sábado, 30 de julio de 2016

Doctor vengo a que me cure esta felicidad


De nuevo voy a consulta con el psiquiatra, esta vez con otro diferente, por lo que me toca de nuevo volverle a contar mi historia, básicamente cuando me dice que porque estoy en consulta le digo que he estado bastante acelerado, como mas contento en los últimos días de lo que soy mas comunmente.

Se me preguntó que si lo que me pasa en este momento lo habia tenido en ocasiones anteriores, ante lo cual le expresé que este tipo de sensaciones raras me aquejan desde el inicio de la adolescencia cuando tuve una crisis mental que me hizo sentir la persona más feliz del mundo.



Le conté también de mis otras dos crisis no tan fuertes, no tanto como la primera que sí fue bastante fuerte, le dije los medicamentos que me habían recetado en esas oportunidades para calmar este estado que para mi no era correcto y que de acuerdo con lo que él piensa esta de acuerdo con esto, además de como me había ido con la medicación recibida anteriormente.

En ese momento me dijo que los medicamentos a tomar serían básicamente de dos tipos de compuestos unas gotas para dormir, diferentes pero de acción similar a las que tomó y seguir tomando ácido valproico o litio, le dije que si no había algo diferente, que de pronto fuera mejor que esas dos posibilidades, dado el avance que se ha tenido en muchas cuestiones médicas, me dice que el litio es lo más antiguo, pero para su concepto es lo más efectivo que hay en este momento y que el ácido valproico también ha funcionado muy bien, que el tratamiento que se me dió en las dos primeras oportunidades, ya casi no se está aplicando, que es tratar los periodos de fuera de crisis con medicamentos de estabilización del tipo de antipsicóticos como reguladores de ánimo, Aunque cuando no funcionan el litio y el ácido valproico se hace un tratamiento con otro tipo medicamentos pero no es lo primero en hacer dentro de lo que me dijo y que como a mi me había funcionado bien el acido valproico que consideraba correcto seguirlo tomando.

Me pregunto que cuando estoy muy contento que hago o qué cómo son mis actitudes, le cuento que me vuelvo muy susceptible, averiguo muchas cosas tantas y tan detalladas que muchas veces me arrepiento de haber hurgado tanto y haber descubierto cosas que era mejor no saber.

Me preguntó que si me llenaba de ira le dije que sí, pero que trataba el máximo de no expresarla y más bien calculado una forma de hacer daño a los demás, diciéndoles cosas irónicas y que se que las hagan sentir mal.

Se me increpó que si consideraba que ésta era una actitud positiva a lo que dije qué: Por supuesto que no.  Entonces me dice que sí me parece conveniente tener ese tipo de felicidad que le dije que sufría, en ese momento no conteste nada.

Ahora vengo a reflexionar que la felicidad que se siente, mas bien la aparente felicidad que se cree tener cuando se está en estados alterados, considero que es una actitud de escape a la realidad, nos escapamos de los problemas o de una realidad que nos incomoda volviéndonos aparentemente felices, pero esas acciones y estas actitudes no son las mejores cuando estamos en esta felicidad, hacemos mucho daño a otros y también a nosotros mismos, dado que podemos gastarnos nuestros recursos, como también podemos infringir daños a otros que después cuando regresamos a la vida normal pueden haber sido muy profundos y no tener reparación.

Se me dijo que lo que pasaba en esos desbalances no es un estado de felicidad sino un estado llamado técnicamente de manía, que a pesar de que la persona aparentemente se podía sentir bien, realmente no lo estaba y que es una situación que se debe controlar, por eso es que es necesario cambiar esta falsa felicidad, que como tal no es felicidad, la felicidad raramente se siente, sólo se vive y uno sabe que estuvo feliz ya cuando las cosas han pasado y este es un problema de la normalidad.

domingo, 24 de julio de 2016

Aterrizando de una hipomanía

De nuevo aterrizando despues de un periodo que se puede llamar de crisis, esta fue algo dura, no tanto porque los síntomas de mi problema mental fueran muy fuertes, sino porque coincidió con una crisis personal, donde juntar y manejar adecuadamente estas dos crisis es algo muy complicado.
Ultimamente he estado entre sentimientos de estabilidad y de pronto de algo de depresión, además de sentir el efecto de los medicamentos que estoy tomando por el momento, que lo hacen sentir a uno como sin sentimientos o mejor dicho neutro, donde uno no siente ni alegria ni tristeza.
Mi última prescripción de hace unos tres años fue tomar un anticonvulsivo, este a diferencia de los antipsicóticos que me recetaban antes, no me afecta tanto en lo que se refiere a mi concentración mental, ni produce otros efectos secundarios tipicos de los antipsicoticos, ademas que según pude observar al dejar de tomarlo no se tiene este sindrome de abstinencia tan tremendo.
Mi cita con el psiquiatra es la proxima semana pero llevo ya como un mes tomando medicamentos, estoy mas o menos lo que se puede decir autorecetándome, pero resulta que aqui donde vivo las citas con especialistas son muy demoradas y la única forma de obtener una cita rápida sería en un caso de urgencia y yo considero que el mío no lo era.
Tomé la decisión de tomar lo que se me recetó en la última oportunidad cuando acudí donde el psiquiatra porque de lo que he tomado en ocasiones anteriores es lo menos malo que he probado y que me funcionó lo que se puede decir bien la vez pasada.
Estuve durante un periodo relativamente largo con sintomas de hipomanía con tendencia a aumentar esto a pesar de haber ya regulado el sueño con unas gotas que tomo desde hace como 35 años y que cuando los desbalances no son muy fuertes me sirven para regular el sueño a la vez que hacen retroceder los sintomas de hipomanía, como en el último caso aún durmiendo bien y tomando las gotas los sintomas de mi problema mental continuaban, sé que tenía que acudir a algo más, pedí entonces la cita la cual me dieron para la próxima semana y mientras tanto pues decidí repetir la ultima prescripcion, por el momento siento que estoy mejorando.

domingo, 10 de julio de 2016

Afrontando la tristeza mientras se convive con sintomas de desbalances mentales

Se que tengo razones para estar triste, por lo que es razonable que actue y sienta como tal, por lo que cuando estoy asi veo que mi cabeza esta trabajando bien, a pesar de no sentirme bien la tristeza ante razones que la justifique es un estado de normalidad.



Sin embargo, desde hace unos días para acá simultaneo a este sentimiento digamos que normal, he tenido algunos síntomas de desbalances mentales, he tenido insomnio y si no me tomo a tiempo un somnifero puedo dormir unas dos o tres horas y de resto pasarla en vela, mis desbalances, comienzan de esta forma y primero empiezo a acelerarme lo que se denomina comienzo con sintomas de manías o estar hipomaníaco, luego si no se controla esta situación evolucionaría a un estado de manía fuerte que me llevaría a perder el control de mi personalidad, situación que como ha pasado en las últimas oportunidades he logrado controlar y evitar, de nuevo voy donde un psiquiatra que aunque me regaña porque no me tomo las medicinas para estabilizarme, acepta que estoy en problemas y me ayuda a controlar los sintomas con sus prescripciones, las cuales tomo de acuerdo a sus indicaciones cuando se que no estoy bien.

Mi hipomanía estuvo muy fuerte hace unas dos semanas y ha estado cediendo poco a poco gracias a los medicamentos y de pronto por la evolución de mi cuadro, cuando estoy en desbalances en vez de deprimirme que sería lo normal en este caso, ya que tengo razones para estar triste, me voy para el lado contrario y pasa que mi entorno presenta situaciones para estar triste, pero yo me siento mas bien maníaco que es un sentimiento parecido a la felicidad, pero que no es lo mismo, es muy difícil de explicar: La manía se parece a la felicidad, como la tristeza se parece a la depresión, se puede sentir igual pero las razones en el caso de estar afectado por un problema mental no son consistentes.

