicos que dicen tener argumentaciones y sustentos fuertes, basados en teorías manejadas por muchas personas y que estarían soportadas por evidencias médicas. Sin embargo en el libro de González y Pérez mencionado se dice entre otras cosas que: “Los trastornos mentales" lejos de ser las supuestas entidades naturales de base biológica que buena parte de la psiquiatría actual pretende hacer creer, serían entidades construidas de carácter histórico social, mas sujetas a los vaivenes de la vida que a los desequilibrios neuroquímicos, en resumen son mas del orden de los problemas de la vida, que de la biología y mas de la persona que de su cerebro.

En el año de 1983 cuando tenía 16 años, sufrí de una crisis mental la cual me llevó a actuar de forma poco lógica, lo que para el común de las personas, se puede decir que llegué a un estado de locura o de desequilibrio mental, mis razonamientos eran bastante confusos y aunque para mi significaron en esos días, que había encontrado la explicación a todos los interrogantes filosóficos, para las demás personas eran unos razonamientos absurdos o mejor dicho eran idioteces.

Al llegar a este estado de desorden en mis actuaciones, como opción para remediar la situación fui remitido donde un psiquiatra, el cual ordenó se me internara en un centro para personas con desordenes mentales, que en esos días se le llamaba clínica de reposo, para no llamarla como el común de las personas conocen como manicomio.

Allí después de varias semanas de tratamiento, con base en fuertes medicinas que me mantenían como dormido o como denomino yo: Como un zombie, fui poco a poco volviendo a razonar y actuar como la mayoría de las personas a partir de lo cual fui dado de alta y regresé a mi cotidianidad, con la prescripción de una gran cantidad y variedad de medicinas que me afectaban en la forma de sentir como también físicamente.

El doctor que me atendió me dijo una frase que siempre martilla mi mente, "estas enfermo y debes tomar medicamentos para el cerebro por el resto de tu vida", por  varios meses de pronto cerca del año, pero no mas de ahí, cumplí con las prescripciones y acudí a los controles rutinarios, pero debido a que me sentía muy mal, no se si por los efectos primarios y secundarios de las drogas psiquiátricas o porque había mutado a un sentimiento de depresión profundo, tome la determinación de dejar de tajo todo lo que se me había recetado y trate de vivir mi vida sin medicamentos para la cabeza.

Para mi había pasado por una gran mala experiencia, pero decidí que debía continuar con mi vida y de ser posible hacer realidad los sueños que tenia de niño y de adolescente, aunque pensaba que de pronto podía enloquecerme de nuevo o incluso que existía la posibilidad de llegar a un estado de locura irremediable.

Durante mucho tiempo conviví con ciertos desbalances mentales sin darme cuenta que los tenía, o mas bien sabiendo que padecía de algo, pero tratando de no darle mucha importancia, por lo que no me atormentaba demasiado por ello.

Creo que después de varios años de pronto unos 10, dentro de lo que recuerdo no sentí desbalances fuertes, aunque de pronto recuerdo que tenía periodos donde estaba lo que se puede denominar deprimido, como también de ciertos periodos en que hacía cosas de forma apresurada e impulsiva, que después analizaba que no habían sido muy convenientes lo que se puede denominar como periodos de hipomanía.

A pesar del episodio de locura sufrido, pude volver a tener una vida dentro de lo que se puede decir normal o promedio, pude realizar y terminar estudios universitarios y me gradué para el año de 1991.

Después entre a trabajar en una empresa, desempeñándome en mi campo profesional con unos buenos ingresos, lo cual me permitió hacer una nueva familia al lado de mi esposa y mis dos hijos.

Posteriormente no tengo bien claro la fecha pero fue hacia el año de 1995 o de pronto un año o dos mas vine a tener otra crisis no tan fuerte como la primera, cuyos síntomas fueron similares a los que tuve antes de entrar en mi crisis mayor, al sentir que me acercaba a unos sentimientos que para mi eran hacia un estado de locura, al cual no quería llegar, por lo que decidí acudir donde otro médico que me ayudara con mi problema y me permitiera volver a una normalidad, volví de nuevo a tratamiento esta vez con un protocolo dual de psicoterapia y de drogas psiquiátricas, que me permitieron de nuevo volver a una situación normal, a pesar que de nuevo este médico no me dijo que dejara las drogas psiquiátricas, de nuevo las descontinué y no volví a a su consultorio.

Ya hace relativamente pocos años, estaría hablando del año 2007 aproximadamente cuando llegué a mis 40, que empecé de nuevo a sufrir de altibajos emocionales de intensidad media que se iban incrementando, asemejándose a lo que sentí en mi crisis mayor, de nuevo pensé en acudir a pedir ayuda médica, pero como ese momento coincidió con la disponibilidad y popularidad aquí en mi país de un nuevo medio de información como es la red, antes de pedir esa ayuda  decidí buscar el nombre a mi problema mental, adquirir un conocimiento sobre él, ya que en todo el tiempo que llevaba viendo médicos psiquiatras, nunca se me había hecho claridad respecto, descubrí tanto paginas web como también blogs, foros y algunos artículos científicos que se publicaban para no científicos, de muchos temas relacionados con problemas mentales, por lo que me dedique a buscar y leer mucho, para correlacionar lo que había sentido en mi crisis y en mis desbalances, con lo que otros habían sentido y con las clasificaciones que habían hecho otras personas para este tipo de sentimientos.

Vine a encontrar que de acuerdo con muchos sitios de la red, tanto desde el punto de vista de los pacientes, como del lado médico, que lo que yo había sentido y que venía sintiendo se correspondía con lo que en un tiempo anterior se llegó a llamar psicosis maníaco depresiva, que a partir de estos últimos 20 años se le había dado un nuevo nombre que era el de trastorno bipolar, el cual tenía varias subdivisiones de acuerdo con la severidad de los síntomas, que para mi caso era el de tipo I, que implicaba el haber llegado a un estado de desorden mental agudo, de locura temporal, de delirio o como de acuerdo a los términos psiquiátricos del momento un estado psicótico,  aunque siempre había pensado que podía tener una enfermedad muy grave, que podría llevarme tarde o temprano a una locura total y perderme para este mundo; para mi consuelo según lo que encontré en la red sobre esta situación, se afirma que es poco probable que se de, sobre todo en el presente o futuro cercano.

La información que encontré me hizo sentir un poco de tranquilidad, pues pude saber que a pesar de padecer un trastorno mental, según lo que se decía, este no era tan grave ni catastrófico, que se puede vivir con él, de forma parecida a una persona que no la tenga, luego de esto traté de seguir mi ritmo de vida sin tomar medicamentos, pues siempre que iniciaba un tratamiento me mejoraba, pero no lograba soportar los efectos secundarios de los medicamentos y volvía a dejarlos.

Los artículos que eran del corte de la psiquiatría actual, hablaban de que la única forma de estar bien y de poder desempeñarse de forma adecuada era la prescripción de medicamentos, muchas de las entradas de Internet tenían publicidad de ciertos medicamentos con marcas comerciales, los cuales se deberían tomar de forma constante, es decir, estar medicado de por vida, que era lo mismo que me dijo el primer psiquiatra que me trató.

Siempre he tenido la impresión que en mucha de la información que se da por Internet hay un interés comercial y vine a saber que los medicamentos nuevos que se mencionaban eran de unos costos elevadísimos, que para mi caso y mi fortuna no tuve acceso a ellos en ningún momento, porque mi sistema de salud no los prescribe debido a su precio y mas bien prescribe drogas genéricas, que son las que llevan mucho tiempo recetándose y no pagan por las patentes, que de acuerdo con lo que vengo leyendo últimamente pueden ser las mejores en este momento, sin ser las ideales, las cuales hasta ahora no se han encontrado, como tampoco se están buscando.

