Experiencias sobre como vivo con el trastorno bipolar, comentarios sobre artículos de blogs y paginas web, mis apreciaciones sobre este y otros problemas mentales.
miércoles, 4 de julio de 2018
Reposteando a otrabipolarmas
jueves, 7 de junio de 2018
Psicosis maniaco depresiva, Trastorno bipolar o lo que me afecta
Son dos estados opuestos de mi forma de sentir: Hay unos momentos donde me siento muy feliz, acelerando, quiero hacer muchas cosas al mismo tiempo, siento que soy bueno para todo, siento que me vuelvo inflexible o mejor dicho terco, me gasto hasta el último peso, veo todo color de rosa, luego hay otros días donde me siento muy mal, no quiero ni salir de casa, todo es de color gris, nada me gusta, siento que no soy querido por nadie y por lo tanto no quiero ver a nadie, solo quiero estar recostado o dormido, no me importa lo que los demás hagan o dejen de hacer, mi estado de ánimo es como de una tristeza infinita.
Últimamente pienso que no soy bipolar pues según parece bipolar se considera a cualquiera que tenga cambios fuertes en el estado de animo y esto involucra a la mayoría de las personas y haría que bipolar sea una persona normal y yo no me considero alguien normal del todo.
martes, 5 de junio de 2018
Algo de historia de como se llegó a configurar el trastorno bipolar como enfermedad
El trastorno bipolar es una etiqueta reciente que define a algunas personas que actúan diferente a como actúan la mayoría; de lo que se ha manejado dentro del significado del término: "Trastorno bipolar", se ha querido definirlo como una enfermedad mental que tiene un origen físico (algunos autores afirman que se debe a un desbalance químico de ciertos neurotransmisores) aunque también otros autores opinan que se trata de personas que actúan de forma incorrecta a lo que se debe actuar dentro de la sociedad a raíz de problemas personales o que causa la misma sociedad sin tener un claro origen físico.
Según he encontrado el término trastorno bipolar nació por la década de los 80, pero se popularizó en los 90 del siglo pasado y en la primera década de este siglo e inicialmente era equivalente a la anterior definición de psicosis maniaco depresiva, pero por tener un nombre menos estigmatizante trastorno bipolar se volvió la costumbre y reemplazó al termino anterior de psicosis maniaco depresiva, con el paso del tiempo dicho término fue abarcando otras condiciones mentales diferentes a lo que era la anterior definición.
El escritor David Healy ha señalado cómo el interés académico y popular en el trastorno bipolar coincidió con el lanzamiento de nuevos medicamentos para el trastorno en la década de 1990, y con la formulación del concepto de un "estabilizador del humor" (Healy, 2006, 2008).
Entre los cambios que ha ido sufriendo el trastorno bipolar o la maniacodepresión, es que que se ha asociado también a la epilepsia; la idea de que la psicosis maniaco depresiva (hoy léase: Trastorno bipolar) puede ser análoga a la epilepsia fue propuesta por primera vez en la década de 1970, y los fármacos antiepilépticos se vienen utilizado en el tratamiento de lo que era en ese momento la maniacodepresión y ahora para tratar el trastorno bipolar. En la década de 1990, los medicamentos utilizados para el trastorno bipolar (antes de esta fecha léase: Sicosis maniaco depresiva) comenzaron a ser conocidos como "estabilizadores del estado de ánimo", aunque el significado exacto de este término nunca fue claro, y los psiquiatras no pudieron ponerse de acuerdo sobre el mismo (Bowden, 1998; Ghaemi, 2001). Muchas personas llegaron a creer, sin embargo, que los medicamentos a que se refiere como "estabilizadores del estado de ánimo" rectificados algo mal en las bases biológicas de la regulación emocional. El uso de medicamentos antiepilépticos para las personas con trastornos del estado de ánimo aumentó en la década de 1990 (vanVoris y Lawrence, 2010) y las compañías farmacéuticas comenzaron a correr ensayos de antipsicóticos atípicos en personas con trastorno bipolar. En 2000, Eli Lilly obtuvo una licencia para el uso de su antipsicótico olanzapina (Zyprexa) en personas con manía aguda que es un síntoma de personas con trastorno bipolar, para el año 2004 se le concedió una licencia para el uso de olanzapina para el tratamiento a largo plazo.