En mi caso la bipolaridad me pone digamos contento, pero en realidad debería estar triste, es lo que nos pasa algunas veces a quienes estamos afectados por este tipo de problemas, claro que tambien se puede estar triste y a la vez deprimido que es aún peor.

En estos momentos cuando la evolución de mi problema me hace estar mas aterrizado, no me siento se puede decir que mejor, sino que me siento triste como es lo lógico, por eso cuando vuelvo a llorar por la pena que me embarga, siento que estoy aliviándome de mi problema mental, dado que siento lo que mi entorno me ofrece, además que en mi caso el llanto es un mecanismo para hacer el duelo y superar la situación problemática para seguir adelante de nuevo, asumiendo la pérdida.

viernes, 24 de junio de 2016

No quiero que mi bipolaridad maneje mal mi tristeza

Aquí luchado contra mis desbalances, anoche de nuevo pase una gran mala noche, dormí solo unas 3 horas, luego la pase en vela sin poder volver a dormir, entonces estuve toda la madrugada pensando en todas las cosas tristes y malas que me han sucedido últimamente, entro en llanto y me encuentro muy triste o deprimido en este momento, realmente los sentimientos son iguales, pero toca mirar si son razonables, pienso que puedo tener razones para estar triste, pero no se si lo es para estar tan desesperado, pues lo que me pasa es algo que a cualquiera que esté pasando por esta situación lo afectaría y de seguro lo pondría triste.



En este momento siento una agitación tremenda y mis ojos están en llamas, quisiera dormir pero no puedo, siento un gran cansancio, si esta noche no logro de nuevo dormir unas buenas horas tendré que buscar ayuda pues pienso que no podré aguantar mas.

miércoles, 11 de mayo de 2016

Una mama pide pastillas de la felicidad

Vuelvo sobre el tema de que en muchos aspectos de la salud y sobre todo de la salud mental, en la antiguedad en varios aspectos se tenía una mejor comprensión y un mejor manejo de los problemas mentales,  algunos de los hombres que nos han precedido nos superaban. Freud mismo, cuando escribió hace ya un siglo su ensayo "Duelo y melancolía", señalaba en las primeras páginas que a ningún médico se le ocurriría tratar a alguien que está sufriendo un duelo, porque eso es un dolor humano y él tendrá que espabilarse para irlo solucionando.

Lo que esta pasando en la epoca actual va en contra de lo que en el parrafo anterior se menciona que dijo Freud, para él era claro y es muy probable que para la mayoría de los médicos de la época, que el duelo como tal no es una enfermedad sino que es una experiencia vital normal, muchos de los médicos actuales actúan en contra de esta premisa y sobre todo la psiquiatría actual con su mal manejo de los problemas mentales, que ha convertido el duelo en una enfermedad, para ilustrar lo siguiente presento la siguiente historia ficticia, la cual es muy probable que se haya presentado de forma similar en la vida real.

Imaginemos a una señora mayor que desde hace varios días se siente muy triste, entre las cosas que le han pasado últimamente se tiene que se le ha muerto su perrito que lo acompañó por muchos años, sin embargo, hace poco estuvo su hija para acompañarla en la celebración de las madres y estuvo bastante alegre, sin embargo una vez ella se fué volvió a estar de nuevo muy triste y siente que sufre mucho por esta situación, con el pasar de los días siente que esta tristeza parece no tener fin, es entonces que buscando sentirse mejor decide ir donde un psiquiatra para que la saque de su estado de tristeza que de acuerdo con lo que le han dicho muchas personas es que tiene una fuerte depresión y que los psiquiatras son expertos en solucionar estas situaciones y que estos le pueden recetar las pastillas de la felicidad, que la sacarán de este problema.



La señora de acuerdo con el psiquiatra al cual vaya puede vivir entre otras las siguientes situaciones:

Si da con un buen psiquiatra este en su entrevista idagára sobre los sintomas que tiene y buscará que es lo que le puede estar provocando esta situación que ella afirma es una depresión, entonces encontrará que de lo que sufre es una tristeza por un estado de duelo por la muerte de su mascota, le dirá que no puede hacer nada por ella, que el perrito se muríó, que nada de lo que haga o deje de hacer lo puede resucitar, que tiene que seguir viviendo con esta situación y superarla, que las pastillas de la felicidad no existen, dado que hay algunos medicamentos que pueden hacer sentir un poco mas alegre a una persona por un corto tiempo pero que para su situación esto no le servirá, que sentir tristeza y llorar pueden ayudar, pero no hay nada mas que se pueda hacer, la señora, no sale contenta con este medico y pensará que mal medico el que me tocó, no me recetó nada.

Si da con un mal psiquiatra este le indagará sobre los síntomas que tiene y sin entrar en mucho detalle le dirá que esta fuertemente enferma, lo mas probable es que no le averigue porque la señora se siente deprimida, ni busque muchas razones para ello, ya que según los manuales técnicos que el se sabe muy bien, el cuadro de depresión que ella presenta encuadra bien como parte de un trastorno bipolar II, dado que según la entrevista la señora nunca ha sufrido de un episodio psicótico, como que tambien según dice ella ha sufrido de cambios de humor repentino que constituyen episodios claros de hipomanía, como el que ella relata que presento hace poco cuando estuvo demasiado contenta por unos días para despues de repente volver a presentar los sintomas de depresión. Entonces le explica de una forma muy clara y comprensible su diagnóstico, le dira que tendrá que estar medicada por el resto de la vida, ya que sufre de una enfermedad incurable, sin embargo la tranquiliza cuando le dice esto que le pasa no es el fin del mundo, porque es algo que le sucede a muchas personas, que su enfermedad es crónica pero es muy manejable si esta adecuadamente medicada y es juiciosa en seguir las indicaciones médicas; entonces la señora saldrá muy tranquila, pensando que buen médico que me tocó y con una formula donde se le prescriben los mas modernos antidepresivos que son llamados por muchos las pastillas de la felicidad, será entoces un cliente mas de la gran empresa farmaceútica que le pagó a este psiquiatra su último viaje a las Bahamas.

viernes, 29 de abril de 2016

Testimonio de una persona drogada al maximo.

Yo fui diagnosticado de esquizofrenia paranoide y se me ha obligado durante 6 años a tomar fuertes medicamentos, para supuestamente controlarme, porque hay que decirlo como es, en este puto país el 90% de personas que toman drogas psiquiátricas lo hacen por montones, no importa que te vaya a visitar un juez para comprobar que tu estado mental realmente necesita de un internamiento y un tratamiento involuntario, estas sentenciado antes de que hagas o digas nada.
Sea como sea, tendrás tu tratamiento, solo es un trámite que tiene que cumplir un juez, dale poder a un hombre, con respaldo legal y tendrás a un tirano egocéntrico con ganas de darte por culo.

Por cierto a pesar de que también tienes que tratar con juezas y mujeres psiquiatras, no pienses que te vas a estar mejor por su supuesta empatía y habilidades emocionales, te van a joder igualmente, aunque al menos no vas a sentir, que tienen ganas de darte por el culo.

Estas drogas que llaman antipsicóticas y que recibes en altas dosis, te pueden sumir en una pesadilla química, una tortura de 24 horas todos los dias, sin fines de semana de descanso ni vacaciones, todo el día jodido.