También he encontrado opiniones del algunos médicos que trabajaron o estuvieron bajo la influencia de los fabricantes de medicinas como el Dr Peter Gotzsche donde en otras cosas dice que: "Los fármacos psicotrópicos causan muchos daños y algunos de los peores suceden cuando los pacientes tratan de suspenderlos, generalmente empeorando su estado. Sus médicos habitualmente les dicen que esto se debe a que aún requieren el fármaco. En realidad lo que muchos pacientes experimentan al tratar de suspender estos fármacos son síntomas de abstinencia. Ellos se han hecho dependientes de los medicamentos, sin embargo los psiquiatras generalmente niegan este hecho"

Participé en foros con otros afectados de problemas parecidos y encontraba que en la mayoría de ellos las personas aceptaban y daban por hecho que la única opción era estar medicado a pesar que en general se decían libres de los síntomas mas fuertes de los problemas mentales, pero decían no sentirse bien del todo.

Leí varios blogs de personas que habían entrado en fuertes estados psicóticos o en fuertes estados de depresión donde narraban cuestiones bastante escabrosas o historias que rayaban en el limite de la realidad y de un estado de desorden de ideas, en esos días se encontraban fácilmente este tipo de entradas, últimamente es difícil para mi dar con este tipo de blogs. no se si por la censura que se pueda estar haciendo en la red o porque las personas con estas alteraciones, ya no acuden a este medio para publicar estas situaciones, las entradas que leí en esos días ya no se pueden encontrar en linea, porque fueron eliminadas y sus autores no siguieron escribiendo y/o mutaron o cambiaron sus blogs, a pesar que siempre se publicaba con perfiles anónimos.

También encontré otro tipo de blogs donde se hablaba de las experiencias traumáticas pero no desde un punto de vista tan fuerte, ni tan crudo, este tipo de blogs ha ido evolucionando poco a poco y muchos de estos blogs todavía están vigentes, se actualizan y algunos están en los enlaces de este blog.

Pude identificarme con los blogueros que escribían los mas crudos relatos, los cuales narraban historias similares o de un estilo a lo que pude haber sufrido en mi mas fuerte crisis, como también de los blogueros que hablaban de sus experiencias de un punto de vista mas suave, los cuales se clasificaban todos como bipolares, por lo tanto decidí que yo también encajaba en esta definición, me etiqueté entonces como bipolar y comencé también con mi propio blog.

Pasó un cierto tiempo de estar en este mundo de las redes y de compartir mi experiencia por este medio, antes de decidir acudir nuevamente donde un psiquiatra, porque para mi forma de ver las cosas guardaba la esperanza de que era posible que pudiera seguir mi vida sin tener que tomar tanta medicina, dentro de lo que había concluido para mi caso y que pude encontrar también en la Internet era que regular el sueño es uno de los factores mas importantes, Las veces que había tenido crisis de manía (en mi caso no he tenido una crisis depresiva si no he tenido antes una crisis de manía) empiezo con un insomnio que va aumentando paulatinamente al igual que aumentan el sentimiento de manía y que si se para el insomnio los síntomas de manía retroceden. Para tratar de controlar mis desbalances ensaye  algunos compuestos naturales pero no lograba sentirme estable ni bien por mucho tiempo, también acudía a un somnífero que me ayuda a dormir, quizá es el único medicamento que he soportado, porque una vez que superaba el insomnio lo dejaba y volvía a dormir normalmente.

Pero los fuertes desbalances que venía sintiendo, me estaban ya causando muchos problemas personales, por lo que decidí de nuevo volver a consulta, esta vez acudí estando en un periodo de eutimia, pero después de haber sufrido desbalances que me habían hecho sentir realmente mal, cuando le narre mis síntomas al médico, de una vez me clasificó como paciente que sufre de trastorno bipolar y como siempre se me dijo que debía tomar medicinas de forma constante para estar mejor, de nuevo volví a estar medicado y convencido que esta era la alternativa a tomar, comencé esta vez con unas medicinas que no me hacían sentir tan mal, como las que tomé en las dos oportunidades anteriores, por lo que acepté la situación y estuve muy juicioso durante varios años, además que no se si por el efecto de estas medicinas o por la evolución normal de mi enfermedad, que vine a sentir que sufría de menos desbalances, que estos eran mas suaves o que si trataba de desbalancearme volvía fácilmente a un estado equilibrado.

Después de pasar unos 6 meses tomando la medicación llegué a una situación donde aunque no me consideraba curado del todo, si me sentía bastante tranquilo, en ese momento pensaba que era una lástima que para encontrar un tratamiento que me aliviara sin causarme mayores efectos secundarios pasara tanto tiempo, que había sufrido mucho sin necesidad, por causa de los tratamientos anteriores o por estar sin tratamiento, pues mi vida aunque no ha sido mala del todo, si se vio muy afectada por los desbalances que que sufro.

Tome juiciosamente durante unos 3 o 4 años mi medicación, la cual era solo de control, además consistía en un solo compuesto, que era un genérico cuyo costo se puede decir que era casi cero, (según mis cálculos el costo mensual de mi prescripción según el precio en la calle del medicamento era de unos 10 dolares mensuales, considero que para mi sistema de salud debía ser mucho  menos).

Hace aproximadamente un año tuve una crisis de salud inquietante, la cual pienso, pero no puedo asegurar del todo, se debió a un efecto secundario dañino de la droga psiquiátrica que venía tomando, no fue una situación clara, pero al parecer tuve una inflamación del hígado y problemas en los riñones, que me tuvieron una semana enfermo sin poder comer casi nada, con unos dolores abdominales fuertes que me duraron algo mas de una semana de lo cual me mejore mas bien espontáneamente, después de perder de unos 10 a 15 kilos de peso, a raíz de esta situación suspendí por unos días el medicamento de control para mi trastorno mental, luego lo tome por algunos días de forma intermitente y a menor dosis, hasta que decidí suspenderlo.

Es de anotar que los desbalances mas fuertes ya habían cedido, bien gracias a los medicamentos o a la evolución de mi problema, aunque la dolencia sufrida fue el punto de partida para suspender el medicamento de control diario, también estaba el hecho que he sido renuente a tomar tanta pastilla a toda hora y puede haber sido mas bien una disculpa, adicional a esto empecé a encontrar nueva información para mi, aunque no es nueva en la red que criticaba fuertemente la medicación psiquiátrica, pero sin llegar a los extremos que encontré desde un principio en las cuales se critica fuertemente la psiquiatría, niega toda utilidad, pero da como alternativa una opción espiritual promovida por grupos religiosos y seudocientíficos muchos de ellos afines a la cienciología, aunque las denuncias que hacen son claras y considero pueden ser reales la alternativa que proponen para mi forma de ver las cosas seria pasar de un del engaño de unos medicamentos que no son tan eficientes, al engaño basado en idealizaciones abstractas de la realidad material, lo cual para mi mi no es solución del problema pues soy materialista y no creo en el mas allá, solo creo en el aquí en el ahora.

Encontré entonces información acorde con mi forma de apreciar las cosas, de psiquiatras con experiencia en el tratamiento de pacientes de una forma mas humana y no apegados a criterios mercantilistas, que plantean que la psiquiatría esta en pañales, que se tienen muy pocas herramientas útiles para tratar los problemas mentales, sobre todo para los mas graves como en el caso de la esquizofrenia, plantea que muchos de los problemas mentales pueden deberse a problemas de la vida diaria que han sido aumentados y catalogados como enfermedades que no existen en concreto, a pesar de que se afirma tener un conocimiento científico desde el punto de vista fisiológico sobre el funcionamiento de los medicamentos psiquiátricos, esta situación es falsa y lo que se ha hecho es crear una realidad basada en mentiras que se repiten muchas veces y por muchas personas que se propagan de forma constante en los medios modernos de información entre los cuales ya se tiene la internet además de los medios impresos, la radio, el cine y la televisión.