Esta licencia, a pesar de que sólo se aplica a las personas con trastorno bipolar I, ya que la olanzapina sólo había sido probada en personas con este diagnóstico, permitió a Eli Lilly comercializar su fármaco legítimamente a las personas con la etiqueta bipolar. Desde que la etiqueta del trastorno bipolar fue cada vez más ampliamente aplicada, la comercialización podría dirigirse a un amplio sector de la población. Los documentos confidenciales que se publicaron en el curso de un procedimiento judicial dejan claro que Lilly encontró en Zyprexa el sucesor natural de Prozac (fluoxetina), y la empresa se dedicó a la elaboración de una estrategia para hacer de Zyprexa el "producto más exitoso de la farmacéutica de todos los tiempos” (Eli Lilly, 2001, citado en Spielmans, 2009). Esta estrategia dependía del reposicionamiento Zyprexa como tratamiento para los trastornos del estado de ánimo, que podrán ser comercializados a los millones de personas que actualmente se consideraban deprimidos, y podría ser recetado no sólo por los psiquiatras, sino por médicos generales o médicos de atención primaria. En 1997, por ejemplo, el equipo de producto Zyprexa predijo que las proyecciones de ventas aumentarían más de cuatro veces si la olanzapina puede ser vista como un "Depakote como ... ESTABILIZADOR HUMOR" en lugar de un "Risperdal como ... antipsicótico" (Tollefson, 1997, citado en Spielmans y Parry, 2010).
El cambio de emplazamiento de Zyprexa como un "estabilizador del humor" se logró a través de una campaña de conciencia de “La enfermedad trastorno bipolar”, de naturaleza similar a las campañas anteriores que habían publicitado otras condiciones mentales vagas y ampliables durante la década de 1990, como "trastorno de ansiedad social" (Koerner, 2002). En 2002, La compañía farmacéutica Eli Lilly publicó un anuncio en la televisión de Estados Unidos que mostraba imágenes de una mujer que ofrecía un baile y saliendo de compras, intercaladas con imágenes de ella mirando triste y deprimida. El anuncio sugiere que "la depresión es sólo la mitad de la historia" y que las personas que no estaban mejorando de la depresión, podrían tener el trastorno bipolar no diagnosticado (Healy, 2008, p. 190). El anuncio animó a la gente a iniciar sesión en el sitio web "Centro de asistencia a bipolares", patrocinado por Eli Lilly, y tomar una "prueba bipolar" que luego podrían mostrar a su médico con el fin de obtener un "diagnóstico correcto".
Material diseñado para médicos generales también tenía como objetivo cambiar la percepción sobre las personas que podrían haber sido previamente diagnosticados con depresión. Lilly formuló el concepto de "estado de ánimo complicado", que era similar a la idea del "espectro bipolar", para cerrar la brecha entre las condiciones mentales graves, que normalmente se asocian con el uso de antipsicóticos, y el tipo de angustia mental que en general, los médicos en la etapa de practicantes vieron en el día a día (Spielmans, 2009). "Estado de ánimo Complicado" se decía consta de los síntomas comunes, como irritabilidad, ansiedad, trastornos del sueño, y cambios de humor, que se sugirieron para ser susceptibles de Zyprexa. Los representantes de ventas fueron instruidos para destacar la amplia acción de olanzapina, y alentaron a los médicos generales para identificar y prescribir a las personas bipolares (Porat, 2002, citado en Spielmans, 2009).
Los medios de comunicación también ayudaron a difundir el mensaje de que el trastorno bipolar era común y con frecuencia no reconocido, así como la construcción de una imagen glamorosa, mediante la asociación entre la depresión maníaca y la creatividad. De hecho, el comportamiento maníaco es a menudo elogiado como eficaz y productivo y se asocia con el éxito (Martin, 2009). En 2006, la British Broadcasting Corporación (BBC) proyectó un documental de dos partes narrada por Stephen Fry, en el que el cómico propiedad hasta haber sido diagnosticado con trastorno bipolar. Fry entrevistó a un número de celebridades también dice que tiene la condición, y Fry y sus entrevistados reflejan la emoción y el drama de la condición (Wilson y Douglas, 2006). Fry afirma en el documental que cuatro millones de personas en el Reino Unido sufren de este trastorno: Totalmente el 8% de la población adulta. El programa hizo hincapié en repetidas ocasiones en la importancia de la detección temprana, alegando que la condición era con frecuencia no reconocida. Fry pareció ver a su misión como desestigmatizar la condición para que más personas estuviesen dispuestas a identificarse a sí mismos o los que les rodean como "bipolares" (Wilson y Douglas, 2006).