Tener veintitantos y estar castrado quimicamente tiene cojones. Hay que contar la otra version aunque sea en internet, o sino esta gente seguira haciendo lo que le salga en gana. Os puedo asegurar que esta gente no saldría bien parada en un debate televisado con personas realmente preparadas para darles cera.

Es muy fácil partirle a alguien en dos cuando se le esta dando drogas antipsicóticas neurotóxicas, con esto ya empieza y acaba el debate.

Busquen los estudios realizados con animales y verán lo que pasa realmente.

Esta gente es muy grande, con mucho poder e influencia, no solo no reconocen la toxicidad del fármaco, sino que en el colmo del desatino le atribuyen dizque propiedades neuroproctectoras, y lo que es mejor, de lo peor, propiedades neuroregeneradoras, llegan a decir de la forma mas vulgar: Que coño hace la gente, que no se toma una pirula de Zyprexa (Olanzapina) todas la mañanas para proteger el cerebro del paso del tiempo y favorecer así su regeneración?, ¡JA!,.

¿No sera que no tienen esas magníficas propiedades?, Hay que decir estas cosas, ¿Quién les paga los viajes, los congresos, los hoteles, las comidas? ya lo sabemos, son los mismos que les regalan libros, bolígrafos o agendas cuando van de vez en cuando a venderle el necesario frigorífico al pobre esquimal.

A por cierto no soy antipsiquiatría aunque lo parezca, eso seria un sesgo, se puede hablar pestes de la psiquiatría actual sin ser antipsiquiatría. Pero la mierda que hay ahora mismo sera vista como una puta locura dentro de 50 años, o quizás antes, cuanto antes sea, mejor para el futuro de las personas como nosotros.

Mi reflexión final es que son 6 años perdidos, tiempo robado y un daño irreparable.

domingo, 10 de abril de 2016

En eutimia y sin tomar medicamentos

Que es estar en eutimia para alguien que sufre de desbalances emocionales:  Es un estado donde se tiene un control de los sentimientos y se tiene una estabilidad emocional, aunque esto no significa que estemos curados, se puede decir que en este estado los que sufrimos esta dolencia mental actuamos y somos como cualquier persona, aunque es posible que sintamos algunos desbalances, estos apenas serán apreciables por nosotros y de pronto por alguien muy allegado, es cuando estamos en EUTIMIA que para mi es estar estable, cuando reflexionamos de forma correcta sobre nosotros, cuando podemos desarrollar bien nuestras potencialidades y cuando realmente podemos actuar objetivamente sin las influencias de nuestros estados alterados que nos hacen demasiado optimistas o demasiado pesimistas.

Este es un estado ideal, en el cual quisiera estar quien ha sufrido de fuertes problemas mentales.

En este momento me siento así, no doy gracias a Dios por esto porque afortunadamente no creo en él, pero es una situación que es para estar contento, sin embargo, a pesar de sentir una sensación de felicidad por este hecho, como también por otras situaciones que me hacen sentir bien, existen otros hechos a mi alrededor que me hacen sentir no tan feliz y otros que me llenan de tristeza, la ventaja de estar en eutimia es que siento y actuó de forma adecuada ante los hechos sintiendo algunas veces felicidad y otras tristeza; estas son sensaciones que no desaparecen de nosotros como le pasa a la gran mayoría de los humanos.

A pesar que he encontrado en muchos documentos y escritos que las medicinas no son la panacea para casos como el nuestro, tampoco pienso que estas sean del todo inútiles.

Pienso que mi situación de bienestar actual tiene que ver con varios factores, entre estas tener una cierta estabilidad económica y sentimental, soy una persona que lleva ya algunos años en este mundo cruel, ya voy cercano al medio siglo, lo que quiere decir que he pasado ya por mi media vida, ya que considero que de acuerdo con las condiciones actuales un pronostico de vida promedio para mi caso esta entre unos 80 a 85 años, esto si no se presentan situaciones que produzcan  que mi vida se acorte, como accidentes, un cáncer, una muerte por homicidio y otras posibles causas que aceleren mi partida.

De acuerdo con las ideas que he ido adquiriendo respecto al problema mental que me aqueja, el poder estar en estabilidad tiene mas que ver con las condiciones ambientales externas que con las medicinas.

Mi problema mental tiene mucho que ver con algo que los términos médicos han dado por llamar resilencia, que hace que ante situaciones complicadas nos desestabilicemos y tengamos síntomas de desbalances que nos hacen actuar de forma no tan cuerda.

Como he hablado en ocasiones anteriores he adquirido cierto insight sobre lo que me sucede respecto a mi forma de actuar y de como reacciono cuando estoy afectado por mi problema mental y como últimamente he logrado parar el avance de los síntomas problemáticos hacia una crisis.

En esto de estar estable influye mucho tener unas condiciones de entorno favorables, unidas a que como conozco cuales son los detonantes de mis desbalances evito que cuando estos detonantes se presentan no hagan su efecto negativo sobre mi comportamiento.

Básicamente he descubierto que mis desbalances empiezan cuando dejo de dormir de forma reparadora durante al menos unas dos noches seguidas, ante lo cual empiezo a sentir lo que se denomina una hipomanía, la cual es un sentimiento agradable la mayor parte del tiempo, sin embargo, empiezo a ser ilógico en mis actuaciones algo que no es bueno, cuando llego a este estado me doy cuenta que ha reaparecido mi problema mental y tengo que hacerlo retroceder, entonces para la siguiente noche me obligo a dormir mediante un hipnótico el cual vengo tomando desde hace unos 35 años y que con una muy baja dosis me mejora el sueño y ya para una tercera noche, después de dos con insomnio me hace dormir y al día siguiente noto que la hipomanía disminuye en su intensidad y si sigo tomando este medicamento para dormir, después de una semana o menos ya no tengo síntomas de hipomanía, aunque si puedo estar en el otro lado en el de la depresión, pero de una forma leve, no de esa que le da a uno por pensar en morir o matarse, el cual soporto porque se que si tomo algo para ella volvería al estado de hipomanía.

No soy médico, ni pretendo reemplazar a los médicos, lo de los medicamentos para el trastorno bipolar es algo que todavía no se ha podido inventar del todo, de pronto se esta en proceso, según mi experiencia personal en ciertas etapas si un paciente esta balanceado opino que podría llegar a estar mejor sin medicamentos.

Aunque mi problema mental en este momento no esta presente con sus síntomas, se que puede reaparecer de nuevo, pero esto lo manejo con optimismo porque ya se como hacerle frente, tal como lo he hecho en las últimas veces logrando que no me cause inconvenientes por problemas que le causo a otros.

Aunque sueno muy simple de como he logrado manejar esta situación, llegar a ella y ser consciente que esto es lo mejor que puedo hacer, me ha costado mucho.

jueves, 17 de marzo de 2016

Imperialismo Psiquiátrico

Imperialismo Psiquiátrico



Esta entrada es una regular traducción hecha por parte mía con la ayuda del traductor de google, del artículo en inglés publicado originalmente por su autora la Dra Joanna Moncrieff, que data del año 1997, el cual esta siendo reproducido sin la autorización directa de su autora, sin embargo, como esta disponible libremente en la internet, como también que esta publicación se hace con fines informativos y sin animo de lucro, la rebloggeo traducida aún con los inconvenientes mencionados, adicionalmente se aclara que dicha traducción puede en algún momento cambiar algunas de las ideas originales de su autora, pues no soy experto traductor, como también que en cada traducción hay un aspecto de la forma de ver las cosas del traductor, también encontré aquí en la internet otra traducción al español de este mismo artículo

En esta entrada la Dra Moncrieff muestra como la psiquiatría se ha convertido en una herramienta más, para el control social, la cual ha logrado hacerse con el manejo de muchos de los aspectos de la vida de muchas personas, se muestra aquí como partiendo de la búsqueda de tratamientos a personas con marcados problemas mentales, se han desarrollado medicinas y protocolos que también pueden aplicarse a muchas mas personas con problemas no tan graves, o que realmente no tienen problemas mentales, sino problemas causados por tener que vivir en la sociedad moderna.