No hace mucho tiempo encontré un artículo del periodista Robert Whitaker, quien es un crítico de como viene siendo utilizada la psiquiatría en los Estados Unidos, con fines poco loables, donde plantea que la estructura de esta rama de la medicina ha sido controlada en los últimos 35 años por la APA (Asociación de Psiquiatras de los Estados Unidos) que junto con las principales multinacionales producturas de medicamentos han creado una "economía de influencia", que consiste en crear "incentivos", para los comportamientos de los miembros de la institución, que pueden ir en contra de principios morales, pero que sirven a fines económicos (que aunque no son éticos, se consideran legales); esta situación se vislumbra principalmente en dos aspectos: El primero es el pago indirecto a los psiquiatras y a su gremio (APA) por parte de las multinacionales de medicamentos para que trabajen por sus fines, entonces se patrocina a los psiquiatras para que dicten conferencias en seminarios y son contratados para que sean asesores y consultores de las empresas, a cambio de recetar y promocionar los medicamentos que fabrican las empresas; la segunda es que se obtuvo la autoridad ante la sociedad por parte de una asociación (la APA), para toda una rama de la medicina, la cual le permitió volverse en la autoridad ante la sociedad en tres dominios: el diagnóstico de los trastornos psiquiátricos, la investigación sobre sus causas biológicas y los tratamientos farmacológicos. Por lo tanto, desde una perspectiva de alianza, tenía una necesidad de informar al público de que sus diagnósticos eran válidos, que su investigación estaba produciendo una comprensión de la biología de los trastornos psiquiátricos, y que sus medicamentos eran tratamientos seguros y altamente eficaces para este tipo de problemas. Por otra parte, a diferencia de muchas especialidades médicas, la psiquiatría tiene que competir por los pacientes con otros actores del mercado (guías espirituales, psicólogos, trabajadores sociales, etc.), y por lo tanto se podría decir que tiene una necesidad particularmente pronunciada de proteger los intereses de gremio que le permitan prosperar en este mercado.

Por lo tanto gran parte de la psiquiatría en los Estados Unidos ha funcionado estos últimos años dentro de un sistema de corrupción institucional que privilegia los intereses de las empresas farmacéuticas o los  intereses gremiales de los psiquiatras, por encima del bienestar de los pacientes. La presentación de este comportamiento de manera histórica se extiende por mas de tres décadas y se manifiesta en diversas actividades de la psiquiatría y también se hace muy claro que este comportamiento corrupto, dentro de la institución, se convirtió en la norma.

A pesar que vivo en un país distinto a los Estados Unidos, esta situación afecta tambien a lo que pasa en mi entorno, pues como potencia mundial la influencia que ejerce en los diferentes aspectos de la sociedad afecta a muchos paises y en lo que respecta a medicamentos, lidera la producción y el comercio de estos a nivel global.

En este momento estoy en un dilema, siento que mi situación es buena, que he podido sobrevivir a un entorno negativo a pesar que sufro de un trastorno mental que se que sufro y que para mi es real, pero he sido engañado por la psiquiatría moderna de corte mercantilista, he encontrado que de pronto los medicamentos pueden ayudar a tratar ciertos trastornos, pero que no existe un buen desarrollo científico al respecto y no se esta avanzando, pues los esfuerzos se están canalizando sobre falsas situaciones, porque lo que se quiere es ganar dinero, mantener una industria que se basa crear y curar falsas enfermedades, donde los realmente enfermos no importan, pues constituyen una minoría dentro del nicho de mercado actual por lo que no representan posibilidades de negocios lucrativos.

Dentro de las conclusiones que he podido sacar entre lo que he sentido y lo que he encontrado en muchos de los planteamientos de psiquiatras que pienso son de corte humano, es que para problemas mentales como los que me afectan existe una forma de atacarlos que puede ser un manejo farmacológico para los estados extremos y cuya utilidad no esta demostrada para prevenir nuevas crisis, las cuales lo mas probable es que se sigan presentando se tome o no medicamentos, que para el manejo del día a día de estos trastornos lo mas probable es que sea mas dañino tomar medicamentos, que puede ayudar mas tener un buen entorno y unas condiciones sociales y familiares positivas, que los trastornos seguirán su curso pudiendo empeorar o mejorar, pero en este momento no se tiene un protocolo médico comprobado, para controlar realmente la situación, aunque se afirme por muchos lo contrario.

Pienso que el hecho de que no este perdido para este mundo, no se debe a los medicamentos que he tomado, que de pronto me han dado alivio en situaciones extremas, sino a que he podido contar con personas que me acompañan y que han sido mi apoyo, que han podido seguir conmigo a pesar que he actuado de forma anormal y que les he afectado, también que afortunadamente el curso de mi trastorno no ha sido  tan grave que no me han llevado a convertirme en una persona con unas capacidades mentales fuertemente disminuidas, por lo que puedo comportarme y estar en esta sociedad como una persona que se considera normal o promedio.

miércoles, 4 de marzo de 2015

¿Son los trastornos mentales una invención?

Estuve leyendo el libro: "La invención de trastornos mentales", que logré descargar gratuitamente por internet, cuyo tema es “el desenmascaramiento de prácticas clínicas, tanto de la psiquiatría como de la psicología, por medio de las cuales se inventan trastornos mentales” donde los autores: Héctor González Pardo y Marino Pérez Alvarez, plantean que la forma como se vienen manejando los problemas mentales de las personas no es la mas adecuada, sobre todo porque se viene manejando un esquema de marketing de los medicamentos denominados psicofármacos, los cuales para poder venderse se les crea un nicho de mercado con base en definiciones de problemas mentales (lo que ellos denominan la invención de trastornos mentales) los cuales inicialmente no son bien claros, pero que después con el tiempo y con base en la manipulación de la información por parte de los medios de información, como de también de integrantes de la comunidad médica y de estrategias comerciales, son aparentemente muy concisos y claros y permiten vender los medicamentos que los curan en grandes cantidades. En resumen la psiquiatría y psicología actual en general están mas interesadas en mantener un negocio que en la salud mental de las personas.

Como he venido diciendo en diferentes post de este blog, defino que tengo: Sentimientos encontrados, los que me hacen sentir emociones que muchas veces no están relacionadas con lo que mi entorno me ofrece.  Para ilustrar lo que digo, puedo sentirme eufórico y bastante alegre, después de haber tenido una gran perdida sentimental o personal como por ejemplo ser despedido de un empleo; como también sentir una gran tristeza lo que comúnmente se llama depresión, a pesar de haber logrado un objetivo importante en la vida, que para otra persona podría ser claramente un motivo para estar feliz.

Que esta situación se deba a que sufro de una enfermedad o de un trastorno o como se pueda llamar, es algo que no se tiene bien claro y mas cuando la literatura al respecto ofrece opiniones contradictorias. Trato de guiarme por lo que siento y por las experiencias que he tenido, pero mis apreciaciones muchas veces van en contra-vía a lo que se afirma en mucho de lo que he podido encontrar en la red, como artículos médicos que dicen tener argumentaciones y sustentos fuertes, basados en teorías manejadas por muchas personas y que estarían soportadas por evidencias médicas. Sin embargo, en el libro mencionado se dice entre otras cosas que: “Los <<trastornos mentales>>, lejos de ser las supuestas entidades naturales de base biológica que buena parte de la psiquiatría actual pretende hacer creer, serían entidades construidas de carácter histórico social,mas sujetas a los vaivenes de la vida que a los desequilibrios neuroquímicos, en resumen son mas del orden de los problemas de la vida que de la biología y mas de la persona que de su cerebro”

Este libro como otros y otros artículos a los que me he dedicado a buscar y leer, plantea una visión diametralmente opuesta a la mas generalizada que es la planteada por la psiquiatría actual.  Aquí se hace una negación de las teorías vigentes, que se dicen son de base científica, sobre que los problemas mentales se deben a ciertos desequilibrios neuroquímicos, que según la comunidad psiquiátrica actual están bien explicados, son claros y definidos, y que para los autores de libro son manipulaciones de información que se han hecho con el fin de poder vender drogas legalmente.

Plantea que las drogas psiquiátricas actuales no son descubrimientos científicos si no el fruto de peligrosos experimentos aleatorios, o de hallazgos accidentales.