Aunque los criterios y pruebas cada vez reflejan perdurables características de temperamento y carácter, el nuevo trastorno bipolar esta vez fue definido como una enfermedad cerebral que puede ser dirigida y rectificada con un tratamiento específico según se afirma por el Instituto Nacional de Salud Mental en el año 2013.
Stephen Fry se refirió a la situación como una "enfermedad grave del cerebro", (Wilson y Douglas, 2006). Información pública producida por las compañías farmacéuticas enfatiza repetidamente la idea de que el trastorno es causado por "desequilibrios químicos en el cerebro" (Astra Zeneca, 2012) que pueden ser rectificados con las drogas.
En 2011, el sitio web para Geodon (un antipsicótico atípico realizado por Pfizer), declaró que "los medicamentos actuales están diseñados para ayudar a corregir estos desequilibrios" y fue acompañado por una foto de una mujer joven sentada con las piernas cruzadas, con las manos cuidadosamente colocados en rodillas, en una posición "equilibrada" perfectamente simétrica (Pfizer, 2011). Las organizaciones profesionales y de pacientes promueven el mismo mensaje. La Organización sobre depresión maníaca llamada “Fellowship”, que ahora se llama la Organización Bipolar, describe en su página web cómo los antipsicóticos trabajan mediante la alteración del "balance de la dopamina (un neurotransmisor) en el cerebro que se sabe que es anormal en la manía y la psicosis"(Bipolar Reino Unido, 2012). Sitio web "NHS Choices" del Reino Unido describe cómo el trastorno bipolar "Generalmente se cree que es el resultado de desequilibrios químicos en el cerebro"(NHS Choices, 2013).
La idea de que cualquier tipo de droga actúa rectificando el presunto químico o la base neurofisiológica de le enfermedad mental no se ha demostrado (Moncrieff 2008). No hay pruebas convincentes de que existe un desbalance en la dopamina o cualquier otro desequilibrio bioquímico en el trastorno bipolar, o que los medicamentos utilizados actúen mediante la inversión de éstos. Todos los medicamentos que se usan actualmente para tratar el trastorno bipolar, incluyendo el litio, anticonvulsivos como divalproex sódico y los antipsicóticos atípicos ejercen efectos fuertemente sedantes, que probablemente, en sí mismos, se usan para someter y reducir las manifestaciones de la manía aguda, sin la necesidad de recurrir a hipótesis sobre patología subyacente.
Los beneficios a largo plazo han sido mucho más difíciles de demostrar, sin embargo, la mayoría de los estudios son confundidos por el hecho de que la retirada de algunas de estas drogas parece aumentar el riesgo de una recaída por encima de lo que hubiera sido sin tratamiento (Baldessarini, Tondo, y Viguera, 1999; Suppes, Baldessarini, Faedda, y Tohen, 1991). El estudio controlado con placebo de la terapia de mantenimiento con olanzapina, por ejemplo, encontró que la mayoría de las recaídas entre los pacientes tratados con placebo se produjo dentro de los 3 meses de la sustitución de la olanzapina con placebo (Tohen et al.,2006). Por otra parte, las tasas de recaída entre los pacientes tratados con el fármaco en los ensayos de este tipo no son superiores a las tasas de recaída registrados antes de la década de 1950 y la introducción de los tratamientos modernos de drogas (Moncrieff2008). De hecho, las personas tratadas con olanzapina en el estudio que realizó la farmacéutica Eli Lilly, en promedio recayeron al año, en comparación desfavorable con medicamentos anteriores a 1950 cuyo tiempo medio hasta la recaída fue de 2 a 3 años (M. Harris et al., 2005; Winokur, 1975). Aunque una explicación parcial puede estar en las definiciones sueltas de recaída empleada en los ensayos clínicos modernos, la evidencia proporciona poca seguridad de que el tratamiento farmacológico a largo plazo es mejor que ningún tratamiento en absoluto.