Es de tener en cuenta además que dicho artículo no es una novedad, pues fue publicado hace ya casi 20 años, sin embargo, lo que plantea esta mas que vigente y explica mucho de lo que esta pasando en estos momentos en la sociedad, gracias a la intervención de la psiquiatría moderna.

Antes de presentar el artículo voy a presentar brevemente a su autora.

Según se dice en la Wikipedia:
En ingles original: Joanna Moncrieff is British psychiatrist and a leading figure in the Critical Psychiatry Network. She is a prominent critic of the modern 'psychopharmacological' model of mental disorder and drug treatment, and the role of the pharmaceutical industry. She has written papers, books and blogs on the use and over-use of drug treatment for mental health problems, the mechanism of action of psychiatric drugs, their subjective and psychoactive effects, the history of drug treatment, and the evidence for its benefits and harms. She also writes on the history and politics of psychiatry more generally. Her best known books are The Myth of the Chemical Cure,[1] and The Bitterest Pills.[2]


En la regular traduccion al español: Joanna Moncrieff es una psiquiatra británica y una figura destacada de la  Red Crítica a la Psiquiatría. Ella es una fuerte crítica del modelo moderno 'psicofarmacológico' del trastorno mental,  del tratamiento con drogas y del papel de la industria farmacéutica.  Ha escrito artículos, libros y blogs sobre el uso y el abuso en el tratamiento farmacológico de los problemas de salud mental, del mecanismo de acción de los fármacos psiquiátricos, de sus efectos subjetivos y psicoactivos, como de la historia del tratamiento con drogas, la evidencia de sus beneficios y daños . También escribe sobre la historia y la política de la psiquiatría. Sus libros más conocidos son El mito de la Cura de la Química, [ 1 ] y las píldoras más amargas . [ 2 ].



IMPERIALISMO PSIQUIÁTRICO: La medicalización de la vida moderna
Joanna Moncrieff,

Reimpresión de Sondeos, número 6, el verano de 1997

Introducción

La institución de la psiquiatría creció en el siglo XIX durante la emergencia y consolidación del capitalismo industrial. Su función fue la de hacer frente a un comportamiento anormal y extraño que, sin romper la ley, no se ajustaba a las exigencias del nuevo orden social y económico.  Su asociación con la medicina esta en la función oculta de política de control social, dotándola de la objetividad y neutralidad de la ciencia.  El modelo médico de trastorno mental ha servido desde entonces para ocultar los procesos sociales que producen y definen la desviación, mediante la localización de la causa de los problemas en la biología individual.

La psiquiatría se presta a la perpetuación del orden establecido, por el desafío que está implícito en una conducta desviada, socavando con ello una fuente de crítica y oposición.

Durante el siglo XX, un feroz ataque contra la psiquiatría, ha condenado esta caracterización médica engañosa de los problemas de la vida y las medidas represivas que se hacen pasar por un tratamiento psiquiátrico.

Sin embargo, al mismo tiempo, la tecnología más sofisticada ha permitido a la profesión psiquiátrica capear el temporal, además ha servido para reforzar su reclamo a la jurisdicción sobre la denominada "enfermedad mental", dándole con este disfraz la oportunidad de ser una herramienta del sistema, para el control social y la represión de la disidencia.

En algunos aspectos, la psiquiatría nunca había sido tan segura y respetable como lo es en la actualidad.

En los años 1950 y 1960, una revolución farmacológica dio origen a una serie de medicamentos que pudieron usarse como tratamiento en trastornos como la esquizofrenia, la depresión y la ansiedad, los cuales permitieron a la psiquiatría acercarse al paradigma de la medicina física, al dotarla con la capacidad de administrar curas específicas, para condiciones específicas. A partir de este período también, la atención psiquiátrica se trasladó de los asilos desacreditados a los hospitales generales, en una mayor cercanía con el resto de la comunidad médica. Este movimiento encarnaba los intentos de la profesión psiquiátrica de quitarse la estigmatización de cuidar enfermos mentales crónicos y pasar a curar la enfermedad mental aguda.

La atención comunitaria es la concesión a la naturaleza crónica y recurrente de las condiciones psiquiátricas.

Del mismo modo, los esfuerzos en localizar los orígenes biológicos de la enfermedad mental han sido revitalizados con la introducción de nuevas tecnologías para el estudio del cerebro, el desarrollo de la genética molecular y el proyecto del genoma humano.

Sin embargo, a pesar de una decepcionante falta de resultados consistentes, la cantidad de recursos dedicados a esta investigación da aun más credibilidad al modelo médico de enfermedad mental.

En el siglo XX se ha producido una influyente crítica de la psiquiatría, articulado por académicos y algunos psiquiatras rebeldes (RD Laing, Thomas Szasz y David Cooper). Las teorías sociológicas de la desviación, la medicalización y la organización de las profesiones, ayudaron a exponer las funciones políticas y procesos involucrados en la institución de la psiquiatría.

El paternalismo de la psiquiatría fue atacado y el tratamiento médico fue acusado de ser más opresivo que las sanciones o castigos legales.

Estas ideas se expresaron en forma concreta en las actividades de los movimientos de protesta, grupos de defensa de los pacientes y los experimentos en instituciones. A principios de la década de 1970 en los Países Bajos y Estados Unidos, donde los movimientos de protesta fueron particularmente fuertes, hubo manifestaciones en contra del uso de la terapia electro convulsiva (ECT), se interrumpieron conferencias universitarias y algunos psiquiatras biológicos prominentes tuvieron necesidad de protección policial.

Hubo intentos famosos para crear comunidades terapéuticas que renunciaron a distinciones y jerarquías (como RD Laing Kingsley Hall y Ward David Cooper) en el Reino Unido y en Italia un movimiento psiquiatría democrática políticamente consciente instituyó reformas a la atención psiquiátrica personal.  El movimiento de defensa de los pacientes, que se inspiró en las organizaciones de derechos civiles, fue otro acontecimiento importante. Aunque el activismo ha disminuido, los grupos de pacientes o sobrevivientes siguen siendo fuertes y las personas y grupos de profesionales que sigan promoviendo enfoques alternativos, a los problemas de la llamada enfermedad mental. El movimiento "antipsiquiatría" también tuvo un impacto significativo en la política social que resulta en el aumento de las restricciones sobre el encierro involuntario y el tratamiento y un uso cada vez menor de técnicas físicas tales como la psicocirugía o los electrochoques en el cerebro (ECT).

Sin embargo, los acontecimientos recientes en la definición y gestión de las dos principales condiciones psiquiátricas, la depresión y la esquizofrenia, ilustran que la influencia social y los poderes formales de la psiquiatría institucional ahora pueden expandirse... La crítica que se expresó por primera vez hace tres décadas atrás, puede ser más relevante que nunca.


Depresión: Medicalización del descontento.




La Campaña Derrota de la  Depresión (DDC según las siglas en inglés), lanzada en 1992, fue organizada por el Colegio Real de Psiquiatras, en asociación con el Colegio Real de Médicos Generales, con la financiación de la industria farmacéutica. La literatura de esta campaña indicaba que alrededor del 10% de la población sufre de un trastorno depresivo en un momento dado, además que un tercio lo sufrirá en algún momento de sus vidas, para lo cual se recomiendan fármacos antidepresivos, aun para todos aquellos con síntomas moderados a severos. Estas afirmaciones parecen sugerir que una gran proporción de la infelicidad humana tiene una base biológica y puede ser corregido de manera similar.