Esta lectura del libro de González y Pérez junto con las que últimamente he realizado, me tienen realmente inquieto y algo desconcertado, ya que son una visión completamente diferente a lo que se encuentra mas a menudo por internet.

jueves, 26 de febrero de 2015

Un resumen de mi diario bipolar

Yo sufro de sentimientos encontrados, los que me hacen sentir emociones que muchas veces no están relacionadas con lo que mi entorno me ofrece.  Para ilustrar lo que digo, puedo sentirme eufórico y bastante alegre, después de haber tenido una gran perdida sentimental; como también sentir una gran tristeza lo que comúnmente se llama depresión, a pesar de haber logrado un objetivo importante en la vida, que para otra persona podría ser claramente un motivo para estar feliz.

Que esta situación se deba a que sufro de una enfermedad o de un trastorno mental o como se pueda llamar, es algo que no tengo claro, sobre todo cuando la información al respecto cada vez ofrece versiones contradictorias. Trato de guiarme por lo que siento y por las experiencias que he tenido, pero mis apreciaciones muchas veces van en contra-vía a lo que se afirma en mucho de lo que he podido encontrar en la red, como artículos médicos que dicen tener argumentaciones y sustentos fuertes, basados en teorías manejadas por muchas personas y que estarían soportadas por evidencias médicas.

En el año de 1983 cuando tenía 16 años, sufrí de una crisis mental la cual me llevo a actuar de forma poco lógica, lo que para el común de las personas, se puede decir que llegué a un estado de locura o de desequilibrio mental, mis razonamientos eran bastante confusos y aunque para mi significaron en esos días, que había encontrado la explicación a todos los interrogantes filosóficos, para las demás personas eran unos razonamientos absurdos o mejor dicho eran idioteces.

Este desorden mental pudo deberse a problemas de adaptación a situaciones de la vida, ya que salí de mi hogar materno y pase a vivir en otro entorno, en otra ciudad: Dejando amigos, dejando novia y dejando una comodidad de la que había disfrutado en mis primeros 16 años de vida.

Por algo intrínseco o externo llegué a un estado de desorden en mis actuaciones; Como opción para remediar la situación fui remitido donde un psiquiatra, el cual ordenó se me internara en un centro para personas con desordenes mentales, que en esos días se le llamaba clínica de reposo, para no llamarla como el común de las personas conocen como manicomio.

Allí después de varias semanas de tratamiento, con base en fuertes medicinas que me mantenían como dormido o como denomino yo: Como un zombie, donde fui poco a poco volviendo a razonar y actuar como la mayoría de las personas, despues de esto fui dado de alta y regresé a mi cotidianidad, con la prescripción de una gran cantidad y variedad de medicinas que me afectaban en la forma de sentir como también físicamente.

El doctor que me atendió me dijo una frase que siempre martilla mi mente, "estas enfermo y debes tomar medicamentos para el cerebro por el resto de tu vida", por  varios meses de pronto cerca del año, pero no mas de ahí, cumplí con las prescripciones y acudí a los controles rutinarios, pero debido a que me sentía muy mal, no se si por los efectos primarios y secundarios de las drogas psiquiátricas o porque había mutado a un sentimiento de depresión profundo, tome la determinación de dejar de tajo todo lo que se me había recetado y trate de vivir mi vida sin medicamentos para la cabeza.

Para mi había pasado por una gran mala experiencia, pero decidí que debía continuar con mi vida y de ser posible hacer realidad los sueños que tenia de niño y de adolescente, aunque pensaba que de pronto podía enloquecerme de nuevo o incluso que existía la posibilidad de llegar a un estado de locura irremediable.

Durante mucho tiempo conviví con ciertos desbalances mentales sin darme cuenta que los tenía, o mas bien sabiendo que padecía de algo, pero tratando de no darle mucha importancia, por lo que no me atormentaba demasiado por ello.

Creo que después de varios años de pronto unos 10, dentro de lo que recuerdo no sentí desbalances fuertes, aunque de pronto recuerdo que tenía periodos donde estaba lo que se puede denominar deprimido, como también de ciertos periodos en que hacía cosas de forma apresurada e impulsiva, que después analizaba que no habían sido muy convenientes.

A pesar del episodio de locura sufrido, pude volver a tener una vida dentro de lo que se puede decir normal o promedio, pude realizar y terminar estudios universitarios y me gradué para el año de 1991.

Después entre a trabajar en una empresa, desempeñándome en mi campo profesional con unos buenos ingresos, lo cual me permitió hacer una nueva familia al lado de una esposa y mis dos hijos.

Posteriormente no tengo bien claro la fecha pero fue hacia el año de 1995 o de pronto un año o dos mas; donde vine a tener otra crisis no tan fuerte como la primera, cuyos síntomas fueron similares a los que tuve antes de entrar en mi crisis mayor, al sentir que me acercaba a unos sentimientos que para mi eran hacia un estado de locura, al cual no quería llegar, por lo que decidí acudir donde otro médico que me ayudara con mi problema y me permitiera volver a una normalidad, volví de nuevo a tratamiento esta vez con un protocolo dual de psicoterapia y de drogas psiquiátricas, que me permitieron de nuevo volver a una situación normal, a pesar que de nuevo este medico no me dijo que dejara los medicamentos, de nuevo los descontinué y no volví a a su consultorio.

Después hacia el año 2007 aproximadamente, cuando llegue a mis 40 empecé de nuevo a sufrir de altibajos emocionales de intensidad media que me acercaban a lo que sentí en mi crisis mayor, de nuevo pensé en acudir a pedir ayuda médica, pero como ese momento coincidió con la disponibilidad y popularidad aquí en mi país de un nuevo medio de información como es la red de internet, antes de pedir esa ayuda acudí primero a la búsqueda de información sobre cual era la causa de mis problemas mentales, donde descubrí tanto paginas web como también blogs, foros y algunos artículos científicos que se publicaban para no científicos, de muchos temas relacionados con problemas mentales por lo que me dedique a buscar y leer mucho para correlacionar lo que había sentido en mi crisis y en mis desbalances con lo que otros habían sentido y con las clasificaciones que habían hecho otras personas para este tipo de sentimientos.

Vine a encontrar que de acuerdo con muchos sitios de la red, tanto desde el punto de vista de los pacientes como del lado médico que lo que yo había sentido y que venía sintiendo se correspondía con lo que en un tiempo anterior se llegó a llamar psicosis maníaco depresiva, que en ese tiempo se le había dado un nuevo nombre que era el de trastorno bipolar, el cual tenía varias subdivisiones de acuerdo con la severidad de los síntomas, que para mi caso era el de tipo I, que implicaba el haber llegado a un estado de desorden mental agudo, de locura temporal, de delirio o como de acuerdo a los términos psiquiátricos del momento un estado psicótico.

Los artículos que eran a favor de la psiquiatría, hablaban de que la única forma de estar bien y de poder desempeñarse de forma adecuada para una persona que sufre de problemas mentales era la prescripción de medicamentos, muchos sitios de internet tenían publicidad de ciertos medicamentos con marcas comerciales, los cuales se deberían tomar de forma constante es decir estar medicado de por vida, que era lo mismo que me dijo el primer psiquiatra que me trató.

Participé en foros con otros afectados de problemas parecidos y encontraba que en la mayoría de ellos las personas aceptaban y daban por hecho que la única opción era estar medicado a pesar que en general se decían libres de los síntomas mas fuertes de los problemas mentales pero decían no sentirse bien del todo, se encontraba versiones de personas que decian que nunca se sentían bien tanto si tomaban o no tomaban medicamentos y que la vida para ellos no era nada agradable.

Leí varios blogs de personas que habían entrado en fuertes estados psicóticos o en fuertes estados de depresión donde narraban cuestiones bastante escabrosas o historias que rayaban en el limite de la realidad y de un estado de desorden de ideas, en esos días se encontraban fácilmente este tipo de entradas, últimamente es difícil para mi dar con este tipo de blogs. no se si por la censura que se pueda estar haciendo en la red o porque las personas con estas alteraciones, ya no acuden a este medio para publicar estas situaciones, las entradas que leí en esos días ya no se pueden encontrar en linea, porque fueron eliminadas y sus autores no siguieron escribiendo y/o mutaron o cambiaron sus blogs, a pesar que siempre se publicaba con perfiles anónimos.