Hay, además evidencia de que algunos de los medicamentos utilizados para tratar trastorno bipolar a mejorar los problemas relacionados con la variabilidad temperamental o emocional. Aunque el litio y los antipsicóticos han demostrado producir embotamiento emocional o disforia en voluntarios y pacientes por igual, los estudios de litio no han encontrado evidencia suficiente de que se estabiliza el estado de ánimo en voluntarios (Bartonet al.,1993; Calil, Zwicker, y Klepacz,1990) y no hay estudios equivalentes de otros medicamentos utilizados en el trastorno bipolar.
La idea de que el tratamiento de drogas corrige un desequilibrio químico interno, enmascara las alteraciones mentales y físicas que las drogas producen, y esto puede explicar por qué la idea ha sido tan ampliamente promovida por la industria farmacéutica.
Los medicamentos catalogados como antipsicóticos y antiepilépticos tienen fuertes efectos psicoactivos, que alteran la mente, incluyendo el deterioro cognitivo, embotamiento emocional, y disfunción sexual (Moncrieff, Cohen, y Mason, 2009) y que están asociados con una serie de efectos físicos graves, como el aumento de peso, impotencia, cardíaco toxicidad, disquinesia tardía y la contracción del cerebro (Ho, Andreasen, Ziebell, Pierson, y Magnotta, 2011). La idea, como Lilly pone en su sitio web Zyprexa, que los medicamentos funcionan "al corregir los químicos que se encuentran de forma natural [énfasis añadido] en el cerebro" (Eli Lilly, 2011) ayuda a crear la impresión de que las drogas son ayuda inocua y sólo restauran algo hipotético estado de armonía bioquímica, sin causar alteraciones fisiológicas no deseadas.
lunes, 7 de mayo de 2018
Mi problema mental según mis palabras:
Una escritora bipolar apasionada
Por medio del presente post reblogueo una entrada de blog de una nueva bloguera bipolar.
https://nosoyyosoyyo.wordpress.com/2018/04/30/124/
La entrada dice lo siguiente: "-Mira el lado positivo - Me dice una amiga cuando le cuento lo que me pasa, -“Es cierto que desgraciadamente cuando estés triste vas a sentir una angustia que yo no puedo entender ni experimentar, pero cuando seas feliz vas a sentir la felicidad mucho más que cualquier otra persona”- Continúa queriendo abrazarme con sus palabras como me tiene acostumbrada; -“Tenes el don de vivir más intensamente todo lo lindo de la vida”-

Continuamente me sentí incomprendida ante mis allegados, ellos no veían lo que yo veía, pero yo veía bien, ¿por qué les costaba tanto darse cuenta de lo que estaba sucediendo? –“Sos exagerada eh”- Era siempre el comentario final con risas después de que yo relatara mis experiencias. –“Me parece que te lo estás tomando muy personal, relájate”- decían otros cuando buscaba consuelo.
Yo no era extrema, yo lo vivía de esa manera, mi manera. El psiquiatra hace poco me dio un buen ejemplo que compartiré para los que no lo conocen. –“Mientras otros ven una película de terror a las diez de la mañana en medio de una ciudad llena de movimiento, quizás con familiares en otra habitación, vos ves la misma película sola, una noche de lluvia, sin luz en el medio de la nada. ¿Están viendo lo mismo? Sí. ¿Hay alguna reacción equivocada? No, de acuerdo a sus realidades cada uno tiene la reacción esperada ante la misma situación.”-
A partir de este planteo y de mis vivencias se abren tantas aristas para tratar este mismo tema, y es aquí donde entra mi confusión. Podría escribir tantas páginas enfocándome en cada una de las líneas de acción, tantas formas de ver el tema. Por un lado, la medicación te nivela a la “normalidad” o mejor dicho la manera en que la mayoría siente y vive. Por otro lado, los que no están controlados químicamente manejan una creatividad y emoción digna de admiración. Entonces, ¿quiero o no quiero ser una más?. Una de las primeras cosas que busqué al enterarme del diagnóstico fue personas socialmente conocidas que padecieran lo mismo, y para mi sorpresa se encontraban allí tantos a los que admiraba, pero tantos que la lista se me hizo interminable. ¿Estas personas hubieran sido los mismos músicos, escritores, pintores, inventores o actores si hubieran estado en control de sus emociones y su química cerebral? Lo dudo. Pero, ¿no es cierto acaso que también vivir con todas esas mareas extremas dentro de uno se vuelve sofocante y peligroso? Seguro también, por algo tantos terminaron con su vida.