La publicidad que rodea el nuevo antidepresivo fluoxetina (Prozac), se ha convertido en sólo un poco más que extrema, con afirmaciones de que altera la personalidad y la mejora de las propiedades generales de la vida.

Una reciente colección de entrevistas con psicofarmacólogos destacados, los cuales participaron en el descubrimiento y la introducción de los fármacos psiquiátricos modernos, proporcionan un telón de fondo histórico interesante para la DDC. En la década de 1950 según datos de la práctica hospitalaria psiquiátrica, la depresión era un trastorno relativamente raro y no existía el concepto de un fármaco antidepresivo, específicamente en oposición a un estimulante general. Cuando la acción antidepresiva de ciertos compuestos fue propuesta por las compañías farmacéuticas, los psiquiatras eran inicialmente reacios a desarrollar y poner en marcha este tipo de medicamentos.


En una alianza inconsciente de intereses, psiquiatras influyentes desarrollaron y popularizaron la imagen de que la depresión es un trastorno de base biológica común, susceptible de tratamiento con drogas y con frecuencia esta no era reconocida; este concepto tenía la doble ventaja de ampliar enormemente el mercado de los medicamentos psiquiátricos y extender los límites de la psiquiatría fuera del asilo, desde este momento la profesión psiquiátrica y la industria farmacéutica inculcaron esta idea en la conciencia colectiva, tanto del público como en los médicos en general. El DDC es la última ofensiva.

La propuesta de que numerosos mecanismos bioquímicos son los responsables de la enfermedad depresiva y que estos implican a una variedad de mecanismos bioquímicos y hormonales: Esta en su mayor parte determinado por la moda. La evidencia de todas estas teorías ha sido inconsistente y el consenso acerca de la eficacia de los fármacos antidepresivos sigue siendo el más firme apoyo a la tesis de que la depresión es una condición fisiológica. Examinando la literatura psiquiátrica, esta indica que este consenso fue desarrollado a mediados de la década de 1970, se basa en la evidencia de los ensayos controlados aleatorios de los antidepresivos que estaban siendo ampliamente utilizados, los tricíclicos. Sin embargo, las primeras críticas de esta evidencia, es que se presenta una situación ambigua con una gran proporción de ensayos donde no se encuentra un efecto positivo. Además, más recientemente, algunos investigadores han sugerido que los antidepresivos no son específicamente activos contra la depresión, sólo ejercen un efecto placebo en un estado receptivo.

Ellos parecen funcionar mejor que un placebo inerte debido a que sus efectos secundarios aumentan su poder sugestivo y pueden admitir sesgo en el procedimiento de evaluación, permitiendo a los investigadores adivinar si los pacientes están con el fármaco activo o con el placebo. Un reciente meta-análisis de ensayos controlados con placebo versus Prozac, encontró que la probabilidad de recuperación fue de hecho asociada con la experimentación de efectos secundarios. Una revisión de siete estudios que utilizaron una sustancia activa como un placebo para imitar los efectos secundarios antidepresivos, encontró que sólo uno mostró que el antidepresivo era superior al placebo.

La variación en el estado de ánimo es una forma característicamente humana de responder a las circunstancias, pero la infelicidad se ha convertido en tabú en la tarde del siglo XX, tal vez porque socava la imagen que la sociedad desea proyectar. La medicalización disminuye la legitimidad de la pena y el descontento, por lo tanto reduce el repertorio de respuestas humanas aceptables para eventos y niega a las personas la oportunidad de disfrutar de sus sentimientos. Al mismo tiempo desvía la atención de los factores políticos y ambientales que pueden hacer que la vida moderna sea tan difícil y angustiante. Tal vez no sea coincidencia que el concepto de la depresión ha alcanzado su pico de popularidad presente en las sociedades occidentales, que están recuperándose de dos décadas de acontecimientos económicos adversos y de las medidas de políticos que han sido las culpables de un aumento del desempleo y la marginación de una parte sustancial de la población.

Sin embargo, también es importante reconocer que las personas tienen diferentes propensiones a experimentar estados de ánimo intensos y que, para los que están en los extremos de este espectro, como las personas con trastorno maníaco-depresivo, la vida puede ser muy difícil. Por lo tanto la medicación profiláctica es promovida por los psiquiatras para usarse a largo plazo en esta condición, principalmente en la forma de litio. Sin embargo, de manera similar a los antidepresivos, los reclamos de la eficacia del litio parecen haberse basado en pruebas insustanciales y en los estudios de seguimiento de las personas con depresión maníaca, los cuales no indican que se haya mejorado la perspectiva de la condición. Es posible, por tanto, que el tratamiento farmacológico profiláctico constituye una falsa esperanza que se ofrece a las personas que se sienten desesperados, por una profesión que se siente impotente.

Pero podría socavar aún más la única seguridad en sí mismo de las personas que ya son vulnerables. En lugar de aspirar a completar la curación, remisión natural de episodios debería fomentarse mediante la atención y la seguridad, y se deben hacer esfuerzos para mejorar la confianza en su propia capacidad para administrar o sobrevivir a su condición de afectado.



Esquizofrenia: Disfraz del control social.








La enorme inversión en la investigación de las bases biológicas de la esquizofrenia no ha producido una información concluyente. Décadas de cada vez más sofisticada investigación tecnológica ha puesto de manifiesto una débil pero posible predisposición genética, a menudo mucho más exagerada por los comentaristas psiquiátricos que ignoran las deficiencias de los principales estudios. Estudios de genética molecular han publicitado conclusiones iniciales que implican varios genes diferentes, que luego encontraron que se deben al azar, cuando los intentos de replicación fracasaron. El estudio paneuropeo más reciente concluye audazmente que las asociaciones genéticas reveladas, están implicadas en la patogénesis de la enfermedad. Sin embargo, el gen implicado es común en la población general, sólo es ligeramente más común en personas con diagnóstico de esquizofrenia y la similitud del grupo de comparación en este estudio fue asegurado sólo por el origen étnico y no por otros factores. Dado que la función respecto cerebro y anatomía, el único hallazgo consistente es el mayor tamaño del ventrículo lateral, una de las cavidades del cerebro, en personas con esquizofrenia. Una vez más hay un solapamiento importante con la población "normal" y la mayoría de estudios se han realizado en las personas con un largo historial de tratamiento con psicofármacos. Sin embargo, la posibilidad de que las drogas puedan ser las responsables de causar las anormalidades cerebrales observadas han recibido poca atención en la literatura psiquiátrica.

Las drogas psiquiátricas que se denominan diversamente como "tranquilizantes mayores'', "neurolépticos" o "antipsicóticos" son la base del tratamiento para la esquizofrenia, se ha afirmado que tienen una acción específica contra los síntomas psicóticos, como delirios y alucinaciones, pero los críticos sugieren que actúan de una manera mucho más cruda, mediante la producción de una lobotomía química o camisa de fuerza, que inhibe todos los procesos de pensamiento creativo; la psiquiatría aplaude el papel de estos fármacos en el vaciado de los asilos, pero una perspectiva alternativa sugiere que simplemente ayudaron a reemplazar el cuidado de custodia caro, con el control inducido por fármacos a largo plazo.