También encontré otro tipo de blogs donde se hablaba de las experiencias traumáticas pero no desde un punto de vista tan fuerte, ni tan crudo, este tipo de blogs ha ido evolucionando poco a poco y muchos de estos blogs todavía están vigentes, se actualizan y algunos están en los enlaces de este blog.

A pártir del año 2009 me inicié como bloguero aqui en la internet, y he ido dejando mi forma de ver la situación mía y de lo que se habla sobre los problemas mentales, inicialmente era partidario de definir mi situación como una persona afectada de una enfermedad mental denominada trastorno bipolar del tipo 1, me idientifiqué plenamente dentro de este grupo y es mas mi blog pasó a llamarse como vivo con mi trastorno bipolar, acepté que lo mejor para convivir con esta "enfermedad" era tomar medicinas que la controlen.  Pude identificarme con los blogueros que escribían los mas crudos relatos, los cuales narraban historias similares o de un estilo a lo que pude haber sufrido en mi mas fuerte crisis, como también de los blogueros que hablaban de sus experiencias de un punto de vista mas suave, los cuales se clasificaban todos como bipolares, por lo tanto decidí que yo también encajaba en esta definición, me etiqueté entonces como bipolar y comencé también con mi propio blog.

Pasó un cierto tiempo de estar en este mundo de las redes y de compartir mi experiencia por este medio, antes de decidir acudir nuevamente donde un psiquiatra, porque para mi forma de ver las cosas era posible que pudiera seguir mi vida sin tener que tomar tanta medicina, pero en esos días empece a sentir nuevamente fuertes desbalances que me estaban ya causando problemas personales, por lo que decidí de nuevo volver a consulta, esta vez acudí estando en un periodo de eutimia, pero después de haber sufrido varios desbalances que me habían hecho sentir realmente mal, cuando le narre mis síntomas al médico de una me clasificó como paciente que sufre de trastorno bipolar y como siempre se me dijo que debía tomar medicinas de forma constante para estar mejor, de nuevo volví a estar medicado y convencido que esta era la alternativa a tomar, comencé esta vez con unas medicinas que no me hacían sentir tan mal, como las que tome en las dos oportunidades anteriores, por lo que acepté la situación y estuve muy juicioso durante varios años, ademas que no se si por el efecto de estas medicinas o por la evolución normal de mi problema, vine a sentir que sufría de menos desbalances  y que estos eran mas suaves o que si trataba de desbalancearme volvía fácilmente a un estado equilibrado.

Entre la información que se encuentra en internet existe una con una tendencia llamada antipsiquiatría la cual esta en contra de la forma de ver y de como tratar los problemas mentales que aplica la psiquiatría, en esta tendencia se pueden encontrar criticas con un buen sustento argumentativo, como también en esta tendencia se encuentra una negación completa de los problemas mentales y de la visión científica de la medicina, donde en algunos casos se va hacia el otro extremo negando los avances científicos de la humanidad y buscando un retorno a un pasado donde las situaciones se manejaban con base en conceptos religiosos, a pesar de criticar mostrando casos concretos donde se ha manejado mal la situación de los pacientes afectados con problemas mentales, la solución que plantean considero no ayuda mucho pues predican que se debe cambiar lo que ellos denominan una manipulación moderna por parte de la psiquiatría, por una manipulación basada en preceptos de fe, lo que tampoco es una solución razonable a mi modo de ver.

Hace ya varios años he ido mutando en mi forma de ver la situación respecto a mi problema mental, me he acercado a una visión de ciertos psiquiatras que plantean que se ha hecho un desarrollo interesante en el manejo de los problemas mentales, pero que ha habido un mal manejo en la mayoría de las situaciones de las personas que sufren problemas mentales, no por falta de recursos científicos, si no por un uso desmedido y descontrolado de sustancias que afectan el funcionamiento mental, que en casos concretos pueden ser de ayuda, pero que se están usando para situaciones que pueden considerarse actuaciones normales de las personas pero que se han catalogado mal como enfermedades mentales y en vez de ser herramientas que ayuden a solucionar problemas mentales se han convertido en sustancias que le están provocando daños a muchas personas que realmente no requieren de este tipo de sustancias.

En la forma como me he sentido en el avance de mi vida aqui en este mundo siento a veces que los medicamentos que he tomado me han ayudado ya que han hecho revertir sentimientos que he considerado anormales


















miércoles, 18 de febrero de 2015

En este momento estoy dudando sobre si sufro o no trastorno bipolar.

De nuevo vuelvo a sentir desbalances, en los últimos días no he podido dormir bien, adicionalmente he sentido de nuevo una depresión en aumento desde hace unos dos o tres días. Como reacción a lo anterior deberé tomar de nuevo las gotas para dormir las cuales en las dos ocasiones anteriores me controlaron la situación.
Anoche dormí muy poco, me acosté a eso de las 11 de la noche y estoy despierto desde las 3 de la mañana, en este momento me siento bastante indispuesto, por el embotamiento que le de a uno no haber dormido lo suficiente para descansar.
Esta es ya como la tercera o cuarta vez que tengo desbalances, desde que deje de tomar el ácido valpróico, que me fue recetado por el psiquiatra como regulador del ánimo.
Comparando las épocas cuando tomaba el ácido valpróico y ahora que no lo estoy tomando creo sentir casi lo mismo, vuelvo a tener intentos de desbalances, que paro como de igual forma hacía con las gotas para dormir y después cuando cede el insomnio y dejo de tomarlas, puedo tener un buen número de días con sentimientos que se pueden decir normales; cuando tomaba el ácido valpróico de pronto me sentía mas aplacado, con un estado de animo que se denomina para mi y para muchos de como plano o neutro, como algo vacío de sentimentalismos, ahora de pronto vuelvo a sentir algo mas de depresión que generalmente es leve y de pronto de algo mas de hipomanía, pero se que estoy mas expresivo en cuanto a lo que siento en la vida diaria.
Desde hace ya como un año tuve un cambio en la forma como aprecio mi problema mental, sobre todo desde que vengo leyendo sobre como se ha formado una nueva idea que se podría decir equivocada, de lo que es el trastorno bipolar, o que lo que yo tengo de acuerdo con las nuevas definiciones de lo que es el trastorno bipolar no es este, si no otro problema, analizando lo que he sentido y comparándolo con las definiciones de los problemas mentales, lo que he sufrido encaja bien en la definición antigua que se denominaba psicosis maníaco depresiva, pero no con la definición actual del trastorno bipolar: En mi caso se que se tienen muy claros los sentimientos de manía y depresión cuando hay una crisis, porque estos son muy fuertes y duraderos, para el resto del tiempo después de las crisis se pueden presentar episodios de cambios de ánimo de forma mas leve, además que habiendo convivido ya por mas de 30 años con mi problema mental, o como también llamo yo de tener sentimientos encontrados, se que tengo algo en mi cabeza o que puede ser parte de mi temperamento que me lleva a sufrir cambios bruscos de ánimo, a sufrir de insomnio y que si no hago nada para controlar la situación voy navegando hacia sentimientos cada vez mas marcados que me hacen actuar de forma diferente a como actuan la mayoría de las personas y por lo cual tengo problemas.
Bien sea que si tenga o no un desbalance químico en mi cerebro, se con seguridad que a veces me siento demasiado mal o demasiado bien sin haber una justificación para ello, que cuando estoy muy desbalanceado y tomo ciertas sustancias puedo cambiar lo que siento y de pronto sentir alivio.
Como he dicho en anteriores posts el hecho que ya demasiadas personas sean diagnosticadas como bipolares no es algo positivo; ya que lo mas seguro es que muchas de ellas no sufran realmente de un problema mental o de personalidad o del alma o de lo que sea y que sin tener de pronto nada malo estén tomando unos medicamentos que realmente no lo hacen sentir a uno bien, aunque pueden ser un mal menor cuando se tienen fuertes alteraciones de las emociones. De pronto por eso, los avances sobre medicamentos o sobre tratamientos para los que es posible que  si estemos enfermos de la cabeza, no se están viendo realmente a diferencia como pasa en otras ramas de la medicina.

martes, 10 de febrero de 2015

Planteamientos que apoyan mi decisión de tomar un minimo de medicamentos y no todos los días.