Es aquí donde entra otra gran pregunta que me confunde, si en realidad no es que soy pasional, impulsiva, creativa y artística y es todo una sintomatología de la patología, entonces ¿quién soy? Este fue (y sigue siendo) un tema delicado que no voy a desarrollar en este momento pero es mi actual gran pregunta existencial. –“Doctor, siento mucha paz, estoy calma, no sé si soy yo, no reconozco esta pasividad en mi persona. ¿Quién soy?”- Le consulto preocupada por no estar alterada. A lo que él responde, –“Esta también sos vos, la medicación no crea cualidades, sólo que por algún motivo este costado tuyo estuvo muy sepultado, sos vos siendo pacífica, siempre lo fuiste, las pastillas no sacan nada que no seas”-. En ese momento recordé una charla con un hombre mexicano que conocí en mi viaje, una persona muy especial que contaba con muchos dones que eran inalcanzables para el resto de los mortales. Una tarde mientras trabajábamos supe que entre tanta otra magia ¿sobrenatural? que poseía tenía la posibilidad de hacerle regalos especiales a las personas, regalos “diferentes”. Lo miré y le dije: -“Regalame templanza”- -“No puedo”- Me respondió mientras sonreía, -“Ya la tienes”-.
En ese momento pensé, pero de dónde tengo templanza yo que soy un fosforito en ebullición siempre, ahora entendí, yo era cálida y pacífica, estaba ahí, adentro mío. No era la medicación que me volvía así, yo era así. Pero entonces, ¿Mi pasión desaparecería?

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miércoles, 2 de mayo de 2018
Los trastornos mentales no deberían ser considerados como enfermedades mentales
domingo, 21 de enero de 2018
Mi problema mental

****************Mi problema mental*********************
A pesar de que es posible que para los psiquiatras que me trataron, sobre todo en mi crisis fuerte tuvieran algo claro mi problema (para 1983 era un paciente que sufría una crisis psicótica debida a un posible trastorno maníaco-depresivo), sin embargo, para mi era todo un dilema, luego hace unos 10 años por internet encontré que lo que sufro encaja en lo que últimamente se ha decidido llamar trastorno bipolar, que esta muy de moda últimamente, este diagnóstico luego fue confirmado por un psiquiatra; sin embargo, en este momento para mi no esta claro que sufra de trastorno bipolar, porque cuando uno mira tanto internet tiende a etiquetarse en cuanto trastorno mental se describe allí.
Durante mucho tiempo conviví con mi problema mental sin darme cuenta, o mas bien sabiendo que padecía de algo pero tratando de no darle importancia, por lo que no me atormentaba demasiado por ello, a menos que estuviera cerca a una crisis, adicionalmente la mayor parte del tiempo parezco una persona normal con o sin tratamiento y solo ante unos pocos he parecido como un loco o una persona que actúa raro porque esta siendo afectada por un trastorno mental.
En la antigüedad y aun hoy en día muchas personas sufren de problemas de la mente sin saberlo o sintiendo que tienen algo pero sin darle importancia, eso les pasaba o les pasa a los que esta etiquetados como bipolares u otras tantas etiquetas que hay, muchos vivieron o viven felices o no, sin saber que significaba o significa trastorno bipolar, es mas esta etiqueta es muy reciente (es de la década de 1990), en la antigüedad ni siquiera existía (antes o una persona estaba loca o era normal, de pronto sufría crisis de locura y volvía a la normalidad pero no existía la definición de un tipo de trastorno mental como lo es el trastorno bipolar de hoy, además como las personas afectadas no eran tratadas con las drogas actuales, este no presentaba las condiciones de lo que es hoy llamado trastorno bipolar).
Considero que mi problema mental ha estado últimamente bajo control, muchas veces con ayuda de médicos, otras solamente por mi experiencia, ya que sé un poco más de como es, por lo que trato de mantenerme en equilibrio y cuando tengo los primeros síntomas de un desbalance, he sabido y logrado pararlos, aunque sintiendo los efectos de un sube y baja emocional que me hace sentir realmente mal, que para mi fortuna hasta ahora he logrado cortar el avance hacia una crisis mayor, la cual no he vuelto a tener.