Una consecuencia política de la evolución hacia la atención comunitaria es que la ansiedad del público, ha reemplazado la preocupación por los derechos de los pacientes, con la preocupación por la protección de la comunidad, el tratamiento psiquiátrico se ha convertido en la panacea para este complejo problema social. En respuesta a algunos casos muy publicitados de actos violentos o peligrosos por parte de ex pacientes psiquiátricos, se introdujeron modificaciones en la Ley de Salud Mental (1983), que entró en vigor en abril de 1996 y que permite al personal psiquiátrico tener acceso a un paciente si se considera necesario y obligarlo a hacer cumplir la asistencia a los centros psiquiátricos; no confiere el derecho de hacer cumplir el tratamiento médico, pero sí permite una evaluación para el ingreso en un hospital, sin el consentimiento del paciente, si él no esta de acuerdo con algunas cuestiones como negarse a la medicación. La justificación de esta legislación esta en la suposición de que el tratamiento médico puede curar las perturbaciones y prevenir las recaídas. Sin embargo, la evidencia indica que una proporción sustancial de las personas con un episodio psicótico no responden a la medicación en absoluto, hay también una mayor proporción significativa de recaídas a pesar de tomar la medicación a largo plazo (en los ensayos clínicos, las tasas de recaída en la medicación es de alrededor de 30%) y, al igual que otras personas, pueden comportarse de manera antisocial cuando no están activamente psicóticas.

El elemento de control social de los cambios a la Ley de Salud Mental es sólo ligeramente velado y ha sido fuerte la oposición de los grupos de derechos civiles y de los pacientes. Su importancia radica en la introducción de un nuevo precedente de control sobre la gente después del alta hospitalaria. El uso de la antigua Ley de Salud Mental de 1983 para estos fines fue desafiado con éxito en los tribunales en la década de 1980. La forma exacta de las nuevas disposiciones cuando se implementa es incierto y es probable que varíe de acuerdo con la predisposición de los profesionales locales. Aunque hay mucho malestar entre los psiquiatras acerca de asumir una mayor responsabilidad por las acciones de la gente etiquetada como enfermos mentales, muchos en la profesión han pedido mayores competencias para hacer cumplir el tratamiento médico en la comunidad.

El modelo médico de enfermedad mental ha facilitado el movimiento hacia una mayor restricción, encubierto bajo el manto de un tratamiento. Este proceso de medicalización de la conducta desviada, oculta cuestiones políticas complejas, sobre la tolerancia de la diversidad, el control de la conducta disruptiva y la gestión de la dependencia. Permite a una sociedad que profesa valores liberales y el individualismo de imponer conformidad y lo reforzará. Se disfraza la economía de un sistema en el que el trabajo humano es valorado sólo por el beneficio que puede generar, marginando a todos aquellos que no son aptos o no están muy dispuestos a ser tan explotados.

La caracterización de la esquizofrenia como una enfermedad de base física del cerebro también excluye cualquier debate sobre el significado de las experiencias y acciones asociadas. Los intentos de hacer que los síntomas esquizofrénicos inteligibles y de comprender su valor comunicativo ayuda tanto para iluminar la experiencia ordinaria y aumentar la empatía por las personas con esta condición. Otras conclusiones interesantes apuntan a la asociación de la esquizofrenia con características de la estructura social. Nada parecido a la esquizofrenia fue descrito con anterioridad a principios del siglo 19, lo que sugiere una asociación con el surgimiento del capitalismo industrial en las sociedades modernas.

La esquizofrenia se diagnostica con mayor frecuencia en los centros urbanos, entre las personas de clase social baja y en ciertos grupos de inmigrantes, en comparación con su país de origen, en especial la segunda generación de la gente afrocaribeña en el Reino Unido. La investigación en el tercer mundo ha demostrado que las personas con esquizofrenia tienen un mejor pronóstico con una menor probabilidad de recaída y de declive funcional que sus contrapartes en el mundo desarrollado. Por tanto, parece que las condiciones sociales juegan un papel en la determinación de la expresión de los síntomas esquizofrénicos y así la esquizofrenia puede ser considerada como un espejo en las deficiencias de la estructura social actual.

La tolerancia de la diversidad de la vida humana y el respeto por la autonomía de todos deben ser la base de un enfoque alternativo progresivo. Mejorar el control de las personas sobre sus vidas significa ofrecer opciones y oportunidades genuinas para las todas las personas de diferentes tendencias. Significa crear una sociedad donde hay nichos disponibles que permiten una diversidad de estilos de vida. Implica aceptar que algunas personas pueden optar por llevar una vida de apariencia extraña o empobrecida. Aunque algunas personas con esquizofrenia encontrarán útil el tratamiento con drogas psiquiatras, hay frecuentes quejas sobre que muchos optan por no tomar la medicación.

Del mismo modo, algunas personas con enfermedad mental crónica gravitan lejos de la rehabilitación, de un ambiente estructurado, de los servicios de salud mental o de los albergues sin hogar y va a parar en las calles. Es común culpar a la falta de financiación de la atención comunitaria de este fenómeno, pero la investigación ha encontrado que la mayoría de las personas sin hogar psiquiátricamente enfermas no habían salido directamente de los hospitales mentales, una explicación alternativa podría ser que: En el largo plazo los enfermos mentales prefieren la naturaleza poco exigente de la situación de los sin techo, a las demandas intrusivas de la familia, la comunidad y  de los servicios de salud mental.

La gestión de los comportamientos perturbadores y potencialmente peligrosos es un problema para todas las sociedades. El confinamiento y el tratamiento involuntario siguen siendo un área importante en la contención de estos, la oposición a esta situación hace hincapié en la necesidad de respetar la autonomía de las personas y se opone a la imposición de una serie relativa de valores acerca de lo que es normal y sano. Se argumenta que debería ser posible, mediante sanciones legales normales, hacer frente a un comportamiento que puede dañar o acosar a otras personas. Es un área que requiere una consideración más amplia. Sea cual sea la opción elegida, debe ser desarrollada de manera abierta y democrática, con la provisión adecuada para la representación y el escrutinio público, por lo que las medidas adoptadas no pueden ser subvertidas para servir a los fines de ciertos grupos por encima de otros.




Conclusión


A pesar de la reducción de personal político y profesional de los últimos años, hay muchos acontecimientos que presagian la transformación final del sistema psiquiátrico. El floreciente movimiento de derechos de los pacientes y la crítica anti-psiquiatría son algunas de ellas. El rechazo del paternalismo también se plasma en el papel cada vez más importante de los consumidores en la medicina en general y la exigencia de justificación de los tratamientos con la participación en la toma de decisiones. La profesión médica también está poniendo más énfasis en la evidencia objetiva sobre la eficacia de los procedimientos y mostrando menos inclinación a apoyar el principio de la libertad clínica.

Muchos psiquiatras individuales son conscientes de los conflictos políticos que aquejan a su práctica y tratan de abordar estos, de forma analítica y con respeto a sus pacientes. Esta saliendo a flote en la actualidad un debate filosófico con toques inevitables sobre cuestiones políticas, dentro de la profesión psiquiátrica.  Sin embargo, es poco probable que la psiquiatría se transforme radicalmente, sin un profundo cambio social y político. El control de la desviación y el cumplimiento de la conformidad son fundamentales para el buen funcionamiento del sistema social de división y de explotación en el que vivimos.