He encontrado en internet varios artículos escritos por la Dra Joanna Moncrieff entre otros un artículo que escribió recientemente: What you need to know before starting a drug for a mental health problem, el cual puede leerse en español como: Lo que usted necesita saber antes de comenzar a tomar un medicamento para un problema de salud mental, donde plantea lo que se debería explicarle a un paciente, que tendrá que tomar un medicamento para un problema mental, lo cual en realidad nunca pasa. También he estado leyendo otros artículos donde expresa su punto de vista de como funcionan los medicamentos que ella denomina psicofármacos, donde se critica fuertemente el manejo dado a la problemática de las enfermedades mentales y como se esta llegando a crear enfermedades mentales.

La Dra Moncrieff ataca el modelo de acción de los psicofármacos centrado en la enfermedad, que domina actualmente la práctica psiquiátrica, el cual da por sentado que tomar un fármaco es algo bueno, porque restaura el equilibrio psíquico; donde no se tienen en cuenta de forma adecuada los efectos adversos. A pesar de su crítica a la forma como se viene manejando la psiquiatría, no dice que nunca deban tomarse psicofármacos, pero sí que hay que consumirlos con precaución, en casos realmente necesarios, ella afirma que:“Debemos estar seguros cuando los prescribimos y administramos, que los efectos beneficiosos siempre estarán por encima de los efectos perjudiciales.”

Dice la Dra Moncrieff respecto al efecto que producen los medicamentos denominados antipsicóticos:

“Ralentizan el pensamiento de las personas. Un pensamiento dominado por ideas psicóticas, puede ser “controlado” en cierta forma por los antipsicóticos. En estos casos de psicosis aguda, sí podrían ser útiles los antipsicóticos, pero siempre combinados con otros tratamientos.
El problema son los efectos adversos cuando se utilizan los antipsicóticos a largo plazo, como el daño cerebral o disquinesia tardía, caracterizada por movimientos anormales  o tics en la cara y deterioro intelectual. También producen una reducción en el volumen cerebral.”

Tomando lo que dice la Dra Moncrieff y aplicándolo a mi experiencia personal tengo para decir que el problema que sufrí cuando entre en una crisis mental, el cual consistía en tener una alteración de mi pensamiento con ideas aceleradas, delirantes y fuera de lógica pude sentir que fue aplacado de pronto para bien mío, mediante fuertes antipsicóticos como el haloperidol (Haldol), sintiendo como se afirma en el primer párrafo, unos efectos de aplacamiento mental, como también físico, una vez que pude actuar de forma mas corriente, entre en remisión y seguí con tratamiento ambulatorio con tioridazina (Melleril) y haloperidol (Haldol), pude sentir entonces lo que afirma en el segundo párrafo ya que estos medicamentos antipsicóticos no me dejaban ser persona, me producían un bloqueo mental, además me provocaban unos movimientos involuntarios anormales, que para controlarlos me daban otros medicamentos como la biperidona, siendo necesario tomar una variedad de pastillas que me confundian aun mas, además ya libre del estado psicótico, los efectos que estos psicofármacos tenían en mi no eran para nada agradables, por lo tanto en contra de lo que dijeran los médicos tratantes de ese momento los deje y pude sentirme mejor sin tomar nada, que cuando tomaba esos cócteles, eso si pasando por una etapa de sensaciones producidas por los efectos de síndrome de abstinencia que fueron un total martirio que afortunadamente deje de sentir y pude superar, como también creo que sentí haber sufrido un daño cerebral debido a su uso, pues después de mi crisis mental vi muy disminuidas mis capacidades académicas, pasando de ser un estudiante con capacidades sobresalientes a ser uno de capacidades promedio tirando hacia abajo, aunque siempre había pensado que este deterioro cognitivo se debía a un daño causado en por la crisis mental.

Para mi caso y no se para otros se aplica muy bien lo que plantea la Dra Moncrieff respecto al uso que pueden tener los medicamentos que se denominan comúnmente como antipsicóticos, que ella mas bien clasifica como tranquilizantes fuertes y como ya fuera de las crisis estos no son útiles y mas bien son perjudiciales, ya que según ella no existen pruebas concretas de que ayudan a prevenir nuevos brotes de los problemas mentales.

En estos últimos días he tomado la decisión de solo tomar medicamentos cuando presente desbalances fuertes y en mi caso he logrado descubrir que mis crisis vienen precedidas por un estado de insomnio, que si logro controlarlo no llego a una crisis o esta no será tan fuerte, en el ultimo año solo he tomado un psicofármaco la levomepromazina (según se dice en Ecured: "antipsicótico con efectos extrapiramidales notorios pero moderados, con efecto sedante más potente que otros neurolépticos".) que de acuerdo con la clasificación de la Dra Moncrieff es un tranquilizante que induce sueño y para mi forma de pensar son simplemente mis gotas para dormir, las cuales voy dosificando según lo fuerte que sea el insomnio, según mi criterio, he llegado a definir una dosificación que he logrado concluir mediante ensayo y error, que para mi fortuna puedo adquirirlas legalmente y sin formulación, aunque cuando acudo al psiquiatra él me las receta, pues en mi país son de venta libre y que solo tomo cuando tengo problemas de sueño, cuando los supero no las uso y no las requiero pues logro dormir muy bien sin ellas, pues según parece no producen dependencia, como si lo hacen según he podido encontrar por internet las benzodiacepinas.

Estoy mas de acuerdo con las apreciaciones de la Dra Moncrieff, que con las apreciaciones de otros como el Dr Breggin que proponen no tomar para nada psicofármacos, porque dicen que no sirven para nada, son dañinos para todos y en todos los casos, llegando a decir que las enfermedades mentales no son tales, sino caprichos de las personas o problemas del alma; que por lo tanto su tratamiento puede ser mejor si no se toma ningún medicamento o mas bien se maneja con solo charlas, oraciones, dando amor y comprensión; claro que este criterio desde el punto de vista estadístico puede ser mucho mas benéfico que el actual logrado por las multinacionales de los fármacos que están intoxicando sin necesidad ya cerca de la mitad de los estadounidenses y quieren que este modelo sea replicado para el resto del mundo.  Ya que si se siguiera el punto de vista de la antipsiquiatría el cual plantea que no debe consumirse psicofármacos, solo se perjudicaría a los que realmente tengan un problema mental real, que según las antiguas estadísticas serían alrededor del 1% de la población y se estaría beneficiando al 49% que estaría enferma no por problemas mentales reales sino por problemas mentales creados y que vienen consumiendo sin necesidad una gran cantidad de sustancias tóxicas (psicofármacos).

jueves, 22 de enero de 2015

El trastorno bipolar es más común de lo que parece

Algunos de los medios de desinformación están difundiendo el mensaje de que el trastorno bipolar es más común de lo que parece y con frecuencia no es diagnosticado, así como también le han construido una imagen glamorosa, ayudado muchas veces, en las creencias acerca de la asociación entre la bipolaridad y la creatividad.


Locura y genialidad
Hay genios locos, pero no todos los locos son genios.

Soy de la opinión que por ser bipolar no se es más creativo, los medios han manipulado las cosas mediante un manejo de la lógica amañado, como de pronto existe o ha existido un bipolar que ha tenido o tiene una gran creatividad, entonces esa cualidad muy particular en un individuo se extrapola a todos los bipolares, entonces según la lógica de los medios de desinformación todos los bipolares son creativos, esto mismo se aplicaría si dijéramos que todos las personas que sufren de parálisis amiotrófica son unos genios y son científicos, cuando en realidad se tiene referencia que difícilmente pueden sobrevivir y menos poder dedicarse a labores científicas, pero como existe una persona que sufre esta enfermedad, que es un genio y que se desempeña como científico, (realmente es una muy rara excepción, tanto así que lo consideran un milagro), entonces todos los que sufren de esta enfermedad son científicos. Los medios de desinformación manejan esta lógica que no es tal, sino la antilógica, ya que convierten un caso excepcional en la regla, creo que Aristóteles debe estarse revolcando en su tumba, con lo que han hecho los medios modernos de la lógica que él planteó en su época.


Hawking: No creo en los milagros a pesar que los medios dicen que soy uno




Otro ejemplo de la lógica que manejan los medios es por ejemplo afirmar que la líneas de Nazca o las pirámides de Egipto fueron construidas por seres extraterrestres, debido a que no se tienen pruebas consistentemente científicas que demuestren que no fueron construidas por alienígenas.


Como las personas en su mayoría dan crédito a lo que se dice en los medios de desinformación de masas más reconocidos, son engañados con la antilógica que estos manejan, de este modo han logrado construir un ideal de querer ser bipolar, porque somos como Virginia Wolf o como Dalí.


martes, 13 de enero de 2015

El nuevo concepto de trastorno bipolar

Navegando por diferentes blogs, llegué al artÍculo médico The medicalisation of “ups and downs”: The marketing of the new bipolar disorder por Joanna Moncrieff

En este artículo se afirma, como el padecimiento que sufro desde hace mucho tiempo se ha convertido en algo mas común,  donde cada vez hay mas pacientes a los que se les debe recetar medicamentos para aliviarlos de su problema.


En la introducción entre otras cosas se dice lo siguiente:


"Durante la última década el trastorno bipolar, antes considerada una rara y devastadora condición mental, se ha convertido en uno de los trastornos mentales más ampliamente diagnosticados.


Este diagnóstico que ya no denota una forma grave y distintiva de perturbación mental, que por lo general requiere atención especializada y hospitalización a menudo obligatoria.


La etiqueta bipolar ahora se aplica a toda una gama de problemas humanos. Los médicos generales, médicos de familia, y los propios pacientes están haciendo cada vez más el diagnóstico y la búsqueda para iniciar el tratamiento.


Esta transformación del trastorno bipolar ha ido de la mano con la creciente popularidad de los medicamentos utilizados para tratar la condición, primero los fármacos antiepilépticos, "estabilizadores del estado de ánimo", y más, últimamente, los antipsicóticos atípicos.


Los fármacos antipsicóticos, una vez reservados principalmente para aquellos con condiciones mentales de desactivación de largo plazo, como la "esquizofrenia", se han convertido en algunos de los mejores medicamentos de venta del Siglo 21, rivalizando con las estatinas, y superando a los antidepresivos en términos de ingresos (Ilyas y Moncrieff, 2012; Instituto IMS para Salud Informática, 2011).


Los fármacos antipsicóticos se prescriben con frecuencia cada vez mayor, tanto adultos y niños (Olfson, Blanco, Liu, Moreno, y Laje, 2006), y los datos de los Estados Unidos sugieren que estos “atípicos” son los más comúnmente prescritos en adultos con trastorno bipolar
(Alexander, Gallagher, Mascola, Moloney, y Stafford, 2011).


En este artículo se describe cómo se ha formado un nuevo concepto de trastorno bipolar a fin de establecer un amplio mercado para los medicamentos como los antipsicóticos atípicos; y se describe cómo se mutó una enfermedad psiquiátrica grave, en algo tan vago e inclusive que la etiqueta se puede unir a toda una miríada de dificultades personales comunes y corrientes, que de este modo se convierten en blancos legítimos para el tratamiento de drogas.


El nuevo desorden bipolar es un producto de las fuerzas sociales, y, como la depresión ante sí, tiene el poder de transformar las percepciones culturales de la naturaleza de las emociones humanas y cómo debemos responder a ellos.


De esta manera, el nuevo concepto tiene el potencial para dar forma a la manera de entenderse a sí mismos y su comportamiento."


Vuelve y juega, cuando se asimila una condición creada por condiciones sociales externas, a una enfermedad mental, se desdibuja la enfermedad real de las personas que lo padecemos y se termina medicalizando una condición personal de causas sociales externas que no lo amerita, pero que conlleva consecuencias negativas evitables.


Parte de esta situación tiene su causa en el cambio de nombre: Del concepto de maníaco depresión, que describe los estados a los que se somete el enfermo, que pueden significar algo parecido a decir que se es un loco, para el común de las personas; se pasó al concepto de bipolar, que es una palabra rara, mas bien vaga que para el lego no significa nada, en mi caso bipolar significaba un tipo de transistor, vine a saber que bipolar se aplicaba a lo que me afectaba la mente hace mas bien poco.


En un aparte del artículo se relata como se ha aumentado la prevalencia de una enfermedad que en su momento estaba alrededor del 1%, llegando a un 24% cuando dice:


“La prevalencia del trastorno bipolar ha aumentado en consonancia con las cambiantes definiciones. Aunque la depresión maníaca clásica se dice comúnmente que afecta alrededor del 1% de la población, la investigación sugiere que menos de una de cada mil personas fueron hospitalizadas por un episodio típico de manía durante el siglo 20(Healy,2008).Para 1998, sin embargo, se afirmó que la prevalencia del trastorno bipolar clásico con una manía fue del 5%, con un adicional de 11% de la población que sufre de trastorno bipolar II(Angst,1998).Para el 2003, se pensó que un total de 24% de la población en general para mostrar algún tipo de perturbación en el "espectro bipolar", basado en un estudio con un criterio amplio para hipomanía sin duración mínima(Angustiaet al.,2003).La investigación epidemiológica de este tipo confirma, pues, la idea de que el trastorno bipolar es común mediante el uso de definiciones sueltas e inclusivas de estado de ánimo anormal.”


Creo saber que tengo una enfermedad maluca, que de seguro puede ser considerada grave, porque en una oportunidad llegue a actuar de forma descoordinada e ilógica, lo que comúnmente se llama un estado de locura, que médicamente se denomina estado psicótico, que me llevó a tener que estar recluido y ser sometido a unos fuertes tratamientos médicos, que me causaron grandes trastornos físicos y también mentales, pero que al parecer revirtieron mi estado mental anormal, después de este episodio he vuelto a tener amagues de llegar de nuevo a esta situación de desorden mental, pero gracias a intervenciones médicas las he evitado.


En mi se han realizado varios protocolos para tratar este problema mental, puedo decir cuales han funcionado y cuales no han sido lo mejor para mi.


Según la experiencia vivida, para mi concepto, los antipsicóticos me funcionaron para parar el estado de locura y volverme un zombie manejable, mientras regresaba a un estado mental equilibrado, pero estos no me sirvieron para nada como medicamento de control pues no me dejaban ser persona.


Más recientemente fui tratado con antiepilépticos, como droga de estabilización emocional y pareciera que funcionan, sin volverlo a uno un ser diferente, pudiendo desempeñarme de forma más o menos equilibrada, sin embargo, sufriendo algunos efectos secundarios bastante molestos y dañinos físicamente.


Por esto mismo creo tener autoridad para opinar, que si realmente no se sufre de una dolencia que como la Dra Moncrieff define: "rara y devastadora condición mental " la cual para tratarla se requiere de un potente arsenal que trae consecuencias negativas tanto físicas como mentales, las cuales pueden ser preferibles a un estado mental desordenado, pero a las que no debiera someterse a quien realmente no padece esta situación.


En otro aparte del artículo dice lo siguiente:


"Lo más probable es que la popularidad del concepto moderno del trastorno bipolar, se debe en gran medida a los considerables recursos que se han dedicado a su creación y difusión.


El éxito comercial obtenido del nuevo concepto de trastorno bipolar, se ha logrado gracias a  la migración de fármacos como los antipsicóticos - atípicos, desde del área de los trastornos mentales graves, hacia un mercado mucho más grande de personas con altibajos cotidianos.  Una licencia para su uso en casos de trastorno bipolar I, permitió que esto ocurra, sin la infracción de las restricciones legales a la comercialización; debido a los fuertes efectos sedantes, era fácil demostrar que estas drogas tuvieron algún impacto en la manía, entonces una vez que se ha obtenido licencia, la noción cada vez más vaga y atractiva de la condición, ayudó a difundir el uso de las drogas más allá de las situaciones para las que había sido probado".