Joanna Moncrieff: ver biografía en http://joannamoncrieff.com/about/

Según se dice en la Wikipedia:
En ingles original: Joanna Moncrieff is British psychiatrist and a leading figure in the Critical Psychiatry Network. She is a prominent critic of the modern 'psychopharmacological' model of mental disorder and drug treatment, and the role of the pharmaceutical industry. She has written papers, books and blogs on the use and over-use of drug treatment for mental health problems, the mechanism of action of psychiatric drugs, their subjective and psychoactive effects, the history of drug treatment, and the evidence for its benefits and harms. She also writes on the history and politics of psychiatry more generally. Her best known books are The Myth of the Chemical Cure,[1] and The Bitterest Pills.[2]


En la regular traduccion al español: Joanna Moncrieff es una psiquiatra británica y una figura destacada de la  Red Crítica a la Psiquiatría. Ella es una fuerte crítica del modelo moderno 'psicofarmacológico' del trastorno mental,  del tratamiento con drogas y del papel de la industria farmacéutica.  Ha escrito artículos, libros y blogs sobre el uso y el abuso en el tratamiento farmacológico de los problemas de salud mental, del mecanismo de acción de los fármacos psiquiátricos, de sus efectos subjetivos y psicoactivos, como de la historia del tratamiento con drogas, la evidencia de sus beneficios y daños . También escribe sobre la historia y la política de la psiquiatría. Sus libros más conocidos son El mito de la Cura de la Química, [ 1 ] y las píldoras más amargas . [ 2 ]


jueves, 3 de marzo de 2016

Una nueva investigación sobre antipsicóticos: rebloggeando a la Dra Moncrieff

A continuación presento el último post de la Dra Moncrieff, corresponde a una traducción no autorizada del articulo original que aparece en su blog.

De nuevo presenta argumentos a favor de su hipótesis de que los antipsicóticos pueden funcionar bien para tratar estados psicóticos, pero no funcionan tan bien para un tratamiento a largo plazo en problemas mentales, aun en el caso de la esquizofrenia.

Dentro de sus planteamientos se tiene que a pesar que: "el tratamiento antipsicótico a largo plazo sigue siendo el tratamiento estándar recomendado para personas que ha sufrido de episodios psicóticos", en muchos casos y parece ser lo que se busca demostrar en este estudio, es que el uso indiscriminado, exagerado y por mucho tiempo de medicamentos antipsicóticos causa mas perjuicios que beneficios.


"Una nueva investigación sobre antipsicóticos La interrupción y la reducción: el programa RADAR

joannamoncrieff  3 de marzo de 2016

Me da mucho gusto anunciar la emocionante noticia de que el  Instituto Nacional de Investigación en Salud ( INDH ), del gobierno del Reino Unido: Ha acordado recientemente financiar un nuevo estudio para analizar un programa gradual de la reducción de antipsicoticos en el tratamiento para el mantenimiento en el largo plazo en pacientes afectados por problemas mentales. El programa de investigación se denomina RADAR (Investigación de la reducción y Interrupción de antipsicóticos) y acaba de comenzar.


Ya he descrito mis preocupaciones sobre el tratamiento a largo plazo con antipsicóticos, y los defectos y limitaciones de la evidencia existente. Durante mucho tiempo he sentido que no sólo no es suficiente un estudio sobre los pros y contras del tratamiento antipsicótico a largo plazo frente a la reducción y la interrupción, de su uso en las personas que han sufrido episodios psicóticos, incluyendo aquellos que se clasifican como esquizofrénicos.


Por otra parte, cada vez hay más razones para estar preocupados por los efectos del tratamiento a largo plazo con antipsicóticos. Hemos sabido durante mucho tiempo que estos medicamentos causan una serie de efectos adversos graves, incluyendo la discinesia tardía, problemas cardíacos, anomalías hormonales, aumento de peso, diabetes y disfunción sexual. La evidencia reciente confirma las primeras sospechas de que también reducen el tamaño del cerebro y el volumen (1, 2).


Mientras que los efectos inhibidores sobre el sistema nervioso de los antipsicóticos pueden ser útiles para alguien que está en medio de un episodio psicótico agudo, en el largo plazo, es posible que los antipsicóticos provoquen en algunas personas un estado peor de lo que podrían haber sido sin ellos.  Esta posibilidad es apoyada por la evidencia obtenida en el estudio de seguimiento a largo plazo de personas que ingresaron por un episodio psicótico (3), realizado por Martin Harrow, y por los datos del estudio de seguimiento por siete años a partir del primer episodio psicótico, mediante el ensayo aleatorio controlado de reducción de antipsicóticos (4), realizado por holandeses. El ensayo holandés sugiere que las personas que se habían tratado mediante la reducción y suspensión de la medicación antipsicótica, incluso si no tuvieron éxito, funcionaron mejor que los que la tomaron de forma continua.


Sin embargo, el tratamiento antipsicótico a largo plazo sigue siendo el tratamiento estándar recomendado para personas que tienen episodios psicóticos o un diagnóstico de esquizofrenia. El Instituto Nacional para la Salud y Cuidado excelencia ( NIZA ) directriz sobre el tratamiento de psicosis y esquizofrenia supone que esto es lo que la gente va a tener (5). Las personas que han tenido un solo episodio pueden ser apoyados para tratar de interrumpir el tratamiento, pero se recomienda la mayoría de las personas con episodios recurrentes de permanecer en la medicación antipsicótica para el resto de sus vidas. Servicios de salud mental puesto en una gran cantidad de esfuerzo para asegurar que las personas son "compatibles" o "adherente" con esta estrategia.


Sin embargo, muchas personas que han sufrido episodios psicóticos quieren otra opción, un paciente me dijo: "Recibir la noticia de que se tiene que tomar pastillas por el resto de la vida es discapacitante en el extremo,". Muchos pacientes y sus familiares detectan el deterioro que las drogas pueden causar, y están desesperados por ver si se puede prescindir de ellas. Algunos encuentran un psiquiatra simpático que está dispuesto a ayudarles, pero muchos no lo hacen.


Esto es lo que un cuidador escribió un par de años atrás: 
"Si alguien quiere dejar los antipsicóticos, se le niega la ayuda, por lo que es muy difícil, a pesar de sensación de malestar y se preocupan por antipsicótico. Hace que uno se sienta impotente y más vulnerable. Me preocupa mi hijo. Parece que más ayuda se ofrece a los pacientes recién diagnosticados, pero los que más sufren son sin duda los diagnosticados hace muchos años ... [que] parece ser dados de baja y se espera que continúen con antipsicóticos, independientemente de los problemas. "

Pongo este caso al Instituto Nacional de Investigación en Salud (del Reino Unido INDH ) recientemente, y propuso que financian un ensayo para evaluar los resultados a largo plazo de un programa gradual de reducción de antipsicóticos en comparación con el "tratamiento de mantenimiento" estándar. El INDH de acuerdo en que esto era una cuestión importante, y que se necesitaba con urgencia un nuevo juicio. El estudio RADAR (Investigación de la reducción y Interrupción de antipsicóticos) se inició oficialmente en enero de 2016.


El juicio RADAR será similar a la del estudio holandés, pero vamos a contratar a personas que tienen más de un episodio de la psicosis o la esquizofrenia, en comparación con personas que han tenido un único o primer episodio. Las personas que accedan a participar en el estudio serán asignados al azar para recibir tratamiento antipsicótico de mantenimiento (permanecer en su régimen actual) o para que la estrategia de reducción antipsicótico. Los participantes que se asignaron al azar a la estrategia de reducción de antipsicóticos se han reducido gradualmente sus antipsicóticos con el apoyo de un psiquiatra. Las personas que quieren tratar de detener el medicamento por completo recibirán apoyo para hacerlo, pero para otros el objetivo será reducir la medicación a una dosis muy baja. El tiempo de este proceso toma variará entre diferentes individuos, pero creemos que va a tomar nada de 6 meses a 18 meses.


El principal resultado del estudio será niveles de funcionamiento social de las personas. La mayoría de los ensayos antipsicóticos a largo plazo se centran en los síntomas o la recaída, y pensamos que es importante tener en cuenta cómo el tratamiento afecta la vida de las personas de manera más global. Nosotros, sin embargo, también planteamos analizar las recaídas, síntomas, efectos secundarios de la medicación, afectación en el empleo y los costos. Vamos a seguir a la gente durante 2 años dentro del marco temporal de este proyecto, pero esperamos seguir a la gente durante más tiempo en el futuro.


Antes de que comience el juicio estamos llevando a cabo un "estudio de reclutamiento" para evaluar cuánta gente estaría dispuesta a entrar en el grupo a ser estudiado, y cómo el reclutamiento puede organizarse y lograrse.


El estudio se apoya en un equipo de investigadores altamente experimentados, entre ellos algunos conocidos y eminentes psiquiatras, todos los cuales están plenamente comprometidos con la necesidad de pruebas adicionales. Tenemos un dedicado grupo de usuarios de servicios con experiencia en tomar medicación antipsicótica que apoyará el proyecto.


Personalmente, me gustaría dar las gracias a la INDH para apoyar este estudio. El hecho de que se está haciendo puede dar una gran esperanza a muchas personas en todo el mundo, que sienten que han sido atrapados en estas drogas durante años, sin haberles ofrecido otras alternativas. El estudio ayudará a responder a una de las cuestiones prácticas más importantes de la psiquiatría: La cuestión de si el enfoque actual de mantener a las personas en tratamiento antipsicótico a largo plazo es realmente la mejor cosa que hacer, o si deberíamos ofrecer la oportunidad de reducir y, a veces suspender la medicación con apoyo médico. Cualquiera que sea el resultado, necesitamos una mejor evidencia para informar, sobre nuestras decisiones y recomendaciones.





Lista de referencia

(1) Dorph-Petersen KA, Pierri JN, Perel JM, Sun Z, Sampson AR, Lewis DA. La influencia de la exposición crónica a los medicamentos antipsicóticos en el tamaño del cerebro antes y después de la fijación del tejido: una comparación entre el haloperidol y la olanzapina en monos macacos. Neuropsicofarmacología 2005 Sep; 30 (9): 1649-1661. Http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/15756305
(2) Ho aC, Andreasen NC, Ziebell S, R Pierson, Magnotta V. Largo El tratamiento antipsicótico plazo y los volúmenes cerebrales: un estudio longitudinal de primer episodio de esquizofrenia. Arco General Psychiatry 2011 Feb; 68 (2): 128-37. Http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21300943
(3) Harrow M, Jobe TH, Faull RN. ¿Todos los pacientes con esquizofrenia necesitan tratamiento antipsicótico continuamente a lo largo de su vida? Un estudio longitudinal de 20 años. Psychol Med 2012 Oct; 42 (10):. 2145-55 http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22340278
(4) Wunderink L, Nieboer RM, Wiersma D, Sytema S, FJ Nienhuis. La recuperación en remitida primer episodio de psicosis a los 7 años de seguimiento de una próxima reducción de la dosis / o la interrupción del tratamiento de mantenimiento estrategia: a largo plazo de seguimiento de 2 años de ensayo clínico aleatorizado. Archives of General Psychiatry 2013; 70:. 913-20 http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23824214
(5) Centro Nacional de Colaboración para la Salud Mental. La psicosis y la esquizofrenia en adultos: Tratamiento y gestión. Guía clínica de Niza. Centro Nacional de Colaboración para la Salud Mental: Londres 2014.  http://www.nice.org.uk/guidance/cg178/evidence/full-guideline-490503565"

viernes, 12 de febrero de 2016

Una definición antigua se acerca mas al problema mental que sufrí que la moderna de trastorno bipolar


En el blog postpsiquiatría que tengo enlazado en un post que habla de psicosis aguda y cronicidad, encontré una definición que se adecua mucho a lo que sentí en mi primer episodio con mi problema mental el cual dice textualmente:


"Magnan (2) describe los cuadros clínicos que llama bouffées délirantes, en 1897. Citando textualmente las palabras de dicho autor, diremos: “delirio primario, múltiple, polimorfo, a veces de corta o a veces de larga duración, pero sin sucesión evolutiva determinada […], gran número de delirios tienen por carácter principal aparecer bruscamente, sin preparación ninguna, en medio de la calma más perfecta. En algunos días, en algunas horas, un desorden completo arrastra al enfermo al seno de las más extrañas concepciones. Todas las formas de delirio pueden observarse: maníaco, melancólico, místico, erótico, de persecución, ambicioso. El delirio puede ser simple, es decir, no estar constituido más que por una sola de esas formas; a menudo es múltiple, polimorfo. Las ideas delirantes se suceden, se enredan, se mezclan: las ideas ambiciosas son contemporáneas de las ideas de persecución; las preceden o las siguen, después desaparecen para reaparecer nuevamente; ideas hipocondríacas, místicas, etc. […] se mezclan o se les agregan confusamente, sin ningún orden. Estos delirios pueden ser exclusivamente intelectuales, sin el menor rastro de perturbaciones sensoriales. Cuando las alucinaciones se desencadenan, es casi siempre por bouffées, súbitamente; en esos casos no hay ninguna sistematización; por el contrario, hay una confusión extrema de las ideas, secundaria a la invasión de la conciencia por las alucinaciones múltiples. Nacidos sin incubación, instantáneamente, estos delirios cesan de la misma forma, pero pueden más tarde reproducirse, ya sea en una forma idéntica a la primera o bajo un aspecto diferente… Retengamos solamente estos caracteres: delirio nacido repentinamente, por lo común múltiple y proteiforme, sin tendencia marcada a la sistematización, rápidamente extinguido”."

Según este artículo que habla básicamente de que los estados psicóticos son muy tipicos de la esquizofrenia, existe un tipo de problema mental que aunque puede tener un episodio psicotico fuerte puede evolucionar sin causar mayor daño y que la persona puede parecer como un individuo promedio aunque puede haber una cierta tendencia a repetirse este tipo de estados.

Lo que se dice aquí es lo mas parecido a lo que me ha pasado, aunque de acuerdo con lo que he encontrado en internet lo que me pasa puede ser similar a lo que se denomina trastorno maniaco depresivo y que últimamente se ha mal llamado trastorno bipolar del cual segun la clasificación que se ha definido lo mio podría encajar en el del tipo I.

Parece ser que las definiciones antiguas pueden ser mas acertadas que las modernas, para mi forma de ver las cosas esto se debe a que la investigación actual se hace con fines de beneficiar a los conglomerados farmaceuticos mas que a los pacientes, por lo que se busca mas confundir que crear claridad como dice el dicho popular "confunde y reinarás".

Esta definición de este artículo y en otras de otros artículos,  he encontrado que mucho de lo que se manejaba hace varios años tiene de pronto mas validez que los llamados últimos descubrimientos científicos, por lo que parece que las personas de antes y en los que hay ahora en las partes mas atrasadas científicamente, como en muchos de los países que se llaman del tercer mundo, se tienen unos mejores resultados en el manejo de los problemas mentales y esto se debe en muchos casos en el uso de un limitado arsenal terapéutico y en un uso limitado en el tiempo de este arsenal, pues en ya muchos estudios se menciona que la recuperación de muchos de los casos de personas diagnosticadas con esquizofrenia es mayor para los que viven en los denominados paises del tercer mundo que en los del primero donde se puede decir que la recuperación de la esquizofrenia es inversamente proporcional al dinero que se invierte en los pacientes, algo que es bastante ilógico pero que las estadísticas modernas han definido como resultado.