Aquí la doctora Moncrieff explica y demuestra claramente como se legaliza el uso de un medicamento para una condición específica (los antipsicóticos atípicos, para el trastorno bipolar I), a la vez que esta condición se asimila a otros casos similares (estos medicamentos por lo tanto se pueden usar también para el trastorno bipolar II, trastorno bipolar infantil, ciclotimia y otras condiciones del espectro bipolar) ampliando el uso de una forma descontrolada hacia personas que no deberían usarlo.


En mi experiencia como paciente fui tratado con antipsicóticos, en su momento los típicos (haloperidol), que como dije puede que funcionen para aplacar a un paciente en estado psicótico, ya que lo dejan a uno completamente desactivado mental y físicamente, mientras que la condición mental regresa a un estado que puede ser mas controlado, por lo que ella menciona sobre los atípicos se aplicaría también para el mismo caso, y mediante este fin específico puede ser válida la prescripción, pero esta dejaría de ser adecuada para un paciente diagnosticado con la misma condición (trastorno bipolar I) en un estado no tan alterado y menos válida para otras condiciones del espectro bipolar que han sido definidas últimamente, donde no se presentan estas condiciones extremas, sin embargo la estrategia de mercadeo ha generalizado el uso para todas los estados del trastorno bipolar y para todos los nuevos pacientes diagnosticados en el nuevo espectro bipolar.


Los conglomerados farmacéuticos que trabajan para cambiar el concepto de trastorno bipolar han logrado un uso generalizado de un medicamento, que debería ser muy controlado por lo dañino para los pacientes, el cual solo debería usarse en casos extremos y específicos que son muy pocos, donde puede ser un mal menor, mientras se encuentran medicamentos mas adecuados, pero no por una gran cantidad de personas a las que les viene causando grandes daños sin que muchas veces lo sepan.


En la parte final del artículo se habla la complicidad de la academia en este cambio de concepto cuando dice:


"La psiquiatría académica fue cómplice de esta tendencia, que ha culminado con el creciente uso de estas drogas peligrosas en los niños pequeños con problemas de conducta.


En el trastorno bipolar, las compañías farmacéuticas encontraron un diagnóstico que les ha permitido prescribir medicamentos indicados para el tratamiento específico de trastornos graves, a un amplio sector de la población.
 
El trastorno bipolar demostró ser tan una etiqueta tan flexible, como la depresión y la ansiedad lo habían sido en el pasado, lo que permite el uso de antipsicóticos y "estabilizadores del estado de ánimo" en la población en general, sin provocar la reacción que finalmente llegó en contra de su uso sin licencia para enfermedades como la demencia.


Mientras tanto, sólo podemos esperar que mediante la documentación de la estrategia de mercadeo, para transformar el trastorno bipolar, la gente será capaz de tomar decisiones más informadas, acerca de si esta etiqueta y las drogas que se están recetando para tratarla, representan la mejor solución para sus problemas particulares."


Considero que los antipsicóticos podrían asimilarse a una quimioterapia de la mente, son fuertes medicamentos o drogas que se podrían necesitar solo en casos muy puntuales, ya que aunque pueden servir para revertir o controlar síntomas extremos en desórdenes mentales graves, tienen unos fuertes y negativos efectos secundarios, reversibles unos y otros irreversibles, que no deberían sufrir quienes no tienen un desorden mental que lo amerite y menos si no existe un desorden mental como tal, sino por ejemplo, una afectación emocional creada por una alteración psicológica, de pronto causada por un entorno problemático.  Es como si se les estuviera aplicando quimioterapia contra el cáncer para una enfermedad no tan grave, donde sería probable que el paciente sobreviviera y de pronto se aliviara, pero cargará con consecuencias negativas innecesarias para su salud general.


Como lo he afirmado en varias partes de este blog, he sido tratado por diferentes personas que tienen que ver con la mente y es posible que sin estos tratamientos pudiera estar perdido mentalmente, pero también existe la posibilidad de haber salido de este estado anormal sin estos tratamientos, como solía suceder en tiempos pasados a las personas afectadas por este tipo de dolencia mental que me ha afectado (llámese maníaco-depresión, locura por ratos o trastorno bipolar tipo I), pero estoy en este siglo XXI donde el tratamiento que se da a estos problemas es el que he recibido y tengo que adaptarme a vivir con esta realidad.


Sin embargo, ser sometido a estos duros tratamientos, no debería ser vivido por quien realmente no lo necesite, dado que los daños a los que se someterá la persona que se trate con estos fuertes medicamentos, pueden ser de graves consecuencias, a la vez que si no se tiene realmente un desorden mental, no se sentirá mayor alivio ante esta situación, que en cambio, si lo podemos sentir quienes realmente hemos vivido estos estados de locura (digo locura por querer ser mas explicito, pude haber dicho: Estados de tristeza-felicidad injustificados o una alteración del estado de ánimo a causa del trastorno bipolar).


Porque uno como afectado de trastorno bipolar puede encontrar la diferencia entre estar deprimido y estar triste, lo que se siente en términos de síntomas médicos es casi igual, un desánimo total, unos deseos mínimos por vivir; en el caso de los enfermos bipolares se tiene una depresión, cuando la persona se siente mal debido a un problema interno de la mente, no por factores sociales externos, en cambio cuando existen razones externas claras para para sentirse mal, se puede decir que lo que se tiene es tristeza.


Pasa igual cuando uno puede encontrar la diferencia entre estar contento y estar hipomaníaco, en los dos casos se siente un estado de bienestar, todo es bello alrededor, se está de ánimo con todo, pero las causas son diferentes, cuando uno sufre de este desorden mental y se siente animado cuando no hay un factor externo para estar tan contento y más bien las condiciones muchas veces son desfavorables, entonces, se llega a la conclusión que estamos hacia la manía; en el caso de estar contento es claro que se tiene una razón externa para ello, pero esta diferencia solo la podemos apreciar quien sufre de esta enfermedad, para todas las demás personas no existe preocupación alguna cuando se siente felicidad y no se piensa en ello.


Cuando se esta deprimido y se logra cambiar este estado mediante una intervención médica la persona puede sentirse realmente aliviada, porque hay un causa interna del problema que se esta cambiando, pero si lo que sufre la persona es de tristeza, no habrá un real sentimiento de alivio por el uso de un antidepresivo, porque la razón de la tristeza no se combate con medicamentos (si se le ha muerto su mejor amigo, la droga no lo va a resucitar) y esta sensación maluca no desaparecerá gracias a estos medicamentos, sino más bien por el paso del tiempo, de la aceptación y superación ante la situación negativa, aunque lo más seguro es que al final se atribuya al medicamento antidepresivo.


Existe el caso análogo si se quiere atacar la felicidad o la manía con medicamentos, lo más probable es que una persona adulta y consciente no va a querer tratarse con medicamentos cuando siente bienestar, pero si puede tratar a personas que considera que no deben estar tan felices como sus hijos sobre quienes tiene la potestad y como un médico puede decir que lo que tienen no es felicidad si no una manía, los medicalizará con antipsicóticos, que son drogas que no requerirá realmente, que le quitaran la felicidad y lo harán sentir mal, ante lo cual no sentirán alivio para nada. Para uno como paciente de trastorno bipolar, que ha aprendido a distinguir los síntomas a pesar que se puede sentir bienestar cuando se esta en manía, uno puede querer ser tratado para evitar seguir con esta sentimiento, el cual a pesar de sentir bienestar se sabe que es negativo, cuando no hay razones para estar feliz y a pesar de no sentirse tan feliz, después de un tratamiento médico, si se sentirá alivio.


Considero que la medicalización de una enfermedad como el trastorno bipolar puede ser un mal menor para los que realmente sufrimos de esta dolencia mental, pero se convierte en una grave afectación para los erróneamente diagnosticados, además que este hecho se convierte en algo negativo para mejorar los tratamientos, porque los estudios médicos estadísticos se estarían realizando con datos errados por lo que no se podrá llegar a conclusiones certeras.